INSTITUCION EDUCATIVA TECNICA FRANCISCO DE PAULA SANTANDER DE GALAPA
Docente: Sara Belén De La Hoz Vasquez Grado: Undécimo
CORRIENTES FILOSOFICAS DEL SIGLO XIX.(2 Parte)
Observa el video y toma los apuntes
correspondientes.
https://youtu.be/lHAETedW6cc?si=HDHAoOq1
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Ambiente sociocultural
El siglo XIX, en el que emergen poderosas corrientes
filosóficas como el Idealismo, el Positivismo o el
Marxismo, es un siglo sumamente complejo. Cabe
distinguir en el dos etapas.
La primera arranca de finales del siglo XVIII, hacia 1780,
y termina en 1830. Es la etapa del Romanticismo, con
su visión exaltada de la libertad, que conectara con los nacionalismos emergentes; la filosofía está dominada por el
Idealismo alemán de HEGEL.
La segunda etapa comprende el periodo de las revoluciones liberales y nacionalistas y del colonialismo de las
grandes potencias europeas. En el ámbito de las ideas se caracteriza por una gran diversidad de tendencias que oscilan
desde el Positivismo cientifista de COMTE o el Liberalismo de J. S. MILL hasta el Materialismo histórico de MARX o
el Vitalismo irracionalista de NIETZSCHE. En su radical heterogeneidad todas ellas tienen en común la crítica al Idea-
lismo hegeliano, considerado demasiado abstracto e incapaz de dar cuenta de los fenómenos reales de la existencia.
NOCIÓN DE IDEALISMO
-Etimológicamente: concepción que asigna a
las ideas, y con ello al espíritu, una posición
dominante en el conjunto del
ser: el ser, en última instancia,
está determinado desde las ideas, desde el
espíritu [su raíz se encuentra en Descartes].
El idealismo es la teoría filosófica para la cual la
realidad es una consecuencia de la actividad del
sujeto. Hay que tener
cuidado con esta definición pues nadie niega que
existen ciertas realidades que son consecuencia
de la actividad del
sujeto: los objetos artificiales los ha creado el
hombre gracias a la intervención de su cuerpo, el
artesano crea
físicamente un objeto a partir del movimiento de
sus manos y de la planificación de su mente; por
otro lado, los objetos
de la fantasía también dependen de nosotros, en
este caso no de nuestro cuerpo sino de nuestra mente. Cuando se
indica que para el idealismo la realidad es consecuencia de la actividad del sujeto no se quiere decir nada de lo anterior.
Esa actividad no es la de los órganos corporales del sujeto, y la realidad creada de este modo no es una mera fantasía
como en el caso de los productos de la imaginación. El idealismo considera que en el acto de conocimiento el sujeto que
conoce influye en la realidad conocida, que la mente está sometida a unos procesos o mecanismos que determinan y
construyen la realidad del objeto conocido.
TIPOS DE IDEALISMOS
Idealismo platónico. Platón fue uno de los primeros filósofos en hablar de idealismo. Sostuvo que las ideas constituyen
un mundo suprasensible fuera del ser, es decir, un mundo que se intuye de manera intelectual y no solo a través de los
sentidos. Es por medio del intelecto y la razón cómo se logra conocer el mundo real.
Idealismo objetivo. Para esta variante filosófica, las ideas existen por sí mismas y solo se pueden descubrir mediante la
experiencia. Algunos representantes del idealismo objetivo fueron Platón, Leibniz, Hegel, Bolzano y Dilthey.
Idealismo subjetivo. Algunos filósofos de esta corriente fueron Descartes, Berkeley, Kant y Fichte. Sostenían que las
ideas existen en la mente del sujeto y no en un mundo exterior independiente. Según esta corriente, las ideas dependen
de la subjetividad del ser que las percibe.
EL IDEALISMO ALEMÁN
Conceptos clave
Fenómeno y noúmeno (Kant): Diferencia entre lo
que podemos percibir y la realidad en sí misma.
Yo y no-yo (Fichte): La conciencia como creadora
de la realidad.
Naturaleza y espíritu (Schelling): Unidad entre el
pensamiento y la naturaleza.
