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Covid-19: Derechos de Niños con Padres Encarcelados

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Covid-19 y los derechos de niños,

niñas y adolescentes con referentes


adultos privados de libertad

Impactos y Recomendaciones

Elaborado por Lucy Halton (QUNO), en nombre de y en base a aportes de los integrantes del Grupo
de Trabajo de Child Rights Connect sobre las/os hijas/os de padres encarcelados, que es
coordinado conjuntamente por QUNO y la Plataforma NNAPEs, y apoyado por Penal Reform
International.
Abril de 2020.

Traducido al español por Luciano Cadoni (CWS/Plataforma NNAPEs) y Leire Ibañez Larrea (Child
Rights Connect.
Introducción

La actual pandemia de Covid-19 continúa avanzando y cada vez afecta a más personas
y comunidades en el mundo. A medida que los gobiernos responden ante esta crisis,
es imperativo asegurarse que todas las medidas adoptadas para hacer frente al virus
se lleven adelante con un enfoque de derechos humanos. Si bien es cierto que el virus
no discrimina, el mismo hace que se acentúen y exacerben las desigualdades que
existen en nuestras sociedades desde hace ya mucho tiempo, y haciendo que
determinados grupos queden expuestos a una mayor vulnerabilidad. Dichos grupos -
que ya eran vulnerables y/o vivían en una situación de exclusión- requieren, hoy en
día, de una atención especial para garantizar la promoción y protección de sus
derechos.
Entre estos grupos que requieren especial atención se encuentran los/as hijos/as de
las personas privadas de libertad, incluidos los niños/as que residen con ellos en la
prisión, arresto domiciliario y aquellos que fueron separados de sus padres/cuidadores
debido al mismo encarcelamiento. La pandemia de Covid-19 y las respuestas del
Estado plantean desafíos específicos para el pleno disfrute de los derechos de estos
niños, niñas y sus familias.
Los Estados deben recordar que los los/as hijos/as de las personas privadas de libertad
son titulares de derechos y que los mismos deben ser tenidos en cuenta en todas las
respuestas de Covid-19 que los afecten.1 El interés superior en estos niños debe ser
una consideración primordial cuando se tomen decisiones que los afecten,
especialmente durante la pandemia.

・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・
1
Guía provisional del IASC sobre COVID-19: Atención especial a las personas privadas de libertad (desarrollado por la
OACDH y la OMS) Inter-Agency Standing Committee, marzo de 2020, página 5
Criminalización relacionada con la pandemia
La nueva legislación y las políticas que penalizan a las personas por no respetar las medidas de contención del
virus son extremadamente preocupantes. Toda intervención de la justicia penal con un progenitor o cuidador,
incluidos los que están directa o indirectamente relacionados con el coronavirus, debe ser en el interés
superior del niño.
En los casos en que se trate de un presunto delito en virtud de la legislación relacionada con COVID-19, toda
detención de un padre/madre o un cuidador debe ser una medida de último recurso, habida cuenta de las
repercusiones en los niños/as y de las preocupaciones más amplias en materia de salud pública. Esto incluye
situaciones de detención preventiva. La "salud pública" no debe equipararse automáticamente a la
"criminalización": cualquier medida que se tome que aumente la población detenida es inherentemente
contraria a las motivaciones de salud pública. 2

