UNIVERSIDAD DE HUÁNUCO
FACULTAD DE INGENIERÍA
E.A.P. INGENIERÍA AMBIENTAL
ASIGNATURA
CONTAMINACION Y TRATAMIENTO DE SUELOS
TRATAMIENTOS BIOLOGICOS DE SUELOS
CONTAMINADOS
DOCENTE:I NG. SIMEÓN CALIXTO VARGAS 2 0 2 4 -I
TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS
La biorrecuperación se define como todos aquellos tratamientos de
recuperación que degradan contaminantes orgánicos o disminuyen la
toxicidad de otros contaminantes inorgánicos como metales tóxicos a
través de la actividad biológica natural, principalmente la de los
microorganismos, mediante reacciones que forman parte de sus procesos
metabólicos. Estos tratamientos utilizan bacterias, hongos y plantas para
detoxificar las sustancias de riesgo para el hombre y el medio ambiente.
Para que los tratamientos de biorrecuperación de suelos sean efectivos no
sólo hay que tener en cuenta factores biológicos, como la existencia de
poblaciones microbianas susceptibles de transformar los contaminantes, la
presencia de nutrientes y oxígeno u otros aceptores de electrones
alternativos, sino también factores ambientales como el tipo de suelo, la
temperatura y el pH.
En la actualidad, hay un interés creciente por los métodos de recuperación
biológicos ya que prometen tecnologías más sencillas, más baratas y más
respetuosas con el medio ambiente que otros tratamientos en los que los
contaminantes son simplemente extraídos y transportados a otros lugares.
Sin embargo, la eficacia de los tratamientos de biorrecuperación está
todavía en general por comprobarse. Las estrategias de biorrecuperación
que funcionan en un lugar determinado no tienen por qué funcionar en otro,
y los procesos de biorrecuperación que se llevan a cabo en el laboratorio
puede que no tengan el mismo éxito cuando se extrapolan a los estudios
de campo. En vt técnicas de recuperación de suelos contaminados
cualquier caso, un factor limitante para la biorrecuperación es que todavía
no se conocen en profundidad los mecanismos que controlan el crecimiento
y la actividad de los microorganismos en ambientes contaminados.
Si se dispusiera de modelos capaces de predecir la actividad de los
microorganismos durante los tratamientos de biorrecuperación, se
resolverían muchas de las cuestiones que hoy se desconocen y, aunque la
biorrecuperación actual está todavía lejos de este objetivo, sí parece que se
pueda lograr en un futuro no muy lejano. Así, los avances en los métodos
de secuenciación de ADN y de análisis de expresión y función génica,
además de los adelantos en el desarrollo de modelos del metabolismo
microbiano, están revolucionando el estudio de la microbiología ambiental
1. Procesos in situ
La principal ventaja de los tratamientos biológicos in situ frente a los ex situ
es que el suelo tratado no tiene que ser excavado ni transportado, con lo
que los costes se abaratan. Sin embargo, generalmente requieren más
tiempo para su desarrollo, están sujetos a la heterogeneidad de las
características de los suelos y acuíferos y su eficacia es más difícil de
verificar.
Biodegradación asistida
La Biodegradación es el proceso por el cual microorganismos indígenas o
inoculados (bacterias y hongos) metabolizan los contaminantes orgánicos
que se encuentran en suelos y/o el agua subterránea, convirtiéndolos en
productos finales inocuos. En este proceso, los contaminantes orgánicos
son biotransformados porque generalmente los microorganismos pueden
utilizarlos para su propio crecimiento como fuente de carbono y energía y,
en el caso de que no sean capaces de crecer a partir de ellos, pueden
seguir transformándolos si se les aporta un sustrato de crecimiento
alternativo o cosustrato.
Para el crecimiento de los microorganismos es necesaria la presencia de
donadores y aceptores de electrones, una fuente de carbono y nutrientes
(N, P, K, S, Mg, Ca, Mn, Fe, Zn, Cu y elementos traza). El proceso más
básico del metabolismo microbiano es la transferencia de electrones desde
un substrato donante hasta un substrato aceptor. Los electrones son
necesarios para oxidar (o reducir) los compuestos orgánicos, que son la
fuente de carbono, a la forma química utilizada por los constituyentes
celulares y para generar la energía necesaria que posibilite la síntesis y el
mantenimiento de la biomasa.
Además de por compuestos naturales, los elementos requeridos para el
crecimiento celular pueden ser aportados por muchos contaminantes
orgánicos. La mayoría de los contaminantes orgánicos, típicamente
alifáticos o aromáticos, contienen diferentes grupos funcionales (-OH, -Cl, -
NH2, -NO2, -SO3, etc.). Estos compuestos orgánicos, actuando como
donadores de electrones, son oxidados durante el metabolismo microbiano
para proporcionar energía para el crecimiento celular y en muchos casos
terminan siendo mineralizados a dióxido de carbono y agua. Algunos de los
productos intermedios de esta oxidación pueden ser asimilados como
fuente de carbono durante el crecimiento celular. Los grupos funcionales
pueden ser utilizados como nutrientes o separados del esqueleto de
carbono cuando el compuesto es oxidado o reducido.
Hay tres procesos por los cuales los microorganismos pueden biodegradar
compuestos orgánicos: fermentación, respiración aerobia y respiración
anaerobia.
Durante la fermentación, los compuestos orgánicos son degradados
mediante una serie de reacciones enzimáticas que no implican una cadena
de transporte de electrones y pueden actuar como donadores de electrones
o como aceptores.
Durante la respiración aerobia, los microorganismos utilizan el oxígeno
como aceptor de electrones para la respiración microbiana. Cuando la
respiración tiene lugar en condiciones anaerobias, el oxígeno es
reemplazado por compuestos o elementos orgánicos o inorgánicos
oxidados que pueden ser utilizados como aceptores de electrones
alternativos, como el nitrato, iones metálicos (Fe(III), Mn(IV)), sulfato o
dióxido de carbono. Por su parte, los compuestos orgánicos pueden ser
metabolizados a metano, dióxido de carbono e hidrógeno
La biodegradación aerobia presenta las ventajas de que los organismos
aerobios crecen más rápido que los anaerobios y pueden mantener tasas
de degradación más elevadas pero requiere un constante suministro de
oxígeno que en frecuentes ocasiones puede limitar el proceso de
biodegradación.
Cuando la biodegradación no se puede llevar a cabo de forma natural
porque los microorganismos no disponen de los elementos esenciales para
ello en la zona contaminada, se requiere la intervención de actuaciones
ingenieriles encaminadas a estimular la actividad microbiológica. Así, la
biodegradación asistida acelera las reacciones de biodegradación
facilitando el crecimiento microbiano y optimizando las condiciones
medioambientales de la zona donde los microorganismos deben llevar a
cabo su función de descontaminación. Para que esta aproximación
funcione, el contaminante no debe ser recalcitrante, es decir, los
microorganismos deben tener la capacidad genética y fisiológica suficiente
como para degradar la sustancia.
Fundamentalmente, la estimulación de la actividad microbiana natural
(bioestimulación) se realiza mediante el control de parámetros como el
potencial redox y las condiciones de humedad, y la adición de oxígeno u
otros aceptores de electrones (como nitrato o sulfato) y nutrientes tales
como el nitrógeno y el fósforo. No obstante, la adición de nitrógeno y
fósforo no es estrictamente necesaria porque suele haber elevadas
concentraciones de amonio en la mayoría de los suelos contaminados y el
reciclado de fósforo entre suelo, agua y bacterias suele ser suficiente para
soportar una limitada actividad microbiana (Tiedje, 1988; Alexander, 1994).
Cuando se estimula artificialmente la biodegradación in situ cerca de la
superficie, se utilizan galerías de inyección que permitan la infiltración en
los suelos de agua enmendada con donadores de electrones y/o nutrientes
Biotransformación de metales
Los microorganismos están íntimamente relacionados con la biogeoquímica de los
metales a través de una serie de procesos que determinan su movilidad y
biodisponibilidad (Gadd, 2004). La interacción entre microorganismos y metales se
puede examinar desde dos puntos de vista (Alexander, 1994):
a) la influencia de los metales sobre la población microbiana y sus funciones; y
b) la influencia y el papel que juegan los microorganismos en la transformación
de los metales.
Hay un elevado número de investigaciones que han estudiado los efectos tóxicos
de los metales sobre la población microbiana y sus funciones, los factores
medioambientales que afectan a la toxicidad y los mecanismos implicados en la
resistencia a metales en distintos microorganismos (Baath, 1989; McGrath, 1994).
En este sentido, el bioaumento se perfila como un instrumento eficaz a la hora de
proteger en los suelos a las comunidades bacterianas indígenas de los efectos
tóxicos de los metales pesados, mediante la inoculación de bacterias que
muestren elevada resistencia a la toxicidad
Al contrario que los compuestos orgánicos tóxicos, los microorganismos no
pueden degradar ni destruir metales o cualquier otro compuesto inorgánico,
pero sí pueden controlar su especiación y transformación a formas más o
menos tóxicas mediante mecanismos de oxidación, reducción, metilación,
dimetilación, formación de complejos, biosorción y acumulación intracelular
(Alexander, 1994). En consecuencia, estos procesos controlan la
movilización o inmovilización de metales en suelos y pueden ser utilizados
para realizar tratamientos de biorrecuperación.
Los microorganismos pueden movilizar metales a través de lavado,
quelación por metabolitos microbianos y sideróforos, transformaciones
redox, metilación y consecuente volatilización. Dichos procesos pueden dar
lugar a la disolución de compuestos metálicos insolubles y minerales,
incluidos óxidos, fosfatos, sulfuros y menas metálicas, y a la desorción de
los metales de arcillas o materia orgánica del suelo (Gadd, 2004). Así,
determinadas bacterias oxidantes de hierro y/o azufre (Thiobacillus
thiooxidans, Thiobacillus ferrooxidans, Leptospirillum ferrooxidans) obtienen
energía a través de la oxidación del hierro ferroso y compuestos reducidos
de azufre, acidificando los suelos como consecuencia de la producción de
ácido sulfúrico y consecuentemente solubilizando sulfuros metálicos y otros
compuestos metálicos (Bosecker, 1997; Schippers and Sand, 1999) que
pueden ser eliminados de los suelos por lixiviado (Sreekrishnan and Tyagi,
1994).
Por otro lado, hay bacterias y hongos que pueden mediar en la metilación y
volatilización de Se (Thompson-Eagle and Frankenberger, 1992) y As
(Tamaki and Frankenberger, 1992). La mayoría de los compuestos
metálicos volátiles son más tóxicos que sus compuestos inorgánicos puesto
que los derivados orgánicos son lipofílicos y por tanto más activos
biológicamente. Sin embargo, el Se y el As son excepciones y sus formas
inorgánicas no metiladas son menos tóxicas que los derivados metilados
(Michalke et al., 2000). Existen microorganismos que movilizan metales,
metaloides y compuestos organometálicos a través de procesos de
reducción. Por ejemplo, la solubilidad de los metales se incrementa
mediante la reducción microbiana anaerobia de Fe(III) a Fe(II) y de Mn(IV)
a Mn (II)
La inmovilización microbiana de metales en suelos se lleva a cabo
fundamentalmente a través de los procesos de biosorción y acumulación
intracelular, y precipitación. El término de biosorción se utiliza para describir
la acumulación pasiva de metales y elementos radioactivos, solubles e
insolubles, por materiales biológicos mediante mecanismos de intercambio
iónico, adsorción y microprecipitación (Schiewer and Volesky, 2000).
Además, la biosorción también puede proporcionar núcleos de
cristalización para la formación de minerales estables (Southam, 2000;
McLean et al., 2002).
Fitorrecuperación
La Fitorrecuperación es una técnica emergente que utiliza la capacidad de
ciertas especies vegetales para sobrevivir en ambientes contaminados con
metales pesados y sustancias orgánicas y a la vez extraer, acumular,
inmovilizar o transformar estos contaminantes del suelo. Las plantas
utilizadas en la fitorrecuperación presentan mecanismos constitutivos y
adaptados para tolerar o acumular un elevado contenido de metales en su
rizosfera y en sus tejidos. El éxito de este tratamiento está controlado por la
selección de las especies vegetales adecuadas para recuperar un suelo
determinado, así como de la cuidada selección de enmiendas (materia
orgánica, agentes quelantes, cal, etc.) que permitan mejorar las
propiedades del suelo y fomenten la supervivencia y el crecimiento de las
plantas
La fitorrecuperación es un tratamiento natural, limpio y económico,
alternativo a otros procesos físicos y químicos más invasivos. De acuerdo
con Wenzel et al. (1999), se pueden distinguir cinco procesos básicos de
contención (fitoestabilización o fitoinmovilización) o eliminación
(fitoextracción, fitodegradación, fitovolatilización y rizofiltración) de
contaminantes por los que las plantas pueden ser empleadas en la
recuperación de suelos y aguas contaminadas:
I. La Fitoestabilización consiste en la reducción de la biodisponibilidad de
los contaminantes mediante la revegetación con especies vegetales
tolerantes a la toxicidad que inactiven los contaminantes para reducir el
riesgo para el medio ambiente y la salud humana e implica una mejora
mecánica de las propiedades físicas del suelo y su protección frente a la
erosión y el transporte de contaminantes. Por su parte, la Fitoinmovilización
provoca la inmovilización y reducción de la biodisponibilidad de los
contaminantes mediante la producción de compuestos químicos en la
interfaz suelo-raíz que inactiven las substancias tóxicas, ya sea por
procesos de absorción/adsorción o precipitación.
Mediante distintos mecanismos, la planta es capaz de secuestrar o
inmovilizar los contaminantes en la raíz y/o en su zona de influencia. Este
proceso limita la migración y biodisponibilidad de los contaminantes y, por
tanto, reduce significativamente los posibles efectos adversos al medio
ambiente y su transferencia a la cadena trófica.
La fitoestabilización permite inmovilizar contaminantes en el suelo a
través de su absorción y acumulación en las raíces o bien, por
precipitación en la zona de la rizosfera. Este proceso reduce la
movilidad de los contaminantes y evita su migración a las aguas
subterráneas o al aire. La fitoestabilización es efectiva en suelos de
textura fina con alto contenido de materia orgánica. Se aplica
principalmente en terrenos extensos en donde existe contaminación
superficial. Esta tecnología tiene como ventajas, sobre otros métodos
de remedión de suelos, que es de menor costo, fácil de aplicar y
estéticamente agradable. Algunas plantas empleadas con fines de
fitoestabilización son: Hyparrhenia hirta (Pb); Zygophyllum fabago
(Zn); Lupinus albus (Cd, As); Anthyllis vulneraria (Zn, Pb, Cd);
Deschampsia cespitosa (Pb, Cd, Zn); Cardaminopsis arenosa (Cd,
Zn); Horedeum vulgare, Lupinus angustifolius y Sécale cereale (As);
Lolium italicum y Festuca arundinaceae (Pb, Zn); y Brassica júncea
(Cd, Zn, Cu, Mn, Fe, Pb)
Algunas plantas empleadas con fines de fitoestabilización son:
Hyparrhenia hirta (Pb); Zygophyllum fabago (Zn); Lupinus albus (Cd, As);
Anthyllis vulneraria (Zn, Pb, Cd); Deschampsia cespitosa (Pb, Cd, Zn);
Cardaminopsis arenosa (Cd, Zn); Horedeum vulgare, Lupinus angustifolius
y Sécale cereale (As); Lolium italicum y Festuca arundinaceae (Pb, Zn); y
Brassica júncea (Cd, Zn, Cu, Mn, Fe, Pb)
II. La Fitoextracción, también llamada fitoacumulación, emplea la
capacidad de las plantas para extraer el contaminante, principalmente
metales, y acumularlo en sus raíces, tallos u hojas. Una vez terminado el
proceso, las plantas son retiradas junto con el contaminante y destruidas o
recicladas.
La planta absorbe los contaminantes (principalmente metales
traza) a través de las raíces y los acumula en grandes
cantidades en la biomasa aérea retirándose los contaminantes
del suelo a través de su cosecha. Cuando el metal fitoextraído
puede ser recuperado de la biomasa (biomena), obteniendo un
beneficio económico, el proceso se denomina fitominería.
La fitoextracción o fitoacumulación consiste en la absorción de
metales contaminantes mediante las raíces de las plantas y su
acumulación en tallos y hojas. El primer paso para la aplicación de
esta técnica es la selección de las especies de planta más adecuada
para los metales presentes y las características del emplazamiento.
