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Problemática de la Cuenca Arroyo Ludueña

La resistencia de un imprescindible curso de agua a los desprejuiciados negocios inmobiliarios y la siempre presente complicidad estatal.

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La Cuenca del Arroyo Ludueña y su problemática

Descripción

En el territorio de la cuenca hay 169.593 habitantes, la localidad menos poblada es Ricardone con 2.832,
y la de mayor población, San Lorenzo, con 41.161 (IPEC, 2013), si se contabiliza la ciudad de Rosario deben
sumarse 1.028.658 habitantes.

El esquema económico territorial de las localidades ubicadas en la margen del río Paraná: San Lorenzo,
Fray Luis Beltrán, Capitán Bermúdez, Ricardone y Granadero Baigorria, posee características diferentes al de
las otras que forman parte de la cuenca.

Principalmente, se integran al Área Metropolitana Rosario, y ello es una marca distintiva debido a su
dotación de infraestructura y servicios básicos, a los sistemas de comunicaciones, a la diversidad y especificidad
laboral de los recursos humanos, y a los tipos y articulación de instituciones públicas y privadas.

Si bien existen algunas localidades que poseen estructuras económicas que no están fuertemente
emparentadas con el sector agropecuario -Pérez, Funes y Soldini-, otras -Luis Palacios, Roldán, Pujato, Coronel
Arnold, Ibarlucea y Zavalla-, generan sus ingresos principalmente del sector agrícola, de otras actividades
comerciales y agroindustriales menores, y de la prestación de servicios varios. (Citado en: LA CUENCA DEL ARROYO
LUDUEÑA (SANTA FE): UN AMBIENTE COMPLEJO Y CON MÚLTIPLES IMPACTOS AMBIENTALES (Adaptado de “La aplicación del método
GEO en la cuenca del arroyo Ludueña, Santa Fe”. 2013. Montico, S.; Bonel, B.; Di Leo, N.; J. Denoia. En CD: Actas VIII Jornadas Interdisciplinarias de
Estudios Agrarios y Agroindustriales. 29/10 al 1/11. Buenos Aires. Argentina. ISSN 1851-3794).)

La superficie del sistema se integra por la subcuenca mayor que representa al Arroyo Ludueña
propiamente dicho con una superficie de 484 km2, (48400 hectáreas) y la misma ha sido regulada mediante la
construcción de una presa de retención de crecidas la cual debe ser complementada con el reacondicionamiento
de varias canalizaciones asociadas.

Las otras dos subcuencas son Ibarlucea y Salvat las cuales también poseen canales que requieren ser
reacondicionados de modo de compatibilizar las condiciones de funcionamiento del sistema.

La mayoría de las conducciones del sistema están canalizadas o son canales artificiales cuyas trazas no
escurren necesariamente por las zonas bajas sino que efectúan trasvases entre subcuencas con el objetivo de
desviar de manera rápida los escurrimientos puntuales lo más lejos posible de las poblaciones.
En el sector de canal Ibarlucea se debe considerar la concreción en octubre de 2016 del denominado
Aliviador III el cual corre por debajo de calle Baigorria y permite por ahora, descomprimir en gran parte el
peligro de desbordes de ese canal
En el tramo entre la desembocadura en el Arroyo Ludueña hasta Calle Baigorria del Canal Ibarlucea
se ha ejecutado el reacondicionamiento del canal para una recurrencia próxima a los 25 años por lo que
resta la ampliación de la misma obra hasta alcanzar la recurrencia 100 años para lo cual se debe
ampliar la base de fondo de 25 metros a 35 metros. No está previsto aún esta etapa para la
excavación completa del Canal Ibarlucea debido a la necesidad de erradicación de viviendas precarias en
la ribera este hasta calle Baigorria y desde allí, aguas arriba en ambas márgenes.

En el tramo todavía sin ejecutar aguas arriba de calle Baigorria, hay 2 puentes en calles
urbanas, un puente ferroviario, un puente sobre la Ruta Nacional Nº 34 y un puente sobre un camino
comunal límite de municipio. El nivel de avance de esta etapa es de “Proyecto Ejecutivo”. Las previsiones
del proyecto corresponden a una recurrencia de 100 años.

Desde la desembocadura del Canal Ibarlucea hasta la Avenida Jorge Newbery hacia aguas arriba ya
se ha ejecutado el proyecto de reacondicionamiento. Si bien se construyeron algunos puentes, el perfil del
canal aún sigue como antiguamente.

Desde la unión del Ludueña y el Canal Ibarlucea hasta el ingreso a los entubamientos con traza por
calle J. B. Justo y el Aliviador II, se localiza la descarga del Emisario 10 (margen izquierda del arroyo) y la
embocadura del conducto Aliviador I; además de la descarga de otros conductos pluviales menores. El
máximo caudal admisible para la configuración de embocaduras, conductos y condición hidráulica del Río
Paraná ronda los 300 m3/s. Aún faltan obras complementarias para acondicionar este tramo de manera total.
En lo que hace al canal Salvat deben terminar de efectuarse obras de arte las cuales corresponden a una
recurrencia de 100 años para los primeros mil metros de canal y a una recurrencia de 10 años para el resto de las
obras de arte de acuerdo al proyecto general de control de la Cuenca sin que se tenga en cuenta el factor de la
posible incidencia del cambio climático que estamos transitando y que amenazan con cambiar todas las
previsiones ambientales, como en este caso la pluviosidad y su recurrencia.

Para tener en cuenta la dimensión de las obras necesarias debe tenerse en consideración que en la
limpieza parcial del tramo entubado se extrajeron unas ocho mil toneladas de sedimentos y basura en un área de
2.500 m2 aproximadamente. Se trató de sedimentos que transportó el arroyo a lo largo de los años y se
depositaron en este sector, a la salida de los entubamientos, antes de alcanzar el puente de calle Nansen frente al
circuito de manejo del Parque Alem, en las cercanías del Hospital de Niños Zona Norte de la ciudad de Rosario.

Pero para el tramo entre el entubamiento y los terrenos del golf club se retiraron 750.000 metros cúbicos
de tierra (gran parte de ellos provenientes del deslave de los campos aguas arriba lo que a la vez demuestra el
daño ambiental que se produce en los campos con las canalizaciones de campos y de loteos)

Volviendo a la caracterización general de la cuenca se debe tener en cuenta que la jurisdicción del Comité
de Cuenca del arroyo Ludueña abarca quince distritos de los departamentos Rosario y San Lorenzo.

La constitución del Comité de Cuenca el 25 de noviembre de 2010 se pensó como una adecuada respuesta
a la situación. Hoy, casi década y media después ha probado ser insuficiente y casi inexistente.

En este marco es oportuno mencionar lo específicamente destacado en un Informe de la Municipalidad de


Rosario (2013) donde se sugiere el desarrollo de una normativa hídrica para cada fase de la Gestión Ambiental
del Territorio que la requiera; definiendo las medidas estructurales y no estructurales, no como
complementarias, sino como fundamentales; en un contexto técnico que permita prever los futuros servicios
públicos sociales y domiciliarios; sometidos a un régimen legal, que unifique la gestión administrativa de los
distritos involucrados en el conurbano, e imponga la obligatoriedad de su cumplimiento. (Municipalidad de Rosario.
2013. Informe Preliminar sobre Inundaciones.)

