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TFG G7001

El Trabajo Fin de Grado investiga el impacto de la baja autoestima en la adolescencia, resaltando su relevancia en la Educación Social debido a los cambios físicos y psicológicos que enfrentan los jóvenes. Se busca analizar cómo estos cambios afectan aspectos como el rendimiento escolar y la socialización, utilizando una metodología cualitativa que incluye opiniones de adolescentes de 12 a 18 años. La investigación destaca la importancia de la autoestima en el desarrollo emocional, las relaciones interpersonales y la salud mental de los adolescentes.
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El Trabajo Fin de Grado investiga el impacto de la baja autoestima en la adolescencia, resaltando su relevancia en la Educación Social debido a los cambios físicos y psicológicos que enfrentan los jóvenes. Se busca analizar cómo estos cambios afectan aspectos como el rendimiento escolar y la socialización, utilizando una metodología cualitativa que incluye opiniones de adolescentes de 12 a 18 años. La investigación destaca la importancia de la autoestima en el desarrollo emocional, las relaciones interpersonales y la salud mental de los adolescentes.
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FACULTAD DE EDUCACIÓN Y TRABAJO SOCIAL

DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA

TRABAJO DE FIN DE GRADO:

IMPACTO DE LA AUTOESTIMA EN LA
ADOLESCENCIA
Curso académico 2023/2024

Presentado por Andrea Rodríguez-Rodríguez


Grado de Educación Social
Universidad de Valladolid

Tutelado por: Brizeida Raquel Hernández Sánchez

1
Índice
Resumen…............................................................................................ Págs. 3 y 4

 Introducción
1. Objetivos generales y específicos…………………….…………..…….. Pág. 5

2. Justificación del tema……………………………………................... Págs. 5 - 7

3. Marco Teórico:

3.1 Etapa de la adolescencia……………………….………….… Págs. 7 - 9


3.2 Autoestima, autoconcepto y diferencias de género…………..10-12
3.3 Autoestima e imagen corporal en la
adolescencia……………………………………………… Págs. 13 - 15
3.4 Acoso escolar: Bullying y Ciberbullying y cómo afecta en la adolescencia 16
3.5 Relación entre conducta suicida y baja autoestima en la
adolescencia……………………………………………… Págs. 19 - 21

4. Metodología……………………………………………………… Págs. 21 y 22

5. Análisis de los resultados ……………………………………..…… Págs. 23 -36

6. Análisis de alcance de trabajo y oportunidades o limitaciones del


contexto …………………………………………………………… Pág.36 y 37

7. Conclusiones finales…………………………………...…………… Pág. 38 y 39

8. Referencias …………………...………… Pág.40 - 52

2
Resumen
Este Trabajo Fin de Grado (TFG) es una investigación acerca de cómo afecta
tener una baja autoestima durante la adolescencia. Hace énfasis en la Educación Social
ya que es una etapa vulnerable debido a los diferentes cambios experimentados a nivel
corporal, psicológico, familiar, afectivo y social.

El objetivo es investigar y determinar cómo afectan todos estos cambios en la


autoestima, la cual es muy importante durante esta etapa en ciertos aspectos como el
rendimiento escolar o la socialización.

La metodología del trabajo de fin de grado es un estudio cualitativo el cual se


dividirá en dos partes empezando por una investigación acerca del tema propuesto y
como segunda parte con la opinión real de la problemática mediante un estudio
realizado en el rango de 12 a 18 años.

Es un estudio de elevada importancia en el ámbito de la Educación Social ya que


la autoestima es un factor que influye mucho tanto en el comportamiento como en las
actitudes y la percepción que tenemos de nosotros mismos, al igual que en nuestras
acciones y decisiones.

Palabras clave: autoestima, autoconcepto, adolescencia, imagen corporal, prevención.

3
Abstract
This Final Degree Paper (TFG) is an investigation into how low self-esteem
during adolescence affects. It emphasizes Social Education as it is a vulnerable stage
due to the different changes experienced at the corporal, psychological, family, affective
and social levels.

The objective is to investigate and determine how all these changes affect self-
esteem, which is very important during this stage in certain aspects such as school
performance or socialization.

The end-of-degree work methodology is a qualitative study which will be


divided into two parts starting with a research on the proposed topic and as a second
part with the real opinion of the problem through a study carried out in the range of 12
to 18 years old.

It is a study of high importance in the field of Social Education since self-esteem


is a factor that influences both behaviour and attitudes and our own perception, as well
as our actions and decisions.

Keywords: self-esteem, self-concept, adolescence, prevention, body image.

4
1. Objetivos
Objetivos generales:
 Desarrollar un trabajo de fin de grado en el cual se analice la situación de los
jóvenes con baja autoestima en la adolescencia.
 Investigar acerca de esta problemática y en cómo influye en ámbitos que trata la
Educación Social.
 Acceder a las opiniones de las personas que trata el estudio y ver cómo afecta la
problemática en la realidad.

Objetivos específicos:
 Analizar desde la perspectiva de los adolescentes como se perciben a ellos
mismos.
 Examinar la relación entre la autoimagen corporal y la autoestima de los jóvenes en
edades de 12 a 18 años.
 Analizar la influencia de la familia en la autoestima de los adolescentes en edades
de 12 a 18 años.
 Analizar la relación entre la autoestima el desarrollo de habilidades sociales en
la adolescencia en edades de 12 a 18 años.
 Analizar el papel de la autoestima en la salud mental de los adolescentes jóvenes en
edades de 12 a 18 años.

2. Justificación:
La autoestima en la adolescencia es un tema de gran relevancia debido a los
cambios significativos que experimentan los jóvenes durante esta etapa de desarrollo
(Orth y Roberts, 2014). Durante la adolescencia, las personas se encuentran en una fase
de transición entre la infancia y la adultez, y esto tiende a generar una serie de presiones
y demandas que afectan su percepción de sí mismos.

Existen diversas razones para justificar la importancia de abordar el tema de la


autoestima en la adolescencia:

5
Importancia del desarrollo adolescente: La adolescencia es una etapa crítica en el
desarrollo humano en la que los jóvenes experimentan cambios físicos, emocionales
y sociales significativos (Erikson, 1968; Tsagem, 2022). La autoestima desempeña
un papel fundamental en la formación de la identidad (Marcia, 1966) y la toma de
decisiones (Erikson, 1968) durante esta etapa, lo que la convierte en un aspecto
crucial a analizar e imprescindible de investigar ya que esta etapa es de vital
importancia. Por otro lado, el impacto en la salud mental investigaciones han
evidenciado en sus resultados que la baja autoestima en la adolescencia está
estrechamente relacionada con problemas de salud mental, como la depresión (Orth
et al., 2014), la ansiedad (Mann et al., 2004) y la autolesión (Zetterqvist et al., 2013).

En el caso de la influencia en el rendimiento académico la autoestima afecta el


rendimiento académico de los adolescentes (Marsh, 1990; Larsen y Luna, 2018). Los
jóvenes con baja autoestima pueden tener dificultades para concentrarse en sus
estudios, lo que a su vez puede limitar sus oportunidades educativas y profesionales
(Arshad et al; 2015; Harter, 1993). Relaciones interpersonales la autoestima también
influye en la calidad de las relaciones que los adolescentes establecen con sus pares,
familiares y amigos (Chohan, 2013; Leary et al., 1995). La baja autoestima puede
llevar a problemas de aislamiento, conflictos interpersonales y abuso de sustancias
(Donnellan et al., 2005). Sobre el impacto a largo plazo: investigaciones longitudinales
han demostrado que la autoestima en la adolescencia puede tener un efecto duradero en
la vida adulta ((Alva y Manuel, 2017 Trzesniewski et al., 2006). Los jóvenes con baja
autoestima pueden enfrentar desafíos en su desarrollo emocional, relaciones personales
y éxito profesional a medida que avanzan en la vida. El potencial para la intervención
y prevención: Investigar la baja autoestima en la adolescencia puede llevar a la
identificación de factores de riesgo y estrategias de intervención eficaces (Sowislo et
al., 2015). Esto, a su vez, puede ayudar a desarrollar programas de prevención y apoyo
dirigidos a los adolescentes.