Una vez completado el desarrollo vegetativo de la planta el siguiente
paso es cortarlas y proceder a su incineración y traslado de las
cenizas a un vertedero de seguridad. La fitoacumulación se puede
repetir ilimitadamente hasta que la concentración remanente de
metales en el suelo esté dentro de los límites considerados como
aceptables (Kumar et al, 1995). Algunas plantas empleadas para esta
técnica fitocorrectiva son: Thlaspi caerulescens (Cd); Sedum alfredii,
Viola baoshanensis y Vertiveria zizanioides (Zn, Cd, Pb); Alyssum
múrale, Trifolium nigriscens, Psychotria douarrei, Geissois pruinosa,
Homalium guillainii, Hybanthus floribundus, Sebertia acuminata,
Stackhousia tryonii, Pimelea leptospermoides, Aeollanthus
biformifolius y Haumaniastrum robertii (Ni); Brassica júncea,
Helianthus annuus, Sesbania drummondii (Pb); Brassica napus (Cu,
Pb, Zn); y Pistia stratiotes (Ag. Cd, Cr, Cu, Hg, Ni, Pb, Zn) A
III. La Fitodegradación consiste en la degradación de los contaminantes
por la acción de las plantas y de los microorganismos asociados a ellas.
Los contaminantes son metabolizados dentro de los tejidos vegetales y las
plantas producen enzimas, como la dehalogenasa y la oxigenasa, que
ayudan a catalizar la degradación. En el caso de la Rizodegradación o
Rizorrecuperación, la degradación tiene lugar alrededor de las raíces de las
plantas en contribución con las poblaciones rizomicrobianas. Las raíces
liberan sustancias naturales que suministran nutrientes a los
microorganismos asociados como bacterias, levaduras y hongos,
estimulando su actividad biológica.
En la fitodegradación las plantas y los microorganismos
asociados a ellas degradan los contaminantes orgánicos en
productos inofensivos, o bien, mineralizarlos hasta CO2 y H2O.
En este proceso los contaminantes son metabolizados dentro de
los tejidos vegetales y las plantas producen enzimas como la
dehalogenasa y la oxigenasa, que ayudan a catalizar la
degradación (Singh y Jain, 2003). La fitodegradación se ha
empleado para la remoción de explosivos como el TNT,
hidrocarburos halogenados, Bisfenol A, PAHs y pesticidas
organoclorados y organofosforados
IV. La Fitovolatilización, en la que la planta da lugar a la volatilización de
los contaminantes del suelo.
La fitovolatilización se produce a medida que los árboles y otras plantas en
crecimiento absorben agua junto con contaminantes orgánicos e
inorgánicos. Algunos de estos pueden llegar hasta las hojas y evaporarse o
volatilizarse en la atmósfera. Mediante este proceso se han eliminado
contaminantes como: compuestos orgánicos volátiles (benceno,
nitrobenceno, tolueno, etilbenceno y m-xileno), As, Se y Hg. Las plantas
Salicornia bigelovii, Brassica júncea, Astragalus bisulcatus y Chara
canescens se han empleado para la remediación de sitios contaminados
con Se
V. La Rizofiltración, que produce la absorción de metales en
aguas contaminadas a través de las raíces de las plantas.
La fitorrecuperación ha sido ampliamente utilizada para
recuperar suelos contaminados con metales pesados. Los
primeros bioacumuladores de metales registrados pertenecen al
género Thlaspi (T. caerulescens, T. rotundifolium y T. praecox)
(Brown et al., 1994; Wenzel and Jockwer, 1999; Walker and
Bernal, 2004; Vogel-Miku et al., 2005) aunque en la actualidad se
están utilizando un número importante de otras especies que son
capaces de extraer Zn, Pb, As, Cd, Cu, etc. (Brassica juncea,
Elsholtzia splendens, Hemidesmus indicus, Phragmites australis,
etc.)
La rizofiltracion utiliza las plantas para eliminar del medio hídrico
contaminantes a través de la raíz. En la rizofiltracion estas
plantas se cultivan de manera hidropónica. Cuando el sistema
radicular está bien desarrollado, las plantas se introducen en el
agua contaminada con metales, en donde las raíces los
absorben y acumulan. A medida que las raíces se van saturando,
las plantas se cosechan y se disponen para su uso final. Existe
una gran cantidad de estudios relacionados con la capacidad de
acumulación de contaminantes de diversas plantas acuáticas,
algunos ejemplos de ellas son: Scirpus lacustris (Cd, Cu, Pb, Mg,
Fe, Se, Cr), Lemna gibba (Pb, As, Cu, Cd, Ni, Cr, Al, Fe, Zn, Mn),
Azolla caroliniana (Hg, Cr Sr, Cu, Cd, Zn, Ni, Pb, Au, Pt), Elatine
Manda (As), Wolffia papulifera (Cd), Polygonum punctatum (Cu,
Cd, Pb, Se, As, Hg, Cr, Mn) y Myriophylhum aquaticum,
Ludwigina palustris y Mentha aquatic (Cu, Zn, Mn, Fe, Ni)
Al igual que en los procesos de biodegradación, la modificación genética de
plantas utilizadas en fitorrecuperación también puede mejorar los
mecanismos de descontaminación, tanto de compuestos inorgánicos
(Gleba et al., 1999; Bizily et al., 2000; Iimura et al., 2002) como orgánicos
(Doty et al., 2000; Shimizu et al., 2002).
La fitorrecuperación es un procedimiento que no perturba en gran medida
el suelo o el paisaje, de bajo coste y fácil aplicación, aunque presenta
inconvenientes como que es un proceso lento, está limitado a suelos poco
profundos, en ocasiones las elevadas concentraciones de contaminantes
pueden ser tóxicas para las plantas y requiere una buena gestión de la
biomasa resultante para impedir que los contaminantes entren en la cadena
trófica.
RIZODEGRADACIÓN
Las raíces de las plantas liberan ciertos compuestos (exudados)
al suelo de su entorno (rizosfera), estimulando la supervivencia,
el crecimiento y la actividad de los microorganismos de la
rizosfera que degradan los contaminantes orgánicos. La
eficiencia de esta tecnología puede ser incrementada
incorporando microorganismos con capacidad de degradar
contaminantes orgánicos o de aumentar su biodisponibilidad
(bioaumento) y/o mediante la adición de compuestos para
estimular los procesos de la simbiosis planta-microorganismo
(bioestimulación).
Bioventing
El bioventing es una técnica in situ de recuperación biológica que implica la
inyección a través de pozos de aire (u oxígeno) y, si es necesario, también
de nutrientes para estimular la actividad microbiana biodegradadora
(Mihopoulos et al., 2001). Este tratamiento utiliza los microorganismos
indígenas para biodegradar compuestos orgánicos adsorbidos en los
suelos de la zona no saturada, al contrario que el proceso de biosparging
que realiza lo mismo pero en la zona saturada. El bioventing es parecido a
la extracción de vapor del suelo pero, a diferencia de este último, trata de
potenciar lo más posible la biodegradación y minimizar la volatilización de
los contaminantes.
Cualquier sustancia biodegradable aeróbicamente es susceptible de ser
tratada con bioventing. En particular, esta técnica, al igual que el
biosparging, está especialmente indicada para hidrocarburos del petróleo
(Kampbell and Wilson, 1991; Balba et al., 1998; Malina et al., 1999;
Österreicher-Cunha et al., 2004), en especial de peso mediano porque los
ligeros tienden a volatilizarse rápidamente y se tratan mejor con la
extracción de vapor, mientras que los hidrocarburos más pesados tardan
más en biodegradarse
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FACULTAD DE INGENIERÍA
E.A.P. INGENIERÍA AMBIENTAL
ASIGNATURA
CONTAMINACION Y TRATAMIENTO DE SUELOS
TECNOLOGIAS DE REMEDIACION DE SITIOS
CONTAMINADOS
DOCENTE:I NG. SIMEÓN CALIXTO VARGAS 2 0 2 4 -II
INTRODUCCION
En el Perú, las actividades industriales, agrícolas, mineras y de hidrocarburos
tienen un impacto negativo sobre la calidad del suelo, abarcando miles de
kilómetros del territorio nacional. Debido a la relevancia que ha tomado el
cuidado ambiental, se han establecido lineamientos sobre la restauración de
sitios contaminados como reparación del impacto ambiental a través de
normativas establecidas en el Decreto Supremo N°11-2017-MINAM y el
Decreto Supremo N°12-2017-MINAM, en los que aprueban los criterios para
la gestión de sitios contaminados, debido al riesgo que representa, tanto para
la salud humana como para el ambiente.
Remediación
Biorremediación
Suelos contaminados de miles de sitios alrededor de los Estados Unidos,
han sido tratados utilizando procesos naturales sin la ayuda de la ingeniería
para mejorarlos, tratando así más de 15.000 áreas.
El uso de procesos naturales como parte de la remediación de un sitio es
llamada “atenuación natural”. Algunos de los procesos que se producen
pueden transformar contaminantes a formas menos toxicas para
inmovilizarlos reduciendo los riesgos. Tales procesos de transformación e
inmovilización resultan de las reacciones biológicas, químicas y físicas que
tienen lugar en la superficie.
Estas reacciones pueden incluir la biodegradación por
microorganismos en la superficie, las cuales ocurren naturalmente
por reacciones químicas y sorción geológica en la superficie. A
pesar del aumento en el empleo de estos procesos, la inclusión
de la atenuación natural en plantas de tratamiento de desechos
en los sitios de remediación puede ser controversial
especialmente en sitios grandes en los cuales las actividades
públicas están involucradas. Los miembros de las comunidades
cercanas al sitio de contaminación en general creen que la
atenuación natural es un proceso que no realiza ninguna acción.
Especial importancia tiene la diferencia entre contaminantes orgánicos e
inorgánicos; aunque en la atenuación natural las reacciones pueden convertir
completamente a algunos contaminantes en dióxido de carbono y agua y
ellos, también pueden alterar la movilidad de metales pero no pueden
destruirlos
El principio más importante de la biorremediación es que los
microorganismos (principalmente las bacterias) pueden ser utilizados para
degradar a los contaminantes o transformarlos en formas menos peligrosas.
Los microorganismos actúan contra los contaminantes sólo cuando ellos
tienen acceso a una variedad de materiales; compuestos que los ayudan a
generar energía y nutrientes para construir más células. En unos pocos
casos las condiciones naturales del sitio contaminado provee todos los
materiales esenciales en una enorme y suficiente cantidad como para que la
biorremediación ocurra sin la intervención humana, un proceso llamado
biorremediación intrínseca.
1. Reacciones Abióticas y Bióticas
En el ambiente, los contaminantes son sometidos a procesos de
degradación, tanto bióticos como abióticos. La contribución de las reacciones
abióticas en la transformación de compuestos químicos en el medio
ambiente tiene gran relevancia y debe ser tomada en consideración. En
muchos casos, los procesos abióticos y bióticos, son complementarios.
Por ejemplo, para algunos herbicidas, la primera etapa de degradación es
una reacción de hidrólisis abiótica, que es seguida por la degradación
microbiana del producto intermedio (Neilson y Allard, 2008). Las reacciones
abióticas más importantes son las transformaciones fotoquímicas y las
transformaciones químicamente mediadas como la hidrólisis, oxidación y
reducción.
Las principales reacciones microbianas de degradación que
ocurren en el suelo son oxidación, hidroxilación, N-desalquilación,
B-oxidación, descarboxilación, división éter, acoplamiento
oxidativo, rompimiento del anillo aromático (el tipo de enlace, la
posición específica y número de sustituyentes determina la
susceptibilidad a la escisión), escisión de anillo heterocíclico,
sulfoxidación, reducción (por ejemplo de enlaces dobles o triples,
de grupos nitro, reducción de sulfóxido y deshalogenación
reductiva), reacciones hidrolíticas, y reacciones sintéticas
(conjugación y condensación). Los dos últimos tipos de reacción
están a menudo involucradas en la degradación de moléculas
tóxicas
TECNOLOGÍAS DE REMEDIACIÓN
Las tecnologías de remediación de suelos y/o aguas subterráneas abarcan
todas aquellas operaciones que tienen por objetivo reducir la toxicidad,
movilidad o concentración del contaminante presente en el medio, mediante
la alteración de la composición de la sustancia peligrosa o del medio, a
través de acciones químicas, físicas o biológicas. Actualmente se dispone de
un amplio abanico de tecnologías de remediación de sitios contaminados,
algunas de aplicación habitual y otras aún en fase experimental, diseñadas
para aislar o destruir las sustancias contaminantes. Su elección depende de
las características intrínsecas del medio y del contaminante, de la eficacia
esperada para cada tratamiento, de su factibilidad técnico-económica y del
tiempo estimado para su ejecución.
2. Clasificación de Tecnologías de Remediación
Las tecnologías de remediación normalmente pueden agruparse en función de sus
características de operación o finalidad, según los siguientes criterios:
(i) Objetivo de la remediación,
(ii) Lugar en que se aplica el proceso de remediación y
(iii) Tipo de tratamiento utilizado. Además de los criterios anteriores, también pueden
clasificarse en base al grado de desarrollo técnico en el que se encuentran.
En función de los objetivos de remediación se puede distinguir las técnicas de
contención, que aíslan el contaminante en el medio, sin actuar sobre él, las técnicas
de confinamiento, que actúan mediante la alteración de las condiciones
fisicoquímicas del medio reduciendo la movilidad del contaminante, y las técnicas de
descontaminación, enfocadas en la disminución o eliminación de la concentración
de contaminantes presentes en el medio.
Según el lugar de aplicación del proceso de remediación, se habla de tratamientos
In Situ, cuando las tareas de remediación se realizan directamente en el sitio
contaminado, y de tratamientos Ex Situ, cuando se requiere de la extracción del
medio contaminado para su tratamiento posterior, ya sea en el mismo lugar
En la clasificación de las tecnologías según el tipo de
tratamiento aplicado se pueden distinguir los tratamientos
biológicos, que están enfocados en la degradación,
transformación y/o remoción de contaminantes mediante
la actividad metabólica natural de ciertos organismos, los
tratamientos físico químicos, que logran la destrucción,
separación y/o contención de contaminantes
aprovechando las propiedades físicas y/o químicas de los
contaminantes o del medio, y los tratamientos térmicos,
que utilizan altas temperaturas para volatilizar,
descomponer o fundir los contaminantes.
Finalmente, según su grado de desarrollo, son clasificadas como
Tecnologías Tradicionales aquellas utilizadas comúnmente a gran
escala, de probada efectividad y cuya información acerca de
costos y eficiencia es de fácil acceso. Aquellas tecnologías
propuestas más recientemente y que se encuentran en etapas de
investigación y/o desarrollo son clasificadas como Tecnologías
Innovadoras y la información en cuanto a su aplicación, costos y
efectividad es aún limitada.
Tratamientos Biológicos
Los tratamientos biológicos o tecnologías de biorremediación utilizan
organismos vivos (plantas, hongos, bacterias, etc.) para la degradación,
transformación o remoción de compuestos orgánicos tóxicos, dependiendo
de las actividades catabólicas de los organismos y de su capacidad natural
para utilizar los contaminantes como fuente de alimento y energía. Las rutas
de biodegradación de los contaminantes orgánicos varían en función de la
estructura química del compuesto y de las especies microbianas
degradadoras involucradas, pudiendo incluir reacciones de oxido-reducción,
procesos de sorción e intercambio iónico e incluso reacciones de
acomplejamiento y quelación que resultan en la inmovilización de metales.
Las tecnologías de biorremediación pueden emplear organismos propios del
sitio contaminado (nativos) o de otros sitios (exógenos), pueden realizarse In
Situ o Ex Situ, en condiciones aerobias (en presencia de oxígeno) o
anaerobias (sin oxígeno), entre otras condiciones características.
• Tratamientos Físico Químicos
Los tratamientos fisicoquímicos aprovechan las propiedades
físicas y/o químicas de los contaminantes o del medio
contaminado para la destrucción, separación o contención de la
contaminación. Este tipo de tecnologías generalmente son
efectivas en cuanto a costos y pueden concluirse en periodos
cortos, sin embargo, los costos pueden incrementarse cuando se
utilizan técnicas de separación donde los contaminan tes pueden
requerir de tratamiento o disposición final. Al igual que las
tecnologías de remediación, las fisicoquímicas pueden realizarse
In Situ o Ex Situ
Tratamientos Térmicos
Al igual que las tecnologías físico-químicas y a diferencia de las
biológicas, los tratamientos térmicos incluyen la destrucción,
separación y/o inmovilización de los contaminantes presentes en
el medio. Las tecnologías térmicas de separación producen
vapores que requieren de tratamiento; las destructivas producen
residuos sólidos y, en ocasiones, residuos líquidos, que requieren
de tratamiento o disposición final. Los procesos térmicos ofrecen
tiempos rápidos de limpieza, pero son generalmente de alto costo
debido a los costos propios en demanda de energía y equipos
específicos, además de ser intensivos en mano de obra. La
mayoría de las tecnologías térmicas pueden aplicarse In Situ y Ex
Situ
3. Fichas de Tecnologías de Remediación
A continuación se presenta información con mayor
detalle para aquellas tecnologías de remediación
consideradas de relevancia, incluyendo descripción,
ventajas y desventajas, estimación de costos, diagramas
de operación, ejemplos de aplicación, entre otros. Es
importante aclarar que los costos que se presentan son
promedios obtenidos de la aplicación de cada tecnología
en algunos países. La información ha sido compilada en
formato de ficha,
ATENUACIÓN NATURAL/ATENUACIÓN NATURAL MONITOREADA
Descontaminación/Contención
In Situ
Descripción
La atenuación natural se fundamenta en la ocurrencia de procesos
naturales de remoción o atenuación de la contaminación en suelos y aguas
subterráneas. La atenuación natural es un proceso que tiene lugar de
manera espontánea, como su nombre lo indica, hasta en los sitios más
contaminados. Sin embargo, para la exitosa remoción de una
contaminación, se necesita la existencia de condiciones adecuadas en el
área donde se ubica la contaminación, de lo contrario, el saneamiento no
será lo suficientemente rápido o acabado. El monitoreo de estas
condiciones, para asegurarse que la atenuación natural puede llegar a buen
fin, se define como atenuación natural monitoreada.