En este contexto debe tenerse en cuenta la importancia económica social del área metropolitana de
Rosario que representa en el contexto provincial. Ocupa poco menos del 2 % del territorio provincial, pero en
cambio nuclea poco más del 40% de la población santafesina y provee salida a través de su corredor portuario
de un 24 a 27 % del valor de los productos nacionales exportables.

En medio de estos aspectos también deben tenerse en cuenta la existencia de la Ley Provincial 13246 del
4 de enero de 2012 en donde se establecen entre otros temas los siguientes:

ARTÍCULO 1.- Objeto. Es objeto de esta ley alcanzar la estabilización de los aportes originados por
escurrimientos superficiales procedentes de precipitaciones en la Cuenca de Aporte del Sistema del Arroyo
Ludueña, mediante la implementación de medidas estructurales y no estructurales.

ARTÍCULO 5.- Obras Prohibidas. Queda prohibido dentro de los límites de la Cuenca del Arroyo Ludueña:
a) Incrementar los escurrimientos superficiales como consecuencia de la impermeabilización de los
suelos, tanto urbanos como rurales.
b) Descargar áreas naturales de almacenamiento.
c) Modificar la dinámica hídrica superficial sin previa evaluación hidrológica y ambiental.

ARTÍCULO 6.- Control de Obras. La autoridad de aplicación en coordinación con los municipios y comunas
llevará a cabo el control de obras y todo emprendimiento que pudieran afectar los procesos de
impermeabilización. Especialmente los siguientes:
a) Urbanizaciones regulares, sean destinadas a viviendas individuales, o a barrios de viviendas sociales.
b) Urbanizaciones privadas abiertas o cerradas.
c) Edificios y emprendimientos públicos, nacionales, provinciales y municipales.
d) Escurrimientos superficiales de áreas rurales, sea por impermeabilización progresiva de los suelos, o
por la ejecución de canalizaciones clandestinas, o de cualquier obra que altere la dinámica del flujo
superficial.
e) Emprendimientos industriales y comerciales de carácter permanente, cualquiera sea su naturaleza.

ARTÍCULO 11.- Informe Anual a la Legislatura. Anualmente y durante el mes de noviembre, la Autoridad de
Aplicación remitirá a la Legislatura un Informe, el cual deberá contener la evaluación del Estudio de Impacto
Hídrico a nivel de cuenca, consignando el ajuste de las obras a los proyectos respectivos aprobados, las
modificaciones detectadas en la dinámica hídrica superficial, las correcciones dispuestas y los resultados
obtenidos, sin desmedro de toda otra consideración que estipule pertinente.

ARTÍCULO 12.- Plan Director de Desagües Pluviales. La Autoridad de Aplicación asistirá a los Municipios y
Comunas, para que en el término de dos (2) años contados a partir de la vigencia de la presente ley, elaboren
un Proyecto de Plan Director de Desagües Pluviales de las Áreas Urbanas de su Distrito, con las previsiones
del desarrollo urbanístico de su jurisdicción a largo plazo.

ARTÍCULO 14.- Paralización y/o Remoción de Obras sin Autorización. La Autoridad de Aplicación queda
facultada para proceder a la inmediata paralización y/o remoción de las obras construidas sin autorización,
sea en áreas urbanas o en áreas rurales, mediante Resolución fundada.

ARTÍCULO 15.- Deber de Fiscalización Concurrente. Los Municipios y Comunas con la asistencia de la
Autoridad de Aplicación, fiscalizarán -en sus respectivos distritos- el cumplimiento por parte del titular del
proyecto aprobado por la autoridad de aplicación; y denunciarán ante esta toda violación a las prohibiciones
establecidas en el Artículo 7°, sin perjuicio de las inspecciones que realice la Autoridad de Aplicación.

ARTÍCULO 18.- Comisión de Seguimiento. Créase una Comisión integrada por los senadores de los
departamentos involucrados en la cuenca, igual número de diputados y un representante de la autoridad de
Aplicación, para el seguimiento de lo dispuesto en la presente ley.

ARTÍCULO 19.- Plazo de reglamentación. El Poder Ejecutivo Provincial reglamentará la presente ley dentro
de los sesenta (60) días desde su promulgación.

Contaminación

Hace unos años, el reconocido vecinalista de Empalme Graneros Don Leonildo Foresto decía: "Hoy el
Ludueña es una cloaca por el aporte del Ibarlucea, que trae desde Capitán Bermúdez, aguas servidas de una
planta (que) hace años está abandonada y donde descargan los camiones atmosféricos de la región", disparo ante
Rosario/12 tratando de ser escuchado. (Rosario 12 edición 27/04/2012). Se refería a que por Capitán Bermúdez, hace
más de 30 años en una zona de campo lindera con Ricardone, se hizo una laguna de decantación y adecuación
de aguas servidas. Allí iban los camiones atmosféricos a tirar los desechos cloacales. Esto funcionó bien hasta
que la abandonaron y hasta la fecha siguen volcando ilegalmente los camiones atmosféricos y de transporte de
líquidos que requieren tratamiento.

A esto se deben agregar otros puntos de descarga clandestina que, ante los deficientes controles de la
autoridad de aplicación de la legislación correspondiente (ASSA) provocan cada vez mayores problemas
especialmente a la ciudad de Rosario.

Este tema no es nuevo sino que se mantiene a lo largo de años, de hecho por ejemplo las notas de las
ediciones del 3/5/2008 y el 3 /10/2010 del diario La Capital en donde se denunciaba este tema o el incidente
unos años antes en donde se registró un gran mortandad de peces a lo largo de todo el arroyo producto del
vertido de la pileta de lixiviados (líquidos contaminantes que se producen por la descomposición de los residuos
depositados en rellenos sanitarios que deben recibir tratamiento de desnaturalización) provenientes del basural
de la localidad de Pérez. (Diario La Capital 03/05/08 pág. 3 y 03/10/10 pág. 36)

A lo expresado se debe sumar la falta de control de basurales y micro basurales clandestinos fruto de la
conjunción de la falta de política del estado para este tema y la existencia de varios asentamientos irregulares en
la cercanía de los cauces cuyos habitantes ante la imposibilidad de disponerlos en otro lugar terminan
volcándolos en las riberas del sistema y además de terminar en los arroyos y canales, tras cada lluvia son
arrastrados por las aguas por lo que además de contaminar terminan colmatando los cauces en especial en la
zona del entubamiento, aunque estos problemas se pueden observar en todas las poblaciones involucradas en la
cuenca.
Este tipo de problemas originados por los efluentes contaminantes debe ser considerado en general por la
falta de controles adecuados de parte de ASSA que incluye en los servicios que presta la debida tasa de
inspección que, a la vista está que al menos no los cumple debidamente. Pero también el municipio tiene parte
de la culpa por no controlar adecuadamente las descargas en los sectores a su cargo tal como lo establecen las
normas locales de control sanitario y los acuerdos con ASSA para el servicio que esta última presta en la ciudad.

Funes, Ricardone, y las nuevas urbanizaciones

El boom inmobiliario en dirección a la ciudad de Funes y Ricardone ha generado un nuevo problema que
pone en peligro todo el sistema hídrico de la cuenca en el departamento Rosario.