6
Contribución al campo académico, en este aspecto o la contribución a la comprensión de
la baja autoestima en la adolescencia aporta conocimientos valiosos al campo de la
psicología y la educación (Robins & Trzesniewski, 2005), lo que puede beneficiar tanto
a profesionales como a investigadores.

En resumen, abordar el tema de la autoestima en la adolescencia es de vital


importancia, especialmente en ramas como la Educación Social debido a su impacto en
la formación de la identidad, en el desarrollo emocional, en el rendimiento académico y
en las relaciones saludables. Fortaleciendo la autoestima en la adolescencia es más
probable un desarrollo equilibrado y saludable.

Marco teórico
En este apartado se presentan el desarrollo del marco teórico que sustenta la investigación realizada,
este marco teórico aporta todos los aspectos relacionados con los resultados de la investigación.

La etapa de la adolescencia

Empezaré abriendo este marco teórico explicando la etapa de la vida en la que


voy a centrarme en este trabajo de fin de grado (TFG), explicando en qué consiste la
etapa de la adolescencia, en qué edad la enmarcan distintos autores y cuáles son los
cambios en esta etapa.

Coleman y Leo B.Hendry (2003) expresan como el desarrollo adolescente no


únicamente depende de las circunstancias propias si no de las circunstancias sociales
y políticas cambiantes. La adolescencia se conceptualiza a menudo como una
transición entre la infancia y la edad adulta explican Coleman y Leo Hendry (2003)
también.

El mismo concepto según Pineda Pérez; Aliño Santiago (2002) en el capítulo sobre
concepto de la adolescencia, la adolescencia es una etapa entre la niñez y la edad
adulta, que cronológicamente se inicia por los cambios puberales y que se
caracteriza por profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales,
muchas de ellas generadoras de crisis, conflictos y contradicciones, pero
esencialmente positivos. No es solamente un período de adaptación a los cambios
corporales, sino una fase de grandes determinaciones hacia una mayor
independencia psicológica y social.

7
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023) define la adolescencia como la
etapa que transcurre entre los 10 y 19 años, considerándose dos fases: la adolescencia
temprana (10 a 14 años) y la adolescencia tardía (15 a 19 años) de una etapa cambiante
y compleja y que no es vivida de igual manera por ninguna persona.

Ana Serapio Costa (2006) explica que las delimitaciones cronológicas son más actuales
son las de Horrocks(1984) el cual destaca en la evolución de la adolescencia los
siguientes tres periodos: primera adolescencia de 11 a 13 años, adolescencia media de
los 14 a los 16 años y adolescencia tardía de los 14 a los 20 años. Neistein (1991) y
Brañas (1997) también lo dividen en tres etapas, este modelo es el que más similitud
tiene con el de la OMS ya que ubica la primera adolescencia de los 10 a los 14 años, la
adolescencia media de los 15 a los 17 años y la adolescencia tardía de los 18 a los 21
años. Dependiendo de los autores hay varias teorías respecto a la edad delimitante del
periodo de la adolescencia, pero todos ellos coinciden con el hecho de que hay una
división de este periodo.

La primera etapa seria la temprana cuyas características son el crecimiento y desarrollo


somático acelerado, inicio de los cambios puberales y de los caracteres sexuales
secundarios. Preocupación por los cambios físicos, torpeza motora, marcada curiosidad
sexual, búsqueda de autonomía e independencia, por lo que los conflictos con la
familia, maestros u otros adultos son más marcados. Es también frecuente el inicio de
cambios bruscos en su conducta y emotividad (Pineda y Aliño, 2002).

La segunda etapa seria la adolescencia tardía en la cual se ha culminado gran parte del
crecimiento y desarrollo, el adolescente va a tener que tomar decisiones importantes en
su perfil educacional y ocupacional. Se ha alcanzado un mayor control de los impulsos
y maduración de la identidad, inclusive en su vida sexual, por lo que está muy cerca de
ser un adulto joven. (Pineda y Aliño, 2002).

8
Pineda y Aliño (2002) describen estas características generales de la adolescencia:

Aparece un crecimiento corporal dado por aumento de peso, estatura y cambios


de la forma v dimensiones corporales al que se le denomina estirón puberal. Se
produce un aumento de la masa muscular y de la fuerza muscular, más marcada
en el varón. Debido al incremento de la velocidad de crecimiento, los cambios
en la forma y dimensiones corporales, los procesos endocrino-metabólicos y la
correspondiente maduración no siempre ocurren de manera armónica, por lo que
es común que presenten torpeza motora, incoordinación, fatiga, trastornos del
sueño, que pueden generar trastornos emocionales y conductuales de manera
transitoria.
El desarrollo sexual está caracterizado por la maduración de los órganos
sexuales, la aparición de los caracteres sexuales secundarios y el inicio de la
capacidad reproductiva.

Pineda y Aliño (2002) describen como los aspectos psicosociales están integrados en
una serie de características y comportamientos que en mayor o menor grado están
presentes durante esta etapa, que son: búsqueda de sí mismos y de su identidad,
necesidad de independencia, tendencia grupal, evolución del pensamiento concreto al
abstracto, las necesidades intelectuales y la capacidad de utilizar el conocimiento
alcanzan su máxima eficiencia, manifestaciones y conductas sexuales con desarrollo de
la identidad sexual., contradicciones en las manifestaciones de su conducta y constantes
fluctuaciones de su estado anímico, relaciones conflictivas con los padres que oscilan
entre la dependencia y la necesidad de separación de los mismos. Actitud social
reivindicativa y pensamiento propio y crítico.

9
Autoestima, autoconcepto y diferencias de género.

Durante todas las etapas del ser humano es muy importante la percepción propia de uno
mismo, como nos vemos, cómo nos sentimos y quien creemos que somos, es decir
nuestra propia percepción y autoconcepto, pero durante la adolescencia aparte de cómo
nos vemos a nosotros mismos se le da especial importancia al factor de cómo nos ven y
como nos perciben los demás. El autoconcepto y la autoestima son dos conceptos
fuertemente relacionados entre sí a pesar de que se han considerado ambiguos y
ampliamente discutidos dentro del ámbito de la psicología (Ortega, Mínguez y Rodes,
2000; Pepe, Moreno-Jiménez y Massota 2021)

El autoconcepto se define como un sistema de creencias que el individuo considera


verdaderas respecto a sí mismo, las cuales son el resultado de un proceso de análisis,
valoración e integración de la información derivada de la propia experiencia y la
retroalimentación de los otros significativos (González-Pienda, Núñez, Gonzalez-
Pumariega y García, 1997)

Epstein (1981) destaca que una característica del autoconcepto es que se desarrolla a
partir de las experiencias sociales, especialmente con personas significativas y destaca
que el autoconcepto es la clave para la comprensión de los pensamientos, sentimientos y
conductas o comportamientos de las personas. La autoestima, desde la perspectiva de
Montoya y Sol (2001) y de González- Arratia (2001), es la apreciación que cada persona
hace de sí misma mediante un proceso valorativo-acumulativo, basado en la experiencia
del día a día y enfocado a un yo holístico actual, pero, influenciado por el conjunto de
estados anímicos persistentes a lo largo de períodos de tiempo relativamente continuos y
duraderos

La autoestima se ha conceptualizado como una actitud respecto de sí mismo vinculado


con la creencia personal de las propias habilidades, relaciones sociales y futuros logros
(Hewit, 2002), es uno de los conceptos más antiguos en psicología, siendo objeto de
análisis por primera vez en 1890 por William James en su libro” Principios de
Psicología” (Branden 2004).

