LOS SISTEMAS POLITICOS:
Sistema político es la entidad en el cual concluyen los actores políticos. Las
instituciones políticas son, a su vez, las partes integrantes de un subsistema
político que es lo que se denomina régimen político.
Un sistema político es la plasmación organizativa de un conjunto de interacciones
que son estables a través de las cuales se ejerce la política en un contexto
limitado por la población.1 Este sistema está formado por agentes, instituciones,
organizaciones, comportamientos, creencias, normas, actitudes, ideales, valores y
sus respectivas interacciones, que mantienen o modifican el orden del que resulta
una determinada distribución de utilidades, conllevando a distintos procesos de
decisión de los factores, que modifican la utilización del poder por parte de lo
político a fin de obtener el objetivo deseado. Trata de satisfacer las necesidades
de una población.
DEFINICIÓN DE ESTADO DESDE LA PERSPECTIVA JURÍDICA
En el ámbito disciplinario de la Ciencia Política, el Estado constituye el objeto de
estudio privilegiado de ésta. Junto con el poder, desde los tiempos antiguos la
reflexión sobre la organización política de la sociedad se ha centrado en alguno o
en ambos conceptos poder y Estado. Para una mejor delimitación del concepto
conviene destacar que por Estado nos referimos a la comunidad política, es decir
a aquella organización que tiene que ver con intereses colectivos, a diferencia de
otras organizaciones sociales que existen desde las primeras comunidades
primitivas como la familia. Las fuentes principales para su estudio han sido, por
una parte, la historia de las instituciones políticas y por otra, la historia de las
doctrinas políticas. De acuerdo con Bobbio (1989, p. 69), esta última precedió al
estudio de las instituciones que integran el sistema político. En efecto, Carlos
Gómez Díaz de León principio se centró en la relación entre gobernante y
gobernado y posteriormente se hizo necesario el analizar las instituciones políticas
para reconstruir el contexto en el que se daban estas relaciones entre ambos
actores sociales. En este sentido conviene hacer una aclaración que nos permitirá
comprender mejor ambos conceptos, Estado y Sistema político.
LA TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS Y LAS TEORÍAS DE SISTEMAS
Desde su inicio, la ciencia política había recibido la influencia del derecho, la
historia, la filosofía y la sociología, pero desde los años cincuenta la economía por
un lado, y la psicología, la antropología, la sociología política, la cibernética y la
biología, por el otro, introdujeron métodos que ayudaron a enriquecer las formas
de explicación disponibles para los investigadores, haciendo posible ampliar las
bases metodológicas para el diseño, conducción e interpretación de la
investigación.
La influencia de la teoría de sistemas, o mejor dicho de las teorías de sistemas en
la ciencia política tuvo varias vertientes que dominaron distintas formas de
interpretación política y que derivaron en la observación más minuciosa y
consistente de los fenómenos. Antes de entrar al estudio de ellas, podemos ubicar
la noción de sistema como una idea en el contexto del pensamiento social, más
que como un descubrimiento científico reciente. Lo anterior, porque podemos
identificar distintas aproximaciones del pensamiento humano a la forma en que las
cosas funcionan,
que se asemejan en mucho a los modelos creados por las distintas corrientes del
pensamiento sistémico desde el siglo XVIII con la revolución científico–tecnológica
que marcó el nacimiento de una era con intereses, prácticas y formas de pensar
diametralmente distintas a las que había hasta el momento.
Las explicaciones de la organización de las cosas, determinada por la racionalidad
o por la suerte, fueron elementos fundamentales en las primeras
conceptualizaciones formales sobre la idea del sistema.4 El nacimiento de una
visión orgánica de los seres vivos –donde las partes se dejaron de estudiar como
elementos aislados y se identificaron como componentes de un todo, con lo que
se generaban posibilidades de explicación de procesos, puntos de coordinación,
funciones, etc., que no era posible observar– fue la base de lo que después se
llamó teoría de sistemas. A partir de la idea de la "complejidad organizada" o la
interrelación de muchos componentes, aunque no de manera infinita, se dio la
posibilidad de avanzar en la construcción de un esquema que permitiera mantener
las necesidades planteadas por la investigación de relaciones causales, con
elementos complejos, de una o más variables, pero observando también
problemas de orden, forma e interconexión, con lo que surgió la "Teoría general
de sistemas".
Un conjunto de esfuerzos provenientes de disciplinas como la química, la biofísica,
la fisiología, la biología, algunas partes de las matemáticas, la termodinámica, la
psiquiatría, etc., hicieron posible la creación del modelo de sistemas abiertos,
definiendo propiedades como el todo, la suma de las partes, el crecimiento, la
competencia interna, los procesos, la centralización, la descentralización, los fines,
el dinamismo, la estática, etc. A su vez, algunas interpretaciones de la cibernética,
la electrónica, partes de la física y la química, crearon otro tipo de aproximaciones
sistémicas cerradas para el tipo de fenómenos que enfrentaban.
En este sentido, podemos identificar tres tipos del uso de la palabra "sistema". Por
un lado, podemos referirnos al sistema como una descripción de algo. Es decir, un
sistema es un conjunto de elementos que se interrelacionan entre ellos y con el
ambiente.5 Este uso es básicamente definitorio del objeto que queremos estudiar,
pero no va más allá, pues no cuenta con elementos teóricos que impliquen una
discusión sobre su potencial de explicación para un fenómeno en particular.
En una segunda utilización, el sistema se refiere a las maneras de construir
explicaciones sobre cómo un conjunto de elementos se estructura, se relacionan y
se conectan con el ambiente. Sirve para plantear las diferencias al interior de los
enfoques sistémicos dentro de la propia teoría de sistemas. Esto es relevante para
nuestro objeto de estudio, puesto que concebir el origen de nuestras perspectivas
sistémicas nos ayuda a entender las técnicas que se emplean para la medición y
explicación de su comportamiento.
El tercer uso es el de la aplicación de una perspectiva específica sobre los
sistemas que incluye conceptos analíticos, metodologías y enfoques sobre el
concepto de sistema en el estudio de un fenómeno. En este sentido, las siguientes
partes de este documento se refieren a la segunda y tercera formas de su
utilización en la disciplina.