Manejo del Trauma Craneoencefálico
Manejo del Trauma Craneoencefálico
Incluye:
- Cuero cabelludo
- Cráneo
- Meninges
- Encéfalo
- Sistema ventricular
- Compartimentos intracraneales
Cuero Cabelludo
Cráneo
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La base del cráneo es irregular y si el cerebro se mueve mucho en una lesión
durante aceleración y desaceleración este también puede lesionarse.
Meninges
Duramadre:
- Se adhiere rmemente a la super cie interna del craneo
- En sitios especí cos se divide en 2 hojas
- Una laceración en los seno venosos pueden causar una hemorragia masiva
- Las arterias meningeas se sitúan en el espacio epidural; una laceración en estas
arterias causaría un hematoma epidural (forma loculado o lenticular)
Aracnoides
- Espacio entre la duramadre y aracnoides: espacio subdural
- Pueden haber hematomas subdurales
Piamadre
- Adherida a la super cie del cerebro
- Espacio subaracnoideo entre aracnoides y piamadre
- Pasa LCR por el espacio subaracnoideo
Encéfalo
Comprende:
- Cerebro
Cerebro derecho e izquierdo
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Cerebro izquierdo: centros de lenguaje
Occipital: visión
- Tallo cerebral
Compuesto por la protuberancia anular, mesencefalo y bulbo raquídeo.
Sistema Ventricular
Compartimentos Intracraneales
- El nervio oculomotor discurre a lo largo del borde del tentorio
- Cuando ocurre una herniación del lóbulo temporal se puede comprimir el III
nervio con el tentorio y el signo q puede causar en el px es Midriasis.
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PRESIÓN INTRACRANEAL
-Lo normal es de 10 mmHg en reposo
-PIC mayor a 22 mmHg prolongadas y
refractarias son un mal pronóstico
DOCTRINA MONRO-KELLIE
• FIGURA 6-4 HemiM.ión Lllefll (una!). UN IMOón de LI irte,,. -Explica las dinámicas de la PIC
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el nerv,o oculomotor (CillmbkK en LI pup,11) y el tJilClo rortocoesp,f\ill PIC se eleva
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Severidad de la lesión
Fractura de craneo
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Fracturas en base de cráneo ☠ necesitan una TAC, los signos clínicos son; ojos de
mapache y signo de battle, fuga de LCR por la nariz (rinorraquia), o por el oído
(otorraquia), disfunción de los nervios 7 y 8 (parálisis facial y perdida de la audición)
• Difusa • Concusión
• Contusión múltiple
• Hipoxia/ lesión lsquémica
• Lesión axonal
Fuente. Adaptada con permiso de Valadka AB. Narayan RK. Emergency room management of the head-lnjured patlent. In: Narayan RK. Wilberger JE.
Povllshock JT. eds. Neurotrauma. New York. NY: McGraw-Hlll, 1996.120.
Difusas y focales
Lesiones Difusas
Lesiones focales
H. Epidurales:
- px no esta en coma
- Forma lenticular o convexa
- Se hallan más en temporal o parietotemporal
- Suele desgarrarse la Arteria meningea media
- Coágulos de origen arterial
- Puede ocurrir por hematoma de seno venoso mayor
Hematomas subdurales
- Son los mas comunes q los epi
- Se adaptan al contorno del cerebro
- Lesión parenquimatosa conminente (mas grave q la epi)
Contusiones y hematomas intracerebrales
- Suelen ocurrir mas en los lóbulos frontales y temporales
- Los pacientes con contusión cerebral deben someterse a nueva TAC en 24 horas
al estudio inicial, para evidenciar cambios en el patrón inicial
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13-IS
TkAUMA TkAUMA
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TkAUMA
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CLASIFICACIÓN CkANEOENCEFÁLICO CkANEOENCEFÁLICO CkANEOENCEFÁLICO
ECG LEVE MOOEkAOO SE\IEkO
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Dom. Cien., ISSN: 2477-8818
Vol. 10, núm. 1. Enero-Marzo, 2024, 2023, pp. 410-421
Resumen
El traumatismo craneoencefálico es una condición heterogénea y dinámica en la que se produce una
disminución del flujo sanguíneo al cerebro en las horas siguientes al impacto, sin importar la causa
del traumatismo. Es importante detectar de manera temprana la hipoxia, disfunción metabólica,
hipertensión intracraneal y actividad convulsiva, ya que estas pueden ocurrir en diferentes momentos
después del traumatismo y pueden provocar secuelas. La neuromonitorización es una herramienta
que permite detectar posibles anomalías que afecten el suministro adecuado de oxígeno y sustratos
metabólicos a las células cerebrales. Aunque en los últimos años se han desarrollado diversas
herramientas para medir la oximetría cerebral, su uso en nuestro país sigue siendo limitado, por lo
que la monitorización se basa principalmente en la observación de la presión intracraneal y la presión
de perfusión cerebral, lo cual no es suficiente para garantizar una adecuada oxigenación cerebral. El
objetivo de esta revisión es integrar la fisiopatología del traumatismo craneoencefálico con las
diferentes técnicas de neuromonitorización, con el fin de proporcionar un manejo actualizado y
personalizado que mejore el pronóstico de los pacientes neurocríticos.