10
Al igual que en algunos otros aspectos de la adolescencia hay variaciones entre los
varones y las mujeres, en la autoestima también. Son muchos los autores y estudios
capaces de demuestra que la autoestima es más alta en los varones que en las mujeres
durante la etapa de la adolescencia. Empezando por la diferencia entre el género y la
edad.Garaigordobil, Pérez y Mozaz (2008) encuentran que las diferencias de género
entre varones y mujeres se producen en autoestima y no en autoconcepto, y en particular
en adolescentes de 16-17 años. Ska alvik (1986), en cambio sostiene que hay una fuerte
tendencia a que la autoestima sea mayor para hombres que para mujeres entre los 12 y
18 años. En un estudio de Major et al., (1999) muestra que en los grupos de edad de 11-
13, 14-18 y 19 años en adelante, la autoestima es mayor en los chicos. Autores como
Byrne (2000) concluye que los niños tienen una autoestima más elevada que las niñas

Algunas investigaciones coinciden en que se produce un descenso en la etapa de la


adolescencia que tiende a recuperarse en los años posteriores en el caso de los hombres,
ya que, en el caso de las mujeres, los niveles de autoestima suelen mantenerse bajos
durante todo el ciclo (Álvarez et al., 2019; Parra et al., 2004; Savin-Williams y Demo,
1984). También (Zimmerman, 1997) examina que más mujeres adolescentes que
varones muestran pérdidas de autoestima y que suelen mantenerse bajos durante todo el
ciclo.

La autoestima de los varones adolescentes depende más de logros personales que ellos
pueden comparar con los obtenidos por sus iguales y las mujeres de estas edades se
evalúan a sí mismas más en función de la aprobación de los otros significativos (Block
y Robins, 1993; Thorne y Michalieu, 1996). Algunas de las diferencias más destacadas
se ven por ejemplo en la aceptación de los iguales en las mujeres. Existen diferencias en
estaauto percepción debido a que las mujeres tratan más de intentar ser aceptadas y
encajar en un grupo de iguales.

Los adolescentes varones tienden a percibirse a sí mismos como más competentes en


actividades relacionadas con la independencia y el logro, mientras que las adolescentes
a menudo se ven a sí mismas como más competentes en relaciones interpersonales
(Harter, 2012).

11
Las mujeres adolescentes pueden ser más vulnerables a la influencia de la
presión de grupo y los estándares de belleza, lo que a menudo puede afectar
negativamente su autoestima (Simmons, 2002). Los estándares de belleza influyen
mucho en la autoestima de las mujeres. Las chicas a menudo basan su autoestima en su
apariencia física y encajar en las normas sociales de belleza, mientras que los chicos
tienden a centrarse más en logros y competencias" (Harter, 1999).

También los medios de comunicación, modelaje y cánones de belleza afectan más a las
mujeres adolescentes. Los medios de comunicación pueden tener un impacto
significativo en la autoestima de las adolescentes, ya que a menudo se les presentan
estándares de belleza poco realistas que pueden afectar negativamente su imagen
corporal y autoestima (Perloff, 2014).

Estas citas reflejan algunas de las diferencias comunes en la autoestima entre


adolescentes de diferente sexo, destacando cómo la presión social, el deseo de encajar,
las percepciones de competencia y la influencia de los estándares de belleza y medios de
comunicación pueden desempeñar un papel importante en la formación de la autoestima
en la adolescencia A pesar de que estas diferencias pueden variar de un individuo a otro
y no se aplican a todas las personas por igual.

Autoestima e imagen corporal en la adolescencia

La adolescencia es una etapa de grandes cambios tanto emocionales como físicos,


cambios que no todos aceptan por igual y para los que algunos adolescentes pueden
convertirse en grandes complejos con los que lidiar diariamente.La adolescencia es una
de las etapas del desarrollo humano que plantea más retos, puesto que el crecimiento
físico que se presenta está acompañado de un desarrollo emocional e intelectual rápido.
La capacidad de los adolescentes para el pensamiento abstracto, por contraposición a los
patrones de pensamiento concreto de la infancia les permite realizar tareas propias de
este periodo, como es el establecimiento de su imagen corporal (Mahan & Escott-
Stump, 2000).

A continuación, voy a citar el concepto de imagen corporal dado por tres autores
diferentes desde una definición más antigua a una más temporal:

Schilder(1935) “La imagen del cuerpo es la figura de nuestro propio cuerpo que
formamos en nuestra mente, es decir, la forma en la cual nuestro cuerpo se nos

12
representa a nosotros mismos”

Cash &Pruzinsky (1990) ven la imagen corporal “Como la manera en la que las
personas se perciben así mismas y cómo piensan que son vistas por las demás
personas”

Zagalaz &Rodríguez (2005) “El esquema o imagen corporal es la representación


mental, imágenes y sentimientos que un individuo tiene acerca de su aspecto”

En definitiva, se podría definir la imagen corporal como “la imagen que forma
nuestra mente de nuestro propio cuerpo, es decir, el modo en que nuestro cuerpo se nos
manifiesta” y/o la manera en la que cada sujeto se ve así mismo. La imagen corporal
depende de varios factores, es un esquema construido a partir de la historia personal y el
momento histórico-social en el que se vive (Bruchon- Schweitzer, 1992).

La imagen corporal está formada por diferentes componentes: el componente


perceptual (percepción del cuerpo en su totalidad o bien de alguna de sus partes), el
componente cognitivo (valoraciones respecto al cuerpo o una parte de éste), el
componente afectivo (sentimientos o actitudes respecto al cuerpo o a una parte de éste y
sentimientos hacia el cuerpo) y el componente conductual (acciones o comportamientos
que se dan a partir de la percepción)

Cash (1990) define la imagen corporal como un concepto multifacético, afirma que
esta socialmente determinada debido las influencias sociales. La imagen corporal no es
fija o estática, es un constructo dinámico que varía a lo largo de la vida en función de
las experiencias, influencias sociales, etc. Este autor también explica que la imagen
corporal influye en el procesamiento de información, ya que la forma de percibir el
mundo está influenciada por la forma en que sentimos pensamos sobre nuestro cuerpo,
y también influye en el comportamiento.

La imagen corporal puede ser positiva si el individuo está conforme con su


apariencia o negativa cuando el individuo no se siente cómodo y/o conforme con su
propio cuerpo y/o apariencia, aunque estos términos no tienen por qué estar
interrelacionados con el de satisfacción o insatisfacción.

La insatisfacción corporal ocurre si un individuo interioriza el cuerpo ideal, el


determinado culturalmente, y por comparación social concluye que su cuerpo discrepa

13
de ese ideal

En la adolescencia es muy importante la percepción del grupo de iguales, por eso es


la etapa más vulnerable para tener una mala imagen corporal, baja autoestima e
insatisfacción corporal.

