Rezzonico - Equivalencia
Rezzonico - Equivalencia
Principios
fundamentales
de los
contratos
Autodeterminación. Autonomía privada. Libertad contractual
Fuerza obligatoria. Forma. Consensualismo. Equidad
Justicia y equivalencia de las prestaciones
Confianza. Seguridad. Buena fe
oDDo
EDITORIAL AsTREA
DE ALFREDO Y RICARDO DEPALMA
CIUDAD DE BUENOS AIRES
1999
CAPÍTULO XII
JUSTICIA Y EQUIVALENCIA
DE LAS PRESTACIONES
A) PANORAMA GENERAL
Respecto de esa necesaria complementación de unos princi- rídica exige, en ese marco, una dilatada abstracción: en ocasiones,
pios con otros y de sus límites eventuales, el principio de justicia límites de edad, determinados plazos, tarifas precisas. ,
aparece de alguna manera limitado por los principios de seguridad El principio de equivalencia -especialmente en algunos con-
jurídica y de seguridad en el tráfico jurídico; este último se explica tratos- procura que ninguno de los contratantes quede en situación
en -parte por la seguridad y en parte por el neoformalismo. de desmedro patrimonial frente al otro que sí aprovecha en mayor
De allí que en oportunidades haya que tolerar, para el funcio- medida las ventajas de la relación, aunque de ninguna manera se
namiento de todas las relaciones armónicas, cierta mengua a la jus- persigue una equivalencia matemática.
ticia en beneficio de aquellos otros principios, teniendo en cuenta El principio de razanabilidad permite a la ductilidad del ju-
para ello que el orden social comprende la justicia desde su perfil rista un productivo cotejo de la relación, que debe resolverse con
ético, pero también atendiendo a la utilidad de la comunidad, en- los criterios,derivados de la aceptación general con un sentido hu-
tendida ésta como un conjunto de condiciones sin las cuales no se mano de valoración.
puede realizar ni la convivencia social ni los fines particulares del Luego de lo expresado, parece· casi innecesario advertir que
grupo. En ese sentido, dice ÜATTI: "por la vital exigencia de cer- el desarrollo de los distintos principios que nos proponemos tratar
teza, la sociedad pasa por sobre el principio de justicia que en en el presente capítulo deberá, en algunos tramos, abrigar una con-
cuanto fuera perseguido a ultranza concluiría por obstaculizar sideración conjunta de la temática.
fuertemente las relaciones jurídicas, supeditando todo a la posibi-
lidad de revisión por un período de tiempo indefinido" 3 • § 163. EVALUACIÓN DE LOS INTERESES EN PRESENCIA. - Al
Así, por ejemplo, el demandado en juicio ejecutivo no puede vincular el principio de justicia con la autonomía privada, nos en-
discutir la legitimidad de la causa, lo que puede parecer injusto, contramos nuevamente ante una cuestión de fijar límites, fronteras,
aunque tal vez luego pueda demostrar la sinrazón del juicio. a esa autonomía privada, que ÜÉNY -con un sentido abarcativo- ha
En verdad, la limitación en la ley procesal de los títulos que dado en llamar un "principio general de solución" (un dispositivo
traen aparejada ejecución y la posibilidad de promover un poste- que permite neutralizar las oposiciones que pueden existir entre
rior juicio ordinario crean una perspectiva de consideración dis- intereses encontrados, p.ej., de un contratante frente a otro) y que
tinta del tema. Un resguardo a ultranza del principio de justicia es el principio del equilibrio de los intereses en presencia 4 •
llevaría a perjudicar el tráfico negocia!, privando a éste de instru- Incluso, puede verse todo desde el punto de vista amplio de
mentos que lo facilitan y lo agilizan (§ 155 y siguientes). la organización jurídica positiva, cuyo objeto radica precisamente
-según el autor francés- en "dar la satisfacción más adecuada a
§ 162. JUSTICIA, IGUALDAD, SEGURIDAD, RAZONABILIDAD. - las distintas aspiraciones contrarias, respecto de las cuales su justa
La aplicación del principio de justicia requiere una amplia concre- conciliación resulta necesaria para realizar el fin social de la hu-
ción, es decir, el tener en cuenta las relaciones individuales de los manidad". En ese camino, será necesario reconocer los intereses
partícipes del tráfico y la particularidades que puedan presentar si- en presencia, evaluar su fuerza respectiva -ponderarlos, de alguna
tuaciones distintas. Por el contrario, el principio de seguridad ju- forma, con la balanza de la justicia- en miras de asegurar el pre-
dominio de los intereses más importantes, según un criterium so-
ciaL Ello conducirá a establecer entre ellos el equilibrio deseado
3 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciale e del
Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-446, nº 6.
en más alto grado5, tarea que concierne en primer lugar al legisla-
Asimismo, si cotejamos la justicia con la igualdad, advertiríamos todo lo vigoroso
que es ese vínculo. Bien dice RIPERT, entonces, que la igualdad es la manifestación ele-
mental, pero también la forma sensible de la justicia, de manera que lograr la realización 4 GÉNY, Méthode d'interprétation, t. II, p. 167, nº 173.
de la igualdad es luchar por el triunfo de la justicia, aunque en la sociedad moderna puede 5 GÉNY, Méthode d'interprétation, t. II, p. 167, nº 173. Ese choc des intéréts en
verse todos los días acentuar la desigualdad en las condiciones materiales de la vida o por conflict -a que se refiere dicho autor- surge de numerosas disposiciones de los códigos y
lo menos hacerse más notables las diferencias (Le régime démocratique et le droit civil él mismo cita algunas. En nuestro derecho podemos mencionar el caso del tercero que
moderne, p. 85, nº 49). por error paga la deuda de otro y el acreedor destruye el documento que le sirve de título
284 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 285
dor, pero a la cual no es completamente ajeno el juez a través de Se habla, en ese marco, de !ajusticia niveladora, aludiendo
la labor interpretativa. así a decisiones que tienen el sentido de operar sobre la base de
Ahora bien, esa justicia de la que hablamos debe contener un una restitución de las medidas y valores contractuales que han sido
marcado signo positivo extraído de la moral. Por ello, se ha ca- indebida y gravemente lesionados en la convención originaria
racterizado a la justicia como representando "un principio univer- -v.gr., por el predominio negocia! de una de las partes- o bien, en
sal de ética humana" (ein universales Prinzip humaner Sittlich- la etapa de cumplimiento no observan el sinalagma funcional por
keit), que descansa sobre una necesidad fundamental a toda la vida haber perdido la relación de proporcionalidad o adecuación que
de los hombres en común: que todo ser humano requiere justicia de debe existir entre las prestaciones. Así, por ejemplo, cuando el
otros, pero es a la vez consciente de que él también es deudor de esa juez disminuye los intereses debidos, sumando los moratorias y
justicia para con los demás: la justicia es, así, algo que se refiere, punitorios a una línea moral aceptable, está actuando la justicia
alude o se remite a otros (iustitia est ad alterum) 6 • niveladora.