Dialéctica (Hegel): Proceso de desarrollo del Observa este video para contextualizar la
pensamiento mediante tesis, antítesis y síntesis. enseñanza
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Movimiento filosófico alemán de la primera década del siglo XIX que, desarrollando algunas sugerencias de la filosofía
kantiana, considera a la realidad como un producto de la Razón.
El idealismo alemán tiene su origen en Kant: recordemos que, según este filósofo, en la experiencia de conocimiento el
sujeto cognoscente es activo, aporta en dicha experiencia las estructuras aprióricas que en él se encuentran y ordena,
reúne o sintetiza el material bruto de la sensación mediante mecanismos que descansan en él mismo. El fenómeno –lo
único que realmente nos cabe conocer– es una consecuencia de la actividad del Sujeto Trascendental. Sin embargo,
Kant creyó que podíamos postular la existencia de una realidad trascendente, no fenoménica, una realidad independiente
del sujeto (la cosa en sí o noúmeno), aunque para nosotros absolutamente desconocida.
Esta tesis limita la actividad de la razón humana, y es consecuencia de la concepción de dicha razón como facultad de
conocimiento finita, del reconocimiento de la propia finitud. Sin embargo, los filósofos alemanes posteriores a Kant hacen
una valoración más optimista de la Razón y acaban considerando a ésta como una facultad que carece de límites.
Las características de este movimiento son las siguientes:
1. Rechazan la noción de noúmeno o cosa en sí: no existe nada que esté más allá de la realidad conocida, no hay
distinción entre la realidad pensada y la realidad en sí misma.
2. Potencian el papel activo del sujeto: para Kant el sujeto es activo en el sentido de que influye en lo conocido a partir de
sus estructuras aprióricas y de los procesos que en ellas descansan, pero creyó también que en el sujeto había una
dimensión de pasividad, pasividad que se muestra en el hecho de que el sujeto elabora el fenómeno a partir de un
material caótico que le viene ya dado (el material bruto de la sensación); los idealistas consideran que es preciso
rechazar esa dimensión de pasividad y concluyen que absolutamente todos los aspectos de la realidad conocida son una
consecuencia de la actividad del sujeto cognoscente.
3. La Razón no se identifica con ninguna razón finita particular: el sujeto cuya actividad intelectual da lugar a la realidad
no es ningún hombre concreto; estos filósofos no son claros sobre este tema, pero parece –al menos en el caso de
Hegel– que la identifican con lo Infinito, cuya expresión más clara en el mundo humano es Dios.
4. El proceso por el cual la Razón o Infinito da lugar a la realidad tiene lugar en el tiempo y sigue un orden, al que dieron
el nombre de dialéctica. Entenderán este movimiento de autodesenvolvimiento de la Razón o dialéctica como un proceso
formado por tres etapas: la tesis o afirmación, la antítesis o negación, y la síntesis o superación de los contrarios en una
realidad más perfecta que integra, superándolos, los momentos precedentes. Este proceso se puede ejemplificar con la
teoría hegeliana de la dialéctica: para Hegel los tres momentos básicos son el de la Idea considerada en sí misma y
anterior a su revelación en el mundo finito (tesis), la Idea expresándose en el mundo finito, en el ámbito de la Naturaleza
(antítesis), y, finalmente, el momento de su perfección mediante la integración de ambas dimensiones en el mundo del
Espíritu (síntesis). Simplificando mucho podríamos identificar la Idea con Dios (lo realmente Infinito), la antítesis con su
manifestación como realidad finita (el mundo natural), y la superación de ambas realidades con el mundo humano
(mezcla de infinito y finito). La idea de la dialéctica como proceso o movimiento basado en la
contradicción va a influir poderosamente en la filosofía marxista, aunque desprovista de su dimensión teológica.