En la población joven la apariencia está centrada en el autoconcepto y la evaluación


de los demás (Grogan, 1999)

La aceptación del grupo de pares, al igual que el aspecto físico,son dos elementos
especialmente importantes en la adolescencia que correlacionan con la autoestima.
(Harte, 1998).

Los cambios físicos y psíquicos por los que pasan en la adolescencia hacen que los
jóvenesestén sometidos a constantespresiones, tanto por parte de los medios de
comunicación y de la publicidad, como de su entorno máspróximo,la familia y los
amigos. (Fanjul, 2007). Una de las mayores preocupaciones relacionadas con la
insatisfacción corporal es la derivación en trastornos de la conducta alimentaria (TCA).

La preocupación por la imagen corporal en la adolescencia se ha convertido en un


problema de salud, pública. (Manuel Estévez Díaz,2012). La insatisfacción corporal ha
sido relacionada con baja autoestima, depresión y con el impulso inicial en el
comportamiento de desórdenes de la conducta alimenticia, como anorexia y bulimia
nerviosa, especialmente en adolescentes (Baile,Raich& Garrido,2003;Thompson,2004).

En un estudio de Manuel Estévez Diaz en 2012 llamado “Relación entre la


insatisfacción con la imagen corporal, autoestima, autoconcepto físico y la composición
corporal en el alumnado de segundo ciclo de educación secundaria de la ciudad de
Alicante” algunas de las conclusiones acerca de la insatisfacción corporal y la auto
percepción son las siguientes. Socioculturalmente la belleza ideal masculina es ser muy
delgada y en los chicos una prevalencia muscular. En la adolescencia la influencia de la
opinión de los amigos/as sobre la construcción de la imagen corporal, la autoestima y el
autoconcepto es decisiva. El entorno es más influyente y fuerte que la familia y la
escuela en lo referente a la formación del autoconcepto y autoestima.

14
Acoso escolar: Bullying y Ciberbullying y cómo afecta en la
adolescencia.

La naturaleza del fenómeno del “maltrato entre iguales”, también conocido a


nivel internacional como bullying, hace referencia al establecimiento y mantenimiento
de relaciones desequilibradas de poder entre sujetos que conviven en contextos
compartidos del entorno escolar, durante espacios de tiempo prolongados, en las que se
establecen dinámicas de dominación y sumisión que desembocan en agresiones de
quienes ejercen el poder de forma abusiva hacia quienes son sometidos al papel de
blancos o víctimas de esos abusos (Avilés, 2006a; Olweus, 1978, 1998; Ortega 1992).

Otra definición más actual de este concepto, ya que Olweus emplea por primera vez el
término “bullying” en los años 70, seria según Garaigordobil y Oñederra (2010), la
definición de bullying implica una intención cruel con deseo de hacer daño; hay
desigualdad de poder por efecto de uno de varios posibles factores, como la diferencia
de edad, fortaleza física, o clase social y una persistencia en la agresión, expresándose
en varios ataques a lo largo del tiempo sobre una víctima como comportamientos
negativos con agresión hacia la otra persona (Olweus, 1998; Barri, 2013; Chung y Lee,
2020)

El ciberbullying consiste en otra forma de acoso entre iguales que se lleva a cabo
utilizando un entorno TIC, que implica formas de violencia psicológica, verbal y social
(Inteco, 2009). El bullying es el tipo de violencia que más impacto tiene en la salud
psicológica de las personas agredidas. (Avilés, Irurtia, García-López y Caballo, 2011).

Según un Informe del Defensor del Pueblo del año 2007, este problema afecta a
cualquier tipo de centro escolar (Defensor del Pueblo, 2007) y no parece haber
diferencias de incidencia en cuanto a la ubicación geográfica del centro (Cerezo y Ato,
2005). Durante la adolescencia la relación entre iguales y el hecho de encajar en un
grupo es algo muy importante e influyente en su vida.

15
El hecho de conseguir que el adolescente tenga buenas relaciones sociales tanto con su
familia, sus amigos, sus compañeros o sus profesores es imprescindible para su
bienestar psicológico (Harknett, 2006; Hombrados-Mendieta, 2013; Musitu & Cava,
2003). La falta de apoyo en las relaciones sociales entre iguales y problemas como el
bullying pueden ser detonantes de baja autoestima y problemas de salud mental.

Las víctimas de este tipo de conductas son personas que acusan mayores problemas
emocionales y de salud psicológica asociadas a la agresión y que tienden a tener baja
autoestima,ansiedad,estrés y hasta tendencias suicidas. Pueden generar miedo al
colegio,perder amistades e incluso descuidar su higiene personal o su aspecto (Dogruer
y Yaratan, 2014; Haber, 2007; Heikkilä et al., 2013; Rigby, 2008). Las víctimas de
bullying y ciberbullying, tanto hombres como mujeres, tienen problemas de autoestima.
Son varios estudios los que demuestran esta correlación entre desarrollar o tener una
baja autoestima con sufrir acoso escolar.

Garaigordobil, Martínez-Valderrey y Aliri (2013), señalan que los adolescentes de


ambos géneros con altas puntuaciones de victimización en bullying presentan
significativamente un menor nivel de autoestima. También en otro estudio, los
estudiantes que fueron expuestos al bullying muestran un descenso en su autoestima
posterior al abuso (Canan et al., 2017; Craig y Pepler, 2007). Respecto a las
diferencias de género, un estudio señala que los hombres agresores tienen una
autoestima significativamente más alta que las de los hombres víctimas de bullying, a
diferencia de las mujeres, en las cuales permaneció igual en ambos grupos (Brito y
Oliveira, 2013)

Corroborando esto, Garaigordobil, Martínez-Valderrey y Aliri (2013), señalan que los


adolescentes de ambos géneros con altas puntuaciones de victimización en bullying
presentan significativamente un menor nivel de autoestima. Finalmente, volviendo a
hablar no solo de las victimas si o también de los agresores; la autoestima también
influye en estos ya que un estudio señala que los estudiantes de secundaria con alta
autoestima que fueron víctimas de bullying tienden a convertirse en agresores en el
futuro, a diferencia de los que tenían baja autoestima, que seguían siendo víctimas (Choi
y Park, 2018)

Visto esto podemos sacar la conclusión de que el agresor haya sufrido o no acoso
siempre tiene una autoestima más alta que el acosado que por promedio no solo su
autoestima disminuye después de ser víctima de acoso escolar si no que en casi todos
16
los casos los acosadores eligen como victimas personas con baja autoestima.

En el año 2002, Avilés desarrolla una investigación que evalúa el maltrato entre
escolares en la provincia de Valladolid y que tiene por objeto la elaboración de su tesis
doctoral titulada: “La intimidación entre iguales (bullying) en la Educación Secundaria
Obligatoria”. (Avilés y Monjas, 2005 o Avilés, 2006). El estudio se hizo con un total de
496 alumnas y alumnos de primero a cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria,
pertenecientes a cinco institutos de enseñanza secundaria de la provincia de Valladolid.
(Defensor del Pueblo, 2007)

Algunos resultados de esta investigación son los siguientes:

El 29,7 por 100 del alumnado dice ser víctima de maltrato. De este porcentaje, el 24
por 100 se considera acosado esporádicamente y el restante 5,7 por 100 dice ser
víctima durante el curso. (Defensor del Pueblo,2007)
El 30,8 por 100 del alumnado reconoce agredir a algún compañero o compañera. Si
se tiene en cuenta el género, son más chicos que chicas los que maltratan a las y
los compañeros. Respecto a la edad, el número de agresores va en aumento entre
los 12 y los 15 años, descendiendo a partir de esa edad. (Defensor del
Pueblo,2007)
El 81,6 por 100 del alumnado afirma haber visto en su centro intimidaciones a
algún compañero o compañera durante el trimestre en curso.
El 17,24 por 100 de las víctimas dice no hablar con nadie de lo que sucede.