La atenuación natural en un sitio contaminado puede actuar a través de 4
vías principalmente:
• A través de la acción de los microorganismos presentes en el suelo y el
agua subterránea, que metabolizan el contaminante a agua y gases
menos tóxicos (CO2, CH4, etc.) o lo transforman a compuestos menos
nocivos.
• A través de la sorción de el o los contaminantes al suelo, formación de
NER y envejecimiento del suelo, procesos que limitará la movilidad del o
los contaminantes.
• Por dilución de la contaminación al moverse ésta a través del suelo y el
agua subterránea.
• Por evaporación de compuestos volátiles desde el agua subterránea y el
suelo.
Para considerar esta opción de remediación se requiriere
normalmente una etapa de modelamiento y evaluación de las tasas y
vías de degradación de el o los contaminantes y la predicción de la
concentración del contaminante en receptores en los límites de la
pluma, especialmente cuando la pluma está migrando o
expandiéndose. El principal objetivo del modelamiento del sitio es
demostrar que los procesos naturales de degradación reducirán las
concentraciones de el o los contaminantes por debajo de los
estándares de referencia o niveles de riesgo inaceptables. Es decir, el
modelamiento indica si la atenuación natural, en el caso puntual de
estudio, es viable como alternativa de remediación. Adicionalmente,
se realiza un monitoreo a largo plazo para confirmar que la
degradación de la contaminación está ocurriendo a tasas compatibles
con los objetivos de remediación.
ATENUACIÓN NATURAL/ATENUACIÓN NATURAL MONITOREADA
Descontaminación/Contención
In Situ
Ventajas:
• Menor generación o transferencia de residuos.
• Menos intrusivo y perturbador que otros métodos.
• Puede ser aplicada a un sitio completo o a parte de él, según los objetivos
de remediación que se quieran alcanzar.
• Pueden ser combinados con tratamientos activos de remediación.
• Los costos de remediación son menores a los de una remediación activa
Desventajas:
• Requiere tiempos de remediación mayores para alcanzar objetivos de
saneamiento, comparado con los tratamientos activos. Se requiere un
monitoreo regular y a largo plazo.
• La atenuación natural no es apropiada en caso de riesgo inminente por
contaminación.
• En ciertos sitios, los costos asociados al monitoreo de largo plazo pueden
ser excesivos.
• Si las tasas de atenuación natural son demasiado bajas, la pluma puede
continuar migrando.
• La biodegradación incompleta puede generar productos secundarios aún
más móviles y tóxicos que el compuesto parental.
• Usualmente es requerido el control de uso de suelo y de aguas
subterráneas.
Estimación de Costos Asociados
Los costos están asociados principalmente al monitoreo, el cual
incluye principalmente dos fases: la caracterización del sitio y la
realización del monitoreo a largo plazo. Estudios indican que los
costos de remediación, por ejemplo, de una pluma de solventes
clorados en aguas subterráneas por atenuación natural (alrededor de
900.000 USD) corresponden a un 50% de los requeridos por un
sistema convencional de bombeo y tratamiento. Asimismo, en India,
los costos asociados a la remediación por atenuación natural de
aguas subterráneas contaminadas por perclorato (1.100.000 USD)
demuestran ser entre un 50% y 1/3 más económicos que alternativas
convencionales como biobarreras pasivas, biobarreras activas y/o
bombeo y Tratamiento.
BARRERAS FÍSICAS DE CONTENCIÓN
Contención
In Situ
Las técnicas de contención mediante barreras físicas se utilizan para prevenir o
reducir significativamente la migración de los contaminantes orgánicos e
inorgánicos en suelos y aguas subterráneas.
Los tipos básicos de barreras empleados se describen a continuación:
• Barreras verticales: Se emplean In Situ con objeto de reducir los movimientos
laterales de los contaminantes, ya sea a través de lixiviados o por disolución en
las aguas subterráneas. Incluyen la instalación de muros pantalla, la inyección
vertical a presión de lechada de cemento o cemento-bentonita a través de
sondeos y el uso de tableros metálicos.
• Barreras de suelo seco: Se basa en la desecación del suelo para aumentar su
capacidad de retención de sustancias contaminantes líquidas, impidiendo así su
migración hacia los reservorios de agua subterránea. El aire seco vaporiza el
agua del suelo y conduce el vapor de agua hacia pozos de extracción.
• Sellado superficial: Su finalidad es evitar la exposición directa del suelo
a la contaminación, limitar la infiltración de agua de lluvia en el suelo
contaminado y controlar la volatilización de ciertos contaminantes a la
atmósfera. La superficie del suelo se puede sellar In Situ con materiales
naturales que reducen la permeabilidad, con aglomerados asfálticos u
hormigones y/o con láminas sintéticas.
• Sellado profundo: Consiste en alterar In Situ la estructura del suelo
contaminado para disminuir su permeabilidad y controlar así el avance de
la contaminación en profundidad. Normalmente se inyectan materiales
plastificantes en forma de lechadas (cemento-bentonita, silicato sódico o
mezclas de bentonita con resinas orgánicas).
BARRERAS FÍSICAS DE CONTENCIÓN
Contención
In Situ
Contaminantes orgánicos e inorgánicos. Las barreras físicas de contención
no están orientadas a ningún grupo particular de contaminantes.
Ventajas:
• Se pueden abarcar superficies extensas.
• Efecto de contención independiente del tipo de contaminante.
• Bajo costo y relativamente rápida implementación.
Desventajas:
• La mayoría de estas técnicas implican la construcción de obra gruesa de
envergadura.
• Estas técnicas sólo contienen contaminantes dentro de un área
específica.
• Algunos materiales de relleno no son capaces de resistir el ataque de los
ácidos fuertes, bases, soluciones salinas y algunos productos químicos
orgánicos. Algunas mezclas pueden ser desarrolladas para resistir
productos químicos específicos.
• Existe la posibilidad de que las paredes de lechada estén sujetas a
degradación o deterioro con el tiempo.
• El uso de esta tecnología no garantiza que la reparación en el futuro
puede no ser necesaria.
BARRERAS PERMEABLES REACTIVAS
Descontaminación
In Situ
Descripción
Constituye una técnica In Situ de descontaminación diseñada para
interceptar el paso del agua subterránea, eliminando así los contaminantes
presentes en ella mediante procesos físicos, químicos o biológicos. Se trata
de un sistema reactivo complementado por un sistema que conduce el flujo
de agua hacia la barrera. La zona de tratamiento se puede generar
directamente usando materiales reactivos tales como Hierro 0-valente (ZVI),
o indirectamente, usando materiales diseñados para estimular procesos
secundarios (por ejemplo, la adición de sustrato de carbono y nutrientes
para mejorar la actividad microbiana).
Su construcción puede consistir en unidades permanentes, semi-
permanentes o reemplazables. La configuración más
comúnmente usada es la de una zanja continua en la que se
rellena con el material de tratamiento. Esta zanja es
perpendicular a la intersección con la pluma y el flujo del agua
subterránea. Otra configuración frecuente es llamada “embudo y
puerta”, en la que paredes de baja permeabilidad (embudo)
dirigen las aguas subterráneas hacia una zona de tratamiento
permeable (puerta)
A medida que el agua subterránea contaminada traspasa pasivamente la
pared de tratamiento, los materiales de relleno o compuestos reactivos
pueden eliminar los contaminantes presentes en el agua mediante los
siguientes mecanismos:
• Transformación química: las sustancias dañinas se transforman,
mediante reacción química, en compuestos inocuos o inofensivos.
• Adsorción: Los contaminantes quedan atrapados en las paredes de la
barrera permeable. Se utiliza carbón activado, que es capaz de adsorber
las sustancias en su superficie.
• Precipitación: Utilizando agentes precipitantes, como la caliza, se induce
la precipitación de los compuestos nocivos, quedando retenidos en las
paredes de la barrera.
• Biodegradación: Mediante la estimulación del crecimiento de
microorganismos que transformen, en su metabolismo, las sustancias
contaminantes en CO2 y agua.
BARRERAS PERMEABLES REACTIVAS
Descontaminación
In Situ
Ventajas:
• Esta tecnología permite degradar o inmovilizar los contaminantes In Situ,
sin necesidad de bombearlos a la superficie.
• No requiere la entrada continua de energía, dado que es el gradiente
natural del flujo del agua subterránea el que se utiliza para transportar los
contaminantes a través de la zona de tratamiento.
• Una vez construidas, las barreras carecen de partes móviles,
equipamiento y ruido. Los materiales reactivos que se sitúan en las zanjas
no perjudican las aguas subterráneas ni a las personas.
Desventajas:
• Lentitud en el tratamiento, depende del flujo natural de agua subterránea.
• Dificultad de construcción y diseño (profundidad y ancho de la barrera
pueden quedar limitados por los equipos de excavación disponibles).
• Las barreras de tratamiento pueden perder su capacidad de reacción, lo
que requiere la sustitución del medio reactivo.
• La permeabilidad de la barrera puede disminuir debido a la precipitación
de sales.
• La actividad biológica o precipitación química pueden limitar la
permeabilidad de la barrera.
BIOAUMENTACIÓN
Descontaminación/Disminución de la Biodisponibilidad
In Situ
El principio de la bioaumentación es la utilización de microorganismos
altamente especializados para incrementar y mejorar la capacidad de
degradación de la población microbiana natural presente en los sistemas de
tratamiento de aguas residuales y suelos.
Consiste en inocular cepas microbianas (autóctonas e incluso cepas que
podrían estar genéticamente modificadas y con mayor capacidad para
restaurar entornos con alta concentración tóxica) que tengan la capacidad
para degradar el contaminante en cuestión, para promover su
biodegradación o su biotransformación.
Esta tecnología se utiliza cuando se requiere el tratamiento inmediato de un
sitio contaminado o cuando la microflora autóctona es insuficiente en
número o capacidad degradadora.
En diferentes bibliografías se ha reportado que inocular cultivos con
microorganismos autóctonos del sitio contaminado, realizando un cultivo
enriquecido, consigue mejores resultados en relación a la degradación de
compuestos orgánicos o biotransformación de elementos y/o compuestos
inorgánicos, debido a que éstos presentan el mecanismo enzimático
necesario para crecer bajo condiciones adversas.
El tamaño del inoculo a utilizar depende de:
• Tamaño de la zona contaminada.
• Parámetros físicos de las zonas contaminadas (porosidad).
• Dispersión de los contaminantes.
• Velocidad de crecimiento de los microorganismos degradadores.
BIOAUMENTACIÓN
Descontaminación/Disminución de la Biodisponibilidad
In Situ
Ventajas:
• Mejora la bioactividad.
• Reduce la DBO (Demanda Bioquímica de Oxígeno).
• Mejora la estabilidad del sistema.
• Reduce la formación de espuma.
• Mejora la sedimentación de sólidos.
• Reduce el volumen de lodos.
Desventajas:
• Antes de llevar a cabo la bioaumentación en un sitio,
deben realizarse cultivos de enriquecimiento, aislar
microorganismos capaces de co-metabolizar o utilizar el
contaminante como fuente de carbono, y cultivarlos
hasta obtener grandes cantidades de biomasa.
• En el caso que el contaminante no se pueda usar como
fuente de carbono, existirá una desventaja del tipo
económica.
BIOESTIMULACIÓN/BIODEGRADACIÓN ASISTIDA
Descontaminación
In Situ
La bioestimulación es una tecnología que tiene por objetivo acelerar el
proceso de biodegradación natural mediante la modificación del entorno a
través de la adición de nutrientes y/o aceptadores de electrones que, de
otro modo, pueden estar limitando la rápida conversión de compuestos
orgánicos contaminantes a productos finales inocuos.
Este tratamiento implica la circulación de soluciones acuosas (que
contengan nutrientes y/u oxígeno) a través del suelo contaminado para
estimular la actividad de los microorganismos autóctonos y mejorar así la
biodegradación de contaminantes orgánicos, o bien, la inmovilización de
contaminantes inorgánicos In Situ.
La aplicación de la bioestimulación en suelos suele implicar la infiltración o
inyección de agua subterránea o agua no contaminada en mezcla con
nutrientes y saturada de oxígeno disuelto u otra fuente de oxígeno, tales
como Peróxido de Hidrógeno.
Normalmente se utiliza un sistema de infiltración o riego por aspersión para
suelos superficiales contaminados. Se requiere de pozos de inyección para
los suelos con mayor compromiso de contaminación.
En climas fríos, la temperatura baja retarda el proceso de remediación. Para
los sitios contaminados con baja temperatura del suelo, pueden ser
utilizadas mantas de calor para cubrir la superficie del suelo, aumentando
así la temperatura y la velocidad de degradación.
Esta técnica puede ser clasificado como una tecnología
a largo plazo que puede tomar varios años para la
limpieza de una pluma.
Es un método conocido y efectivo para tratar aguas y
subsuelo que han padecido vertidos de hidrocarburos,
como también para la bioestabilización de metales en los
estratos anaerobios del suelo.
BIOTRANSFORMACIÓN DE METALES
Descontaminación
In Situ
Los microorganismos están íntimamente relacionados con la biogeoquímica
de los metales a través de una serie de procesos que determinan su
movilidad y biodisponibilidad. Al contrario que los compuestos orgánicos
tóxicos, los microorganismos no pueden degradar ni destruir metales o
cualquier otro compuesto inorgánico, pero sí pueden controlar su
especiación y transformación a formas más o menos tóxicas mediante
mecanismos de oxidación, reducción, metilación, dimetilación, formación de
complejos, biosorción y acumulación intracelular. En consecuencia, estos
procesos controlan la movilización o inmovilización de metales en suelos y
pueden ser utilizados para realizar tratamientos de biorrecuperación
Los microorganismos pueden movilizar metales a través de
lavado, quelación por metabolitos microbianos y sideróforos
(compuesto quelante de hierro secretado por microorganismos),
transformaciones bajo condiciones especiales de potenciales de
óxido-reducción (rédox), metilación y consecuente volatilización.
Dichos procesos pueden dar lugar a la disolución de compuestos
metálicos insolubles y minerales, incluidos óxidos, fosfatos,
sulfuros y menas metálicas, y a la desorción de los metales de
arcillas o materia orgánica del suelo.
Los microorganismos también pueden inmovilizar metales pesados a través
de su capacidad para reducir estos elementos a un estado redox más bajo,
generando especies metálicas menos bioactivas y con claras aplicaciones
en biorrecuperación. En este proceso, los microorganismos utilizan los
metales como aceptores de electrones y acoplan su reducción a la
oxidación de ácidos orgánicos, alcoholes, H2 o compuestos aromáticos, con
lo que este proceso también puede contribuir a la biodegradación de
compuestos orgánicos tóxicos.
La precipitación microbiológica de metales puede ser tanto el resultado de
la reducción disimilatoria microbiana, en la que la forma metálica resultante
termina en el medio extracelular, como la consecuencia secundaria de
procesos metabólicos no relacionados con el metal en cuestión.
BIOTRANSFORMACIÓN DE METALES
Descontaminación
In Situ
Las bacterias anaerobias sulfato reductoras dan lugar a la formación de
sulfuros que inmovilizan metales como el Zn, el Cd o el Cu y han sido
utilizadas con éxito en el tratamiento de aguas y lixiviados en biorreactores
y estudios pilotos en laboratorio. La mayoría de los estudios relacionados
con la precipitación en forma de fosfatos se ha realizado con la bacteria
Citrobacter, aislada de un suelo contaminado con metales, que posee
potencial para ser utilizada en tratamientos de biorecuperación. Asimismo,
determinados hongos producen oxalato cálcico, que controla la
disponibilidad de fosfato, y otros oxalatos metálicos capaces de secuestrar
diferentes metales como Cd, Co, Cu, Mn, Sr y Zn.
Ventajas:
• El sistema se auto-restablece debido al aumento de la
población bacteriana.
• Los metales pueden ser liberados fácilmente y recuperados.
• La actividad metabólica puede ser la única forma de lograr
cambios en estado de valencia o degradar compuestos órgano-
metálicos.
• Se puede emplear dos o más organismos de una manera
sinérgica.
Desventajas:
• Sólo se pueden tratar metales a bajas concentraciones debido
a su toxicidad (dependiendo de la resistencia de los
microorganismos).
• Se necesitan nutrientes (como fuente de carbono) para el
crecimiento.
• Los productos metabólicos pueden formar complejos con los
metales impidiendo la precipitación.
• La recuperación de los metales por desorción es limitada,
debido a que pueden formar uniones intracelulares.
