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El Conocimiento Ambiental en La Escuela

El documento aborda la importancia de la educación ambiental en las escuelas, destacando su papel en la formación de ciudadanos conscientes y responsables en la gestión de recursos y el cuidado del ambiente. Se fundamenta en leyes nacionales que promueven la educación ambiental como un proceso continuo y multidisciplinario, que debe incluir la participación comunitaria y la reflexión crítica sobre problemas sociales y ambientales. Además, se enfatiza la necesidad de entender el ambiente como un sistema complejo que involucra interacciones sociales, culturales y naturales, y cómo los problemas ambientales reflejan desigualdades en la sociedad.

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El Conocimiento Ambiental en La Escuela

El documento aborda la importancia de la educación ambiental en las escuelas, destacando su papel en la formación de ciudadanos conscientes y responsables en la gestión de recursos y el cuidado del ambiente. Se fundamenta en leyes nacionales que promueven la educación ambiental como un proceso continuo y multidisciplinario, que debe incluir la participación comunitaria y la reflexión crítica sobre problemas sociales y ambientales. Además, se enfatiza la necesidad de entender el ambiente como un sistema complejo que involucra interacciones sociales, culturales y naturales, y cómo los problemas ambientales reflejan desigualdades en la sociedad.

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El conocimiento ambiental en la escuela

Introducción
Muchas veces se une la palabra ambiental a educación porque, por un lado, se
considera que la educación será la alternativa más propicia para generar los cambios
de conductas necesarios para resolver los graves problemas de mal manejo de
recursos, de desastres que las sociedades deben afrontar. Además, la educación
ambiental sugiere la idea de aprender y enseñar “sobre el ambiente, en el ambiente y
para el ambiente”. Entonces, vale la pena preguntarnos: ¿Qué es la educación
ambiental? ¿Podemos hablar de una educación ambiental? ¿Qué es lo propio de la
educación ambiental? ¿En qué radica su identidad educativa? En última instancia,
¿Cuáles son los aportes educativos que el saber ambiental promueve?
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____
La Constitución Nacional en su Artículo 41 establece: “Todos los habitantes gozan del
derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para del desarrollo humano y para que
las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las
de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental
generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley. Las
autoridades proveerán a la protección de éste derecho, a la utilización racional de los
recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la
diversidad biológica, y a la información y educación ambientales. Corresponde a la
Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a
las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las
jurisdicciones locales. Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actuales o
potenciales peligrosos, y de los radiactivos”
La LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL Nº 20.206 (2006) en su artículo 89 establece: “El
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, en acuerdo con el Consejo Federal de
Educación, dispondrá las medidas necesarias para proveer la educación ambiental en
todos los niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional, con la finalidad de
promover valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente
equilibrado y la protección de la diversidad biológica; que propendan a la preservación
de los recursos naturales y a su utilización sostenible y que mejoren la calidad de vida
de la población. A tal efecto se definirán en dicho ámbito institucional, utilizando el
mecanismo de coordinación que establece el artículo 15 de la Ley N° 25.675, las
políticas y estrategias destinadas a incluir la educación ambiental en los contenidos
curriculares comunes y núcleos de aprendizaje prioritario, así como a capacitar a los/as
docentes en esta temática.”
La LEY GENERAL DEL AMBIENTE Nº 25.675 (2002) en su artículo 2º establece: “La
política ambiental nacional deberá cumplir los siguientes objetivos: h) Promover
cambios en los valores y conductas sociales que posibiliten el desarrollo sustentable, a
través de una educación ambiental, tanto en el sistema formal como en el no formal; i)
Organizar e integrar la información ambiental y asegurar el libre acceso de la
población a la misma”. ARTICULO 14º: “La educación ambiental constituye el
instrumento básico para generar en los ciudadanos, valores, comportamientos y
actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado, propendan a la preservación
de los recursos naturales y su utilización sostenible, y mejoren la calidad de vida de la
población”. ARTICULO 15º: “La educación ambiental constituirá un proceso continuo y
permanente, sometido a constante actualización que, como resultado de la orientación
y articulación de las diversas disciplinas y experiencias educativas, deberá facilitar la
percepción integral del ambiente y el desarrollo de una conciencia ambiental, Las
autoridades competentes deberán coordinar con los consejos federales de Medio
Ambiente (COFEMA) y de Cultura y Educación, la implementación de planes y
programas en los sistemas de educación, formal y no formal. Las jurisdicciones, en
función de los contenidos básicos determinados, instrumentarán los respectivos
programas o currículos a través de las normas pertinentes”.
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¿Qué entendemos y cómo queremos hacer educación ambiental?


