0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas24 páginas

1682962670la Salvacion Se Puede Perder

El documento aborda la posibilidad de perder la salvación, enfatizando la importancia de la perseverancia en la fe y la fidelidad a Dios. Se citan varios pasajes bíblicos que advierten sobre las consecuencias de caer en la tentación y abandonar el camino de la justicia. Además, se destaca la necesidad de vivir en santidad y seguir los mandamientos de Dios para mantener la salvación.

Cargado por

ALEJANDRO LAVADO
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas24 páginas

1682962670la Salvacion Se Puede Perder

El documento aborda la posibilidad de perder la salvación, enfatizando la importancia de la perseverancia en la fe y la fidelidad a Dios. Se citan varios pasajes bíblicos que advierten sobre las consecuencias de caer en la tentación y abandonar el camino de la justicia. Además, se destaca la necesidad de vivir en santidad y seguir los mandamientos de Dios para mantener la salvación.

Cargado por

ALEJANDRO LAVADO
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 24

LA SALVACION SE PUEDE PERDER:

Mat 24:13 Mas el que perseverare hasta el fin, ése se


salvará.
Rev 2:10 No temas nada de lo que has de padecer. Mira
que el diablo ha de meter a algunos de vosotros en la
cárcel para que seáis tentados en la fe; y seréis
atribulados por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y te
daré la corona de la vida eterna.
Heb 6:4 Porque es moralmente imposible que aquellos
que han sido una vez iluminados, que así mismo han
gustado el don celestial de la Eucaristía, que han sido
hechos partícipes de los dones del Espíritu Santo,
Heb 6:5 que se han alimentado con la santa palabra de
Dios y la esperanza de las maravillas del siglo venidero,
Heb 6:6 y que después de todo esto han caído; es
imposible, digo, que sean renovados por la penitencia,
puesto que cuanto es de su parte crucifican de nuevo en
sí mismo al Hijo de Dios, y le exponen al escarnio.
Heb 6:7 Porque la tierra que embebe la lluvia que cae a
menudo sobre ella, y produce hierba que es provechosa a
los que la cultivan, recibe la bendición de Dios,
Heb 6:8 mas la que brota espinas y abrojos es
abandonada de su dueño, y queda expuesta a la
maldición, y al fin para en ser abrasada.
Heb 6:9 Por lo demás, carísimos hermanos, aunque os
hablamos de esta manera, tenemos mejor opinión de
vosotros y de vuestra salvación.
Heb 6:10 Porque no es Dios injusto, para olvidarse de lo
que habéis hecho, y de la caridad que por respeto a su
Nombre habéis mostrado, en haber asistido y en asistir a
los santos, o fieles necesitados.
1
Heb 12:1 Ya que estamos, pues, rodeados de una tan
grande nube de testigos, descargándonos de todo peso, y
de los lazos del pecado que nos tiene ligados, corramos
con aguante al término del combate, o la meta o hito,
que nos es propuesto,
Heb 12:2 poniendo siempre los ojos en Jesús , autor y
consumador de la fe, el cual en vista del gozo que le
estaba preparado en la gloria sufrió la cruz, sin hacer
caso de la ignominia, y en premio está sentado a la
diestra del trono de Dios.
Rev 3:5 El que venciere será igualmente vestido de
ropas blancas, y no borraré su nombre del libro de la
vida, antes bien le celebraré delante de mi Padre y
delante de sus ángeles.
Rev 3:6 Quien tiene oídos escuche lo que dice el Espíritu
a las iglesias.
To the Church in Philadelphia
Rev 3:7 Escribe así mismo al ángel de la iglesia de
Filadelfia: Esto dice el Santo y el veraz, el que tiene la
llave del nuevo reino de David; el que abre, y ninguno
cierra; cierra, y ninguno abre;
Rev 3:8 Yo conozco tus obras. He aquí que puse delante
de tus ojos abierta una puerta que nadie podrá cerrar;
porque aunque tú tienes poca fuerza, o virtud, con todo,
has guardado mi palabra o mis mandamientos, y no
negaste mi Nombre.
Rev 3:9 Yo voy a traer de la sinagoga de Satanás a los
que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; como
quiera yo haré que ellos vengan y se postren a tus pies, y
entenderán con eso que yo te amo.
Rev 3:10 Ya que has guardado la doctrina de mi
paciencia, yo también te libraré del tiempo de tentación