BIOVENTILACIÓN
Descontaminación
In Situ
La tecnología de la bioventilación es relativamente nueva y su objetivo es
estimular la biodegradación natural de cualquier compuesto biodegradable
en condiciones aerobias.
El aire se suministra en el sitio contaminado a través de pozos, por
movimiento forzado (extracción o inyección) y con bajas velocidades de
flujo, con el fin de proveer solamente el oxígeno necesario para sostener la
actividad de los microorganismos degradadores.
BIOVENTILACIÓN
Descontaminación
In Situ
Ventajas:
• Como el objetivo de esta práctica es estimular a los microorganismos aerobios
presentes en el área degradada, para así acelerar la biodegradación, no se
requiere introducir microorganismos exógenos.
Desventajas:
• Suelos de baja permeabilidad reducen la eficiencia de esta tecnología.
• La acumulación de vapores en el radio de influencia de los pozos de inyección
de aire puede requerir la extracción de aire.
• Baja humedad del suelo puede limitar la eficiencia de la bioventilación.
• Puede ser requerido un monitoreo de los gases residuales en la superficie.
• La biodegradación aeróbica de la mayoría de los compuestos clorados puede no
ser eficaz, a menos que esté presente un co-metabolito, o un ciclo anaeróbico.
• Bajas temperaturas pueden retardar la remediación.
UNIVERSIDAD DE HUÁNUCO
FACULTAD DE INGENIERÍA
E.A.P. INGENIERÍA AMBIENTAL
ASIGNATURA
CONTAMINACION Y TRATAMIENTO DE SUELOS
TECNOLOGIAS DE REMEDIACION DE SITIOS
CONTAMINADOS
DOCENTE:I NG. SIMEÓN CALIXTO VARGAS 2 0 2 4 -II
INTRODUCCION
En el país existen rubros y actividades históricas consideradas como fuentes
potencialmente contaminantes, algunas de las cuales han causado daño o
presentan riesgos al medio ambiente y a la salud de las personas. Existen
casos de contaminación de sitios naturales y urbanos debido principalmente
a la mala disposición de materiales peligrosos en terrenos abandonados,
áreas industriales, botaderos, vertederos, rellenos sanitarios, así como a
fugas de tanques y contenedores subterráneos, fugas de tuberías y ductos,
lixiviación de materiales en sitios de almacenamiento, aplicación de
agroquímicos y derrames accidentales de sustancias químicas durante su
transporte y/o manipulación.
Entre las actividades productivas o fuentes características con potencial de
contaminar aguas subterráneas o suelos en el Perú se pueden mencionar las
siguientes:
• Actividad Agrícola
• Actividad Minera
• Actividad Forestal, en la zona de la selva.
• Actividad Petrolera, que incluye las etapas de refinación, almacenamiento,
transporte y distribución de combustibles líquidos derivados del petróleo
en todo el territorio.
• Actividad Gasífera, que incluye las etapas de regasificación,
almacenamiento, transporte y distribución.
• La disposición incontrolada de residuos, a lo largo del territorio.
• El almacenamiento, transporte y distribución de sustancias peligrosas, a lo
largo del territorio.
Las actividades antes mencionadas tienen el potencial de
generar sitios contaminados, que son definidos como
lugares delimitados geográficamente en los que mediante
una evaluación de riesgo ambiental se ha determinado
que existe un nivel de riesgo relevante para las personas
o al medio ambiente. Habitualmente dicho nivel de riesgo
es llevado a niveles aceptables a través de la
implementación de medidas de remediación, lo que
constituye una fase importante en la gestión de estos
sitios.
ANTECEDENTES
Responsabilidades Legales Vinculadas con la Remediación
Con la reforma de la institucionalidad ambiental las principales instituciones públicas con
responsabilidad en la evaluación y posterior administración de sitios contaminados son:
(i) El Ministerio del Medio Ambiente (formular programas de suelos contaminados, y
evaluación de riesgo);
(ii) El Servicio de Evaluación Ambiental (evaluación de proyectos de saneamiento
ambiental);
(iii) La Superintendencia de Medio Ambiente (aprobación de planes de reparación, daño
ambiental);
(iv) El Servicio Nacional de Geología y Minería (faenas mineras, y protección de trabajadores);
(v) El Ministerio de Salud (salud pública, reglamento de residuos peligrosos); y
(vi) Las Municipalidades (nuevas atribuciones en medio ambiente, incluyendo ordenanzas
ambientales). Consecuentemente, la gestión ambiental de los sitios tiene un carácter
interinstitucional e involucra, además, a los generadores de los daños ambientales involucrados.
En términos normativos, la Ley General del Medio Ambiente (Ley
28611) en su Título III define un sistema de responsabilidad por
daño ambiental, destinado a que, quien cause un daño al medio
ambiente, lo repare conforme a la ley. Para ello, es fundamental
determinar la magnitud o extensión del daño causado, de manera
de poder exigir al autor del mismo, medidas de reparación que
comprendan todos los componentes alterados, con miras a
restituir el medio ambiente a una condición similar a la existente
antes de producido el daño.
De acuerdo a lo anterior, en materia de responsabilidad
civil por daño ambiental, el ordenamiento jurídico
contempla la existencia de dos acciones: “la acción
indemnizatoria” y “la acción ambiental” lo cual persigue la
reparación material del medio ambiente dañado a costa
del causante del daño, como acciones compatibles entre
sí las cuales pueden deducirse simultánea o
sucesivamente.
Mediante la “acción indemnizatoria” puede exigirse el
resarcimiento económico de los perjuicios ocasionados por el
daño ambiental, tratándose de una acción de índole estrictamente
patrimonial.
Por su parte la “acción ambiental” puede exigir la reparación del
medio ambiente dañado, entendiéndose por “reparación”, a estos
efectos, “la acción de reponer el medio ambiente o uno o más de
sus componentes a una calidad similar a la que tenía con
anterioridad al daño causado, o en caso de no ser ello posible,
restablecer sus propiedades básicas”
Una vez tomada la decisión de implementar acciones de remediación se
debe proceder a definir los objetivos de dicha tarea, en base a los tres
eslabones básicos necesarios para que se manifieste un riesgo: la(s)
fuente(s) de contaminación, vía(s) de exposición y los receptores expuestos.
De acuerdo a este enfoque, la remediación se puede llevar a cabo para
cumplir con los siguientes objetivos:
a) Eliminar la fuente de contaminación: Consiste en eliminar o reducir la
concentración (biodisponibilidad) de las sustancias peligrosas existentes
en un medio hasta niveles que permitan concluir que no constituirán
riesgo.
b) Cortar la ruta de interacción: Consiste en impedir la interacción entre
los receptores con la fuente a través de la confinación de los
contaminantes a una matriz, para impedir que éstos se movilicen y
lleguen a los receptores.
LA REMEDIACIÓN Y SU EFICIENCIA: PRINCIPALES FACTORES
Los principales factores que inciden en la eficiencia de un proceso de remediación
de contaminantes son: el tipo de contaminante, las características del medio
(condiciones geológicas y químicas) y tipo de interacciones existentes en el medio.
1. Características del Contaminante.
a. Estructura Química
Cada compuesto químico posee características únicas que controlan su movilidad y
degradación. Independiente de la naturaleza del contaminante, su estructura
química determina su polaridad, solubilidad, volatilidad y capacidad para reaccionar
con otras sustancias. Algunos compuestos son altamente resistentes a la
transformación, mientras que otros son completamente química o bioquímicamente
reactivos
La estructura química de un compuesto determinará sus interacciones con el medio.
Por ejemplo, la hidrofobicidad (repelencia al agua) de un compuesto está asociada a
la persistencia de este en el ambiente, por lo tanto, mientras más hidrofóbico es un
compuesto, menos biodisponible estará.
En cuanto a la biodegradación, no todas las estructuras o grupos
químicos funcionales son susceptibles a ella. Por ejemplo, la
presencia de un halógeno (F, Cl entre otros) o un grupo nitro (NO2
), en un grupo sulfo (SO3 H) o en un compuesto, disminuye la
susceptibilidad de este a ser biodegradado. Igualmente, la
posición del sustituyente en la molécula será de gran importancia.
Mientras mayor es la complejidad de una molécula menor será su
potencial de biodegradación. La ramificación de hidrocarburos
disminuye su potencial de biodegradación.
b. Concentración
La concentración de un compuesto es un factor de gran importancia para
definir si la remediación puede efectuarse a través del uso de tecnologías
biológicas, o si es necesario utilizar tecnologías fisicoquímicas o térmicas.
Por ejemplo, compuestos tolerados a bajas concentraciones por muchos
microorganismos, pueden ser tóxicos a concentraciones mayores.
En caso de que las concentraciones sean demasiado altas, los
contaminantes podrán ejercer plenamente sus efectos tóxicos en los
microorganismos, obstaculizando así su degradación. En caso de
concentraciones demasiado bajas, las enzimas de degradación no serán
inducidas. Por otra parte, las bacterias normalmente tenderán a utilizar
primero el sustrato más fácilmente biodegradable y sólo cuando este se haya
agotado, se inducirá la producción de enzimas para degradar sustratos de
mayor complejidad.
c. Solubilidad
Es la cantidad de un compuesto que puede disolverse en agua, es decir,
define la disponibilidad potencial de los compuestos en la fase líquida. En
general, la solubilidad disminuye al aumentar el tamaño de la molécula y los
compuestos polares son más solubles que los no polares.
Por otra parte, para que la transformación biológica de un compuesto se lleve
a cabo, es necesario que este se encuentre en solución, por lo tanto la
biodegradación y persistencia de un compuesto depende de su solubilidad.
Normalmente la biodegradación tiene lugar en fase acuosa, donde la
transferencia de masa entre un compuesto y un microorganismo no se ve
limitada. Asimismo, la solubilidad afectará directamente la sorción y el
potencial de migración de un compuesto.
d. Coeficiente de Partición Octanol/Agua (Kow)
Es la relación entre la concentración de un compuesto en una fase de
octanol y una fase acuosa en un sistema octanol/agua. En otras palabras, el
Kow es una medida de la tendencia de un compuesto para separarse entre
una fase orgánica y una acuosa. Está determinado por la estructura del
compuesto e indica su capacidad de adsorción o su potencial de
bioconcentración o bioacumulación en tejidos grasos. Este coeficiente
entrega una medición de la hidrofobicidad de un compuesto, a mayor
coeficiente, mayor hidrofobicidad.
De acuerdo a lo anterior, este coeficiente está directamente relacionado con
la solubilidad, movilidad, potencial de metabolización y biodegradación. Un
valor bajo de Kow (104) indica posible adsorción en tejidos grasos, suelo
(materia orgánica) y sedimentos y, por ende, poca movilidad. Por tanto, es
probable que este compuesto tienda a bioacumularse y podría generar
toxicidad.
e. Polaridad y Carga Iónica
La polaridad es uno de los determinantes de la solubilidad de
un compuesto. A mayor polaridad, mayor solubilidad en agua y
por ende, mayor potencial de migración. Compuestos apolares
tienden a absorberse o a adsorberse en la materia orgánica del
suelo (Khan, 1987; Pignatello, 1989; Gevao et al., 2000). Por
otra parte, la carga iónica determina la capacidad de un
compuesto para su adsorción en un sólido. Compuestos con
carga positiva se adsorben normalmente a los minerales de la
arcilla.
f. Volatilización
Es el proceso en el que un compuesto se moviliza desde
una fase líquida o sólida a una gaseosa. La volatilidad de
un compuesto es una función de su concentración, su
presión de vapor y su solubilidad. En el suelo, esta
depende del tipo de compuesto, de la temperatura, el
contenido de humedad, de la porosidad del suelo, del
contenido de materia orgánica y arcillas (Eweis y col.,
1998). En remediación, la volatilización de contaminantes
puede ser promovida y utilizada como estrategia de
remediación.
g. Densidad.
La densidad determina la tendencia de un contaminante
de baja solubilidad a flotar o sumergirse y por
consiguiente el lugar en donde este quedará concentrado
2. Características del Medio
a. Heterogeneidad del Suelo
Los suelos son cuerpos naturales, cuya complejidad intrínseca deriva de su
naturaleza como un conjunto de componentes sólidos, líquidos, gaseosos,
orgánicos, inorgánicos y biológicos. En términos de remediación, un suelo
demasiado heterogéneo puede conllevar a una descontaminación ineficiente
al utilizar tecnologías In Situ que dependen del flujo de un fluido. Pueden
crearse canales de fluidos no deseados en las capas arenosas y arcillosas,
perjudicando así el tratamiento. Además, la heterogeneidad del suelo
conlleva a una distribución también heterogénea de la contaminación, así
como de la microbiota degradadora, generando parches de alta
concentraciones del contaminante y zonas en donde no se encuentran
potenciales microorganismos degradadores.
b. Densidad Aparente
Esta corresponde al peso del suelo por unidad de
volumen, incluyendo el agua y la fase gaseosa. Es
importante considerar que el suelo se compone de sólidos
y espacios llenos de agua y/o aire, y que su densidad
dependerá de su contenido de agua o humedad. Este
parámetro es de gran utilidad a la hora de realizar
cálculos de transporte del material o sustancias
c. Permeabilidad
En la remediación de aguas subterráneas y suelos, además de las
condiciones fisicoquímicas y biológicas del medio, los parámetros mecánicos
del suelo y las características hidrogeológicas del sitio juegan un papel muy
importante en el proceso.
Debido a que el transporte de sustancias (nutrientes, contaminantes)
representa uno de los procesos dominantes en remediación, se podría
desear una alta o baja permeabilidad neumática y/o hidráulica dependiendo
del caso. Por ejemplo, en el caso de una contaminación de suelo con
metales pesados, no sería conveniente que la permeabilidad del suelo fuera
alta, ya que esto permitiría que los metales pesados migren hacia las aguas
subterráneas contaminando también la napa y aumentando así el riesgo
asociado a la contaminación. Contrariamente, en el caso de querer
implementar un sistema de remediación de un acuífero por bombeo, se
desearía una alta permeabilidad del suelo (> 10-4 m/s).
El estudio de la estructura y textura del suelo puede
entregar los primeros indicios sobre la permeabilidad de
un sitio. Adicionalmente, existen técnicas que determinan
la permeabilidad, como:
• Permeabilidad Neumática: Técnica de radón.
• Permeabilidad Hidráulica: Ensayos de bombeo.
• Desviaciones verticales de la permeabilidad hidráulica:
Mediciones de flujo
d. pH
Los procesos de degradación bacteriana ocurren preferiblemente a un rango
de pH aproximados entre 6 y 8. En el caso de biodegradación con hongos,
un pH de aproximadamente 5 es el más adecuado.
Por otra parte, el pH del medio, dependiendo de las características de los
contaminantes, podrá afectar significativamente la movilidad de estos,
permitiendo, por ejemplo, su infiltración desde el suelo a las napas
subterráneas o en caso contrario su inmovilización. La movilidad de los
contaminantes es un aspecto crítico en el destino y persistencia de éstos en
el ambiente.
e. Humedad
Por razones obvias, este parámetro aplica solo para el
caso de suelos. Normalmente el contenido óptimo de
agua para reacciones de degradación en la zona
insaturada del suelo estará entre 40 y 60% de la
capacidad de retención de agua del suelo. En suelos más
secos, las velocidades de degradación serán menores.
En suelos más húmedos, se formarán zonas parciales
saturadas de agua (microcompartimentos) donde el
suministro de oxígeno será menor y, por lo tanto, la tasa
de degradación también disminuirá.
f. Composición
La composición del medio (suelo, sedimento o acuoso) afectará directamente
la eficiencia de un proceso de remediación. La fase sólida del suelo está
compuesta aproximadamente en un 95% por material inorgánico y solo entre
1 y 5% corresponde a materia orgánica. La materia inorgánica puede
dividirse según el tamaño de las partículas que la componen en arena, limo y
arcilla. La proporción relativa de cada una de estas partículas determina la
textura del suelo e igualmente las propiedades físicas y químicas del suelo.
La arcilla se compone principalmente de silicatos, óxidos de metal,
carbonatos y sulfatos de calcio. Las partículas arcillosas poseen una gran
superficie reactiva y llevan asociada una carga eléctrica. De lo anterior, surge
el concepto de capacidad de intercambio iónico (o más específicamente)
catiónico (CEC), que está determinado por las cargas negativas asociadas a
las partículas de arcilla, siendo éstas fundamentales en las interacciones con
compuestos ionizables.
La materia orgánica se puede definir como la porción no-
viva de la fracción orgánica de un medio (suelo,
sedimentos, agua). Aún cuando la materia orgánica es
una pequeña parte de la fase sólida que compone el
medio, es de gran importancia en la definición de las
propiedades fisicoquímicas y superficiales del medio.
Debido a sus propiedades hidrofóbicas, la materia
orgánica gobierna la interacción del medio con
compuestos no ionizables. Principalmente, se encuentran
grupos funcionales como COOH, OH, NH2 que pueden
interactuar con ácidos carboxílicos, aminas, amidas,
fenoles, quinonas, éteres, esteres, entre otros.
