0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas30 páginas

Brechas de Genero Dane

El documento analiza la violencia contra las mujeres y niñas en Colombia, indicando que 4 de cada 10 asesinatos de mujeres son en la vivienda y 3 de cada 10 en la vía pública, y que en más de la mitad de los casos de presunto delito sexual contra menores la persona agresora es un familiar.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas30 páginas

Brechas de Genero Dane

El documento analiza la violencia contra las mujeres y niñas en Colombia, indicando que 4 de cada 10 asesinatos de mujeres son en la vivienda y 3 de cada 10 en la vía pública, y que en más de la mitad de los casos de presunto delito sexual contra menores la persona agresora es un familiar.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 30

06

LA VIOLENCIA
CONTRA LAS
MUJERES Y LAS
NIÑAS: EXPRESIÓN
EXTREMA DE LA
DESIGUALDAD
Y LA
DISCRIMINACIÓN

En Colombia,
4 de
cada 10
asesinatos de mujeres
(39,2%) fueron cometidos
La violencia contra en la vivienda y 3 de cada 10
las mujeres y niñas (31,4%) en la vía pública.
no conoce fronteras Fuente: INMLCF Lesiones fatales
de causa externa 2019.

económicas ni sociales y
afecta a mujeres y niñas
54,5% 14,8
de todas las regiones y
Putumayo es el
niveles de ingreso. departamento
En más de la mitad de los con mayor tasa
casos de presunto delito sexual
cometido contra mujeres de homicidios de
menores de edad, la persona mujeres.
agresora es un familiar.

122
TASA DE HOMICIDIOS POR CADA 100 MIL HABITANTES,
POR DEPARTAMENTO DEL HECHO, 2019
MUJERES HOMBRES

Boyacá 1,3
11,7
Chocó 1,8
55,1
Córdoba 2
33,4
Bolívar 2,1
32
La Guajira 2,1

Cundinamarca 2,4
43,2
Entre las mujeres
asesinadas,
19,5
Cesar 2,5
34,9

4 de cada 10
Bogotá, D.C. 2,5
27,3
Sucre 2,8
29,8
Santander 3,4
24,8
conocían a su agresor,
Tolima 3,4 mientras que entre los hombres

1conocía
dea sucada 10
34,2
3,6
Huila 40,4
3,7
Magdalena
3,8
33,5
agresor,
Caldas 29,9
3,8 Fuente: INMLCF Lesiones no fatales de causa externa
Atlántico 38,3 2019.
4,9
Quindío 61
4,9
Vaupés 4,5
5 7 de cada 10 casos de
Meta
violencia intrafamiliar
36,9
5,2
Casanare 24,1

Valle del Cauca


5,2 con víctimas mujeres, son casos
94,1

Antioquia
5,3 de violencia no letal de pareja
61,8
5,3 o expareja:
Norte de Santander 70,5
5,3
Nariño 42,4 Compañero
5,6 permanente
Risaralda 44,4 44,4
7,2 Ex compañero
Cauca 79,5 permanente
8,4
Guainía 11,6 32,5
9,5
Caquetá 80,3
12,2
Arauca 112,8 Esposo Novio o
12,6 11,1 ex novio
Guaviare 59,9
8,5
14,8
Putumayo 82,5
40
NACIONAL 45,1
Fuente: INMLCF, Lesiones de causa externa 2019
Fuente: INMLCF, Lesiones de causa externa 2019

73,2% 5.725 61,8%


de los exámenes Bogotá es el
médico-legales por departamento
86,1%
de los hombres y 60.1% de
presunto delito sexual con más casos de las mujeres están de
acuerdo con que mujeres
de exámenes médico-legales a mujeres son a niñas presunto delito que siguen con sus parejas
por presunto delito sexual menores de 15 años. sexual a mujeres. después de ser golpeadas
son a niñas y mujeres. es porque les gusta.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 123


L
La violencia contra las a discriminación contra las mujeres y las niñas, y la desigualdad de
género, tienen su expresión extrema en actos cotidianos y sistemáticos
mujeres ha dejado de ser de violencia que se cometen contra ellas. Mujeres y niñas de todas las
un asunto privado, para edades y contextos viven en constante riesgo de sufrir algún tipo de violencia y
prácticamente todas, en algún momento de su vida, han sido víctimas de violencia
ser reconocido como un o han sido amenazadas por el simple hecho de ser mujeres. Esta violencia, cuyo
resultado puede llegar a ser la muerte, es perpetrada, la mayoría de las veces, para
problema público, un
conservar y reproducir el sometimiento y la subordinación sobre ellas, derivadas de
problema de salud y de las relaciones de poder (ONU Mujeres e INMUJERES, 2017).

derechos humanos. Las cifras globales son irrefutables y alarmantes. De acuerdo con ONU Mujeres
(2019b), se estima que el 35% de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia
física y/o sexual por parte de un compañero sentimental o violencia sexual por
parte de otra persona distinta a su compañero sentimental (sin incluir el acoso
sexual) en algún momento de sus vidas.

Igualmente, 15 millones de adolescentes (entre 15 y 19 años) de todo el mundo han


sido obligadas a mantener relaciones sexuales forzadas (coito u otras prácticas
sexuales forzadas) en algún momento de sus vidas. En la inmensa mayoría de los
países, el principal riesgo para las adolescentes es verse forzadas por su pareja o
expareja, ya sean novios, compañeros sentimentales o maridos, a tener relaciones
sexuales no deseadas, no consentidas.

La violencia contra las mujeres y niñas no conoce fronteras económicas ni sociales


y afecta a mujeres y niñas de todas las regiones y niveles de ingreso. A la magnitud
de la violencia se suma los altos niveles de impunidad judicial y de tolerancia
social.

Por ende, la violencia contra las mujeres y las niñas es un asunto de todas y todos.
Por sus graves consecuencias y su carácter sistemático y generalizado, ha dejado de
ser un asunto privado para ser reconocido como un problema público, un problema
de salud y de derechos humanos (ver recuadro 8 sobre definiciones de la violencia
contra las mujeres).

La violencia contra las mujeres y niñas es de tal magnitud y sus consecuencias


tan graves que los ODS establecieron dos metas cruciales para el logro de
toda la Agenda de 2030. La Meta 5.1 establece: “Poner fin a todas las formas de
discriminación contra todas las mujeres y las niñas en todo el mundo”. La Meta 5.2,
a su vez, señala: “Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres
y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación
sexual y otros tipos de explotación”. Allí se reconoce que la violencia en razón de
género contra las mujeres y las niñas constituye la más generalizada forma de
discriminación que anula cotidianamente su derecho a vivir una vida libre de
violencia.

124
RECUADRO 8

¿Qué es la violencia contra


las mujeres?

L a Recomendación General 19 (1992) del Comité para la Eliminación de la Discriminación


de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), señala que la violencia contra la
mujer es “la violencia dirigida contra la mujer porque es mujer o que la afecta en forma
desproporcionada” y constituye una violación de sus derechos humanos.

Por su parte, la Recomendación 35 (2017), por la que actualiza la Recomendación 19, se


utiliza la expresión “violencia por razón de género contra la mujer” como un término más
preciso, que pone de manifiesto las causas y los efectos relacionados con el género de la
violencia. La expresión refuerza aún más la noción de la violencia como problema social
más que individual, que exige respuestas integrales, más allá de aquellas relativas a
sucesos concretos, autores, víctimas y supervivientes.

Esta misma recomendación destaca que a pesar de los distintos avances que ha habido
en el tema, la violencia por razón de género contra la mujer, sea cometida por Estados,
organizaciones intergubernamentales o agentes no estatales, particulares y grupos
armados (incluye fuerzas rebeldes, bandas y grupos paramilitares), entre otros, sigue
siendo generalizada en todos los países, con un alto grado de impunidad.

Indica también, que la violencia por razón de género contra la mujer se produce en todos
los espacios y esferas de la interacción humana, ya sean públicos o privados, entre ellos
los contextos de la familia, la comunidad, los espacios públicos, el lugar de trabajo, el
esparcimiento, la política, el deporte, los servicios de salud y los entornos educativos, y en la
redefinición de lo público y lo privado a través de entornos tecnológicos.

Igualmente, la recomendación prevé la obligación del Estado de instrumentar políticas


públicas en esta materia, e insta a los Estados Parte a ponerlas en marcha asignando
recursos humanos y financieros en todos los órdenes de gobierno (nacional, regional y
local), como prerrequisito para aplicar de manera efectiva las leyes y políticas para prevenir
todas las formas de violencia por razón de género contra la mujer, así como para asegurar
la prestación de servicios de atención, protección y apoyo a las víctimas y supervivientes, de
investigación de los casos, de enjuiciamiento de los agresores y de reparación del daño a las
víctimas y supervivientes. De manera particular, señala la necesidad de brindar apoyo a las
organizaciones de mujeres, que no solo visibilizan este problema, sino que cotidianamente
exigen justicia y atención a las víctimas expuestas a riesgo de la violencia letal.

Además de la CEDAW, la región de ALyC cuenta con la Convención Interamericana para


Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará),
que define la violencia contra las mujeres como “cualquier acción o conducta, basada en su
género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en
el ámbito público como en el privado”.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 125


En sintonía con las convenciones internacionales, en Colombia, la Ley 1257 de 2008, por “la
cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y
discriminación contra las mujeres, se reforman los Códigos Penal, de Procedimiento Penal,
la Ley 294 de 1996 y se dictan otras disposiciones”, define esta violencia como “cualquier
acción u omisión, que le cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico,
económico o patrimonial por su condición de mujer, así como las amenazas de tales actos,
la coacción o la privación arbitraria de la libertad, bien sea que se presente en el ámbito
público o en el privado.”

Sobre la tipología de la violencia contra las mujeres, la Ley 1257 se refiere al concepto de
“daño” en cuatro tipos:

1. Daño psicológico: consecuencia proveniente de la acción u omisión destinada a


degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras
personas, por medio de intimidación, manipulación, amenaza, directa o indirecta,
humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la
salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal.

2. Daño o sufrimiento físico: riesgo o disminución de la integridad corporal de una


persona.

3. Daño o sufrimiento sexual: consecuencias que provienen de la acción consistente en


obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal, o a participar
en otras interacciones sexuales mediante el uso de fuerza, intimidación, coerción,
chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier otro mecanismo que anule
o limite la voluntad personal. Igualmente, se considerará daño o sufrimiento sexual
el hecho de que la persona agresora obligue a la agredida a realizar alguno de estos
actos con terceras personas.

4. Daño patrimonial: pérdida, transformación, sustracción, destrucción, retención o


distracción de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes,
valores, derechos, destinados a satisfacer las necesidades de la mujer.