Recurriremos a los rasgos con los que podemos caracterizar la EA:
Es una educación política. En la medida en que la crisis ambiental no es
ideológicamente neutral ni ajena a intereses económicos y sociales, la praxis educativa
tampoco puede serlo. La política forma parte de la naturaleza misma de la educación,
por lo que los problemas de la educación no son exclusivamente pedagógicos, sino
esencial y profundamente políticos (Freire, 1990, citado por Caride y Meira, 2000) En
particular, cuando nos referimos a EA proponemos incluir en los procesos de
aprendizaje el debate sobre el modo de desarrollo contemporáneo, las relaciones de
poder que lo sustentan, las injusticias que genera y los límites con los que se encuentra
en su ideal de progreso ilimitado.
Es una educación social. Los problemas ambientales no son problemas “de la
naturaleza”, sino de las sociedades en su relación con ella y hacia su propio interior. La
educación debe estar al servicio de mejorar las condiciones de vida de las personas,
ampliar sus potencialidades y promover la equidad como imperativo ético.
Es una educación problematizadora. Sabemos como docentes que muchas veces tiene
más valor en el proceso de aprendizaje provocar buenas preguntas que brindar buenas
respuestas. El pensamiento ambiental, caracterizado por las relaciones que establece,
potencia la pregunta, se anima a cuestionar, ve a los problemas como oportunidades
de cambio y se fortalece como resultado de estos procesos. “(…) La práctica crítica de
la Educación Ambiental debe actuar problematizando las realidades ambientales,
develando las contradicciones y los conflictos – de valores, intereses, poderes,
racionalidades, etc. implícitos a la génesis social de la crisis ambiental” (Caride y
Meira, 2000)
Es una educación dialógica. El diálogo es una herramienta fundamental de los
procesos de comunicación interpersonal y, por ende, de los procesos educacionales.
Desde esta perspectiva, los problemas ambientales son fenómenos de naturaleza
dialéctica, que afectan a la definición de constructos culturales que han adquirido un
importante protagonismo en la caracterización de las sociedades avanzadas: calidad de
vida, necesidades y derechos sociales, bienestar social, desarrollo económico,
progreso, modernidad, sistemas de producción, consumo, trabajo, ocio, democracia,
etc. Para generar un conocimiento teórico práctico es necesario indagar en las
representaciones sociales que sugieren cada uno de estos constructos; y, de paso, en
cómo sus significados e interpretaciones están mediatizados por imágenes y
componentes - simbólicos y materiales – estrechamente vinculados a la génesis de los
modelos culturales hegemónicos” (Caride y Meira, 2000)
Es una educación interdisciplinaria. El concepto mismo de ambiente no puede
reducirse a ninguna disciplina de conocimiento en particular, sino que es
manifiestamente interdisciplinario, en cada una de las disciplinas que hacen a la EA
existen debates y diferentes posicionamientos, que aquí están expresados como polos
dialécticos.
Es una educación comunitaria. Somos conscientes de que la escala de incidencia real
es la realidad inmediata, es decir la de la escuela inserta en su comunidad. De allí
surgen los problemas y las oportunidades ambientales para constituirse como un
insumo fundamental en educación ambiental, tomando la vida cotidiana especial valor
para el aprendizaje.
Es una educación para la práctica de la ciudadanía: ¿Qué es participar? ¿Para qué
participar? ¿Qué debemos saber para participar? ¿Es posible la democracia sin
participación? Si el ambiente es un bien compartido, del que somos parte, entonces
¿No debemos también ser parte de las decisiones que nos pueden afectar? Participar
es debatir, confrontar, discutir, dialogar con el otro para lograr decisiones comunes en
pos de la resolución o transformación de un problema, de un conflicto, de una
situación no resuelta, en un clima de respeto, valoración de la opinión del otro,
compromiso y responsabilidades compartidas y en un contexto común.