De ello se sigue que la autonomía privada y la justicia nive-
§ 164. JUSTICIA NIVELADORA. PERSPECTIVA DESDE LA ECO· ladora, como principios contractuales inmanentes no significan
NOMÍA DE MERCADO. - Cabe también la observación de que, según una oposición excluyente sino, por el contrario, momentos recípro-
sucede en la generalidad de los casos, la voluntad de los particu- camente condicionados de una unidad dialéctica. Todo sobre la
lares -reconocida por el orden jurídico- comporta la voluntad de base de que un negocio jurídico sólo es pensable como tal cuando
seres razonables y de buena fe. existen garantías de que la voluntad subjetiva posee una objetiva
madurez; en fin, cuando la buena fe -inconsciente o tácitamente-
es inmanente al acuerdo negocia! individuaF.
respecto de su verdadero deudor, caso en el cual la ley no concede a quien pagó equivo-
cadamente el derecho a repetición, reconociéndole, en cambio, sólo una acción -negotio- En este camino también se encuentra la postura que perfila la
rum gestorum, dice la nota al art. 785- contra el deudor verdadero. En este caso, el con- justicia niveladora desde un escenario completamente diverso y
flicto de intereses entre el solvens que paga erróneamente y el acreedor que recibe ese pago concreto, como es el punto de vista del mercado. Se trata del or-
se zanja en favor de este último sancionando la negligencia del que paga a quien no debe
(art. 785, Cód. Civil). den de intereses resultante del funcionamiento del mercado, es de-
Otro caso en que el legislador decide un conflicto de intereses es en materia de do- cir, del contraste de dos egoísmos desarrollados en torno a la ley
nación cuando fallece el donante o el donatario antes de estar aceptado el acto (herederos de la oferta y la demanda que, con sacrificios recíprocos, llegan a
del donante-herederos del donatario): si fallece el donante, sus herederos deben sufrir la
aceptación del donatario y entregar la cosa donada (art. 1795); si, en iguales condiciones, un compromiso, un acuerdo que contempla y ajusta los intereses
fallece el donatario, el contrato se considera sin efecto y los herederos de éste nada pueden de los operadores sobre la base de la conveniencia común.
pedir (art. 1796). Los autores, en general, critican la primera solución; SALVAT dice: "esta
disposición carece de explicación satisfactoria", porque muerto el donante ya no se puede En ese caso se sanciona -según opinión de GATTI- "si no con
formar el "concurso de voluntad de ambas partes" (SALVAT - AcuÑA ANZORENA, Tratado de absoluta certeza con suficiente probabilidad", una justa reglamen-
derecho civil argentino. Fuentes de las obligaciones, t. III, p. 17, nº 1555); BORDA, que tación de la vida social. Es claro que el autor italiano supedita
aprueba la solución del Código y, por tanto, discrepa con quienes la observan, sólo apela
a su tesis de que la donación no es un contrato sino sólo un acto de disposición de bienes todo ello al cumplimiento estricto de todas las premisas de la eco-
y no necesita esa aceptación (Tratado de derecho civil. Contratos, t. II, p. 332, nº 1512). nomía de mercado, tales como: a) perfecta intercambiabilidad en-
Pero cabe la pregunta: ¿es justa la solución del art. 1795? tre las varias cantidades de bienes; b) ·propiedad privada del ahorro
¿Respondería a una más aceptable estimativa que, por la sola razón de que no medió
la aceptación en vida del donante, se prefiera a un heredero -a veces totalmente desarrai- y de los factores productivos; c) libertad de iniciativa y de contrato
gado, del de cuius- y no a quien el donante quiso en vida beneficiar? Es natural que, segiin (lo que no sucede en las relaciones laborales, que por ello exi-
el art. 1796, los herederos del donatario no puedan pedir el cumplimiento de la donación, gen los contratos colectivos); d) "atomismo" de las fuerzas econó-
pues ellos son extraños, tal vez desconocidos al donante, aparte de que antes de esa acep-
tación el donante puede revocarla expresa o tácitamente (art. 1793); pero el caso del art. 1795 micas; e) intervención del Estado según el mecanismo de los pre-
es diferente ya que el donatario es la persona elegida por el donante a quien conoció y quiso
beneficiar: si se revierte a su patrimonio esa voluntad queda frustrada por motivos exclu-
sivamente teóricos o técnicos y la cosa donada puede ir a parar a un sorprendido heredero. 7 LARENZ, Geschiiftsgrundlage und Vertragserfüllung, p. 166 y ss., siguiendo el pen-
6 HENKEL, Einführung in die Rechtsphilosophie, p. 393, § 32. samiento de ERICH KAUFMANN.
286 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 287
cios de mercado;!) transparencia del mercado, y g) libertad de las condiciones negociales generales abusivas, pero también por la
los cambios en el interior del mercado y entre los distintos mer- desaparición de la base del negocio 11 •
cados8. Sin embargo, no ha de exigirse en todos los casos una traduc-
Sin embargo, la realidad de distintos países y épocas diversas ción inmediata y exacta de las situaciones pensadas como justas a
muestra que ese equilibrio derivado de un mercado transparente lo que es normativo. Como lo pone de resalto LEGAZ Y LACAMBRA,
dista de ser, en muchísimos casos, la norma. el acto de la justicia puede, en la efectivización de "dar a cada uno
Volveremos más adelante, en este mismo capítulo, sobre las lo suyo", no estar necesariamente ligado a una atadura de orden
posibilidades del mercado en el establecimiento de criterios obje- positivo, puesto que, precisamente, el valor moral de lo justo puede
tivos para determinar el valor de las prestaciones y su posible des- radicar en el afán de reaccionar contra ese orden positivo y de pro-
equilibrio intracontractual. curar uno mejor y más progresivo, porq!le las mismas ordenaciones
vigentes pueden considerarse injustas, y de· allí la lucha por la jus-
§ 165. NECESIDAD DE UNA ESCALA AXIOLÓGICA DE REFERENCIA ticia 12 •
EN EL ESTABLECIMIENTO DE LO JUSTO. TIEMPO y JUSTICIA. - Ahora Además, la idea de justicia, por su naturaleza, no permite un
bien, el "justo medio", fuera de un marco de análisis adecuado, análisis sobre la base de algo inmóvil; por el contrario, es ne-
sin una escala axiológica de referencia, puede, paradójicamente, cesario atenerse a sus distintos tiempos, al desenvolvimiento his-
aparecer como exponente de una gran injusticia. A ello se ha tórico.
referido KüsTER cuando trae a las mientes el "más célebre de todos Ese desarraigo temporal aparece ya en un pasaje de ANAXI-
los fallos de la historia del derecho", a saber, la decisión del rey SA- MANDRO en que la justicia muestra un cariz de "juntura" o "ajuste
LOMÓN, según el relato bíblico: "A cada uno la mitad" 9 • Según cósmico" o "ajustamiento", operativo según el orden del tiempo,
expresa el citado autor, sin duda es una decisión distributiva y y que debe proyectarse tanto en el cosmos como en el alma del
quiere ser toda la justicia, pero no deja de mostrar los límites de hombre y en la ciudad 13.
las medidas y la dificultad de la materiaJO.
Ese principio de justicia obra de distintas maneras. En una § 166. RASGOS GENERALES DEL PRINCIPIO DE JUSTICIA: PRIN·
de ellas (en su función positiva y como idea directriz -Leitgedan- CIPIO ABIERTO CON CONTENIDO DIRECTIVO y ORIENTADOR. - Respecto
ke-) actúa configurando el derecho legal supletorio (o complemen- de aquel sentido universalista y despegado de las fórmulas que po-
tario) del contrato, es decir, el derecho dispositivo, que crea una see el principio de justicia, se ha procurado establecer, precisa-
columna vertebral en las relaciones convencionales; en la otra, en mente, su naturaleza, sosteniéndose que -como tal principio- no
sufunción negativa, pone límites al contenido contractual afectado constituye ninguna norma por medio de la cual el intérprete pu-
en casos por el abuso de la posición negodal dominante, la usura, diera encontrar inmediatamente una solución que derive de ella.
De allí que, para HENKEL, "ni la máxima suum cuique tribue-
re, ni el principio de igualdad nos ponen a disposición fórmulas
8 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciale e del
Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-447, nº 6, quien afirma que donde falten las
normativas, cuyo contenido sea suficiente para la solución de con-
condiciones que consignamos en el texto "faltan las garantías que habían hecho reconocer
el instrumento contractual por parte del legislador. El contrato se sustrae a lo que es su
función desde el punto de vista del ordenamiento jurídico, función que sólo puede ser rea- 11 Ver LARENZ, Richtiges Recht, p. 79, pássim.
lizada si la autonomía privada se ha desarrollado". 12 LEGAZ Y LACAMBRA, Filosofía del derecho, p. 334 y siguientes.