Asimismo, estipula que por violencia económica se entiende cualquier acción u omisión
orientada al abuso económico, el control abusivo de las finanzas, recompensas o castigos
monetarios a las mujeres por razón de su condición social, económica o política. Esta
forma de violencia puede consolidarse en las relaciones de pareja, familiares, en las
laborales o en las económicas.

También, la Ley establece que, además de otros derechos reconocidos en la ley o en


tratados y convenios internacionales debidamente ratificados, las mujeres tienen derecho
a una vida digna, a la integridad física, sexual y psicológica, a la intimidad, a no ser
sometidas a tortura o a tratos crueles y degradantes, a la igualdad real y efectiva, a no ser
sometidas a forma alguna de discriminación, a la libertad y autonomía, al libre desarrollo
de la personalidad, a la salud, a la salud sexual y reproductiva y a la seguridad personal.

Fuentes: CEDAW, Recomendación General N° 35: sobre la violencia por razón de género contra la mujer, por la que se
actualiza la recomendación general número 19, 26 de julio de 2017. Organización de los Estados Americanos (OEA),
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, adoptada en Belém do Pará,
Brasil, el 9 de junio de 1994. Consultado en mayo de 2020 en https://www.refworld.org.es/pdfid/5a2192294.pdf y https://
www.oas.org/juridico/spanish/tratados/a-61.html.
Ley 1257, diciembre 2008. “Por la cual se dictan normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y
discriminación contra las mujeres, se reforman los Códigos Penal, de Procedimiento Penal, la Ley 294 de 1996 y se dictan
otras disposiciones”. Consultada en mayo de 2020 en:
http://historico.equidadmujer.gov.co/Normativa/LeyesFavorables/Nacionales/ley1257-4div2008.pdf

126
LAS MUJERES MUEREN A MANOS DE PERSONAS En Colombia el
CONOCIDAS Y EN SUS VIVIENDAS
feminicidio fue
Los asesinatos de mujeres y niñas perpetrados por razones de género, es decir, aquellos
que se realizan con dolo misógino, son la expresión extrema de la violencia que se tipificado como un
comete contra ellas por el hecho de ser mujeres. Estos crímenes constituyen la negación delito autónomo
del derecho a la vida y de la integridad de las mujeres (ONU Mujeres e INMUJERES, 2017).
por la Ley 1761 de
De acuerdo con el Modelo de protocolo latinoamericano de investigación de las muertes
violentas de mujeres por razones de género79, los términos femicidio/feminicidio se 2015, y en el Código
entienden como: “la muerte violenta de mujeres por razones de género ya sea que tenga Penal, el artículo
lugar dentro de la familia, unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal,
en la comunidad, por parte de cualquier persona, o que sea perpetrada o tolerada por el 104 A, lo define
Estado y sus agentes, por acción u omisión”.
como causar la
El feminicidio forma parte de las múltiples y complejas violencias contra las mujeres, y no
muerte a una mujer,
puede entenderse solo como un asesinato individual, sino como la expresión máxima de
esa violencia, en la que el sometimiento de los cuerpos de las mujeres y la extinción de por su condición de
sus vidas tiene por objetivo mantener la discriminación y la subordinación de todas (ONU
Mujeres Colombia, 2020d).
mujer o por motivos
En Colombia el feminicidio fue tipificado como un delito autónomo por la Ley 1761 de
de su identidad de
2015 80, y en el Código Penal, el artículo 104 A, lo define como causar la muerte a una género.
mujer, por su condición de mujer o por motivos de su identidad de género, en donde haya
concurrido o antecedido cualquiera de las siguientes circunstancias:

a. Tener o haber tenido una relación familiar, íntima o de convivencia con la víctima,
de amistad, de compañerismo o de trabajo y ser perpetrador de un ciclo de violencia
física, sexual, psicológica o patrimonial que antecedió el crimen contra ella.

b. Ejercer sobre el cuerpo y la vida de la mujer actos de instrumentalización de género o


sexual o acciones de opresión y dominio sobre sus decisiones vitales y su sexualidad.

c. Cometer el delito en aprovechamiento de las relaciones de poder ejercidas sobre la


mujer, expresado en la jerarquización personal, económica, sexual, militar, política o
sociocultural.

d. Cometer el delito para generar terror o humillación a quien se considere enemigo.

e. Que existan antecedentes o indicios de cualquier tipo de violencia o amenaza en el


ámbito doméstico, familiar, laboral o escolar por parte del sujeto activo en contra
de la víctima o de violencia de género cometida por el autor contra la víctima,
independientemente de que el hecho haya sido denunciado o no.

f. Que la víctima haya sido incomunicada o privada de su libertad de locomoción,


cualquiera que sea el tiempo previo a la muerte de aquella.

Este tipo penal será agravado cuando sea cometido por un servidor público, la víctima
sea menor de 18 años o mayor de 60, sea cometido por varias personas, le anteceda una
agresión sexual o sea perpetrado por la pareja o expareja de la víctima.

De acuerdo con esta misma ley, en los casos de evidencia clara o de sospecha fundada
de perpetración de un feminicidio o de una tentativa de feminicidio, las investigaciones
deberán iniciarse de oficio, llevarse a cabo inmediatamente y de modo exhaustivo por
personal especializado para conducir la identificación del o de los responsables, su
judicialización y sanción.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 127


RECUADRO 9

Estadísticas sobre
violencia contra las
mujeres

E s fundamental contar con información confiable, periódica y oportuna, que


permita determinar entre otras características de la violencia contra las
mujeres y niñas, las poblaciones más vulnerables a la victimización, los lugares
y las circunstancias en donde ocurren los actos, las personas que los perpetran,
los vínculos con las víctimas, las consecuencias de la violencia, los obstáculos
con que se tropiezan las mujeres para solicitar ayuda y acceder a la justicia, y
las respuestas que reciben de los servicios sociales de salud y de procuración
e impartición de justicia. La información posibilita dirigir las intervenciones
donde más se necesitan y valorar los cambios a lo largo del tiempo.

La información y estadísticas sobre violencia se pueden encontrar en diversas


fuentes, como los registros de los servicios médicos, de las instancias de justicia,
los refugios y albergues, las líneas telefónicas de emergencia, entre otros
servicios a los que acuden las mujeres. Estos datos corresponden a lo que se
conoce como expedientes o registros administrativos.

A pesar de su utilidad, los registros de este tipo no proporcionan una


estimación de la prevalencia de la violencia contra las mujeres en una
población por diversos motivos. En primer lugar, porque no miden los actos de
violencia que no se denuncian, cuya frecuencia puede ser alta, en particular,
cuando la persona agresora es la pareja o un familiar. Adicionalmente, cuando
las mujeres acuden a los servicios, suele ser cuando los actos de violencia son
los más graves. Además, los registros son generados por entidades distintas y
a partir de procesos que incluyen conceptos y definiciones distintos, y pueden
estar circunscritos a ciertos espacios territoriales, por lo cual requieren de
procesos estructurales y de largo aliento en su estandarización, para el logro
de su interoperación. De este modo, los registros no dan cuenta de la totalidad
del problema.

Por su parte, las encuestas son la mejor fuente para estimar la prevalencia de la
violencia, así como sus características si son realizadas de manera adecuada. Y,
entre las encuestas, las que se hacen específicamente para recabar información
sobre violencia contra las mujeres son las más eficaces. Las razones son
varias, entre ellas que las personas entrevistadoras son capacitadas para
entender la sensibilidad del tema y, con ello, es posible lograr que las personas
entrevistadas se sientan cómodas respondiendo. Además, se puede incluir
una variedad y número de preguntas para caracterizar mejor la violencia, que
abarque sus tipos, ámbitos y consecuencias.

128
No obstante, ante limitaciones, como puede ser la falta de recursos económicos Es necesario
o técnicos, a veces se opta por incluir un módulo diseñado especialmente en
una encuesta existente más amplia. Las encuestas de salud, de seguridad y de continuar fortaleciendo
victimización suelen ser los medios más apropiados para este fin. Un ejemplo son la coordinación,
las Encuestas Demográficas y de Salud (DHS, por sus siglas en inglés). Módulos
bien diseñados y aplicados pueden brindar estadísticas razonables que, no se la cooperación y el
tendrían de otra forma, pero los análisis que se pueden hacer son limitados.
compromiso de las
En Colombia, se optó por esta segunda opción, es decir, el uso de un módulo.
diversas instituciones
Mediante la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) 2015, se hizo un
esfuerzo por medir la incidencia (no homicida) de diferentes expresiones de para disponer
violencia contra niñas y mujeres, pero al no ser una encuesta especializada, sus
resultados, si bien son indicativos, presentan debilidades. Además, las encuestas
de información
tienen la limitación de no poder ofrecer información de los niveles locales para adecuada, suficiente e
los territorios donde se podrían focalizar acciones específicas para atender y
erradicar la violencia en razón de género. Por este motivo, el Estado colombiano
interoperable entre sí.
echa mano de otras fuentes de datos como los registros administrativos, los cuales
constituyen fuentes complementarias.

Al respecto, el país cuenta con los registros del Instituto Nacional de Medicina
Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), cuya información se basa en la unidad “caso”,
que es todo informe técnico pericial de las víctimas de una lesión de causa externa
letal (muertos) o no letal (lesionados sobrevivientes de otras formas de violencia),
en cualquier sitio de la geografía nacional y que ha sido conocido por el Instituto
de forma directa o indirecta.

Adicionalmente, para cumplir con la definición de caso, se verifica que se presente


como un caso de muerte o lesión que haya sido conocido por el sistema médico
forense colombiano mediante petición de oficio proveniente de autoridad
competente.

De acuerdo con el INMLCF, estos registros presentan limitaciones en tanto


muestran todos los casos que corresponden a presuntos hechos de violencia.
Sin embargo, dichos casos deben ser sometidos a una serie de investigaciones
adicionales que trascienden la competencia del INMLCF para determinar
si corresponden a hechos de violencia y, a su vez, a violencia de género.
Consecuentemente, los datos son una aproximación a la realidad.

Adicionalmente, el Instituto señala que es posible que exista un subregistro en


la información relacionada con las lesiones por violencia intrafamiliar, exámenes
médico-legales por presunto delito sexual y otras lesiones personales, debido
a que se denuncian menos hechos de los que acontecen realmente, o porque
puede haber desistimiento previo a la valoración médico forense. Igualmente, en
algunas variables críticas para la compresión del hecho violento, como es el caso
de la circunstancia o móvil de los homicidios, actividad durante el hecho y otras, el
porcentaje de casos sin información puede ser superior al 70%, que obedece a que
esta información es extraída del acta de inspección técnica del cadáver, la cual en
muchos casos no tiene la calidad requerida.