Medidas para reducir la población carcelaria


Acompañamos los llamamientos y recomendaciones que alientan a la liberación controlada de personas
privadas de libertad, siempre que sea posible, con el fin de reducir la población carcelaria, facilitar el
distanciamiento social y reducir así el riesgo de contagio masivo, morbilidad y mortalidad. Como ha dicho la
Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, “El encarcelamiento
debería ser una medida de último recurso, especialmente durante esta crisis”. 3
Instamos, en particular, a la liberación de las mujeres embarazadas, de aquellas que viven en prisión con sus
hijos/as 4 y de todos los demás padres de niños menores de 18 años cuando esto no conspire contra el interés
superior de los/as niños/as 5. El equilibrio de consideraciones en una evaluación de interés superior, para
determinar si un niño debe residir en prisión con sus padres, es significativamente diferente durante una
pandemia: en medio de esta circunstancia sin precedentes, creemos que ningún niño/a debe ser detenido/a
con sus madres/padres dado el mayor riesgo de infección en los lugares de detención y, por ende, tanto ellos
como sus madres/padres deben ser liberados.
Los niños/as y padres/madres deben tener acceso inmediato a alojamiento, apoyo y atención médica
apropiados. Es probable que las familias de las personas liberadas también requieran apoyo inmediato y
adicional durante este período.
Apoyamos el Comentario del Subcomité para la Prevención de la Tortura de las Naciones Unidas, que incluye
la consideración de reducir la población penitenciaria “siempre que sea posible mediante la aplicación de
planes de libertad anticipada, condicional o temporal para los detenidos para los que es seguro hacerlo,
teniendo plenamente en cuenta las medidas no privativas de libertad indicadas, como las previstas en las
Reglas de Tokio”. 6

・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・
2
The Alliance for Child Protection in Humanitarian Action and UNICEF, ‘Technical Note: Covid-19 and Children
Deprived of their Liberty’, page 7
3
Michelle Bachelet, ‘Medidas urgentes necesarias para evitar que COVID-19 "arrasen los lugares de detención"’, 25 de
marzo de 2020
4
World Health Organization, ‘Preparedness, prevention and control of COVID-19 in prisons and other places of
detention: Interim guidance’ (15 March 2020) page 4.
5
The Alliance for Child Protection in Humanitarian Action, UNICEF, ‘Technical Note: Covid-19 and Children Deprived of
their Liberty’
6
Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura y Otros Crueles, Trato o castigo inhumano o
degradante, 'Asesoramiento del Subcomité para la Prevención de la Tortura a los Estados Partes y Mecanismos
Nacionales de Prevención relativos a la Pandemia de Coronavirus’ (adoptado el 25 de marzo de 2020) para 9.2
Derecho a la salud y a la higiene 7
Quienes se encuentran en centros de detención, incluidos los/as hijos/as de las personas privadas de libertad
que residen con ellas/os dentro de las mismas, corren un mayor riesgo por la propagación del virus debido al
hacinamiento, la dificultad para poder mantener la distancia social, así como las malas condiciones de
alojamiento que se dan con frecuencia, incluidos la falta de acceso al agua y productos de limpieza requeridos. 8
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales garantiza el derecho de toda persona al
“más alto nivel posible de salud física y mental” 9, y exige a los gobiernos que tomen medidas para garantizar
la “prevención, tratamiento y control de enfermedades epidémicas, endémicas, ocupacionales y de otro tipo”.
Este derecho incluye a las personas privadas de libertad, lo que significa que los Estados deben garantizar que
las/os niñas/os privados de libertad tengan acceso a medidas de atención médica y de prevención que sean,
como mínimo, equivalentes a las que dispone el resto de la población.
Los/as hijos/as de las personas privadas de libertad que viven en prisión con ellos/as, así como sus
padres/madres, deben ser examinados/as de acuerdo con la guía de Covid-19 de la Organización Mundial de
la Salud (OMS). Deben tener acceso a controles médicos periódicos y se debe prestar especial atención a sus
necesidades específicas. 10 Los controles y pruebas sanitarias deben llevarse a cabo con pleno respeto de los
derechos y la dignidad del niño/a 11.
Las autoridades deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar que las directrices de la OMS,
incluidas las relativas al distanciamiento físico, contemplen a las personas privadas de libertad y sus niños/as.
Esta es una responsabilidad que recae en las autoridades estatales, incluidas las instituciones penitenciarias y
no en las personas que están en esta situación. Para ello, los/as niños/as que residen en prisión con sus
madres/padres deben ser considerados como una “unidad doméstica”: es decir, se debe permitir que ellos/as
continúen conviviendo, pero debe respetarse su distancia social con el resto de la población penitenciaria.
El nivel de higiene en todos los centros de detención es de suma importancia durante la pandemia: el personal
y las personas privadas de libertad deben estar provistos de todos los materiales necesarios para garantizar
que las instalaciones cumplan con el más alto nivel posible de limpieza, con el fin de prevenir la propagación
del virus.
Las mujeres embarazadas corren un riesgo particular con el Covid-19: los embarazos en prisión ya son, de
por sí, de alto riesgo ya que tienen más probabilidades de tener complicaciones, de ser prematuros, de
llevarse a cabo sin acompañamiento, o de ocurrir camino al hospital.12 Mantenerlas encarceladas
representa un grave riesgo para su salud y la de su hijo/a. 13