9 "Partid por el medio al niño vivo, y dad la mitad de él a la una y la otra mitad a 13 LEGAZ Y LACAMBRA, Filosofía del derecho, p. 335 y ss., quien observa cómo ese
la otra" (SAGRADA BIBLIA, Reyes, I, 3, 25, versión castellana de FUSTER y COLUNGA). ajustamiento que ha de realizarse según el orden del tiempo no puede ser nunca definitivo,
10 KüSTER, Über die beiden Erscheinungsformen der Gerechtigkeit, nach Aristoteles, sino que está sometido al dinamismo histórico; "por eso no cabe un orden eternamente
en "Funktionswandel der Privatrechtsinstitutionen", p. 558, quien formula esta reflexión: justo -dice-, y a cada cual habi;á que dar siempre lo suyo, porque nunca lo tendrá del todo,
"Uno se cansaría de meditar qué paradigma habría encontrado ARISTÓTELES si hubiera co- y por eso mismo, como profundamente observa PIEPER, en la virtud de la justicia no se
nocido el Primer Libro del Rey". trata tanto de 'dar' sino de 'restituir' a cada cual lo que es suyo, pero no tiene como suyo".
298 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 299
pecto lo mismo, precisamente en el respecto que debe venir en Pero, ¿cuál es el concepto que actualmente se tiene del con-
cuestión" 49 . trato conmutativo? ¿ Tiene relación con la paridad económica de
En definitiva, lo que es importante es determinar cuál deba los contratantes? Adelantamos la respuesta negativa. Dice MEs-
ser el criterio para establecer la equivalencia, de qué medida nos SINEO que "es conmutativo (otros lo llaman cierto), el contrato en
hemos de servir para fijar la igualdad. Al respecto, RECASÉNS SI- el cual la valoración del respectivo sacrificio o ventaja (esto es del
CHES se dirige con todo acierto a la estimativa jurídica: "No basta riesgo) puede hacerse por cada una de las partes, en el acto mismo
con saber que los términos de una relación deben igualarse o ar- en el que el contrato se perfecciona, de manera que cada una sepa,
monizarse; lo fundamental y más importante consiste en averiguar anticipadamente, qué entidad económica constituye el contrato pa-
los criterios de valor que deban ser tenidos en cuenta para estable- ra ella. El contrato conmutativo es, por lo tanto, la antítesis del
cer normativamente esa equivalencia o proporcibnalidad" 5º. contrato aleatorio" 53 .
Como se advierte, ese rasgo de equivalencia de las prestacio-
nes no se ve ya receptado -dentro de la idea de lo conmutativo- en
C) LA IGUALDAD CONTRACTUAL el mundo moderno de los contratos. Es una perspectiva comple-
tamente diversa. Además -como se ha observado- el mencionado
§ 177. CONTRATOS CONMUTATIVOS Y EQUIVALENCIA DE LAS art. 1104 del Cód. Civil francés, da una definición inexacta, pues
PRESTACIONES. - Sin duda, el derecho de contratos tiene un .notable podría convenir a todo contrato sinalagmático 54 .
antecedente en materia de equivalencia de las prestaciones en el En suma, no es útil el concepto de contrato rnnmutativo si
Código Civil francés, ya que en su art. 1104, parte 1ª -que conside- con él se quiere aprehender ese rasgo de igualdad o equivalencia
ra los contratos conmutativos.:_, se ·expresa: "[El contrato] es con- de las prestaciones, aunque esta última idea resulte en sí cuestio-
mutativo cuando cada una de las partes se obHga a dar o a hacer nada en su misma posibilidad, como veremos a continuación.
una cosa que se considera como el equivalente de lo que se le da
o de lo que se hace por ella" 51 . § 178. EL LLAMADO "MITO DE LA IGUALDAD CONTRACTUAL".
El texto proviene de PoTHIER, quien concibió los contratos La.idea .dominante del contrato -principalmente en los siglos XIX
conmutativos como una subdivisión -en la que entraban también y' xx- ha sido la de una relación contraída libremente y sobre un
los aleatorios- de los contrats intéressés de part et d' autre y da el pie de igualdad.
ejemplo del contrato de venta, en que el precio es el equivalente La evofoción de la figura, a la·vez, ha puesto al desnudo las
de la cosa vendida y la cosa, su contraequivalente52 . desigualdades en la negociación, eri las condicidnes y en los efec-
. El código argentino no incluyó entre las clasificaciones de los tos de la convención, y hatrazado el camino hacia un mejoramiento
contratos (arts. 1138 a 1143), la de conmutativo, aunque se refirió de esa situación, aunque se ha estado muy lejos de transitar ese
a los aleatorios mucho más adelante, en el art. 2051. sendero en plenitud.
Se pueden distinguir estadios en relación a la igualdad con-
49 RECASÉNS SICHES, Tratado general de filosofía del derecho, p. 488 y siguientes. tractual, de manern que el sostenido a~mento y_ concentración del
50 RECASÉNS SrcHES, Tratado general de filosofía del derecho, p. 488 y siguientes. capiJalen manos privadas produc;ido en el siglo xx ha determinado
51 Los comentaristas franceses se preocupan más que por caracterizar el contrato una aislación de[contratan(e individual (el obrero, el asegurado,
conmutativo, por oponerle el contrato aleatorio (cosa importante, pues no se admite en ese el locat:ario, el consumidor}, quien ha·buscado, a través de la unión
sistema la rescisión por lesión). Ver RIPERT - BoULANGER, Traité élémentaire de droit ci- con otros sujetosjurídicos que se encontraban en su misma situa-
vil, t. II, p. 31, nº 78; GHESTIN, Traité de droit civil. Les obligations. Le contrat, p. 14, &- - - - - '
nº 20 y p. 546 y ss., nº 660 y ss.; WEILL - TERRÉ, Droit civil. Les obligations, p. 45, nº 40;
Huc, Commentaire théorique et pratique du Code Civil, t. VI, p. 13. Ver PINO, Contratto
aleatorio, contratto commutativo e alea, "Rivista Trimestrale di Diritto e Procedura Civr- , 5)MESSINEQ,11 contratto in genere, t.J, p. 781.
le", 1960-1229 y ss., nº 6, nota 27. 54 COL.IN - CAPITANT . . JULLIOT DE LA MoRANDIERE, Traité de droit civil, t. II, p. 315,
52 POTHIER - BUGNET, CEuvres de Pothier, t. II, p. 11, nº 13. nº571.
300 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 301
ción, mejorar su posición de lucha en pos de un trato más iguali- Ahora bien, RrPERT considera la desigualdad como fatal e ine-
tario respecto del cocontratante y, por ello, más justo 55 . vitable; por otra parte, reconoce que es justo que las cualidades
El profesor SAVATIER, en sus estudios sobre las metamorfosis manifestadas en el comercio jurídico sean fuente de ventaja, aun-
económicas y sociales del derecho civil del siglo xx ha planteado que ello es distinto de la lucha contractual desleal, derivada del
la cuestión bajo la elocuente fórmula del "mito de la igualdad con- abuso de la superioridad de uno de los contratantes; para lo cual
tractual" (cette égalité du contrat n 'est-elle pas un mythe ?, se pre- habrán de hacerse efectivas reglas de juego particulares 59 .
gunta)56. La concepción se refiere, pues, a lo mítico, es decir, a una
ficción aceptada con generalidad, a veces con conciencia de que § 179. SUPUESTOS DIVERSOS EN LA RELATIVA IGUALDAD INI·
ello no es así (que el objeto representado -igualdad contractual- CIAL DEL CONTRATO. - Por otra parte, se ha procurado establecer
no contiene la sustancia que debería poseer) y otras, sin detenerse una adecuada relación entre la igualdad dentro del objeto del con-
a averiguar la correspondencia entre el enunciado y la realidad. trato y respecto de los sujetos de la relación.
