Funciones sensoriales del ser humano
Los seres vivos, incluso el ser humano, perciben cambios y señales del mundo que
los rodea a través de estructuras especiales: los receptores sensitivos. También
captan variaciones en el medio interno del propio organismo.
Esta información da una representación acabada de lo que ocurre tanto en el interior
como en el exterior del organismo, sobre el SNC.
La fisiología sensorial se ocupa de estudiar los mecanismos por los que el organismo
detecta los diferentes estímulos externos e internos. Las vías de conducción de las
señales desde los receptores hasta la corteza cerebral y la forma en que ésta procesa
dicha información.
Este es un sistema responsable de la percepción de los sentidos clásicos, como la
vista, la audición, el gusto, el olfato y el tacto; de los movimientos corporales, como
la cinestesia y la propiocepción y la percepción del dolor.
A través de cadenas neuronales especiales se detectan señales no conscientes, como
la presión arterial, el pH extracelular, la glucemia, y los niveles hormonales.
Fenómenos sensoriales objetivos y subjetivos
La fisiología sensorial al estudiar los procesos por los cuales el mundo exterior e
interior actúa sobre sus receptores específicos, conduce a las impresiones
sensoriales, la suma de estas impresiones constituye una sensación. Cuando los
estímulos que generan una sensación operan sobre un mismo tipo de receptores,
constituyen las sensaciones primarias (calor). Cuando el estímulo involucra a
diversos tipos de receptores se habla de sensaciones mixtas.
Los fenómenos sensoriales se pueden analizar en forma objetiva, como cuando se
estudia un receptor determinado y se analiza su funcionamiento, sus potenciales y
sus conexiones (no se diferencia a los estudios del resto de las áreas de la fisiología).
Lo que se acaba de describir lo estudia la fisiología sensorial objetiva, ya que sus
estudios e inferencias las realiza del mismo modo en que se analiza una fibra
miocárdica o un nefrón, al utilizar las herramientas de la fisiología clásica (fisiología
sensorial objetiva).
Otra forma de estudiar un sentido y un estímulo que la activa es a través de la
introspección del sujeto, el análisis de sus propias sensaciones, del fenómeno
psicofísico de la percepción.
Si los estudios se realizan en un sujeto consciente, se puede aplicar la introspección
y hacer una interpretación de los fenómenos externos, de naturaleza subjetiva. Estos
estudios son más difíciles de evaluar por su naturaleza inconsciente, elusiva y por lo
sutil de los cambios emocionales. Es función de esta área de la fisiología sensorial
establecer correlatos cuantitativos psicofísicos, válidos entre los estímulos
sensoriales y las sensaciones que se evocaron
El sistema sensorial está formado por receptores sensoriales y partes
del cerebro involucradas en la recepción sensorial. Los principales
Sistemas Sensoriales son: la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato..
Sistema visual
La visión es un sentido que consiste en la habilidad de detectar la luz y de
interpretarla (ver). La visión es propia de los animales teniendo estos un
sistema dedicado a ella denominado sistema visual. La visión artificial extiende
la visión a las máquinas.
El sentido de la vista permite que el cerebro perciba las formas, los colores y el
movimiento, esta es la manera en que vemos el mundo.
La primera parte del sistema visual se encarga de formar la imagen óptica del
estímulo visual a la retina (sistema óptico). Esta es la función que cumplen
la córnea y lo cristalino del ojo.
Las células de la retina forman el sistema sensorial del ojo. Las primeras a
intervenir son los fotorreceptores, que capturan la luz que incide sobre ellos.
Sus dos tipos son los conos y los bastones. Otras células de la retina se
encargan de transformar esta luz en impulsos electroquímicos y al transportar
hasta el nervio óptico. Desde allá, se proyectan en importantes regiones como
el núcleo geniculado lateral y el corteza visual de cerebro.
Al cerebro empieza el proceso de reconstruir las distancias, colores,
movimientos y formas de los objetos que nos rodean.
Sistema auditivo
1: Oído externo: 2: Pabellón auricular, 3: Conducto auditivo externo, 4: Tímpano.
5: Oído medio: 4: Tímpano, 6: huesecillos: 7: Martillo, 8: Yunque, 9: Estribo. 10: Caja del
tímpano.
13: Oído interno: 14: Laberinto: 16: Vestíbulo: 17: Ventana oval, 18: Ventana redonda.
19: Cóclea. 20: Nervio vestibular, 21: Nervio coclear, 22: Conducto auditivo interno.
Otros: 11: Hueso temporal, 12: Trompa de Eustaquio, 23: Nervio auditivo.
El sistema auditivo es el conjunto de órganos que hacen posible el sentido
del oído en un ser vivo, es decir, lo facultan para ser sensible a los sonidos.
