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Positionspapier Las-Ciudades-Como-Palancas SP 2408 Final

El documento analiza el papel de las ciudades en la transformación socioecológica, destacando su creciente urbanización y los desafíos que enfrentan, como la pobreza, la desigualdad y la crisis climática. Se proponen cuatro directrices para la transformación urbana, enfocándose en la inclusión, la participación y la justicia climática. Además, se subraya la importancia de un diseño urbano basado en derechos humanos para abordar estos desafíos y promover un desarrollo sostenible.

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Positionspapier Las-Ciudades-Como-Palancas SP 2408 Final

El documento analiza el papel de las ciudades en la transformación socioecológica, destacando su creciente urbanización y los desafíos que enfrentan, como la pobreza, la desigualdad y la crisis climática. Se proponen cuatro directrices para la transformación urbana, enfocándose en la inclusión, la participación y la justicia climática. Además, se subraya la importancia de un diseño urbano basado en derechos humanos para abordar estos desafíos y promover un desarrollo sostenible.

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Documento de posición

Las ciudades
como palancas
para la transformación
socioecológica

Documento de posición – Las ciudades como palancas 1


Glosario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3

Urbanización global: situación inicial y tendencias . . . . . . . . . . . . . . . 5

Desafíos urbanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Pobreza urbana y desigualdad social . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
Crisis climática y medioambiental . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Desafíos de gobernanza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18

Camino a la transformación urbana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19


Cuatro directrices para la transformación urbana . . . . . . . . . . . . . . 20
1. Orientación sistémica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
2. Enfoque en la pobreza y la participación . . . . . . . . . . . . . . . 20
3. Fundamento en los derechos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21

Foto: Adobe Stock / Michael Ting


4. Conservación de los recursos y justicia climática . . . . . . . . . . 22
Enfoques prácticos para la transformación urbana . . . . . . . . . . . . . 23

Conclusiones y recomendaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32

Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

Documento de posición – Las ciudades como palancas 2


Glosario
Las Conferencias Hábitat de las Naciones Unidas sobre de PMA incluía 33 países africanos, ocho asiáticos, tres
Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat I, Há- del Pacífico y uno del Caribe.
bitat II y Hábitat III) se celebran cada veinte años desde
1976. La primera tuvo lugar en 1976 en Vancouver (Cana- El principio de “no dejar a nadie atrás” (en inglés: Leave
dá), la segunda en 1996 en Estambul (Turquía) y la tercera no one behind) es el principio rector de la Agenda 2030
en 2016 en Quito (Ecuador). Los documentos finales de de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.
estas conferencias reflejan el estado del debate sobre Establece que la implementación de los Objetivos de
el desarrollo urbano internacional y denotan una signi- Desarrollo Sostenible debe ir orientada ante todo a
ficativa influencia de las demandas de la sociedad civil. mejorar la situación de las personas especialmente
Entre otros temas, la Agenda de Vancouver establece una desfavorecidas.
política de vivienda orientada a la autogestión del hábitat
mediante el apoyo a la producción social de viviendas. El Los Objetivos de Desarrollo Sostenible o ODS (en in-
Programa de Hábitat de Estambul insta a los gobiernos a glés: Sustainable Development Goals - SDG), también
establecer progresivamente el derecho humano a la vi- conocidos como Objetivos de Sostenibilidad de la ONU,
vienda. El documento correspondiente de la conferencia son 17 objetivos económicos, sociales y ambientales
de Quito es la Nueva Agenda Urbana (NUA). de aplicación mundial establecidos por las Naciones
Unidas y acordados por la comunidad mundial en la
No existe una definición oficial estandarizada del con- Agenda 2030, adoptada en 2015.
cepto de justicia climática. Se basa en el reconocimiento
de que las regiones y los grupos poblacionales que me- Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional o CDN
nos han contribuido históricamente a la crisis climática (en inglés: Nationally Determined Contributions - NDC)
suelen ser también los más afectados por sus conse- son estrategias nacionales de implementación asumidas
cuencias. Esta distribución desigual entre los que han por compromiso propio en los ámbitos de la mitigación
contribuido al calentamiento global y los que sufren sus del cambio climático, la adaptación a sus consecuencias
efectos existe tanto entre regiones y países como den- y la financiación de medidas de acción climática, aunque
tro de las sociedades mismas. Un componente central no son vinculantes en virtud del Derecho Internacional.
de la justicia climática es la exigencia de transferir los Constituyen el núcleo del Acuerdo de París.
costos de la contaminación ambiental a quienes la han
causado, lo cual se conoce asimismo como el principio La Nueva Agenda Urbana o NAU (en inglés: New Urban
de “quien contamina paga” (véase también el principio Agenda - NUA) es el documento final de la tercera
de responsabilidades comunes pero diferenciadas). Las Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y
organizaciones de la sociedad civil del Sur global, en Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III, celebrada en
particular, abogan por la justicia climática. Hacen hin- 2016 en Quito, Ecuador), el cual proporciona una hoja
capié en que la injusta distribución de la carga climática de ruta global para el desarrollo urbano. En virtud de la
es consecuencia de las desigualdades existentes en las visión compartida y los compromisos acordados a favor
relaciones y estructuras de poder. Poner a disposición del desarrollo urbano sostenible que se establecen en el
fondos de financiación climática para el Sur global es documento, este también se considera un instrumento
un elemento central de la justicia climática. clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sosteni-
ble de las Naciones Unidas. La NAU adopta un enfoque
Los países menos adelantados o PMA (en inglés: Least intersectorial e interregional y hace referencia explícita al
Developed Countries - LDC) son un grupo de países “derecho a la ciudad”. Sin embargo, no contiene ningún
especialmente pobres del Sur global, definidos por requisito de implementación o seguimiento.
las Naciones Unidas con arreglo a criterios socioeco-
nómicos. Estos países están muy lejos de alcanzar los Los límites planetarios son nueve umbrales ecológicos
Objetivos de Desarrollo Sostenible. En 2023, el grupo de la Tierra, que incluyen las consecuencias de la crisis

Documento de posición – Las ciudades como palancas 3


climática, la pérdida de biodiversidad, los cambios en ponsabilidad de limitar la crisis climática, en especial
el uso del suelo (por ejemplo, la conversión de bosques aquellos que más han contribuido a ella. Estos Estados
en tierras de uso agrícola u económico o la conversión deben liderar la mitigación del cambio climático y ayudar
de tierras agrícolas en zonas de asentamiento) o la aci- a los más afectados a adaptarse a las consecuencias de
dificación de los océanos. Superar estos límites puede la crisis climática y a hacer frente a los daños y pérdidas
conducir a puntos de inflexión irreversibles como el que ya no puedan evitarse. Tras la publicación de los
deshielo de los glaciares, la destrucción de las selvas informes del Grupo Intergubernamental de Expertos
tropicales, la alteración de los sistemas monzónicos o sobre el Cambio Climático en 2022, los cuales hacen
cambios en la corriente del Golfo, poniendo en peligro hincapié en la urgencia de la acción climática, el papel
la estabilidad del ecosistema terrestre y, por lo tanto, del Sur global es actualmente objeto de un controvertido
la existencia de la humanidad. debate, sobre todo en lo que respecta a sus oportuni-
dades de desarrollo post-fósil.
El principio de responsabilidades comunes pero dife-
renciadas del derecho internacional es la base de las Con el Acuerdo de París de 2015, los Estados firmantes
negociaciones sobre el clima de las Naciones Unidas. de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
Partiendo de este concepto se aspira a distribuir equi- el Cambio Climático se comprometieron a limitar el ca-
tativamente la carga de la crisis climática y la mitigación lentamiento global a un umbral significativamente por
del cambio climático. Todos los Estados tienen la res- debajo de 2 °C y, de ser posible, por debajo de 1,5 °C en
comparación con los niveles preindustriales.
Foto: K. Klause / Misereor

En el contexto de la crisis climática, la vulnerabilidad


describe la susceptibilidad de los sistemas humanos
(por ejemplo, ciudades y asentamientos) o naturales
(por ejemplo, bosques y océanos) a sufrir daños como
consecuencia de los impactos climáticos. El grado de
vulnerabilidad de los individuos o grupos sociales viene
determinado por su capacidad para hacer frente a las
consecuencias del cambio climático, en la que influyen
factores socioeconómicos como los ingresos, el género,
la educación, el origen étnico y otros.

El término informalidad hace referencia al influjo o con-


trol limitado o inexistente del Estado sobre ámbitos clave
de la actividad social, política y económica (vivienda,
empleo, representación de intereses, etc.). Esto incluye
la prestación de servicios, como el suministro de agua
y electricidad o la expedición de certificados. En con-
textos informales, la autogestión y el trabajo colectivo
son estrategias clave de supervivencia para muchos
residentes urbanos. Los sistemas formales e informales
suelen estar estrechamente interrelacionados.

Vista de
miento
un asenta etown,
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informal ona
S a Le
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Documento de posición – Las ciudades como palancas 4


Urbanización global:
situación inicial y tendencias
iento
Asentam
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en u

N
uestro mundo está cada vez más urbanizado: rto de
del pue

Foto: A. Schauber / Misereor


ra n M anila
el siglo XXI es considerado el “siglo de las ciu- la G
)
(Filip as
in
dades” (WBGU 2016). Desde 2008, más de la
mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y
se prevé que en 2050 la población citadina aumente a
cerca de dos tercios. La mayor parte de este crecimiento
tendrá lugar en África y Asia. La creciente demanda de
espacio urbano para vivir y de las infraestructuras asocia-
das también se concentra en estas regiones. Al menos el
60 por ciento de las infraestructuras que existirán en el
mundo en 2050 aún no se han construido. Además, las
ciudades se ven especialmente afectadas por las conse-
cuencias del cambio climático. El alcance y la velocidad
de la urbanización en todo el mundo han alcanzado una
escala sin precedentes.
Un diseño urbano inclusivo, basa-
do en los derechos humanos, respon-
sable climáticamente y respetuoso
con el medio ambiente, puede tener
un importante “efecto palanca” para Tendencia global de la urbanización
la transformación socioecológica.