・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・
7
Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 24.
8
Michelle Bachelet, Medidas urgentes necesarias para evitar que COVID-19 "arrasen los lugares de detención", 25 de
marzo de 2020, Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura, COVID-19: Medidas necesarias
para proteger a las personas privadas de libertad, dice el organismo de prevención de la tortura de las Naciones
Unidas, 30 de marzo de 2020
9
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, artículo 12.
10
Comité Permanente Interinstitucional, 'Interim Guidance: COVID-19: Focus on Persons Deprived of their Liberty',
ACNUDH y OMS, marzo de 2020, página 4
11
See Committee on the Rights of the Child General Comment Number on the right of the child to the enjoyment of
the highest attainable standard of health (art. 24) (2014), sections II.C, II.E, II. F.
12
Ver, por ejemplo, el caso del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Korneykova and Korneykov v Ukraine,
application no. 56660/12, 24 June 2016.
13
Emily Goddard, 'Coronavirus: El gobierno debe liberar a las mujeres embarazadas de la cárcel o arriesgar vidas,
advierten los activistas" (Independent, 22 de marzo de 2020)
Derecho a la información 14
Los/as niños/as que residen en la cárcel, así como sus madres/padres, deben tener acceso a información
oportuna y precisa sobre el Covid-19 en formatos amigables. Esto puede incluir el suministro de información 15
en forma didáctica para las/os niñas/os (incluido el uso de imágenes y vídeos), en otros idiomas distintos al/los
idioma(s) oficial(es) del Estado, y accesible a las personas con discapacidad.
Las/os madres/padres encarceladas/os que no viven con sus hijos/as deben tener acceso a información
oportuna y precisa sobre las respuestas a la pandemia tanto dentro como fuera de la cárcel, así como sobre
las decisiones adoptadas que les afectan, incluidos los derechos de visita y la liberación 16.
Las/os madres/padres encarceladas/os deben tener acceso a materiales diseñados para apoyar a sus hijos en
la crianza durante la pandemia, como los producidos por UNICEF. 17 Deben elaborarse y ponerse a disposición
materiales específicos teniendo en cuenta la situación de las/os niñas/os /as que viven en prisión con sus
madres/padres, así como aquellos/as que están separados de ellos/as debido al encarcelamiento.