Por otra parte, el registro de las Estadísticas Vitales del DANE, en su sección de
defunciones, también brinda información sobre homicidios, en particular, en lo

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 129


que se conoce como causas externas de defunción. Junto con el hecho, se registra Es necesario continuar
información de la persona fallecida, como edad, sexo, situación conyugal, nivel de
escolaridad, así como la probable manera de muerte, lugar de ocurrencia y la forma fortaleciendo la
en que se determinó la causa de muerte (necropsia, historia clínica, interrogatorios coordinación,
familiares). Por lo que, al igual que la información del INMLCF, constituye una
fuente de información muy importante para el análisis del feminicidio. la cooperación y el
Por otro lado, una fuente adicional de información son los datos que genera la compromiso de las
Fiscalía General de la Nación (FGN), que, de acuerdo con la Constitución, está
diversas instituciones
obligada a adelantar el ejercicio de la acción penal y realizar la investigación de los
hechos que revistan las características de un delito que llegue a su conocimiento para disponer de
por medio de denuncia, petición especial, querella o de oficio, siempre y cuando
medien suficientes motivos y circunstancias fácticas que indiquen la posible
información adecuada.
existencia de este. Por lo tanto, la FGN brinda información sobre los casos que son
investigados.

Además, el Consejo Superior de la Judicatura (CSJ) publica en el Sistema de


Información Estadística de la Rama Judicial (SIERJU) información de movimiento
de procesos penales por delitos sexuales, reportada por los despachos judiciales de
las diferentes jurisdicciones y especialidades.

Como sucede en muchos países, los registros administrativos que generan


diferentes instancias no están vinculados aún de manera interoperada en una
especie de sistema integrado de información. Sin embargo, la mesa de trabajo
sobre sistemas de información del Sistema Integrado de Información de Violencias
de Género (SIVIGE) ha avanzado en la delimitación de algunos elementos
conceptuales y técnicos y ha dispuesto una serie de visores en donde pueden
encontrarse algunos indicadores separados para cada sector gubernamental.

En este sentido, es necesario continuar fortaleciendo la coordinación, la


cooperación y el compromiso de las diversas instituciones para disponer de
información adecuada, suficiente e interoperable entre sí. Lo anterior no es un
emprendimiento menor y no por ello deja de ser importante transitar hacia un
mejor y confiable repositorio de información sobre violencia contra las mujeres y
niñas. De igual manera, es importante reconocer que la interoperación de registros
administrativos, y en particular para el caso de violencias de género, es un reto
común para la región de ALyC.

A pesar de sus limitaciones, los registros administrativos ofrecen una importante


fuente de información que puede ser explotada ampliamente para un análisis
descriptivo y de diagnóstico de las cuestiones de género, especialmente donde
otras fuentes presentan vacíos de información.

Fuentes:
INMLCF (2019). Forensis 2018. Datos para la vida. Herramienta para la interpretación Intervención y prevención de
lesiones de causa externa en Colombia. Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Consultado en
mayo de 2020 https://www.medicinalegal.gov.co/documents/20143/386932/Forensis+2018.pdf/be4816a4-3da3-
1ff0-2779-e7b5e3962d60
Naciones Unidas (2015). Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, División de Estadística. Directrices para
la producción de estadísticas sobre la violencia contra la mujer. ST/ESA/STAT/SER.F/110. Consultado en mayo de
2020 en https://oig.cepal.org/sites/default/files/directrices_estadisticas_violencia_contra_la_mujer.pdf
Sitio oficial del SIVIGE, disponible en: http://onviolenciasgenero.minsalud.gov.co/Paginas/sivige.aspx

130
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) concentra y
difunde información sobre los informes técnico-periciales de las víctimas de una
lesión de causa externa fatal81, y entre estas causas están los homicidios (incluye los
feminicidios).

Es importante subrayar que la información del INMLCF ofrece características de


la víctima, la relación de la persona agresora con respecto a la víctima, el lugar
de ocurrencia, entre otras variables. No obstante, a partir de la estructura de los
tabulados públicos del Observatorio de Violencia, no es posible hacer cruces entre
variables que permitan un análisis interseccional más detallado.

Dado que entre las competencias del INMLCF no está la de investigar delitos, y
el feminicidio es un tipo penal independiente, los registros de este instituto no
pueden presentar cifras completas de esta violencia extrema. Los informes se
refieren a homicidio o asesinato de mujeres. No obstante, los médicos del INMLCF
en ocasiones encuentran evidencias en las necropsias que los llevan a inferir,
por las características del daño perpetrado en los cuerpos de las mujeres, que se
puede tratar de un feminicidio y lo catalogan como un asesinato ocurrido bajo la
circunstancia del feminicidio, esto con el fin de aportar elementos de análisis a las
autoridades judiciales (INMLCF, 2019).

Tomando en cuenta lo descrito previamente, a continuación se presentan


las principales características de los homicidios82 de las mujeres como una
aproximación al feminicidio, aunque también se presenta información sobre los
casos que los médicos legistas los identificaron como tal (ver Tabla 23).

En 2019, 1.001 mujeres fueron asesinadas83, 115 eran menores de edad. Poco más de
la mitad (52,9%) de estos asesinatos se concentraron en las edades de 20 a 39 años,
y si se suman las mujeres asesinadas hasta 50 años, se concentraron prácticamente
7 de cada 10 casos. En lo que respecta a la situación conyugal, 45,2% de ellas
estaban solteras y el 38,4% en unión libre. La tercera situación conyugal más
frecuente entre las mujeres víctimas de homicidio era estar casada (8,3%) y casi el
5% de las víctimas estaban separadas o divorciadas.

Sobre la persona agresora, 53,3% de los casos carece de esta información en los
formatos de registro. Entre los que sí la tienen, resulta que en el 42,8% de los casos
la persona agresora era conocida, y se incluye personas con las que la víctima
tenía o había tenido parentesco (pareja/expareja: 28,5%; amigo/amiga, conocido/
conocida: 5,8%; familiar: 8,6%).

Entre las mujeres víctimas menores de edad, la persona agresora en el 28,3% de


los casos fue un familiar y sobresale que en 1 de cada 10 la agresión provino de las
fuerzas armadas o cuerpos policiales. En las víctimas mayores de edad, la pareja o
expareja fue la persona agresora en el 32% de los casos y en el 5,7% fue algún familiar.

En cuanto a las circunstancias de hecho, en 6 de cada 10 casos esta información no


existe. Entre los casos con circunstancia, el 27,5% (109) corresponde a feminicidios,
una quinta parte (21,4%) a violencia intrafamiliar, 19,9% a “otra” circunstancia y la
violencia interpersonal ocupó el 16,4%84.

Con respecto al lugar donde se perpetró el hecho, 4 de cada 10 asesinatos de


mujeres (39,2%) fueron cometidos en la vivienda85 y 3 cada 10 (31,4%) en la vía
pública. En las víctimas menores de edad, la vivienda es el lugar más común de
ocurrencia en una proporción casi igual al del total de las mujeres, pero la vía

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 131


pública tiene una proporción menor (23,1%), dando lugar a otros espacios que no
son comunes entre las víctimas mayores de edad: los espacios terrestres al aire libre
(bosque, potrero, montaña, playa, etc.), con un 20,4%.

La ocurrencia en el hogar es un reflejo de la gran exposición al riesgo de las mujeres en


su propia vivienda, que debería ser un entorno seguro. Al mismo tiempo, es importante
comprender la violencia más allá del ámbito doméstico, ya que un número importante
de mujeres son asesinadas en otros espacios.

El mecanismo causal más utilizado en los homicidios de mujeres es el arma de fuego,


en más de la mitad de los casos (55,1%), seguido por arma cortopunzante (22,4%), la
asfixia (8,4%) y objeto contundente (6,8%). Entre las víctimas mayores y menores de
edad se observan algunas diferencias: aunque en ambos grupos el proyectil de arma
de fuego es el mecanismo prevalente, entre las menores, los mecanismos de arma
de fuego y cortopunzante, se presentan menos que entre las mayores de edad, pero
la asfixia y el uso de objeto contundente son más frecuentes entre las víctimas más
jóvenes.

Las diferencias con respecto a los homicidios de los hombres y que evidencian que las
circunstancias varían entre sexos a partir de consideraciones de género se resumen en
los siguientes puntos:

• Los hombres víctimas de homicidio son más jóvenes que las mujeres. Los
homicidios entre los hombres de 20 a 30 años representan cerca del 40% de los
casos, y en las mujeres casi 30%.

• En 7 de cada 10 homicidios de hombres se desconocen las personas agresoras,


mientras que esta razón en el caso de homicidios de mujeres es de 5 de cada
10. En los homicidios de hombres, la persona agresora era conocida en el 12,5%
de los casos, y las parejas o exparejas de las víctmas no tuvieron prácticamente
representación (pareja/expareja: 0,6%; amigo/amiga conocido/conocida: 9,8%;
familiar: 2,2%). Entre las mujeres asesinadas, 4 de cada 10 conocían a su agresor,
mientras que en los hombres esta razón es de 1 de cada 10. La ausencia de
información sobre la persona agresora es mayor para los homicidios de hombres
(61%) que para los de mujeres (53,3%).

• Las circunstancias de hecho en los homicidios de hombres se concentran en


violencia interpersonal (46,1%), mientras que la intrafamiliar representa menos de
4%. Es decir, los conflictos y la violencia que se suscitan en el hogar, no se traducen
en la misma medida, como sucede con las mujeres, en violencia letal.

• La vía pública es el escenario más común en los homicidios de hombres


(55,4%). Aunque la vivienda es el segundo lugar más habitual, el porcentaje es
significativamente menor (13,5%) que en los homicidios de mujeres.

• El proyectil de arma de fuego fue el mecanismo de tres cuartas partes de los


homicidios de hombres, seguido por el punzocortante (17,8%). Los mecanismos de
asfixia y objeto contundente están presentes en menores proporciones que en los
homicidios de mujeres.

El comportamiento de los homicidios al interior del país muestra diferencias notables.


Los departamentos con los mayores porcentajes de homicidios de mujeres y hombres
cometidos a nivel nacional coinciden y son: Valle del Cauca, Antioquia, Bogotá y Cauca.
Por su parte, en Amazonas, Vichada y el Archipiélago de San Andrés, al menos en 2019
no hubo asesinatos de mujeres (ver Tabla 24).

132
TABLA 23
COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS HOMICIDIOS POR CARACTERÍSTICAS DE LA VÍCTIMA Y DEL
HECHO, SEGÚN SEXO DE LA VÍCTIMA, 2019.

