Sermón: El Poder del Evangelio
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El Poder del Evangelio
Por Armando Ortega Luna
Xalapa Ver, a 1 de junio de 2025
Texto aureo:
Romanos 1:16 “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”
Introducción: Un Encuentro que lo Cambió Todo
Comenzamos hoy observando a un hombre que era, a ojos humanos, el último candidato
para ser cristiano: Saulo de Tarso: fariseo, perseguidor, enemigo público de los seguidores
de Jesús. Pero un solo encuentro con el poder del evangelio cambió su historia, su
identidad y su propósito.
Este pasaje responde claramente a tres grandes verdades sobre el evangelio:
I. El evangelio transforma al que lo recibe
Texto clave: Hechos 9:1–9
A. Saulo no buscaba a Jesús… pero Jesús lo buscó a él
- Versículo 1: “Respirando aún amenazas de muerte…”
- El evangelio no llega solo a los “buenos”, sino a los enemigos más acérrimos.
Ilustración: Asesino que se convierte.
B. Un encuentro con Cristo lo derriba, lo ciega, y le cambia el corazón
- Fue derribado. El verdadero encuentro con Jesucristo te desarma, derriba tus argumentos,
te sientes vulnerable.
- Su ceguera física simboliza la ceguera espiritual en la que vivía, y su sanidad posterior
muestra la iluminación del alma.
- Versículo 5: “¿Quién eres, Señor?” – Una confesión inicial que marcaría su transformación.
Aplicación:
Nadie está fuera del alcance del poder del evangelio. Tu pasado no descalifica el propósito
que Dios quiere cumplir en ti.
II. El evangelio llama al que lo experimenta
Texto clave: Hechos 9:10–16
A. Ananías, el discípulo común, también fue llamado a participar
- Aunque tenía miedo, obedeció: “Ve, porque instrumento escogido me es éste” (v.15)
Sermón: El Poder del Evangelio
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- Todos podemos tener temores, que estos no deben detenernos.
“No sé lo suficiente”…
“¿Y si me rechazan?”
“No tengo un pasado tan impactante…”
Jesús estará contigo (Mateo28:20)
El Espíritu Santo te da poder (Hechos1:8)
B. Saulo no solo fue salvado… fue enviado
- Dios no solo lo rescató de algo, sino para algo: “…para llevar mi nombre en presencia de
gentiles, reyes y los hijos de Israel” (v.15)
Aplicación:
Cuando el evangelio entra en tu vida, no te deja igual. Te llama, te levanta y te envía. No eres
un espectador, eres un instrumento. ¿Estás escuchando el llamado de Dios en tu vida?
III. El evangelio se extiende por medio de testigos fieles
Texto clave: Hechos 9:17–22
A. Saulo comienza a predicar inmediatamente
- Versículo 20: “En seguida predicaba a Cristo…”
- Nadie le dijo que esperara 5 años. El evangelio enciende fuego en el corazón del creyente.
B. Su testimonio causaba asombro y también oposición
- Versículo 21: “¿No es éste el que perseguía…?”
- El evangelio transforma tanto que incluso los enemigos se convierten en misioneros.
Aplicación:
¿A quién has compartido el evangelio últimamente? No necesitas ser un Pablo para hablar
de Jesús… Solo necesitas estar dispuesto y lleno del Espíritu.
Conclusión: Un Llamado Doble
1. Para los que aún no han recibido el evangelio:
Como Saulo, puedes estar caminando en dirección contraria a Dios, incluso sinceramente
equivocado. Pero hoy, Jesús te llama: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues”. Ríndete. Recíbelo.
Deja que Él transforme tu vida.
2. Para los creyentes:
¿Estás viviendo como alguien transformado, llamado y enviado? El evangelio no es solo para
ti, es a través de ti para otros. Dios quiere usar tu historia, tus dones y tu voz.
“Señor, ¿qué quieres que yo haga?” Haz de esta oración tu respuesta hoy.