L
a población urbana mundial crece en 6,4 millones de habi-
Esto se debe al elevado nivel de ur-
tantes cada mes. América del Norte (83 por ciento), América
banización tanto actual como previs-
Latina y el Caribe (81 por ciento), y Europa (75 por ciento)
to, y al hecho de que los principales
ya se hallan muy urbanizadas. En el período hasta 2050, cerca de la
desafíos globales son especialmente
mitad de la urbanización mundial se concentrará en solo ocho países
palpables en las ciudades.
(India, China, Nigeria, República Democrática del Congo, Pakistán,
En la actualidad, uno de cada
Indonesia, Estados Unidos y Bangladesh). Llegando a valores del 90
tres habitantes en las ciudades del
por ciento, se espera que la mayor parte del crecimiento urbano tenga
Sur global, alrededor de mil millones
lugar en África y Asia, donde el nivel medio de urbanización actual
de personas en total, vive en asenta-
es de 44 por ciento y 51 por ciento, respectivamente (incluyendo en
mientos informales. Los habitantes
Asia a la muy urbanizada China). La población urbana se duplicará
urbanos vulnerables no solo care-
en casi todos los países asiáticos de aquí a 2050.
cen de acceso a servicios urbanos
básicos como el agua potable y la Este crecimiento estará impulsado principalmente por los grupos
electricidad, sino que también se de población más pobres. Asia seguirá albergando a la mitad de la
ven crecientemente afectados por población urbana mundial. Con una tasa de crecimiento urbano del
crisis medioambientales y climáti- 3,4 por ciento, el continente africano subsahariano es el que más
cas. Al mismo tiempo, las socieda- rápido se está urbanizando en comparación con el resto del planeta;
des urbanas contribuyen de forma en 2050, seis de cada diez habitantes vivirán también allí en zonas
desproporcionada a la degradación urbanas. La población urbana continuará creciendo asimismo en
del medio ambiente, las emisiones América Latina, aunque a un ritmo mucho menor en comparación
(una media del 0,8 por ciento anual hasta 2050).
(ONU DAES 2018)

Documento de posición – Las ciudades como palancas 5


de gases de efecto invernadero y la sobreexplotación de
los recursos.
MITO 1
La relevancia de las ciudades también se refleja en la
La urbanización (solo) tiene lugar en
Agenda 2030. El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS)
11 insta a “lograr que las ciudades y los asentamientos las megaciudades
humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y soste-
Las megalópolis con más de 10 millones de habi-
nibles”. Al mismo tiempo, las ciudades son importantes
tantes, como Lagos en Nigeria, Yakarta en Indone-
para alcanzar casi todos los objetivos de desarrollo. La
sia o Ciudad de México, moldean la percepción de
mayoría de los ODS solo pueden lograrse con la partici-
la urbanización y el crecimiento (descontrolado)
pación de actores urbanos locales (OCDE 2022).
de las ciudades en el Sur global. Sin embargo, en
Misereor también subraya la relevancia de las ciuda-
muchos países del hemisferio sur, la proporción
des como “palancas” del cambio. Además de la especial
de la población urbana total que vive en dichas
atención prestada durante décadas al desarrollo de
megaciudades es comparativamente baja. En
la vivienda y a la protección contra el desplazamiento
los países menos adelantados (en inglés, Least
forzado, aumenta cada vez más la importancia de la
Developed Countries – LDC), se calcula que en
mitigación del cambio climático, la adaptación y el
2020 solo el 10 por ciento de la población total de
manejo de los impactos de las crisis climáticas y medio-
estos países vivía en ciudades. De hecho, el 50
ambientales. En vista de la considerable dinámica de
por ciento de la población urbana de los países
la urbanización, se presta cada vez más atención a las
menos adelantados vive en ciudades pequeñas
conexiones e interacciones entre la crisis climática y el
y medianas de menos de 300.000 habitantes.
desarrollo de los asentamientos y las infraestructuras
asociadas. La situación es similar en el África subsahariana,
Este documento de posición expone el potencial de donde el 6 por ciento de la población urbana vive
las ciudades y las comunidades urbanas para una “trans- en ciudades de más de 10 millones de habitan-
formación socioecológica”. La cuestión central es cómo tes y el 48 por ciento en ciudades de menos de
puede configurarse el cambio urbano para garantizar 300.000 habitantes. O en el sudeste asiático,
que las ciudades ofrezcan a las generaciones presentes donde el 11 por ciento de la población vive en
y futuras un entorno en el que merezca la pena vivir. El megaciudades y el 52 por ciento en ciudades de

Foto: KM ASAD / Misereor


documento se basa en las experiencias de Misereor, sus menos de 300.000 habitantes. Estas cifras ilus-
organizaciones contraparte y sus aliados. Contiene ideas tran la importancia infravalorada de las ciudades
para el compromiso intersectorial de la sociedad civil y pequeñas y medianas como focos de urbaniza-
el trabajo en proyectos concretos en contextos urbanos. ción de facto, por lo que su diseño reviste una
De este modo, contribuye al diálogo con personas res- gran relevancia.
ponsables de las políticas de desarrollo y cooperación
(ONU DAES 2018; Bolay 2022)
internacional, así como con el público especializado.

Chad
Barrio de
la c iudad de
Uddan en las
ngladés):
Daca (Ba d a s
vivien
precarias p ro te c-
frec e n
apenas o lo r, e l
tra el ca
ción con m e da d .
u
frío y la h

Documento de posición – Las ciudades como palancas 6


3,48

Evolución
de la población urbana
(en miles de millones) 2,36
6,68

0,56 0,60

Fuente: ONU DAES 2018, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania


0,28

0,39
0,31

0,11
50

20

50
19

20
20

Europa 0,25
50

20

50

1,49 4,38
19

20
20

Norteamérica
50

20

50
19

20
20

Asia
0,69 0,59
0,54

0,03
0,07
50

20

50
19

20
20
50

20

05

África
19

20
20

América Latina y Caribe

Debido a su velocidad y envergadura, la urbani-


zación global se considera una „megatendencia“.
En 2050, la población urbana mundial se habrá 0,75
multiplicado por nueve en tan solo un siglo
alcanzando casi 6.700 millones de personas.
El 75 por ciento de la humanidad vivirá en África
o Asia.

En el mundo
50

20

50
19

20
20

Documento de posición – Las ciudades como palancas 7


Proporción de la población total
en zonas urbanas
(en %)
La relación de población entre
zonas urbanas y rurales se está
84 invirtiendo en todo el mundo.
75
Mientras que a mediados del
siglo XX solo una de cada tres
89 52 personas vivía en asentamientos
83
urbanos, en 2050 solo una de
64 cada tres personas vivirá en el
campo.
66
51
50

20

50
19

20
20

Europa
18
50

20

50
19

20
20

Norteamérica Asia
59 50

20

50
43
19

20
20

14
88
81
África
50

20

50
19

20
20

41

Fuente: ONU DAES 2018, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania

América Latina 68

y Caribe 56
50

20

50
19

20
20

30

Norteamérica, América Latina, el Caribe, el Pacífico y


Europa ya son regiones muy urbanizadas.
El grado de urbanización en África y Asia aumentará
En el mundo
50

20

50
19

20
20

significativamente en las próximas décadas.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 8


Tasa media anual de crecimiento de
la población urbana en el Sur global
de 2020 a 2050
(en %)
0,2 %
Norteamérica
Europa
0,8 %
2,0 % Asia Oriental
0,6 %

Asia del Sur y Central

Fuente: ONU DAES 2018, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania


Norte de África 1,9 %
Sudeste Asiático
América Latina y Caribe África Subsahariana 1,5 %
0,8 %

3,4 %

En el mundo
1,4 %
Foto: K. Harms / Misereor

África, especialmente el África


Subsahariana, es la región del
mundo que más rápido se está
urbanizando.
A excepción de Asia Oriental,
todas las regiones asiáticas
registran también altas tasas de
crecimiento. América Latina y
Caribe mantienen su tendencia
urbanizadora, aunque a un ritmo
comparativamente más lento.
En 2050, Sudamérica podría ser
la región más urbanizada del
mundo.
tro de
En el cen
a y p ersonas
Manila h n
junto a u
viviendo o Pásig,
d e l rí
afluente res de
sus luga
cerca de
trabajo.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 9


Desafíos urbanos
Pobreza urbana y desigualdad social

A
pesar de que en las últi-
mas décadas se han log-
rado avances en la lucha
contra la pobreza, esta se ha urba-
MITO 2
nizado. Esto se debe, por un lado, La población urbana no se ve afectada
al número cada vez mayor de perso- por la pobreza
nas que vive en ciudades en todo el
mundo y, por otro, a un modelo de Si se toma como base la renta disponible, se considera que vive en
desarrollo económico que excluye la pobreza extrema toda persona que disponga de menos de 2,15 dó-
a una gran parte de la población lares estadounidenses al día (datos de 2022). Según esta definición,
urbana en la mayoría de los países la mayoría de las personas afectadas por la pobreza extrema siguen
del Sur global. Las grandes ciuda- viviendo en zonas rurales.
des y megaciudades, en particular,
Sin embargo, la pobreza tiene en realidad múltiples capas y no se
se caracterizan por la desigualdad
expresa únicamente en la falta de ingresos. Por esta razón, en la
social y las flagrantes diferencias de
actualidad prevalece un concepto multidimensional de la pobreza
ingresos. Estadísticamente, esto se
que combina las dimensiones de la educación, la salud, el nivel de
refleja en el coeficiente de Gini1 par-
vida y el coste de la vida (Harders 2002). Según dicho concepto, se
ticularmente alto de las ciudades en
considera extremadamente pobre a toda persona con acceso insufi-
comparación con sus respectivos
ciente a agua potable, instalaciones sanitarias, energía, movilidad y
países en su conjunto. Este alcanza
vivienda. En cualquier caso, la población urbana es más dependiente
0,74 en Johannesburgo (frente al
de los recursos monetarios, ya que, por ejemplo, no puede cultivar
0,65 de Sudáfrica), 0,67 en Brasilia
alimentos para el autoconsumo (o solo de forma muy limitada) y