Derecho a la vida familiar 18


Muchos Estados han eliminado los derechos de visita en las prisiones con el objetivo de prevenir la
propagación del virus. Los Estados deben respetar la importancia crucial de las visitas especialmente para
los/as hijos/as de las personas privadas de libertad y garantizar que la injerencia en el derecho a la vida familiar
no sea arbitraria. Reconociendo la importancia de minimizar el contacto cara a cara para evitar la propagación
del virus, llamamos la atención sobre las implicaciones para la salud mental de la eliminación de los derechos
de visita, durante este momento de mayor ansiedad tanto para las/os niñas/os como para sus padres. 19 Por
lo tanto, cuando las visitas en persona estén restringidas como parte de los esfuerzos de prevención del
contagio, es esencial poner a disposición otros medios de comunicación gratuitos para que se puedan
mantener en contacto 20. Esto debe incluir el uso de llamadas telefónicas y de video gratuitas, correos
electrónicos, mensajería instantánea, y contacto postal gratuito o subvencionado. El contacto de este tipo
debe ser frecuente y flexible, para minimizar la ansiedad y angustia de los/as niños/as. Tales facilidades deben
ser accesibles también para las personas con discapacidad: el costo nunca debe ser una barrera para el
contacto de un/a niño/a con su familia.
El uso de tecnologías e instalaciones de visita alternativas no debe exponer en modo alguno a las/os niñas/os
y/o a sus familias a un peligro adicional de contagio: es probable que esto signifique que, en casi todos los
casos, las/os niñas/os deben poder comunicarse con sus padres o cuidadores desde su lugar de residencia
habitual.
Los/as hijos/as de las personas privadas de libertad que viven en prisión con ellos/as que no son liberados
deben mantener un contacto regular y flexible con sus familiares que viven fuera de la prisión, a través del uso
de las tecnologías mencionadas anteriormente, debido a la importancia del contacto con el mundo exterior
tanto por su bienestar emocional como por su seguridad.
Todas las medidas adoptadas que limiten las visitas o el contacto deben ser temporales y no deben exceder la
duración de la pandemia: tan pronto como sea seguro para las/os detenidas/os, el personal penitenciario y
las/os niñas/os, se deben reanudar los procedimientos normales de visita.

・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・
14
Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 13.
15
Por ejemplo, Información de UNICEF
16
UNICEF, 'Coronavirus: lo que necesitas saber para protegerte a ti y a tu familia'
17
UNICEF, 'Coronavirus: lo que necesitas saber para protegerte a ti y a tu familia'
18
Convención sobre los Derechos del Niño, preámbulo y artículo 8.
19
Comité Permanente Interinstitucional, "Interim Guidance: COVID-19: Focus on Persons Deprived of their Liberty",
ACNUDH y OMS, marzo de 2020, página 5
20
The Alliance for Child Protection in Humanitarian Action, UNICEF, ‘Technical Note: Covid-19 and Children Deprived
of their Liberty’, page 8-9.
La ansiedad y angustia de las/os niñas/os por el bienestar de sus familiares durante la pandemia deben ser
abordadas con sensibilidad por las autoridades, habilitando el contacto con sus familiares y proporcionando
información y tranquilidad 21. Alentamos a las autoridades a que sigan modelos de buenas prácticas que se ven
en algunos centros de detención, incluidas las guías de apoyo a la familia -referentes al Covid-19-, para
proporcionar información, tal como lo planteó HMP Altcourse en el Reino Unido. 22
En caso de que alguien contraiga Covid-19, la información sobre su condición debe comunicarse libre y
regularmente con sus familiares: esto aplica a los presos que contraigan el virus teniendo familiares en el
exterior, así como también, en el caso de estar detenido, y tener un familiar que haya contraído el virus.
En muchos contextos, la labor de las organizaciones de la sociedad civil es esencial para que las/os niñas/os
puedan visitar a sus madres/padres y para apoyar su derecho a una vida familiar de manera más amplia. La
pandemia ha impuesto severas restricciones al trabajo de esas organizaciones: siempre que sea posible, las
autoridades deben permitirles continuar su labor a distancia, a fin de reducir al mínimo la perturbación de la
vida de los niños con los que trabajan.