Finalmente, cuando se investiga la ayuda que reciben los chicos y chicas agredidas,
alrededor del 40 por 100 señala que nadie interviene. (Defensor del Pueblo, 2007)

17
Relación entre la conducta suicida y baja autoestima en la adolescencia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el suicidio como “un acto


con resultado letal, deliberadamente iniciado y realizado por la persona, sabiendo y
esperando su resultado letal y a través del cual pretende obtener los cambios deseados”

Según Durkheim se llama suicidio a todo caso de muerte que resulte directa o
indirectamente de un acto positivo o negativo, ejecutado por la propia víctima, a
sabiendas de que habría de producir este resultado. Según las estimaciones de la OMS,
uno de los hallazgos más preocupantes a nivel mundial es el aumento de las tasas de
suicidio que se está produciendo entre los jóvenes (15-24 años), que se sitúa como una
de las tres causas de muerte más frecuentes en este grupo de edad.

Durante la adolescencia es común la aparición de diversos problemas mentales, como,


por ejemplo, comportamientos suicidas. Hasta un 75% de los trastornos mentales
severos se inician antes de los 24 años (Kessler et al., 2005). Esta problemática
respecto a la mala salud mental de los adolescentes no es una única en España, si no
que es a nivel mundial. Es un tema bastante importante por tratar no únicamente en
ramas como la Psicología si no también en la Educación Social. Las condiciones de
salud mental entre los adolescentes representan el 16% de la carga mundial de
enfermedades y lesiones; la mayoría no se detectan ni se tratan. (OMS) Los jóvenes son
el grupo poblacional que ha presentado el mayor incremento en las tasas de suicidio,
siendo ya la segunda causa de muerte en varones jóvenes (Pitman et al., 2012)

Algunos de los factores de riesgo de la ideación suicida son los siguientes:

Se han estudiado múltiples factores de riesgo, entre ellos: la presencia de trastornos


psicológicos y conductuales (Evans, Hawton y Rodham, 2004) factores ambientales,
incluyendo el entorno escolar, eventos como el maltrato y el entorno familiar (Brent y
Mann, 2006); factores psicológicos como la desesperanza, la impulsividad y la baja
autoestima (Baca-García, 2005; Boergers, Spirito y Donaldson, 1998; Wichstrøm,
2009).

18
Algunos de los factores de riesgo más comunes son los citados anteriormente como la
exclusión o aislamiento social. Conwell y Duberstein (2001) retoman la exclusión social
y el acoso escolar como un factor relevante. También son factores de riesgo: sucesos de
vida estresantes, depresión, consumo de sustancias y antecedentes de suicidios en
amigos/as o familia. Mientras que como factores protectores se presentan el desarrollar
familias funcionales, redes de apoyo adecuadas, estabilidad emocional y el desarrollo de
estrategias de afrontamiento ante el estrés (Bella et al., 2010; Cañón, 2011, Duarte et al.,
2012; Morales et al., 2014; Rosado y García, 2014; Corona et al., 2016; Ramírez et al.,
2017).

Centrándonos en la relación entre la ideación suicida y la autoestima:

La autoestima según Branden es “la disposición a considerarse competente frente a los


desafíos básicos de la vida y sentirse merecedor de la felicidad”.

Tener una autoestima baja frente a los factores estresantes del medio social como el
acoso escolar, pueden llegar a presentar un factor de riesgo para la aparición de la
ideación o de conductas suicidas. La mayoría de los estudios indican que la baja
autoestima parece ser un predictor de la ideación suicida y comportamiento suicida
(Evans et al., 2004; Muehlenkamp y Gutierrez, 2007; Pages, Arvers, Hassler, y
Choquet, 2004; Sun, Hui y Watkins, 2006). Los resultados de un meta análisis de
Fliege, Lee, Grimm, y Klapp (2009) reflejan que, en varios estudios, la autoagresión
deliberada (sin intención suicida) también se asoció con baja autoestima

La autoestima según Branden es la disposición a considerarse competente frente a los


desafíos básicos de la vida y sentirse merecedor de la felicidad. Por lo cual, el tener una
autoestima baja frente a los factores estresantes del medio social actual pueden llegar a
presentar un factor de riesgo para la aparición de la ideación o de conductas suicidas

19
Contrarrestando varios estudios acerca de esta correlación:

En el 2001, Fernández y Merino, señalan que la autoestima y la depresión predicen la


ideación suicida en adolescentes entre 16-19 años. Carvajal y Virginia, encontraron un
20% de prevalencia de pensamientos suicidas en adolescentes entre 14 y 17 años, este
estudio identificó su asociación con intentos previos, baja autoestima, depresión y
pertenecer a una familia disfuncional. Por otro lado, una alta autoestima aparece
también en los estudios como un factor protector para el desarrollo de comportamientos
suicidas (Blum et al., 2003; Borowsky, Ireland y Resnick, 2001; Borowsky, Resnick,
Ireland, y Blum, 1999).

4.Metodología
Este estudio está realizado en 2023 en Valladolid como trabajo de fin de grado de
Educación Social. La metodología de este trabajo se sustenta sobre el análisis de fuentes
primarias y secundarias sistematizadas para un análisis crítico.

La metodología se inicia con una búsqueda de la literatura en fuentes científicas extensa


ya que la información para hacer el marco teórico se ha sacado de varias fuentes como
artículos y revistas de investigación, trabajos de fin de grado y trabajos de fin de máster.
Las bases de datos utilizadas para realizar el trabajo principalmente son: Scielo, Dialnet
y Scopus.

El objetivo principal es analizar el impacto de tener una baja autoestima en la


adolescencia, ya que esto afecta a diferentes ámbitos como las relaciones sociales con
los iguales o con la familia. Para ello se realizó una encuesta con jóvenes entre 10 y 18
años mientras realizaba el Practicum del grado en la Fundación Rondilla, Valladolid.

20
En este centro acuden jóvenes de todas estas edades, además la encuesta se compartió
en el instituto Ribera de Castilla en el que estudian compañeros y amigos de estos
jóvenes y con familiares de los jóvenes.

Este estudio es de enfoque cualitativa de tipo descriptiva, los pasos seguidos para la
primera etapa se realizó contacto con los jóvenes para elegir un tema que viese
relevante tanto para su actualidad como para el futuro de estos y decidí escoger este
debido a que la gran mayoría presentaban falta de autoestima. Esta baja autoestima a
cada uno les influía en un ámbito diferente y decidí centrarme en los más importantes:
los estudios, las relaciones entre iguales y con la familia, el autoconcepto y la existencia
de pensamientos negativos.

En la segunda etapa, también durante el Practicum, la intervención que hice con los
jóvenes trataba acerca de la autoestima para así poder investigar cómo se veían ellos
mismos y explicar de cerca el significado de autoestima y autoconcepto. Por otra parte,
la investigación tiene la parte cuantitativa respecto a la encuesta y la interpretación de
resultados. En una tercera etapa se realiza una búsqueda de un instrumento estandarizado
para aplicar, se encontró la encuesta en base a las Escala de Autoestima de Rosenberg, la
prueba EDINA y el test de autoestima BFMR I. Estos tres instrumentos son usados y
homologados en ciencias como psicología y psicopedagogía.