De lo anterior, se desprende que la composición de un suelo
(agua y sedimento) afectará directamente la sorción de
contaminantes a las partículas del medio y, por ende, su
comportamiento y destino ambiental. Asimismo, algunos procesos
de degradación abiótica pueden ser catalizados por la superficie
de la fase sólida del medio. Por ejemplo óxidos de metal y/o
superficies arcillosas pueden catalizar numerosas
transformaciones, tales como hidrólisis, reacciones redox y
polimerizaciones. De la misma forma, la materia orgánica, debido
a la presencia de numeroso grupos reactivos, a su fuerte
capacidad reductora y a la presencia de radicales libres
moderadamente estables, puede catalizar transformaciones
abióticas de contaminantes (e.g. hidrólisis, solubilización y
fotodegradación
g. Condiciones Redox y Contenido de Oxígeno
Estos parámetros determinan condiciones oxidantes o reductoras del medio
contaminado. A partir de estos parámetros se puede vislumbrar si las
condiciones apropiadas están dadas o si se podrían alcanzar para el
desarrollo del proceso de biorremediación.
Estas llamadas condiciones apropiadas dependen del tipo de degradación
requerida (reacciones oxidativas o reductoras). A modo de ejemplo, ciertos
hidrocarburos sólo se degradarán rápidamente en condiciones aeróbicas y
otros comenzarán a degradarse una vez que se hayan alcanzado
condiciones reductoras en el medio, es decir, cuando el oxígeno se haya
agotado producto de la degradación del primer compuesto.
h. Disponibilidad de Nutrientes
En una situación de carencia de nutrientes (dadores y
aceptores de electrones y sales nutrientes), la
degradación del contaminante estará limitada por lo tanto,
para posibilitar o acelerar el proceso de degradación, será
necesario agregar nutrientes. Principalmente, serán
nitrógeno y compuestos fosforados (macronutrientes)
porque los micronutrientes (Fe, Zn, Cu, Mn, Mo) se
encuentran frecuentemente disponibles en cantidades
suficientes en suelos y aguas subterráneas
i. Microflora Presente
Bacterias y hongos son los principales responsables de las
transformaciones bioquímicas en el medio ambiente por lo tanto,
tienen un papel crucial en el destino y la mitigación de los
numerosos contaminantes (Pepper et al. 1996). La interacción de
estos organismos, facilitan los procesos de biodegradación de
contaminantes en el suelo. Por ejemplo, bacterias del suelo
pueden movilizarse a través de la red de hongos facilitando el
acceso de las bacterias a los contaminantes (Figura 4) (Furuno et
al. 2010). Por lo tanto, la estimulación específica de hongos
autóctonos puede ser un método prometedor para movilizar
bacterias degradadoras de contaminantes y así mejorar la
biorremediación de suelos In Situ.
3. Interacciones entre Contaminante y Medio
a. Difusión
La difusión es el mecanismo de transporte más importante en zonas de baja
permeabilidad tales como capas de limo y arcilla, agregados porosos o
partículas, así como en la transferencia de masa en la interface entre el aire
del suelo y el agua subterránea y entre fases líquidas no acuosas y el agua
subterránea o el aire del suelo. La difusión de un contaminante, así como
también la de nutrientes hacia dentro y fuera de los poros del suelo,
controlará la degradación del contaminante. La difusión es uno de los
procesos abióticos que compite más efectivamente con los microorganismos
por el sustrato (Alexander, 1994). Una vez en el subsuelo, el movimiento de
un contaminante es proporcional a su concentración y su coeficiente de
difusión.
b. Sorción
La sorción de un compuesto, o mejor dicho, la adsorción, es el proceso de
adhesión de un compuesto a la superficie de una partícula (ejemplo: suelo o
sedimento). Numerosos mecanismos como la transferencia de carga, la
formación de enlaces iónicos y de hidrógeno, el intercambio de ligandos
(iones o moléculas que rodean a un metal), las fuerzas de Van der Waals1 y
la interacción hidrofóbica, son responsables de la adsorción de un
contaminante a una partícula (Khan, 1987; Pignatello, 1989; Gevao et al.,
2000). El grado de adsorción en el equilibrio se cuantifica por el coeficiente
de adsorción (Kd).
En consecuencia, propiedades de los contaminantes como solubilidad en
agua, presión de vapor, tamaño molecular, Kow, y la carga de la molécula;
afectan en gran medida la sorción. Por otra parte, las tasas de adsorción
también se ven afectadas por las propiedades del medio como el contenido
de materia orgánica, el pH, la humedad, la presencia de óxidos metálicos
hidratados, minerales de arcilla, y el coeficiente de intercambio iónico
c. Biodisponibilidad
Los contaminantes en el suelo o en sedimentos no podrán ser
biodegradados a menos que se encuentren biodisponibles. La
biodisponibilidad se puede definir como “la cantidad de un
compuesto químico que puede ser tomado o utilizado por un(os)
organismo(s) en un tiempo y medio ambiente definidos”
(Katayama et al., 2010). Químicos disueltos o vaporizados suelen
estar completamente biodisponibles, sin embargo, si un químico
está en contacto con sedimentos o material particulado, su
biodisponibilidad puede verse disminuida.
La biodisponibilidad se ve afectada por numerosos factores, tales como las
propiedades de los compuestos y de los suelos, la sorción, el tiempo de
envejecimiento en el suelo, la formación de NER, el clima y el organismo de
interés (Katayama et al., 2010). Esta es el resultado de una serie de
procesos dinámicos incluyendo sorción/desorción, disolución, difusión,
dispersión, convección, y consumo. No obstante, la interacción más
significativa entre suelos y químicos que afecta la biodisponibilidad es la
sorción, seguida por la formación de residuos no extraíbles. Por lo tanto, la
biodisponibilidad de un compuesto puede verse reducida si el compuesto
está adsorbido a partículas de suelo, atrapado en la matriz de suelo, o
disuelto en un solvente no-acuoso. (Hatzinger and Kelsey, 2005). Asimismo,
dado que los compuestos generalmente tienen que estar en una fase acuosa
para ser biodegradados, la sorción a menudo aumenta la resistencia de los
contaminantes al ataque microbiano
d. Toxicidad
La toxicidad de un compuesto está determinada por la exposición
de un organismo a un compuesto químico y en dosis-
dependiente. La toxicidad disminuye las reacciones metabólicas y
con frecuencia impide el crecimiento de la nueva biomasa
necesaria para estimular la rápida eliminación de contaminantes.
Una alta toxicidad es resultado de una transferencia de masa más
rápida que la capacidad de los mecanismos de eliminación.
Asimismo, la toxicidad es especie-dependiente, es decir, una
molécula que es tóxica para un organismo puede que no lo sea
para otro ya que dispone de mecanismos de destoxificación o
incluso que posee enzimas que le permiten degradarlo.
Normalmente, y debido a una mayor biodisponibilidad, la toxicidad
de un compuesto es mayor en agua que en suelo
En suelo, la limitada transferencia de masa del compuesto tóxico
permite a los mecanismos de destoxificación competir con la
transferencia de masa y eliminar, en cierta medida, el tóxico de la
célula, viéndose reducida la toxicidad del compuesto. La
ecotoxicidad de un compuesto químico está determinada por su
biodisponibilidad y toxicocinética y, por ende, ambos tienen que
tenerse en cuenta en el contexto de la evaluación del riesgo de un
compuesto. Esta afectará directamente en la potencialidad de que
un compuesto sea abatido por biodegradación.
5. Biodegradación
Generalmente bacterias y hongos son los principales motores de
transformación bioquímica en el suelo y tienen un papel crucial tanto en el
destino como en la mitigación de muchos contaminantes (Pepper et al.,
1996). Estos microorganismos biodegradan de preferencia compuestos de
similares características moleculares a las moléculas naturales.
a. En Sistemas Acuosos
Debido a la alta biodisponibilidad de los compuestos en este medio, la
transferencia de masa del compuesto a la célula o bacteria no se ve
significativamente restringida. Por lo tanto, si los factores abióticos
necesarios (temperatura, O2 , pH, actividad del agua, salinidad y nutrientes)
no son limitantes, la biodegradación dependerá principalmente de la
presencia de los microorganismos degradadores, de la concentración del
compuesto y su toxicidad
b. . En Sedimentos o Suelos
Como se mencionó anteriormente, muchos factores abióticos controlan la
degradación microbiana de contaminantes. Sin embargo, el nivel de
humedad o mejor definido, la actividad del agua del suelo o sedimento es de
especial importancia en estos compartimentos. La actividad del agua puede
variar de 0,0 hasta 0,99 en los suelos, en contraste con los sistemas
acuáticos, en los que tiene un valor estable de 0,98. A medida que el
contenido de humedad (o actividad del agua) disminuye, se registra un
incremento en la duración de la Fase Lag2 (o Fase de retraso), una
significativa disminución de la actividad metabólica microbiana, una
reducción en la tasa específica de crecimiento y en el tamaño máximo de la
comunidad, lo que finalmente implica una reducción en la tasa de
biodegradación de los contaminantes
La actividad microbiana en suelos está también directamente
relacionada con la actividad enzimática. Las enzimas en el suelo
no sólo dependen de la biomasa microbiana, ya que a menudo se
encuentran atrapadas en coloides orgánicos e inorgánicos del
suelo (enzimas extracelulares) Las enzimas extracelulares son
excretadas fuera de la célula para degradar sustratos (es decir,
contaminantes) de alto peso molecular. Mediante su actividad, los
microorganismos controlan la disponibilidad y el reciclaje de
nutrientes tales como Carbono, Nitrógeno, Azufre y Fósforo.
6. Formación de Residuos
No-Extraíbles (NER)
Los residuos no extraíbles (a veces conocidos como residuos
ligados) en los suelos, se definen, según la IUPAC (Applied
Chemistry Division, Commission on Pesticide Chemistry of the
International Union of Pure and Applied Chemistry), como
productos químicos que no pueden ser extraídos de la matriz
donde se encuentran por métodos que no produzcan una
alteración de la naturaleza química de estos residuos. En general,
la formación de los NER puede derivar del compuesto de origen,
de los metabolitos, de la biomasa (residuos biogénicos) y/o de la
fijación de CO
UNIVERSIDAD DE HUÁNUCO
FACULTAD DE INGENIERÍA
E.A.P. INGENIERÍA AMBIENTAL
ASIGNATURA
CONTAMINACION Y TRATAMIENTO DE SUELOS
TRATAMIENTO DE SUELOS CONTAMINADOS CON
HIDROCARBUROS
DOCENTE:I NG. SIMEÓN CALIXTO VARGAS 2 0 2 4 - II
INTRODUCCIÓN
En el Perú y en el mundo existen refinerías de petróleo que producen
compuestos derivados que son producidos y transportados para su uso en
diferentes actividades industriales (grifos, cisternas y otros), que
contaminan el suelo y a pesar del cuidado que puede tenerse en su manejo
y almacenamiento, existe la posibilidad de que estos compuestos ingresen
al suelo en cantidades que superen el cinco por ciento que es el nivel
establecido por el Ministerio de Energía y Minas.
En el país sobre estos suelos contaminados, no existe información
estadística oficial sobre la ubicación y extensión de las áreas afectadas y su
disposición adecuada de los productos y residuos de la industria del
petróleo, a pesar de la álgida tarea del Ministerio de Energía y Minas,
autoridad ambiental competente para las actividades petroleras en nuestro
país.
Esto es un problema muy importante que requiere que los suelos
contaminados con hidrocarburos sean remediados con
tecnologías de bajo costo y de fácil acceso y evitar la
contaminación de las aguas subterráneas.
El Ministerio de Energía y Minas a través de su “Guía Ambiental
para la Restauración de Suelos en Instalaciones de Refinación y
Producción Petrolera” y su “Guía para el Manejo de Desechos de
las Refinerías de Petróleo”, apoya y estimula el empleo de
diferentes técnicas para la recuperación de suelos contaminados
con hidrocarburos, entre las que se encuentran la
biorremediación.
Existen otras técnicas biológicas que se basan en la capacidad de los
microorganismos y las plantas para degradar, transformar o remover
compuestos orgánicos tóxicos y transformarlos en productos metabólicos
inocuos o menos tóxicos (Instituto Nacional de Ecología, 2003). Estas
técnicas de biorremediacion, no usan agentes químicos y tienen costos de
implementación más bajos respecto a otras técnicas. Por estos motivos
tienen una mayor aceptación y han sido empleadas con éxito en otros
países. Navarro et al. (2001) manifiestan que en nuestro país ya se han
empleado técnicas de remediación, la refinería La Pampilla inició en 1999
un proyecto de remediación empleando biopilas para tratar los suelos del
área de playa afectados por la disposición de residuos de hidrocarburos y
subproductos de petróleo, mientras que en Lobitos (Talara), se ha reportado
la remediación de suelos con concentraciones de TPH del 30,5%
empleando la técnica del Landfarming con buenos resultados y costo alto.
Cooney et al. (1985) afirman que el petróleo es una mezcla
altamente compleja compuesta por una gran variedad de
hidrocarburos. Estos son compuestos orgánicos formados
solamente por hidrógeno y carbono, tanto el petróleo crudo como
sus derivados contienen diversos tipos 8 de hidrocarburos cuyas
proporciones relativas varían entre las diferentes clases de estos
compuestos.
Ocampo (2002) refiere que la utilización de la técnica de
Landfarming, se disponen en áreas denominadas “unidades de
tratamiento” o “celdas de tratamiento”, las cuales se construyen
considerando medidas para evitar el transporte de
contaminantes hacia otras áreas por infiltración. La base de las
celdas de tratamiento se impermeabiliza colocando una capa de
arcilla compactada, con un nivel de impermeabilidad de 10-7 –
10-8 cm/s, o una geomembrana de polietileno de 800 micras.
Biorremediación
La Biorremediación es una tecnología que usa un elemento biológico, la
mayoría de casos microorganismos, para eliminar contaminantes vertidos
en suelo, sedimento, fango o mar. Cuando la contaminación ya se ha
producido, se precisa restaurar el ecosistema contaminado, para lo que se
puede utilizar diversas técnicas. Una de ellas es la biorremediación.
Su ámbito de aplicabilidad es muy amplio pudiendo considerarse como
objeto cada uno de los estados de la materia (Atlas, 1999.):
• Sólido: Con aplicaciones sobre medios contaminados como suelos o
sedimentos, o bien directamente en lodos, residuos, etc.
• Líquido: Aguas superficiales y subterráneas, aguas residuales.
• Gases. Emisiones industriales, así como productos derivados del
tratamiento de aguas o suelos.
Muchas de las estrategias de biorremediación se han desarrollado y
mejorado para tratar suelos contaminados, estas consisten en la
aceleración de los procesos naturales de biodegradación, mediante
bacterias u otros microorganismos que alteran y convierten moléculas
orgánicas en otras sustancias, como CO2, agua y metano. Consiste
en la aplicación de fertilizantes nitrogenados y/o fosforo, ajustar el pH,
mantener el contenido de agua necesaria, oxigenar y se acompaña a
menudo con la adición de bacterias. En 1960 el científico
norteamericano George M. Robinson, se dedicó a experimentar con
una serie de microbios en frascos contaminados de petróleo e inventó
la biorremediación usando microorganismos.
Es cualquier proceso que utiliza microorganismos, hongos y
plantas, por medio de agentes o compuestos derivados de
cualquiera de ellos, para retomar un medio ambiente
contaminado en su condición natural, ya sea en el suelo o
aguas.
La actividad biológica es empleada para atacar o sustraer
agentes contaminantes específicos del suelo, se realiza por
medio de degradación o transformación de diferentes
compuestos nocivos en otros inocuos, con menor toxicidad o
materia orgánica en descomposición. La estructura molecular del
contaminante y el grado de alteración determina si se ha
producido biotransformación o mineralización
• Biotransformación: es la descomposición de un compuesto orgánico en
otro similar no contaminante o menos tóxico.
• Mineralización: es la descomposición a dióxido de carbono, agua, y
compuestos celulares.
Durante el proceso de tratamiento bilógico de suelos contaminados, de
compost se busca enriquecer los suelos con poblaciones microbianas
biodegradadoras y con alto porcentaje de materia orgánica biodegradable,
lo que provocará el aumento de la capacidad biorremediadora de cada
suelo contaminado, dándose el proceso de recuperación del
emplazamiento. Una de las técnicas de Biorremediación de mayor
aceptación es el Landfarming que consiste en un vertido controlado de
hidrocarburos sobre una superficie de terreno, el cual se somete a un
proceso de remoción mediante arado y riego superficial con agregado de
fertilizantes, con o sin incorporación de microorganismos.
Los microorganismos, igual que los seres humanos,
comen y digieren sustancias orgánicas peligrosas para
los seres humanos, como combustibles o solventes, de
las cuales obtienen nutrientes y energía. Una vez
degradados los contaminantes, los microorganismos se
reducen porque ha agotado su fuente de alimentos y
éstos no presentan riesgos de contaminación.
Las efectividades de la biorremediación de innumerables factores, entre
ellos se encuentran:
• Tipo y concentración de Contaminante.
