TEMA 1 - El Relieve
TEMA 1 - El Relieve
1. INTRODUCCIÓN.
2. CARACTERÍSTICAS DEL RELIEVE PENINSULAR.
3. TIPOS DE UNIDADES MORFOESTRUCTURALES.
4. EVOLUCIÓN GEOLÓGICA DEL RELIEVE PENINSULAR.
5. EL ROQUEDO Y LOS TIPOS DE RELIEVE.
6. LAS UNIDADES MORFOESTRUCTURALES DEL RELIEVE PENINSULAR.
7. LAS COSTAS ESPAÑOLAS.
8. LA INFLUENCIA Y LOS RIESGOS DEL RELIEVE
1. INTRODUCCIÓN.
España es un estado europeo de tamaño medio 506.000 km2, situado en la zona templada del
hemisferio norte. Comprende un territorio peninsular, que ocupa el 97’53% de dicha
superficie; un archipiélago mediterráneo (I.Baleares), un archipiélago atlántico (I.Canarias),
Ceuta y Melilla y algunos peñones e islotes.
La península presenta una posición original entre dos continentes, Europa y África, y entre
dos grandes masas de agua, el océano Atlántico y el mar Mediterráneo. Es un país con
gran desarrollo costero (3.904 km) que junto a los territorios insulares hace un total de
6000 km, de ahí su tradición marinera.
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contrastes climáticos, que determinan diferentes tipos de vegetación, de aguas y suelos, dando
lugar a una gran pluralidad de paisajes humanos.
El relieve es el conjunto de formas que presenta la superficie terrestre. Son el resultado de una
estructura geológica originada por las fuerzas internas de la Tierra y del modelado realizado
sobre ella por fuerzas y procesos externos (meteoros atmosféricos, aguas, seres vivos, etc.).
La disciplina científica que estudia el relieve es la Geomorfología. Fuerzas internas + tipo de
roca + agentes erosivos: relieve resultante.
En una visión de conjunto del relieve de la Península Ibérica se aprecian tres de sus rasgos
principales: la elevada altitud media, la disposición periférica de los relieves montañosos, y la
forma maciza y compacta de la península.
1/ La elevada altitud media: España presenta una altitud media de 660 metros sobre el nivel
del mar. Esta altitud es resultado de la profusión de montañas de altitud media y, sobre todo,
de la gran extensión que ocupa la Meseta castellana.
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2/ La disposición periférica del relieve: la mayoría de los sistemas montañosos de la
Península se disponen en relación a la Meseta. Bien en su interior (Sistema Central y Montes
de Toledo), en torno a ella (Montes de León, Cordillera Cantábrica e Ibérica, Sierra Morena) o
independiente a ella (Sistemas Béticos y Pirineos). Esta disposición es la responsable del
aislamiento del interior peninsular y de la escasa penetración de la influencia del mar.
En cuanto al relieve insular, los archipiélagos ofrecen dos tipos de relieve claramente
diferenciado. Las islas Baleares guardan una estrecha relación con el relieve peninsular,
mientras que en las islas Canarias son completamente independientes, tanto por su situación
geográfica como por su carácter volcánico.
Son el resultados de la naturaleza del roquedo, los movimientos tectónicos y de los agentes
externos que erosionan el relieve, transportan materiales y los sedimentan. Estos son:
1. .Zócalos
-Son llanuras o mesetas formadas en la era primaria o paleozoica surgidas por las cordilleras.
Los materiales primarios o paleozoicos son rocas silíceas. Las más importantes son granito,
pizarra y cuarcita. Son rocas muy rígidas y se fracturan. Se localizan en la mitad occidental de
la Meseta.
2. Macizos antiguos
-En un principio sus materiales son paleozoicos que han sufrido un nuevo levantamiento o
rejuvenecimiento como consecuencia de movimientos orogénicos alpinos. Presentan cumbres
suaves y redondeadas por ser superficies de erosión elevadas. Localización: Sistema Central y
Montes de Toledo, Macizo Galaico y parte occidental de la cordillera Cantábrica.
