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Trabajo Final El Cristianismo

El cristianismo tiene su origen en Judea durante el siglo I y se expandió por el Imperio Romano gracias a los esfuerzos de los apóstoles como San Pablo. Para el siglo III ya contaba con miles de seguidores y para el siglo IV se convirtió en la religión oficial del Imperio bajo el emperador Constantino.

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Trabajo Final El Cristianismo

El cristianismo tiene su origen en Judea durante el siglo I y se expandió por el Imperio Romano gracias a los esfuerzos de los apóstoles como San Pablo. Para el siglo III ya contaba con miles de seguidores y para el siglo IV se convirtió en la religión oficial del Imperio bajo el emperador Constantino.

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Universidad Autónoma de Santo Domingo

Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas

Historias de las ideas Políticas I


Asignatura

Luis Pérez Cabrera


Profesor

El cristianismo
Tema

Juan Carlos Perez


Sustentante

100579324

Matricula

3210-12 / 27744
Sesión/RNC

14/04/2024
Fecha
Introducción

El cristianismo es uno de los elementos en la historia de Occidente que constituye un paradigma


significativo de una nueva temporalización histórica. Igualmente es la marca que legitima la
puesta en escena de una de las grandes tradiciones ideológicas que enmarcan el sistema de
creencias que da sentido al mundo en el que vivimos. Durante casi dos mil años se ha mantenido
como un sistema hegemónico, actualizándose en su retórica sin perder el dogma. La fe cristiana
es la más extendida en el planeta. Sus ramas principales son el catolicismo, el protestantismo y la
Iglesia ortodoxa, basadas en las enseñanzas de Jesús de Nazaret.

El cristianismo es una religión monoteísta y abrahámica basada en la vida y enseñanzas de Jesús


de Nazaret cuyo libro sagrado es la Biblia. Es la religión más popular del mundo, con unos 2.300
millones de fieles. El cristianismo sostiene que Jesús es el hijo de Dios y el mesías anunciado por
el Antiguo Testamento. Los cristianos creen que Jesús fue crucificado y resucitó para salvar a la
humanidad, y defienden que su figura es eterna y universal. Además, respaldan el misterio de la
Santísima Trinidad, que afirma que Dios es un ser único en tres personas distintas: Padre, Hijo y
Espíritu Santo.

Se trata de una religión de inmensa importancia cultural e histórica para Occidente y el mundo
entero, ya que aportó ingredientes esenciales del pensamiento medieval y moderno gestado en
Europa y luego expandido a otras geografías del planeta.
Desarrollo

El cristianismo tiene su inicio en Judea durante el siglo I. Jesús de Nazaret, un predicador judío
que afirmaba ser el hijo de Dios, y sus primeros seguidores fueron perseguidos por las
autoridades del Imperio romano, que los rechazaban por no reconocer el culto al emperador
como divinidad. El cristianismo no fue tolerado en el Imperio y fue clandestino hasta el año 313,
cuando el emperador Constantino estableció la libertad religiosa con el Edicto de Milán. Este
edicto, unido a la conversión del propio Constantino, sentó las bases para la difusión de la fe
cristiana.

Jesús de Nazaret nació en Belén, hijo de María y José, vivió unos 30 años en Nazaret trabajando
como carpintero junto a su padre. Luego partió a recorrer Judea durante tres años propagando sus
ideas, llamándose a sí mismo el Mesías (Cristo en griego el Ungido) y el hijo de Dios. Doce
discípulos, los apóstoles, lo acompañaron durante ese tiempo. Las enseñanzas de Jesús
molestaron tanto a las autoridades romanas como a las judías del Sanedrín y fue condenado a
muerte y crucificado en la pascua del año 33.

Las ideas de Jesús implicaban una verdadera revolución. Decía que todos los hombres son
iguales ante Dios y que la salvación no dependía de la fortuna o de la práctica de ritos o
ceremonias, sino de la fe y las buenas acciones de los individuos. Proponía la caridad y el amor
al prójimo como normas de vida con relación a todos los seres humanos, incluso a los enemigos.
La recompensa a los sufrimientos de este mundo estará en la otra vida, en el cielo al que se
accederá tras el juicio final. Negaba el egoísmo, la hipocresía y la vanidad. Le quitaba el carácter
divino al emperador al decir Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.

Los discípulos de Jesús afirmaron que tras su muerte había resucitado y ascendido al cielo. Este
hecho confirmaba para ellos el origen divino de Jesús. Estos primeros cristianos se organizaron
en comunidades que carecían de jerarquías y donde todo se compartía. La ayuda mutua era la
base de la vida en estas comunidades, a las que se accedía tras el bautismo.