La permisividad de las autoridades de esas poblaciones a lo largo de los últimos años ha permitido el
desarrollo de barrios cerrados que generaron un rápido crecimiento de ambas, pero no contemplaron que esos
barrios se asentaban sobre viejas paleo cañadas que es el sitio bajo adónde va el agua de lluvia en forma natural.

A modo de ejemplo, en su momento una de las familias más tradicionales de nuestra ciudad pretendió
urbanizar de 832 hectáreas (sería el barrio cerrado más grande del país) que eran parte de una de sus estancias.

Hidráulica de la provincia supeditó el proyecto a crear en un sector de ese terreno una presa retardadora
por la presión que el escurrimiento de las aguas generaría a la cuenca. Como la represa tardaría demasiado o
debía costearla el urbanizador, terminaron cambiando el nombre al proyecto e ir habilitando varios barrios
individuales por lo que la ocupación del terreno se hará en las dimensiones originales, pero sin el “gasto de la
represa” aunque con el daño a futuro para la cuenca.

La realidad muestra los efectos del avance de la maniobra mencionada y es la muestra más clara de que
usan bajos que retienen agua naturalmente para urbanizar terrenos sin valor comercial cargando los costos de la
solución al problema que generan en las arcas de los gobiernos locales que deben dar una salida al caso que se
plantea.

La foto se trata de como se ve uno de los loteos tras una lluvia importante (las cuales suelen observar su
periodicidad cada vez más frecuente debido al cambio climático)

Las líneas rojas de la siguiente foto muestran la dirección de la escorrentía de las aguas de lluvia y como
se efectúa la evacuación de las aguas en el terreno natural.

Si se observa con detención se ve unos sectores más oscuros de suelo que indican que estamos ante un
bajo inundable, justamente en el lugar en donde el municipio autorizó una urbanización, la foto siguiente exhibe
las consecuencias de esas autorizaciones y la necesidad de obras de saneamiento que si bien deberían en última
instancia haber sido efectuadas por el urbanizador, en realidad terminaron siendo asumidas por el estado
municipal

Nótese en la siguiente foto el caso que se puede observar. En el sector inferior a la derecha se ve un loteo
autorizado en su momento por el municipio de Funes, pero gran parte de la zona central de la foto se halla
ocupado por una laguna semi permanente que indica que es un lugar altamente inundable y que lo hace de poco
interés económico tanto para urbanizar como para producción ganadera o agrícola.

Los dueños hicieron un buen negocio pudiendo lotear un trozo de campo que de otra manera es
improductivo, pero que sin lugar a dudas obligará al municipio a dar una solución a los vecinos a costa del
erario público.

Pero además, como daño transferido aguas abajo a la cuenca del Ludueña, esas lagunas y cañadas que se
van eliminando en la zona superior de la cuenca (en Funes en este caso) van eliminando también el carácter
retardador natural de las aguas pluviales y en consecuencia bajan todas en conjunto aumentando la presión
hídrica al canal Salvat y al arroyo Ludueña. En el caso del Salvat, termina descargando en el Ibarlucea y acaba
finalmente en el Ludueña pero al unísono con los desagües del resto de la cuenca y provocando posibles
desbordes.

En la siguiente ilustración se observa la cuenca natural del Ludueña (a lo que se debería agregar los
aportes de canales clandestinos que no se toman en cuenta. Las manchas celestes son los bajos que deberían
actuar como espacios retardadores de las crecidas del Ludueña a modo de cómo actúa la denominada presa
retardadora.

Sin embargo, lamentablemente una gran parte de esos espacios reguladores de las descargas ya no
cumplen su función puesto que han sido urbanizados, lo que explica el por qué esos terrenos suelen inundarse y
también por qué las descargas del Ludueña n cada vez más comprometidas en su función de desaguador

El testimonio más demostrativo de lo que se expresa es este aviso de loteo en la salida a autopista Rosario
– Córdoba en medio de un mar de agua tras una gran lluvia. Allí se autorizó un loteo que luego de realizado el
estado autorizante deberá resolver con fondos públicos pero negocios privados.

En las inmediaciones de este caso, el municipio de Funes también supo promocionar e incluso apoyó un
lobby a los fines de que la provincia autorizara la radicación de un parque industrial hace ya varios años.
Por suerte esa lluvia en momentos en que estaba a punto de autorizarse al proyecto, terminó dando de baja
al plan para construir el parque industrial, pero no pudo detener el loteo que dio origen al cartel que se ve en la
foto

Ante la necesidad de que los mismos no se inunden terminaron haciendo canalizaciones que en definitiva
no solo descontrolaron el manejo de la cuenca sino que además han hecho caer en falta de efectividad o en
peligro de quedar inútiles, a las obras ya realizadas para controlar las inundaciones y el funcionamiento general
del a cuenca.

Guarderías y desembocadura del Ludueña

El arroyo ha sufrido una serie de intervenciones especialmente en la última década mediante la


concreción de varias guarderías náuticas que en algunos casos no cumplen con las condiciones necesarias y en
otras no han cumplido con el compromiso contraído al momento de obtener la concesión para su instalación.

Club Náutico Malvinas Argentinas es el primero aguas debajo de la salida del entubamiento y se
desconoce su situación de habilitación y si paga algún canon por su funcionamiento y, en caso de existir el
canon, si se halla adía con el pago.

Tampoco se conoce si el mismo a pesar de tener el nombre de Club, se halla legalmente constituido como
tal y su documentación demuestra que funciona como tal.

Lo concreto es que:
1.- Como se observa en la foto al no concretarse los estacionamientos los vehículos de los usuarios de la
guardería estacionan sobre el espacio verde e incluso sobre la calle destinada a conductores noveles con lo que
terminan interfiriendo con la actividad de las escuelas de conductores y a la vez usando un espacio en donde
está prohibido estacionar.
2.- Se desconoce si la entidad se halla al día con el pago del canon correspondiente, y se desconoce si en
caso de existir dicho canon a la fecha se ha actualizado el mismo y a cuánto asciende pese a que por ordenanza
la municipalidad debería poner esa información actualizada en su página web con acceso público al igual que
debe hacerlo con todas las concesiones que ha otorgado a la fecha.

3.- Pese a la inversión que se supone ha realizado el denominado club, se puede observar la existencia de
embarcaciones en lugares de tránsito (por lo que tampoco se sabe si excede el número de camas habilitadas y si
paga por esas embarcaciones el tributo debido a lo que se suma que las mismas en caso de emergencia impiden
al acceso por ejemplo de bomberos) y la existencia de amarraderos precarios (simples postes clavados en el
cauce algunos de los cuales se hallan inclinados debido a la precariedad)

Al respecto, debe tenerse en cuenta que el circuito en donde se suele usar para estacionamiento, es
también un lugar en el cual el centro del mismo funciona como helipuerto para emergencias médicas del
hospital de niños que se halla a metros de ese sitio.

De la foto que precede se pueden observar varios temas:


1.- Hay gran cantidad de embarcaciones que están simplemente acomodadas en las calles interiores
cualquier habilitación exigiría la construcción de camas para guardarlas.

2.- Se desconoce si el canon que debería pagar es por cantidad de embarcaciones habilitadas o por la
cantidad que realmente contiene, por lo que se podría dar que se pague un canon mucho menor con el
consiguiente perjuicio al municipio.

3.- La precariedad llega al punto en que se puede ver por ejemplo un casco caído en la barranca el cual en
caso de una creciente importante podría obstaculizar el escurrimiento de las aguas del arroyo.