Foto: K. Klause / Misereor


(frente al 0,53 de Brasil) y 0,43 en
la vivienda tiene un costo más alto. La desigualdad social es espe-
cialmente pronunciada en las ciudades y el coste medio de la vida
es más elevado que en las zonas rurales.
1 El coeficiente de Gini es un indicador Además, la pobreza debe entenderse en términos relativos, es decir,
de la distribución desigual de la renta,
en comparación con el resto de la población y el vecindario inmedia-
donde 0 significa una distribución
completamente igual y 1 una distribución to. Incluso aquellas personas que no se encuentran por debajo del
completamente desigual. umbral de la pobreza extrema pueden carecer de dinero para comprar
materiales educativos, no tener acceso a una vivienda digna o no
participar en la vida social. Asimismo, no se dispone de datos fiables
sobre la situación en muchos asentamientos urbanos informales, lo
del que dificulta la medición de la situación real de pobreza.
Al borde
de
vertedero (ONU-Hábitat 2022a; FAO et al. 2023)
e n N airobi
Dandora )
(Kenia

Misereor-Positionspapier
Documento de posición – –Las
Städte
ciudades
als Hebel
como palancas 10
s
vivienda
Muchas

Foto: A. Pohl / Misereor


d e Luri gancho,
an
de San Ju e sitúan
(Perú), s
en Lima las afuera
s
deras de
en las la dad y e stá n en viviendas informales. En América Latina y el Caribe,
de la ciu spren-
a z a das por de el número de residentes en asentamientos informales
am e n
li za m ientos
s o des
dimiento . ha vuelto a aumentar desde hace algunos años, y ac-
de tierra
tualmente representa menos del 20 por ciento de todos
los habitantes de las ciudades. Sin embargo, alrededor
del 70 por ciento habita en viviendas construidas por
iniciativa propia, que en muchos casos no cumplen con
la Gran Manila (frente al 0,41 de Filipinas) (Worldatlas las normas de construcción oficiales.
2024). Muchos habitantes pobres de las ciudades tienen
La desigualdad social también se refleja en las trabajos caracterizados por la informalidad y, por tanto,
condiciones espaciales: las personas pudientes viven una escasa cobertura de seguridad social. Esto suele
en barrios urbanos privilegiados, dotados a menudo ir acompañado de una mayor vulnerabilidad frente a
de fuertes medidas de seguridad y con acceso fiable a choques externos (por ejemplo, las consecuencias de
servicios públicos o privados. Muchas otras personas, la crisis climática, la guerra contra Ucrania o la pande-
sin embargo, habitan viviendas precarias, por ejemplo, mia de COVID-19) y el abuso de poder (por ejemplo,
en asentamientos informales, o en condiciones de ha- por parte de las autoridades estatales o en el mercado
cinamiento extremo, sin la debida documentación legal laboral). Además, sus oportunidades de ascenso social
de propiedad, en edificios abandonados (en el centro de son limitadas. Las mujeres y personas inmigrantes, pero
las ciudades) o en alojamientos colectivos directamen- también los niños/as y jóvenes, se ven especialmente
te junto a su lugar de trabajo en fábricas y empresas. expuestos a cualquier tipo de abuso de poder. A menu-
En el África subsahariana, este es el caso de bastante do, las personas inmigrantes no pueden empadronarse,
más de la mitad de todos los hogares urbanos (Base de cosa que les impide acceder a la participación política
datos de ONU-Hábitat 2020). En los países asiáticos, formal en su lugar de residencia. Son citadinos/as, pero
las cifras varían enormemente. En lo que respecta a no ciudadanos/as. Con ello el estatus informal se per-
megaciudades como Bombay, Delhi o Calcuta, se calcula petúa a través de las generaciones, ya que a menudo ni
que al menos el 50 por ciento de los habitantes reside siquiera se registran los recién nacidos en este entorno.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 11


Proporción de la población urbana que vive en
asentamientos informales (en %)

1%
Norteamérica y Europa
48 %
Norte de África y Asia Occidental Asia del Sur y Central

19 %
Asia Oriental y Sudeste Asiático

América Latina y Caribe


22 %
18 % África Subsahariana

50 %

Fuente: Climate Central 2021; Strauss et al. 2021, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
En el mundo
24 %

Asentamientos informales
Alrededor de 1.000 millones de

S
egún la definición del Programa de Naciones Unidas
personas en todo el mundo viven
para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), el
en asentamientos informales.
término técnico “asentamientos informales” se refiere
Concretamente, uno de cada tres habi- a áreas urbanas que se caracterizan por al menos uno de los
tantes urbanos en el Sur global, y uno siguientes problemas: acceso insuficiente a agua potable e
de cada dos en el África Subsahariana, instalaciones sanitarias, infraestructuras sociales como
así como en Asia del Sur y Central, escuelas y hospitales, energía y movilidad, alta densidad de
viven en asentamientos informales. viviendas, mala calidad de las construcciones (no cumplen las
normas oficiales de construcción) y tenencia no garantizada.
En todo el mundo se utiliza una amplia variedad de términos
específicos de determinadas regiones que a menudo tie-
nen connotaciones peyorativas. Estos incluyen, por ejemplo,
“asentamientos marginales”, “barrios pobres” o “tugurios” (en
inglés, “slums”). Los términos regionales van desde “asenta-
mientos populares” o “favelas” (América Latina/Brasil) hasta
“people’s settlements” (África/Kenia) y vocablos locales para
“aldea” o “pueblo” en países asiáticos.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 12


En este
xis-
as e n ta miento, e
ás
de ha mc e
tente des ru p os de
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de 30 añ n p a ra
lucha
mujeres es
utoridad
que las a d e re cho
an su
reconozc n da .
ie

Foto: A. Schauber / Misereor


a la v iv

Debido a la inseguridad de las condiciones de pro-


piedad y arrendamiento, los pobladores/as de
asentamientos informales y los habitantes de otras
áreas residenciales precarias también están ex-
puestos al riesgo de ser desalojados o reubicados a
la fuerza. En muchos casos se recurre a la violencia
policial e incluso militar para estos fines. Además
de medidas de protección del medio ambiente y de
adaptación al cambio climático o
proyectos de infraestructura, las
autoridades utilizan frecuente-
mente las precarias condiciones
Justicia de género en las ciudades
de vivienda e higiene de estas

L
zonas como pretexto para justifi- os datos científicos y la experiencia de organizaciones
car desalojos forzados sin ofrecer contraparte de Misereor muestran la existencia de pro-
alternativa habitacional alguna en fundas desigualdades específicas de género en ciudades
las inmediaciones. de todo el mundo: las mujeres trabajan más a menudo en el sector
Los choques externos tienen un informal, por ejemplo, como empleadas domésticas, y realizan de
impacto particularmente severo media mucho más del doble de tareas domésticas y de cuidados no
sobre la población urbana social- remuneradas que los varones. Estos roles socialmente asignados,
mente desfavorecida del Sur glo- divisiones del trabajo y normas establecidas, también conducen a
bal. Recientemente también han diferencias específicas de género en temas de movilidad.
constituido una amenaza para la
Las mujeres y niñas tienen un acceso más restringido a sistemas
seguridad alimentaria y energética
de movilidad y están más expuestas a actos de violencia en los
urbana. Tras décadas de declive,
medios de transporte y espacios públicos. Además, debido a leyes
el hambre está aumentando de
o normas sociales discriminatorias, menos del 20 por ciento de las
nuevo, no solo en las zonas rura-
mujeres de todo el mundo son propietarias de tierras, lo que las
les sino también en las ciudades:
hace especialmente vulnerables a los desalojos, desplazamientos
en todo el mundo, más de una
y reasentamientos forzosos.
de cada cuatro personas adultas
residentes en zonas urbanas se Todas estas desigualdades incrementan desproporcionadamente la
ve afectada por una inseguridad vulnerabilidad de las mujeres ante las crisis económicas, las pan-
alimentaria moderada o grave, con demias y las consecuencias del cambio climático. Al fin y al cabo,
una mayor proporción de mujeres el espacio urbano está diseñado principalmente por hombres y se
que de varones (FAO et al. 2023). orienta fundamentalmente hacia sus necesidades. Solo el diez por
ciento de los principales urbanistas y arquitectos/as son mujeres,
las cuales también se encuentran muy infrarrepresentadas en los
procesos de toma de decisiones políticas.
(ONU-Hábitat 2022b)

Documento de posición – Las ciudades como palancas 13


Crisis climática y medioambiental

A
la hora de hacer frente a la crisis climática, Por otro lado, un gran número de habitantes de las
las ciudades y las sociedades urbanas deben ciudades —muchos de los cuales ya tienen un acceso
recibir una atención especial. En primer lu- deficiente o nulo al agua potable— se enfrentarán a una
gar, porque se ven particularmente afectadas por las creciente escasez de agua estacional o permanente. Ciu-
consecuencias del cambio climático. En los próximos dades como Lima, la capital peruana, corren el riesgo de
años, la subida del nivel del mar y el aumento de las quedarse sin agua. Lo mismo ocurre en decenas de ciu-
lluvias torrenciales incrementarán significativamente dades de la India. A medida que aumenta la demanda,
la probabilidad y la frecuencia de las inundaciones. disminuye la cantidad de agua potable limpia disponible
Más de 800 millones de personas viven actualmente debido a las sequías, el deshielo de los glaciares o la
en ciudades cuya subsistencia se verá amenazada contaminación del agua dulce. Además, se calcula que
por la elevación del nivel del mar si el calentamiento el número de habitantes urbanos pobres que viven en

Foto: H. Schwrzbach / Misereor


global alcanza los 3 °C (Strauss et al. 2021). Esta cifra condiciones de calor extremo podría aumentar un 700
seguirá aumentando como consecuencia de la cre-
ciente urbanización. Ciudades de todo el mundo están
expuestas a este riesgo, pero el continente asiático se
ve especialmente afectado. A ello se añade la amenaza de
Millones
de las inundaciones fluviales2. e rs o nas en Asia
p te
ectamen
se ven dir la subida
s po r
afectada
del mar:
2 Casi mil millones de personas se vieron del nivel
Tacloban
afectadas por inundaciones fluviales en )
ciudades asiáticas en 2015 (Shaw et al.
(Filipinas
2022).