Característica Mujeres menores de 18 años Mujeres de 18 años y más Mujeres total Hombres

Casos de homicidios 115 885 1.001 10.874

Edad

0 a 19 - - 16,6 11,9

20 a 29 - - 29,7 38,4

30 a 39 - - 23,3 25,2

40 a 49 - - 14,4 12,7

50 a 60 - - 8,6 7,1

60 y más - - 7,4 4,3

Persona agresora

Homicidios con información 60 406 467 4.236

Desconocido/desconocida 43,3 48,3 47,5 72,3

Amigo/amiga o conocido/conocida 8,3 5,4 5,8 9,8

Familiar 28,3 5,7 8,6 2,2

Pareja o expareja 5 32 28,5 0,6

Delincuencia común 1,7 3,4 3,2 4,2

Fuerzas armadas, policía 10 1,5 2,8 5,1

Circunstancia del hecho

Homicidios con información 52 344 397 3.392

Feminicidio 7,7 30,5 27,5 -

Violencia interpersonal 11,5 17,2 16,4 46,1

Violencia intrafamiliar 34,6 19,5 21,4 3,5

Violencia sociopolítica 19,2 4,1 6,3 11,6

Otra 26,9 18,9 19,9 30,6

Escenario del hecho

Homicidios con información 108 851 960 10.339

Vía pública 23,1 39,1 31,4 55,4

Vivienda 39,8 32,4 39,2 13,4

Espacios al aire libre 25,9 9,8 11,7 8,7

Mecanismo causal

Homicidios con información 115 885 1.001 10.874

Proyectil de arma de fuego 45,2 56,5 55,1 74,3

Cortopunzante 15,7 23,3 22,4 17,8

Generador de asfixia 16,5 7,3 8,4 1,3

Contundente 11,3 6,2 6,8 2,8

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones fatales de causa externa 2019. Consultado en agosto de 2020 en
https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa
Nota: los porcentajes se calculan sobre los casos que tienen información en la característica analizada. Las columnas no suman 100 porque se incluyen solamente las
categorías con las mayores frecuencias para cada variable.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 133


TABLA 24
COLOMBIA. TASA DE HOMICIDIOS POR CADA 100.000 HABITANTES, POR DEPARTAMENTO DEL HECHO,
SEGÚN SEXO DE LA VÍCTIMA, 2019.

Tasa por cada Lugar que ocupa Tasa por cada Lugar que ocupa
Departamento
100.000 mujeres (homicidios de mujeres) 100.000 hombres (homicidios de hombres)

Putumayo 14,8 1 82,5 3

Guaviare 12,6 2 59,9 10

Arauca 12,2 3 112,8 1

Caquetá 9,5 4 80,3 4

Guainía 8,4 5 11,6 32

Cauca 7,2 6 79,5 5

Risaralda 5,6 7 44,4 12

Antioquia 5,3 8 61,8 8

Norte de Santander 5,3 9 70,5 6


Nariño 5,3 10 42,4 14
Casanare 5,2 11 24,1 27

Valle del Cauca 5,2 12 94,1 2

Meta 5 13 36,9 17

Quindío 4,9 14 61 9

Vaupés 4,9 15 4,5 33

Caldas 3,8 16 29,9 23

Atlántico 3,8 17 38,3 16

Magdalena 3,7 18 33,5 20

Huila 3,6 19 40,4 15

Santander 3,4 20 24,8 26

Tolima 3,4 21 34,2 19

Sucre 2,8 22 29,8 24

Cesar 2,5 23 34,9 18

Bogotá, D.C. 2,5 24 27,3 25

Cundinamarca 2,4 25 19,5 28


Bolívar 2,1 26 32 22

La Guajira 2,1 27 43,2 13

Córdoba 2 28 33,4 21

Chocó 1,8 29 55,1 11

Boyacá 1,3 30 11,7 31


Amazonas – – 14,8 30
Archipiélago de San Andrés,
– – 69,6 7
Providencia y Santa Catalina
Vichada – – 18,8 29

Nacional 40 45,1

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones fatales de causa externa 2019. Consultado en agosto de 2020 en
https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa
DANE. Censo Nacional de Población y Vivienda (2018). Proyecciones de población 2018-2023. Consultado en mayo de 2020 en
https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion/proyecciones-de-poblacion
Nota: las tasas se calculan con la población proyectada por el DANE para 2019. En Amazonas, Vichada y el Archipiélago de San Andrés no hubo registros de asesinatos de
mujeres en 2019.

134
Sin embargo, para hacer una comparación adecuada, es necesario expresar dicho Ellas mueren en su
comportamiento en términos relativos, por ello se utiliza el número de homicidios
por cada 100.000 personas86. Los departamentos con las cinco mayores tasas por mayoría a manos de
cada 100.000 mujeres son Putumayo (14,8), Guaviare (12,6), Arauca (12,2), Caquetá hombres con los que
(9,5) y Guainía (8,4). Los cinco con las menores tasas son Boyacá (1,3), Chocó (1,8),
Córdoba (2,0), La Guajira y Bolívar (2,1). conviven en sus entornos
Existe bastante coincidencia entre los departamentos más riesgosos o violentos cercanos y, además,
para las mujeres y los hombres. Pero no es así en todos los casos. Guainía que
en buena medida son
ocupa el 5º lugar para las mujeres, y el lugar 32º en la tasa masculina; Casanare,
que ocupa la posición 11º en la tasa femenina es 27º en la masculina; misma asesinadas en sus
situación que se observa en Guaviare, con los lugares 2º y 8º, y en Vaupés
clasificado en los lugares 15º y 33º, respectivamente.
propios hogares.
Por lo tanto, existen territorios particularmente hostiles y agresivos para las
mujeres, en los que está presente mayor discriminación contra ellas y en donde
pueden coexistir fenómenos como el crimen organizado, el conflicto armado,
poblaciones desplazadas, desmovilizadas o reinsertadas, eventos que potencian la
prevalencia de la violencia de género.

El reporte Forensis 2018 del INMLCF hace un llamado de atención a un fenómeno


distinto en los departamentos del sur del país, como Cauca, Caquetá, Putumayo
y Nariño, donde ha habido señalamientos sobre asesinatos de mujeres que
ocupan lugares de liderazgo o visibilidad en sus comunidades. Esto, de acuerdo
con el mismo informe, pudiera relacionarse con los grupos armados que intentan
acabar con procesos sociales que se venían fortaleciendo y desmoralizar a las
comunidades mediante el asesinato de mujeres.

Estos señalamientos mencionados en el informe, junto con las estadísticas, ponen


en relevancia la importancia de asociar el feminicidio no solo a la esfera de las
relaciones personales, donde se generan que la mayoría de los casos, sino también
a otras dinámicas y contextos que ponen en riesgo a las mujeres, por el hecho de
ser mujeres, y los cuales deben también monitorearse.

Ahora bien, con datos de la Fiscalía General de la Nación (FGN), que es la encargada
de combatir, dirigir, coordinar y controlar el desarrollo de la función que investiga
y acusa a los presuntos infractores de la ley penal, se observa que el número de
feminicidios de 2015 a 2019 ha ido en aumento.

En 2015 se reportaron 122 casos (107 mujeres), en 2016 fueron 302 (277), en 2017
se registraron 448 (422 mujeres), en 2018 hubo 586 (552 mujeres), mientras que
al cierre de 2019, la cifra se situó en 578 (550 mujeres)87. Es necesario señalar
que es probable que una parte del incremento de investigaciones de presuntos
feminicidios se deba, precisamente a que las investigaciones de las muertes
violentas de las mujeres se conducen cada vez más con perspectiva de género.

En síntesis, los asesinatos de mujeres presentan características particulares


permeadas por relaciones de género asimétricas, en una estructura de violencia
sustentada por una sociedad que normaliza, justifica y perpetúa la violencia al
desvalorizar y degradar a las niñas y mujeres.

Ellas mueren en su mayoría a manos de hombres con los que conviven en sus
entornos cercanos y, además, en buena medida son asesinadas en sus propios
hogares. Por ello, la violencia doméstica y la de pareja también son un foco rojo

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 135


para las políticas de prevención y erradicación del feminicidio. También conviene
prestar atención a los asesinatos de mujeres que ocurren fuera de los entornos
familiares, en la vía pública y en circunstancias y territorios en los cuales la
violencia en razón de género es altamente prevalente.

Entre las razones para tipificar el feminicidio está la de visibilizarlo, medirlo y, por
tanto, destinar recursos a su prevención y atención. Las cifras evidencian el carácter
extremo que puede tener la violencia al no ser identificada y combatida a tiempo,
lo que brinda protección a niñas y mujeres cuando así es necesario, y las acompaña
en un proceso integral que proteja su derecho a vivir una vida libre de violencia,
restaure su autoestima, dignidad y autonomía, antes de que sea demasiado tarde,
como lamentablemente ha sucedido con miles de mujeres.

ENTORNO DE VIOLENCIA Y CONTROL: MUJERES


AGREDIDAS POR SUS PAREJAS Y EXPAREJAS
El INMLCF también publica los registros de lesiones no letales y, dentro de estas,
las correspondientes a violencia intrafamiliar, que a su vez se divide en violencia
contra niñas, niños y adolescentes, violencia no letal de pareja, violencia entre
otros familiares y violencia contra las personas adultas mayores.

En 2019 se registraron 77.303 lesiones no letales enmarcadas en violencia


intrafamiliar. En todos los tipos de violencia y en el agregado, el porcentaje que
representan las víctimas mujeres es mayor, aunque en el caso de violencia contra
menores y contra personas adultas mayores, los porcentajes están muy cerca
del 50%.

Del total de lesiones, cerca de 59 mil (76,2%) fueron cometidas contra mujeres
y, a su vez, de estas, más de 42 mil se trataron de violencia no letal de pareja88.
Aunque esta violencia es la más común para ambos sexos, con base en las cifras de
su importancia relativa y en el número de casos, se advierte que son las mujeres
quienes mayoritariamente son agredidas por sus parejas (ver Tabla 25).

Si bien en todas las violencias existen expresiones de discriminación y desigualdad,


abordar todas y cada una de ellas requiere una publicación especializada dedicada
exclusivamente y con la rigurosidad que este tema tan crítico amerita. Por ello,
considerando el objetivo y alcance de esta publicación, es la violencia no letal de
pareja89 la que se analiza con mayor detalle.

La gran mayoría de las víctimas de violencia no letal de pareja es mayor de edad.


Tres cuartas partes de las mujeres víctimas se concentran en las edades de 20 a 40
años. Del total de víctimas, cerca de la mitad están en unión libre, una tercera parte
son solteras y una casada de cada 10 (ver Tabla 26).

