Positionspapier Las-Ciudades-Como-Palancas SP 2408 Final
Positionspapier Las-Ciudades-Como-Palancas SP 2408 Final
Las ciudades
como palancas
para la transformación
socioecológica
Desafíos urbanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
Pobreza urbana y desigualdad social . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10
Crisis climática y medioambiental . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
Desafíos de gobernanza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Conclusiones y recomendaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35
Vista de
miento
un asenta etown,
e Fre
n
informal ona
S a Le
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N
uestro mundo está cada vez más urbanizado: rto de
del pue
L
a población urbana mundial crece en 6,4 millones de habi-
Esto se debe al elevado nivel de ur-
tantes cada mes. América del Norte (83 por ciento), América
banización tanto actual como previs-
Latina y el Caribe (81 por ciento), y Europa (75 por ciento)
to, y al hecho de que los principales
ya se hallan muy urbanizadas. En el período hasta 2050, cerca de la
desafíos globales son especialmente
mitad de la urbanización mundial se concentrará en solo ocho países
palpables en las ciudades.
(India, China, Nigeria, República Democrática del Congo, Pakistán,
En la actualidad, uno de cada
Indonesia, Estados Unidos y Bangladesh). Llegando a valores del 90
tres habitantes en las ciudades del
por ciento, se espera que la mayor parte del crecimiento urbano tenga
Sur global, alrededor de mil millones
lugar en África y Asia, donde el nivel medio de urbanización actual
de personas en total, vive en asenta-
es de 44 por ciento y 51 por ciento, respectivamente (incluyendo en
mientos informales. Los habitantes
Asia a la muy urbanizada China). La población urbana se duplicará
urbanos vulnerables no solo care-
en casi todos los países asiáticos de aquí a 2050.
cen de acceso a servicios urbanos
básicos como el agua potable y la Este crecimiento estará impulsado principalmente por los grupos
electricidad, sino que también se de población más pobres. Asia seguirá albergando a la mitad de la
ven crecientemente afectados por población urbana mundial. Con una tasa de crecimiento urbano del
crisis medioambientales y climáti- 3,4 por ciento, el continente africano subsahariano es el que más
cas. Al mismo tiempo, las socieda- rápido se está urbanizando en comparación con el resto del planeta;
des urbanas contribuyen de forma en 2050, seis de cada diez habitantes vivirán también allí en zonas
desproporcionada a la degradación urbanas. La población urbana continuará creciendo asimismo en
del medio ambiente, las emisiones América Latina, aunque a un ritmo mucho menor en comparación
(una media del 0,8 por ciento anual hasta 2050).
(ONU DAES 2018)
Chad
Barrio de
la c iudad de
Uddan en las
ngladés):
Daca (Ba d a s
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frío y la h
Evolución
de la población urbana
(en miles de millones) 2,36
6,68
0,56 0,60
0,39
0,31
0,11
50
20
50
19
20
20
Europa 0,25
50
20
50
1,49 4,38
19
20
20
Norteamérica
50
20
50
19
20
20
Asia
0,69 0,59
0,54
0,03
0,07
50
20
50
19
20
20
50
20
05
África
19
20
20
En el mundo
50
20
50
19
20
20
20
50
19
20
20
Europa
18
50
20
50
19
20
20
Norteamérica Asia
59 50
20
50
43
19
20
20
14
88
81
África
50
20
50
19
20
20
41
América Latina 68
y Caribe 56
50
20
50
19
20
20
30
20
50
19
20
20
3,4 %
En el mundo
1,4 %
Foto: K. Harms / Misereor
A
pesar de que en las últi-
mas décadas se han log-
rado avances en la lucha
contra la pobreza, esta se ha urba-
MITO 2
nizado. Esto se debe, por un lado, La población urbana no se ve afectada
al número cada vez mayor de perso- por la pobreza
nas que vive en ciudades en todo el
mundo y, por otro, a un modelo de Si se toma como base la renta disponible, se considera que vive en
desarrollo económico que excluye la pobreza extrema toda persona que disponga de menos de 2,15 dó-
a una gran parte de la población lares estadounidenses al día (datos de 2022). Según esta definición,
urbana en la mayoría de los países la mayoría de las personas afectadas por la pobreza extrema siguen
del Sur global. Las grandes ciuda- viviendo en zonas rurales.