• Concentración de microorganismos.
• Concentración de nutrientes.
• Aireación.
• Condiciones macro ambientales.
• Presencia de inhibidores.
• Biodisponibilidad del contaminante.
• Características agronómicas.
• Topográficas y microbianas del suelo receptor, etc.
El tratamiento de biorremediación permite reducir las
concentraciones de hidrocarburos mediante dos formas:
• Por bioestimulación: consiste en la estimulación de la
actividad microbiana, mediante la inyección de líquidos o gases
y pueden ser: aireación, inyección de oxígeno, ajuste de pH,
aporte de nutrientes.
• Por bioaumentación: Es la adición de nutrientes para facilitar
la biodegradación. Depende de varios factores: tamaño de la
población microbiana, supervivencia de los microorganismos
añadidos, posibilidad de aclimatación previa, etc.
Factores que condicionan la Biorremediación de un suelo
Factores Medio ambientales: Son aquellos necesarios para
proporcionar condiciones óptimas para el crecimiento de los
microorganismos que llevan a cabo la recuperación de los suelos.
• pH
• Temperatura
• Humedad
• Oxigeno
• Nutrientes
Factores Físicos.
• Biodisponibilidad
• Presencia de agua
• Aceptor de electrones (oxigeno)
Factores Químicos: propiedades químicas y físicas y
su capacidad del contaminante para ser biodegradado.
• Estructura molecular del contaminante
Factores Microbiológicos:
• Transformación biológica de compuestos orgánicos.
Factores medio ambientales
Los factores medio ambientales son aquellos necesarios a la hora de
proporcionar las condiciones óptimas para el crecimiento de los
microorganismos que llevan a cabo la recuperación. Los microorganismos
son muy sensibles a los cambios de temperatura, pH, disponibilidad de
nutrientes, oxígeno y humedad.
El pH.
Afecta significativamente la actividad microbiana. En consecuencia, cuanto
mayor sea la diversidad de microorganismos existentes, potencialmente
mayor será el rango de tolerancia. No existen unas condiciones
preestablecidas que sean óptimas en todos los casos, pero en términos
generales el crecimiento de la mayor parte de los microorganismos es
máximo dentro de un intervalo de pH situado entre (6 – 8) para las bacterias
heterótrofas, mientras que es más ácido para los hongos (pH 4 - 5).
2. Tratamiento térmico (incineración)
• Descripción: El tratamiento térmico implica la aplicación de calor
al suelo para volatilizar los hidrocarburos, que luego se recogen y
destruyen en un sistema de incineración. Esta técnica es útil
cuando los hidrocarburos están profundamente contaminados en el
suelo o cuando otros métodos no son viables.
• Ventajas: Es eficaz para suelos con alta carga de contaminantes.
También puede ser usado para suelos muy contaminados y con
materiales orgánicos difíciles de biodegradar.
• Desventajas: Es costoso y puede generar emisiones
contaminantes si no se realiza bajo condiciones controladas.
Además, no es adecuado para suelos que contienen una alta
proporción de arcillas o materiales que no pueden ser fácilmente
manejados en hornos.
3. Extracción con solventes
• Descripción: Este proceso involucra el uso de solventes orgánicos
(como el agua o el alcohol) para disolver y extraer los
hidrocarburos del suelo. El proceso es más adecuado para
contaminaciones superficiales.
• Ventajas: Puede ser efectivo cuando la contaminación está
localizada cerca de la superficie del suelo.
• Desventajas: El uso de solventes puede ser costoso y, en algunos
casos, los solventes pueden ser más peligrosos que los propios
hidrocarburos, lo que requiere un manejo especial.
4. Fitorremediación
• Descripción: Este enfoque utiliza plantas para extraer, estabilizar
o descomponer los contaminantes en el suelo. Algunas especies
vegetales tienen la capacidad de absorber contaminantes como los
hidrocarburos a través de sus raíces, o incluso pueden
descomponerlos.
• Ventajas: Es una solución ambientalmente amigable y a menudo
económica. Además, puede mejorar la calidad del suelo y restaurar
ecosistemas de forma natural.
• Desventajas: La fitorremediación no siempre es efectiva para
niveles altos de contaminación y puede requerir mucho tiempo.
5. Oxidación química
• Descripción: Consiste en la aplicación de agentes oxidantes,
como el ozono, el peróxido de hidrógeno o el cloro, para degradar
los hidrocarburos en compuestos menos tóxicos. Este proceso
puede ser útil tanto en suelos superficiales como profundos.
• Ventajas: Rápido y efectivo para ciertas fracciones de
hidrocarburos. También puede ser usado en suelos contaminados
a diferentes profundidades.
• Desventajas: Requiere un control preciso de las condiciones del
suelo y la dosis de oxidante, además de que el costo puede ser
elevado.
6. Extracción con vapor (vaporización)
• Descripción: En este proceso, se introduce vapor de agua en el
suelo para vaporizar los hidrocarburos. Posteriormente, el vapor
cargado con los contaminantes es extraído a través de un sistema
de vacío.
• Ventajas: Eficaz para suelos contaminados con hidrocarburos
ligeros o volátiles. Es un método relativamente rápido para la
remediación de sitios contaminados.
• Desventajas: Generalmente es costoso y puede no ser adecuado
para contaminaciones profundas o no volátiles.
7. Captura y disposición (excavación y disposición)
• Descripción: Esta es una opción en la que el suelo contaminado
es removido físicamente y transportado a un sitio especializado
para su tratamiento o disposición final. Esto puede ser útil si la
contaminación es muy grave y no se puede manejar in situ.
• Ventajas: Solución rápida y definitiva para suelos altamente
contaminados.
• Desventajas: Costosa y no siempre sostenible a largo plazo, ya
que la contaminación simplemente se traslada a otro sitio.
8. Tratamiento con carbón activado
• Descripción: El carbón activado es un material con una gran
capacidad para adsorber compuestos orgánicos. Se puede utilizar
para adsorber los hidrocarburos del suelo mediante la adición de
carbón activado o en sistemas de filtración.
• Ventajas: Relativamente barato y eficaz en ciertos casos de
contaminación superficial.
• Desventajas: Solo es efectivo para contaminación ligera a
moderada y puede necesitar reemplazo frecuente del carbón
9. Técnicas combinadas
• A veces, la remediación de suelos contaminados con
hidrocarburos se logra mejor utilizando una combinación
de técnicas, por ejemplo, combinando biorremediación con
oxidación química o tratamiento térmico con
fitorremediación.
Factores a considerar en la elección del tratamiento:
• Tipo de hidrocarburo contaminante (ligero o pesado).
• Profundidad y extensión de la contaminación.
• Características del suelo (tipo de suelo, pH, contenido de agua,
etc.).
• Condiciones climáticas.
• Costos y tiempo disponibles.
• Normativas ambientales que regulan la remediación.
Cada uno de estos tratamientos tiene su propia aplicabilidad
dependiendo de la situación específica, y en muchos casos, es
recomendable una evaluación preliminar del sitio para determinar la
estrategia más efectiva.
Temperatura
Es uno de los factores ambientales más importantes que afecta la actividad
metabólica de los microorganismos y la tasa de biodegradación.
Generalmente, las especies bacterianas crecen a intervalos de temperatura
bastante reducidos, entre 20 y 30 ºC.
Humedad
Los microorganismos requieren unas condiciones mínimas de humedad
para su crecimiento. El agua forma parte del protoplasma bacteriano y sirve
como medio de transporte a través del cual los compuestos orgánicos y
nutrientes son movilizados hasta el interior de las células. Un exceso de
humedad inhibirá el crecimiento bacteriano al reducir la concentración de
oxígeno en el suelo, la humedad del suelo puede limitar de forma severa la
biodegradación, fundamentalmente en suelos superficiales afectados por
oscilaciones importantes en el contenido de agua.
El oxígeno
El oxigeno es el aceptor final de electrones generalmente
empleado en procesos biológicos y también es necesario en
determinados tipos de reacciones de oxido– reducción catalizada
por enzimas. Los microorganismos, oxidan compuestos
orgánicos o inorgánicos, obteniendo así la energía necesaria
para su crecimiento. El proceso de oxidación da lugar a
electrones que intervienen una cadena de reacciones en el
interior de la célula y, al final, deben ser vertidos en el entorno.
Necesidad de nutrientes inorgánicos.
El metabolismo microbiano está orientado a la reproducción de los
organismos y éstos requieren que los constituyentes químicos se
encuentren disponibles para su asimilación y sintetización. Los nutrientes
principalmente requeridos son el fósforo y el nitrógeno, por tanto, las
concentraciones asimilables de dichos elementos presentes en el suelo,
suelen ser limitantes para un incremento y activación de la población
microbiana. La adición de fuentes de N y P inorgánicas, generalmente tiene
un efecto positivo incrementando las poblaciones microbianas y las tasas
de biodegradación de hidrocarburos en suelos contaminados. Las
proporciones molares normales de C:N:P, depende del sistema de
tratamiento a emplear, siendo de modo habitual 100:10:1.
FACTORES FÍSICOS
Los factores físicos de mayor importancia en la Biorremediación son la
biodisponibilidad, la presencia de agua y la provisión de un aceptor de
electrones.
Biodisponibilidad
La tasa de degradación depende tanto de la capacidad de transporte y del
metabolismo microbiano, como de la transferencia de masas del
compuesto. La relación entre estos factores se conoce como
biodisponibilidad. En los suelos uno de los factores limitantes para la
biodegradación es la transferencia de masas, ya que los microorganismos
de los suelos contaminados, suelen tener amplias capacidades
biodegradativas al estar expuestos a una gran variedad de compuestos
orgánicos diferentes. Por lo tanto la adsorción, la absorción, desadsorción,
disolución y la difusión son fenómenos, propios de la transferencia de
masas, que condicionan la biodisponibilidad de los contaminantes.
Presencia de agua.
Ésta es necesaria ya que, como se ha visto con anterioridad, los
microorganismos toman en carbono orgánico, los nutrientes
inorgánicos y los aceptores de electrones, necesarios para el
crecimiento microbiano, de la fase líquida. Por lo tanto, el agua
debe estar en contacto con los contaminantes estar presente en
cantidades que permitan el desarrollo de las comunidades
microbianas. Sin embargo, el agua puede llegar a inhibir el flujo
de aire y reducir el sumito de oxígeno necesario para la
respiración microbiana. Existen valores de humedad óptima para
Biorremediación de terrenos no saturados, que habitualmente
están entre 150 y 250 grados de agua por kg de terreno
seco.(Ercoli, 1999)
Factores químicos
El factor químico más importante en la Biorremediación es la estructura
molecular del contaminante, cómo ésta afecta a sus propiedades químicas
y físicas y su capacidad para ser biodegradado. La capacidad para ser
biodegradado está relacionada con factores tales como la solubilidad, el
grado de ramificación, el grado de saturación y la naturaleza y el efecto de
los sustituyentes.
Estructura química.
La inherente biodegradabilidad de un hidrocarburo depende, en gran
medida, de su estructura molecular. Siendo los parámetros que más van a
afectar la halogenación, la existencia de ramificaciones, la baja solubilidad
en el agua y la diferente carga atómica. De las distintas familias de
hidrocarburos del petróleo, los n-alcanos y los alcanos ramificados
(isoprenoides) de cadena intermedia (C10- C20) son los sustratos más
fácilmente degradables por los microorganismos del suelo, y que por lo
tanto tienden a ser eficazmente biodegradados.,
Sin embargo los alcanos de cadena larga (>C20) son más difíciles de
degradar debido a su (elevado peso molecular) y su baja solubilidad en
agua. Los cicloalcanos, por norma general, se degradan más lentamente
que los n-alcanos y alcanos ramificados. De igual forma, los HAPs que
contienen de 2 a 3 anillos aromáticos pueden ser biodegradados
eficazmente en el suelo en condiciones ambientales óptimas, mientras que
los HAP de 4 anillos, y especialmente, los de 5 o más anillos bencénicos
presentan una mayor recalcitrancia inherente y una baja solubilidad. Las
fracciones de resinas y asfaltenos son las que presentan una menor
degradabilidad debido a las complejas estructuras químicas y al elevado
peso molecular de sus moléculas.
Factores microbiológicos
El factor microbiológico más importante en la Biorremediación es la
transformación biológica de compuestos orgánicos, catalizada por
acción de las enzimas. La biodegradación de un compuesto
específico es frecuentemente un proceso que se realiza paso a paso
en el cual se involucran muchas enzimas y muchos organismos. Las
enzimas son específicas en términos de los compuestos que atacan y
las reacciones que catalizan. Más de una enzima es normalmente
requerida para romper una sustancia orgánica. Frecuentemente, los
organismos que tienen las enzimas para degradar están presentes en
el suelo.
El proceso de biorremediación.
En el proceso de biorremediación, se emplean ciertos microorganismos
capaces de degradar o acumular sustancias contaminantes, tales como
metales pesados y compuestos orgánicos derivados del petróleo y sus
derivados. Existen tres tipos de biorremediación:
Degradación enzimática
Las enzimas se obtienen de microorganismos (bacterias y hongos) de
forma natural o microorganismos modificados genéticamente, en este
proceso se utilizan enzimas de naturaleza proteica, se colocan en el suelo
contaminado con el fin de degradar sustancias nocivas.
• Remediación microbiana Es el uso de microrganismos directamente en
el foco de la contaminación, estos pueden ser de la misma área
(autóctonos) o provenir de otros ecosistemas siendo inoculados o
agregados. A fin de acelerar el proceso se administra más nutrientes
como es fosforo y nitrógeno.
• Fitorremediación (Remediación con plantas) Algunas plantas poseen la
capacidad de absorber altas concentraciones de contaminantes como
metales pesados y compuestos radioactivos. Existen hasta 400 especies
de plantas capaces de hiperacumular selectivamente alguna sustancia.
Por ejemplo: el girasol es capaz de absorber uranio y el helecho es capaz
de acumular arsénico.
Microbiología
Microbiología: Es una rama de la biología, que se concentra en
las formas microscópicas, llamadas microorganismos , éstos son
capaces de vivir bajo tipo de condiciones y se multiplican con
una velocidad increíble, utilizan su potencial enzimático para
mineralizar los compuestos contaminantes o degradarlos hasta
productos intermedios, en un ambiente aerobio o anaerobio.
Existen factores como son: nutrientes esenciales (nitrógeno y/o
fósforo), aceptores adecuados de electrones, condiciones
medioambientales apropiadas (pH, potencial redox, humedad),
inexistencias de poblaciones microbianas con potencial
enzimático.
Las bacterias en el proceso de biorremediación
La degradación de hidrocarburos se lleva a cabo principalmente por
bacterias, seguidas por hongos, levaduras y algas entre otros. Las
Bacterias pueden eliminar contaminantes en ambientes donde hay
presencia de oxígeno, pero también en ambientes sin oxígeno, ya que
pueden respirar otras sustancias diferentes al oxígeno: nitrato, sulfato,
hierro (III), manganeso, selenio, etc.
Muchas bacterias son capaces de modificar sustancias químicas peligrosas,
transformándolas en sustancias menos tóxicas. Algunas bacterias pueden
reducir la toxicidad de metales pesados como mercurio, arsénico, cromo,
cadmio, zinc o cobre
Compuestos contaminantes tales como el tolueno, el fenol o los
polibifenilos clorados (PCBs) pueden ser utilizados como fuente
de carbono por bacterias, tanto en condiciones aeróbicas como
anaeróbicas. Bacterias de los géneros Pseudomonas, Ralstonia,
Burkholderia o Mycobacterium pueden eliminar hidrocarburos
aromáticos como el tolueno o el naftaleno, pesticidas como las
atrazinas, aditivos de la gasolina como el tricloruro de etilo o
sustancias venenosas como el cianuro potásico, tanto de
ambientes sólidos (suelos) como líquidos (rios y mares).
Biodegradación.
En la degradación ocurren procesos fisicoquímicos entre la
interacción natural del contaminante con el ambiente que incluyen la
dispersión, dilución, absorción, volatilización, estabilización química o
la biodegradación del contamínate (Biorremediación). En la mayoría
de los casos, la biorremediación es la mejor alternativa para el
tratamiento de esta contaminación (Arroyo, 2001) El fenómeno de la
biodegradación forma parte del ciclo natural de la vida en la tierra,
basado en el carbono. Es la capacidad que tienen las sustancias y los
materiales orgánicos de descomponerse en sustancias más sencillas
debido a la actividad enzimática de microorganismos.
Los ambientes en los que la biodegradación se produce a un
buen ritmo y que permiten una gestión industrial son los del
compostaje y de la digestión anaeróbica. En los procesos de
biodegradación tienen lugar de forma natural en el medio, se les
conoce como atenuación natural. La atenuación natural
Transforma el contaminante en formas menos toxicas, por
procesos físicos (evaporación, dispersión, dilución), químicos
(oxidación/reducción) y biológicos (degradación), que reduce la
movilidad, la masa y la concentración del contamínate (Gideon,
O., y Paschal, O. 2008). Entre los factores que influyen en la
eficacia y viabilidad de la degradación se destacan:
• Condiciones geológicas y geoquímicas favorables.