5. Una consecuencia de las tesis anteriores es la clara tendencia panteísta La teología anterior (por ejemplo, Santo
Tomás) defendía posiciones que se podrían incluir en el teísmo (la consideración de Dios como un ser personal,
providente, creador del mundo natural e independiente de él); el idealismo alemán, sin embargo, tiene una visión más
compleja de lo divino, parece considerar al teísmo como una forma de antropomorfización de lo divino, y, eliminando la
radical separación entre el ámbito de las criaturas y la realidad de Dios, acaba considerando que todo participa de la
infinitud: la Naturaleza es una forma particular de expresarse Dios, como otra es la que vivimos en la religión, y otra la
que se ofrece en el arte y la filosofía.
EL IDEALISMO ALEMAN: FICHTE, SCHELLING Y HEGEL
El Idealismo trascendental kantiano se fue convirtiendo en Idealismo subjetivo por obra de FICHTE, discípulo inmediato
de KANT; en Idealismo objetivo con SCHELLING y, finalmente, en Idealismo absoluto en HEGEL.
Al eliminar la oposición entre fenómeno y cosa-en-si, o entre conciencia y realidad, estos filósofos inauguran una
corriente de pensamiento, el Idealismo moderno, según la cual el ser equivale al pensar. Se llega así a la máxima,
expresión del Racionalismo.
IDEALISMO SUBJETIVO: FICHTE
Para FICHTE, el yo o sujeto ya no es la condición de posibilidad del conocimiento, sino que pasa a serlo el espíritu
humano, que en un proceso dialectico se niega a sí mismo para constituir la alteridad, el no-yo, siendo generador de la
realidad, responsable tanto de la materia como de la forma del conocimiento. La cosa-en-si kantiana desaparece como
origen de los datos que constituyen el punto de partida del conocimiento. Lo que en KANT era trascendental, las
condiciones a priori se convierten en lo absoluto.
En síntesis, el sujeto de FICHTE ya no reconstruye el mundo, sino que literalmente lo crea. El yo es un yo creador que
deviene más real en la medida en que, al realizarse en el mundo, toma más conciencia de sí mismo.
IDEALISMO OBJETIVO: SCHELLING
Con SCHELLING se sube un peldaño más en este proceso, al transformar el Idealismo subjetivo en objetivo. Para
SCHELLING, lo absoluto se concibe como la conciencia universal que identifica el yo y el no-yo. La conciencia universal
genera tanto al yo como al no-yo a través de un proceso. Este proceso se puede observar a partir del estudio de la
filosofía como manifestación de la propia conciencia.
Se trata, pues, de una filosofía que identifica el espíritu y la naturaleza, el yo y el no-yo, el sujeto y el objeto,
fundiéndolos en una unidad esencial. Nos acercamos así a una perspectiva panteísta.
EL IDEALISMO ABSOLUTO: HEGEL
La identificación entre espíritu y naturaleza es el punto de partida del pensamiento hegeliano: un ambicioso proyecto de
unificación de toda la realidad.
Había llegado el momento en que la filosofía debía constituirse como un sistema científico, el Idealismo absoluto, que,
mediante un método adecuado, la dialéctica, expresa una confianza indefectible en la capacidad de la razón para
desentrañar la clave última de la naturaleza, de la historia y la cultura humana.
Actividad en clases
1. Explica los términos, expresiones y conceptos resaltados en el documento
2. Elabora una infografía sobre el idealismo y sus tipologías (ten en cuenta la modelación que hay en la guía)
3. Enumera escribe y explica las características del idealismo alemán
El yo creador de Fichte
Imagina que te despiertas en un mundo donde eres la única persona.
Practiquemos lo aprendido en la guía
El yo creador de Fichte
Imagina que te despiertas en un mundo donde eres la única persona
A. ¿Cómo construirías tu realidad?
B. ¿Cuál sería la diferencia si hubieran más personas en ese mundo?
La naturaleza en Schelling
Observa un árbol por unos minutos y responde:
A. ¿Crees que la naturaleza y la mente humana están conectadas?
B. ¿Cómo interpretaría Schelling la relación entre tú y el árbol?
La dialéctica hegeliana en acción
Averigua y analiza sobre el uso de la tecnología en la educación
A. Identifica una tesis (una idea a favor).
B. Identifica una antítesis (una idea en contra).
C. Propón una síntesis (una solución intermedia o superadora).
FICHTE SCHELLING HEGEL
Tipo de
idealismo
Biografía
Planteamiento