Siete de cada 10 mujeres que reportan violencia no letal de pareja cuentan con
estudios de escolaridad básica primaria o escolaridad básica secundaria, 2 de cada
10 con escolaridad técnica profesional y tecnológica. Las mujeres con escolaridad
universitaria o más representan menos del 1% del total de casos.

En cuanto al agresor, el 98,7% de las agresiones de pareja a las mujeres provinieron


de parejas del sexo opuesto. El 44,4% de los agresores son los compañeros
permanentes, el 32,5% excompañeros permanentes, 11,1% los esposos, y el 8,5%
novios o exnovios (ver Gráfica 80). Con estos datos se pueden adelantar dos

136
TABLA 25
COLOMBIA. NÚMERO Y DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS CASOS DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR,
POR TIPOS DE VIOLENCIA, SEGÚN SEXO, 2019

% de casos de mujeres
Tipo de violencia intrafamiliar Mujeres % Hombres % Total
con respecto al total

Contra niñas, niños y adolescentes 5.514 9,4 4.954 27 10.468 52,7

No letal de pareja 42.134 71,5 6.892 37,5 49.026 85,9

Entre otros familiares 10.034 17 5.406 29,4 15.440 65

Contra el adulto mayor 1.249 2,1 1.120 6,1 2.369 52,7

Total 58.931 100 18.372 100 77.303 76,2

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa externa 2019. Consultado en agosto de 2020 en https://www.
medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa

conclusiones: i) más de la mitad de las mujeres son agredidas por la persona con GRÁFICA 80
la que conviven y comparten el espacio cotidianamente, y ii) la violencia no se COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN
acaba al concluir la relación. El control y la subordinación se extienden más allá del PORCENTUAL DE LOS CASOS DE
vínculo conyugal o de cohabitación. VIOLENCIA NO LETAL DE PAREJA
CONTRA LAS MUJERES, POR TIPO
Hay una peculiaridad en los datos que es conveniente destacar. Un importante
DE RELACIÓN CON EL AGRESOR,
número de mujeres violentadas, más de la mitad (56,8%) está en unión libre o
2019.
casada, y menos del 10% son divorciadas o separadas, lo que contrasta con que
poco más de 35% fueron víctimas de su excompañero. Esto en principio parece Compañero
permanente
contraintuitivo, pero quizá se deba a que las mujeres se unen nuevamente al poco
Ex compañero
tiempo de una separación. 44,4 permanente

Contar con datos permite afinar las estrategias de prevención. En la violencia no 32,5
Esposo Novio o
ex novio
letal de pareja hay una distribución particular de las agresiones entre los días de
la semana. De lunes a sábado, los porcentajes rondan entre 11% y 15% del total
de casos, pero el domingo ocurren casi el 25% de las lesiones. Es muy posible 11,1
8,5
que esto se explique porque el domingo es día de descanso laboral y las parejas
de las mujeres están, ya sea en sus casas o bien, pueden acudir donde ellas se
encuentren. Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias
Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa
A nivel departamental, la mitad de los casos registrados se concentran en cuatro externa 2019. Consultado en agosto de 2020 en
https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-
departamentos: Bogotá (23,6%), Antioquia (11,3%), Cundinamarca (8,2%) y Valle de-causa-externa

del Cauca (8%). No obstante, las cinco tasas por cada 100.000 mujeres más
Nota: el porcentaje se calcula sobre los casos que
tienen información. No suman 100 porque no se
altas corresponden al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, presentan los porcentajes correspondientes a amante o
examante que juntos representan el 0.5%.
Casanare, Meta, Arauca y Amazonas (ver Gráfica 81).

Es importante tener presente que estas cifras corresponden a los hechos que
fueron denunciados y sobre los cuales existe un expediente médico-legal. No es
posible conocer la prevalencia real de la violencia no letal de pareja y sus tipos a
partir de estos datos.

Solo para tener perspectiva de la magnitud real del problema y de los casos que
los registros administrativos no están capturando, el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF) (2018) estima que en ALyC, 4 de cada 10 mujeres de 15 a 19
años, han experimentado alguna vez violencia no letal por parte de su pareja.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 137


TABLA 26
COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS CASOS DE VIOLENCIA NO LETAL DE PAREJA
O EXPAREJA CONTRA MUJERES, POR CARACTERÍSTICAS SELECCIONADAS, 2019.

Característica Porcentaje
Edad
0 a 19 7,4

20 a 29 42,8

30 a 39 31,1

40 a 49 13,1

50 y más 5,7
Nivel educativo
Escolaridad inicial y escolaridad preescolar 4,7

Escolaridad básica primaria 24,3

Escolaridad básica secundaria o secundaria baja 45,3

Escolaridad media o secundaria alta 5,1

Escolaridad técnica profesional y tecnológica 19,3

Universitario y más 0,7


Situación conyugal
Soltera 33,6

Unión libre 45,3


Casada 11,5
Separada, divorciada 9,3
Viuda 0,2
Escenario del hecho
Vivienda 71,4

Calle (autopista, avenida, dentro de la ciudad) 13,3

Vía pública 6,1

Lugares de hospedaje 3,4


Mecanismo causal
Contundente 56,7
Múltiple 20,1

Corto contundente 2,8

Abrasivo 1,7

Por determinar 16,4


Día de ocurrencia
Lunes 14,7
Martes 12,7
Miércoles 12,4

Jueves 10,9

Viernes 10,3
Sábado 14,6
Domingo 24,3

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa externa 2019. Consultado en agosto de
2020 en https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa
Nota: los porcentajes se calculan sobre los casos que tienen información en la característica analizada. No todas las columnas suman 100 porque
solamente se incluyen las categorías con las mayores frecuencias para cada variable.

138
GRÁFICA 81
COLOMBIA. NÚMERO Y TASA DE CASOS DE VIOLENCIA NO LETAL DE PAREJA Y EXPAREJA CONTRA MUJERES POR
CADA 100.000 MUJERES, POR DEPARTAMENTO DEL HECHO, 2019.

NÚMERO TASA CADA 100.000 MIL MUJERES

Bogotá D.C. 250,9 250,9 9.936 23,6%

Antioquia 141,1 4.776

Cundinamarca 3.471 222,4

Valle del Cauca 142,5 3.375


11,3%
Atlántico 2.016 149,0

Meta 1.765 338,8

Santander 1.742 152,5 8,2%

Tolima 1.481 219,7 8%

Bolívar 1.199 111,7

Boyacá 1.154 184,7 En el nivel


departamental,

51,2%
Huila 1.094 196,3

Norte de Santander 1.086 136,8


4
Nariño 972 116,8

Magdalena 952 137,2


la mitad de los casos registrados se
Cauca 939 125,8
concentran en cuatro departamentos:
725 341,4 Bogotá (23.6%), Antioquia (11.3%),
Casanare
Cundinamarca (8.2%) y Valle del
Risaralda 724 145,5 Cauca (8%).

Cesar 695 109,8

Sucre 568 122,8

Córdoba 565 62,2

Quindío 526 185,2

Caldas 471 90,6

Arauca 394 283,2

La Guajira 346 73,1

Putumayo 298 169,7

Caquetá 281 140,1

Chocó 253 92,6

Archipiélago de San Andrés 117 362,0

Amazonas 104 278,8

Guainía 53 223,6

Guaviare 33 83,2

Vaupés 21 103,3

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa externa 2019. Consultado en agosto de 2020 en https://www.
medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa DANE. Censo Nacional de Población y Vivienda 2018. Proyecciones de población 2018-2023. Consultado en mayo de
2020 en https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion/proyecciones-de-poblacion
Nota: las tasas se calculan con la población proyectada por el DANE para 2019. En Vichada no hubo registros de lesiones por violencia no letal de pareja en 2019. Los
departamentos están ordenados de mayor a menor número de casos.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 139


Las niñas y mujeres En suma, en la búsqueda de garantizar la autonomía física de las mujeres, es decir,
que puedan ejercer libremente su capacidad de decidir y tener control sobre sus
víctimas de violencia cuerpos, la violencia no letal de pareja es un obstáculo que se interpone y que no
sexual son vulnerables será zanjado, sin considerar sus raíces en las relaciones desiguales entre mujeres y
hombres en distintos ámbitos y espacios.
a consecuencias
para la salud sexual
LA VIOLENCIA SEXUAL ATENTA CONTRA EL DERECHO
y reproductiva: A LA SEGURIDAD PERSONAL Y A LA INTEGRIDAD
FÍSICA, SEXUAL Y PSICOLÓGICA DE LAS MUJERES
embarazos no
Y LAS NIÑAS
deseados, abortos La OMS define la violencia sexual como “todo acto sexual, la tentativa de
inseguros y mayor consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados,
o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad
riesgo de contraer de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de
infecciones de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el
lugar de trabajo”. También puede haber violencia sexual si la persona no está en
transmisión sexual. condiciones de dar su consentimiento (OPS, 2013).

Los datos indican que las supervivientes y los supervivientes de violencia sexual
pueden sufrir consecuencias conductuales, sociales y de salud mental similares.
No obstante, las mujeres y las niñas soportan la carga más abrumadora de
traumatismos y enfermedades resultantes de la violencia y la coacción sexuales,
no solo porque constituyen la gran mayoría de las víctimas sino también porque
son vulnerables a consecuencias para la salud sexual y reproductiva, como
embarazos no deseados90, abortos inseguros y un riesgo mayor de contraer
infecciones de transmisión sexual (ídem).

En este sentido, la Recomendación General 35 de la CEDAW sobre la violencia por


razón de género contra la mujer, exhorta a los Estados a incluir como medida
legislativa, la garantía de que las agresiones sexuales, en particular la violación,
estén tipificadas como un delito que afecta el derecho a la seguridad personal y a
la integridad física, sexual y psicológica y, además, que la definición de los delitos
sexuales, en particular la violación conyugal, que se dé por parte de un conocido
o la violación en una cita, se base en la falta de libre consentimiento y tenga en
cuenta circunstancias coercitivas.

Particularmente relevante para Colombia es que la violencia sexual contra mujeres


y niñas se generaliza o se exacerba en el conflicto91, e incluso se utiliza como táctica
de guerra (ver recuadro 10).

A este respecto, la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las víctimas


administra el Registro Único de Víctimas, el cual incluye a las personas que realizan
declaraciones como víctimas del conflicto armado y que son reconocidas de esta
manera por parte del Estado colombiano, de acuerdo con hechos victimizantes
determinados en el marco de la Ley 1448 de 2011.