Documento de posición – Las ciudades como palancas 14


Las 8 megaciudades más amenazadas por
la subida del nivel del mar

3°C 1,5°C
Habitantes en riesgo Habitantes en riesgo
(en millones) (en millones)

Fuente: Climate Central 2021; Strauss et al. 2021, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
Shanghái (China) 31,0 27,0
Tianjin
Daca (Bangladés) 23,0 14,0

Shanghái Calcuta (India) 15,0 9.3


Daca
Calcuta Hong Kong Tianjin (China) 14.0 9.1
Howrah
Bombay Hong Kong (China) 14,0 11,0
Bombay (India) 13,0 11,0
Yakarta (Indonesia) 11,0 8,0

Yakarta Howrah (India) 10,0 6.9

Número de personas (en millones) que viven actual-


mente en tierras situadas por debajo de la línea
de pleamar con un calentamiento global de 3 °C o 1,5 °C.
Las cifras de población son valores medios.

por ciento en todo el mundo (UCCRN 2018). Junto a la


escasez de agua, otros factores como la acidificación
de los océanos o la interrupción de cadenas de sumi-
nistro a causa de fenómenos meteorológicos extremos,
suponen también una importante amenaza para la todo a las emisiones del tráfico y las industrias, en
seguridad alimentaria urbana. combinación con la quema de residuos de cultivos y
Otro aspecto que debe señalarse es la dramática bosques y las actividades de construcción. El aire tó-
contaminación del aire en las ciudades, debida sobre xico acorta la esperanza de vida de los habitantes de

Documento de posición – Las ciudades como palancas 15


las ciudades a nivel mundial3. Si bien este problema Las personas que habitan en asentamientos informa-
afecta a todos, las personas empobrecidas de las ciu- les se ven especialmente afectadas por los riesgos
dades tienen especiales dificultades para defenderse relacionados con el cambio climático. Como suelen
de la contaminación atmosférica, ya que, por ejemplo,
sus lugares de trabajo suelen estar al aire libre, donde
no tienen medios para protegerse como filtros de aire.
3 Un estudio publicado en 2022 demuestra
que la contaminación del aire en Delhi
(India) reduce la esperanza de vida de sus
habitantes en una media de casi diez años
(Greenstone et al. 2022).

Exposición anual a partículas


finas en zonas urbanas por regiones
del mundo
Exposición anual a par-
tículas finas (PM2,5) en
zonas urbanas en micro-

5 29 gramos por metro cúbico


(microgramo/m³).
Límite según directrices de la OMS En el mundo
sobre calidad del aire

12

Fuente: ONU-Hábitat 2022a, Base de datos de ONU-Hábitat 2020, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
63
Norteamérica y Europa

Norte de África y Asia Occidental Asia del Sur y Central

América Latina y Caribe


34 Asia Oriental y Sudeste Asiático

32
18
África Subsahariana

33
En las zonas urbanas, los niveles de partículas
finas superan con creces el valor de referencia
de la Organización Mundial de la Salud.
Los valores indican la media trienal para el
período 2017-2019.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 16


Foto: C. Weichelt / Misereor
vivir en viviendas inestables y zo-
nas residenciales en laderas no
estabilizadas ni pavimentadas,
riberas de ríos o directamente en
la costa, son muy vulnerables a
los deslizamientos de tierra, las
inundaciones y la subida del ni-
vel del mar. Las infraestructuras
sociales y los servicios básicos,
que podrían minimizar los ries-
gos relacionados con el cambio
climático, suelen escasear. El ca-
rácter informal de los terrenos y
las viviendas hace además que los
gobiernos nacionales y municipios
estén menos dispuestos a invertir,
por ejemplo, en infraestructuras
climáticamente resilientes.
Por otra parte, las ciudades
también contribuyen a la crisis cli-
mática, y su elevada demanda de
enta-
materias primas, energía, bienes En los as s de
info ale
rm
de consumo y terrenos supone mientos u ayaquil
te S inaí, en G
M o n entes
una enorme carga para los re- , los resid
(Ecuador) acceso a servi-
cursos naturales. La mayor parte enen
apenas ti licos de
de las emisiones son generadas cios púb a-
c im ie nto o infr
por el uso de energía (incluyendo abaste bá s icas.
s
estructura
construcción y vivienda) y la movi-
lidad (transporte). Aquí se inclu-
yen tanto el uso de energía en las
ciudades como las emisiones causadas por procesos de responsabilidades comunes pero diferenciadas el Sur
de extracción y de producción de energía fuera de los global también debería reducir sus emisiones hasta
límites de las ciudades. Estas emisiones pueden ser 2050 para que el calentamiento global se mantenga
significativamente superiores a las emisiones in situ por debajo de 2 °C o, de ser posible, se limite a 1,5 °C.
(Pichler et al. 2017). A esto se añade el hecho de que Aunque muchas ciudades están elaborando planes
el área ocupada por las ciudades podría triplicarse de acción climática para reducir las emisiones de gases
de aquí al año 2050. Esto se debe a que la superficie de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático,
terrestre urbanizada está aumentando actualmente diversos problemas dificultan su implementación.
de forma desproporcionada en comparación con el La financiación suele ser inadecuada. Además, no
crecimiento de la población urbana, lo que lleva suelen preverse medidas suficientes para implicar
consigo un enorme desarrollo de infraestructuras a las sociedades urbanas en la elaboración de estos
que genera fuertes emisiones. En consecuencia, la planes. La participación de los pobladores/as de
proporción de emisiones globales producidas por asentamientos informales, especialmente afectados
las ciudades seguirá aumentando de forma dramáti- por las consecuencias de la crisis climática, se ve a
ca. Esta evolución contrasta con el Acuerdo de París, menudo impedida por la inseguridad de su situación
el cual establece que, en conformidad con el principio jurídica (Dodman et al. 2022).

Documento de posición – Las ciudades como palancas 17


Desafíos de gobernanza

E
stá claro que las ciudades

3
del Sur global se enfren-
tan a grandes desafíos.
La superación de la pobreza y la
MITO
desigualdad debe avanzar al mismo
La urbanización puede contenerse aumentando
ritmo que la adaptación a las conse-
cuencias de la crisis climática y la las inversiones en las regiones rurales
descarbonización de los sistemas
Muchos gobiernos del Sur global han intentado hacer frente a la urba-
urbanos. Por lo tanto, es de gran
nización frenando la migración del campo a la ciudad, por ejemplo, a
importancia centrarse en un enfoque
través de amplias medidas de descentralización e inversión para las
social y ecológicamente justo del
zonas rurales o políticas represivas como el control de residencia o el
desarrollo urbano actual y futuro.
reasentamiento forzado de migrantes a sus lugares de origen. A partir
Sin embargo, ciudades y munici-
de la década de 1970, en el ámbito de la cooperación al desarrollo
pios carecen de derechos consagra-
también ha prevalecido un enfoque en las zonas rurales, en parte
dos en la ley que les permitan tener
basado en el supuesto de que las condiciones de vida en las zonas
voz en las decisiones tomadas a ni-
rurales son peores que en la ciudad (véase el mito 2).
vel nacional. A menudo, las respon-
sabilidades no están definidas con Sin embargo, ninguna de estas estrategias ha podido frenar la ur-
claridad y las posibilidades de parti- banización: las diferencias entre las oportunidades de vida en las
cipación efectiva de la sociedad civil zonas urbanas y zonas rurales son demasiado grandes, y el margen
suelen ser limitadas o inexistentes. de acción en términos financieros es demasiado limitado como para
También faltan recursos financieros cambiar las estructuras espaciales establecidas. A ello se añade la
a disposición de las administracio- individualización de los proyectos de vida. Por último, se tiende a

Foto: K. Klause / Misereor


nes municipales y organizaciones sobrevalorar la importancia de la migración del campo a la ciudad
de la sociedad civil. Los problemas para la urbanización, independientemente de la creciente relevancia
y retos que trascienden las fronte- de la migración relacionada con el clima. En muchos países del Sur
ras urbano-rurales y administrativas global, el crecimiento natural y la incorporación o reclasificación de
(disponibilidad de infraestructuras, zonas anteriormente rurales contribuyen más significativamente al
generación de energía, desarrollo crecimiento urbano que la migración. En especial, en las sociedades
de la movilidad, construcción de vi- jóvenes, las ciudades suelen crecer por sí solas.
viendas, gestión de agua y recursos,
(Awumbila 2017, Jedwab et al. 2017, Steinberg 2014,
Tacoli et al. 2015)

Área resi-
n Bo
dencial e
ie rra Leona)
(S

Documento de posición – Las ciudades como palancas 18


etc.) rara vez se abordan conjuntamente. Esto se debe a

Foto: H. Schwrzbach / Misereor


menudo a la falta de estructuras institucionales o a que
estas no desempeñan un rol efectivo. La planificación
conjunta de infraestructuras o usos del suelo también
puede verse obstaculizada por intereses contrapuestos
dentro de la administración local.
Por regla general, los gobiernos locales y las or-
ganizaciones de la sociedad civil que operan a nivel
urbano tienen poca influencia en los procesos de toma
de decisiones a nivel (inter)nacional. Este es el caso,
por ejemplo, cuando se trata de elaborar planes nacio-
nales de mitigación del cambio climático o estrategias
de adaptación climática, cuya aplicación, sin embargo,
recae en gran medida en las ciudades y los municipios.
Ciertamente, cada vez se reconoce más el papel de las
ciudades y las sociedades urbanas en la aplicación de
la política climática (inter)nacional, pero su potencial
aún no se está aprovechando plenamente.
Aunque muchas constituciones nacionales con-
tienen ya referencias al “derecho a la vivienda”, su
aplicación fracasa a menudo por la falta de voluntad
política o los intereses particulares de actores privados y
estatales. Además, los gobiernos de muchos países han
eras
restringido el espacio de maniobra para la sociedad civil En las afu
ba n (F ilipinas)
y su participación. Esto también limita las capacidades de Taclo ndo
ons uye
tr
de los distintos grupos de las sociedades urbanas para se está c c ción
de prote
un dique in u n da-
luchar por cambios socialmente justos y soluciones contra la
s
climáticamente responsables. ciones.