El problema cobra vida no sólo porque esa igualdad sólo se a) Un contrato originariamente paritario puede, por cambios
concibe (por lo menos en el plano jurídico ideal) en algunos con- en el desenvolvimiento de la vida del deudor o por contingencias
tratos, como los sinalagmáticos, sino porque, además, aparece co- exclusivamente inherentes a él, resultar insoportablemente opresi-
mo incierta e inestable. La concepción mítica -otorgamos a la vo. Sin embargo, comporta un aspecto diverso la cuestión sobre
idea algo más que el valor de una ocasional expresión- enjuicia, la incidencia que esa situación puede significar para el contrato en
de manera indirecta pero 'incisiva, la idea de FoUILLÉ ( que traduce cuanto a sus efectos que, en principio, no podrán ser eludidos 60 .
el pensamiento de KANT): "Quien dice contractual, dice justo", lo Se parte de la base de que esas situaciones personales deben
que dentro de su lógica -que era la del liberalismo del siglo xrx- ser asumidas por el contratante que se ve perjudicado por un acon-
resultaba muy poco favorable a la intervención en el contrato 57 . tecer que sólo se relaciona con su circunstancia particular. Es cla-
En verdad, para que la referida máxima qui dit contractuel dit ro que si las consecuencias opresivas derivaran de una situación
juste, se pudiera considerar un principio verdadero y válido, sería de aprovechamiento que, establecida al contratar, sólo se materia-
necesario que se cumpliera todo un cúmulo de condiciones muy liza en el decurso de la convención -p.ej., cláusulas abusivas por
alejadas del solo consentimiento. Quien pone la firma en un con- la mora- la posible intervención sería indudable y nuestros tribu-
trato, puede en verdad haber celebrado una convención con todos nales siempre han puesto un límite a las cláusulas penales abusi-
los antecedentes necesarios para su constitución según los pedi- vas, sobre la base de la ofensa a la moral y las buenas costumbres.
mentos del Código Civil, pero ello nada dice respecto de la justi- b) Pero el trastorno en la igualdad puede ser determinado por
cia de ese acuerdo 58 , siendo una cuestión discutida la relativa a la factores externos, comunes a muchas personas, como las huelgas
pertinencia de una intervención sobre el contrato a ese respecto. y la hiperinflación, convirtiendo en muy dificultoso el cumpli-
55
SAVATIER, Les métamorphoses économiques et sociales du droit civil d'aujour- jurídica, pero no de igualdad de fuerzas (Le régime démocratique et le droit civil moderne,
d'hui. Premiere série, p. 66 y ss., nº 55 y siguientes. p. 165, nº 92).
56 SAVATIER, Les métamorphoses économiques et sociales du droit civil d'aujour- 59 RIPERT, La regle morale dans les obligations civiles, p. 79, nº 40. Se ha obser-
d'hui. Premiere série, p. 119, nº 106. vado que el distinto tratamiento jurídico que se advierte en algunas materias del derecho
57 RIPERT, Le régime démocratique et le droit civil moderne, p. 165, nº 92, y La -como la legislación laboral- tiene en cuenta las desigualdades, siendo la diversidad de las
regle morale dans les obligations civiles, p. 79 y ss., nº 40. situaciones particulares una realidad de la vida. Precisamente, si el derecho no tuviera en
58 SAVATIER, Les métamorphoses économiques et sociales du droit civil d'aujour- cuenta las desigualdades entre los suj~tos no estaría regulando todos los casos de la vida
d'hui. Premiere série, p. 119, nº 106. Y es lo que ha destacado RIPERT, al demostrar una sino un complejo hipotético de situaciones uniformes, con lo cual no cumpliría completa-
imagen descarnada del contrato, con lucha de voluntades egoístas, en que cada uno se es- mente su función (en ese sentido, ver CAssl, La subordinazione del lavoratore nel diritto
fuerza en obtener la mayor ventaja con el menor sacrificio. En ese camino observa que del lavara, p. 66, § 16).
una igualdad absoluta de negociación no se encuentra jamás. A decir verdad, lo que pue- 60 SAVATIER, Les métamorphoses économiques et sociales du droit civil d'aujour-
de considerarse predominante es una igualdad teórica, una igualdad "civil", de condición d'hui. Premiere série, p. 119, nº 106.
302 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 303
miento de quien se ha obligado cuando esas perturbaciones no eran de las prestaciones, mencionándose con frecuencia como instru-
normalmente previsibles. En este caso, la situación es diversa de mentos adecuados a ese fin, el precio del mercado y el que dimana
la descripta en el punto anterior, y por eso la ley pone a disposición de un dictamen técnico.
de los eventuales afectados remedios permanentes, como la reso-
lución o la modificación por imprevisión, y soluciones transito- § 181. RELACIONES DE LA IGUALDAD CONTRACTUAL CON EL
rias, como las leyes de moratoria o de prórroga del plazo de las JUSTO PRECIO y EL JUSTO SALARIO. - En todo ese tránsito es impor-
locaciones. tante tener en cuenta la naturaleza propia del contrato, que queda
limitado dentro del terreno de las relaciones patrimoniales, lo que
§ 180. DIFICULTADES EN LA DETERMINACIÓN DE LA IGUAL· le otorga cierta homogeneidad a los fenómenos a describir y ana-
DAD CONTRACTUAL. PROCEDIMIENTOS DE APROXIMACIÓN. - Pero, en lizar, en los que queda incluida la igualdad contractual. Dentro
todo ello requieren su análisis cuestiones que podrían considerarse de estos márgenes ~Y según la descripción de Osn-, el contrato
previas, tales como las preguntas: ¿ Qué debe considerarse desi- aparece al análisis como un típico instrumento técnico-jurídico de
gual? ¿ Cuándo puede decirse que un contratante celebró un colaboración económica entre sujetos 62 .
acuerdo en condiciones jurídicamente objetables de desigualdad? Ello hace explicable la reiteración en lo jurídico de los incon-
¿Hay algún procedimiento para determinar esa igualdad? Y, cons- venientes que en la determinación de lo justo se ponen en eviden-
tatada la desigualdad, ¿es legítima la intervención del contrato por cia en el terreno económico, particularmente en el establecimiento
la autoridad? En anteriores desarrollos hemos procurado trazar de los precios y salarios. En verdad, lo económico constituye un
un panorama del tema a través de uno de los máximos expositores: campo de referencia obligado para el contrato.
ARISTÓTELES. Y esta consideración, no menos que las distint:;is re- Así, existe dificultad en saber qué es el justo precio o el justo
laciones que pretendimos establecer a pa,rtir de esas ideas, nos per- salario. Entonces se postula recurrir a elementos de determinación
mitió ver ab origine la complejidad y dificultades de la temática tales como los costos de fabricación de una mercadería, su posibi-
(§ 167 a 176). lidad de comercialización, el trabajo aplicado, la duración de una
En suma, existe cierta coincidencia en los autores a pártir de actividad, su grado de dificultad, su utilidad social, etcétera63 .
los pitagóricos en señalar la dificultad o imposibilidad de determi- Y toda la cautela que debe observarse en este terreno se
nar jurídicamente qué ha de entenderse por igual o cuál es el su- pone en evidencia en la advertencia de B YDLINSKI.: cuando se trata
puesto de hecho de esa igualdad. A ello hay que sumar el aspecto de la equivalencia de las prestaciones como elemento fundamen-
económico, también difícil de establecer. tal del derecho de los negocios obligacionales, ello requiere "ser
Y en ese sentido ha observado RAISER que esa igualdad es un valorado con todo cuidado, por así decir, como punto de vista sub-
sidiario"64.
concepto tan difícil de aprehender -por lo menos de manera direc-
ta- y de definir con permanencia, como la esencia de lo "bueno"
o de lo "verdadero" 61 . 62 ÜSTI, voz Contratto, "Novissimo Digesto Italiano", IV-477, nº 14. Es claro que
Nó obstante lo dicho, no es arriesgado afirmar que, si bien el contrato no es el único instrumento jurídico para la transmisión de riqueza y ROPPO ha
observado que la correspondencia éntre los términos contrato y operación económica .no
debe renunciarse al establecimiento de una igualdad perfecta res- es biunívoca, en el sentido de que si no puede darse contrato sin operación económica,
pecto de las prestaciones contractuales, siendo necesario esta- puede existir esta última sin contrato, e.orno, precisamente, en el caso de transmisión por
blecer en casos determinados la existencia o inexistencia de esa causa de muerte (Il contratto, p. 19). Desde luego, nadie pretende que el contrato tenga
esa hegemonía, sino que -tal como lo enseña y reitera MESSINEO en sus obras-, ha de con-
igualdad, existen dentro de la técnica económico-jurídica procedi- siderársele el más importante vehículo de la vida de relación, el "centro de la aétividad de
mientos de aproximación que permiten evaluar la proporcionalidad los negocios", el medio técnico para conseguir, de manera eficiente, las más variadas fun-
ciones económicas (Il contratto in genere, p. 27).