2
que ha de sobrevenir a todo el universo para prueba de
los moradores de la tierra.
Rev 3:11 Mira que vengo luego: mantén lo que tienes de
bueno en tu alma, no sea que otro se lleve tu corona.
Rev 3:12 Al que venciere, yo le haré columna en el
templo de mi Dios, de donde no saldrá jamás fuera; y
escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la
ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén , que desciende del
cielo, y viene o trae su origen de mi Dios, y el nombre
mío nuevo.
Rev 3:13 Quien tiene oído, escuche lo que dice el Espíritu
a las iglesias.
To the Church in Laodicea
Rev 3:14 En fin, al ángel de la iglesia de Laodicea
escribirás: Esto dice la misma verdad, el testigo fiel y
verdadero, el principio , o causa, de las criaturas de Dios:
Rev 3:15 Conozco bien tus obras, que ni eres frío, ni
caliente: ¡Ojalá fueras frío o caliente!
Rev 3:16 Mas por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente,
estoy para vomitarte de mi boca.
1Co 9:24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, si
bien todos corren, uno solo se lleva el premio? Corred,
pues, hermanos míos, de tal manera que lo ganéis.
1Co 9:25 Ello es que todos los que han de luchar en la
palestra, guardan en todo una exacta continencia; y no
es sino para alcanzar una corona perecedera; al paso que
nosotros la esperamos eterna.
1Co 9:26 Así que, yo voy corriendo, no como quien corre
a la ventura; peleo, no como quien tira golpes al aire, sin
tocar a su enemigo,

3
1Co 9:27 sino que castigo mi cuerpo rebelde y lo
esclavizo, no sea que habiendo predicado a los otros,
venga yo a ser reprobado.
2Pe 2:1 Verdad es que hubo también falsos profetas en
el antiguo pueblo de Dios, así como se verán entre
vosotros, maestros embusteros, que introducirán con
disimulo sectas de perdición, y renegarán del Señor que
los rescató, acarreándose a sí mismos una pronta
venganza.
2Pe 2:2 Y muchas gentes los seguirán en sus
disoluciones; por cuya causa el camino de la verdad será
infamado;
2Pe 2:3 y usando de palabras fingidas, harán tráfico de
vosotros, por avaricia; mas el juicio que hace tiempo que
los amenaza va viniendo a grandes pasos, y no está
dormida la mano que debe perderlos.
2Pe 2:4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles
delincuentes, sino que amarrados con cadenas infernales
los precipitó al tenebroso abismo, en donde son
atormentados y tenidos como en reserva hasta el día del
juicio;
2Pe 2:5 si tampoco perdonó al antiguo mundo, aunque
preservó al predicador de la justicia divina, Noé , con
siete personas, al anegar con el diluvio el mundo de los
impíos;
2Pe 2:6 si reduciendo a cenizas las ciudades de Sodoma
y Gomorra, las condenó a desolamiento, poniéndolas
para escarmiento de los que vivirán impíamente;
2Pe 2:7 si libertó al justo Lot, a quien estos hombres
abominables afligían y perseguían con su vida infame,
2Pe 2:8 pues conservaba puros sus ojos y oídos,
morando entre gentes que cada día sin cesar