Análisis de los resultados


En este apartado se presentan los resultados productos de la aplicación del instrumento
aplicado a los jóvenes. En la encuesta realizada participaron 54 personas de las cuales
51 dieron el permiso para utilizar sus respuestas. Empezaré hablando del género de los
participantes de la encuesta, del cual es superior el femenino con 30 participaciones. El
55,6% de las encuestadas con mujeres y el 44,4% son varones, lo que implica la
participación de 24 varones.

GÉNERO DE LOS ENCUESTADOS


Frecuencia Porcentaje
Masculino 24 44,4 %
Femenino 30 55,6 %
Total 54 100 %

21
Ilustración 1 – Porcentaje de género de los encuestados.

Se elimina del formulario Google las respuestas de las tres personas que no accedieron a
que ciertos de sus datos se hicieran públicos. Por tanto, algunos de los cálculos se harán
sobre 51.

Ilustración 2 – Género de los participantes (Formulario Google)

22
Ilustración 3 – Edad de los participantes - Formulario Google (sobre 51)

La edad de los participantes varía desde 10 hasta 18 años.

 En el primer rango de edad de 10 a 12 años, lo que equivale a estudiantes de


primaria e inicios de la ESO participaron 3 personas, un 5,6%.
 En el rango de 12 a 14 años participaron 15 personas lo que equivale a un
27,8% de los participantes.
 De los 15 a los 16 años hay un 20,4% de participaciones con 11 participantes.
 Finalmente, de los 17 a los 18 años es el rango con más participaciones con un
46,3% y 25 participaciones.

23
Esto último dato con mayor participación es algo positivo debido a que a esta edad
en la que se llega a la mayoría de edad empiezan problemas significativos como la
búsqueda de independencia y un desarrollo de la personalidad y autoconocimiento más
profundo.

EDAD DE LOS ENCUESTADOS


RANGO DE EDAD Frecuencia Porcentaje
10-12 3 5,6 %
12-14 15 27,8 %
15-16 11 20,4 %
17-18 25 46,3 %
Total 54 100%

Ilustración 4 – Edad de los encuestados (sobre 54)

24
Respecto a la ocupación actual la mayoría de los participantes son estudiantes de
Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O) con un 54,9% de los encuestados y 28
participantes, después un 21,6 % son estudiantes de bachillerato con 11 participantes y
un 15,7% con 8 participantes son estudiante de grado medio, grado superior o
formación profesional. Los 4 encuestados restantes 2 de ellos se encuentran trabajando
y otros dos cabría la posibilidad de que cursen otros estudios diferentes, no trabajen ni
estudien o tengan otro tipo de situación.

Ilustración 5 – Ocupación Actual – Formulario Google

Finalizando las preguntas del principio de la encuesta un 72,5% o 37 personas


tienen una familia tradicional o convencional, la cual está formada por familias
constituidas por la pareja unida a través del matrimonio y sus hijos (De Gregorio, 2004).

Es normal que este tipo de familia sea la que predomina en la encuesta ya que
una gran mayoría de los jóvenes encuestados pertenecen a familias árabes. Un 13,7% de
los encuestados, lo equivalente a 7 personas pertenecen a una familia monoparental, las
cuales son aquellas en las que los hijos son responsabilidad de un solo progenitor que
convive con ellos (Cortes y Cantón, 2010).

Un 6% de los encuestados lo que corresponde a 3 personas pertenecen a una familia


binuclear o reconstruida las cuales son formadas por una pareja adulta en la que al
menos uno de los cónyuges tiene un hijo de una relación anterior (Pereira, 2002).

25
Ilustración 6 – Tipo de familia - Formulario Google

Pereira (2002) expresa que las familias reconstituidas son familias que nacen de
la pérdida, ya que las mismas se originan a partir de la muerte de uno de los cónyuges o
la separación o divorcio de uno o ambos cónyuges. Por este motivo, ambos casos
constituyen una pérdida que deberán asumir todos los miembros de la familia,
comenzando un proceso familiar de duelo.

Al igual que pasa con las familias monoparentales esto puede afectar a la salud mental
de estos jóvenes tanto como perciben al mundo y como se perciben a ellos mismos. En
el caso del abandono de uno de los progenitores puede causar una herida de abandono
que afecte o haya afectado directamente a la autoestima del joven.

Finalmente, un 7,8% de los encuestados, lo que equivale a 4 personas tienen otro tipo de
núcleo familiar.

Ilustración 7 – Amistad - Formulario Google

26
Empezando la interpretación de las preguntas de la segunda parte de la encuesta
la primera pregunta trata de la relación entre iguales. Con esta pregunta quería ver como
se sienten en relación a la amistad.

La respuesta de la gran mayoría de ellos es bastante positiva ya que más de un 50% de


los encuestados responden positivamente a la respuesta,

Respecto a el 37,3% de los encuestados que responden con neutralidad o negativamente


esto es algo que puede afectar de una manera adversa a la autoestima, según el estudio
de la Fundación Santa María Jóvenes Españoles del año 1999, los amigos y compañeros
son el segundo aspecto mis importante para los adolescentes, después de la familia y
antes incluso que cuestiones relacionadas con ganar dinero, tener una vida sexual
satisfactoria o los estudios, la formación y el trabajo (Elm et al., 1999).

Ilustración 8 – Aceptación – Formulario Google

Siguiendo con la relación entre iguales, la otra pregunta trata de si los jóvenes
encuestados se sienten aceptados por su grupo de iguales.

Esta pregunta me ha sorprendido ya que solo 10 de los jóvenes responden con


neutralidad y 4 negativamente. Estos 4 jóvenes en la otra pregunta también
respondieron que no tenían muchos amigos.

Como dije anteriormente la relación entre iguales durante este periodo de edad es muy
importante ya que afecta en todos los demás ámbitos y esta falta de aceptación puede
desembocar en problemas de salud mental.

27
Ilustración 9 – Soledad – Formulario Google

La falta de autoestima puede contribuir a la soledad ya que una persona con baja
autoestima puede tener dificultades para establecer y mantener relaciones saludables
con familiares y entre iguales. La soledad en la familia puede crear un vacío emocional
y que el joven se sienta poco valorado y apoyado.

Nueve de los jóvenes de esta encuesta responden de manera neutral y nueve de manera
negativa, esto se puede dar por múltiples factores uno de ellos puede ser que tengan
miedo a estar solos con ellos mismos debido a que tengan ansiedad o pensamientos
negativos hacia ellos mismos. Un factor que se asocia con frecuencia a la soledad
durante la adolescencia está dado por los cambios en la estructura familiar y las
características de la relación padres-hijos.

Aspectos como desintegración familiar, familias reconstituidas, entre otros, disminuyen


las relaciones familiares y aumentan comportamientos como abuso de drogas,
problemas emocionales y de la conducta, y bajo desempeño escolar

Ilustración 10 – Expectativas de futuro – Formulario Google

28
Respecto a las preguntas del contexto escolar, la primera pregunta trata de las
expectativas de futuro debido a que tener una baja autoestima puede provocar unas
expectativas de futuro bajas o negativas. Solo un 54,9 por ciento de los encuestados
tienen claro cuáles son sus expectativas de futuro.