des y megaciudades, en particular,
Sin embargo, la pobreza tiene en realidad múltiples capas y no se
se caracterizan por la desigualdad
expresa únicamente en la falta de ingresos. Por esta razón, en la
social y las flagrantes diferencias de
actualidad prevalece un concepto multidimensional de la pobreza
ingresos. Estadísticamente, esto se
que combina las dimensiones de la educación, la salud, el nivel de
refleja en el coeficiente de Gini1 par-
vida y el coste de la vida (Harders 2002). Según dicho concepto, se
ticularmente alto de las ciudades en
considera extremadamente pobre a toda persona con acceso insufi-
comparación con sus respectivos
ciente a agua potable, instalaciones sanitarias, energía, movilidad y
países en su conjunto. Este alcanza
vivienda. En cualquier caso, la población urbana es más dependiente
0,74 en Johannesburgo (frente al
de los recursos monetarios, ya que, por ejemplo, no puede cultivar
0,65 de Sudáfrica), 0,67 en Brasilia
alimentos para el autoconsumo (o solo de forma muy limitada) y
Misereor-Positionspapier
Documento de posición – –Las
Städte
ciudades
als Hebel
como palancas 10
s
vivienda
Muchas
1%
Norteamérica y Europa
48 %
Norte de África y Asia Occidental Asia del Sur y Central
19 %
Asia Oriental y Sudeste Asiático
50 %
Fuente: Climate Central 2021; Strauss et al. 2021, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
En el mundo
24 %
Asentamientos informales
Alrededor de 1.000 millones de
S
egún la definición del Programa de Naciones Unidas
personas en todo el mundo viven
para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), el
en asentamientos informales.
término técnico “asentamientos informales” se refiere
Concretamente, uno de cada tres habi- a áreas urbanas que se caracterizan por al menos uno de los
tantes urbanos en el Sur global, y uno siguientes problemas: acceso insuficiente a agua potable e
de cada dos en el África Subsahariana, instalaciones sanitarias, infraestructuras sociales como
así como en Asia del Sur y Central, escuelas y hospitales, energía y movilidad, alta densidad de
viven en asentamientos informales. viviendas, mala calidad de las construcciones (no cumplen las
normas oficiales de construcción) y tenencia no garantizada.
En todo el mundo se utiliza una amplia variedad de términos
específicos de determinadas regiones que a menudo tie-
nen connotaciones peyorativas. Estos incluyen, por ejemplo,
“asentamientos marginales”, “barrios pobres” o “tugurios” (en
inglés, “slums”). Los términos regionales van desde “asenta-
mientos populares” o “favelas” (América Latina/Brasil) hasta
“people’s settlements” (África/Kenia) y vocablos locales para
“aldea” o “pueblo” en países asiáticos.
L
zonas como pretexto para justifi- os datos científicos y la experiencia de organizaciones
car desalojos forzados sin ofrecer contraparte de Misereor muestran la existencia de pro-
alternativa habitacional alguna en fundas desigualdades específicas de género en ciudades
las inmediaciones. de todo el mundo: las mujeres trabajan más a menudo en el sector
Los choques externos tienen un informal, por ejemplo, como empleadas domésticas, y realizan de
impacto particularmente severo media mucho más del doble de tareas domésticas y de cuidados no
sobre la población urbana social- remuneradas que los varones. Estos roles socialmente asignados,
mente desfavorecida del Sur glo- divisiones del trabajo y normas establecidas, también conducen a
bal. Recientemente también han diferencias específicas de género en temas de movilidad.