Palabras Claves: Traumatismo craneoencefalico; Lesion cerebral; Tratamiento inicial; Cerebro;
Fractura de cráneo; Lesion superficial; Lesion cerebral profunda.
Abstract
Traumatic brain injury is a heterogeneous and dynamic condition in which a decrease in blood flow
to the brain occurs in the hours following the impact, regardless of the cause of the trauma. It is
important to detect hypoxia, metabolic dysfunction, intracranial hypertension, and seizure activity
early, since these can occur at different times after trauma and can cause sequelae. Neuromonitoring
is a tool that allows us to detect possible abnormalities that affect the adequate supply of oxygen and
metabolic substrates to brain cells. Although in recent years various tools have been developed to
measure cerebral oximetry, their use in our country remains limited, so monitoring is based mainly
on the observation of intracranial pressure and cerebral perfusion pressure, which is not is sufficient
to guarantee adequate cerebral oxygenation. The objective of this review is to integrate the
pathophysiology of traumatic brain injury with the different neuromonitoring techniques, in order to
provide updated and personalized management that improves the prognosis of neurocritical patients.
Keywords: Craniocerebral trauma; Brain injury; Initial treatment; Brain; Skull fracture; Superficial
injury; deep brain injury.
Resumo
O traumatismo cranioencefálico é uma condição heterogênea e dinâmica em que ocorre uma
diminuição do fluxo sanguíneo para o cérebro nas horas seguintes ao impacto, independentemente da
causa do trauma. É importante detectar precocemente hipóxia, disfunção metabólica, hipertensão
intracraniana e atividade convulsiva, uma vez que podem ocorrer em momentos diferentes após o
trauma e podem causar sequelas. A neuromonitorização é uma ferramenta que permite detectar
possíveis anomalias que afetam o fornecimento adequado de oxigênio e substratos metabólicos às
células cerebrais. Embora nos últimos anos tenham sido desenvolvidas diversas ferramentas para
medir a oximetria cerebral, a sua utilização no nosso país permanece limitada, pelo que a
monitorização baseia-se principalmente na observação da pressão intracraniana e da pressão de
perfusão cerebral, o que não é suficiente para garantir uma oxigenação cerebral adequada. O objetivo
desta revisão é integrar a fisiopatologia do traumatismo cranioencefálico com as diferentes técnicas
de neuromonitoramento, a fim de proporcionar um manejo atualizado e personalizado que melhore o
prognóstico de pacientes neurocríticos.
Palavras-chave: Traumatismo cranioencefálico; Lesão cerebral; Tratamento inicial; Cérebro;
Fratura de crânio; Lesão superficial; lesão cerebral profunda.
Introducción
El traumatismo craneoencefálico o encefalocraneano se caracteriza por cambios en diversas
estructuras del cerebro, cráneo, vasos sanguíneos, nervios y tejidos blandos. Estas alteraciones son
causadas principalmente por agentes físicos que impactan directamente en el cráneo, la cara y el
cuello.(1) Los traumatismos de alto impacto como caídas a gran altura, o golpes contusos a alta
velocidad y los accidentes de tránsito son las principales causas de este tipo de lesiones, siendo los
hombres de entre 5 y 29 años los más afectados. Factores como infracciones de tránsito, velocidad
excesiva, consumo de alcohol o drogas, distracciones y falta de equipo de protección contribuyen a
la aparición de estos traumatismos.(1,2) Los daños producidos por el traumatismo craneoencefálico
pueden ser visibles y afectar tanto a estructuras óseas como vasculares y a órganos importantes. Las
Para clasificar la severidad de la lesión utilizamos la escala de coma de Glasgow (ECG) como una
medida clínica objetiva 2-3, un sistema de puntuación que, si bien nunca pretendió clasificar la lesión
cerebral, ayuda a clasificar el nivel de conciencia 19. Desarrollado originalmente en 1974 y
modificado en 1976 que consta de tres componentes; ocular, verbal y motor sumando un total de 15
puntos. Una escala de coma de Glasgow menor a 9 puntos se define como un traumatismo
craneoencefálico severo. Los pacientes con una escala de coma de Glasgow de 9 a 13 puntos se