Camino a la transformación urbana

C
omo dijo el antiguo Secretario General de la Para Misereor es importante tener en cuenta las dife-
ONU Kofi Annan en 2017, “la ciudad del mañana rencias en las condiciones de partida de las distintas
determinará nuestro futuro”. Para aprovechar regiones y países. En América del Norte, América Latina
plenamente el potencial de las ciudades y sociedades y Europa, se trataría de contribuir a transformar espa-
urbanas como “palancas” para la transformación socioe- cios ya urbanizados en entornos de vida inclusivos,
cológica, es clave contar con una visión integrada de las seguros, climáticamente justos y respetuosos con el
crisis sociales y ecológicas urbanas, sus causas y sus medio ambiente. En Asia y África, en cambio, hay más
interacciones, partiendo así de un enfoque holístico que posibilidades para diseñar zonas urbanas y ciudades
considere múltiples ámbitos de actuación. También hay —algunas de ellas desde cero— siguiendo criterios de
que tener en cuenta el tiempo limitado del que se dispone justicia climática, y dejando atrás la dependencia de
en vista de la velocidad de los procesos de urbanización. los combustibles fósiles.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 19


Cuatro directrices para la transformación urbana
Tomando en cuenta lo anterior, Misereor se rige por las siguientes directrices para su actividad política y en la
gestión de proyectos:

1. Orientación sistémica
La perspectiva sistémica pretende lograr cambios gislativos, así como la acción coordinada de actores del
sociales, políticos y económicos integrales y extender cambio (en inglés, change agents) mediante alianzas
sus efectos de forma rápida y a gran escala. Los puntos a nivel local, urbano, nacional y global, son asimismo
de partida para una estrategia de desarrollo urbano relevantes para garantizar medidas de transformación
social y ecológicamente sostenible suelen encontrarse sistémica.
más allá de compartimentos espaciales y sectoriales Para establecer objetivos y llevar a cabo intervencio-
aislados. Se sitúan más bien en la interacción de dife- nes sistémicas, es necesario basarse en datos científicos
rentes ámbitos de actuación como la vivienda, el medio (incluyendo datos a pequeña escala) que abarquen
ambiente o la movilidad, e integran varios niveles de escenarios tanto actuales como futuros. Esto permite
administración que van más allá de los límites de las formular problemas y estrategias actuales a partir de
ciudades. La redefinición de parámetros políticos y le- pronósticos de cambios futuros.

2. Enfoque en la pobreza y la participación


En vista del crecimiento de la población urbana, el Con-
Foto: E. Dick / Misereor

sejo Asesor Científico sobre Cambio Global del Gobierno


alemán (WGBU por sus siglas en alemán) recomendó
en 2016 que las medidas de desarrollo urbano se cen-
traran en los grupos de población más empobrecidos
y vulnerables, más concretamente en los dos quintiles
más necesitados (el 40 por ciento más pobre) de la
población urbana (WGBU 2016). Estos grupos serán los
que más contribuirán al crecimiento urbano en el futuro.
En nuestra opinión, también debe garantizarse que los
proyectos de desarrollo de ciudades y asentamientos
no se lleven a cabo en detrimento de las personas
más empobrecidas, sino que se tengan en cuenta sus
derechos en la planificación y ejecución, y se asegure
su participación autodeterminada en los procesos po-
aña
líticos y las actividades que les afecten a nivel local y de camp
Tiendas d o n de se
a da s
supralocal. La implicación activa de las mujeres reviste improvis id e n te s del
n res
aquí especial importancia. instalaro rm al de
iento info , en
asentam N je n ga
wa
Mukuru k s su
enia), tra
Nairobi (K rzoso en
fo
desalojo 1.
re de 202
noviemb

Documento de posición – Las ciudades como palancas 20


Las posibilidades de participación son diversas. candidaturas de representantes de grupos de pobla-
Incluyen la colaboración de organizaciones locales de ción excluidos, a cargos en los órganos municipales.
base y movimientos sociales con actores estatales y También a escala global, la sociedad civil organizada
municipales (por ejemplo, en la elaboración de planes debe tener posibilidades de ejercer una influencia
de desarrollo urbano y presupuestos), así como contri- efectiva.
buciones al diseño de leyes y programas nacionales.
Aparte de ello, para favorecer la representatividad de
los actores de la sociedad civil, pueden presentarse

3. Fundamento en
los derechos
Tomarse en serio y resolver los
conflictos entre intereses sociales
y ecológicos

A
Garantizar una vida en condiciones de seguridad, paz menudo surgen conflictos entre los es-
y dignidad es tarea de los Estados y los municipios. fuerzos por proteger el derecho huma-
Esta tarea es multidimensional: el derecho humano al no a la vivienda y los planteamientos
agua potable y al saneamiento está reconocido inter- medioambientales destinados a revalorizar o
nacionalmente, al igual que el derecho a una vivienda preservar ecológicamente zonas naturales como
adecuada. Esto significa que la vivienda debe ser bosques o riberas de ríos en ciudades o entornos
asequible y ofrecer protección contra el frío, el calor, urbanos. Si se ven afectadas zonas residenciales
la lluvia y el viento, así como contra las consecuen- informales la protección de los recursos naturales
cias cada vez mayores de la crisis climática. Además, puede dar lugar a violaciones de los derechos
debe garantizarse la seguridad de la tenencia como humanos si no se respeta y protege el derecho a
protección contra los desalojos, desplazamientos y la vivienda de la población afectada. Para resol-
reasentamientos forzosos y debe proveerse un acceso ver estas líneas de conflicto y conciliar la justicia
sin discriminación a las infraestructuras técnicas y ambiental con la social, se requiere una coope-
sociales. El respeto, la protección y la materialización ración continua entre los actores implicados,
que incluya, por ejemplo, la protección de las
personas amenazadas por desalojos.

el desa-

Foto: E. Dick / Misereor


Durante en-
so del as
lojo forzo M ukuru
d e
tamiento irobi
ga, en Na
kwa Njen se
también
(Kenia), e s cu ela
una
destruyó a .
pri m a ri

Documento de posición – Las ciudades como palancas 21


de los derechos de los trabajadores, en especial de estas obligaciones, reforzando la perspectiva de las
los trabajadores informales, son otros aspectos clave. ciudades como bienes comunes urbanos, donde los
Todos estos derechos humanos vigentes deben con- recursos actuales y futuros (tanto materiales como
sagrarse en la legislación y los planes estratégicos, e inmateriales) se distribuyan de forma social, espacial
implementarse de forma coherente. y climáticamente justa, y donde todos los residentes
El “derecho a la ciudad”, que es un derecho colec- puedan participar activamente en los procesos de
tivo establecido en la Nueva Agenda Urbana, agrupa configuración urbana.

4. Conservación de los recursos y justicia climática


Los procesos de urbanización deben diseñarse teniendo
en cuenta la preservación de los recursos naturales y los
límites planetarios para, entre otras cosas, contrarrestar Obras de
ción en
construc
la pérdida de la biodiversidad y las consecuencias de , Nairobi
Foto: K. Klause / Misereor

Dan d o ra
la crisis climática. De tal modo, las nuevas infraestruc- (K ia)
e n
turas que se construyan deberán orientarse hacia un
futuro post-fósil. Las zonas urbanas tienen un gran
potencial en este sentido. Por su carácter compacto y
su elevada densidad de población, pueden favorecer
estilos de vidas ecológicamente sostenibles reduciendo
el consumo per cápita de recursos, energía y suelo. Las
ciudades eficientes desde el punto de vista de los recur-
sos y neutras desde el punto de vista climático también
pueden contribuir a restringir la extracción de materias
primas más allá de sus límites urbanos. El consumo de
espacio de las ciudades debe gestionarse con miras a
proteger los terrenos naturales y la biodiversidad, así
como otras actividades (por ejemplo, agrícolas) en los
alrededores, lo cual repercutirá en las zonas de asen-
tamiento que se están construyendo actualmente o se
construirán en el futuro.
Las ciudades tienen la responsabilidad de contri-
buir significativamente al cumplimiento del Acuerdo
de París y, por tanto, a la limitación del calentamiento
global por debajo de 2 °C y, si es posible, por debajo
de 1,5 °C. Históricamente, las sociedades urbanas del ciudades ante los riesgos climáticos y medioambienta-
Norte global son las que más han contribuido a la crisis les. Las medidas climáticas (tanto de mitigación como
climática y tienen el deber de tomar medidas contra de adaptación) deben formar parte de los planes de
el cambio climático. Sin embargo, también es crucial desarrollo local. Por otro lado, es necesario fortalecer
garantizar el futuro climáticamente neutro de las ciu- el papel de las ciudades en los planes nacionales de
dades en crecimiento del Sur global, cuya estructura y acción climática y desarrollo. Las medidas de política
acceso a la energía aún están en fase de desarrollo. Al climática deben servir fundamentalmente al bien co-
mismo tiempo, debe prestarse especial atención a la mún, beneficiando a las personas más necesitadas y
vulnerabilidad de los habitantes empobrecidos de las vulnerables.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 22