constituido una amenaza para la
Las mujeres y niñas tienen un acceso más restringido a sistemas
seguridad alimentaria y energética
de movilidad y están más expuestas a actos de violencia en los
urbana. Tras décadas de declive,
medios de transporte y espacios públicos. Además, debido a leyes
el hambre está aumentando de
o normas sociales discriminatorias, menos del 20 por ciento de las
nuevo, no solo en las zonas rura-
mujeres de todo el mundo son propietarias de tierras, lo que las
les sino también en las ciudades:
hace especialmente vulnerables a los desalojos, desplazamientos
en todo el mundo, más de una
y reasentamientos forzosos.
de cada cuatro personas adultas
residentes en zonas urbanas se Todas estas desigualdades incrementan desproporcionadamente la
ve afectada por una inseguridad vulnerabilidad de las mujeres ante las crisis económicas, las pan-
alimentaria moderada o grave, con demias y las consecuencias del cambio climático. Al fin y al cabo,
una mayor proporción de mujeres el espacio urbano está diseñado principalmente por hombres y se
que de varones (FAO et al. 2023). orienta fundamentalmente hacia sus necesidades. Solo el diez por
ciento de los principales urbanistas y arquitectos/as son mujeres,
las cuales también se encuentran muy infrarrepresentadas en los
procesos de toma de decisiones políticas.
(ONU-Hábitat 2022b)
A
la hora de hacer frente a la crisis climática, Por otro lado, un gran número de habitantes de las
las ciudades y las sociedades urbanas deben ciudades —muchos de los cuales ya tienen un acceso
recibir una atención especial. En primer lu- deficiente o nulo al agua potable— se enfrentarán a una
gar, porque se ven particularmente afectadas por las creciente escasez de agua estacional o permanente. Ciu-
consecuencias del cambio climático. En los próximos dades como Lima, la capital peruana, corren el riesgo de
años, la subida del nivel del mar y el aumento de las quedarse sin agua. Lo mismo ocurre en decenas de ciu-
lluvias torrenciales incrementarán significativamente dades de la India. A medida que aumenta la demanda,
la probabilidad y la frecuencia de las inundaciones. disminuye la cantidad de agua potable limpia disponible
Más de 800 millones de personas viven actualmente debido a las sequías, el deshielo de los glaciares o la
en ciudades cuya subsistencia se verá amenazada contaminación del agua dulce. Además, se calcula que
por la elevación del nivel del mar si el calentamiento el número de habitantes urbanos pobres que viven en
3°C 1,5°C
Habitantes en riesgo Habitantes en riesgo
(en millones) (en millones)
Fuente: Climate Central 2021; Strauss et al. 2021, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
Shanghái (China) 31,0 27,0
Tianjin
Daca (Bangladés) 23,0 14,0
12
Fuente: ONU-Hábitat 2022a, Base de datos de ONU-Hábitat 2020, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
63
Norteamérica y Europa
32
18
África Subsahariana
33
En las zonas urbanas, los niveles de partículas
finas superan con creces el valor de referencia
de la Organización Mundial de la Salud.
Los valores indican la media trienal para el
período 2017-2019.
E
stá claro que las ciudades
3
del Sur global se enfren-
tan a grandes desafíos.
La superación de la pobreza y la
MITO
desigualdad debe avanzar al mismo
La urbanización puede contenerse aumentando
ritmo que la adaptación a las conse-
cuencias de la crisis climática y la las inversiones en las regiones rurales
descarbonización de los sistemas
Muchos gobiernos del Sur global han intentado hacer frente a la urba-
urbanos. Por lo tanto, es de gran
nización frenando la migración del campo a la ciudad, por ejemplo, a
importancia centrarse en un enfoque
través de amplias medidas de descentralización e inversión para las
social y ecológicamente justo del
zonas rurales o políticas represivas como el control de residencia o el
desarrollo urbano actual y futuro.