3. Cordilleras de Plegamiento
-Son grandes elevaciones montañosas que surgieron en la orogénesis alpina por el
plegamiento de materiales básicamente calizos.
Dos tipos:
-Intermedias: plegamiento de materiales situados en los rebordes de los zócalos (Sistema
Ibérico).
-Alpinas: formada por el plegamiento de materiales depositados en fosas marinas (Pirineos y
Sistema Bético).
El relieve de España guarda relación, como toda la superficie terrestre, con la tectónica de
placas, es decir, con el deslizamiento de grandes placas litosféricas que, en sus
movimientos de deriva, se aproximan entre sí, comprimen los sedimentos depositados en las
cuencas geosinclinales y originan las cordilleras. Estos procesos se desarrollan durante
millones de años y se corresponden con fases de actividad orogénica que se denominan
plegamientos.
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Por otra parte, todas las tierras emergidas están sometidas a los efectos de la erosión, que se
manifiesta como una fuerza destructora y niveladora del relieve, que, al mismo tiempo que se
crea, se transforma y se destruye, de manera que las formas que apreciamos hoy no coinciden
con las originarias, sino que son resultantes de la interacción de las fuerzas de la naturaleza.
Las fases orogénicas principales se corresponden con las Eras Primaria y Terciaria, en las que
la Península se vio afectada por los plegamientos herciniano y alpino, respectivamente. Por el
contrario, las Eras Secundaria y Cuaternaria se corresponden con épocas de erosión y
sedimentación.
La evolución del relieve español comienza en la Era Primaria, con la sedimentación en el mar
de Thetis de los materiales arrancados por la erosión de las placas Laurasia y Gondwana.
Estos sedimentos fueron comprimidos por el plegamiento herciniano que hizo emerger el
Macizo Hespérico.
La Era Secundaria, se corresponde con una era de calma orogénica, siendo la erosión la
principal protagonista de la evolución. Los relieves hercinianos fueron atacados por agentes
erosivos, perdiendo altura y quedaron reducidas a penillanuras, depositándose los materiales
erosionados, fundamentalmente calizos (calizas y margas), en el borde oriental de la Meseta,
inclinado hacia el este, y en las fosas marinas.
En la Era Terciaria, el plegamiento alpino afectó a las tierras emergidas desde antiguo y a
los depósitos sedimentarios recientes. Unos y otros eran de naturaleza distinta, de ahí que,
ante el empuje alpino, los efectos fueran diversos: los viejos materiales, duros, rígidos y
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frágiles debido a su antigüedad, se fragmentaron, unos bloques quedaron elevados ( horts-
Sistema Central, Montes de Toledo) y otros hundidos ( graben o fosas tectónicas); en cambio,
los sedimentos del fondo de las fosas pirenaica y bética, flexibles, elásticos y deformables,
se comprimieron plegándose ante el empuje orogénico y emergieron para dar lugar a las
grandes cordilleras: cordilleras Béticas y los Pirineos.
Consecuencia última del plegamiento alpino sobre el viejo zócalo herciniano fue:
En los periodos glaciares, las altas montañas están ocupadas por extensos glaciares, cuyas
lenguas labran valles y arrastran todo tipo de materiales. Las zonas montañosas medias
soportan un clima muy frío, el suelo permanece helado algunos meses; el frío origina el
cuarteamiento de las rocas y su acumulación al pie de las pendientes y fondo de los valles. Las
zonas bajas, por su parte se ven afectadas por la intensa erosión de los ríos.
El glaciarismo afectó a las cordilleras más altas, dando lugar a glaciares de circo y de valle.
Los glaciares de circo se reducen a la cabecera del valle. En la Península por su altitud, la
mayor parte de los glaciares fueron de circo y cuando se fundieron los hielos originaron
pequeños lagos.
Los glaciares de valle, se forman cuando el espesor de hielo acumulado en el circo es grande.