4.- Al fondo del terreno se verifica la precariedad que se expone al presentar como cerramiento del predio
un par de chapas cruzadas en lugar del alambrado perimetral o de un portón de acceso.

5.- También se observa una falta de mantenimiento del predio en lo que hace al corte de pastos y
consolidación de la barranca para evitar posibles derrumbes.

En concordancia con lo que se expone no se conoce ningún informe oficial que haya verificado el
cumplimiento de convenio licitatorio o habilitación vigente y si la entidad se halla al día con el pago del canon
correspondiente.

En la foto siguiente se puede observar como una de las entradas se halla ocupada por embarcaciones por
lo que en caso de emergencia se deberían retirar estas para lograr el acceso. En la misma foto se ve un auto
destinado a la capacitación de conductores en la calle que es usada como estacionamiento alternativo
Aguas abajo del puente de calle Nansen se observan amarraderos precarios y una guardería de la que se
desconoce si se halla habilitada pero que presenta embarcaciones ocupando las calles internas de circulación y
un sistema extremadamente precario de embarcado y arriado de naves.

Al respecto debe recordarse que en esa guardería hace poco más de una década hubo un derrumbe de la
barranca debido a la precariedad y fue víctima del mismo un obrero que se hallaba realizando tareas de
consolidación de las barrancas. En el mismo episodio también resultaron heridos varios obreros, pese a lo cual
nunca se tomaron medidas al respecto. Para profundizar más en el echo basta acceder a la nota que publicó en
ese momento el diario Rosario 12, de fecha 12 de noviembre de 2013 que está accesible en la web.
(https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/9-41395-2013-11-12.html)
En su momento se presentaron objeciones de parte del Concejo Municipal, sin embargo el municipio tras
unos momentos de dudas, nunca actuó ni informó si realmente existía autorización para su funcionamiento en
esas condiciones y si a la fecha paga algún tipo de canon o derecho de funcionamiento.

Pero más preocupante aun es que en este momento la misma no solo aparenta estar cerrada sino que se
puede observar en el muro que da a la calle un cartel de venta sin que se tenga en cuenta que la misma no
debería ser habilitada ya que ocupa el camino de sirga que por ley debería ser público.

Si no se define la propiedad de los terrenos además de anularse el camino de sirga que legalmente debería
respetar, el municipio se hallará ante otro potencial problema de jurisdicción y de habilitación, lo que derivará
en una nueva trasgresión a las leyes o en un largo y costoso juicio.

Si bien el municipio no posee poder de policía puede exigir a las autoridades responsables que actúen en
consecuencia antes de que sea tarde.

Siguiendo aguas abajo a margen derecha se halla la guardería más importante denominada Puerto
Ludueña. La empresa que tiene la operación de la misma tiene en sus manos la concesión desde hace más de
una década.

Sin embargo existen una serie de puntos que no consiguen respuesta al menos para la gente común:
1.- Al momento de tomar posesión de la concesión tenía un plazo máximo de 18 meses para terminar las
obras, hoy a poco más de una década y superando un tercio del término máximo de concesión aún no ha
terminado obras exigidas incluso para la primera etapa ya largamente cumplida

La prueba más palmaria de esto es el cartel de la obra que están iniciando en donde debía ir la confitería
bailable (que nunca se construyó). Y peor aún, en el cartel se observan las siguientes irregularidades:
a) No figura el número de permiso de obra ni la superficie a intervenir.
b) No se puede leer los nombres de los responsables de obra como es exigible ya que estuvieron puestos
con un papel que las lluvias han borrado, ni por qué la ejecuta un subcontratista siendo el
concesionario una empresa constructora de importancia.
c) La obra ha cambiado los responsables de dirección ya que el papel ilegible que se menciona en el
punto anterior está pegado encima de los nombres de los responsables originales.
d) No se sabe de qué trata la obra ya que se halla emplazada en el lugar en donde debería haberse
construido la confitería bailable, pero en estos momentos lo que se ha levantado son estructuras de
construcción en seco para lo que parecerían ser locales comerciales.
Entre los aspectos que no han sido aclarados tampoco por la empresa figura las tareas que ha efectuado
para concretar la caleta más cercana a la desembocadura ya que en lugar de construirla bajando la barranca ha
procedido a rellenar el cauce efectuando así una obra más barata aunque con mayor incidencia en el
funcionamiento de la descarga del arroyo.
La empresa concesionaria niega tales afirmaciones, sin embargo en octubre de 2020 mientras la ciudad
transitaba el aislamiento por la pandemia, y la población casi no circulaba en las calles, procedieron
efectivamente a rellenar el cauce tal como se observa en la foto siguiente, transgrediendo las normas y sin
autorización aparentemente de la DNVN.

Pero mientras gana terrenos al arroyo, no toma los recaudos de consolidar las barrancas que no le son
útiles comercialmente como se puede observar en la foto siguiente en donde randa de seguridad se ha caído
parcialmente por derrumbe, ni mantienen la vegetación controlada.

La guardería que se halla en la desembocadura del arroyo a margen izquierda (a la derecha en la foto
siguiente) se ha construido ganando tierra al río y por lo tanto modificando la desembocadura del mismo. Sin
embargo, tanto esa guardería como la caleta del Club de Regatas Rosario en la margen derecha se desconoce si
poseen la autorización para su habilitación por parte de la autoridad de competencia (la Dirección Nacional de
Vías Navegables de aquí en más la DNVN).

Nótese que al momento de iniciar sus obras ambas no habían recibido aún el permiso de la autoridad
competente, pero al menos la primera trasgrede los reparos iniciales que se habían impuesto por parte de la
autoridad de control como puede verificarse en notas cursadas por la autoridad nacional a los clubes y a la
municipalidad de Rosario.

Las notas mencionadas son:


.- La emitida por la DNVN bajo el número 1570-PI-2005 a la Secretaría de Obras Públicas de la
Municipalidad de Rosario, con fecha 2 de septiembre de 2005.
.- La Disposición DPVN número 1548 de noviembre de 1994 advirtiendo al sindicato de Luz y Fuerza
sobre la inviabilidad y falta de autorización de los trabajos de rellenado de la costa en el margen izquierdo del
arroyo como se expresa en la nota 593/2006 de la DNVN dirigida al Jefe de la Prefectura Naval en la delegación
Rosario en el mes de mayo de 2006.
.- La nota de la DNVN número 1577 de septiembre de 2005 dirigida al Club de Regatas Rosario
advirtiendo de la situación y de lo irregular de las obras que estaban realizando y las posibles consecuencias que
las mismas podrían tener en la evacuación de las aguas del arroyo

En concreto la DNVN le había advertido la prohibición de contener las tierras de relleno con pilotes, cosa
que se ignoró y se ha llevado adelante el proyecto con pilotes además de otras objeciones e incluso advertía que
los trabajos se habían llevado a cabo sin haberse aprobado el proyecto ni tenido en cuenta algunas objeciones
que se habían explicitado en su momento.

Pero también esas notas alertan acerca de las consecuencias que esta inobservancia tanto legal como
técnica podrían derivar en algún momento en daños al entorno de lo que todos los participantes serían
responsables por acción u omisión. Pese a ello las obras continuaron y se consolidaron a la fecha.
A pesar de los reparos de las autoridades, y con “buena voluntad” las autorizaciones fueron concedidas a
pesar de que no se revirtieron aunque ambas guarderías terminaron siendo autorizadas a contramano de la
legislación y de las disposiciones técnicas aún vigentes.