Unos de los hechos victimizantes son los denominados “delitos contra la libertad
y la integridad sexual”, que incluyen las siguientes violencias sucedidas en el
marco del conflicto armado: aborto forzado, anticoncepción forzada, explotación
forzada, trata de personas, abuso sexual, embarazo forzado, planificación forzada,

140
RECUADRO 10

Violencia sexual relacionada


con los conflictos. Informe 2020
del Secretario General de las
Naciones Unidas

E l Informe más reciente del Secretario General se elaboró en atención a la


resolución 2467 (2019) del Consejo de Seguridad, en la que se expresa la
enorme preocupación por la lentitud con que se avanza para abordar y eliminar
A lo largo del último
decenio se ha
la violencia sexual en situaciones de conflicto armado, particularmente contra
producido un cambio
las mujeres y las niñas y los niños.
de paradigma en
El año 2020 es fundamental para la agenda sobre las mujeres y la paz y la
seguridad. No solo se conmemora el 20o aniversario de la resolución 1325 (2000) cómo se entienden
y el 25o aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (1995),
sino que además se cumplen 75 años de la creación de las Naciones Unidas, cuya
a nivel mundial las
promesa fundacional de lograr la igualdad entre los géneros está consagrada en repercusiones de
la Carta de las Naciones Unidas (1945).
la atrocidad de la
El informe señala que a lo largo del último decenio se ha producido un cambio
de paradigma en cómo se entienden a nivel mundial las repercusiones de la violencia sexual.
atrocidad de la violencia sexual relacionada con los conflictos, en particular,
en lo que respecta a su importancia para la paz y la seguridad internacionales,
los servicios multisectoriales que necesitan los supervivientes, la necesidad
imperiosa de una reforma del sector de la seguridad con perspectiva de género
y la necesidad de hacer frente a la desigualdad entre los géneros como causa
fundamental en tiempos de guerra o conflicto y en tiempos de paz.

Para el caso específico de Colombia, el informe destaca que la firma del


Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz
Estable y Duradera en 2016 sigue constituyendo un hito mundial respecto a la
integración efectiva de las consideraciones de género en un acuerdo de paz y
la participación significativa de las mujeres en la resolución de un conflicto. Sin
embargo, la aplicación de las disposiciones relativas a las cuestiones de género y
los derechos de las mujeres ha quedado a la zaga con respecto a otras medidas.

Adicional a las cifras que presenta el Informe, resaltan algunas conclusiones


como que el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo
corrobora la correlación entre una alta concentración de casos de violencia
sexual y la dinámica del conflicto. En regiones como Antioquia, Chocó, el Cauca
y Nariño, numerosos agentes armados, grupos delictivos y grupos disidentes
de las FARC-EP siguen compitiendo por controlar el territorio y las economías
ilegales locales. Las zonas fronterizas y las rutas de tránsito de los refugiados
y los migrantes están siendo utilizadas por agentes armados ilegales para
reclutar a personas vulnerables, en particular indígenas, para realizar actividades
económicas ilícitas. En ese contexto, las mujeres y las niñas corren un mayor
riesgo de ser víctimas de la trata de personas, incluida la trata con fines de

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 141


esclavitud y explotación sexuales.

Igualmente, destaca el reconocimiento que hace al Sistema Integral de


Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, el cual siguió logrando avances.
La Jurisdicción Especial para la Paz decretó que no se podía conceder amnistía
en los casos de violencia sexual relacionada con el conflicto y que en las
investigaciones relacionadas con el reclutamiento de niños se debían examinar
los vínculos de este con ese tipo de violencia. Además, la Comisión de la Verdad
ha dado prioridad a la recopilación de testimonios de supervivientes de la
violencia sexual en tiempos de guerra.

Considerando lo anterior, el Secretario General insta al Gobierno a que acelere la


aplicación de las disposiciones del acuerdo de paz relativas a las cuestiones de
género, y exhortan a las autoridades a que aumenten su capacidad de enjuiciar
y ofrecer reparación con eficacia en relación con la violencia sexual relacionada
con el conflicto, incluso en el caso de los supervivientes de las zonas rurales y
fronterizas, y a que sigan ampliando la cobertura de los servicios para asegurar
una respuesta integral, que incluya garantías de protección y seguridad para las
víctimas, los testigos y las defensoras y los defensores de los derechos humanos
y de los derechos de la mujer.

Para mayor detalle referente a Resolución 2467, puede consultarse: https://undocs.org/es/S/RES/2467(2019)


Informe del Secretario General, Violencia sexual relacionada con los conflictos (3 de junio de 2020) S/2020/487,
puede consultarse en: https://www.un.org/sexualviolenceinconflict/wp-content/uploads/2020/06/2019-
REPORT-OF-THE-SECRETARY-GENERAL-ON-CRSV-SPANISH.pdf

pornografía infantil, acceso carnal violento, esclavitud sexual, mutilación sexual,


prostitución forzada, acoso sexual, matrimonio servil, servicios domésticos
forzados y explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes92.

De acuerdo con el visor de datos del Registro Único de Víctimas, con corte al 31 de
julio de 2020, un total de 32.506 personas habían sido incluidas como víctimas
de este hecho en el marco del conflicto armado, de quienes el 91% son mujeres.
Este es el único hecho victimizante con una feminización tan marcada93.

Como fue señalado, la Ley 1257 (2008) define la violencia sexual como daño o
sufrimiento sexual, cuyas consecuencias “(...) provienen de la acción consistente
en obligar a una persona a mantener contacto sexualizado, físico o verbal,
o a participar en otras interacciones sexuales mediante el uso de fuerza,
intimidación, coerción, chantaje, soborno, manipulación, amenaza o cualquier
otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal. Igualmente, se
considerará daño o sufrimiento sexual el hecho de que la persona agresora
obligue a la agredida a realizar alguno de estos actos con terceras personas.”

Con base en los registros del INMLCF disponibles en el Observatorio de


Violencia, en 2019 se realizaron 26.158 exámenes médicos por presunto delito
sexual, de los cuales el 86,1% fueron practicados a mujeres (por cada hombre
víctima de presunto delito sexual se presentan 6 mujeres víctimas), y de estos,
una abrumadora mayoría (85,6%) correspondieron a niñas y jóvenes menores
de 18 años94.

142
GRÁFICA 82 GRÁFICA 83
COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS EXÁMENES MÉDICO- COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN
LEGALES PRACTICADOS POR PRESUNTO DELITO SEXUAL A MUJERES, PORCENTUAL DE LOS EXÁMENES
SEGÚN GRUPO DE EDAD DE LA VÍCTIMA, 2019. MÉDICO-LEGALES POR
PRESUNTO DELITO SEXUAL
10 a 13 años 5 a 9 años 0 a 4 años PRACTICADOS A MUJERES
9,5% MENORES DE 18 AÑOS, EN LOS
33,4% 22,2%
7.513 5.000
2.139 CUALES LA PERSONA AGRESORA
SEÑALADA ES UN FAMILIAR,
SEGÚN PARENTESCO, 2019.

25 años y más PADRASTRO PADRE


7,3% TÍO PRIMO
14 a 17 años 1.633 ABUELO HERMANO
20,5%
4.626
4,5
18 a 24 años
8,1
7,2%
1.612 10,0

16,3
Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa externa
2019. Consultado en agosto de 2020 en https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa

18,7

28,6

El instituto practicó 14.652 exámenes médico-legales por presunto delito sexual a


niñas menores de 14 años (2.139 de 0 a 4 años, 5.000 de 5 a 9 años y 7.513 de 10 a 13
años). Por tanto, son valoraciones asociadas a delitos tipificados en el Código Penal:
acceso carnal abusivo con menor de catorce años (ver Gráfica 82)95.
Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias
En 8 de cada 10 casos el agresor96 fue un conocido, amigo o familiar, seguido por Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa

un 7,9% en donde la pareja o expareja es señalada como la responsable. Entre


externa 2019. Consultado en agosto de 2020 de
https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-
las menores, más de la mitad (54,5%) apuntó a un familiar como el agresor, de-causa-externa
Nota: los porcentajes se calculan sobre los casos
siendo el padrastro el más común, al que le siguen el padre, un tío, y en menores totales que señalaron a algún familiar como la
proporciones pero que debe considerarse, un primo y un abuelo (ver Gráfica 83). Al persona agresora. Entre las menores de edad, esto
sucedió en 9,895 casos. La columna no suma 100 ya
igual que en los homicidios y en la violencia no letal de pareja, el hogar no es un que se incluyen solo las respuestas con las mayores
frecuencias y que en total representan 86.2% del total
lugar que brinde respeto, amor y seguridad a las niñas y mujeres. de casos. Con la estructura de los datos públicos, no
es posible conocer el sexo de la persona agresora al
En 26 valoraciones, cuatro de ellas a menores de edad, la persona agresora mismo tiempo que su relación con la víctima.

señalada corresponde a algún miembro de grupos alzados al margen de la ley


(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación
Nacional (ELN)). También destacan 61 casos (42 a menores) en donde los
señalados son miembros de las Fuerzas Armadas, de Policía, Policía Judicial y
servicios de inteligencia. Aunque en términos porcentuales estos exámenes no
representan proporciones grandes, no deben ser ignorados, pues son cometidos
bajo el contexto de conflicto armado y por personas activas en instancias
gubernamentales. Esto es, el propio Estado es quien violenta los derechos de estas
niñas y mujeres, en contra de su obligación de protegerlas.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 143


TABLA 27
COLOMBIA. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS EXÁMENES MÉDICO-LEGALES POR
PRESUNTO DELITO SEXUAL PRACTICADOS A MUJERES, SEGÚN CARACTERÍSTICAS DEL
HECHO, 2019.

Característica Mujeres menores de 18 años Mujeres de 18 años y más Mujeres total

Relación con la persona agresora


Desconocido 3,5 16,3 5,3
Amigo 7,6 10,7 8,1
Conocido 21,5 30,4 22,7
Familiar 54,5 18,1 49,4
Pareja o expareja 7 13,3 7,9
Escenario del hecho
Vivienda 81,6 61,7 78,7
Calle (autopista, avenida) 6,0 11,2 6,8
Espacios terrestres al aire libre 1,7 5,2 2,2
Lugares de hospedaje 1,6 4,2 2
Carretera (fuera de la ciudad) 0,7 3,4 1,1
Día de ocurrencia
Lunes 14,9 15,0 14,9
Martes 17,5 13,1 16,8
Miércoles 17,5 12,7 16,8
Jueves 16,9 12,3 16,2
Viernes 16,9 12,3 16,3
Sábado 8,8 14,2 9,6
Domingo 7,4 20,3 9,3

Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa externa 2019. Consultado en agosto de
2020 en https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa
Nota: los porcentajes no suman 100 porque solo se incluyen las categorías más frecuentes.