Aunque la capacidad de orientarnos hacia el futuro se observa desde la infancia, su


forma, contenido y función cambiarán con la edad, y su capacidad para autodirigirnos
adquirirá mayor importancia en la adolescencia (Lewin, 1939)

Es a partir de los 12 años, aproximadamente, cuando la persona comienza a adquirir un


claro sentido del futuro (Oppenheimer, 1987)

Tener una baja autoestima puede influir negativamente en la forma de ver el futuro de
los jóvenes ya sea por falta de confianza en ellos mismos, miedo a fracasar o un
pensamiento catastrofista respecto al futuro.

Ilustración 11 – Fracaso – Formulario Google

Un bajo rendimiento escolar, una mala relación entre iguales o con la familia o
no verse bien con ellos mismos puede provocar que los jóvenes tengan sentimientos de
fracaso.

Un 23,5% de los encuestados responden con neutralidad y un 35,3% responden que se


sienten identificados con este sentimiento de fracaso. La presión académica y tener unas
bajas notas pueden provocar este sentimiento en los jóvenes. También puede darse por
la comparación entre iguales y la inseguridad.

29
Ilustración 12 – Autopercepción– Formulario Google

Al igual que con la pregunta anterior la finalidad es ver cómo se perciben estos
jóvenes a ellos mismos, un 13,7% responden con neutralidad y un 41,2% de los
encuestados casi la mitad afirman no sentirse bueno en nada de lo que hacen.

Esto al igual que con la sensación de fracaso y frustración puede deberse a altas
expectativas y presión familiar o presión de ellos mismos, un bajo rendimiento escolar y
compararse con los iguales. Este sentimiento de no sentirse realizado en el ámbito
académico, familiar o entre los iguales puede causar baja autoestima e incluso ser
detonante de enfermedades mentales.

Ilustración 13 –Atractivo – Formulario Google

Para los adolescentes la autopercepción y como se ven a ellos mismos es una de


sus prioridades. Verse mal o no estar a gusto con su físico les puede causar una baja
autoestima y más si esto esta agravado por una situación de acoso escolar en la que los
iguales se burlan de ellos debido a su físico.

30
Un 25,5% de los encuestados responden con neutralidad a esta pregunta y un 21,5%
afirman auto percibirse de manera negativa.

La insatisfacción se puede originar por la distorsión perceptiva, por la discrepancia entre


el cuerpo percibido y el ideal o, simplemente, por el disgusto con el propio cuerpo y
puede originarse por un entorno adverso a ciertas figuras ideales establecidas por la
sociedad. Los medios de comunicación, familiares, amistades y cultura pueden influir
en esta insatisfacción

Ilustración 14 – Satisfacción de la imagen corporal – Formulario Google

Respecto a la satisfacción con la imagen corporal, un 17,6% de los encuestados


responden con neutralidad a esta pregunta y un 27,4% de forma negativa.

Durante esta etapa las mujeres jóvenes se preocupan más por perder peso y los hombres
jóvenes por perder peso y ganar masa muscular (McCabe & Ricciardelli, 2005). Esto
explica que durante estas edades sean bastante comunes trastornos de la conducta
alimentaria tales como vigorexia, anorexia y bulimia.

Barriguete, en el 2003, menciona que en las sociedades occidentales industrializadas


estos trastornos presentan una mayor prevalencia y ocurren en todas las clases sociales,
no sólo en niveles socioeconómicos medio y alto.

La Facts of life, 2002 reporta que las más afectadas suelen ser las mujeres entre 15 y 24
años y por género, se ha visto un aumento de la incidencia de los trastornos alimentarios
en las mujeres adolescentes de los países de occidente (Taylor, 2007)

31
Los medios de comunicación influyen en la existencia de un modelo ideal de
belleza establecido y compartido socialmente, lo que se traduce en una presión
significativa para los miembros de una sociedad, por la importancia que se concede al
atractivo para triunfar en todas las áreas. Unikel (2000) menciona que la insatisfacción
corporal, la excesiva preocupación por el peso y los trastornos alimentarios han venido
incrementándose de manera consistente en las escuelas

Ilustración 15 – Importancia – Formulario Google

Sentirse importante es algo imprescindible en esta etapa ya que favorece tener


un buena autoestima, sobretodo sentirse importante con la familia y los iguales.

El 31,4% de los encuestados responde con neutralidad y un 21,5% responde que no se


sienten importantes. Sentirse poco importante o irrelevante para ciertas personas
importantes en su vida como padres, maestros o amigos puede repercutir de una
manera negativa en su autoestima y autoconcepto.

Ilustración 16 – Orgullo de sí mismos – Formulario Google

32
Al igual que con la pregunta anterior, este tipo de valoraciones están bastante
relacionadas con factores externos tales como familiares y docentes, debido a que el
apoyo de estos puede influir en su percepción sobretodo a un nivel académico.

Un 17,6% de los encuestados responde de una manera neutral ante la pregunta de si se


sienten orgullosos de ellos mismos y un 13,7% de los encuestados afirma no sentirse
orgullosos de ellos mismos.

Ilustración 17 – Auto aprecio – Formulario Google

Esta pregunta está relacionada con los pensamientos de ideación suicida. En esta
pregunta un 26,5% de los encuestados responden neutral y un 11,8% reconocen no
sentir aprecio hacia su persona.

La ideación suicida es un fenómeno complejo en donde intervienen factores tanto


personales, como familiares y escolares (Cheng, Tao, Riley, Kann, Ye, Tian, Tian, Hu y
Che, 2009).

Junto con los contextos familiar y escolar el factor personal o psicológico representa el
otro escenario en donde las variables que lo representan tienen una mayor relación con
la ideación suicida que las variables que representan los escenarios familiar y escolar
(Sánchez-Sosa, 2009; Sun, Hui y Watkins 2006)

Entre las variables psicológicas, se ha demostrado que la autoestima es una variable


particularmente importante para explicar la ideación suicida. Miranda, Cubillas, Román
y Valdez (2009) encontraron que el grupo con ideación suicida presentaba una
autoestima significativamente más baja que el grupo sin ideación.

33
Las personas con bajos niveles de autoestima suelen tener más emociones
negativas tales como ansiedad, tristeza o depresión, así como ansiedad social,
sentimientos de soledad de vergüenza o de culpa y en algunos casos hasta pueden
desarrollar neuroticismo (Leary &Mc Donald,2003)

Ilustración 18 – Autovaloración – Formulario Google

La autovaloración en los adolescentes es un aspecto crucial de su desarrollo


emocional y social para un buen desarrollo psicológico.

Un 19,6% de los encuestados presenta neutralidad ante la pregunta de si debería


valorarse más a sí mismo y un 62,8% piensa que si deberían valorarse más.

La satisfacción vital refleja el bienestar subjetivo personal o el grado en que un


individuo valora de forma favorable su calidad de vida (Veenhoven, 1995) En cierta
medida, esta satisfacción con la propia vida es el resultado de una combinación entre la
percepción que tiene el sujeto de sí mismo y de su entorno a nivel micro y macrosocial,
por lo que algunas variables como la autoestima y algunos rasgos de la personalidad
están en la base de la satisfacción vital (Diener, Suh, Lucas, y Smith, 1999).