reasentamiento forzado de migrantes a sus lugares de origen. A partir
Sin embargo, ciudades y munici-
de la década de 1970, en el ámbito de la cooperación al desarrollo
pios carecen de derechos consagra-
también ha prevalecido un enfoque en las zonas rurales, en parte
dos en la ley que les permitan tener
basado en el supuesto de que las condiciones de vida en las zonas
voz en las decisiones tomadas a ni-
rurales son peores que en la ciudad (véase el mito 2).
vel nacional. A menudo, las respon-
sabilidades no están definidas con Sin embargo, ninguna de estas estrategias ha podido frenar la ur-
claridad y las posibilidades de parti- banización: las diferencias entre las oportunidades de vida en las
cipación efectiva de la sociedad civil zonas urbanas y zonas rurales son demasiado grandes, y el margen
suelen ser limitadas o inexistentes. de acción en términos financieros es demasiado limitado como para
También faltan recursos financieros cambiar las estructuras espaciales establecidas. A ello se añade la
a disposición de las administracio- individualización de los proyectos de vida. Por último, se tiende a
Área resi-
n Bo
dencial e
ie rra Leona)
(S
C
omo dijo el antiguo Secretario General de la Para Misereor es importante tener en cuenta las dife-
ONU Kofi Annan en 2017, “la ciudad del mañana rencias en las condiciones de partida de las distintas
determinará nuestro futuro”. Para aprovechar regiones y países. En América del Norte, América Latina
plenamente el potencial de las ciudades y sociedades y Europa, se trataría de contribuir a transformar espa-
urbanas como “palancas” para la transformación socioe- cios ya urbanizados en entornos de vida inclusivos,
cológica, es clave contar con una visión integrada de las seguros, climáticamente justos y respetuosos con el
crisis sociales y ecológicas urbanas, sus causas y sus medio ambiente. En Asia y África, en cambio, hay más
interacciones, partiendo así de un enfoque holístico que posibilidades para diseñar zonas urbanas y ciudades
considere múltiples ámbitos de actuación. También hay —algunas de ellas desde cero— siguiendo criterios de
que tener en cuenta el tiempo limitado del que se dispone justicia climática, y dejando atrás la dependencia de
en vista de la velocidad de los procesos de urbanización. los combustibles fósiles.
1. Orientación sistémica
La perspectiva sistémica pretende lograr cambios gislativos, así como la acción coordinada de actores del
sociales, políticos y económicos integrales y extender cambio (en inglés, change agents) mediante alianzas
sus efectos de forma rápida y a gran escala. Los puntos a nivel local, urbano, nacional y global, son asimismo
de partida para una estrategia de desarrollo urbano relevantes para garantizar medidas de transformación
social y ecológicamente sostenible suelen encontrarse sistémica.
más allá de compartimentos espaciales y sectoriales Para establecer objetivos y llevar a cabo intervencio-
aislados. Se sitúan más bien en la interacción de dife- nes sistémicas, es necesario basarse en datos científicos
rentes ámbitos de actuación como la vivienda, el medio (incluyendo datos a pequeña escala) que abarquen
ambiente o la movilidad, e integran varios niveles de escenarios tanto actuales como futuros. Esto permite
administración que van más allá de los límites de las formular problemas y estrategias actuales a partir de
ciudades. La redefinición de parámetros políticos y le- pronósticos de cambios futuros.