• Confirmación de la existencia de los tipos y número de poblaciones de
microorganismos que puedan biodegradar los contaminantes.
• Producción y conservación en el medio de subproductos de carácter
persistente o más tóxicos que los iniciales, durante y después.
• La no existencia de producto libre en flotación sobre el nivel freático.
• Condiciones óptimas de concentración de oxígeno disuelto.
• Presencia de compuestos utilizados como aceptores de electrones en
condiciones anaerobias como nitrógeno, fosforo, sulfatos entre otros.
• Existencia de un coeficiente de retardo favorable para que se produzcan
los fenómenos de sorción con suficiente eficacia.
• Que se produzca una dilución suficiente para que la concentración se vea
disminuida.
Factores ambientales que influyen en la biodegradación
1. Temperatura
A bajas temperaturas la viscosidad de los hidrocarburos aumenta, la volatilización
de alcanos de cadena corta se reduce y disminuye la solubilidad del O2 en agua,
afectando así la biodegradación. Las tasas de degradación generalmente
aumentan cuando la temperatura incrementa (Ríos, 2005. ).
La temperatura también afecta la actividad metabólica de los microorganismos y la
tasa de biodegradación. Cuando supera los 40ºC se produce una disminución de
la actividad microbiana, una rotación poblacional hacia especies más resistentes a
las altas temperaturas o puede decrecer la biorremediación debido a la
desnaturalización de enzimas y proteínas de las bacterias. Cuando la temperatura
está a 0ºC se detiene substancialmente la biodegradación también se ha dado la
biodegradación de hidrocarburos a temperaturas extremas: a 10ºC en suelos
subárticos y subalpinos, a 5ºC en suelos árticos, a 60ºC por una cepa termófila de
Bacillus stearothermophilus aislada de un suelo contaminado con crudo de
petróleo del desierto Los cambios climáticos y de estaciones, seleccionan de
manera natural a las poblaciones de los microorganismos degradadores de
hidrocarburos, los cuales se adaptan a las temperaturas ambientales
2. PH
El pH es un factor químico importante que influye en la recuperación de
suelos contaminados por hidrocarburos, ya que determina el grado de
adsorción de iones por las partículas del suelo, afectando así su solubilidad,
movilidad, disponibilidad y sus formas (Volke & Velasco, 2002.) El pH afecta
las poblaciones microbianas, por la biodisponibilidad de fuetes de carbono y
energía. A pH extremadamente alcalinos o extremadamente ácidos la
biodegradación se hace lenta. Generalmente los suelos contaminados por
hidrocarburos tienden a ser ácidos, lo cual limita el crecimiento y la
actividad de los microorganismos. El rango óptimo para la biodegradación
está entre 6 – 8 unidades de pH. Sin embargo, para mantener una mejor
capacidad degradante, por periodos de tiempo prolongados, el pH debe ser
neutro, entre 7.4–7.8, evitando al máximo las fluctuaciones
3. Humedad
La humedad es un factor importante porque actúa como medio de
transporte de nutrientes y oxígeno a la célula ya que forma parte de su
protoplasma bacteriano, este proceso es necesario para su crecimiento y
desarrollo. Es conveniente mantener una humedad del orden del 20 - 75 %
de la capacidad de campo, la cual se define como la masa de agua que
admite el suelo hasta la saturación (Gómez, 2008). Un exceso de humedad
inhibirá el crecimiento bacteriano al reducir la concentración de oxígeno en
el suelo y una poco o nula humedad priva el intercambio de gases y da
como resultado zonas anaeróbicas. Por lo anterior, la humedad del suelo
puede limitar de forma severa la biodegradación
4. Nutrientes
Los nutrientes se dividen en dos grandes grupos: macronutrientes y
micronutrientes. Los macronutrientes de mayor importancia metabólica se
encuentran; el carbono (C) en este caso los hidrocarburos como
contaminantes proporcionan la energía necesaria para la fabricación de
compuestos celulares y productos metabólicos (dióxido de carbono, agua,
enzimas); el Nitrógeno (N), forma parte principal de las biomoléculas de las
células, es un elemento necesario para la producción de aminoácidos,
proteínas, enzimas, ácidos nucléicos y otros constituyentes celulares. La
fuente de micronutrientes, oligoelementos o elementos minoritarios
constituye un conjunto variado de elementos entre los que se encuentra el
hierro (Fe), cobre (Cu), zinc (Zn), azufre (S), cobalto (Co), manganeso (Mn),
magnesio (Mg) y calcio (Ca), normalmente no se incorporan en el proceso
de biorremediación, puesto que el suelo provee estos elementos en
cantidades suficientes
5. Aceptor de electrones
Los aceptores de electrones aumentan la actividad de las poblaciones
microbiana nativas o inoculadas (Hamdi, H., et al, 2007). En la
biorremediación es fundamental el proceso metabólico de transferencia de
electrones. La energía necesaria para el crecimiento microbiano se obtiene
durante el proceso de oxidación de materiales reducidos, donde las
enzimas microbianas catalizan la transferencia de los electrones. Los
aceptores más utilizados por los microorganismos, son el oxígeno y los
nitratos. Cuando el oxígeno es utilizado como aceptor de electrones la
respiración microbiana se produce en condiciones aerobias, los
microorganismos convierten en última instancia los contaminantes en
dióxido de carbono, agua y masa celular, por enzimas oxigenasas. Sin
embargo, sí utiliza los sulfatos o el dióxido de carbono, se produce en
condiciones reductoras o anaerobias
6. Microorganismos
La degradación de hidrocarburos se lleva acabo
principalmente por bacterias, seguidas por los hongos,
levaduras y algas, entre otros (Ríos, 2005. ) Los reportes del
porcentaje de bacterias y hongos presentes en suelos, varían
de forma importante de entre 0.13% y 50% para bacterias, y
de 6% a 82% para hongos, con respecto a la comunidad
heterótrofa total del suelo. La proporción de hongos y
bacterias dependerá de las condiciones del sitio. El número
de microorganismos heterótrofos totales en suelo,
considerado como típica se encuentra en una cuenta total de
107 a 109 UFC/g de suelo; para degradadoras potenciales en
suelos no contaminados entre 105 y 106 UFC/g; y entre 106 y
108 UFC/g en suelos contaminados
UNIVERSIDAD DE HUÁNUCO
FACULTAD DE INGENIERÍA
E.A.P. INGENIERÍA AMBIENTAL
ASIGNATURA
CONTAMINACION Y TRATAMIENTO DE SUELOS
LA BIORREMEDIACIÓN DE SUELOS
CONTAMINADOS POR
HIDROCARBUROS
DOCENTE:I NG. SIMEÓN CALIXTO VARGAS 2 0 2 4 -II
INTRODUCCIÓN
El manejo inadecuado de los materiales y residuos peligrosos ha
provocado en el mundo un grave problema de contaminación de los
suelos y los cuerpos de agua.
En el Perú, la industria del petróleo en su conjunto ha tenido un impacto
negativo en materia ambiental. Debido a la amplia gama de productos
derivados del petróleo, no ha sido posible evaluar cuantitativamente la
contaminación involucrada desde la fase de explotación hasta la
obtención de los productos petroquímicos básicos. El problema de los
suelos contaminados con hidrocarburos radica en que hasta hace
pocos años no existía conciencia del grado de la dificultad y el costo
que representa la remediación de los suelos y cuerpos de agua
contaminados para la sociedad, por lo que es más caro remediar que
prevenir (Saval 1995).
La biorremediación de suelos contaminados por
hidrocarburos es un proceso natural que se da con el
pasar del tiempo, las bacterias y/o microorganismos son
un factor importante en este proceso, estos son los
encargados de reducir las cadenas largas que componen
a los hidrocarburos y hacerlas más simples para que su
descomposición sea más rápida y efectiva , haciendo de
este método un tratamiento viable y sencillo para
descontaminar los suelos que poseen vertimientos de
altas cantidades de hidrocarburos
Las bacterias necesitan un ambiente ideal para llevar a cabo la
degradación pertinente de los hidrocarburos, así mismo para su
reproducción y sostenimiento frente al crecimiento de la población
bacteriana, estos microorganismos por lo general son autóctonos
del suelo contaminado. Cuando las condiciones ambientales y las
unidades formadoras de colonias (UFC) no son suficientes son
necesarios los métodos de ingeniería para establecer dicha
necesidad. Existen algunos problemas para la sostenibilidad de las
bacterias entre las cuales la de mayor importancia es la cantidad
de contaminante vertido en el suelo, si la concentración del
contaminante es demasiado alta en comparación a la cantidad de
bacterias cultivadas, el suelo puede tomar propiedades tóxicas
para los microorganismos lo cual elevaría el índice de mortalidad.
Si el suelo tiene muy pocos nutrientes es una
característica que impediría la reproducción elevada de las
bacterias y si son mínimas las concentraciones de
nitrógeno y fósforo se dará una biodegradación del
contaminante de una manera muy lenta. La actividad
microbiana se ve afectada en varias formas ya sean por
humedad en el suelo, temperatura, bajas cantidades de
nutrientes inorgánicos (Fósforo y Nitrógeno), pH, metales
pesados presentes en el suelo, la cantidad de material
orgánico y el tipo de material orgánico presente en el
suelo seleccionado.
Las bacterias tienen un crecimiento exponencial y una mayor
capacidad de adaptarse a un medio contaminado, la
biodegradación de los hidrocarburos se puede realizar por dos
grupos de microorganismos: los hongos y las bacterias; esta
depende de un suministro de agua adecuado, para ello es
importante saber cuál es la cantidad de agua necesaria para los
microorganismos, esta cantidad puede conocerse de manera
indirecta por la capacidad de campo en la cual la textura y
porosidad del suelo son esenciales. Los contenidos de humedad
óptimos para una buena biodegradación de hidrocarburos están
entre el 70% y el 95% de la capacidad del terreno.
Cuando no se tienen las condiciones necesarias para que
la biorremediación se lleve a cabo de manera adecuada,
factores como un clima frío ocasionan que los microbios
trabajen de una manera más pasiva y lenta, se puede
hacer uso de aditivos que le proporcionen unas mejores
condiciones al suelo.
La biorremediación se lleva a cabo por medio de varios
métodos, entre ellos el que nos compete en el proyecto de
investigación es la bioaumentación incorporando cepas
bacterianas al suelo contaminado para generar la
biodegradación; otros métodos como la fitorremediación,
bioestimulación, y demás son usados según las
características del lugar y las condiciones en que se
encuentran. (Boullosa, 2011)
Técnicas de Recuperación de Suelos: “Estas se
determinan según el lugar donde se lleve a cabo el
proceso de descontaminación, las técnicas ex situ en la
cual el suelo contaminado es llevado a un laboratorio
donde se llevan a cabo los procesos necesarios para su
tratamiento y las técnicas in situ donde el suelo es tratado
en el lugar original. La técnica in situ posee un costo
menor con relación a la ex situ pero necesita de largos
periodos de tiempo para la limpieza.” (Instituto Geominero
de España “IGME”, 1996). La técnica ex situ será la
utilizada en el proyecto de investigación.
Cuantificación de los Hidrocarburos:
La cuantificación de gasolina y diésel presentes en el suelo se realiza
mediante métodos gravimétricos y métodos analíticos.
1. Métodos analíticos: Se utilizarán dos métodos analíticos para
la cuantificación de hidrocarburos en las muestras, uno de ellos es
el método de espectroscopia de infrarrojo - cuantitativo el cual
evalúa la vibración que se da en el momento en que una molécula
absorbe calor en la zona de infrarrojo del espectro
electromagnético. Hay diferentes frecuencias de absorción en el
infrarrojo, para los hidrocarburos se da mediante la absorción
generada por los enlaces C-H entre 3200 a 2700 cm-1. Se debe
contar con una curva de calibración de referencia y compararla
con la obtenida en la muestra.
Si lo que se desea es obtener una mayor aproximación al
compuesto (Hidrocarburo) que se encuentra en un suelo
contaminado, la cromatografía de gases - espectrometría
de masas es el método indicado debido a que posee una
gran sensibilidad con la capacidad de determinar cualquier
clase de sustancias, el método se lleva a cabo mediante la
inyección de la muestra en el cromatógrafo. Se regula la
columna del cromatógrafo a una temperatura adecuada
para separar analitos, estos son detectados por
espectrometría de masas y luego comparados con una
biblioteca incluida en el software del equipo para
caracterizar e identificar los compuestos que se
encuentran en el suelo de muestra.
2. Otros Métodos:
Existe otra clase de métodos para determinar
hidrocarburos en una muestra de suelos, los métodos
gravimétricos mediante asfaltenos insolubles en hexano y
cuantificación de Hidrocarburos totales del petróleo.
Ventajas y desventajas de la biorremediación.
Biorremediación Ventajas Desventajas
- Son efectivos en cuanto • Requieren mayores
a costos. tiempos de tratamiento.
- Son tecnologías más • Es necesario verificar la
benéficas para el toxicidad de
ambiente. intermediarios y/o
- Los contaminantes productos.
generalmente son • No pueden emplearse si
destruidos. el desuelo no favorece
- Se requiere un mínimo o el crecimiento
ningún tratamiento microbiano.
posterior.
FUNDAMENTACION BIOQUIMICA DE LA BIODEGRADACION
El fundamento bioquímico de la biorremediación se basa,
principalmente, en la serie de reacciones de óxido-reducción (cuyo
fin es la obtención de energía) que se producen en la cadena
respiratoria, o transportadora de electrones de las células. La
cadena la inicia un sustrato orgánico (compuestos
hidrocarburados) que es externo a la célula y que actúa como
dador de electrones, de modo que la actividad metabólica de la
célula acaba degradando y consumiendo dicha sustancia. Los
aceptores más comúnmente utilizados por los microorganismos
son el oxígeno, los nitratos, el hierro (III), los sulfatos y el dióxido
de carbono
Cuando el oxígeno es utilizado como aceptor de
electrones la respiración microbiana se produce en
condiciones aerobias y los procesos de biodegradación
serán de tipo aerobio; sin embargo, si utiliza los sulfatos o
el dióxido de carbono se produce en condiciones
reductoras o anaerobias, y los procesos de
biodegradación serán de tipo anaerobio.
FACTORES QUE CONDICIONAN LA BIORREMEDIACIÓN DE UN SUELO
La biodegradabilidad de una mezcla de hidrocarburos presente en un suelo
contaminado depende de diversos factores:
1. TEMPERATURA
2. pH
3. HUMEDAD
4. NUTRIENTES
5. ACEPTOR DE ELECTRONES
6. MICROORGANISMOS
7. ESTRUCTURA DEL SUELO
8. ESTRUCTURA DEL CONTAMINANT
MICROORGANISMOS EN LA BIORREMEDIACIÓN
El suelo es un ambiente muy apropiado para el desarrollo
de los microorganismos tanto eucariotas (algas, hongos,
protozoos) como procariotas (bacterias y arqueas),
además de encontrar virus y bacteriófagos. Todos estos
organismos establecen relaciones entre ellos en formas
muy variadas y complejas y también contribuyen a las
características propias del suelo por su papel en la
modificación de las fases sólida, líquida y gaseosa antes
mencionadas.
Los microorganismos desempeñan funciones de gran importancia
en relación con procesos de edafogénesis; ciclos biogeoquímicos
de elementos como el carbono, el nitrógeno, oxígeno, el azufre, el
fósforo, el hierro y otros metales; fertilidad de las plantas y
protección frente a patógenos; degradación de compuestos
xenobióticos, etc. En un suelo agrícola están presentes alrededor
de 1010 organismos por gramo de suelo y constituyen una
biomasa de aproximadamente 1500 kg por Ha. Un gramo de suelo
fértil puede contener 5 metros de micelio fúngico, 108 células
bacterianas, 106 esporos de actinomicetos.
Los microorganismos hacen parte fundamental de los
procesos de biorremediación. En gran parte, las bacterias
casi siempre son los degradadores primarios, aunque en
algunas ocasiones los hongos juegan un papel importante.
Las bacterias desempeñan el papel de mayor importancia
en la biodegradación de contaminantes orgánicos en
suelos; los hongos también metabolizan compuestos
orgánicos pero no son tan eficientes como las bacterias.
1. Bacterias
Las bacterias son el grupo de organismos más abundante
en los suelos y la cantidad de especies presentes en el
mismo parece relativamente constante alrededor del
mundo. Dichos organismos son un grupo diverso con
variaciones extensivas en las propiedades morfológicas,
ecológicas y fisiológicas y son los principales
degradadores de compuestos orgánicos naturales y
xenobióticos encontrados en el suelo. Las más comunes
son: Pseudomonas, Arthrobacter, Achromobacte,
Micrococcus, Vibrio, Acinetobacter, Brevibacterium,
Corynebacterium y Flavabacterium.
Por su diversidad, las bacterias se encuentran regularmente en
comunidades heterogéneas; algunas especies son degradadores
primarios, es decir, ellas inician la degradación de la materia
orgánica en el suelo; otras crecen en compuestos resultantes de la
degradación parcial de complejos orgánicos o productos
residuales de degradadores primarios.