4
atormentaban su alma pura con obras detestables,
2Pe 2:9 luego bien sabe el Señor librar de la tentación a
los justos, reservando los malos para los tormentos en el
día del juicio,
2Pe 2:10 y sobre todo aquellos que para satisfacer sus
impuros deseos siguen la concupiscencia de la carne, y
desprecian las potestades; osados, pagados de sí
mismos, que blasfemando no temen sembrar herejías,
2Pe 2:11 como quiera que los ángeles mismos con ser
tanto mayores en fuerza y poder, no condenan con
palabras de execración, ni maldición, a los de su especie;
2Pe 2:12 mas éstos otros, que, por el contrario, como
brutos animales, nacidos para ser presa del hombre o
para el lazo y la matanza, blasfeman de las cosas que
ignoran, perecerán en los vergonzosos desórdenes en
que están sumergidos,
2Pe 2:13 recibiendo la paga de su iniquidad, ya que
ponen su felicidad en parar cada día entre placeres,
siendo la misma mancha y suciedad, entregados a
deleites, mostrando su disolución en los convites que
celebran con vosotros,
2Pe 2:14 como que tienen los ojos llenos de adulterio y
de un continuo pecar. Ellos atraen con halagos las almas
ligeras e inconstantes, teniendo el corazón ejercitado en
todas las mañas que puede sugerir la avaricia; son hijos
de maldición;
2Pe 2:15 han dejado el camino recto, y se han
descarriado, siguiendo la senda de Balaam , hijo de
Bosor, el cual codició el premio de la maldad;
2Pe 2:16 mas tuvo quien reprendiese su sandez y mal
designio, una muda bestia o burra en que iba montado,
hablando en voz humana, refrenó la necedad del profeta.
2Pe 2:17 Estos son fuentes pero sin agua, y nieblas
5
agitadas por torbellinos que se mueven a todas partes,
para los cuales está reservado el abismo de las tinieblas;
2Pe 2:18 porque profiriendo discursos pomposos llenos
de vanidad, atraen con el cebo de apetitos carnales de
lujuria a los que poco antes habían huido de la compañía
de los que profesan el error,
2Pe 2:19 prometiéndoles libertad, cuando ellos mismos
son esclavos de la corrupción; pues quien de otro es
vencido, por lo mismo queda esclavo del que le venció.
2Pe 2:20 Porque si después de haberse apartado de las
asquerosidades del mundo por el conocimiento de
nuestro Señor y Salvador Jesucristo, enredados otra vez
en ellas son vencidos, su postrera condición viene a ser
peor que la primera.
2Pe 2:21 Por lo que mejor les fuera no haber conocido el
camino de la justicia, que después de conocido volver
atrás y abandonar la ley santa que se les había dado,
2Pe 2:22 cumpliéndose en ellos lo que suele significarse
por aquel refrán verdadero: Se volvió el perro a comer lo
que vomitó; y: La marrana lavada, a revolcarse en el
cieno.
1Th 4:1 Por lo demás, hermanos, os rogamos y
conjuramos por el Señor Jesús , que según aprendisteis
de nosotros el modo como debéis portaros y agradar a
Dios, así procedáis, para adelantar más y más en el
camino del Señor.
1Th 4:2 Porque ya sabéis qué preceptos os he dado en
nombre del Señor Jesús .
1Th 4:3 Esta es la voluntad de Dios, a saber, vuestra
santificación, que os abstengáis de la fornicación,
1Th 4:4 que sepa cada uno de vosotros usar del propio
cuerpo santa y honestamente,

6
1Th 4:5 no con pasión libidinosa, como lo hacen los
gentiles, que no conocen a Dios;
1Th 4:6 y que nadie oprima a su hermano, ni le engañe
en ningún asunto; puesto que Dios es vengador de todas
estas cosas, como ya antes os hemos dicho y protestado;
1Th 4:7 porque no nos ha llamado Dios a inmundicia,
sino a santidad.
1Th 4:8 Así que quien menosprecia estos preceptos, no
desprecia a un hombre, sino a Dios, que es el autor de
ellos, y el cual asimismo nos ha dado su santo Espíritu.
1Th 4:9 Por lo que mira a la caridad fraterna no hay
necesidad de escribiros; pues vosotros mismos
aprendisteis de Dios a amaros unos a otros,
1Th 4:10 y así lo hacéis con cuantos hermanos hay en
toda la Macedonia. Pero os rogamos, hermanos míos, que
adelantéis o crezcáis más y más en este amor;
1Th 4:11 y procuréis vivir quietos; y atended a lo que
tengáis que hacer; y trabajéis con vuestras manos,
conforme os tenemos ordenado,
1Th 4:12 y que os portéis modestamente con los que
están fuera de la Iglesia, y que no codiciéis cosa alguna
de nadie.

1Jn 2:1 Hijos míos, estas cosas os


escribo, a fin de que no pequéis. Pero
aun cuando alguno por desgracia
pecare, no desespere, pues tenemos
por abogado para con el Padre, a
Jesucristo justo y santo.

7
1Jn 2:2 Y él mismo es la víctima de
propiciación por nuestros pecados; y
no tan sólo por los nuestros, sino
también por los de todo el mundo.
1Jn 2:3 Y si guardamos sus
mandamientos, con eso sabemos que
verdaderamente le hemos conocido.
1Jn 2:4 Quien dice que le conoce, y
no guarda sus mandamientos, es un
mentiroso, y la verdad no está en él.
1Jn 2:5 Pero quien guarda sus
mandamientos, en ése
verdaderamente la caridad de Dios es
perfecta; y por eso conocemos que
estamos en él, esto es, en Jesucristo.
1Jn 2:6 Quien dice que mora en él,
debe seguir el mismo camino que él
siguió.
Col 1:20 y reconciliar por él todas las cosas consigo,
restableciendo la paz entre cielo y tierra por medio de la
sangre que derramó en la cruz.