Entonces el hielo de las capas inferiores se desplaza fuera del circo y se desparrama valle
abajo. Crean valles en U y pequeños lagos.
En las fases interglaciares, que se corresponden con un tiempo más cálido, se funden los
hielos acumulados durante las glaciaciones. En consecuencia, aumenta el caudal y la fuerza
erosiva de los ríos, que ahondan sus cauces y forman amplias terrazas de cantos rodados, o
aluviones, arenas y limos.
En la formación del relieve insular, las islas Baleares son la prolongación geográfica de la
Península en el mar Mediterráneo a través del cabo de la Nao, ya que, excepto en la isla de
Menorca, el archipiélago presenta la continuidad de las cordilleras Béticas; así lo acredita su
estructura geológica, la naturaleza de los materiales y la edad de formación. Es en Mallorca
donde se hallan mejor representados los caracteres originales del relieve, en la existencia de
dos cadenas montañosas y una depresión interior. La isla de Menorca se vincula a la cordillera
Costero-Catalana, perceptible en el roquedo y en su orientación.
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Las islas Canarias, situadas en el océano Atlántico, tienen un carácter volcánico. Su origen
hay que relacionarlo con las emisiones volcánicas que tuvieron lugar a mediados de la Era
Terciaria, a través de las fracturas existentes en la zona de fricción entre la placa africana y la
corteza oceánica. Las islas se elevan desde las profundidades marinas hasta una altura
considerable. Su punto culminante es el Teide con 3718 metros en la isla de Tenerife.
Para entender mejor la tabla del anexo, adjunto a imagen sobre evolución
geomorfológica de la Península Ibérica ampliada
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ANEXO - RELIEVE ESPAÑOL. HISTORIA DE LA EVOLUCIÓN GEOLÓGICA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
ERA GEOLÓGICA ACTIVIDAD PRINCIPAL RESULTADO LITOLOGÍA PRINCIPAL
Arcaico o Precámbrico Aparecen algunas bandas montañosas que son arrasadas por la Todo cubierto casi en su totalidad por los mares
4000-600 mill años erosión paleozoicos
Primaria o Paleozoico Movimientos orogénicos Hercinianos Emergió el macizo Hespérico, formando parte de una España silícea: ocupa el macizo
cordillera surgida por las mismas circunstancias en el herciniano de la Meseta, perteneciente
600-225 millones de suroeste de Europa. a la era Primaria (Galicia, Extremadura,
años Sierra Morena…). Está constituida por
materiales rocosos antiguos ricos en
sílice: granito, cuarcita y pizarra. Al ser
antiguas han sufrido mucha erosión,
presentando actualmente peculiares
formas en el paisaje (completar con
imágenes)
Secu ndaria o Es una época de calma orogénica, predominando procesos de El macizo Hespérico sufre un desgaste transformándose España caliza: ocupa la zona oriental de
Mesozoico erosión/sedimentación a la vez que se producen regresiones y en un terreno donde predominan los llanos, es decir, la península, formando una Z invertida
transgresiones marinas que provocaron que en los bordes del penillanuras. que engloba las cordilleras de origen
225-68 mill. de años macizo Hespérico se acumularan materiales sedimentarios tanto alpino: Pirineos, Cordillera Cantábrica,
del Mesozoico como del Paleozoico. Sistema Ibérico y Béticos. Su origen es
sedimentario: caliza, margas, areniscas y
Terciaria o Movimientos orogénicos Alpinos Meseta Central, dividida por el Sistema Central y los conglomerados. Sus procesos de erosión
Cenozoico Montes de Toledo. también provocan formas peculiares del
Cinturón de Sistemas montañosos en los bordes del paisaje (completar con imágenes).