Cuarentena dentro de las prisiones


Aunque el término “cuarentena” se haya convertido en un término común para la población en general que
se enfrenta a restricciones en su vida cotidiana, llamamos la atención sobre el significado de las medidas de
“cuarentena” para quienes están en las prisiones y el impacto que esto tiene en las/os hijos/as de las personas
privadas de libertad. Cualquier medida adoptada en el marco de los centros de detención que restrinja aún
más la libertad de los/as detenidos/as, incluida la restricción a ejercitarse y al tiempo de ocio, debe ser
estrictamente lícita, necesaria y adecuada.
Durante la cuarentena en una prisión, es probable que el movimiento de los detenidos sea severamente
limitado: para garantizar el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de derechos
humanos, se debe permitir a los/as niños/as, siempre que sea posible, el acceso a la luz natural y al aire fresco
y pasar el menor tiempo posible confinados a su celda. El derecho de los/as niños/as a jugar debe estar
garantizado durante el “encierro”, permitiendo su acceso a juguetes y juegos. Las/os madres/padres y
cuidadores deben tratar de pasar la máxima cantidad de tiempo con sus hijos/as, cumpliendo con todas las
responsabilidades parentales que les sea posible.
Los “encierros” y las medidas de distanciamiento físico adoptadas no deben ser utilizadas por las autoridades
como medidas de aislamiento para los padres, incluidos aquellas/os que residen con sus hijos en prisión. Es
reconocido que el aislamiento solitario constituye una tortura en muchas circunstancias, específicamente si
se utiliza en niñas/os, y no es aceptable como parte de la prevención o el tratamiento del Covid-19 Las Reglas
de Bangkok también prohíben específicamente el uso de las medidas de aislamiento para las personas
embarazadas o que estén amamantando en la cárcel 23. Cuando se considere necesario el aislamiento de un/a
detenido/a, éste debe ser decidido por un profesional médico y estar estrictamente limitado en el tiempo y
tener lugar en un lugar apropiado que no constituya un confinamiento en solitario como tal. 24.

・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・
21
Ibid
22
Vínculo
23
Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de la libertad para mujeres
delincuentes (las Reglas de Bangkok), regla 22. Rule 22.
24
Penal Reform International, “Coronavirus: Atención sanitaria y derechos humanos de las personas en prisión “(16
Marzo 2020) página 7
Derecho a la educación 25
Muchas escuelas de todo el mundo han cerrado temporalmente durante el brote de Covid-19. En todos los
casos, los Estados deben garantizar el acceso continuo al aprendizaje para todos y todas, lo que
probablemente incluya diseñar e implementar diversas soluciones tecnológicas. Estas soluciones deben tener
en cuenta las necesidades específicas y la situación de los/as niños/as que residen en prisión con sus
madres/padres, garantizando para ellas/os un acceso equivalente a la educación que reciben las/os niñas/os
fuera de la prisión.

Derecho a un nivel de vida adecuado 26


Los Estados deberían velar por que sus respuestas a la pandemia no agraven las penurias económicas
preexistentes, ya agravadas por temas de género como los que enfrentan los hogares monoparentales y otras
familias que sufren el encarcelamiento de un miembro de la familia 27. Las medidas económicas que adopten
los Estados para tratar de mantener el derecho a un nivel de vida adecuado durante la pandemia y después
de ella, deben tener en cuenta las complejidades específicas y la situación económica de las/os hijas/os de
padres encarcelados y sus familias. Esto debe incluir la consideración de la situación específica de las familias
que dependen de los ingresos de quienes trabajan en prisión y que pueden haber sido suspendidos como
resultado de la situación actual. Los Estados deberían proporcionar todo el apoyo necesario, incluido el
material y financiero a estas familias para garantizar la protección del derecho del niño a un nivel de vida
adecuado durante y después de la pandemia del Covid-19.

Esperamos que los aprendizajes que deje la pandemia del Covid-19 fomenten un sistema de justicia penal más
justo, que se base en los principios de los derechos humanos y considere más las medidas alternativos a la
detención siempre que sea posible.

・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・・
25
Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 28.
26
Convención sobre los Derechos del Niño, Artículo 27.
27
Guía provisional del IASC sobre COVID-19: Atención especial a las personas privadas de libertad (desarrollado por la
OACDH y la OMS) Inter-Agency Standing Committee, marzo de 2020, página 5

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