Tampoco se conoce si han resuelto otra de las advertencias básicas que adelantaba la DNVN mediante
notas cursadas a todas las partes interesadas, que era la generación de un proyecto que evitara la formación
natural de embancamiento en la acometida del arroyo al unirse al Paraná cosa que con el tiempo terminará
afectando el desagüe del Ludueña con una mayor complicación en las medidas de control de inundaciones ya
que baja la capacidad de evacuación de aguas.

Esta advertencia se trata a la decantación de sedimentos en la boca del arroyo que con el paso del tiempo
termina formando una barrera que disminuye el caudal de evacuación y que debe ser solucionado cada vez que
se observe esta situación mediante tareas de dragado para evitar la formación de un banco de arena que cierre la
boca del arroyo.

Pero algo que es imposible de no observar es que ambas guarderías han disminuido de manera importante
la acometida del arroyo y por consiguiente poniendo en disminución la descarga máxima del arroyo y por
consecuencia de la cuenca del Ludueña.

En la siguiente foto se puede verificar que no solo la desembocadura está limitada por ambas guarderías,
sino que incluso el ancho de la misma es incluso menor que el cauce del Ludueña en su tramo al aire libre aguas
arriba del entubamiento.
La próxima foto permite observar de manera más clara hasta qué punto se ha cerrado la desembocadura
del arroyo con las obras de los embarcaderos y caletas que se generaron en ambas márgenes.

En la fotografía se puede observar que el bosque hoy desaparecido era una protección para permitir a
modo de válvula de seguridad el libre escurrimiento de aguas en caso de fuertes crecidas y aguas arriba del
arroyo lo que se observa como pasarela hoy es terrenos ganados al río pero que anula la boca del arroyo
convirtiéndola en una extensión canalizada.en la margen izquierda del arroyo la existencia de un muelle aguas
adentro que permitía el libre escurrimiento de las aguas. Hoy el relleno llega hasta el borde del muelle
permitiendo evaluar cuanto se ha avanzado en ganancia de tierras y en cierre de la desembocadura del arroyo.

En la siguiente foto se observa la zona del mencionado muelle y como la luz que había entre tierra firme y
el muelle hoy ha desaparecido.

La foto previa muestra que el extremo de la pasarela que se veía en la foto anterior, hoy es el extremo de la
boca externa de la caleta, en donde todavía se puede observar parte de la estructura vieja del muelle en donde
amarraban los barcos que proveían de combustible a la vieja usina hasta que se la convirtió en una de doble
ciclo a gas natural.

Pero además de ganarse metros al río hasta el borde del canal, el lado que da al arroyo fue construido con
sub muraciones de pilotes, algo que en su momento la DNVN había no solo prohibido sino que era una de las
primeras exigencias que señalaba en una nota ya mencionada, sin embargo al día de la fecha gozan de buena
salud y nunca se removieron como se puede verificar en la foto siguiente.

Lo más preocupante del caso es que esta última situación de la desembocadura estuvo siempre en
conocimiento de las autoridades nacionales, provinciales y municipales desde el inicio pero ningún nivel
organismo de control cumplió con sus deberes. Para entender de qué estamos hablando vaya una pequeña
cronología de las citadas notas que intercambiaron las partes involucradas.

Al respecto vale citar la nota UPG 217/05 de julio de 2005 en donde el Ingeniero Hugo Orsolini en
representación de la municipalidad de Rosario consulta al Director de la Delegación Paraná Inferior de la
Dirección de Vías Navegables de la Nación (DNVN) acerca de las obras que se estaban realizando en la
desembocadura del Ludueña, las que a la vez estaban modificando “sensiblemente” la morfología del lugar.

En esa nota se especifica la existencia de las caletas en ambas márgenes del arroyo (ver las fotos previas), y
la descarga de escombros para rellenado, y si esa repartición había autorizado semejantes acciones.
Mediante la nota 1570-PI-2005 la autoridad correspondiente de la DNVN reconoce que pese a conocer las
intervenciones, ambas obras NO contaban con una autorización expresa, pero tácitamente reconoce que estaban al
tanto de ellas y que además debían modificar lo realizado porque no se ajustaba a lo técnicamente recomendable
para el caso.

La municipalidad en ese momento nada hizo con lo que le correspondía ya que los terrenos en donde
efectuaban las obras en la margen derecha son municipales cedidos de manera precaria al club Regatas Rosario en
junio de 1988 según expediente 200052/1989.

Tampoco actuó la DNVN que en la citada nota declara que nunca habían permitido el relleno con
escombros para formar la caleta del club ni autorizado a ese tipo de intervenciones. Pese a ello las obras siguieron
adelante.

Sin embargo, la Sub Secretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación el 4 de mayo de 2006 mediante
nota 596/2006, advierte a las autoridades que “Los precitados rellenos estarían provocando un estrechamiento de
la boca del Arroyo, con la consecuente reducción de su capacidad de descarga, situación que podría agudizarse en
el futuro ya que se estarían favoreciendo fenómenos de sedimentación en toda la zona que se menciona”.

Como reconocimiento de las advertencias efectuadas por las oficinas técnicas la DNVN envía nota al Jefe
de la Prefectura Naval Rosario para que “arbitre los medios conducentes para que el Club de Regatas Rosario
realice los trabajos de remoción de las estructuras y rellenos conflictivos de modo de restituir las condiciones
hidrodinámicas iniciales imperantes en la zona afectadas.” (Nota 596/2006)

En la nota previa de la DNVN (nota 1570-PI-2005) reconocen que el sindicato de Luz y Fuerza, en ese
momento a cargo de la guardería de la margen izquierda tampoco tenía la habilitación para llevarla a cabo debido
a que no habían presentado los estudios necesarios para ejecutar los trabajos y además habían efectuado una
barrera de contención con tablestacado lo que esa repartición había prohibido aunque decía desconocer la
existencia de las obras.

Paralelamente los espigones que estaban construyendo no cumplían con la parte de las obras que habían
comprometido pese a decir al mismo tiempo que desconocían su existencia y que eran inaceptables, por lo que
impondrían el cese de los trabajos. Pese a ello a la fecha de hoy esos trabajos no solo continuaron sino que están
en uso.

En agosto de 2006, más de un año después y con las obras terminadas, el sindicato de Luz y Fuerza eleva
una nota (Reg. 3493) al Jefe de la Delegación de la DNVN diciendo que ese organismo se quedara tranquilo que
las obras no alteraban el funcionamiento del arroyo y que si era necesario algún estudio para su aprobación en un
futuro se harían cargo de que los mismos se hicieran. Es decir, reconocían que no habían hecho estudios,
proyectos, ni nada pero que si debían hacerlos se harían en algún momento (dicho de otra manera, hacían la casa y
si más adelante era necesario harían los planos y pedirían su aprobación)

Un mes después la Unidad de Gestión y Planificación de la municipalidad eleva al Jefe de la Delegación de


DNVN la nota 6899/06 en donde comunican acerca de una reunión con representantes del sindicato en donde se
ofrecen poner los medios necesarios para retirar el embancamiento que se genera en la boca del arroyo (que
dificulta el libre escurrimiento de las aguas del mismo) el cual se incrementa al modificar el perfil de la costa con
las obras de los espigones. Sin embargo esta situación a la fecha nadie ha requerido solución que permita el libre
desagüe del arroyo.