68-1,7 millones de macizo Hespérico.
años Depresiones del Ebro y Guadalquivir
Pirineos, Cordillera costero-catalana y sistemas Béticos
Cuaternaria Época de calma orogénica. Se suceden periodos de glaciaciones El modelado actual del paisaje responde a los procesos España arcillosa: se encuentra en las
con otros interglaciares. de erosión y sedimentación de esta Era. depresiones interiores de la Meseta, del
1,7 mill de años- El modelado de la Península Ibérica continua mediante: relleno Ebro y del Guadalquivir. Son materiales
actualidad de depresiones con materiales sedimentarios; basculación de la Glaciarismo y terrazas fluviales recientes y flexibles no afectados por
Meseta Central (antiguo macizo Hespérico) hacia el Atlántico, con ninguna orogenia: arcilla, yeso, arena,...
la consecuente configuración de la red hidrográfica actual; dibujo Sus formas del relieve suelen ser planas,
de la línea de costa (más recortada al norte, cabos, golfos,...); aunque si se asientan sobre materiales
procesos glaciares de erosión, principalmente en las cumbres de duros se produce un relieve en forma de
las cadenas montañosas. mesa.
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5. EL ROQUEDO Y LOS TIPOS DE RELIEVE
1. Área silícea
Esta zona está constituida por aquellas áreas en las que afloran en abundancia materiales
como la sílice y el cuarzo, y en las que predominan las rocas cristalinas y duras (granito, gneis,
cuarcitas, pizarras, mármoles). La Iberia Silícea ocupa el tercio occidental de la Península: el
zócalo de la Meseta, el Macizo Galaico, el Sistema Central, los Montes de Toledo y Sierra
Morena. No obstante, las rocas silíceas también están presentes en la zona axial del Pirineo,
las altas cumbres de Sierra Nevada y núcleos aislados del Sistema Ibérico.
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1. Su gran resistencia a la erosión física, que contrasta con su gran vulnerabilidad ante
la meteorización química.
También encontramos la alteración del granito a partir de las diaclasas. En las zonas de
alta montaña, el agua se filtra por las fracturas de las rocas y, al helarse, aumenta de volumen
y se rompe dado lugar a crestas agudas y escarpadas (galayos) y canchales o acumulación
de fragmentos de rocas rotas al pie de las montañas. Por el contrario, en las zonas menos
elevadas, la fragmentación de la masa granítica primitiva dará lugar a bloques
redondeados. Estos bloques dispuestos unos sobre otros forman berrocales con las
conocidas piedras caballeras, que cuando llegan a conformar estructuras inestables caen,
originando un típico relieve de bolos redondeados, el caos granítico.
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2. Área Caliza
Esta zona está integrada por formaciones sedimentarias, la mayoría de origen marino,
depositadas durante la Era Secundaria. La Iberia caliza dibuja una zeta invertida que,
arrancando en los Pirineos, se prolonga por los Montes Vascos y la parte oriental de las
cordilleras Cantábricas, Ibérica y Béticas.
3. Área arcillosa
Esta zona está formada por materiales sedimentarios de origen continental o marino, como
margas, yesos y arcillas. La juventud de los materiales (finales del Terciario y Cuaternario)
hace que no hayan sido afectados por el plegamiento alpino, dando lugar a releves
básicamente horizontales y fácilmente erosionable.
Estructuralmente se corresponde con las grandes depresiones de las Submesetas norte y sur,
y con las depresiones del Ebro y del Guadalquivir.
Además encontramos cárcavas y badlands en zonas donde alternan periodos secos y lluvias
torrenciales y no existe la protección vegetal, como en el SE peninsular y el centro del valle del
Ebro. El agua, desgasta las vertientes originando cárcavas o surcos estrechos y profundos
separados por aristas y un paisaje de badland (tierras pobres).
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Paisaje de campiña.
En los lugares que alternan largos periodos secos con lluvias torrenciales se
produce sobre las arcillas un abarrancamiento (cárcavas, bad lands)
Erosión diferencial. En todas las áreas de roquedo es frecuente que aparezcan rocas de
distinto origen y resistencia.
