«Instruir no es educar; ni la instrucción puede ser
un equivalente de la educación, aunque
instruyendo se eduque»
Nadie hace bien lo que no sabe; por consiguiente
nunca se hará República con gente ignorante, sea
cual fuere el plan que se adopte
El maestro de niños debe ser sabio, ilustrado,
filósofo y comunicativo, porque su oficio es formar
hombres para la sociedad.
La educación ayuda a la persona a aprender a ser
lo que es capaz de ser.
El hombre es un ser de relaciones y no solo de
contactos; no solo está en el mundo, sino con el
mundo.
No se nos otorgará la libertad externa más que en
la medida exacta en que hayamos sabido, en un
momento determinado, desarrollar nuestra
libertad interna.
Una de las ventajas de las buenas acciones es la de
elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores.
La enseñanza que deja huella no es la que se hace
de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.
No juzgues cada día por lo que cosechas, sino por
lo que plantas.