El proceso de la audición implica que se conjugan dos tipos de procesos:
fisiológicos: Se capta el sonido y se envía al cerebro. Los órganos que
participan en esta parte del proceso conforman el sistema auditivo
periférico.
psicológicos: Interpretan estos sonidos, los reconocen y los dotan de
significado. Los órganos que permiten esta percepción del
sonido conforman el llamado sistema auditivo central.
Sistema gustativo
Imagen donde se pueden observar varias papilas
gustativas.
La función del gusto es permitir la selección de alimentos y distinguir entre
alimentos comestibles y sustancias venenosas. Por lo tanto, la fisiología del
gusto es la parte de la fisiología que se encarga del estudio e investigación de
los mecanismos mediante los cuales se recibe y percibe el gusto de los
alimentos y elementos que nos llevamos a la boca, parte del cuerpo donde se
ubican sus receptores. Hay que hacer una distinción entre sabor y gusto,
puesto que no son la misma cosa. Sabor integra todo la información sensitiva
recibida en la boca: olor, gusto, textura, temperatura ... El gusto, en cambio,
nos da información sobre la identidad de los elementos, su concentración y
efectividad (grato o desagrado).
Una creencia errónea y tradicional en cuanto a la percepción gustativa es que
solo hay cuatro tipos de sabores, los receptores se encuentran repartidos de
forma parcelada y exclusiva en determinadas regiones de la lengua. No hay
solo cuatro sabores básicos (dulce, salado, ácido y amargo) como
generalmente se piensa. Hay otros sabores menos comunes, pero que nunca
pueden surgir de la combinación de estos cuatro, como el umami o el "gusto
metálico". Además, en toda la lengua hay receptores que responden a todos
los gustos, aunque el umbral de activación de estos receptores (es decir, la
cantidad de sabor "necesaria porque estos se activen y detecten el gusto")
varía en cada región. También hay receptores gustativos en el paladar,
la faringe y la parte superior de la esófago, no solo en la lengua.
A grandes rasgos, podemos decir que la información sobre el gusto es recogida
en la lengua, órgano especializado en su recepción, concretamente en sus
receptores nerviosos especializados para esta tarea, que son las papilas
gustativas. Estas transforman el estímulo sensorial (el "gusto") en un impulso
eléctrico, llamado potencial de acción, que es transmitido a
las neuronas conectadas a estos receptores y lo llevan hasta el cerebro por su
vía nerviosa específica. En el cerebro recibe y procesa esta información,
haciéndose consciente.
Sistema olfativo
Sistema olfativo. 1: Bulbo olfativo 2: células mitrales 3:
Hueso 4: Epitelio nasal 5: glomérulos 6: Células receptoras olfativas
El sistema olfativo o aparato del olfato es el sistema sensorial utilizado para
detectar las olores. Este sistema es a menudo considerado, junto con el
sistema gustativo, como los dos sentidos químico-sensoriales, puesto que
ambos convierten las señales químicas en percepción.
El sistema olfativo tiene varios propósitos:
Crea una representación del olor.
Determinar la concentración del olor.
Distinguir un nuevo olor de entre los olores ambientales en segundo plan.
Identificar los olores en diferentes concentraciones.
Relacionar el olor con el recuerdo del que representa.
Para llevar a cabo estas funciones, el sistema utiliza muchas zonas cerebrales.
Las representaciones olorosas pueden estar codificadas en un espacio (un
patrón de neuronas activadas en cierta región cerebral correspondiente al olor),
un tiempo (un patrón de impulsos nerviosos llevados a cabo por múltiples
neuronas corresponden al olor) o la combinación de los dos. Los científicos
debaten si el código odorífero es principalmente temporal o espacial.
La parte externa del sistema olfativo, la nariz, tiene una forma triangular
piramidal, en la parte superior a nivel de las cejas está el pliegue
nasopalpebral, más abajo el pliegue nasal, las narinas, y el pliegue nasolabial,
más arriba del orificio bucal. En su parte interna está el tabique nasal. Su
composición es más bien una mucosa oseocartilaginosa.
El sistema olfativo en el ser humano está formado por: nariz, fosas
nasales, mucosa nasal o pituitaria y cavidades anejas. Además lo componen
varias zonas cerebrales. Algunas de las estructuras implicadas en él son:
Fuera del cerebro: El epitelio olfativo (en la cavidad nasal), el órgano de
Jacobson, el nervio olfativo.
En el cerebro: Bulbo olfativo, paleocorteza, amígdala del hipocampo, córtex
entorinal.
REFERENCIAS
/Content.aspx?bookid=1858§ionid=134362856 -
https://accessmedicina.mhmedical.com/:~:text=Estos%20sistemas%20son%20responsables
%20de,y%20la%20percepci%C3%B3n%20 https://accessmedicina.mhmedical.com/
Bruce Durie (29 de enero de 2005). New Scientist, ed. «Senses special: Doors of
perception» (en inglés). Consultado el 19 de junio de
2009.https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_sensorial - Referencias