Las prácticas y creencias del cristianismo

Las prácticas y creencias del cristianismo pueden variar ligeramente entre una y otra rama de la
religión, pero su núcleo de creencias fundamentales, a grandes rasgos, puede resumirse en lo
siguiente:

El mundo fue creado por un único Dios todopoderoso y amoroso, tal y como lo describen los
textos judíos del Antiguo Testamento. Desde entonces hubo numerosos profetas que esparcieron
la palabra sagrada, y el último de todos ellos fue Jesús de Nazaret.
Jesucristo es el mesías de Dios en la Tierra, o sea, su enviado y emisario. Jesús es a la vez su hijo
único y su forma de hacerse carne, es decir, de hacerse humano y así padecer los sufrimientos de
la humanidad. Nació de una mujer virgen, María, por obra y gracia del Espíritu Santo, y murió
crucificado a los 33 años, convirtiéndose en un sacrificio para liberar a la humanidad de sus
pecados y renovar su pacto con Dios. Al tercer día de su muerte, Jesucristo resucitó y ascendió al
cielo, donde gobierna a la derecha del Dios-padre. Mientras tanto, los fieles esperan su segundo
retorno, que marcará el fin de los tiempos y la llegada del juicio final, en el que los muertos
resucitarán y serán juzgados. Los buenos y fieles entrarán al reino de Dios, y los malos y
blasfemos irán a un lugar de castigo eterno, el infierno.

El culto cristiano se organiza en iglesias que defienden distintas interpretaciones de los textos
sagrados y distintas prácticas rituales, pero que coinciden en el núcleo de su doctrina: el
catolicismo, el protestantismo y la ortodoxia. Su símbolo religioso es la cruz o el crucifijo,
debido a que los romanos dieron muerte a Jesucristo mediante la crucifixión. Su texto sagrado la
Biblia, que abarca el Antiguo Testamento (que se corresponde con los textos antiguos de la Torá
judía) y el Nuevo Testamento (que relata la vida y las enseñanzas de Jesucristo).

Origen del cristianismo

El cristianismo nació en la provincia romana de Judea, y comenzó siendo una secta judía
pequeña, de creencias apocalípticas y alrededor de 120 miembros, guiados por algunos de los
apóstoles de Jesús de Nazaret. Los hechos narrados en el capítulo bíblico Hechos de los
Apóstoles relatan la conformación del culto, pero no son precisamente rigurosos históricamente.

Lo cierto es que para el siglo III, el culto cristiano contaba ya con miles de seguidores y era la
congregación dominante del norte del Mediterráneo. Para ese entonces, una iglesia cristiana
primitiva había surgido, compuesta por griegos y judíos. Su relevancia fue tal que los
gobernantes romanos, poco dados a la persecución religiosa, no tardaron en tratar de aplacar el
culto, sin lograr erradicarlo del todo.

Religión de Estado

La muerte del emperador Diocleciano en el año 305 desató una dura lucha por el poder en Roma.
Constantino (324-337), uno de los pretendientes al trono imperial, buscó el apoyo de los
cristianos y, una vez coronado emperador, concedió la libertad religiosa a los cristianos y al resto
de los cultos con el Edicto de Milán en el año 313.

El cristianismo fue cobrando cada vez más influencia, al tiempo que retrocedía la antigua
religión pagana, que incluso fue perseguida por las autoridades cristianas. Se destruyeron
templos de dioses griegos y romanos y también sinagogas hebreas, e incluso se prohibieron las
Olimpiadas griegas.
El emperador Juliano (361-363) intentó restablecer la vieja religión junto con la cultura clásica,
pero poco después, en el año 391, otro emperador, Teodosio el Grande (379-395), prohibió la
religión pagana y, en el año 394, declaró al cristianismo religión oficial del Imperio.
Expansión por el Imperio romano

Tras la muerte de Jesús, sus discípulos constituyeron en Jerusalén una Iglesia o asamblea regida
por San Pedro. Pero fue San Pablo quien más contribuyó a extender el cristianismo fuera de la
comunidad hebrea, entre los «gentiles»:

Entre los años 45 y 49 recorrió Asia Menor creando comunidades cristianas. En un segundo viaje
(50) recorrió Grecia, visitando la propia Atenas, y creó iglesias en Filipos, Salónica, Corinto y
otras ciudades. En el tercer viaje (53) visitó Grecia y Asia Menor. Finalmente marchó a
Jerusalén, donde fue detenido. A continuación, fue a Roma (61), donde murió en el año 67,
durante la persecución del emperador Nerón. En una época de decadencia moral en el Imperio,
comerciantes, artesanos, mujeres, pobres y esclavos se convertían a esta religión que prometía
una vida feliz después de la muerte a todos los que sufrían en la Tierra.