Los ríos abren valles que separan amplias plataformas llamadas páramos, mesas, planas o
alcarrias. Los páramos son superficies estructurales amplias, planas y elevadas formadas
sobre un estrato duro horizontal. Por erosión del páramo, éste se convierte en cerros testigos,
muelas u oteros y cuando éste pierde el estrato duro superior se convierte en antecerro.
Paralelamente se ensancha el espacio que separa los páramos, formándose llanuras
suavemente onduladas donde los páramos han sido erosionados y afloran materiales más
blandos de los estratos inferiores llamadas campiñas.
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2/ Cuando los estratos están suavemente inclinados
Cuando los estratos están suavemente inclinados y alternan materiales duros y blandos, la
erosión fluvial crea un relieve en cuesta en el que encontramos también por la erosión
diferencial cerros testigos y antecerros.
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b) Relieve jurásico: Se forma en las cordilleras jóvenes donde se alternan pliegues anticlinales
y sinclinales. La erosión del estrato de los anticlinales los convierte en valles y entre ellos
quedan levantados los antiguos valles sinclinales (sinclinal colgado), de modo que el relieve
se ha invertido. Este tipo de relieve lo encontramos en la parte oriental de la Cordillera
Cantábrica, los Pirineos y las cordilleras Béticas.
RELIEVE JURÁSICO
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Todo gira alrededor de la Meseta, por lo que comenzaremos hablando de ella y de sus
unidades interiores, para seguidamente bordearla y finalmente situarnos en su exterior.
La Meseta, es nuestra principal unidad de relieve, siendo una llanura elevada que procede el
antiguo macizo Hespérico. Se encuentra basculada hacia el Oeste. Dentro de ella se
diferencian el antiguo zócalo paleozoico, sierras interiores y depresiones interiores.
Submeseta Norte
Altitud media elevada (cercana a los 800 m.). Ocupada por la cuenca del río Duero.
Estructura: como base tiene un zócalo duro y antiguo (paleozoico), cubierto por materiales
sedimentarios, más blandos y flexibles (de las eras secundaria y terciaria).
Submeseta Sur
De altitud media más baja que la norte. Está dividida por los Montes de Toledo, lo que ha
generado dos cuencas, la del río Tajo y la del río Guadiana.
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La Submeseta sur tiene también, estructuralmente (=geomorfológicamente) hablando, una
base de materiales duros y antiguos (paleozoico), cubierta por una capa de materiales
sedimentarios más delgada que en la Submeseta norte. Esto dificulta la actividad agraria al no
ser suelos profundos; de hecho, en la parte occidental de la Submeseta sur, la que ocupa
Extremadura, el material paleozoico aflora a la superficie y, casi, desaparece la cobertera
sedimentaria, lo que explica el paisaje de dehesa y el uso del suelo para actividades ganaderas
de extensión más que a la agricultura.
En lo que respecta a las sierras interiores destacan el Sistema Central y los Montes de Toledo,
ambas formadas en la era terciaria como consecuencia de los múltiples pliegues sucedidos en
ésta etapa.
Sistema Central
Montes de Toledo
La Meseta está rodeada por cadenas montañosas que la envuelven y la aíslan de la influencia
oceánica, confiriendo a las tierras un acusado carácter continental. Los rebordes que lo
integran son:
Primitivo zócalo formado por rocas graníticas que presentan unos perfiles muy suaves.
Estructura: materiales muy antiguos y duros, que respondieron a los movimientos alpinos
fracturándose en bloques escalonados, disminuyendo la altura conforme se acercan al mar.
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Cordillera Cantábrica y Montes Vascos
Ubicación: largo y complejo sistema montañoso que recorre el borde norte de la Meseta,
paralelo a la costa, desde el macizo Galaico-Leonés hasta los Pirineos.
Estructura:
Macizo Astur-
Cantábrico:
Corresponde con el
extremo norte del
antiguo macizo
Herciniano. Sus
materiales son, por
tanto, muy duros y
rígidos (cuarcitas y
pizarras
principalmente).