3. Fundamento en
los derechos
Tomarse en serio y resolver los
conflictos entre intereses sociales
y ecológicos
A
Garantizar una vida en condiciones de seguridad, paz menudo surgen conflictos entre los es-
y dignidad es tarea de los Estados y los municipios. fuerzos por proteger el derecho huma-
Esta tarea es multidimensional: el derecho humano al no a la vivienda y los planteamientos
agua potable y al saneamiento está reconocido inter- medioambientales destinados a revalorizar o
nacionalmente, al igual que el derecho a una vivienda preservar ecológicamente zonas naturales como
adecuada. Esto significa que la vivienda debe ser bosques o riberas de ríos en ciudades o entornos
asequible y ofrecer protección contra el frío, el calor, urbanos. Si se ven afectadas zonas residenciales
la lluvia y el viento, así como contra las consecuen- informales la protección de los recursos naturales
cias cada vez mayores de la crisis climática. Además, puede dar lugar a violaciones de los derechos
debe garantizarse la seguridad de la tenencia como humanos si no se respeta y protege el derecho a
protección contra los desalojos, desplazamientos y la vivienda de la población afectada. Para resol-
reasentamientos forzosos y debe proveerse un acceso ver estas líneas de conflicto y conciliar la justicia
sin discriminación a las infraestructuras técnicas y ambiental con la social, se requiere una coope-
sociales. El respeto, la protección y la materialización ración continua entre los actores implicados,
que incluya, por ejemplo, la protección de las
personas amenazadas por desalojos.
el desa-
Dan d o ra
la crisis climática. De tal modo, las nuevas infraestruc- (K ia)
e n
turas que se construyan deberán orientarse hacia un
futuro post-fósil. Las zonas urbanas tienen un gran
potencial en este sentido. Por su carácter compacto y
su elevada densidad de población, pueden favorecer
estilos de vidas ecológicamente sostenibles reduciendo
el consumo per cápita de recursos, energía y suelo. Las
ciudades eficientes desde el punto de vista de los recur-
sos y neutras desde el punto de vista climático también
pueden contribuir a restringir la extracción de materias
primas más allá de sus límites urbanos. El consumo de
espacio de las ciudades debe gestionarse con miras a
proteger los terrenos naturales y la biodiversidad, así
como otras actividades (por ejemplo, agrícolas) en los
alrededores, lo cual repercutirá en las zonas de asen-
tamiento que se están construyendo actualmente o se
construirán en el futuro.
Las ciudades tienen la responsabilidad de contri-
buir significativamente al cumplimiento del Acuerdo
de París y, por tanto, a la limitación del calentamiento
global por debajo de 2 °C y, si es posible, por debajo
de 1,5 °C. Históricamente, las sociedades urbanas del ciudades ante los riesgos climáticos y medioambienta-
Norte global son las que más han contribuido a la crisis les. Las medidas climáticas (tanto de mitigación como
climática y tienen el deber de tomar medidas contra de adaptación) deben formar parte de los planes de
el cambio climático. Sin embargo, también es crucial desarrollo local. Por otro lado, es necesario fortalecer
garantizar el futuro climáticamente neutro de las ciu- el papel de las ciudades en los planes nacionales de
dades en crecimiento del Sur global, cuya estructura y acción climática y desarrollo. Las medidas de política
acceso a la energía aún están en fase de desarrollo. Al climática deben servir fundamentalmente al bien co-
mismo tiempo, debe prestarse especial atención a la mún, beneficiando a las personas más necesitadas y
vulnerabilidad de los habitantes empobrecidos de las vulnerables.
B
asándose en estas directrices, Misereor y mediante sondeos periódicos sobre infraestructuras
sus organizaciones contraparte utilizan di- (por ejemplo, sobre abastecimiento de agua y servicios
versos enfoques para promover procesos de sanitarios).
urbanización social y ecológicamente justos y trans- La recopilación participativa de datos y la cartografía
formadores. son herramientas importantes para identificar riesgos
climáticos (tanto actuales como futuros). Los datos
obtenidos sirven para elaborar planes locales de ac-
Recolección participativa de datos en asenta- ción climática y sistemas de alerta temprana, y también
mientos urbanos y ciudades pueden utilizarse en el contexto de la prevención de
Las organizaciones contraparte de Misereor ayudan a desastres, tanto a nivel de asentamientos como de
grupos de base de los asentamientos informales y a ciudades. Por ejemplo, una organización contraparte
organizaciones de la sociedad civil a profundizar en de Misereor ha cartografiado los riesgos actuales y
el conocimiento de sus barrios y ciudades, realizando futuros de toda una megaciudad asiática y su región
tareas de recopilación de datos. Esto proporciona a los metropolitana. La resiliencia de una ciudad también
residentes información comprensible sobre la situa- depende de que los habitantes de los asentamientos
ción habitacional, ayudándoles a acceder a servicios informales estén registrados y reciban suficiente apoyo
básicos. Los datos recogidos constituyen una base en caso de desastres.
importante para negociaciones
con administraciones locales y
Foto: H. Schwarzbach / Misereor
otidiana
La vida c
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paso de do
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así como lo jo
al des a
forzoso.