AMBIENTE: CONCEPTOS Y REPRESENTACIONES


Sin embargo, y a pesar del consenso acerca de la importancia de la educación
ambiental, esta puede adoptar diferentes modalidades y se propondrá diversos
objetivos de acuerdo con la concepción de ambiente que la sustente.
Entonces es importante preguntar qué se entiende por ambiente y qué es un problema
ambiental.
Comencemos por acercarnos al concepto de ambiente. Para una primera aproximación
la palabra ambiente proviene del latín ambiens, ambientis, que significa “que rodea o
cerca”. Esta idea básica se encuentra hoy enriquecida con las nociones de sistemas
dinámicos y contextos. Decir sistemas dinámicos es hacer referencia a las
interrelaciones entre todos los componentes que conforman una unidad sistémica,
considerándose al planeta como tal, caracterizado por su diversidad y complejidad. En
cuanto a contexto nos remitimos a contextere, que significa tejido, entremezclado,
entrelazado. El contexto ambiental no es sólo biorregional (biológico - físico -
geográfico) sino que tiene dimensiones históricas, culturales y políticas. Estas
dimensiones entrelazadas determinan el reconocimiento y la significación de las
relaciones socioambientales y educativas (Caride y Meira, 2000)

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IMPORTANTE
Naturaleza y Sociedad
La naturaleza conoce un proceso de humanización cada vez mayor. Gana a cada paso
elementos que son resultado de la cultura. Se trona cada día más culturalizado, más
artificial, más humanizada. El proceso de culturización de la naturaleza se torna, cada
vez más, el proceso de su tecnificación. Las técnicas se van incorporando a la
naturaleza y esta queda cada vez más socializada, pues es, cada día más el resultado
del trabajo de un mayor número de personas. En el proceso de desarrollo humano no
hay una separación del hombre y de la naturaleza. La naturaleza se socializa y el
hombre se naturaliza. (Milton Santos, Metamorfosis el espacio habitado, San Pablo,
Hucitec, 1988)
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El AMBIENTE es un sistema complejo, que tiene en cuenta el equilibrio entre lo


biológico, el desarrollo humano y las instituciones sociales. Dicho equilibrio lo lleva a
buscar constantemente una mejor calidad de vida y a desarrollar las potencialidades
productivas desde una perspectiva sustentable y desde la cultura que cada población
sostiene como fundamento de sus vidas. Hoy se abordan las cuestiones ambientales,
desde un enfoque sistémico, interdisciplinar y contextualizado ya que propone una
manera de reflexionar en función de conexiones, relaciones y contexto.
María Novo (La educación ambiental) señala que “…el ambiente incluye tanto
realidades naturales como otras de tipo urbano, social, cultural, etc. Esto significa
comprender el ambiente como un sistema constituido por factores físicos y socio-
culturales interrelacionados entre sí, que condicionan la vida de los seres humanos a la
vez que son modificados y condicionados por estos”. Entonces, la noción de ambiente
hace referencia al entorno o medio en el que viven las personas, que incluye tanto las
condiciones naturales como las transformaciones y construcciones que se realizan para
poder vivir en él.
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IMPORTANTE
La variada combinación de climas y relieves a lo largo del territorio, que definen
grandes áreas que tiene una vegetación y fauna adaptadas en el transcurso de cientos
de años a esas condiciones naturales. Estas áreas en las que predominan ciertas
especies, así como las relaciones que hay entre ellas, en un marco de condiciones
físicas similares se denominan BIOMAS.

Siguiendo esta idea, como señalan García y Priotto (2009): los problemas ambientales
“se caracterizan por sus componentes en términos de origen, causas y efectos,
mientras que el conflicto, incluye a los actores involucrados en función de su nivel de
afectación, responsabilidades, intereses y percepciones”. Siguiendo a Maria Novo
plantea que “los problemas ambientales son una alteración de la relación entre el
ambiente y la sociedad que perjudica de algún modo a un grupo social. Es decir, pone
de manifiesto conflictos e intereses y de racionalidades en relación con la gestión
ambiental”.
Los problemas ambientales pueden ser considerados, entocnes, de dos maneras: por
un lado, aparecen los impactos que las sociedades producen sobre la naturaleza, por
ejemplo, la contaminación de las aguas o el deterioro de los suelos; por otro, los
impactos que la naturaleza produce sobre las sociedades, como son los huracanes, las
inundaciones y los terremotos que provocan cambios en la organización social. Por
otra parte, cada problema ambiental es de diferente alcance según su escala. Por
ejemplo, la pérdida de biodiversidad o deterioro de la capa de ozono es un problema a
escala global; los sismos generan problema a escala regional y las inundaciones en
áreas urbanas constituyen problemas a escala local.