Respondieron a la
orogenia alpina
fracturándose,
aunque su resultado
final se vio afectado
por la erosión glaciar.
Macizo Vasco-Cantábrico:
A diferencia de la parte occidental, ésta está compuesta por materiales sedimentarios (calizas
secundarias y areniscas) plegados por los movimientos Alpinos.
El paisaje resultante es de tipo jurásico, llamando la atención los relieves de tipo “kárstico”, con
abundantes grutas que fueron utilizadas por el hombre ya en la Prehistoria.
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El Sistema Ibérico.
Sierra Morena:
Sus materiales son duros, claro, de origen paleozoico (de la Meseta: granitos, cuarcitas,
pizarras y también calizas). Es una zona rica en minerales de interés para el hombre, que los
ha explotado de épocas históricas muy antiguas (minas de Riotinto, Almadén, Peñarroya-
Pueblonuevo,...)
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6. 3. Unidades exteriores a la Meseta.
Fuera de la Meseta se sitúan las unidades de relieve a las que, en razón de su posición
geográfica, denominamos sistemas exteriores. Son cordilleras y depresiones cuya
formación se inició a comienzos de la Era Terciaria. Las cordilleras surgieron por efecto de
la orogenia alpina, que plegó e hizo emerger los sedimentos depositados durante la Era
Secundaria al Norte y Sur de viejos macizos. Las depresiones corresponden a las fosas alpinas
establecidas entre los sistemas en curso de formación y el borde del zócalo paleozoico.
Los Pirineos.
Forman una barrera montañosa robusta y compacta que constituye una frontera natural con
Francia. Podemos distinguir varias zonas:
La Cordillera Costero-Catalana.
Separada de los Pirineos por fallas que han dado lugar a una importante región volcánica
peninsular: Campos de Olot. La cordillera está partida en dos unidades:
La mitad norte está formada por materiales paleozoicos levantados en la orogénesis alpina.
-La mitad sur está constituida por terrenos calizos plegados en la orogénesis alpina. Se divide
en dos alineaciones separadas por una depresión longitudinal:
*Paralela a la costa: de escasa altura. Altos del Garraf.
*En la zona interior: zona más alta. Monstseny y Montserrat.
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cuales se han formado relieves kársticos, de los que el más representativo es
el Torcal de Antequera.
o Entre ambos conjuntos se sitúa la depresión Intrabética, una serie de
depresiones interiores u hoyas que se extiende desde Antequera hasta Baza,
pasando por Loja, Granada y Guadix.
Cuenta con una forma similar a la de un triángulo encontrándose entre los Pirineos, el sistema
Ibérico y la cordillera Costero-Catalana. La depresión estuvo ocupada por el mar, pero
luego se cerró, transformándose en un gran lago donde se fueron depositando variedad
de materiales sedimentarios. En la depresión encontramos mallos (torreones rocosos) y
hoyas (depresiones erosivas en materiales blandos) como la de Huesca y Barbastro.
Ocupa el espacio que se extiende entre las Cordilleras Béticas y Sierra Morena. Es una amplia
depresión en forma triangular abierta al océano Atlántico, del que recibe la influencia marítima.
Inicialmente, la depresión estuvo cubierta por mar siendo un gran lago de agua salada
(albufera) para después convertirse en marisma. En la actualidad el relieve es suavemente
ondulado siendo característico las campiñas, mesas…, tierras llanas suavemente onduladas
que han sido objeto de explotación agraria desde la antigüedad.
Los archipiélagos ofrecen dos tipos de relieve claramente diferenciados. Las islas Baleares
guardan una estrecha relación con el relieve peninsular, mientras que las Canarias son
completamente independientes, tanto por su situación geográfica como por su carácter
volcánico.
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Las Islas Canarias.
Situadas en el Océano Atlántico, tienen un carácter volcánico que ofrece un relieve muy
característico compuesto por calderas, roques de lavas que la erosión ha puesto al descubierto
o los malpaíses resultantes de la solidificación de las lavas.