La circunstancia de hecho97 se estableció en el 97,8% de las valoraciones a mujeres y


en 98 de cada 100 esta correspondió a violencia sexual, es decir, correspondió a abuso
sexual, asalto sexual98 o acceso carnal violento/acto sexual violento con persona
protegida.

Por su parte, el escenario del hecho se estableció en el 95,1% de los exámenes y, como
en las otras violencias, la vivienda es, por mucho, el lugar donde ocurren el mayor
número de presuntos delitos sexuales, 8 de cada 10. Entre las mujeres mayores de 18
años, también la vivienda es el lugar donde se suscitan gran parte de las agresiones
sexuales (61,7%), pero hay otros espacios que cobran relevancia, como la calle (11,2%) y
los espacios terrestres al aire libre (5,5%).

La distribución entre los días de la semana de los hechos valorados es distinta a los
casos de violencia no letal de pareja, en los cuales el domingo es el día que acumula
más agresiones. En los delitos sexuales, alrededor del 80% de los casos ocurren entre
semana, lo que lleva a inferir que son los días en que las mujeres, y sobre todo las niñas,
quedan expuestas a convertirse en presas de sus agresores, que, como ya se señaló,
en muchos casos se trata del padrastro, de un familiar cercano o también de vecinos u
otros conocidos, que aprovechan la confianza surgida de la convivencia (ver Tabla 27).

A nivel departamental, las cinco tasas más altas de presuntos delitos sexuales (por
cada 100.000 mujeres) corresponden a Guainía (244,7), Arauca (212,0), Amazonas
(203,7), Casanare (189,8) y Caquetá (163,5) (ver Tabla 28).

144
TABLA 28
COLOMBIA, NÚMERO Y TASA DE EXÁMENES MÉDICO-LEGALES
POR PRESUNTO DELITO SEXUAL POR CADA 100 MIL MUJERES, POR
DEPARTAMENTO DEL HECHO, 2019.
Número de exámenes Porcentaje de exámenes
Tasa por cada
Departamento médico-legales por médicos practicados a
100 mil mujeres
presunto delito sexual menores de edad

Guainía 58 86,2 244,7

Arauca 295 87,8 212

Amazonas 76 89,5 203,7

Casanare 403 85,9 189,8

Caquetá 328 87,8 163,5

Tolima 1.090 83,3 161,7

Meta 786 88,2 150,9

Putumayo 248 86,3 141,3

Guaviare 56 87,5 141,2

Risaralda 662 88,1 133,1

Quindío 362 87,8 127,5

Huila 708 84,6 127

Santander 1.151 87,2 100,8

Cundinamarca 1.526 84,6 97,8

Bogotá, D.C. 3.792 84,7 95,8

Boyacá 595 81,3 95,2

Caldas 479 88,5 92,1

Cesar 573 85,5 90,5

Atlántico 1.176 89,8 86,9

Bolívar 933 86,2 86,9

Sucre 391 92,3 84,5


Archipiélago de San Andrés,
27 77,8 83,5
Providencia y Santa Catalina
Valle del Cauca 1.943 84,9 82,1

Chocó 213 79,3 77,9

La Guajira 343 84,8 72,4

Antioquia 2.355 85,1 69,6

Magdalena 451 84,5 65

Córdoba 580 89,8 63,8

Cauca 371 80,1 49,7

Norte de Santander 387 90,7 48,8

Vaupés 5 80 24,6

Nariño 149 53 17,9

Vichada 6 83,3 11,5

Nacional 22.523 85,6 89,1


Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales de causa externa 2019.
Consultado en agosto de 2020 en https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa
DANE. Censo Nacional de Población y Vivienda 2018. Proyecciones de población 2018-2023. Consultado en mayo
de 2020 en https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion/proyecciones-de-
poblacion
Nota Las tasas se calculan con la población proyectada por el DANE para 2019. Los departamentos están ordenados
de mayor a menor tasa por cada 100 mil mujeres.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 145


GRÁFICA 84
COLOMBIA. NÚMERO Y TASA DE PRESUNTOS DELITOS SEXUALES (MUJERES MENORES DE 18 AÑOS) POR
CADA 100.000 MUJERES, POR DEPARTAMENTO DEL HECHO, 2019.

NÚMERO TASA CADA 100.000 MUJERES

369,6 3.211
Bogotá, D.C.

240,4 2.005 Bogo


Antioquia
4
1.649 260,9 Antio
Valle del Cauca

1.291 324,5 Valle


Cundinamarca

1.056 275,9 Cund


Atlántico

1.004 346,2 Atlán


Santander

Tolima 908 502,4 En Colombia, Sant

Bolívar 804 240,9 las cinco tasas


4
Tolim

Meta 693 438,0 más altas Bolív

599 335,8
(mayores a 500 por cada Meta
Huila
100.000 menores de edad)
583 508,5 Huila
Risaralda se presentan en: Arauca
Córdoba 521 183,1 (575,0), Quindío (526,9), Risar

490 230,9
Risaralda (508,5), Casanare Córd
Cesar
(507,0) y Tolima (502,4). Cesa
Boyacá 484 289,3

424 360,3 Boya


Caldas

381 166,0 Cald


Magdalena

361 248,6 Magd


Sucre

351 156,2 Sucr


Norte de Santander

346 507,0 Nort


Casanare

318 526,9 Casa


Quindío

297 135,6 Quin


Cauca

291 162,0 Cauc


La Guajira

288 402,5 La G
Caquetá

259 575,0 Caqu


Arauca

214 363,6 Arau


Putumayo

169 159,9 Fuente: Instituto Nacional de Medicina Legal y Putu


Chocó Ciencias Forenses (INMLCF) Lesiones no fatales
de causa externa 2019. Consultado en agosto de Choc
Nariño 79 34,3
2020 en
https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-
68 421,0 lesiones-de-causa-externa DANE. Censo Nacional
Nariñ
Amazonas
de Población y Vivienda 2018. Proyecciones de
50 435,0 población 2018-2023. Consultado en mayo de Ama
Guainía
2020 en https://www.dane.gov.co/index.php/
49 estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion/ Guai
Guaviare 317,7
proyecciones-de-poblacion
Nota: las tasas se calculan con la población
21 259,6 Guav
Archipiélago de San Andrés proyectada por el DANE para 2019. Los
departamentos están ordenados de mayor a
5 21,0 menor por número de exámenes realizados. Arch
Vichada
Vich
146
Si la tasa se calcula solo para las valoraciones practicadas a menores de edad y,
por tanto, se expresa por cada 100.000 mujeres de 0 a 18 años, el orden de los
departamentos cambia en algunos casos, siendo los que presentan las mayores
tasas: Arauca (575,0), Quindío (526,9), Risaralda (508,5), Casanare (507,0) y Tolima
(502,4)99.

De lo anterior se concluye que el análisis desagregado territorialmente es


relevante para contar con diagnósticos adecuados que guíen el diseño de acciones
para prevenir, atender y erradicar la violencia sexual y otras violencias.

Con respecto al proceso de investigación de delitos sexuales, los datos de la FGN100


indican que, en todos los años, la mayoría de las víctimas son mujeres: el 86,2%
en 2010, el 87,2% en 2015 y el 86,1% en 2019. En 2019 se presentaron 39.406 casos
de víctimas de delitos de violencia sexual, 33.918 mujeres (86,1%) y 5.488 hombres
(13,9%). En términos absolutos, los departamentos con mayores casos de víctimas
mujeres son: Bogotá, con 5.725 casos (16,9%), Antioquia, con 4.272 casos (12,6%) y
Valle del Cauca, con 3.158 casos (9,3%).

En lo que concierne a personas que han sido condenadas por delitos sexuales,
con datos del Consejo Superior de la Judicatura (CSJ), se sabe que en 2018 se
condenó a 3.338 personas, de las cuales 3.257 (97,6%) son hombres. Con datos de
enero a septiembre de 2019, el número total ascendía a 2.579, de quienes 2.508
de los casos fueron hombres. Por violación101, en 2018 se condenó a 714 personas
(708 hombres) y de enero a septiembre de 2019 se acumulaban 537 condenas
(525 hombres).

En el caso de los actos sexuales abusivos102, que consideran el abuso de menores


de 14 años y a personas incapaces de resistir, en 2018 se condenó a 2.497 personas
(2.443 hombres) y en los primeros nueve meses de 2019 se emitieron condenas a
1.918 personas (1.871 hombres).

En síntesis, todos los registros administrativos apuntan a numerosos casos de


delitos sexuales cometidos contra mujeres y niñas. La comisión de estos actos
refleja normas sociales favorables a la idea de la superioridad masculina, a la
subordinación y posesión de las mujeres, más aún, apuntan a la naturalización de
estas conductas que atentan contra la libertad e integridad sexuales. Las cifras
alertan sobre la alta vulnerabilidad de las niñas, quienes están en constante riesgo
de sufrir actos de violencia sexual, con graves consecuencias físicas, psicológicas y
sociales de corto y largo plazo.

LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA DE LAS MUJERES SON


VULNERADAS POR LA VIOLENCIA SEXUAL
Las menores y los menores requieren ser protegidos ante las violaciones de sus
derechos. En este sentido, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) es la
entidad que trabaja por la prevención y protección integral de la primera infancia,
la niñez, la adolescencia y el bienestar de las familias.

Mediante el Proceso Administrativo de Restablecimiento de Derechos (PARD), el


ICBF busca garantizar la restauración de la dignidad e integridad de los niños, las
niñas y adolescentes con sus derechos, amenazados o vulnerados, para prevalecer
su interés superior y la observancia del debido proceso103.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 147


TABLA 29
COLOMBIA. NÚMERO DE INGRESOS A PROCESO ADMINISTRATIVO DE RESTABLECIMIENTO DE DERECHOS (PARD)
DE MENORES DE EDAD, POR MOTIVO DE INGRESO, GRUPO DE EDAD, SEGÚN SEXO, 2018.

MUJERES HOMBRES
0 a 5 años 6 a 12 años 13 a 17 años Total 0 a 5 años 6 a 12 años 13 a 17 años Total TOTAL

9.254
Maltrato
Maltrato, omisión o 1.653 1.779 1.228 4.660 1.777 2.025 792 4.594
negligencia,
violencia psicológica,
violencia física

13.124
Violencia sexual
Abuso sexual,
violación, explotación
1.446 4.851 4.799 11.096 505 1.020 503 2.028

TOTAL 3.099 6.630 6.027 15.756 2.282 3.045 1.295 6.622 22.378

Fuente: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Dirección de Planeación y Control de Gestión. Información provista por el Instituto para fines de esta publicación.
También puede consultarse en https://www.icbf.gov.co/bienestar/observatorio-bienestar-ninez/tablero-pard

Sobre el PARD, los registros administrativos indican, al igual que otros, el riesgo
que implica la niñez y como este se agudiza cuando se trata de las niñas,
principalmente mediante la violencia sexual de la que son víctimas con mayor
frecuencia.