E
l rápido avance de la urbanización y la crisis climática han
puesto en evidencia una laguna: ¿Qué visiones positivas
existen de ciudades socialmente justas, climáticamente
responsables e independientes de los combustibles fósiles? ¿Con
qué posibilidades contamos para hacerlas realidad y financiarlas?
Aquí es precisamente donde entra en juego la “Plataforma de
Transformación Urbana”, creada en 2021. Esta ofrece un espacio
de intercambio, asesoramiento y desarrollo de estrategias, el cual
está a disposición tanto de Misereor como también de instituciones
interesadas que trabajan en diferentes áreas temáticas. Forman parte
de ella organizaciones sociales, medioambientales y climáticas.
La gestión de la plataforma está a cargo de una entidad externa e
independiente de moderación y apoyo al proceso. La Plataforma de
Transformación Urbana tiene un enfoque intersectorial, por lo que
promueve la creación de redes de actores con diferentes prioridades
y áreas de especialización.
Las siguientes cuestiones se sitúan en primer plano: ¿Contribuye
una estrategia propuesta a garantizar que la rápida urbanización sea
a la vez social y climáticamente justa? ¿Se aspira a lograr un amplio
impacto que vaya más allá de los logros de un único proyecto? ¿El
calendario previsto se ajusta a la necesidad urgente de actuar como
Foto: H. Schwarzbach / Misereor
L
a inmensa mayoría de migrantes y refugiados/as africanos
se desplazan dentro del continente, frecuentemente a
países vecinos. Las ciudades son los principales destinos
o puntos de tránsito. En comparación con las zonas rurales, ofrecen
mejores opciones de trabajo, educación y servicios sanitarios. Ade-
más, en muchos casos, dan acceso a comunidades de compatriotas
de los países de origen. La mayoría de los migrantes se alojan en
asentamientos informales o en viviendas de bajo costo en el centro
de las ciudades, lo que puede provocar conflictos entre la población
local (igualmente vulnerable) y los recién llegados. No es raro que
estos conflictos se exploten políticamente.
En este contexto, las organizaciones contraparte de Misereor intentan
involucrar a los migrantes en organizaciones de base de forma adecua-
da a fin de visibilizar sus problemas y preocupaciones tanto en relación
con su entorno inmediato como con la ciudad en su conjunto. También
tratan de mediar en los conflictos que puedan surgir entre diferentes
grupos cuando es necesario. Con ello se busca identificar problemas
comunes (como la necesidad de mejores viviendas y mejor acceso a
servicios sociales y empleo), presentarlos a la opinión pública y exigir
Agitada
Foto: K. Klause / Misereor
E
l concepto “producción social del hábitat”, es decir, la cons-
trucción de viviendas mediante procesos autogestionarios
colectivos, surgió en el contexto de la primera Conferencia
Hábitat celebrada en Vancouver en 1976, y está especialmente ex-
tendido en América Latina. La idea es que los propios habitantes
diseñen y planifiquen colectivamente sus viviendas y entornos. En
muchos casos, esto incluye también las estructuras de suministro,
como calles, redes eléctricas o sistemas de abastecimiento de agua
y eliminación de aguas residuales. También se toman en cuenta
aspectos como la creación de zonas verdes y la mejora ecológica
de los barrios.
Las organizaciones contraparte de Misereor ofrecen asesoría y apoyo
técnico a estos procesos en diversos países. La red global “Coalición
Internacional del Hábitat” (HIC por sus siglas en inglés) ha desempe-
ñado un papel clave en el desarrollo y la difusión de este concepto.
ral A veces, el Estado también apoya la producción social de viviendas.