Su punto culminante es el Teide, que con 3710 metros de altitud es la montaña más alta de
España. En sus costas predominan los acantilados frente a una escasez de playas .
Las costas guardan una estrecha relación con el relieve interior, pues son el lugar de contacto
entre éste y el mar.
El litoral peninsular presenta como primera característica la rigidez de contorno y la ausencia
de sinuosidades y entalladuras, lo que contribuye a definir el carácter macizo de la Península
Ibérica. Se articula en tres tramos bien diferenciados y bañados, respectivamente, por el mar
Cantábrico, el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.
Las costas cantábricas tienen un trazado muy rectilíneo. Sobresalen los cabos de
Machichaco, Ajo y Peñas y las pequeñas rías. Dominan las formas acantiladas, escasean las
playas y destaca la existencia de rasas, terrazas elevadas de escasa anchura labradas por la
abrasión marina.
Las costas gallegas se inscriben en su mayor parte en el litoral atlántico, que, a excepción del
tramo comprendido entre los cabos de Ortegal y Finisterre, presenta una trayectoria rectilínea
de orientación norte sur. Su principal elemento definidor es la existencia de rías o valles
fluviales que han sido ocupados por las aguas marinas a medida que se ha hundido la
superficie continental. Las rías originan una costa articulada en la que la tierra y mar son
complementarios a efectos geográficos y fundamento de la vocación marinera de la Galicia
litoral.
Las costas mediterráneas se extienden desde la punta de Tarifa hasta la frontera francesa y
se descompone en varios sectores:
Al norte del cabo de La Nao el litoral mediterráneo se descompone en dos tramos: el golfo de
Valencia y el litoral catalán. El golfo de Valencia coincide con la terminación meridional del
Sistema Ibérico, cuyo gradual descenso hasta hundirse en el mar Mediterráneo ha permitido la
aparición de la amplia llanura litoral sobre la que se asienta la huerta valenciana y cuya costa,
baja y arenosa, cuenta con accidentes tan importantes como la albufera de Valencia.
El litoral catalán acoge el delta del Ebro, el mayor delta peninsular, forma do gracias a los
aportes sedimentarios del río Ebro y a la quietud de las aguas mediterráneas, que no los ha
alejado de su lugar de depósito. Desde Tarragona hacia el norte el litoral acusa la trayectoria
de la cordillera litoral y adquiere las formas abruptas y bellas de la Costa Brava.
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Algunas formas características del relieve costero: cabos, acantilados, playas, rías, marismas,
flechas litorales, albuferas, tómbolos, deltas, dunas…
Sobre el medio natural influye en el clima tanto en las precipitaciones (aumentan con la altura
y disminuyen en las cuencas encerradas entre montañas) como en las temperaturas
(disminuyen con la altura y en las vertientes orientadas al norte), en la hidrografía (delimita
cuencas, influye en el caudal y la erosión), la vegetación y suelo (suelos delgados y
erosionados en las pendientes)
En la actividad humana, el medio natural aporta recursos al ser humano que emplea
directamente o indirectamente para satisfacer sus necesidades o para conseguir un bien
económico.
-Interviene la actividad agraria. En el caso de España la elevada altitud media y las fuertes
pendientes constituyen un obstáculo.
-Afecta a las comunicaciones (la disposición periférica del relieve montañoso ha dificultado las
comunicaciones). Esta situación se ha reducido en la actualidad gracias al desarrollo
tecnológico.
-El relieve puede influir en un mayor atractivo turístico (Pirineos y de Sierra Nevada).
Son aquellos provocados por los elementos naturales y que desencadenan catástrofes
que amenazan el bienestar y la vida humana. En España los riesgos geológicos son:
Las erupciones volcánicas son sólo un riesgo en el archipiélago Canario dado que las
restantes áreas volcánicas peninsulares son inactivas.
Y los desprendimientos de rocas por la ruptura de rocas que ruedan por la ladera.
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