Enfoques prácticos para la transformación urbana

B
asándose en estas directrices, Misereor y mediante sondeos periódicos sobre infraestructuras
sus organizaciones contraparte utilizan di- (por ejemplo, sobre abastecimiento de agua y servicios
versos enfoques para promover procesos de sanitarios).
urbanización social y ecológicamente justos y trans- La recopilación participativa de datos y la cartografía
formadores. son herramientas importantes para identificar riesgos
climáticos (tanto actuales como futuros). Los datos
obtenidos sirven para elaborar planes locales de ac-
Recolección participativa de datos en asenta- ción climática y sistemas de alerta temprana, y también
mientos urbanos y ciudades pueden utilizarse en el contexto de la prevención de
Las organizaciones contraparte de Misereor ayudan a desastres, tanto a nivel de asentamientos como de
grupos de base de los asentamientos informales y a ciudades. Por ejemplo, una organización contraparte
organizaciones de la sociedad civil a profundizar en de Misereor ha cartografiado los riesgos actuales y
el conocimiento de sus barrios y ciudades, realizando futuros de toda una megaciudad asiática y su región
tareas de recopilación de datos. Esto proporciona a los metropolitana. La resiliencia de una ciudad también
residentes información comprensible sobre la situa- depende de que los habitantes de los asentamientos
ción habitacional, ayudándoles a acceder a servicios informales estén registrados y reciban suficiente apoyo
básicos. Los datos recogidos constituyen una base en caso de desastres.
importante para negociaciones
con administraciones locales y
Foto: H. Schwarzbach / Misereor

municipales e instituciones esta-


tales y también pueden servir de
base para inversiones municipales
en infraestructuras. Además, en
el marco de auditorías sociales,
las organizaciones contraparte
supervisan la implementación de
medidas de mejora de los asenta-
mientos establecidas en los planes
presupuestarios municipales. Por
poner un ejemplo, en el marco de
una campaña en Sudáfrica durante
la pandemia de Covid-19, organi-
zaciones contraparte de Misereor
ayudaron a grupos de base a lograr
que las autoridades locales presta-
sen servicios de urgente necesidad

otidiana
La vida c
p e rs onas que
de las ntamien-
este ase
viven en or el
arcada p
to está m tre n es,
lo s
paso de do
por el iem
así como lo jo
al des a
forzoso.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 23


EJEMPLO: ASIA

Identificación de posibilidades de cambio sisté-


mico: la Plataforma de Transformación Urbana

E
l rápido avance de la urbanización y la crisis climática han
puesto en evidencia una laguna: ¿Qué visiones positivas
existen de ciudades socialmente justas, climáticamente
responsables e independientes de los combustibles fósiles? ¿Con
qué posibilidades contamos para hacerlas realidad y financiarlas?
Aquí es precisamente donde entra en juego la “Plataforma de
Transformación Urbana”, creada en 2021. Esta ofrece un espacio
de intercambio, asesoramiento y desarrollo de estrategias, el cual
está a disposición tanto de Misereor como también de instituciones
interesadas que trabajan en diferentes áreas temáticas. Forman parte
de ella organizaciones sociales, medioambientales y climáticas.
La gestión de la plataforma está a cargo de una entidad externa e
independiente de moderación y apoyo al proceso. La Plataforma de
Transformación Urbana tiene un enfoque intersectorial, por lo que
promueve la creación de redes de actores con diferentes prioridades
y áreas de especialización.
Las siguientes cuestiones se sitúan en primer plano: ¿Contribuye
una estrategia propuesta a garantizar que la rápida urbanización sea
a la vez social y climáticamente justa? ¿Se aspira a lograr un amplio
impacto que vaya más allá de los logros de un único proyecto? ¿El
calendario previsto se ajusta a la necesidad urgente de actuar como
Foto: H. Schwarzbach / Misereor

Vista de consecuencia de la crisis climática? ¿Cuáles son las áreas de acción


os
los tejad transformadora más urgentes en la ciudad respectiva? La vincula-
a clob an
de T
(Filipinas
) ción de temas, estrategias y actores contribuye a la construcción de
alianzas intersectoriales en las que las partes implicadas no solo
se consultan y asesoran de igual a igual, sino que también llevan a
cabo intervenciones conjuntas.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 24


s de un
Habitante
ie n to informal
asentam ia)
is amib
(N
en Gobab p la n ifi-
n en la
participa e n ta m iento
la s
cación de de
trucción
y la cons as .
sus c a s
ofrezcan protección en condiciones extremas de calor,

Foto: E. Dick / Misereor


frío o humedad. En vista del ritmo de la urbanización,
el reto sigue siendo anticiparse a la demanda para ga-
rantizar que haya viviendas adecuadas y dignas para los
nuevos residentes. Esto también incluye evitar la exis-
tencia de viviendas vacías y combatir la especulación
inmobiliaria, aprovechando las viviendas y los espacios
habitables disponibles para el bien común. También es
importante reconocer las brechas sociales existentes
y resolver los conflictos que surjan, por ejemplo, entre
propietarios/as e inquilinos/as, residentes de larga
data y personas recién llegadas/migrantes, etc.

Política climática urbana


La política climática es una tarea global que requiere
un enfoque interdisciplinar. Las ciudades son estruc-
turas complejas y las medidas políticas suelen tener
múltiples objetivos. El Sexto Informe de Evaluación del
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC), por ejemplo, propone un enfoque in-
tegrado de adaptación y mitigación (Shaw et al. 2022).
Autoorganización para garantizar viviendas
Los diversos campos de acción de la política climática
asequibles y programas de vivienda estatales y urbana necesitan contar con el apoyo activo de diferentes
municipales y para luchar contra los desalojos actores sociales y ecológicos, que idealmente deben
La magnitud de la urbanización y el déficit de vivienda actuar juntos. La protección de los derechos de los ha-
existente exigen la rápida puesta a disposición de vi- bitantes de asentamientos informales en relación con
viendas adecuadas para personas con bajos ingresos proyectos de infraestructura (de adaptación y mitigación
siguiendo criterios de responsabilidad climática, inclu- del cambio climático), la eliminación progresiva de los
yendo el acceso a energía, agua, movilidad y servicios combustibles fósiles o el fomento de sistemas de movi-
sociales. La vivienda social es un elemento central de lidad sostenibles son algunos de los puntos de anclaje
la transformación urbana, tanto en ciudades peque- de la política climática urbana. En los últimos años,
ñas como en regiones metropolitanas. En los últimos los grupos de base y las organizaciones de la sociedad
tiempos, por ejemplo, organizaciones contraparte de civil se han involucrado cada vez más en la elaboración
Misereor han intentado animar a gobiernos locales a de estrategias climáticas a nivel local, así como en los
construir viviendas modulares como respuesta rápida trabajos relativos a los programas nacionales para el
y económica a la escasez de vivienda existente. Por clima (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional
otro lado, Misereor trabaja con sus organizaciones con- - CDN). En muchos casos, se han elaborado planes de
traparte en asentamientos informales para preservar respuesta al calor y planes de acción climática a nivel
barrios —que a menudo se han desarrollado durante de comunidades y ciudades. El gobierno municipal de
décadas— y para mejorar gradualmente las viviendas la ciudad de Calcuta encargó a una organización contra-
e infraestructuras en función de las necesidades. En parte de Misereor coordinar la elaboración de un plan de
ambos casos, entre otras cosas, el objetivo es garantizar acción climática integral con científicos/as, autoridades
un clima interior agradable y asegurar que las viviendas y organizaciones de la sociedad civil.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 25


EJEMPLO: ÁFRICA

Fortalecimiento de la cohesión social urbana y la


integración de los migrantes

L
a inmensa mayoría de migrantes y refugiados/as africanos
se desplazan dentro del continente, frecuentemente a
países vecinos. Las ciudades son los principales destinos
o puntos de tránsito. En comparación con las zonas rurales, ofrecen
mejores opciones de trabajo, educación y servicios sanitarios. Ade-
más, en muchos casos, dan acceso a comunidades de compatriotas
de los países de origen. La mayoría de los migrantes se alojan en
asentamientos informales o en viviendas de bajo costo en el centro
de las ciudades, lo que puede provocar conflictos entre la población
local (igualmente vulnerable) y los recién llegados. No es raro que
estos conflictos se exploten políticamente.
En este contexto, las organizaciones contraparte de Misereor intentan
involucrar a los migrantes en organizaciones de base de forma adecua-
da a fin de visibilizar sus problemas y preocupaciones tanto en relación
con su entorno inmediato como con la ciudad en su conjunto. También
tratan de mediar en los conflictos que puedan surgir entre diferentes
grupos cuando es necesario. Con ello se busca identificar problemas
comunes (como la necesidad de mejores viviendas y mejor acceso a
servicios sociales y empleo), presentarlos a la opinión pública y exigir
Agitada
Foto: K. Klause / Misereor

diana soluciones al sector político. Además, las organizaciones contraparte


vida coti
e n B o (S ierra de Misereor apoyan a los refugiados/as urbanos ofreciéndoles ase-
Le a)
o n
soría psicosocial y formación laboral para que puedan recuperar su
independencia social y económica. En muchos casos, la población
local también tiene acceso a estos servicios.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 26