A finales del siglo I el cristianismo se había extendido por el Mediterráneo oriental y su


influencia alcanzaba a ciudades como Alejandría y Roma. Las comunidades cristianas se
multiplicaron después por África, Galia e Hispania. Arraigó primero en las comunidades judías,
que habían sido dispersadas por todo el Imperio en el año 70, y luego en todas las capas urbanas.

De las persecuciones a la religión oficial

En un principio los romanos no distinguieron a los cristianos de los demás judíos, pero a partir de
Nerón se hicieron frecuentes las persecuciones contra los seguidores de Jesús que predicaban las
enseñanzas impartidas por los apóstoles Pedro y Pablo en Roma. En el año 64 d. C. un incendio
destruyó parte de la ciudad de Roma y Nerón acusó de ello a los cristianos desatando una
violenta persecución sobre ellos. Los cristianos, que eran monoteístas, se negaban a adorar a los
múltiples dioses romanos y a reconocer el carácter divino del emperador, lo que era visto como
un mal ejemplo por las autoridades imperiales, a lo que se sumaba que la doctrina cristiana era
considerada peligrosa por predicar el fin de los privilegios y la igualdad entre los hombres. No
todos los emperadores persiguieron a los cristianos. Trajano y Adriano los toleraron y los dejaron
practicar su religión. El emperador Constantino se convirtió al cristianismo y a partir de allí esta
religión se convirtió en la oficial.

Los padres de la Iglesia

Al ascender Jesús a los cielos encomendó a Pedro la conducción de la Iglesia, transformándose


así en el primer jefe del catolicismo. A partir de la conversión de Constantino, el obispo de
Roma, llamado Papa o Sumo Pontífice gobernará a los católicos de todo el mundo. A partir del
siglo IV surgieron grandes escritores que se dedicaron a difundir la doctrina cristiana, como San
Jerónimo (331-420) que tradujo la Biblia del original hebreo al latín; San Agustín (354-430), el
más famoso de los «padres de la Iglesia» y uno de los más grandes pensadores cristianos.

En tanto religión, el cristianismo abarca tres grandes ramas o sectas, que son:

El catolicismo o la Iglesia Católica

La principal y más numerosa de las ramas de la religión, abarca 24 iglesias distintas (la iglesia
latina y las iglesias orientales) que se hallan bajo administración espiritual y religiosa del Papa,
ubicado en la Ciudad del Vaticano. Su doctrina es la más tradicional y contempla no sólo a
Jesucristo, sino al largo panteón de santos, santas y mártires cristianos. Posee unos 1329 millones
de fieles en el mundo.

La ortodoxia o la Iglesia Ortodoxa

Formalmente se llama la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa y se considera la heredera del


cristianismo de la mitad oriental del Mediterráneo, agrupando 15 iglesias autónomas que
reconocen su única autoridad en lo espiritual, pero que se consideran afines y forman un mismo
conjunto. La ortodoxia se separó del catolicismo formalmente durante el Cisma de Oriente y
Occidente en el año de 1054, y hoy en día posee alrededor de 300 millones de fieles en el mundo
entero.

El protestantismo o la Iglesia Protestante

El protestantismo nació en el siglo XVI con la llamada Reforma protestante, cuyo iniciador fue
Martín Lutero (1483-1546), y que rompió con muchos de los preceptos del catolicismo, pero
especialmente con la idea de la infalibilidad del Papa y con su autoridad única sobre todos los
cristianos. Así, nacieron diferentes iglesias protestantes que adhieren al cristianismo, pero que lo
reinterpretan de un modo más parecido a los textos originales cristianos, alejándose así de la
doctrina católica. Las iglesias protestantes son: la iglesia anglicana, la iglesia luterana, las
iglesias evangélicas, las iglesias pentecostales, las iglesias bautistas y las iglesias
restauracioncitas. En total, el protestantismo posee un estimado de 801.000.000 seguidores en el
mundo entero.
Conclusión

A partir de lo expuesto anteriormente, podemos ver la importancia de la religión cristiana para el


mundo tanto en el pasado como para el presente, en nuestra forma de percibir la vida la cual se
ve más evidente en nuestra región de occidente.

El cristianismo siempre tendrá un gran impacto en nosotros, por el contenido y enseñanzas de


gran valor que nos deja, Dios se ha manifestado con palabras y con hechos no sólo para
enseñarnos; también para salvarnos.

Por tanto, el cristianismo es una manifestación de amor de Dios a los hombres, para
comunicarles verdades naturales y sobrenaturales. Él quiere que los seres humanos nos
introduzcamos en la comunión de amor que hay entre el padre, el hijo y el espíritu santo.

Por otra parte, podemos decir que la acción salvadora de Dios va a realizarse en el testimonio y
la vida concreta de personas y comunidades, dentro del pueblo de Dios. El amor de Dios es vida
eterna.

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