63 LARENZ, Richtiges Recht, p. 70, y Allgemeiner Teil des deutschen bürgerlichen
61 RAISER, Der Gleichheitsgrundsatz im Privatrecht, en "Die Aufgabe des Privat- Rechts, p. 40, § 2.
rechts", p. 2. 64 BYDLINSKI, Privatautonomie, p. 151 y siguientes.
304 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 305
Pero las limitaciones van más allá todavía, en cuanto se afir- creditorum, que significa igualdad de tratamiento para los acree-
ma que tal vez ya nadie más busca hoy un precio absolutamente dores, en igualdad de condiciones.
justo o equitativo, para determinadas prestaciones, expresable en Ahora bien, si nos detenemos en el contrato, podremos obser-
cifras, aunque no puede descartarse por completo que en muchos var que la igualdad no se produce en todos sus aspectos, y en al-
casos no representa ninguna dificultad el establecer el valor obje- gunos es importante cierta jerarquía entre los partícipes como
tivo de un bien con ayuda del precio del mercado o de la cotización inherente, precisamente, al grupo contractual particular. ·
en la bolsa65 • Así, en algunos contratos existe -como propia a su naturale-
En otros supuestos, ello será posible por valoración pericial, za- la subordinación de una parte a la otra, aunque ello sea más en
siempre dentro del marco de determinados límites de tolerancia la etapa de cumplimiento del acuerdo que de celebración. Así,
(razonabilidad). Aparte, en terrenos no contractuales (p.ej., la de- en el contrato de locación de servicios -hoy virtualmente absorbi-
terminación de la porción legítima tratándose de una sucesión) no do por el contrato de trabajo- la subordinación técnica del locador
se puede evitar la valoración objetiva, lo que permite no dudar -co- hacia el locatario es uno de los elementos de diferenciación con la
mo hemos dicho ya- que una consideración de la relación de equi- locación de obra. En el contrato de trabajo existe un poder de
valencia objetiva es posible y, en determinados casos, necesaria, dirección del empleador con respecto al obrero y hasta una facul-
siempre ·dentro de un marco de relatividad. tad disdplinaria, lo que se produce dentro de los límites que pro-
cura la legislación laboral 67 •
§ 182. APLICACIONES LEGALES DE LA IGUALDAD CONTRAC-
TUAL. - El derecho privado contiene numerosos casos de aplicación § 183. DISTINCIONES EN LA IGUALDAD: IGUALDAD JURÍDICA. -
del principio de igualdad y, en referencia al contrato, GATTI ha visto La doctrina, con un sentido amplio, relativo al derecho patri~onial
en él un medio de actuación de la fundamental exigencia de justi- en general, distingue la igualdad (desigualdad) jurídica de la igual-
cia distributiva de los bienes, en cuanto todos los contratantes han dad (desigualdad) económica.
de aceptar los efectos jurídicos establecidos por ellos mismos 66 y La igualdad jurídica presupone que ambos contratantes son
esas consecuencias representan de alguna manera una solución al
iguales frente a las normas que rigen los contratos (y antes, de ma-
contraste entre dos egoísmos, sobre la base (ideal) de concesiones
nera general, respecto de la ley): que no existen privilegios fun,fa-
recíprocas (regateo, descuentos, mejores plazos, aumento del pre-
dos sobre la naturaleza de la persona que contrata.
cio), llegan a un acuerdo o compromiso que contempla y adapta
los intereses de los contratantes según pautas de conveniencia. Se puede hablar entonces de un "contrato paritario" -parite,..
ticita, o parita en la· terminología de MESSINEO- derivado dicho
Como consecuencia de una amplia aplicación del principio de
acuerdo de su carácter privatístico y que consiste en la igualdad
igualdad, la obligación en que existen muchos acreedores y un solo
en el punto de partida del contrato. En ese contexto nadie debe
deudor o muchos deudores y un solo acreedor se divide, salvo pac-
poseer una posición de prioridad o de privilegio, de manera de pre-
to en contrario, por partes iguales (art. 674, Cód. Civil); es nula
la sociedaq que diese a uno de los socios todos los beneficios o valecer sobre el otro 68 •
que lo libertase de toda contribución en las pérdidas, o en la pres-
tación de capital, o que alguno de los socios no participe de los 67 CAssl defi~e la subordinación del trabajador como "la situación de obiigación o
beneficios (art. 1652); los hijos heredan por partes iguales (art. de dependencia en sentido funcional y jurídico que impone a quien suministra el .trabajo
observar el comportamiento debido según los actos de voluntad del dador .de trabaJO, pre-
3565); en los procesos concursales rige el principio pars condicio vistos y consentidos por la ley y el contrato". El autor italiano sostiene que lo que cuenta
es la subordinación jurídica, ya que la económica· puede faltar (La subordinazione del la-
vo rato re nel diritto del lavara, p. 124 y ss., § 32; ver RAISER, Der Gleichheitsgrundsatz im
65 BYDLINSKI, Privatautonomie, p. 152 y siguientes. Privatrecht, p. 4. VAZQUEZ VIALARD, Derecho del trabajo y de la seguridad social, t. 1,
66 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciale e del p. 275).
Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-447, nº 6. 68 MESSINEO, Il contratto in genere, t. I, p. 47.
su contenido ha de reflejar en concreto aquella paridad, el que pue- nº 3; Osn, voz Contratto, "Novissimo Digesto Italiano", IV-477, nº 14.
73 Nos hemos ocupado en otro lugar de la relación entre el poder y el contrato; ver
REZZÓNICO, Contratos con cláusulas predispuestas, p. 197 y ss., § 119 y ss., y Poder eco-
nómico y contrato, "Revista de la Universidad de Buenos Aires", 1983-VI-283.
69 MESSINEO, Il contratto in genere, t. I, p. 48.
74 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciali e del
70 MESSINEO, Il contratto in genere, t. I, p. 49. Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-440, nº 5.
308 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 309
que, sin llegar el Estado a una intervención de tipo colectivista, el tráfico negocia!. El principio de libertad contractual quedaría
tampoco descuida que las convenciones surgidas al amparo de la lesionado y entonces podría hablarse del reemplazo del sistema
libertad contractual puedan significar una insoportable opresión por un reglamento impuesto por la autoridad; el valor del nego-
para uno de los contratantes, proveyendo un adecuado control de cio jurídico quedaría reducido -al decir de GATTI- a una "simple
contenido por el órgano jurisdiccional. Esta posición es la que, propuesta de orden de intereses", lo que significaría la renuncia
por nuestra parte, sustentamos. del Estado a la ventaja de la circulación de bienes sin su inter-
Pues bien, en ese marco, es dable observar que en los contra- vención77.
tos con prestaciones recíprocas, además de gozar de esa libertad Y con ello, ya hemos ingresado en el difícil tema de la equi-
-diríamos "general"-, los interesados actúan normalmente con cier- valencia de las prestaciones tratándose de los contratos.
ta adecuación de las prestaciones entre sí, lo que por lo común
será determinado por la regulación del mercado; pero en circuns-
tancias puede haber una excepción, como en el supuesto de las le- D) EQUIVALENCIA CONTRACTUAL OBJETIVA Y SUBJETIVA
yes de precios máximos, precios· mínimos o precios determinados,
o también de fijación o prórroga de plazos, tratándose de locación § 186. Los CONTRATOS CON PRESTACIONES RECÍPROCAS o CO-
de bienes inmuebles 75 • RRELATIVAS. INTERDEPENDENCIA DE LAS PRESTACIONES. - La equi-
Respecto de la equivalencia eventual de las prestaciones, el valencia de las prestaciones es un tema fundamental de los lla-
legislador, antes de reconocer efectos a una convención, no efectúa mados "contratos con prestaciones recíprocas", "correlativas" o
una verificación previa de cotejo de cada contrato entre la valora'- "interdependientes", denominación que -relacionándola con la de
ción hecha por los contratantes y la que dimana objetivamente del "contratos bilaterales"- da lugar a ciertas dificultades que señala
mercado, aunque esa verificación puede considerarse hecha de an- la doctrina. La nueva nomenclatura, originada en el derecho ita-
temano por el legislador a través del derecho dispositivo, que crea liano, ha penetrado en nuestro derecho a través de la reforma de
una vertebración de igualdad. 1968.