Alianzas entre actores de la sociedad civil y organizaciones de base que trabajan para crear vín-
trabajo articulado de incidencia política culos entre la ciudad y el campo o que se ocupan de
temas de infraestructura. Dado que el potencial de las
Las redes y alianzas globales que unen a organiza-
ciudades pequeñas para mitigar el cambio climático
ciones y actores de la sociedad civil ―tales como la
es especialmente elevado, una de las prioridades del
Coalición Internacional del Hábitat (HIC) o la Plataforma grupo es promover la financiación de infraestructuras
Global por el Derecho a la Ciudad (GPR2C)― presentan post-fósiles en estas ciudades. En la India, por ejem-
un frente unido en foros internacionales de las Na- plo, su potencial de reducción de emisiones equivale
ciones Unidas (por ejemplo, las Conferencias Hábitat, al 70 por ciento del total de emisiones en comparación
el Foro Urbano Mundial, el Foro Político de Alto Nivel con un enfoque convencional (escenario inalterado o
o las conferencias sobre el clima). Allí defienden los “business as usual”).
intereses de los residentes urbanos que no suelen ser
escuchados, y trabajan para que las directrices y los
acuerdos internacionales tengan en cuenta sus necesi- Regulación de los mercados de suelo urbano
dades. Al mismo tiempo, promueven procesos globales y freno a la especulación inmobiliaria
de aprendizaje e intercambio de experiencias. Las re- La habilitación de terrenos sin construir y edificios
des regionales como la Red de Acción por el Clima - Sur abandonados en buenas ubicaciones del centro de la
de Asia (CAN-SA), que forma parte de la red mundial ciudad para sectores empobrecidos de la población es
del mismo nombre, defienden los intereses específicos un enfoque importante para lograr un desarrollo urbano
de su región en las negociaciones de las conferencias socialmente justo y “compacto”. También es impor-
sobre el clima, abordando las interacciones entre tante evitar el desalojo y la gentrificación en terrenos
urbanización y crisis climática y haciendo hincapié ocupados durante décadas y garantizar los derechos de
en la importancia de las ciudades y la sociedad civil propiedad y acceso de las personas que viven allí, por
en la política climática. Al acompañar a delegaciones ejemplo, si órganos del Estado planean un cambio de
gubernamentales, la red ejerce una influencia política uso para estos terrenos o son propietarios de ellos. Los
proyectos de infraestructura como la ampliación de líne-
directa y actúa como punto de conexión entre procesos
as ferroviarias y carreteras o la construcción de centros
políticos locales y globales, además de articular a
comerciales y viviendas de alto nivel son a menudo el
actores urbanos estatales, municipales y no estatales.
punto de partida para demoler asentamientos. En estas
situaciones, las organizaciones contraparte de Misereor
Cabildeo e incidencia política en favor de la asesoran a las comunidades en riesgo de desalojo o
financiación de infraestructuras post-fósiles las representan ante los tribunales. Además, inician y
a nivel local, nacional y global apoyan procesos de negociación con autoridades mu-
nicipales, ministerios, empresas inmobiliarias privadas
Para lograr un desarrollo urbano justo y sostenible,
y otros entes particulares. En muchos casos, también
es necesario condicionar las inversiones en nuevas
contribuyen a generar conocimiento y documentación
infraestructuras al cumplimiento de normas vinculan-
sobre casos de desalojo, utilizando tanto los medios
tes en materia de derechos humanos y sostenibilidad.
de comunicación tradicionales como los “nuevos” y
Un ejemplo de labor de cabildeo e incidencia política
organizando acciones y campañas para influir en la
en este ámbito es el planteamiento de un consorcio
opinión pública.
que vincula a organizaciones asiáticas con actores
radicados en Europa. Su labor política se desarrolla
así tanto del lado de los países del Norte global, que
aportan la financiación, como del lado de los países re-
ceptores. El objetivo es poner recursos financieros para
infraestructuras al alcance de grupos de base locales
e influir en las decisiones estructurales que se toman
tanto a nivel global como en los ámbitos nacionales
correspondientes. Este consorcio también incluye a

Documento de posición – Las ciudades como palancas 27


EJEMPLO: AMÉRICA LATINA

Construcción y diseño comunitario de vivienda


y hábitat

E
l concepto “producción social del hábitat”, es decir, la cons-
trucción de viviendas mediante procesos autogestionarios
colectivos, surgió en el contexto de la primera Conferencia
Hábitat celebrada en Vancouver en 1976, y está especialmente ex-
tendido en América Latina. La idea es que los propios habitantes
diseñen y planifiquen colectivamente sus viviendas y entornos. En
muchos casos, esto incluye también las estructuras de suministro,
como calles, redes eléctricas o sistemas de abastecimiento de agua
y eliminación de aguas residuales. También se toman en cuenta
aspectos como la creación de zonas verdes y la mejora ecológica
de los barrios.
Las organizaciones contraparte de Misereor ofrecen asesoría y apoyo
técnico a estos procesos en diversos países. La red global “Coalición
Internacional del Hábitat” (HIC por sus siglas en inglés) ha desempe-
ñado un papel clave en el desarrollo y la difusión de este concepto.
ral A veces, el Estado también apoya la producción social de viviendas.
En un mu
Foto: C. Weichelt / Misereor

ab a mba
de Coc h
erse
El proceso permite a los residentes directamente afectados partici-
pue le
d e
(Bolivia) b io que par activamente en los procesos de decisión política y hace posible
ca m
„Sé el
er en el una transformación socioecológica “desde abajo”. Los principales
quieres v
m un d o“. beneficiarios son personas que, debido a su empleo informal o a sus
bajos ingresos, no tienen acceso al mercado formal de la vivienda.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 28


Proporción de la población urbana con fácil acceso
al transporte público (en %)
Aproximadamente la mitad de la población urbana mundial no tiene fácil
acceso al transporte público. Por „fácil“ se entiende, por ejemplo, que las
paradas de autobús o tranvía se encuentren a una distancia máxima de
500 metros a pie. En Asia y África, solo alrededor de una cuarta parte En el mundo
del espacio urbano dispone de conexiones de transporte público.
52 %

Fuente: ONU-Hábitat 2022a, Base de datos de ONU-Hábitat 2020, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
91 %
Norteamérica y Europa

36 % 34 %

Norte de África y Asia Occidental Asia del Sur y Central


41 %
43 %

Asia Oriental y Sudeste Asiático


América Latina y Caribe África Subsahariana

31 %

Sistemas de movilidad socialmente justos y


climáticamente responsables
La transformación de los sistemas de movilidad consti- del transporte público y la preservación y creación de
tuye un elemento central de la transformación socioe- espacios para la movilidad activa (a pie y en bicicleta). El
cológica4. El acceso a la movilidad significa acceso al desarrollo orientado al transporte —es decir, un enfoque
empleo, a los ingresos, a la educación, a los servicios de ordenación territorial que incluya desde el principio
sanitarios y, por último pero no menos importante, a la las necesidades de un transporte público eficiente y
participación en la vida social. Una ciudad orientada asequible (a menudo como primer paso)— constituye
al transporte motorizado privado excluye a los habi- un planteamiento de especial importancia, sobre todo
tantes empobrecidos. Las organizaciones contraparte en regiones de rápida urbanización.
de Misereor están comprometidas de diversas maneras
con una transformación de la movilidad que combine
objetivos sociales y ecológicos. Este trabajo se centra 4 Documento de posición de Misereor de
2023: Movilidad para todos. Aprovechar
en la vinculación del transporte público con la plani- las oportunidades: ¡Modelar el futuro!
ficación de zonas residenciales, la incidencia a favor (disponible en alemán)

Documento de posición – Las ciudades como palancas 29


Fortalecimiento de los

4
vínculos entre la ciudad y
el campo MITO
Las ciudades no pueden consi-
derarse en forma aislada de las
zonas rurales (véase el mito 4). En
La ciudad y el campo constituyen mundos
lo que respecta a la seguridad ali- claramente separados entre sí
mentaria y al suministro de agua
Durante mucho tiempo, las ciudades y las zonas rurales se con-
potable, energía y alimentos a las
sideraron por separado, como si fueran mundos claramente deli-
ciudades, la importancia de los
mitados con dinámicas y retos de desarrollo independientes. Las
vínculos entre las zonas urbanas
políticas de desarrollo y las corrientes académicas dominantes han
y rurales resulta especialmente
contribuido durante largo tiempo a esta dicotomía y, en muchos
evidente. Las organizaciones con-
casos, aún siguen haciéndolo a día de hoy. De hecho, en muchas
traparte de Misereor apoyan, por
organizaciones, las responsabilidades en materia de desarrollo
ejemplo, la preservación de los
urbano y rural siguen estando claramente separadas. Sin embargo,
ecosistemas y la protección del
la realidad es que las zonas urbanas y rurales están estrechamente
medio ambiente en las cuencas
entrelazadas y existen muchas interdependencias entre ambas. Las
hidrográficas, así como el esta-
ciudades regionales pequeñas y medianas desempeñan una im-
blecimiento de vínculos entre pro-
portante función económica y de abastecimiento para la población
ductores/as locales y consumido-
rural, por ejemplo, mediante la comercialización o transformación
res/as urbanos. También promue-
de productos primarios. A la inversa, la población urbana depende
ven la agricultura urbana, que
de los bienes alimentarios y medioambientales de las zonas rurales.
ayuda a diversificar la alimenta-
Las áreas de carácter puramente rural son cada vez más escasas, y
ción de las familias y, en algunos
la relación entre regiones rurales y urbanas es a menudo conflictiva.
casos, a mejorar los ingresos. En
Esto puede observarse, por ejemplo, en las áreas periurbanas de
Brasil, por ejemplo, la creación

Foto: F. Kopp / Misereor


metrópolis en expansión, donde la creciente demanda de zonas
de consejos de alimentación con
residenciales y de abastecimiento provoca el desplazamiento de
representantes de la sociedad
terrenos agrícolas o espacios libres no urbanizados.
civil y el gobierno ha permitido
incluir medidas para mejorar la En este contexto, en la política y el ordenamiento territorial se recurre
cada vez más a conceptos flexibles como el continuo urbano-rural.
Tales conceptos permiten una visión integrada de las zonas urbanas y
rurales y una orientación hacia flujos (financieros, medioambientales,
humanos, de infraestructuras y de datos) que a menudo atraviesan
ra de las fronteras administrativas.
Vendedo
e n un mercado
fruta (Dick 2013)
del barrio
informal
bad en
de Anisa
dia)
Patn na (I