PARA PENSAR:
Problema ambiental: el Hambre
No se puede hablar de comida sin hablar antes de hambre cuando el argumento es
éste: la superproducción, las semillas transgénicas y las granjas industriales de
animales hacinados es lo único posible si se quiere que todos coman. Si es así, ¿cómo
se explica que haya hambre entre los pobladores de los mismos lugares que producen
la comida?
En Chaco casi el 20% de la población vive bajo el nivel de la indigencia, 15 mil chicos
menores de 15 años están desnutridos o anémicos. Todo eso mientras las cosechas son
récord y el desalojo de campesinos e indígenas para que los cultivos puedan seguir
avanzando se convirtieron en cosa de todos los días.
Recorte:
“En hambre en la provincia del Chaco. Entender lo que pasa en Chaco es
entender por qué la superproducción y el hambre están íntimamente
relacionados, pero de un modo perverso: el contrario al que nos quieren hacer
creer”.

Mirar el esquema y pensar en términos de enfoque interdisciplinar, ¿qué contenidos


de cada área tomaría para abordar este ABP? (ABP aprendizaje basado en
problemas)

La transformación de los ambientes

Introducción
Los temas ambientales interpelan y atraviesan la vida cotidiana de gran cantidad de
estudiantes y docentes. Por otra parte, se trata de asuntos de innegable relevancia
social. Es por eso que se vuelve necesario realizar “recortes” temáticos desde criterios
pedagógicos y sociales, tanto a partir de la mirada docente, especializada y crítica,
como desde los intereses de las y los estudiantes. La transformación de los ambientes,
el aprovechamiento de los recursos naturales y su apropiación diferencial por parte de
los diferentes actores sociales, los problemas ambientales derivados de un mal manejo
de los recursos o el riesgo ambiental como una construcción de las sociedades
contemporáneas constituyen una nutrida agenda de temas para la enseñanza de las
Ciencias Sociales.
Este horizonte en la construcción de la ciudadanía nos invita a pensar propuestas de
enseñanza que contemplen la diversidad ambiental y los diferentes modos de
transformar los ambientes, en diferentes épocas y contextos geográficos, ofreciendo
herramientas y pistas para identificar las lógicas económicas, políticas, sociales y
culturales de los actores sociales involucrados en dichos procesos de transformación.
Pensar los ambientes, sus transformaciones en un sentido histórico o los modos de
valorización y apropiación de los recursos en épocas y territorios específicos conlleva,
además, dilemas éticos y políticos que no son ajenos a las Ciencias Sociales. La escuela
es un lugar propicio para desplegar una agenda que incorpore lo ambiental como una
cuestión social, es decir, inherente a variables políticas, económicas, tecnológicas y
culturales.
Este enfoque habilita la posibilidad de desentrañar la multiplicidad de causas que
explican la desigualdad en las sociedades actuales porque indaga en la distribución
asimétrica de los beneficios y de las consecuencias negativas que genera la explotación
de los recursos naturales. Finalmente, se pondrá foco en los problemas ambientales
considerándolos como un tipo específico de problema social, es decir, como expresión
de las complejas relaciones entre actores sociales en tiempos y espacios específicos.
También intentaremos analizar críticamente los discursos que contribuyen a generar
representaciones sociales deshistorizadas y estereotipadas de los problemas
ambientales. No es menor resaltar que los problemas ambientales suelen afectar de
manera más intensa a los sectores más vulnerables de la población. Se vuelve
necesario, entonces, ofrecer instancias de reflexión que permitan articular dichos
problemas ambientales con las condiciones de desigualdad y vulnerabilidad. En este
sentido, proponemos abordar la dimensión del riesgo como una característica propia
de las sociedades contemporáneas caracterizadas por una marcada desigualdad
económica, social, institucional y cultural que hace que las consecuencias de los
eventos peligrosos o amenazas de origen natural (como terremotos, tsunamis,
huracanes) o tecnológicos (como los derrames de petróleo) sean notablemente
distintos según los grupos sociales afectado.

El ambiente en las Ciencias Sociales


El concepto de ambiente expresa una manera específica de entender las relaciones
sociedad-naturaleza. A partir de él, es importante indagar acerca de la diversidad de
ambientes y sus causas, así como de la manera en que los ambientes son
transformados

Al respecto, Claudia Barros sostiene que: “Cuando la sociedad se apropia y pone en


valor un ecosistema o alguno de sus componentes, se inicia la construcción de los
ambientes. Los ambientes son, por lo tanto, el resultado de la intervención de la
sociedad sobre la naturaleza. La apropiación no siempre fue igual, sino que fue
variando a través del tiempo y del espacio. [...] Los distintos entornos naturales
ofrecen distintas posibilidades para que la sociedad se apropie de ellos. [...] De ello
resulta una construcción diferencial de los ambientes a través de la superficie de la
Tierra. En este proceso de construcción no debemos olvidar, sin embargo, el rol
fundamental jugado por la tecnología, que es un factor que contribuye también a la
diferenciación en la apropiación de los ecosistemas.”
Barros, Claudia (coord.) (2000). Geografía. La organización del espacio mundial. Buenos Aires: Estrada.