En un mu
Foto: C. Weichelt / Misereor
ab a mba
de Coc h
erse
El proceso permite a los residentes directamente afectados partici-
pue le
d e
(Bolivia) b io que par activamente en los procesos de decisión política y hace posible
ca m
„Sé el
er en el una transformación socioecológica “desde abajo”. Los principales
quieres v
m un d o“. beneficiarios son personas que, debido a su empleo informal o a sus
bajos ingresos, no tienen acceso al mercado formal de la vivienda.
Fuente: ONU-Hábitat 2022a, Base de datos de ONU-Hábitat 2020, gráficos: VISUELL, Aachen, Alemania
91 %
Norteamérica y Europa
36 % 34 %
31 %
4
vínculos entre la ciudad y
el campo MITO
Las ciudades no pueden consi-
derarse en forma aislada de las
zonas rurales (véase el mito 4). En
La ciudad y el campo constituyen mundos
lo que respecta a la seguridad ali- claramente separados entre sí
mentaria y al suministro de agua
Durante mucho tiempo, las ciudades y las zonas rurales se con-
potable, energía y alimentos a las
sideraron por separado, como si fueran mundos claramente deli-
ciudades, la importancia de los
mitados con dinámicas y retos de desarrollo independientes. Las
vínculos entre las zonas urbanas
políticas de desarrollo y las corrientes académicas dominantes han
y rurales resulta especialmente
contribuido durante largo tiempo a esta dicotomía y, en muchos
evidente. Las organizaciones con-
casos, aún siguen haciéndolo a día de hoy. De hecho, en muchas
traparte de Misereor apoyan, por
organizaciones, las responsabilidades en materia de desarrollo
ejemplo, la preservación de los
urbano y rural siguen estando claramente separadas. Sin embargo,
ecosistemas y la protección del
la realidad es que las zonas urbanas y rurales están estrechamente
medio ambiente en las cuencas
entrelazadas y existen muchas interdependencias entre ambas. Las
hidrográficas, así como el esta-
ciudades regionales pequeñas y medianas desempeñan una im-
blecimiento de vínculos entre pro-
portante función económica y de abastecimiento para la población
ductores/as locales y consumido-
rural, por ejemplo, mediante la comercialización o transformación
res/as urbanos. También promue-
de productos primarios. A la inversa, la población urbana depende
ven la agricultura urbana, que
de los bienes alimentarios y medioambientales de las zonas rurales.
ayuda a diversificar la alimenta-
Las áreas de carácter puramente rural son cada vez más escasas, y
ción de las familias y, en algunos
la relación entre regiones rurales y urbanas es a menudo conflictiva.
casos, a mejorar los ingresos. En
Esto puede observarse, por ejemplo, en las áreas periurbanas de
Brasil, por ejemplo, la creación
P
ara acercarse al objetivo de una urbanización en particular de los sectores más empobrecidos. Los
social y ecológicamente justa, se requieren actores de la sociedad civil del Sur y del Norte global
procesos de negociación que abarquen di- tienen un potencial extraordinario para iniciar trans-
versos ámbitos de actuación a nivel local, nacional formaciones sociales “desde abajo”.
e internacional. Los agentes estatales a cargo de las Basándose en los desafíos, las directrices y los
políticas de desarrollo y cooperación internacional enfoques de trabajo expuestos en este documento,
tienen una responsabilidad especial a este respecto. Misereor plantea las siguientes recomendaciones a los
En el marco de la Agenda 2030, se han comprometido responsables de la toma de decisiones en materia de
a defender el principio de “no dejar a nadie atrás”. Esto política de desarrollo, así como a sus organizaciones
implica mejorar las condiciones de vida de la población, contraparte y aliados:
a
Asamble
in a l e n
vec
as e n ta miento
un uil
e Guayaq
urbano d o r)
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