¿Qué voy a investigar y por qué?
Voy a investigar el impacto de las estrategias lúdicas en el desarrollo de la expresión oral en
estudiantes de grado 6° de la Institución Educativa San Pedro de Urabá. Mi propósito es
analizar cómo actividades como dramatizaciones, juegos de roles y narraciones
colaborativas pueden fortalecer la fluidez verbal, la coherencia discursiva y la confianza
comunicativa en adolescentes de 12 a 14 años. Tradicionalmente, la oralidad en la
educación secundaria ha sido relegada a un segundo plano, priorizando metodologías
basadas en la escritura y la memorización (Cassany, 2006), lo que limita las oportunidades
de los estudiantes para expresarse de manera efectiva en distintos contextos. Dado que el
lenguaje oral es un pilar fundamental en la construcción del pensamiento y la interacción
social, considero crucial explorar estrategias innovadoras que potencien su desarrollo en el
aula.
El enfoque de esta investigación se basa en la teoría sociocultural de Lev Vygotsky (1986),
quien sostiene que el aprendizaje ocurre en un contexto social y que el lenguaje es la
principal herramienta mediadora en la construcción del conocimiento. Desde esta
perspectiva, la interacción con pares y docentes a través del juego y la exploración del
lenguaje en situaciones significativas puede facilitar el desarrollo de habilidades expresivas.
Asimismo, Jerome Bruner (1983) plantea que el aprendizaje es más efectivo cuando se
estructura en un entorno participativo, donde el estudiante puede descubrir el conocimiento
por sí mismo a través de la interacción con otros. En este sentido, los juegos de roles y la
narración oral pueden crear un espacio seguro para que los estudiantes experimenten y
perfeccionen sus habilidades lingüísticas sin temor al error.
Por otro lado, la teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget (1952) destaca que, a
medida que los estudiantes avanzan en sus etapas de desarrollo, su pensamiento se vuelve
más abstracto y complejo, lo que influye en su capacidad para estructurar ideas
verbalmente. Las estrategias lúdicas pueden ayudar a los adolescentes a conectar el
pensamiento concreto con el abstracto mediante la verbalización de experiencias y
situaciones ficticias o reales. Además, estudios recientes sobre pedagogía del lenguaje,
como los de Daniel Cassany (2006), han evidenciado que la oralidad es un componente
esencial de la alfabetización, y que su enseñanza requiere metodologías activas que
permitan a los estudiantes desarrollar competencias discursivas en distintos ámbitos.
Esta investigación es pertinente porque responde a una necesidad real dentro del aula: la
dificultad que enfrentan los estudiantes para expresarse oralmente de manera clara y
coherente. En la observación realizada en la institución, noté que muchos estudiantes
muestran inseguridad al hablar en público, tienen dificultades para argumentar sus ideas y,
en general, presentan un uso limitado del lenguaje oral en situaciones académicas. Esto
puede deberse a un enfoque de enseñanza tradicional que no fomenta la práctica oral de
manera activa y sistemática. Al implementar estrategias lúdicas, se pretende generar un
ambiente en el que los estudiantes puedan mejorar su expresión oral de manera dinámica,
fortaleciendo su confianza y su competencia comunicativa.
Además, esta investigación busca aportar a la transformación de la enseñanza del lenguaje
en la educación secundaria, demostrando que el juego no es exclusivo de la educación
infantil, sino que puede adaptarse a distintas edades para potenciar el aprendizaje. A partir
de esta exploración, se podrán diseñar estrategias innovadoras que favorezcan la expresión
oral en adolescentes, integrando la ludificación como una herramienta pedagógica efectiva
en la enseñanza de la lengua.