8
Col 1:21 Igualmente a vosotros que antes os habíais
extrañado de Dios, y erais enemigos suyos de corazón,
por causa de vuestras malas obras,
Col 1:22 ahora, en fin, os ha reconciliado en el cuerpo
mortal de su carne por medio de la muerte que ha
padecido, a fin de presentaros santos sin mancilla, e
irreprensibles delante de él en la gloria,
Col 1:23 con tal que perseveréis cimentados en la fe, y
firmes e inconmovibles en la esperanza del Evangelio que
oísteis, y que ha sido predicando en todas las naciones
que habitan debajo del cielo, del cual yo, Pablo, he sido
hecho ministro.

Heb 3:7 Por lo cual nos dice el


Espíritu Santo: Si hoy oyereis su voz,
Heb 3:8 no queráis endurecer
vuestros corazones, como sucedió
cuando el pueblo estaba en el
desierto en el lugar llamado
Contradicción y Murmuración,
Heb 3:9 en donde vuestros padres
me tentaron, queriendo hacer prueba
de mi poder, y en donde vieron las
cosas grandes que hice.

9
Heb 3:10 Yo sobrellevé a aquel
pueblo con pena y disgusto por
espacio de cuarenta años, y dije en mí
mismo: Este pueblo sigue siempre los
extravíos de su corazó,: él no conoce
mis caminos,
Heb 3:11 y así airado he jurado: Que
no entrarán jamás en el lugar de mi
descanso.
Heb 3:12 Mirad, pues, hermanos, no
haya en algunos de vosotros corazón
maleado de incredulidad, hasta
abandonar al Dios vivo;
Heb 3:13 antes amonestaos todos los
días los unos a los otros, mientras
dura el día que se apellida de hoy, a
fin de que ninguno de vosotros llegue
a endurecerse con el engañoso
atractivo del pecado.

10
Heb 3:14 Puesto que venimos a ser
participantes de Cristo , con tal que
conservemos inviolablemente hasta el
fin el principio del nuevo ser suyo que
ha puesto en nosotros.
Heb 3:15 Mientras se nos dice: Si hoy
oyereis su voz, no endurezcáis
vuestros corazones, como los
israelitas en el tiempo de aquella
provocación.
Heb 3:16 Pues algunos de los que la
habían oído, irritaron al Señor, aunque
no todos aquellos que salieron del
Egipto por medio de Moisés.
Heb 3:17 Mas ¿contra quiénes estuvo
irritado el Señor por espacio de
cuarenta años? ¿No fue contra los que
pecaron, cuyos cadáveres quedaron
tendidos en el desierto?

11
Heb 3:18 ¿Y a quiénes juró que no
entrarían jamás en su descanso, sino
a aquellos que fueron incrédulos y
desobedientes?
Heb 3:19 En efecto, vemos que no
pudieron entrar por causa de la
incredulidad.
Heb 6:1 Dejemos, pues, a un lado
las instrucciones que se dan a
aquellos que comienzan a creer en
Jesucristo, y elevémonos a lo que hay
de más perfecto, sin detenernos en
echar de nuevo el fundamento
hablando de la penitencia de las obras
muertas o pecados anteriores al
bautismo , de la fe en Dios,
Heb 6:2 y de la doctrina sobre los
bautismos, de la imposición de las
manos o confirmación, de la