Los ambientes son modificados mediante el trabajo que las sociedades realizan cuando
se apropian de la naturaleza utilizando diversas tecnologías. El aprovechamiento y la
apropiación de la naturaleza es geográfica e históricamente específica, por lo tanto, es
posible identificar cambios y continuidades en la intervención de la naturaleza a través
del tiempo así como también diversos grados y tipos de transformación en diferentes
contextos. Para construir la noción de ambiente, no alcanza con la mera descripción de
aquello observable en el paisaje, también será necesario construir progresivas
explicaciones de aquellos procesos que dan cuenta de sus transformaciones,
indagando en las posibilidades y limitaciones que ofrecen ciertas condiciones
naturales. Sin embargo, estas no existen per se, sino que dependen de las necesidades
específicas de una sociedad, de la tecnología disponible y del conocimiento que esa
sociedad posee en un momento dado. Los grados y tipos de transformación que sufren
los ambientes se relacionan con aspectos tales como la cultura, el contexto político, los
recursos económicos de cada sociedad o cada grupo social que la conforma. En
definitiva, en el proceso de construcción/transformación de los ambientes coexisten
diversos actores sociales individuales y colectivos, con intereses diversos, con desigual
capacidad de decisión y acción. La presencia de múltiples actores implica, también, la
de conflictos de mayor o menor intensidad que resultan de estas decisiones y acciones.
Conocer un ambiente, habilita el reconocimiento de esos actores para entender qué
hacen, cómo lo hacen, por qué lo hacen y a quién/es beneficia/n las actividades
económicas que transforman los ambientes.
¿Por qué existe una gran diversidad de ambientes en el territorio argentino? Para
contestar esta pregunta será necesario considerar por un lado factores naturales que
dan lugar a la conformación de distintos entornos naturales como el relieve, la
temperatura o la precipitación y, por otro, los diferentes modos de intervención,
apropiación y transformación de la naturaleza por parte de los diversos actores
sociales involucrados. En síntesis, “las relaciones sociedad-naturaleza resultan
recíprocamente determinadas, son envolventes la una de la otra, ya no pueden
concebirse de modo independiente, sino que son proceso y resultado a la vez, y
pueden pensarse como coproductoras de las condiciones de humanidad”. (Gurevich,
2011).
No es posible dar cuenta de la totalidad de las relaciones entre factores naturales y
sociales que explican la diversa oferta ambiental de un territorio. Pero sí es posible
construir recortes a lo largo de la escuela primaria que permitan abordar de manera
progresivamente más compleja la relación sociedad-naturaleza.
Si quisiéramos enseñar las transformaciones ambientales en los espacios rurales de la
Argentina, ¿cuántas fotografías de espacios rurales podríamos seleccionar para dar
cuenta de esa diversidad? Incluir absolutamente toda la diversidad de paisajes en
nuestras clases no es posible, es necesario seleccionar ejemplos potentes de algunos
de esos paisajes para desentramar las lógicas de transformación, las dinámicas, las
relaciones. Seguramente, en esa selección, incluiríamos parajes campesinos en
Santiago del Estero, campos sembrados con soja en algún lugar de la Pampa húmeda,
ganado vacuno invernando en campos de buenas pasturas en el oeste de la provincia
de Buenos Aires o en establecimientos de feedlot en el Sur de Santa fe, oasis de
regadío en Alto Valle de Río Negro, ganadería de trashumancia en la Puna jujeña,
pueblos cordilleranos en las cercanías de alguna zona de extracción de oro o litio,
entre muchos otros paisajes.
Para el análisis de los ambientes, proponemos el trabajo con algunas fuentes de
información:
● Observación y análisis de paisajes a través de fotografías.
● Lectura y análisis de relatos.
● Interpretación de cartografía: mapas físico-político, imágenes satelitales.