Ante la situación descripta, la municipalidad solicita por nota 141-PI-2006 un mes después que la DNVN
debía solicitar al Poder Ejecutivo nacional la declaración correspondiente para remover el banco que impide el
libre escurrimiento del arroyo tal como lo exige el Superior Decreto del 31 de marzo de 1909 enviando con dicha
nota los estudios técnicos que demostraban la situación del caso.

En continuidad con estos hechos descriptos se debe considerar que la municipalidad de Rosario firmó un
acta acuerdo con el Ministerio de Asuntos Hídricos de la Provincia de Santa Fe el 3 de septiembre de 2007, y
ambas instituciones para encarar un estudio tendiente a solucionar los problemas que se generaban alrededor de la
desembocadura del Ludueña, y ambas instituciones acordaron en mayo de 2008 con la Facultad de Ciencias
Exactas y Agrimensura de la UNR, la realización de un estudio de la rehidrología del mismo arroyo.

Pasado casi dieciséis años, nada ha avanzado en concreto para poder decir que se han efectuado obras
tendientes a solucionar los problemas que todos advierten pero nadie soluciona.
Para terminar, a la hora de definir una política de tratamiento integral de la Cuenca del Arroyo Ludueña
deben tenerse en cuenta una serie de puntos esenciales para cualquier intervención dedicada a subsanar el
problema de la cuenca del Ludueña mediante los cuales deberían se logre el objetivo imprescindible de vencer “la
ausencia del Estado”, en las cuestiones de ordenamiento territorial, y generar un escenario político para:

1.- Consensuar políticas para operar en la cuenca provincia, municipios. Vecinos y productores que luego
de enunciadas se cumplan. En tal sentido, debería modificarse la Ley 9830 incorporando la representación
de las vecinales de los municipios y comunas que componen las diferentes cuencas ya que actualmente solo
admiten a productores agrarios.

2.- Activar y dotar del poder efectivo y necesario al comité de cuenca actualizando las incumbencias que
actualmente posee por imperio de la Ley9830 y su Decreto Reglamentario 4960/86.

3.- Las autonomías de Municipios y Comunas (Leyes 2439 y 2756) si bien son necesarias deberían
modificarse o coordinarse cuando aparezcan acciones que puedan lesionar derechos de terceros como las
autorizaciones de urbanizaciones o drenajes de campos sin estudios de factibilidad que los permitan.

4.- Se debe generar un marco legal actualizado y que contemple las disposiciones del Código Civil vigente,
destinado a la creación de una Organización de Cuenca a manera de Autoridad del Agua con poder de
intervención.

5.- Se debe reconocer la Autoridad de Aplicación del Agua existente por Ley 13740, y dotarla de los
recursos necesarios para ejercer el poder de policía que haga efectiva su autoridad.

Como puntos esenciales tanto el comité de cuenca como la autoridad de aplicación (si se dotara con
capacidad de ejercer el poder de policía real y efectivo) debería tener como puntos centrales:

1.- La estabilización de los aportes que generen los afluentes que aportan a la cuenca.

2.- Determinar las áreas urbanizables de cada población y los límites de protección ambiental teniendo en
cuenta las variables de la nueva realidad del cambio climático y que a la vez eviten perjudicar a los actuales
pobladores que se hallen habitando espacios aguas debajo de los cauces principales y secundarios de la
cuenca.

3.- Definir las obras hídricas que restan ejecutar y tramitar su financiación en los correspondientes
presupuestos anuales con carácter de prioritarios.

4.- Generar la legislación necesaria respecto del uso de la totalidad de las áreas naturalmente inundables y
las medidas necesarias a los fines de regular su ocupación y/o futura urbanización y que a la vez impidan
sortear estos impedimentos mediante futuras excepciones.

5.- Planificar los accesos portuarios de las cargas granarias destinadas al corredor portuario de la región
para evitar su incidencia de las áreas de libre escurrimiento y su posible uso con infraestructuras temporales
o permanentes para descongestionamiento de las cargas en época de cosecha.

6.- Corregir, controlar y tomar las medidas necesarias a los fines de detener y, en lo posible revertir la
contaminación industrial y las descargas de efluentes en la cuenca del arroyo Ludueña en toda su área de
extensión.

7.- Realizar con una periodicidad máxima de tipo semestral, una reunión informativa con carácter de
audiencia pública en la cual se comunique a la población las medidas que se decidan tomar, como así
también los proyectos y obras en ejecución y sus avances, que pertenezcan a las incumbencias de la
autoridad de aplicación de la Ley de Aguas y al Comité de Cuenca, dicha reunión será de carácter
informativo – consultivo no vinculante y abierta a la población en general y a las organizaciones no
gubernamentales.

8.- Exigir a Aguas Santafesinas la concreción con carácter de urgente e inexcusable, de las obras de
saneamiento, tratamiento de efluentes, y de prevención de inundaciones que se hallen a su cargo y
acordadas en convenio de concesión del servicio que prestan en la Provincia de Santa Fe
ANEXO
A modo de anexo quisiera resumir algunos de los puntos que hacen al marco legal de la creación,
funcionamiento e incumbencias de la autoridad de aplicación de la Ley de Aguas que deberían organizar y
dirigir el proceso de control y ordenamiento de las cuencas de la Provincia de Santa Fe, y en este caso la
cuenca del Arroyo Ludueña.

Estos puntos no constituyen la totalidad de las incumbencias que se le otorgan pero si son los esenciales
para el tema que nos convoca.

La ley 13740 también llamada “Ley de Aguas de Santa fe” regula la gestión integrada de los recursos
hídricos de la provincia de Santa Fe. Todas las aguas quedan sujetas al control, a las limitaciones y a los
fines que en función del interés público establezca la Autoridad de Aplicación.

Su ARTÍCULO 5 establece que el ejercicio de los derechos de dominio y de uso y goce, sean públicos o de
particulares debe ser compatible con los derechos de Incidencia colectiva.

Su ARTÍCULO 9 entre las disposiciones determina que entre los lineamientos principales de esa ley están
d) Conservar y proteger los ciclos hidrológicos, las reservas naturales de aguas, los usos ambientales y los
caudales ecológicos;
e) Ejecutar acciones dirigidas a aumentar la resiliencia frente al riesgo de desastres naturales como erosión,
sequía e inundaciones a través de acciones estructurales y medidas no estructurales, preservando la
integridad de las personas y sus bienes;
n) Coordinar e integrar la política hídrica con las políticas públicas sectoriales de la Provincia es un deber.
En particular, deberá coordinarse con las políticas ambiental, alimentaria, de ordenamiento territorial,
urbanística, vial y de gestión de riesgos;

En cuanto a la autoridad de aplicación de esa ley, el ARTÍCULO 11 – habla de la autoridad de aplicación,


la cual recae en el Ministerio de Infraestructura y Transporte o el organismo que en un futuro lo reemplace,
sin perjuicio de las competencias deferidas por leyes especiales a otros organismos.