Las bacterias tienen tres apariencias físicas generales:
Esféricas (cocos)
Forma de bastones (bacilos)
Forma de espiras (espirilos)
El uso y tolerancia al oxígeno que es uno de los métodos más
generales de clasificación. Los aerobios estrictos son bacterias
que requieren oxígeno como aceptor final de electrones y crecen
solamente en presencia del mismo. Las aerobias facultativas son
bacterias que pueden utilizar aceptores de electrones terminales
alternativos y crecer en presencia o ausencia de oxígeno. Algunas
anaerobias son tolerantes al oxígeno, pero éste es tóxico a
muchas anaerobias estrictas. Las bacterias también se pueden
clasificar como eutrofas, las cuales crecen en presencia de altas
concentraciones de sustratos, y oligotrofas, las cuales crecen con
concentraciones trazas.
Los actinomicetos son un grupo intermedio entre las bacterias
procariotas más primitivas y los hongos eucariotas; éstos están
presentes en un gran número de suelos. Toleran un intervalo
amplio de pH y temperatura, crecen bajo condiciones limitadas de
nutrientes y son resistentes a desecación. Aunque su tasa de
crecimiento es más baja que la de las bacterias, la habilidad de los
actinomicetos para crecer en condiciones adversas permiten a
estos predominar cuando las condiciones del medio son difíciles
Algunas bacterias son capaces de formar esporas cuando
las condiciones de crecimiento son muy adversas, como
cuando el suelo está seco o cuando los nutrientes están
limitados. Las esporas son muy resistentes al calor y no
son fáciles de destruir por radiación u otros factores
químicos tales como ácidos y desinfectantes. Las
bacterias formadas de esporas son muy comunes en
suelos donde las condiciones pueden ser muy variables.
2. Hongos Los hongos son altamente protistas, no tienen
movimiento y emplean materia orgánica como fuente de carbono y
energía. Algunos de los hongos mejor conocidos son mohos,
levaduras y setas
En comparación con las bacterias, los hongos son menos
numerosos y crecen a velocidades considerablemente bajas;
además, los procesos metabólicos de éstos son menos diversos.
Como grupo, los hongos tienden a ser más tolerantes a los ácidos
que las bacterias (muchas especies crecen a un pH óptimo de 5 o
menos) y son más sensibles a la variación en la humedad. Un
hongo que tiene un considerable potencial en el tratamiento de
compuestos orgánicos peligrosos es Phanerochaete
chrysoporium, hongo de la podredumbre blanca.
Este organismo produce una encima extracelular
peroxidasa que degrada la lignina en presencia del
peróxido; se ha encontrado que degrada una alta variedad
de compuestos altamente clorados y recalcitrantes. El uso
de dicho hongo está limitado para condiciones en las
cuales el nitrógeno esté limitado porque la peroxidasa no
se produce de otra manera.
Ventajas y desventajas de los tratamientos in situ y ex situ
In situ Ex situ
- Permiten tratar el suelo - Menor tiempo de
Ventajas sin necesidad de tratamiento.
excavar ni transportar. - Más seguros en cuanto
- -Potencial disminución a uniformidad: es
en costos. posible homogeneizar y
muestrear
periódicamente.
- Mayores tiempos de - Necesidad de excavar el
tratamiento. suelo.
- Pueden ser inseguros - Aumento en costos e
Desventajas en cuanto a ingeniería para equipos.
uniformidad: - Debe considerarse la
heterogeneidad en las manipulación del
características del material y la posible
suelo. exposición al
- Dificultad para verificar contaminante.
la eficacia del proceso.
ETAPAS DEL TRABAJO PARA UNA BIORREMEDIACIÓN MÁS
EFICAZ
1. Investigación y caracterización de la contaminación y del
emplazamiento
• La caracterización del emplazamiento se lleva a cabo mediante
el estudio del mismo detallando la volumetría del suelo a tratar,
las condiciones geológicas e hidrogeológicas, analizando las
características del suelo y sus propiedades (pH, granulometría,
humedad, porosidad, etc.)
• La caracterización del contaminante se centra en la
investigación del tipo y concentración del mismo, así como la
biodisponibilidad de los compuestos en el suelo (aceptores de
electrones, metales pesados, nutrientes, etc.).
2. Análisis y elección de las medidas biocorrectivas. Para ello se hace
necesario:
a) Identificar y cuantificar los contaminantes. Definiendo sus propiedades
fisicoquímicas más importantes:
• Identificación y clasificación de compuestos.
• Concentración en suelos y aguas subterráneas.
• Caracterización de la presión de vapor, constante de Henry, densidad y
grado de solubilidad.
b) Conocer los factores que influyen en la transformación biológica de los
contaminantes:
• Factores ambientales tales como humedad, oxígeno disuelto, temperatura,
pH, disponibilidad de nutrientes.
• Factores microbiológicos tales como presencia de microorganismos y
aclimatación de las poblaciones microbianas.
c) Evaluación del control y seguimiento. Para asegurar
la correcta ejecución y un progreso adecuado del
tratamiento se debe llevar a cabo un plan de control y
seguimiento del sistema. Para una correcta optimización
se deberán controlar los siguientes puntos:
• Control de las condiciones de degradación y
biodegradación. Se debe registrar la variación de
concentración de TPH, BTEX, CO2 desprendido y
Oxígeno disuelto, variación de nutrientes (N, P, etc.)
• Control de los parámetros que afectan directamente en
el funcionamiento del sistema.
4. Análisis e interpretación de resultados.
En esta última etapa se deben analizar los resultados
obtenidos, haciendo un balance de los objetivos
alcanzados y los marcados inicialmente. En este punto, si
fuese necesario, se deben proponer y estudiar aquellas
mejoras o modificaciones necesarias para la optimización
del sistema
UNIVERSIDAD DE HUÁNUCO
FACULTAD DE INGENIERÍA
E.A.P. INGENIERÍA AMBIENTAL
ASIGNATURA
CONTAMINACION Y TRATAMIENTO DE SUELOS
TRATAMIENTO DE
COMPUESTOS ORGÁNICOS
VOLÁTILES.
DOCENTE:I NG. SIMEÓN CALIXTO VARGAS 2 0 2 4 -II
DEFINICION
Los compuestos orgánicos volátiles (COV) son todos aquellos compuestos orgánicos
que a temperatura ambiente o bien se encuentran en estado gas o bien son líquidos
muy volátiles.
Formalmente se considera como COV todo compuesto orgánico que a 20ºC tenga una
presión de vapor igual o mayor de 0.01 kPa, o una volatilidad equivalente en las
condiciones particulares de uso.
Los COV suelen tener menos de doce átomos de carbono en su cadena y contienen
otros elementos como oxígeno, flúor, cloro, bromo, azufre o nitrógeno.
El número de COV diferentes supera el millar, pero los más abundantes en el aire son
metano, tolueno, n butano, i-pentano, etano, benceno, n-pentano, propano y etileno.
Estos compuestos se generan en todos aquellos procesos industriales en los que se
utilizan disolventes orgánicos (como el acetaldehído, el benceno, la anilina, el
tetracloruro de carbono, el 1,1,1,-tricloroetano, la acetona, el etanol, etc.).
Los compuestos orgánicos volátiles (COV) son sustancias químicas orgánicas que tienen una alta
volatilidad, es decir, que se evaporan fácilmente a temperatura ambiente. Estos compuestos se
caracterizan por su capacidad de formar vapores que se dispersan rápidamente en el aire. Los
COV incluyen una amplia variedad de sustancias, muchas de las cuales son utilizadas en la
fabricación de productos como pinturas, disolventes, cosméticos, productos de limpieza, entre
otros.
Algunos ejemplos comunes de compuestos orgánicos volátiles incluyen:
•Benceno
•Tolueno
•Xileno
•Formaldehído
•Acetona
•Etanol
Los COV pueden ser emitidos tanto por fuentes naturales (como vegetación y emisiones
volcánicas) como por actividades humanas, especialmente en la industria, la agricultura y el uso
doméstico.
Actividades asociadas a la emisión de COVs
Son muy numerosas, perteneciendo generalmente a los siguientes sectores
industriales:
•Industria siderúrgica.
•Industria del plástico.
•Industria alimentaria.
•Industria de la madera.
•Industria de las pinturas, barnices y lacas.
•Industria ganadera.
•Industria farmacéutica.
•Industria cosmética.
Los COV más abundantes en el aire son el metano, el tolueno, el butano, el
pentano, el etano, el benceno, el propano y el etileno. Estos compuestos se
generan en todos aquellos procesos industriales en los que se utilizan
disolventes orgánicos (como el acetaldehído, el benceno, la anilina, el
tetracloruro de carbono, el 1,1,1-tricloroetano, la acetona y el etanol entre otros).
Su peligrosidad en relación a la salud de las personas y los efectos nocivos que
pueden causar sobre el medio ambiente varían en función del compuesto en sí,
así se clasifican en 3 grupos:
Compuestos extremadamente peligrosos para la salud. Es el caso del
benceno, del cloruro de vinilo y el 1,2-dicloroetano entre otros.
Compuestos Clase A: son los que causan daños significativos al medio
ambiente (el acetaldehído, la anilina, el tricloroetileno, etc.).
Compuestos Clase B: a este grupo pertenecen aquellos COV que causan un
impacto menor en el medio ambiente, como es el caso de la acetona o el etanol
entre muchos otros.
Peligrosidad de los COVs relativa a salud humana y efectos
nocivos sobre el medio ambiente
• Compuestos extremadamente peligrosos para la salud: el
benceno, el cloruro de vinilo y el 1,2 dicloroetano.
• Compuestos clase A: los que pueden causar daños significativos al
medio ambiente, como por ejemplo: el acetaldehído, la anilina, el
tricloroetileno, etc.
• Compuestos clase B: tienen menor impacto en el medio ambiente.
Pertenecen a este grupo, entre otros, la acetona y el etanol.
Existen COV que por sí solos destruyen la capa de ozono
estratosférico, como es el caso del tetracloruro de carbono. Además,
todos los COV, en combinación con los óxidos de nitrógeno y la luz
solar, son precursores del ozono a nivel de suelo (ozono
tropósferico) que es muy perjudicial para la salud al provocar daños
respiratorios severos. Este efecto es conocido con el nombre de
smog fotoquímico y se muestra como una niebla de color marrón –
gris en las grandes urbes que suelen ser soleadas y que tienen
emisiones de COV y óxidos de nitrógeno.
Para seleccionar la mejor tecnología para la depuración de
COV hay que tener en cuenta el caudal, la concentración de
COVs, la temperatura y humedad del aire, los disolventes
presentes, el límite de emisión permitido y la posible
presencia de polvo y otros contaminantes. Por su parte, la
empresa ha de valorar los recursos disponibles, la
distribución temporal de las emisiones contaminantes, así
como la posibilidad de recuperar los disolventes y la energía
térmica.
Por todas estas razones, la legislación europea vigente establece límites cada
vez más restrictivos para la emisión de estos compuestos. Así, en las
actividades industriales susceptibles de generar COV se deberá controlar las
emisiones y, cuando sea necesario, tratarlas eficientemente. A nivel estatal y
con el fin de minimizar los efectos nocivos de los COVs, se publicó el Real
Decreto 117/2003 sobre limitación de emisiones de compuestos orgánicos
volátiles debidas al uso de disolventes en determinadas actividades, el cual
aplica desde el 31 de octubre de 2007 a todas las industrias afectadas. Este
Real Decreto marca para cada una de las actividades afectadas un umbral en el
consumo de disolventes, así como unos límites de emisión de COVs en los
gases que salen por chimenea y en las emisiones difusas.
TECNOLOGÍAS PARA EL TRATAMIENTO DE COVS
El tratamiento de compuestos orgánicos volátiles (COV) es crucial para reducir
su impacto en la salud humana y el medio ambiente. Existen diversas
tecnologías para la eliminación, destrucción o captura de estos compuestos en
el aire, tanto en procesos industriales como en espacios cerrados. Aquí te
detallo algunos de los métodos más comunes:
1. Adsorción. La adsorción consiste en la captura de los COV en la superficie
de un material adsorbente, como el carbón activado, zeolitas o resinas
sintéticas. Este proceso es útil para concentrar los COV y luego desorbidos
(eliminados) para su tratamiento posterior.
.Ventajas: Es simple, económico y eficaz para concentrar los COV.
.Desventajas: Puede saturarse rápidamente, lo que requiere un reemplazo o
regeneración del material adsorbente.
2. Destrucción térmica (incineración)
Este método implica la combustión de los COV a altas temperaturas
(generalmente superiores a los 800 °C), lo que descompone los
compuestos orgánicos en CO2 y vapor de agua.
•Ventajas: Es muy eficaz en la eliminación de COV, eliminando casi
el 100% de las emisiones.
•Desventajas: Requiere un gran consumo de energía y la gestión de
los residuos generados.
3. Oxidación catalítica
La oxidación catalítica utiliza un catalizador para acelerar la reacción
química que oxida los COV, convirtiéndolos en CO2 y agua a
temperaturas moderadas (200-500°C). Los catalizadores más
comunes son metales preciosos como el platino o el paladio.
•Ventajas: Eficaz a temperaturas más bajas, menor consumo de
energía que la incineración.
•Desventajas: Requiere el mantenimiento de los catalizadores y no
es adecuado para todos los tipos de COV.
4. Bioremediación
En este proceso, se utilizan microorganismos para descomponer los
COV en compuestos menos dañinos, como agua y CO2. La
bioremediación se puede realizar en suelos, aguas y sistemas de
aire, generalmente en condiciones controladas.
•Ventajas: Es un método ecológico, económico y eficaz para ciertos
compuestos.
•Desventajas: No es adecuado para todos los tipos de COV y puede
ser lento.
5. Lavado de gases (scrubbing)
El lavado de gases utiliza un líquido (por lo general agua o
soluciones químicas) para absorber los COV presentes en los gases.
Dependiendo del tipo de COV, se pueden usar soluciones
específicas, como hidróxido de sodio (NaOH) o peróxido de
hidrógeno (H2O2).
•Ventajas: Eficaz para compuestos polares y solubles en agua.
Puede ser adaptado para diferentes tipos de COV.
•Desventajas: Los líquidos absorbentes pueden saturarse, lo que
requiere regeneración o disposición adecuada.
6. Fotocatálisis
La fotocatálisis utiliza la luz (generalmente luz ultravioleta) y un
catalizador (típicamente dióxido de titanio, TiO2) para promover una
reacción que descompone los COV en sustancias menos dañinas,
como CO2 y agua.
•Ventajas: Funciona a temperaturas ambiente y es ecológico.
•Desventajas: Requiere la exposición a la luz y tiene una eficiencia
limitada para algunos compuestos.
7. Adsorción en membranas
Las membranas son materiales semipermeables que pueden
capturar los COV de los gases y permitir el paso de aire limpio. Este
proceso se utiliza principalmente en aplicaciones de filtración de aire.
•Ventajas: No requiere altas temperaturas ni grandes cantidades de
energía.
•Desventajas: La capacidad de adsorción es limitada y requiere el
reemplazo periódico de las membranas.
8. Condensación criogénica
Este proceso enfría los gases hasta que los COV se condensan en
líquidos que luego pueden ser eliminados o reciclados. Se utiliza
principalmente en la captura de compuestos muy volátiles.
•Ventajas: Eficaz para compuestos con puntos de ebullición bajos.
•Desventajas: Requiere grandes cantidades de energía para la
refrigeración.
9. Plasma de baja temperatura
La tecnología de plasma de baja temperatura utiliza descargas
eléctricas para crear plasma, que descompone los COV en
moléculas más simples y menos tóxicas.
•Ventajas: Puede descomponer una amplia gama de compuestos
orgánicos, incluso a bajas concentraciones.
•Desventajas: Es una tecnología emergente que todavía está en
fase de desarrollo para aplicaciones industriales.
10. Tecnologías híbridas
En algunos casos, se combinan diferentes métodos, como la adsorción seguida
de la incineración o el uso de bioremediación con oxidación térmica, para
mejorar la eficiencia y reducir los costos operativos.
•Ventajas: Combina lo mejor de cada tecnología, adaptándose a diferentes tipos
de COV.
•Desventajas: Requiere una inversión mayor y una operación más compleja.
Conclusión
La elección del método de tratamiento de COV depende de factores como el tipo
de compuesto, la concentración en el aire, el costo, la eficiencia y la aplicabilidad
para la industria o el entorno en el que se esté trabajando. A menudo, se
selecciona un enfoque o una combinación de tecnologías que mejor se adapte a
las necesidades específicas de la situación.
Oxidación Térmica Recuperativa
La oxidación térmica recuperativa es una tecnología más simple, con un coste
de inversión menor pero unos mayores costes de gestión.
Consiste en una cámara de combustión con un quemador y con un
intercambiador de calor donde se calienta el aire de entrada y se enfría el aire
depurado. Con esta técnica se puede conseguir una eficiencia de recuperación
térmica del orden del 65%.