Conocer los ambientes a través de cartografía


La lectura e interpretación de cartografía puede acompañar la observación de
imágenes o el análisis del relato. Permite recuperar conceptos y profundizar en la
caracterización de los ambientes. En esta oportunidad, le vamos a dar espacio a mapas
descriptivos y/o temáticos y también a imágenes satelitales para dar cuenta de las
condiciones naturales y de algunas transformaciones.

a. El mapa físico-político
El trabajo con mapas físico-
políticos requiere de cierto nivel
de abstracción porque implica
asociar colores con alturas y
profundidades. Aprender a leer
un mapa, extraer información,
reconocer sus elementos
característicos o intervenir sobre
él, no es una tarea sencilla que
se aprenda de un día para el
otro. Se trata de un lenguaje
particular, menos conocido que,
por ejemplo, el textual o el
audiovisual y que es necesario
enseñar a leer e interpretar. Los
mapas físico-políticos son
representaciones de la superficie
terrestre, o de una parte de ella,
que ofrecen información variada
con respecto a los límites entre países o unidades jurídico-administrativas de un país o
de una provincia, localizaciones de ríos, lagos, océanos, salares, profundidades y
alturas, etcétera. Como describen de modo general algunas características de la
superficie terrestre, se lo llama “mapa descriptivo”. Permiten reconocer distintas
alturas de la superficie terrestre y establecer asociaciones con las formas del terreno o
relieves que se encuentran en un territorio. Para comenzar, se espera que las y los
chicos puedan ver que las formas del terreno se presentan agrupadas y no aisladas,
que hay zonas del país con relieves similares y que establezcan relaciones con los
paisajes analizados. En un primer acercamiento es recomendable leer con el grupo el
título y algunas referencias del mapa; localizar y diferenciar elementos básicos como
ríos, océanos, vías de transporte, provincias, ciudades, y explicitar con qué objetivos
van a observar ese mapa, para qué habrá sido diseñado, cuándo y por quiénes. Esa
primera mirada global colectiva es fundamental para que los y las estudiantes
comiencen a identificar las principales características de los objetos cartográficos. Esta
mirada global es recomendable hacerla con el grupo total, utilizando un mapa mural y
realizando intervenciones que promuevan la apropiación de la información por parte
de los chicos. El o la docente señala, por ejemplo, el territorio argentino y el de países
limítrofes, los límites provinciales y ubica algunas provincias y ciudades, prestando
atención al modo en que fueron representados (tipos de líneas, de letras, colores,
etcétera.)
La interpretación de la escala de colores y tonalidades —escala hipsobatimétrica—
suele resultar compleja para los estudiantes. A veces consideran que el color marrón
indica la presencia de montañas y el verde la vegetación o el “pasto”. A partir del
análisis de la escala será importante dar cuenta de que los colores no muestran formas
de relieve ni tipos de vegetación, sino que representan las alturas de cada lugar.
Aunque no es relevante para este ejercicio, seguramente las y los niños consulten qué
representan los tonos celestes y azules. Será necesario entonces explicar que las
alturas se miden sobre un punto de referencia (“sobre el nivel del mar”) hacia arriba o
hacia abajo y que las tonalidades celestes indican distintas profundidades del océano
respecto del mismo punto de referencia. Para nuestro propósito, interesa identificar
las alturas sobre el nivel del mar (msnm). De modo general podrían diferenciar tres
áreas:
● Áreas de baja altura, entre 0 y 500 msnm.
● Áreas de alturas intermedias entre 500 y 1.500 msnm.
● Áreas de altura: superiores a los 1.500 msnm.

El reconocimiento de estas tres áreas permite la identificación de patrones de


distribución de las alturas:
● Un aumento progresivo de las alturas en sentido Este-Oeste.
-Este cambio denota un predominio de ciertas de formas de relieve bajas, entre ellas,
llanuras o planicies en el sector centro-Este y Noreste.
-Predominio de cadenas montañosas en el oeste argentino, en sentido Norte-Sur. A su
vez, prestando atención a la tonalidad de marrones del mapa, se puede constatar una
disminución de la altura de las montañas de la Cordillera de los Andes en sentido
Norte-Sur.
Las tonalidades de marrones oscuros pueden dar cuenta de la presencia de montañas
altas o relieves planos de altura, llamados altiplanos. Del mismo modo, las tonalidades
de marrones claros u ocres o amarillos indican la presencia de alturas intermedias que
pueden representar sierras, es decir, montañas antiguas y bajas, desgastadas por la
erosión o mesetas. Las y los chicos pueden señalar áreas de mayor y menor altura,
mencionar los lugares o provincias de la Argentina donde se encuentran, incluso, es
buen momento para introducir la orientación según los puntos cardinales, a partir de
la Rosa de los Vientos.

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