Documento de posición – Las ciudades como palancas 30


Foto: Schwarzbach / Misereor

Foto: H. Schwarzbach / Misereor


Las nuevas generaciones
como impulsoras de la trans-
formación urbana hoy y en
el futuro
Según los pronósticos actuales,
en 2030, el 60 por ciento de los
habitantes de las ciudades serán
niños/as y jóvenes (menores de 18
años). En consecuencia, el desa-
rrollo urbano será también decisivo
para las perspectivas de futuro de
las nuevas generaciones. Al mismo
tiempo, los adolescentes y adul-
tos jóvenes están llamados a ser
agentes del cambio, tanto ahora
como en el futuro. Para desempe-
ñar este papel, necesitan espacios
Grupo de en los que puedan expresarse y dar
n San
jó enes e
v a conocer sus inquietudes y necesi-
o r. U no de
Salvad - dades. Aquí es donde intervienen
salvadore
cada dos m enos las organizaciones contraparte de
ti e n e
ños/as os.
de 25 añ Misereor, por ejemplo, apoyando la creación inclusiva
de espacios públicos seguros y centros culturales, de
cuya construcción y gestión se encargan directamente
los propios residentes. Además, las organizaciones
alimentación en las políticas gubernamentales loca- contraparte crean redes de niños/as y jóvenes que reci-
les, regionales y nacionales. En Belo Horizonte, se ha ben formación como “guardianes” del medio ambiente
conseguido que productos de alta calidad se vendan y desarrollan sus propias iniciativas para mejorar la
en ciertos días en las zonas de bajos ingresos a precios calidad de vida en el barrio, por ejemplo, impulsando
fijos. A cambio, los minoristas reciben licencias para campañas de reforestación o recogida de basura. Para
vender en zonas urbanas de ingresos más altos durante fortalecer la cohesión social dentro del barrio, también
los días restantes. se organizan eventos culturales (música, danza o teatro),
Asimismo, procesos destructivos de extracción de mate- actividades deportivas o trabajos conjuntos en huertos
rias primas, como el níquel, se abordan de forma trans- urbanos comunitarios. Estas actividades favorecen
versal, vinculando a comunidades rurales afectadas con asimismo la autoorganización de los residentes
comunidades urbanas perjudicadas por proyectos de (jóvenes) y la lucha colectiva por sus derechos. El arte,
infraestructura de movilidad. Este ejemplo se basa en la la cultura y la creatividad son herramientas y vías de
solidaridad entre comunidades afectadas por procesos comunicación para el cambio, en manos y al servicio
de generación de energía (represas, minas de carbón) y de los habitantes de la ciudad, en especial de los
comunidades urbanas que utilizan esta energía. adolescentes y adultos jóvenes.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 31


Conclusiones y recomendaciones

P
ara acercarse al objetivo de una urbanización en particular de los sectores más empobrecidos. Los
social y ecológicamente justa, se requieren actores de la sociedad civil del Sur y del Norte global
procesos de negociación que abarquen di- tienen un potencial extraordinario para iniciar trans-
versos ámbitos de actuación a nivel local, nacional formaciones sociales “desde abajo”.
e internacional. Los agentes estatales a cargo de las Basándose en los desafíos, las directrices y los
políticas de desarrollo y cooperación internacional enfoques de trabajo expuestos en este documento,
tienen una responsabilidad especial a este respecto. Misereor plantea las siguientes recomendaciones a los
En el marco de la Agenda 2030, se han comprometido responsables de la toma de decisiones en materia de
a defender el principio de “no dejar a nadie atrás”. Esto política de desarrollo, así como a sus organizaciones
implica mejorar las condiciones de vida de la población, contraparte y aliados:

Recomendaciones de Misereor a los responsables


de la toma de decisiones en materia de política
de desarrollo:

1. Reconocer el papel clave de las ciudades y los


actores urbanos en el logro de los Objetivos
3. Garantizar que los derechos humanos econó-
micos, sociales y culturales queden firmemen-
de Desarrollo Sostenible y el cumplimiento del Acuerdo te consagrados en la legislación nacional, los estatutos
de París. Este reconocimiento también debe reflejarse y los planes de desarrollo local, especialmente el “de-
en decisiones en materia de competencias, apoyo y fi- recho humano a la vivienda” y el “derecho humano al
nanciación que tomen en cuenta el rápido ritmo y la agua potable y al saneamiento”, así como el “derecho
magnitud de la urbanización global. a la ciudad” establecido en la Nueva Agenda Urbana de
las Naciones Unidas (2016). En este contexto, deben
adoptarse medidas que respondan a las dinámicas de
2. Esto implica considerar que las ciudades, en
su calidad de ‘sistema’, tienen un impacto que
la urbanización, las crecientes desigualdades sociales
y las crisis climáticas y medioambientales.
va mucho más allá de sus límites administrativos, así
como comprometerse con una planificación urbana y
espacial que promueva el desarrollo de ciudades com-
pactas y minimice el consumo de suelo urbano. Esto
4. Adoptar una postura clara ante los gobiernos
nacionales en la condena de los desalojos,
también incluye realizar inversiones adecuadas en reubicaciones o desplazamientos de población que no
transporte público y en medidas para reducir las nece- respeten las normas de procedimiento destinadas a
sidades de movilidad. proteger a las personas afectadas. Estos se consideran
‘desalojos forzosos’ y constituyen una grave violación
de los derechos económicos, sociales y culturales de
las Naciones Unidas. Lo mismo vale para planes de
reasentamiento en el marco de medidas de adaptación
al cambio climático y proyectos de infraestructura pre-
vistos.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 32


5. Centrarse en proyectos de desarrollo orienta-
dos al beneficio y bienestar del 40 por ciento
fortalecer el rol de los actores urbanos. Al planificar
medidas de gestión de riesgos y adaptación al cambio
más pobre de la población urbana. Esto incluye garanti- climático, es necesario garantizar la protección de los
zar que la población afectada tenga la oportunidad de grupos poblacionales especialmente vulnerables e
opinar e influir de forma efectiva en los proyectos de implicarlos activamente en su desarrollo y aplicación.
renovación y mejora urbana. También implica abogar
por la creación de infraestructuras básicas y viviendas
(sociales) asequibles, regular los mercados de suelo
urbano e impedir la especulación inmobiliaria.
7. Promover un acceso directo, rápido y adecua-
do a fondos de financiación climática (adap-
tación y mitigación del cambio climático, así como
pérdidas y daños relacionados con el clima) para acto-
6. Abogar por la integración de medidas de mi-
tigación del cambio climático y adaptación a
res no estatales y comunidades de asentamientos in-
formales. Por último, pero no por ello menos importan-
sus consecuencias en la planificación del desarrollo te, debe fortalecerse su participación en el diseño del
local, subrayar la importancia de las ciudades en los nuevo Fondo para Pérdidas y Daños relacionados con
planes nacionales de desarrollo y acción climática, y el clima.

Recomendaciones de Misereor a sus organizaciones


contraparte y aliados:
1. Reconocer su importante rol como agentes del
cambio e iniciar procesos de transformación
3. Seguir respaldando iniciativas de autoorgani-
zación en las zonas urbanas desfavorecidas y
con enfoque sistémico hacia un cambio de paradigma acompañar a las comunidades en sus esfuerzos por
basado en los derechos, favorable al sector empobre- lograr que sus intereses y preocupaciones se vean
cido de la población, orientado a la participación y con reflejados en las políticas y la planificación a diversos
arreglo a criterios de justicia climática. En este esfuerzo, niveles. Para ello, se puede, por ejemplo, tratar de in-
las medidas concretas para mejorar las condiciones de fluir en la planificación del desarrollo local y nacional,
vida a escala local o regional pueden suponer una con- velar por el control de los fondos presupuestarios pú-
tribución tan relevante como la participación en la blicos o apoyar la participación de las comunidades en
configuración de los marcos políticos necesarios a todos los procesos políticos internacionales.
los niveles.

4. Poner el foco en la situación de grupos espe-


2. Estudiar los desafíos urbanos de manera trans-
versal considerando todos los ámbitos de
cialmente vulnerables. Esto significa, por
ejemplo, que las preocupaciones de las mujeres y niñas,
actuación relevantes. Esto incluye, por ejemplo, tomar las familias monoparentales, los pueblos indígenas, los
en cuenta por igual los aspectos sociales, económicos migrantes, las personas con discapacidad, los jóvenes
y ecológicos, así como sus interacciones, al realizar y los menores de edad deben recibir una consideración
análisis de riesgos relativos a asentamientos o ciudades. especial en el trabajo en proyectos y la labor política.
Además, debe adoptarse un enfoque basado en eviden- Para ello es muy importante establecer métodos de
cias y desarrollar estrategias fundamentadas también participación adecuados para el respectivo grupo des-
en futuros cambios demográficos o medioambientales. tinatario.

Documento de posición – Las ciudades como palancas 33


5. Promover la formación de alianzas y redes con
actores de la sociedad civil a nivel local, na-
7. Buscar oportunidades para forjar alianzas
extraordinarias o inusuales. Esto puede inclu-
cional e internacional, con el fin de crear sinergias y ir el aprovechamiento de posibles intereses comunes
lograr mejoras más efectivas en las condiciones de vida con actores del sector privado para una ejecución más
de los grupos de población más vulnerables. Las alian- eficaz de proyectos orientados a grupos de población
zas intersectoriales también son cruciales para fortale- desfavorecidos y proyectos interesantes desde el pun-
cer el enfoque integral del desarrollo urbano. to de vista medioambiental —por ejemplo, iniciativas
destinadas a crear o asegurar viviendas urbanas ase-
quibles o iniciativas en el ámbito de la movilidad sos-
6. Buscar la escalabilidad de las medidas como
parte importante de su trabajo, con el fin de
tenible—. Esta búsqueda de alianzas también puede
significar establecer nuevos contactos dentro de la
satisfacer la creciente necesidad de iniciativas para sociedad civil organizada y promover la cooperación
superar la pobreza, desarrollar infraestructuras y fomen- entre redes que hasta ahora trabajan de forma indepen-
tar la autoorganización debido a la enorme magnitud diente
de la urbanización y la crisis climática. En este contexto,

Foto: C. Weichelt / Misereor


la escalabilidad debe tener como objetivo lograr cambios
sistémicos y, en menor medida, ampliar el alcance del
trabajo local de la sociedad civil a nivel espacial/geo-
gráfico.

a
Asamble
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Documento de posición – Las ciudades como palancas 34


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Autoras/es
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Almuth Schauber
Clara-Luisa Weichelt

Redacción
Nina Brodbeck
Klaus Schilder
Blanca Beatriz Tovar Campos
Michaela Verboom

Traducción
Sandra Patow-Derteano, Francisco Caro Hidalgo

V. i. S. d. P. (responsable según la ley de prensa alemana)


Kathrin Schroeder

Diseño gráfico
VISUELL, Büro für visuelle Kommunikation

Foto de la portada
C. Weichelt / Misereor

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