Que no se produzca ese control previo respecto de cada con- Al respecto observa FoNTANARROSA que el Código Civil, al de-
trato se considera -por lo menos por una parte de la doctrina- acor- finir en el art. 1138 el contrato bilateral, lo describe como aquel
de con el fundamento de la autonomía privada -particularmente, d~· en que las partes "se obligan recíprocamente la una hacia la otra",
la libertad contractual-. Sin embargo, no resulta convincente que lo que se refuerza con su nota, donde se alude a dos acciones "para
el solo hecho de haber sido concebido un contrato dentro de un garantir las dos obligaciones que comprenden": se está dentro del
sistema de autonomía privada -con todo lo significativo que ello punto de vista tradicional. Sin embargo, tanto el art. 1204 del Cód.
puede ser- le confiera una suerte de patente irrevocable de justicia Civil como el art. 216 del Cód. de Comercio no hablan de contra-
contractual. tos bilaterales, sino de contratos con prestaciones recíprocas, por
Pero por otra parte, si se procediera a ese control (a la verifi- lo cual hay una sustitución de conceptos y ya no se trata de refe-
cación particularizada de los contratos en cada caso -p.ej., aproba- rirse a las promesas u obligaciones que se originan mediante el
ción por la autoridad administrativa de las condiciones negociales contrato, sino, precisamente, a las cargas económicas que surgen
generales con las que está dispuesta a negociar una empresa-) 76 de él. Por todo ello concluye el citado autor que "por contratos
resulta muy evidente el entorpecimiento que ello significaría para con prestaciones recíprocas han de entenderse los caracterizados
por la circunstancia de que los beneficios o ventajas que las partes
tienden a conseguir mediante el negocio son recíprocas", y ello
75 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciali e del
tiene repercusión en el sinalagma, quedando abarcado no sólo el En los contratos sinalagmáticos hay una recíproca dependen-
sinalagma genético sino, igualmente, el funcional, en el que la in- cia de las prestaciones, y los reflejos se cruzan 80 . Es pues, con
terdependencia de las obligaciones se .proyecta al tramo ·de ejecu- motivo de este tipo de contratos que se presenta el tema de la pro-
ción del acuerdo 78 .. porción o, más bien, adecuación de los respectivos sacrificios pa-
Luego de estas aclaraciones -tema sobre el que volveremos al trimoniales81.
tratar del sinalagma- es dable señalar que estos contratos con pres- Pero aquí nos encontramos que la doctrina diferencia dos ti-
taciones recíprocas abrigan la mayor parte de las convenciones de pos de equivalencia: la objetiva y la subjetivá. A ellas nos refe-
la vida diaria y puede designárseles de una manera amplia como riremos.
contratos de cambio, lo que aparece sintetizado en el antiguo do
ut des~ sin embargo, no han de excluirse de la categoría los con- § 187. CARACTERIZACIÓN DE LA EQUIVALENCIA OBJETIVA. -
tratos que tienen por fin un hacer o cuyas prestaciones de ambos En la equivalencia objetiva ....,y tratándose de los contratos con pres-
lados consisten en un hacer: es decir, siguiendo la terminología taciones recíprocas- se tiene en cuenta cierta adecuación entre los
tradicional, do ut f acias, pero también f acia. ut f acias. sacrificios patrimoniales de las partes, según valoraciones norma-
Como enseña LARENZ, en los contratos sinalagmáticos -que, les y objetivas y, por lo tanto, exteriores a las partes contratantes 82 .
a su vez, alguna tesis aparta de la categoría que tratamos- cada El principio de equivalencia objetiva significa que cada parte
contratante sólo quiere obligarse en Kontext (una unión de cosas contractual debe recibir una prestación que sea, respecto de la suya
que se enlazan y entretejen) en inseparable interdependencia res- -y con independencia de su valoración personal-, equitativa (sufi-
pecto de la obligación de la otra parte: es una vinculación de los ciente, justa, razonable), y también -con un significado más am-
deberes de. prestación que hace no sólo al fundamento negocia! plio-, ·_que debe existir una adecuada distribución de las cargas y
sino a su contenido. En otras palabras -siguiendo ahora a HEDE- riesgos vinculados al contrato 83 .
MANN-, la esencia del contrato con prestaciones recíprocas, corre- En los contratos con prestaciones recíprocas, es indiscutible
lativas o interdependientes descansa en la oposición de las dos que existe una determinada relación entre las prestaciones; sería na-
prestaciones, en su confrontación, pero que el sinalagma (el cam- tural presumir que prestación y contraprestación son de similar valor
biar unos con otros, según la etimología de la palabra) une de ma- y habrá que considerarlas, en consecuencia, como el equivalente,
nera que las prestaciones resultan entrelazadas; en la compraventa,
tal como, según ya hemos visto (§ 177), expresa el Código Civil
las locaciones y en la mayoría de los contratos puede decirse: "yo francés (regardée comme l 'equivalent, ·en relación a los contratos
te doy esto, ¿qué me das tu?", o bien: "yo hago esto por ti, ¿qué
conmutativos) 84 •
me das tu a mí o qué haces tu a cambio?" 79 .
gaciones son genética y funcionalmente dependientes unas de otras. Hay una reciprocidad
78 FONTANARROSA, Derecho comercial argentino. Doctrina general de los contratos que es congénita a la naturaleza misma de ese género de contratos, pues sin ella las partes
comerciales, t. II, p. 136, § 49. La cuestión no es pacífica en nuestro derecho [ver las no hubieran contratado; hay yuxtaposición e interdependencia. Ver KADUK, Vorbemerkun-
distintas posiciones, respecto de la denominación y efectos, en LAVALLE COBO, en BELLUS- gen al § 320 del BGB, en STAUDINGER, y otros, "Kommentar zum bürgerlichen Gesetz-
cro (dir.) - ZANNONI (coord.), Código Civil y leyes complementarias, t. 5. p. 999 y siguien- buch", t. II, vol. 1 c, p. 509, nº 5; DE PAGE, Traité élémentaire de droit civil beige, t. II,
tes]. SCALFI, Osservazioni sui contratti a prestazioni corrispettive, "Rivista del Diritto p. 808, nº 836.
Commerciale e del Diritto Generale delle Obbligazioni", 1958-LVI-492 y ss., nº 24; asi-
mismo, SAcco, Il contralto, p. 826 y ss., nº 234.
80 DERNBURG, Pandette 1 t. Il, p. 75, § 19.
Para PINO, el dato típico del contratto con prestazioni corrispettive es la recíproca 81 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciali e del
transferencia de bienes o servicios realizada mediante un único instrumento negocial, Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-442, nº 5, quien distingue el alcance de
aunque entiende el cambio en sentido jurídico (Il contratto con prestazioni corrispettive, los vocablos "equilibrio", "equivalencia" y "proporción". Ver BETTI, Teoria genera/e del/e
p. 159, nº 45; ver también CATAUDELLA, Su! contenuto del contratto, p. 306, nota 164). obbligazioni, t. III, p. 71.
79 LARENZ, Lehrbuch des Schuldrechts. Allgemeiner Teil, p. 167, § 15; HEDEMANN, 82 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciali e del
Schuldrecht des bürgerlichen Gesetzbuches, p. 59, § 11. Ver nuestro § 193 y siguientes. Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-442 y ss., nº 5. ·
Se ha definido a los contratos con prestaciones recíprocas como aquellos en los 83 LARENZ, Allgemeiner Teil des deutschen bürgerlichen Rech.ts, p. 40, § 2.
que, por lo menos dos partes establecen sendas obligaciones, de manera que dichas obli- 84 MüLLER, Gesellschaftvertrag und Synalagma, p. 9 y siguientes.