12
resurrección de los muertos y del
juicio perdurable,
Heb 6:3 y he aquí lo que, con el
fervor de Dios, vamos a hacer ahora.
Heb 6:4 Porque es moralmente
imposible que aquellos que han sido
una vez iluminados, que así mismo
han gustado el don celestial de la
Eucaristía, que han sido hechos
partícipes de los dones del Espíritu
Santo,
Heb 6:5 que se han alimentado con la
santa palabra de Dios y la esperanza
de las maravillas del siglo venidero,
Heb 6:6 y que después de todo esto
han caído; es imposible, digo, que
sean renovados por la penitencia,
puesto que cuanto es de su parte
crucifican de nuevo en sí mismo al
Hijo de Dios, y le exponen al escarnio.
13
Heb 6:7 Porque la tierra que embebe
la lluvia que cae a menudo sobre ella,
y produce hierba que es provechosa a
los que la cultivan, recibe la bendición
de Dios,
Heb 6:8 mas la que brota espinas y
abrojos es abandonada de su dueño, y
queda expuesta a la maldición, y al
fin para en ser abrasada.
Heb 6:9 Por lo demás, carísimos
hermanos, aunque os hablamos de
esta manera, tenemos mejor opinión
de vosotros y de vuestra salvación.
Heb 6:10 Porque no es Dios injusto,
para olvidarse de lo que habéis
hecho, y de la caridad que por respeto
a su Nombre habéis mostrado, en
haber asistido y en asistir a los
santos, o fieles necesitados.

14
Heb 6:11 Deseamos que cada uno de
vosotros muestre el mismo fervor
hasta el fin para el cumplimiento o
perfección de su esperanza,
Heb 6:12 a fin de que no os hagáis
flojos, o remisos, sino imitadores de
aquellos santos patriarcas, que por su
fe, y larga paciencia han llegado a ser
los herederos de las promesas
celestiales.
Mat 7:21 No todo aquel que me dice:
¡Oh, Señor, Señor! entrará por eso en
el reino de los cielos; sino el que hace
la voluntad de mi Padre celestial, ése
es el que entrará en el reino de los
cie-los.
Mat 7:22 Muchos me dirán en aquel
día del juicio: ¡Señor, Señor!, ¿pues no
hemos nosotros profetizado en tu
nombre, y lanzado en tu nombre los

15
demonios, y hecho muchos milagros
en tu nombre?
Mat 7:23 Mas entonces yo les
contestaré: Jamás os he conocido,
apartaos de mí, hacedores de
iniquidad.
Act 14:22 para corroborar los ánimos de los discípulos, y
exhortarlos a perseverar en la fe, haciéndoles entender
que es preciso pasar por medio de muchas tribulaciones
para entrar en el reino de Dios.
Act 14:23 En seguida, habiendo ordenado sacerdotes en
cada una de las iglesias, después de oraciones y ayunos,
los encomendaron al Señor, en quien habían creído.

Mat 10:28 Nada temáis a los que


matan el cuerpo y no pueden matar el
alma. Temed antes al que puede
arrojar alma y cuerpo en el infierno.
2Pe 3:16 como lo hace en todas sus cartas, tratando en
ellas de esto mismo; en las cuales hay algunas cosas
difíciles de comprender, cuyo sentido los inconstantes en
la fe pervierten, de la misma manera que las demás
Escrituras, de que abusan para su propia perdición.
2Pe 3:17 Así que vosotros, ¡oh hermanos!, avisados ya,
estad alerta, no sea que seducidos de los insensatos y
malvados vengáis a caer de vuestra firmeza;

16
2Pe 3:18 antes bien id creciendo en la gracia y en el
conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A El
sea dada la gloria desde ahora y por el día perpetuo de la
eternidad. Amén.

Php 3:1 En fin, hermanos míos,


vosotros alegraos en el Señor. A mí no
me es molesto escribiros las mismas
cosas, y para vosotros es necesario.
Php 3:2 Guardaos, pues, os repito, de
esos canes, guardaos de los malos
obreros, guardaos de los falsos
circuncisos.
Php 3:3 Porque los verdaderos
circuncisos somos nosotros, que
servimos en espíritu a Dios y nos
gloriamos en Jesucristo, lejos de poner
confianza en la carne.
Php 3:4 aunque podría gloriarme yo
también en la carne. Si alguno, pues,
presume aventajarse según la carne,
sepa que más puedo yo,

17
Php 3:5 pues fui circuncidado al
octavo día, soy del linaje de Israel, de
la tribu de Benjamín, hebreo, hijo de
hebreos, fariseo en la manera de
observar la ley,
Php 3:6 celoso por el judaísmo, hasta
perseguir la iglesia de Dios; y en
cuanto a la justicia que consiste en la
ley, ha sido mi proceder irreprensible.
Php 3:7 Pero estas cosas que antes
las consideraba yo como ventajas
mías, me han parecido desventajas y
pérdidas al poner los ojos en
Jesucristo.
Php 3:8 Y en verdad, todo lo tengo
por pérdida o desventaja, en cotejo
del sublime conocimiento de mi Señor
Jesucristo, por cuyo amor he
abandonado y perdido todas las