categorizan como traumatismo craneoencefálico moderado y puntuaciones de 14 a 15 como un TCE
leve, cabe recalcar que anteriormente se consideraba traumatismo craneoencefálico (TCE) moderado
con una escala de coma de Glasgow de 9 a 12 puntos, sin embargo 1/3 de pacientes con un puntaje
de 13 se ha logrado evidenciar lesiones intracraneales, por lo que ha sido motivo de
reclasificación.(6,7)
Según su morfología
Se clasifica en fracturas de cráneo (de la bóveda o la base de cráneo) y en lesiones intracraneales
focales (hematomas) y difusas (contusión, hipoxia, lesión axonal)(7,8)
Hematoma epidural: producida por una lesión de la arteria meníngea en espacio epidural media
causa por una fractura del hueso temporal, clínicamente el paciente presenta un intervalo lúcido
seguido de una disminución de la conciencia(7,8)
Hematoma subdural: producida por lesiones en las venas puentes que en adultos mayores por la
atrofia cortical las venas se estiran quedando sensibles ante golpes no tan significativos y suficientes
para desgarrarlas provocando un sangrado de baja presión entre la duramadre y la aracnoides.(7,8)
Lesión axonal difusa: un daño estructural que ocurre en el tejido neural producida por el estiramiento
y corte abrupto de los axones de un golpe mecánico, se manifiesta como un paciente sintomático o
comatoso, pero con una tomografía que no revela estos daños(7,8)
Contusiones cerebrales: ocurren en lugares anatómicos donde el cerebro hace contacto con
superficies irregulares de la tabla interna del cráneo con el lóbulo frontal inferior o temporal(7,8)
Traumatismo craneoencefálico (TCE) leve:
El TCE leve es causado frecuentemente por una concusión es decir una pérdida transitoria de la
función neurológica por un TCE, los pacientes con esta lesión están conscientes y hablando, pero
pueden referir una historia clínica desorientada, o una pérdida transitoria de la conciencia que es
difícil de confirmar en pacientes con efectos de alcohol o drogas, ante ello no se debe atribuir
- Monitorización de los signos vitales, evaluando siempre la tríada de Cushing que alerte de
una hipertensión endocraneal caracterizada bradicardia, hipertensión y alteraciones
respiratorias.(23)
- Los pacientes que cumplen con el diagnostico se les debe colocar un monitor de la PIC
(presión intracraneal) en el servicio de urgencias para el guiar el manejo de un paciente de
TCE grave. Se recomienda mantener un objetivo de PIC menor o igual a 22 mmHg.(22)
- Mantener una presión arterial media de 80 mmHg 26 y una presión arterial sistólica mayor a
110 mmHg en pacientes de 50 a 69 años, y > 110 mmHg en pacientes de 15 a 49 años o > 70
años. (24)
- Evitar una temperatura mayor a 37,5°C, apuntando a una normo térmica con el uso de
antipiréticos o dispositivos de enfriamiento 26. La fiebre es un insulto peligroso para el
cerebro lesionado pues empeora el control de la PIC.(25)
- Mantener una SO2 mayor a 94% y un PO2 (presión de oxígeno) mayor a 60 mmHg en
pacientes con TCE grave, por ello la mayoría de los pacientes están sedados y ventilados
artificialmente los primeros días, considerando medir el dióxido de carbono al final de la
espiración (ETCO2), ya que hipercapnia provoca elevación de la presión intracraneal y la
hipocapnia precipita isquemia cerebral.(23,25,26)
- Ante todo, se debe evitar la hipoventilación, hipoxia, hiperventilación y la hipotensión porque
se han asociado a peores resultados neurológicos.(22,27)
- Realizar una valoración neurológica mediante la escala de Glasgow o puntuación Full Outline
of UnResponsiveness (FOUR) para determinar la gravedad de la lesión traumática. El estado
neurológico se debe evaluar con frecuencia y sobre todo en las primeras horas tras la lesión.
Uptodate menciona que los exámenes neurológicos se deben realizar cada 1 a 2 horas las
primeras 24 a 48 horas.(22,27–29)
Además, el examen pupilar es crucial para observar su tamaño ya sean mióticas (1-2mm) o midriáticas
(>3mm)), su desigualdad y sus reflejos ante la luz.
El examen pupilar es un indicador clave de la gravedad de la lesión cerebral traumática, ya que
pérdida de la reactividad pupilar se asocia con un aumento de la mortalidad. La mortalidad es del
16% cuando son ambas reaccionaron, el 38% cuando solo reaccionó una y el 58% cuando ninguna