312 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 313
Sin embargo, las posturas no son pacíficas. Para CATAUDEL- se basa en que cada contratante, por sí, ha establecido la regula-
LA, la equivalencia (o la adecuación) entre las prestaciones, de ción89.
cualquier modo que se la entienda, no constituye un requisito esen- Según ello, solamente la manera de suceder el contrato -es
cial del contrato con prestaciones recíprocas, correlativas o inter- decir, si se ha llegado al acuerdo con o sin autodeterminación- ha
dependientes (contratto a prestazioni corrispettive ) 85 . de decidir que sea o no justo: más allá de ello, juzgar un contrato
Se sostiene, asimismo, que si bien la medida del cambio no como justo o injusto, en referencia a su contenido, sería una con-
siempre se deja a la libre determinación de las partes -como cuan- tradicción en sí misma, pues "en la medida en que actúa la auto-
do la autoridad fija precios máximos para las locaciones urba- nomía privada -afirma FLUME-, no existe ninguna norma jurídica
nas o los arrendamientos rurales 86- la equivalencia objetiva de las con la que pudiera ser medida la conformación autónomo-privada
prestaciones sería absolutamente extraña al contrato de cambio, de las relaciones jurídicas. La conformación autodeterminada, en
pues éste presupone, precisamente, una divergencia en los grados un marco en que, según el ordenamiento jurídico, se confía a esa
de utilidad de los bienes o comportamientos en base a la valora- autodeterminación es a una decisión jurídica sobre su justicia,
ción subjetiva de cada contrayente 87 . inaccesible" 90 .
Existe al respecto la opinión de que la indiferencia del orden Pero -como se ha observado~, si bien la autodeterminación
jurídico respecto de la equivalencia de valores se debe a. que ella configura un principio fundamental para los contratos y un acuerdo
se logra por la sola fuerza del mercado (en un orden económico así concluido lleva ínsita la autoobligación, no puede conferirse a
liberal) 88 . tal principio una prioridad absoluta sin cotejarlo, dado el caso (ex-
En verdad, esas posiciones se vinculan con la tesis que ve en cepcional), con la justicia contractual objetiva presente bajo la for-
el contrato un acto de naturaleza de por sí justa. A ello y a la ma de principio de equivalencia91 .
respuesta que ha obtenido en la doctrina, nos referiremos a conti- En este sentido, B YDLINSKY refirma la necesidad ·de la sana
nuación. autodeterminación en cuanto sostiene que "donde el particular in-
gresa a un contrato, pero no por una voluntad y decisión comple-
§ 188. AUTONOMÍA PRIVADA Y JUSTICIA CONTRACTUAL. -Al tamente libres, sino a través de un procedimiento donde sólo pe-
tratar el tema, FLUME parte de la idea del contrato como principal netra una libertad enrarecida, allí ha de examinarse el contrato,
forma de la conformación autónomo-privada de relaciones jurídi- particularmente en su justicia interna. Cuando falta la garantía de
cas, de manera que lo convenido contractualmente vale, porque los justiéia -provista de manera automática, por el funcionamiento del
contratantes actúan -cada uno de ellos- con autodeterminación; el mecanismo contractual- debe reemplazarla un control de conteni-
orden jurídico, a su vez, al conferir fuerza ejecutiva a lo acordado,
do consciente y guiado por un fin (durch bewusste und gezielte ello, según su tesis, el derecho de los negocios jurídicos obliga-
lnhaltskontrolle ersetz werden)" 92 • cionales no puede ser concebido desde un punto de Arquímedes;
ni la voluntad, ni la seguridad en el tráfico, ni la declaración o
§ 189. EL JUSTO EQUILIBRIO COMO ELEMENTO INMANENTE AL confianza o la equivalencia objetiva (justicia contractual), son por
CONTRATO. - Así, según las últimas posturas doctrinarias sustenta- sí solos determinantes; únicamente la conjunción de todos esos
das, será inherente a todo contrato -en cuanto aspira a constituir puntos de vista puede procurar un cuadro completo y fiel a la reali-
una regulación jurídicamente obligatoria para las partes- la idea dad del negocio jurídico obligacional 94 •
de justicia igualadora, es decir, una nivelación de los intereses De todas maneras, una confrontación objetiva no sería ajena
contrapuestos en sentido de un justo equilibrio. a la letra de la ley ni a la práctica de los tribunales, lo que se com-
Ello es algo inmanente al contrato y no añadido a él: "auto- prueba a través de diversos supuestos. Por ejemplo, cuando en
nomía privada y jusücia contractual no eomportan, rectamente materia de vicios redhibitorios se ejerce la acción quanti minoris,
entendidos -dice LARENZ-, ninguna oposición, sino que se con- ésta es caracterizada por el Código Civil como "la acción para que
dicionan recíprocamente y están uno con otro en coordinación se baje del precio el menor valor de la cosa por el vicio redhibi-
dialéctica"; es decir, forman una "unidad. dialéctica" y ello debe torio" (art. 2174 in fine). ¿Cuál es ese menor valor de la cosa? 95.
entenderse como un algo ontológico y no psicológico. "En un Parece claro que los valores a tomar serán normalmente objetivos,
contrato sinalagmático -sostiene dicho autor- surge la cuestión so- que pueden ser comunes a muchas otras personas o los que surjan
bre la relación entre prestación y contraprestación. Normalmente de los precios del mercado o de publicaciones reconocidas, sea que
cada parte desea recibir de la otra una prestación que, por lo me- el precio se determine por árbitros o bien por el juez.
nos, sea de igual valor a la suya. Seguramente cada uno busca,
con ello, también su ventaja especial -uno quiere comprar 'de la Por Íguat si se trata de cuantificar los daños en un juicio _de
manera más favorable posible' y el otro vender de igual modo, et- resarcimiento por permanencia del locatario en el bien alquilado
cétera. Pero para cada uno es claro que también el otro quiere una vez vencido el contrato, la determinación de ese daño tendrá
'resguardar sus costos' y por eso debe ofrecerle algo que signifique como ba~e -si rio se demuestran otros perjuicios distintos y mayo-
un contravalor suficiente. En ese sentido se puede decir que· la res- los arriendos que el locador no pudo percibir por la· indispo-
idea de un equilibrio aproximado entre prestación y contrapresta- nibilidad del bien y por el lapso de ocupación indebida. Y para
ción -de manera que cada contratante pueda encontrar todavía una ello se acudirá a informes de peritos o de martilleros de la zona
ganancia para sí-, es inmanente al contrato con prestaciones recí- de ubicación del inmueble. . ¿ Cómo determinarán éstos su valor?
procas " 93 • Pueden recurrir a un cálculo sobre la valuación fiscal del inmueble
Todo ello, en cuanto se lo entiende como llamado a decidir
en derecho según un abanico de elementos y poner. en juego una 94 BYDLINSKI, Privatautonomie, p. 124, quien traza un claro y convincente cuadro
armonización de los principios, es coincidente con un pensamiento respecto de los principios fundamentales del derecho de los negocios jurídicos obligacio-
ya clásico de BYDLINSKI, quien ha censurado la tan negativa imagen nales. Se destaca así: a} la idea de la autodeterminación de los particulares aplicada al
contrato que ofrece, a través de la conclusión. del 'acuerdo -en_el que se produce la nive-
del contrato como apoyado en un solo. punto de equiHbrio. Por lación de dos intereses contrapuestos-, un mecanismo que garantizá cierta justicia; b) la
idea de la seguridad del tráfico, que obra sobre todo como requisito para la protección de
la confianza; c) la idea de la equivalencia interna de las prestaciones contractuales y de la
92 BYDLINSKI, Privatautonomie, p. 106; LARENZ, Richtiges Recht, p. 69. posición jurídica de los contratantes, y d) la fuerza ética de la lealtad contractual.
93 LARENZ, Geschiiftsgrundlage und Vertragserfüllung, p. 161 y ss., y Richtiges 95 El codificador argentino descartó los caminos expÍícitos que le marcaban las fuen-
Recht, p. 66. Dice este autor en la primera de las obras citadas, que la composición de tes que citara en su nota y concibió una pauta abierta. El art. 1644 del Cód. Civil francés
intereses que las partes determinan mediante el contrato es cosa suya, pero deja de serlo, autoriza la disminución de "una parte del precio" te! qu 'elle sera atbitrée par experts; a
en cuanto requiera el concurso de la obligatoriedad jurídica, y el auxilio del orden, con· 1o su vez, el art. 1501 del Cód. Civil italiano de 1865 disponía que ''aquélla parte del precio"
que se aproximan las ideas del derecho y de lo social, lo que se evidencia a través de los (el precio disminuido), sara determinata dall'autorita giudiziaria; por último, FREITAS,
supuestos de contratos contrarios a las leyes o a las buenas costumbres o por la áplicación considerado .como fuente por SEGOVIA (El Código Civil, t. I; p. 589), aludía a la deprecia-
del principio de buena fe. ción de la cosa vendida "a juicio de árbitros juramentados" (art. 3596).