Por otra parte la implementación del Plan Hídrico Provincial se establece en el ARTÍCULO 12 “el cual
resultará de la integración de los planes por cuenca y se armonizará con los objetivos, metas y políticas
regionales y nacionales y con otros planes sectoriales; será plurianual, previéndose en etapas de
cumplimiento a corto, mediano y largo plazo, debiendo ser aprobado por decreto con comunicación a la
Legislatura y deberá contemplar” el cual entre varios apartados se incluye la necesidad de atender
“b) Las sugerencias de la comunidad, lo que hará que sea esencialmente democrático y consensuado con
los principales actores
d) La previsión de las medidas adecuadas para mitigar el impacto de la variabilidad Climática en la
actividad económica de la Provincia;
e) La previsión de las medidas adecuadas para contribuir a la disminución o solución pacífica de los
conflictos relacionados con el agua;
m) Pautas para la creación de áreas sujetas a restricciones de uso, tendientes a la protección de los recursos
hídricos;
n) Previsiones para la escasez o sequías y las inundaciones, incluyendo las correspondientes medidas de
mitigación”

Sobre el destino y direccionamiento de las aguas habla en el ARTÍCULO 17 establece que “los municipios
y comunas planificarán la evacuación de las aguas pluviales que escurran dentro del ejido urbano y el
manejo de los niveles freáticos, en base a procedimientos técnicos elaborados por la Autoridad de
Aplicación. Estos procedimientos, que en todos los casos deberán ser informados a la Autoridad de
Aplicación, deberán tener en cuenta la cuenca a la que pertenecen los municipios y comunas, y los
impactos provocados por el manejo del recurso hídrico aguas arriba y aguas abajo. El control de los
excedentes hídricos en loteos y urbanizaciones estará a cargo de la Autoridad de Aplicación.”

Respecto de la descarga de afluentes provenientes de establecimientos comerciales e industriales se ocupa


el ARTÍCULO 37 estableciendo que “Todo usuario de aguas para uso industrial que deba realizar el
vertido de efluentes en cursos y cuerpos de agua deberá tener en cuenta que estén tratados
convenientemente, en las condiciones previstas en la normativa vigente respecto de sus características
físico-químico-biológicas, y sin ocasionar perjuicios al ambiente, a los derechos de incidencia colectiva, a
otros usos y a los derechos de terceros.
El incumplimiento de las prohibiciones aquí previstas será reputado falta grave y será sancionado de
acuerdo a la legislación vigente en la materia cuya autoridad de aplicación es el Ministerio de Medio
Ambiente o la que en el futuro lo reemplace.”

En el ARTÍCULO 56 se ocupa de lo que hace a la “habilitación, construcción y operación de puertos,


ancladeros, guarderías, dársenas, canales, caletas, embarcaderos, escaleras, rampas de varaderos y obras
complementarias, y toda obra destinada a la navegación o a facilitarla requieren concesión o permiso de la
Autoridad de Aplicación si los mismos se encontraren instalados sobre aguas del dominio público, sin
perjuicio de las demás competencias concurrentes y de lo dispuesto en el artículo 24”, el cual impone los
siguientes requisitos comunes, previo a todo permiso o concesión de uso de cauces para navegación. En
cualquier cauce destinado a la navegación se deberá presentar:
“a) Estudios hidrológicos o hidrogeológicos correspondientes, según la fuente seleccionada, aprobados por
la Autoridad de Aplicación;
b) Estudio de impacto ambiental y plan de gestión ambiental aprobados por la autoridad competente”.

En el mismo sentido del artículo previo continua el ARTÍCULO 57 en donde se legisla sobre obras “para
usos en cauces de cursos navegables. Cuando se solicite permiso o concesión de uso de aguas públicas o
del cauce del curso de agua permanente navegable o flotable, y sea necesario realizar obras en cauces de
cursos navegables, antes de otorgar el permiso o la concesión, deberá requerir a la Autoridad Competente
Nacional declaración sobre si las obras proyectadas pueden obstaculizar a la navegación o afectar el
régimen hidráulico del curso de agua. No podrán otorgarse permisos o concesiones, cuando las obras
proyectadas afecten a la navegación.”

Más adelante, el ARTÍCULO 90 se expresa sobre la “Autorización de obras. Queda prohibida la


construcción por parte de particulares y de entes públicos, de obras vinculadas al recurso hídrico o que
pudieren tener efectos sobre el agua, su exceso, déficit o calidad, sin previa aprobación de la Autoridad de
Aplicación y de las Autoridades Competentes, quienes las autorizarán solamente en el caso en que se
resguarde la salud, la seguridad pública, el recurso hídrico y el ambiente. Quedan exceptuadas las obras
meramente defensivas en situación de urgencia, previa intervención de la Autoridad de Aplicación.

Acerca de estas obras el ARTÍCULO 93 versa sobre los “Requisitos mínimos. Todo proyecto de obra
hidráulica debe contar con la siguiente documentación suscripta por profesional habilitado:
a) Memoria descriptiva del proyecto de la obra y sistema de operación y mantenimiento;
b) Memoria de cálculo;
c) Planos generales y de detalle de obra;
d) Pliego de especificaciones técnicas;
e) Cómputo y presupuesto;
f) Plan de trabajo;
g) Evaluación, de impacto ambiental debidamente aprobada por la autoridad ambiental competente, previa
a su puesta en funcionamiento;
h) Otros requisitos establecidos en las Normas de Presentación de proyecto que establezca la Autoridad de
Aplicación.
En cada una de las etapas el profesional firmante será responsable solidario con el propietario de las obras
por los daños y perjuicios a terceros o al medio ambiente que las mismas causen.”

Prístinamente el ARTÍCULO 95 legisla acerca de la “Construcción, operación y mantenimiento. La


construcción, operación y mantenimiento de obras hidráulicas no podrá perjudicar a terceros ni al medio
ambiente. Si las obras fueren perjudiciales para terceros o para el medio ambiente, se intimara a los
responsables a adoptar las medidas razonables para evitar que el daño continúe o para disminuir su
magnitud y, en su caso, la recomposición inmediata de las cosas al estado anterior, sin perjuicio de las
demás sanciones fijadas en esta ley”.

Luego en lo que refiere a obras sin autorización se observa el ARTÍCULO 96. La Autoridad de Aplicación
está facultada a remover, modificar, demoler, cegar y, en general, adoptar cualquier otra medida o acción
en relación con las obras con efecto hidráulico cuando estas se y han ejecutado sin autorización,
responsabilizando solidariamente al constructor, propietario, mandante y al responsable técnico dé la obra
por los costos, gastos y mayores daños que ello irrogare. Los colegios profesionales correspondientes serán
informados de la violación a la ley y de acuerdo a las, correspondientes leyes orgánicas, se solicitará la
aplicación de sanciones”.
Continuando con la mencionada ley en el ARTÍCULO 100 se otorga poder de policía a la autoridad de
aplicación diciendo: “La Autoridad de Aplicación está facultada a ejercer todas las acciones que sean
necesarias y con carácter precautorio o preventivo; con el fin de proteger los recursos hídricos en cantidad
y calidad”.