En cuanto a la relación que estas autovaloraciones tienen con el género de los


adolescentes, la mayor parte de las investigaciones encuentran diferencias significativas
en la autoestima y observan menores puntuaciones en las chicas (Chabrol et al., 2004;
Khanlou, 2004; Walker, 2000).Respecto a los factores asociados a la autovaloración
durante la adolescencia, son numerosos los estudios que señalan la relación entre el
estilo educativo parental y la autoestima o la satisfacción vital, mostrando que los
chicos y chicas que se sienten

34
apoyados y queridos por sus progenitores son quienes obtienen puntuaciones más altas
en escalas que miden estos constructos, aunque otras dimensiones parentales, como el
uso de técnicas de control inductivas o la promoción de autonomía, también se han
asociado positivamente a las autovaloraciones favorables (Ash y Huebner, 2001; Lee,
Daniels, y Kissinger, 2006).

Finalmente algunas de las aportaciones relevantes de los jóvenes encuestados son las
siguientes:

“La gente hoy en día no se valora a sí misma, las redes han afectado mucho a
bastantes personas en el sentido de idealizar las cosas. Creo que cada uno tiene
que estar a orgulloso de ser quien es.”
“Falta de confianza en mí misma”
“Me gusta todo de mi”
“Me gusta como soy aunque en esta sociedad es difícil contentarse a uno
mismo”
“Siento que ayudo a mucha gente y que es mi responsabilidad ayudar sin
esperar nada a cambio”
“No hay que dejarse llevar por lo que te digan porque luego te crees cosas que
a lo mejor no es verdad”
“Estoy bien, pero no siempre”

Análisis de alcance de trabajo y oportunidades o


limitaciones del contexto
Algunas de las limitaciones metodológicas que he tenido para realizar la
encuesta es el tamaño de la muestra ya que es de 54 participantes de los cuales solo
dieron autorización 51 participantes y el método de análisis utilizado ya que a la hora de
analizar y interpretar los resultados ha sido bastante confuso y complicado.

El sesgo de respuesta también ha sido un problema debido a que muchos de los


participantes han respondido con neutralidad a la mayoría de las preguntas ya sea por
presentarse de una manera más positiva de lo que verdaderamente piensan a pesar de
que la encuesta es anónima o por desinterés.

35
También podría ser una limitación conocer a muchos de los participantes de la
encuesta debido a que ellos han podido pensar que yo sabría de quien era cada respuesta
eso les ha limitado a responder honestamente por desconfianza o miedo a pesar de
previamente avisar de que era una encuesta anónima. Algunos de los encuestados
pueden también tener dificultad para autoevaluarse de una manera subjetiva y cada
persona puede interpretar las preguntas de una manera diferente según su contexto.

La autoestima no es algo estático depende la situación en la que se encuentre la


persona y puede influir en su evaluación ciertos aspectos contextuales tales como el
estado anímico, el rendimiento escolar o situaciones o eventos que hayan tenido
recientemente de contestar la encuesta.

Respecto a los ámbitos de investigación se pueden realizar más preguntas sobre


la relación con los docentes y los progenitores y familiares para observar cómo afecta a
la autovalidación de los jóvenes y si realimente les produce presión las expectativas y
opinión de estos tanto en el contexto escolar como en el personal.

También creo que algunas de las preguntas realizadas son repetitivas y parecidas lo cual
puede ser positivo debido a que así se observa si responden con honestidad realmente
pero también es negativo debido a que podría haber utilizado esas preguntas para
obtener más información acerca del pensamiento de ideación suicida, la relación con el
contexto de los jóvenes o la comparación social con los iguales.

Como oportunidades cabe destacar que durante el Practicum hice una intervención con
estos jóvenes y descubrir que en muchos la problemática de tener una baja autoestima
era una realidad y que les afectaba en muchos ciertos contextos como el rendimiento
escolar. El tema del autoconcepto y la autoestima son temas recientes y relevantes en la
sociedad al igual que el rendimiento académico, acoso escolar e ideación suicida por lo
que no he tenido problema de encontrar información acerca de estos temas.

Finalmente, la mayor oportunidad a la hora de hacer este trabajo de fin de grado es que
me interesaba bastante el tema y me había informado previamente de este ya que todo lo
relacionado con la psicología me interesa y el ámbito de menores y adolescencia es el
que más me gusta trabajar por lo que me ha ayudado bastante que el tema me motivara y
lo viese importante como tema de estudio para la Educación Social.

36
Conclusiones finales:
El objetivo principal de este trabajo es demostrar por qué es importante la investigación
de la correlación entre tener una baja autoestima en la adolescencia en determinados
ámbitos.

Empezando por el ámbito escolar mediante la encuesta he podido observar que la


relación con los iguales, con los padres y docentes es muy importante en este contexto
debido a que el sentimiento de no aceptación o soledad puede afectar de una manera
negativa y que los adolescentes tengan la sensación de que su esfuerzo no vale nada o
no son buenos en ciertos ámbitos. Respecto a este ámbito creo que es al que habría que
darle más importancia ya que los jóvenes encuestados son en el que presentan peores
resultados, auto percibiéndose de una manera negativa en este contexto.

En el ámbito de la relación con los iguales la gran mayoría de los jóvenes dice tener
buena relación con estos y sentirse aceptado en su grupo de iguales.

Es cierto que en esta encuesta no he indagado mucho en la relación con los familiares
únicamente en la pregunta de si se sienten a gusto cuando están solos en casa y debería
haber dado más importancia al tema de la relación con familiares cercanos y docentes
ya que como vimos anteriormente son relaciones de vital importancia en esta etapa
sobre todo a nivel de sentirse validado e importante para estos

Las respuestas de la encuesta en general me han sorprendido debido a que pensaba que
serían más negativas a pesar de ser una muestra pequeña, también es cierto que depende
la pregunta las respuestas varían, por ejemplo, estos jóvenes tienen una percepción más
positiva a un nivel físico que de ellos mismos que a un nivel mental. Una gran mayoría
de ellos piensan que deberían valorarse más a sí mismos ya sea de una manera física o
psicológica. Finalmente, en el tema de la ideación suicida en relación con la autoestima
creo que es al que más importancia hay que darle debido a la gran prevalencia y a que es
un problema a nivel global en nuestra sociedad.

37
A pesar de que es una muestra como he dicho anteriormente bastante pequeña con esta
encuesta he podido demostrar que, aunque sea un pequeño porcentaje de estos jóvenes
tienen problemas de autovalidación de percepción y de autoestima y no únicamente
consiste en que no se sientan a gusto con su imagen corporal sino que tampoco se
sienten a gusto en ámbitos tan importantes como el familiar, el escolar y con los iguales.

La muestra de encuestados que presentan una baja autoestima suele responder casi todas
las preguntas de una manera negativa por lo que les está impactando en todos los
ámbitos de su vida diaria y por las respuestas a ciertas preguntas podrían desarrollar
ansiedad, estrés, depresión o otros problemas psicológicos.

En relación a la edad y al género de los participantes no tengo nada que destacar


excepto que la gran mayoría de la muestra son mujeres entre 17 y 18 años. Por último
destacar también el hecho de que muchos de los encuestados responden con neutralidad
lo cual puede significar que no tienen una autopercepción mala de ellos mismos pero
tampoco buena o que no están seguros realmente de cómo se sienten. Esta
incertidumbre acerca de cómo se sienten y como se perciben también es algo común en
estas edades y se debería tratar y estudiar en ámbitos como la Educación Social ya que
aprender a entenderse y tener un buen equilibrio emocional y un buen desarrollo de la
personalidad es imprescindible a estas edades para en un futuro tener un buen desarrollo
psicológico y evitar problemas en ciertos ámbitos que trata la Educación Social como el
consumo de estupefacientes, el fracaso escolar o la ideación suicida.

38
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