De acuerdo con los registros, el número de ingresos de menores de edad al PARD


se ha incrementado de manera importante en los últimos años. En 2012, año a
partir del cual la información es comparable, se presentaron cerca de 12 mil casos,
tres años después la cifra superó los 15 mil casos, para 2016 ya eran más de 20 mil
y en 2018 se presentaron más de 22 mil casos. Algo que es constante en el tiempo
es la proporción de casos que corresponden al sexo femenino: 7 de cada 10.

Por grupo de edad, todos los años se observan proporciones muy similares
en cuanto a la edad de las menores y los menores que ingresan, por lo que
concentrar el análisis en un año es suficiente para describir diferencias por sexo,
que se deben considerar, en este caso se toma 2018.

Los registros agrupan los motivos de ingreso en dos: maltrato (maltrato, omisión
o negligencia, violencia psicológica, violencia física) y violencia sexual (abuso
sexual, violación, explotación) (ver Tabla 29).

En 2018, de los 15.756 ingresos de mujeres menores, el 19,7% se trató de niñas


de 0 a 5 años, el 42,1% de niñas de 6 a 12 años y el 38,3% de adolescentes de 13 a
17 años. Los 6.622 casos de menores hombres se distribuyeron en esos mismos
grupos de edad en proporciones de 34,5%, 46.0% y 19,6%, respectivamente.

También, de esas 15.756 menores, 11.096 (70,4%) fueron por violencia sexual y las
4.660 restantes (29,6%) por maltrato. En el caso de ingresos de menores hombres,
casi el 70% de los 6.622 casos fueron por maltrato y el 30% restante por violencia
sexual.

Visto de otra forma, los casos totales de maltrato, que ascienden a 9.254, se
dividen prácticamente en mitades, según el sexo del menor. No así en los casos

148
GRÁFICA 85
COLOMBIA. PORCENTAJE DE PERSONAS DE 13 A 49 AÑOS QUE ESTÁ DE ACUERDO CON AFIRMACIONES
SEXISTAS, POR LUGAR DE RESIDENCIA Y SEGÚN SEXO, 2015.

MUJER URBANA RURAL HOMBRE URBANO RURAL

Las mujeres que siguen Los hombres de verdad Una buena esposa Es normal que los Se justifica pegarle
con sus parejas después son capaces de controlar obedece a su esposo hombres no dejen salir a la pareja cuando ha
de ser golpeadas es a sus parejas siempre sola a su pareja sido infiel
porque les gusta
70,8
65,0
60,0 60,4 60,8
57,0
47,9 49,0
43,4
37,1 38,8
35,0
31,1
25,9 27,5

17,0
13,1
8,0 7,6
3,5

Fuente: Ministerio de Salud y Protección Social. Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) 2015. Consultado en mayo de
2020 en https://profamilia.org.co/wp-content/uploads/2019/05/ENDS-2015-TOMO-II.pdf

de violencia sexual, en los que el 84,5% son mujeres. En ambos sexos, la proporción
de ingreso por violencia sexual se incrementa con la edad, pero en todos los grupos
etarios las mujeres suelen con mucha mayor frecuencia ser las víctimas de esta
violencia.

En suma, la violación de derechos afecta la integridad y el bienestar de niñas y niños,


pero hay diferencias destacables, en tanto que las niñas, además de ser maltratadas,
también son víctimas de violencia sexual, una de las peores formas de violencia.

LAS NORMAS SOCIALES PERMITEN, JUSTIFICAN Y


NATURALIZAN LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
Aunque las causas de la violencia de género son múltiples y complejas, las
normas sociales juegan un papel muy importante y están basadas en creencias y
expectativas sobre cómo mujeres y hombres deben comportarse.

La ENDS 2015 preguntó a mujeres y hombres si estaban de acuerdo con ciertas


afirmaciones que reflejan estas normas. Los resultados indican una amplia
aceptación de la dominación, control y corrección de las mujeres por parte de sus
parejas. Estas percepciones son, en mayor o menor grado, compartidas por mujeres y
hombres, y están aún más presentes en el imaginario social de los habitantes de los
entornos rurales.

Cuando se pregunta directamente sobre si la pareja, y en específico si los hombres


tienen derecho a golpear a las mujeres, la respuesta más común, por mucho, es
que no se está de acuerdo. Sin embargo, entre los hombres, el 12% refiere estar de
acuerdo en que se justifica pegarle a la pareja cuando esta ha sido infiel.

En cuanto a la construcción de la feminidad y de las relaciones de género al interior


de las parejas, basadas en la obediencia de las mujeres, 4 de cada 10 mujeres están
de acuerdo con que una buena esposa siempre obedece a su esposo; 6 de cada 10

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 149


mujeres rurales se expresan en este sentido. La mitad de los hombres opina de la
misma manera, y la proporción a favor de este concepto se incrementa entre los que
residen en el ámbito rural, con 7 de cada 10 de ellos (ver Gráfica 85).

Dos quintas partes de las personas encuestadas de ambos sexos consideran que
“los hombres de verdad” sí son capaces de controlar a sus parejas. Esta opinión es
compartida por la mitad de las mujeres y hombres en el contexto rural.

Las construcciones o creencias no solo tienen que ver con la manera como se espera
deben comportarse las mujeres, también son usadas para justificar que ellas toleren
las agresiones de sus parejas: el 61,8% de los hombres y el 60,1% de las mujeres están
de acuerdo en que las mujeres que siguen con sus parejas después de ser golpeadas,
es porque les gusta.

Entre las generaciones más jóvenes, los porcentajes que están de acuerdo con estas
frases que expresan dominio y control sobre las mujeres, son menores que entre
las colombianas y los colombianos de mayor edad. Sin embargo, estas percepciones
contrarias a los derechos y libertades de las mujeres siguen teniendo prevalencias
considerables. Por ejemplo, una tercera parte de las jóvenes de 15 a 19 años está de
acuerdo con que una buena esposa es obediente y una quinta parte está de acuerdo
con que es normal que los hombres no dejen salir a su pareja
(ver Gráfica 86).

Los actos de violencia contra las mujeres y las niñas nunca son justificables. No
obstante, las normas sociales aún son permisivas y por tanto peligrosas y, aunque
pueden ser difíciles de cambiar, si no son vistas como parte integral de los esfuerzos
para erradicar la violencia, no será posible lograr cambios perdurables que vayan más
allá del discurso, ni alcanzar verdaderas transformaciones en las relaciones de poder
entre las personas, en un marco de protección y garantía del derecho que tienen las
niñas y las mujeres a vivir una vida libre de violencia.

GRÁFICA 86
COLOMBIA. PORCENTAJE DE PERSONAS QUE ESTÁ DE ACUERDO CON AFIRMACIONES SEXISTAS,
POR GRUPO DE EDAD Y SEGÚN SEXO, 2015.

MUJERES HOMBRES
15 A 19 AÑOS 20 A 24 AÑOS 15 A 19 AÑOS 20 A 24 AÑOS
40 A 44 AÑOS 45 A 49 AÑOS 40 A 44 AÑOS 45 A 49 AÑOS

Una buena esposa obedece Es normal que los hombres Las mujeres que siguen con sus parejas
a su esposo siempre no dejen salir sola a su pareja después de ser golpeadas es porque les gusta

66,1 66,9 67,3


62,5 63,9
60,7
57,9 58,1 59,9
55,0

45,8 45,6
42,9 42,4
33,3 32,3 32,2
29,8 27,4
23,4 25,4
18,5 18,2 17,3

Fuente: Ministerio de Salud y Protección Social. Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) 2015. Consultado en mayo de 2020 en https://profamilia.org.co/wp-
content/uploads/2019/05/ENDS-2015-TOMO-II.pdf

150
CONCLUSIONES
El hecho de ser mujer no debería constituir un riesgo potencial a la integridad,
la dignidad, la seguridad y la vida de las mujeres. Sin embargo, lo es. Si las cifras
anuales de valoraciones médico-legales de 2019 se expresan en datos diarios, se
trata entonces de tres mujeres asesinadas, 115 violentadas por su pareja y 53 niñas
agredidas sexualmente cada 24 horas.

La violencia contra las mujeres y niñas en el país se ejerce todos los días, en
todos los ámbitos y es una práctica extendida y reiterada. La magnitud que
alcanza la violencia contra las mujeres y, en escalas alarmantes, contra las niñas,
resulta incompatible con el nivel de progreso económico y el grado de desarrollo
institucional y democrático que ha alcanzado Colombia, y su marco normativo
para poner fin a esta pandemia. Dicho fenómeno erosiona además los esfuerzos de
reconciliación y de reconstrucción del tejido social.

En el fondo subyace la persistencia de un imaginario social misógino y machista,


con estereotipos y roles de género tan arraigados que justifican como naturales
muchos actos de violencia y discriminación, que minan la autonomía física de las
mujeres desde edades tempranas.

Las estadísticas son un llamado de atención y un sustento para el diseño e


instrumentación de políticas integrales y responsables que atiendan, tanto
las consecuencias que experimentan las mujeres que ya han sido víctimas,
como las causas, para evitar que más mujeres sufran abusos y agresiones, que,
desgraciadamente, en los casos de máxima manifestación de la violencia machista,
culminan con la muerte. En el marco de un enfoque de integralidad, es necesario
entender la importancia de incorporar una serie de acciones complementarias que
a la par de atender a las víctimas, fortalezcan la autonomía económica y de toma
de decisión de las mujeres, violentadas y no violentadas, para romper círculos de
dependencia, subordinación y violencia.

La violencia contra las mujeres y las niñas es la expresión extrema de la


desigualdad y la discriminación, una extendida violación de derechos humanos y
una pandemia. Junto a políticas y estrategias integrales, se requiere incorporar a
los hombres y a los jóvenes como agentes de cambio, reconocer la importancia del
apoyo de la sociedad civil, la articulación del Estado en los territorios y la necesidad
de mejorar la información y fortalecer las estrategias de prevención en el marco de
políticas de igualdad. Con la aprobación de la Agenda 2030, los países han dejado
claro que la discriminación y la violencia contra mujeres y niñas no tienen cabida
en esta próxima década.

MUJERES Y HOMBRES BRECHAS DE GÉNERO EN COLOMBIA 151

También podría gustarte