316 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR
JUSTICIA Y EQUIVALENCIA DE LAS PRESTACIONES 317
-que también significa una determinación preestablecida por la au-
toridad fiscal, que será objetiva y uniforme- o agregar a la causa el comprador puede de esa manera tener una salida a la calle ~e
un terreno antes cerrado, o la adquisición de acciones a un prec10
estudios propios y de otros martilleros, lo que significará el precio
del mercado locativo. excepcional, cuando permiten al adquirente dominar la asamblea
societaria 100 •
Éstos y otros ejemplos contestan las objeciones de quienes
En ese sentido dicen ENNECCERUS y LEHMANN que no se re-
oponen como argumento a la equivalencia de las prestaciones la
quiere que la prest~ción prometida como equivalente se~ -objeti-
imposibilidad de contar con elementos de cotejo objetivos y efi-
caces. vamente valorada- realmente tal, bastando que lo prometido como
equivalente lo sea según la intención declar~~a de las partes 1~ 1 •
Por tal intención debe entenderse esa declarac10n en el mas amplio
§ 190. EQUIVALENCIA SUBJETIVA. - Puede decirse en general
que ésta significa que en los contratos sinalagmáticos las presta- sentido y abarcando todo el orden de lo tácito, de lo que pudo ~ener
ciones convenidas deben, por lo .menos según las ideas o repre- conocimiento el enajenante aunque sin la carga de esa avengua-
sentaciones de las partes, ser de igual valor 96 • ción. Por ello, en el § 935 del Cód. Civil austríaco -al que nos
referiremos luego en nota 106- se determina que no existe lesión
En otras palabras, cada uno de los contratantes, según sus pro- cuando alguien ha declarado recibir la cosa por un valor no co-
pias valoraciones, ve en la prestación de la otra -puesta en rela-
mún én razón de un interés particular: allí queda contemplado ese
ción a su propia. prestación- una equivalencia suficiente para él 97 •
interés que explica la discordancia del valor pactado con el del
Ello encuentra su razón de ser en que el contrato con presta- mercado.
ciones recíprocas, correlativas o interdependientes presupone siem-
pre que cada contratante recibe por su prestación un equivalente,
§ 191. EL VALOR DEL MERCADO. - Hemos visto ya que se ha
el cual objetivamente considerado puede ser marcadamente dife-
buscado en la idea de mercado una explicación satisfactoria a la
rente del valor de lo que se da a cambio, pero no para quien realiza
equivalencia de valores: dentro de ella todo tom~ una distinta ~o-
la prestación desequilibrada que subjetivamente la debe conside-
rar, respecto de él, como valor de la prestación 98 • En este caso, loración. Aparece cuestionada la igualdad matenal,_ al result~r m-
las prestaciones se consideran económicamente equivalentes 99 • compatible con el sistema de mercado, que orgamz~ la asigna-
ción, distribución y circulación de los recursos mediante reglas
En referencia a este elemento subjetivo en los contratos, GATTI particulares.
incluye dentro de las hipótesis de valor subjetivo justificado, que
no ha de conducir a nulidad o recomposición del acuerdo, casos Sin embargo, se sostiene con énfasis la postura -reflejada, en
como la compra de Tizio a Cayo de un viejo e inútil reloj a un el caso por VAN DEN DAELE- que "bajo las leyes de un mercado
precio elevadísimo, porque el reloj pertenece a un abuelo suyo y gobernado por la competencia, es posibl~ est_ablecer -para oper~-
tiene para él un notable valor afectivo: el acuerdo no es rescindible ciones de trueque basadas en la autonomia pnvad~- una tenden~ia
por la diferencia de precio; tampoco lo es la adquisición de una a la equivalencia de los bienes cambiados, una cierta expectativa
franja de terreno por más del doble de su valor comercial, cuando de equivalencia" 102 •
Cuando en el marco de un congreso se consideró la equidad,
96
un autor -RoDoTA- sostuvo que ésta puede encontrar inmediata
LARENZ, Lehrbuch des Schuldrechts. Allgemeiner Teil, p. 167, § 15; VAN DEN
DAELE, Probleme des gegenseitigen Vertrages, p. 8; CATAUDELLA, Sul contenuto del con-
aplicación en las relaciones jurídicas a través del mercado, que es
tratto, p. 316.
97
LARENZ, Allgemeiner Teil des deutschen bürgerlichen Rechts, p. 40, § 2.
98 100 GATTI, L'adeguatezza fra le prestazioni, "Rivista del Diritto Commerciali e del
LARENZ, Geschiiftsgrundlage und Vertragse,füllung, p. 79; VAN DEN DAELE, Pro-
bleme des gegenseitigen Vertrages, p. 12. Diritto Generale delle Obbligazioni", 1963-LXI-441, nº 5.
101 ENNECCERUS - LEHMANN, Recht der Schuldverhiiltnisse, p. 130, § 32.
99 KADUK, Vorbemerkungen al § 320 del BGB, en STAUDINGER, y otros, "Kommentar
zum bürgerlichen Gesetzbuch", t. II, vol. 1 c, p. 667 y siguientes. 102 VAN DEN DAELE, Probleme des gegenseitigen Vertrages, p. 7. Sob~e l?s tipos de
economía de mercado, ver SANTOS BRIZ, La contratación privada, p. 23 Y s1gmentes.
318 PRINCIPIOS DE LOS CONTRATOS EN PARTICULAR
103 RoooTA, Quale equita?, en "L'equita", Convegno in onore a Primo Tondo, Mi-
lano, 1975, p. 56. ·
104 MAJELLO - MARZO, bibattito, en "L'equita", Convegno in onore a Primo Tondo,
Milano, 1975, p. 201 y 234, respectivamente.
105 Ver sobre el poder económico REZZÓNICO, Contratos con cláusulas predispues-
tas, p. 80 y ss., § 37 y ss.; p. 197 y ss., § 119 y ss., y Poder económico y contrato, "Revista
de la Universidad de Buenos Aires", 1983-VI-283. Sobre la aplicación del principio de
prohibición de arbitrariedad en reemplazo del criterio de igualdad, ver REICH, Mercado y
derecho, p. 104.
106 El Código Civil austríaco, en los § 934 y 935, tiene en cuenta la desproporción
de valores de las prestaciones desde el punto de vista objetivo, es decir, sin requerir que
se agregue ningún componente subjetivo en el que incidan aspectos inherentes a la situa-
ción particular de la persona del deudor. Así, bajo el título "Compensación por merma
superior a la mitad", en el § 934 se dispone: "Si, tratándose de negocios jurídicos bilate-
rales, una de las partes no ha recibido la mitad de lo que ha entregado según valores co-
rrientes, se concede a la parte así perjudicada el derecho de requerir la rescisión y el resta-
blecimiento de las cosas al estado anterior. No obstante ello, la otra parte tiene el derecho
de mantener la validez del negocio si admite soportar una disminución hasta los valores
corrientes. La desproporción se determinará al momento de la conclusión del negocio~'.
El precepto transcripto se complementa con lo dispuesto en el § 935, según el cual:
"La aplicación del § 934 no puede ser excluida por contrato; sin embargo, no es aplicable
cuando alguien ha declarado recibir la cosa por un valor no común en razón de un interés
particular; o cuando, aun siéndole conocido el verdadero valor de la cosa, igualmente ha
consentido en el valor desproporcionado; asimismo, cuando de las relaciones personales
de las partes es de presumir que quisieron celebrar un contrato mixto, oneroso y gratuito;
o cuando el verdadero valor no puede ya establecerse; por último, cuando la cosa ha sido
subastada por el tribunal".