En referencia a la variación de régimen o calidad de las aguas por intervenciones públicas o de carácter
privado el ARTÍCULO 102 es terminante. “No se podrá variar el régimen, naturaleza o calidad de las
aguas, ni su uso, ni alterar los cauces naturales o artificiales o la velocidad del agua ni obstruir los caminos
de servicio de las obras hidráulicas sin la previa autorización de la Autoridad de Aplicación, cuando así se
establezca.
En ningún caso se autorizara la variación del régimen o calidad del agua si con ello se perjudicare la salud
pública, se causare daño a las personas, a las cuencas, a otros recursos naturales o al ecosistema.
Y el incumplimiento de las prohibiciones aquí previstas será reputado falta grave, independientemente de
las responsabilidades civiles y penales que pudieren corresponder”.

Otro de los problemas que afectan a la cuenca son los vertidos contaminantes que se hallan en diversos
puntos de la cuenca ya sea de manera ocasional o permanente. En tal sentido se expresa el ARTÍCULO 105
en donde se expresa taxativamente “ Prohíbese verter o emitir sustancias que en estado sólido, líquido o
gaseoso puedan contaminar los recursos hídricos, causando daños al ambiente conforme lo establece la Ley
nro. 25675 en su artículo 27 o causando daños indirectos a la salud humana o comprometiendo su empleo
para los diversos usos. Tales sustancias podrán descargarse excepcionalmente, de acuerdo a la
reglamentación pertinente, cuando:
a) Sean sometidas a tratamientos previos de depuración o neutralización;
b) Las condiciones del cuerpo receptor permitan los procesos naturales de purificación.
Sin perjuicio de la responsabilidad civil y penal que se genere, el incumplimiento de esta norma dará lugar
a la aplicación de las sanciones administrativas que correspondan a las faltas graves conforme lo dispuesto
en el Capítulo 1 del Título IV del Libro IV de la presente Ley”.

Y en el artículo siguiente continúa sobre el mismo tema agregando: “ARTÍCULO 106 - Sedimentación y
erosión. La descarga de agua o efluentes con sólidos en suspensión o de arrastre deberá contar con un
proyecto aprobado por las autoridades competentes y la Autoridad de Aplicación. El proyecto deberá
demostrar que no se producirán procesos de sedimentación y erosión perjudiciales para el ambiente.
El incumplimiento del presente requerimiento será considerado falta grave, independientemente de las
responsabilidades civiles y penales que pudieren corresponder”.

Las obras necesarias para mitigar inundaciones se legislan en el ARTÍCULO 118 estableciendo que “se
harán con sujeción a la planificación y conforme a las siguientes pautas:
a) Cuando estas obras beneficien directamente a determinadas propiedades privadas, la resolución que
ordene su ejecución podrá determinar la forma en que se amortizará su costo por los beneficiarios, teniendo
en cuenta la importancia económica de los bienes protegidos, la capacidad contributiva de los favorecidos y
el beneficio que las obras generen;
b) Los propietarios de predios ubicados en el Área III determinada en la Ley nro. 11730, su reglamentación
o las normas que en un futuro la reemplacen, podrán ejecutar obras de protección contra inundaciones,
quedando a su exclusivo, cargo el proyecto, la ejecución y el mantenimiento, siempre y cuando cuente con
proyecto conforme a las normas elaboradas por la Autoridad de Aplicación y en el marco de la
planificación general, suscripto por profesional habilitado e inscripto en el registro correspondiente”.

Acerca del conocido “camino de sirga” o línea de ribera, el ARTÍCULO 124 establece “A efectos de
definir la línea de ribera, se aplicara lo dispuesto en el Artículo 235 inc. c) del Código Civil y Comercial de
la Nación el cual a su vez reza: “(c) los ríos, estuarios, arroyos y demás aguas que corren por cauces
naturales, los lagos y lagunas navegables, los glaciares y el ambiente periglacial y toda otra agua que tenga
o adquiera la aptitud de satisfacer usos de interés general, comprendiéndose las aguas subterráneas, sin
perjuicio del ejercicio regular del derecho del propietario del fundo de extraer las aguas subterráneas en la
medida de su interés y con sujeción a las disposiciones locales. Se entiende por río el agua, las playas y el
lecho por donde corre, delimitado por la línea de ribera que fija el promedio de las máximas crecidas
ordinarias. Por lago o laguna se entiende el agua, sus playas y su lecho, respectivamente, delimitado de la
misma manera que los ríos)”

Y continuando con el mismo tema y a pesar de que el nuevo Código Civil ha modificado el concepto, se
deja en claro en el ARTÍCULO 129 que la “franja limítrofe con aguas de dominio público. Sin perjuicio de
las previsiones del Código Civil y Comercial, los dueños de inmuebles limítrofes con aguas de dominio
público están obligados a dejar una franja de terreno libre de ocupación, hasta la distancia que en cada
margen determine la Autoridad de Aplicación, con carácter uniforme para todos los inmuebles que se
encuentren en igualdad de condiciones de situación, con la finalidad específica de permitir el paso de
agentes de la Autoridad de Aplicación en ejercicio de sus funciones.”

Para aquellos que no acaten la legislación mencionada el ARTÍCULO 176 fija una serie prohibiciones entre
las que se cuentan:
“c) Alterar, destruir o causar perjuicio a las obras hidráulicas realizadas o en construcción;
d) Realizar obras, construcciones, actividades o emprendimientos públicos o privados en áreas inundables
en infracción a lo previsto en la ley provincial 11730;
e) Realizar cualquier tipo de obra, construcción, actividad o emprendimiento público o privado que pudiera
producir el abandono total de cauces naturales y el vaciamiento de áreas naturales de almacenamiento;
f) Modificar de cualquier manera la dinámica hídrica superficial sin evaluación previa rigurosamente
fundamentada y expresamente aprobada por la Autoridad de Aplicación.
El incumplimiento de las prohibiciones aquí previstas será reputado falta grave”.

Y para organizar la institución de los Comités de Cuenca se lee en el CAPÍTULO I - ORGANIZACIONES


DE CUENCA los siguientes artículos que establecen normas claras sobre su incumbencia y organización:
“ARTÍCULO 189 - Carácter y competencia territorial. La Autoridad de Aplicación dispondrá la
constitución de las Organizaciones de Cuenca qué actuaran como personas jurídicas de derecho público no
estatal a las cuales les fijará competencia territorial sobre una cuenca o región hídrica definida conforme la
reglamentación”.

Y concluye: “ARTÍCULO 190 - Fines. Las Organizaciones de Cuenca son un espacio de coordinación
interinstitucional y tendrán como finalidad colaborar con la Autoridad de Aplicación en la planificación y
gestión coordinada y participativa de los recursos hídricos dentro de los límites de su ámbito territorial,
para lo cual:
a) Llevarán la coordinación intersectorial e interdistrital del manejo, uso, aprovechamiento, control y
conservación del recurso hídrico;
b) Propondrán programas y proyectos a ejecutar conforme al Plan Hídrico Provincial;
c) Coordinarán las instancias de participación ciudadana en la elaboración del Plan Hídrico Provincial”.

Como se puede observar en las notas precedentes, no se está ante la necesidad de crear legislación, sino
superar la inercia y ausencia del estado en los tres niveles, municipal, provincial y nacional que por
desinterés o por desidia (y en algunos casos bajo la sospecha de complicidad) han permitido llegar a la
situación que nos convoca y pone en peligro a miles de personas a la vez que permite la degradación
ambiental de la cuenca ante lo cual se debe actuar con presteza y coherencia para evitar llegar a una
situación de no retorno tanto social como ambiental.

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