¿Qué es un sistema tributario?
Un sistema tributario es el conjunto de impuestos establecidos por la
Administración Pública, cuyo fin principal es la obtención de ingresos para el
sostenimiento del Gasto Público, es decir, el cubrimiento de las necesidades de
la sociedad en general.
Este sistema, de acuerdo con la Constitución Política Colombiana debe seguir
los siguientes principios:
i) Equidad: este principio hace referencia a que todos los individuos
deben contribuir con el Estado de acuerdo a su capacidad de pago; es
decir, que el Estado colombiano puede ejercer su capacidad
impositiva, sin realizar cobros arbitrarios a los contribuyentes, esto es,
que cada individuo pueda responder a dicha imposición de acuerdo
con los ingresos que percibe.
ii) Eficiencia: este principio señala que un impuesto es eficiente si con
él es posible recaudar grandes cantidades de recursos en tanto que
los costos en los que se debe incurrir para su efectivo recaudo son
bajos. Desde otra perspectiva, este principio también hace referencia
a la oportunidad con que el impuesto se recauda, es decir, que su
aplicación debe hacerse en el momento es que sea más fácil el pago
para el contribuyente.
iii) Progresividad: este principio indica que la carga tributaria debe
distribuirse entre los contribuyentes dependiendo de su capacidad de
pago, es decir quien más tiene, más paga; el principio de
progresividad, en términos generales y en adición al principio de
Equidad, pretende reducir algunas de las diferencias inherentes entre
los aportantes de mayor capacidad contributiva y los de menor
capacidad; así pues se pretende que un contribuyente de altos
ingresos liquide en términos relativos, más impuestos que uno de
bajos ingresos; un ejemplo de impuestos progresivos en Colombia es
el Impuesto de Renta y Complementarios.
iv) No retroactividad: nos indica que los impuestos son aplicados a partir
del momento de entrada en vigencia de la ley o decreto que le dio
origen o que le implementó una modificación al mismo, y no desde
fechas anteriores.
Un buen sistema tributario debe tener cinco propiedades:
1. La eficiencia económica: Se mide por el nivel de cumplimiento de los
márgenes de ingresos y la minimización del gasto público, establecidos en el
presupuesto. Para que exista una eficiencia económica a través de los impuestos
se debe establecer una política tributaria que ayude a la recaudación de los
mismos. A pesar de que todos los impuestos en mayor o menor medida afectan
los beneficios, y pueden alterar el comportamiento de los consumidores,
productores o trabajadores, ya que se reduce la eficiencia económica. Un
sistema tributario ideal debería minimizar en la medida de lo posible los efectos
negativos sobre la eficiencia económica.
2. Sencillez administrativa: El sistema tributario debe ser fácil y relativamente
barato de administrar.
3. Flexibilidad: debe ser capaz de responder fácilmente a los cambios de
algunas estructuras impositivas e incluso se puede realizar automáticamente.
4. Responsabilidad política: el Estado no tiene que aprovecharse de los
ciudadanos desinformados, y en el caso de la tributación, esta postura
recomienda que se establezca claramente quien los paga. Se exige
transparencia en los impuestos.
5. Justicia: debe ser justo en su manera de tratar a los diferentes individuos
El sistema tributario colombiano se ha caracterizado por ostentar tarifas
elevadas, bajo recaudo, alta evasión y elusión, y especialmente por su
inestabilidad jurídica; cierto es que con cada reforma tributaria los elementos que
conforman el ejercicio tributario se rediseñan ya que deben ajustarse a la
dinámica propia de las necesidades sociales.
Al respecto, en el imaginario colectivo la idea general es que, a necesidades de
recursos, las estrategias de aumento impositivo o la creación de nuevos
mecanismos de recaudo son las propuestas de solución del Estado. Las políticas
de ajuste presupuestal no se acompañan de estrategias reales de austeridad,
por el contrario, el crecimiento del aparato estatal se ve reflejado en la mejora
constante de los ingresos de la Nación.
Las estrategias a título de reformas tributarias han provocado distorsiones en la
economía, tanto por los efectos negativos del incremento directo en las tarifas
de los impuestos, como la creación de nuevos impuestos, lo anterior en procura
de la mejora constante de los recaudos.
Este aumento de presión sobre los contribuyentes ha aumentado los niveles de
evasión y elusión, disminuyendo el cumplimiento voluntario y agravando la
situación por el efecto de las exenciones del gobierno a algunos sectores
específicos, política abiertamente discriminadora por los favorecimientos que se
entregan a ciertos sectores de la economía y de sectores económicos
específicos.
En Colombia, el recaudo por impuestos directos o indirectos es bajo en
comparación con las demás economías de América Latina, de acuerdo con
estudios, no sobrepasamos a países como Ecuador, Perú o Bolivia en cuanto a
la capacidad de tributar y ese aspecto especial que es la falta de cultura de pago
o cultura tributaria, es un reto importante que encuentra su razón de ser, en que
no existe identificación del retorno de la inversión del contribuyente a título de
impuestos al hacer el balance de sus beneficios.