18
cosas, y las miro como basura, por
ganar a Cristo ,
Php 3:9 y en él hallarme, no con
tener la justicia mía, la cual es la que
viene de la ley, sino aquella que nace
de la fe de Jesucristo, la justicia que
viene de Dios por la fe,
Php 3:10 a fin de conocerle a él, esto
es, a Cristo , y la eficacia de su
resurrección , y participar de sus
penas, asemejándome a su muerte,
Php 3:11 de modo que al cabo pueda
arribar a merecer la resurrección
gloriosa de los muertos;
Joh 15:1 Yo soy la verdadera vid, y mi Padre
es el labrador.
Joh 15:2 Todo sarmiento que en mí que soy
la vid no lleva fruto, lo cortará; y a todo
aquel que diere fruto, lo podará para que dé
más fruto.
Joh 15:3 Ya vosotros estáis limpios, en virtud
de la palabra que os he predicado.
Joh 15:4 Permaneced en mí, que yo
19
permaneceré en vosotros. Al modo que el
sarmiento no puede de suyo producir, si no
está unido con la vid, así tampoco vosotros si
no estáis unidos conmigo.
Joh 15:5 Yo soy la vid, vosotros los
sarmientos; quien está unido, pues, conmigo
y yo con él, ese da mucho fruto, porque sin
mí nada podéis hacer.
Joh 15:6 El que no permanece en mí, será
echado fuera como el sarmiento inútil, y se
secará, y le cogerán y arrojarán al fuego y
arderá.
Joh 15:7 Al contrario, si permanecéis en mí, y
mis palabras permanecen en vosotros,
pediréis lo que quisiereis, y se os otorgará.
producir, si no está unido con la vid, así tampoco
vosotros si no estáis unidos conmigo.
Joh 15:5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos;
quien está unido, pues, conmigo y yo con él, ese
da mucho fruto, porque sin mí nada podéis hacer.
Joh 15:6 El que no permanece en mí, será echado
fuera como el sarmiento inútil, y se secará, y le
cogerán y arrojarán al fuego y arderá.
Joh 15:7 Al contrario, si permanecéis en mí, y mis
palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que
quisiereis, y se os otorgará.
Rom 11:14 para ver también si de algún modo
puedo provocar a una santa emulación a los de mi
linaje, y logro la salvación de alguno de ellos.

20
Rom 11:15 Porque si el haber sido ellos
desechados ha sido ocasión de la reconciliación del
mundo, ¿qué será su restablecimiento o
conversión, sino resurrección de muerte a vida?
Rom 11:16 Porque si las primicias de los judíos
son santas, esto es, los patriarcas, lo es también la
masa o el cuerpo de la nación; y si es santa la raíz,
también las ramas.
Rom 11:17 Que si algunas de las ramas han sido
cortadas, y si tú, ¡oh pueblo gentil!, que no eres
más que un acebuche, has sido injertado en lugar
de ellas, y hecho participante de la savia o jugo
que sube de la raíz del olivo,
Rom 11:18 no tienes de qué gloriarte contra las
ramas naturales. Y si te glorías, sábete que no
sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.
Rom 11:19 Pero las ramas, dirás tú, han sido
cortadas para ser yo injertado en su lugar.
Rom 11:20 Bien está, por su incredulidad fueron
cortadas. Tú estás ahora firme en el árbol, por
medio de la fe; mas no te engrías, antes bien vive
con temor.
Rom 11:21 Porque si Dios no perdonó a las ramas
naturales, o a los judíos, debes temer que ni a ti
tampoco te perdonará.

21
Rom 11:22 Considera, pues, la bondad y la
severidad de Dios, la severidad para con aquellos
que cayeron, y la bondad de Dios para contigo, si
perseverares en el estado en que su bondad te ha
puesto; de lo contrario, tú también serás cortado.
Rom 11:23 Y todavía ellos mismos si no
permanecieren en la incredulidad, serán otra vez
unidos a su tronco; pues poderoso es Dios para
ingerirlos de nuevo.
Rom 11:24 Porque si tú fuiste cortado del
acebuche, que es tu tronco natural, e injerto contra
la naturaleza en la oliva legítima, ¿con cuánta
mayor razón serán injertas en su propio tronco las
ramas naturales del mismo olivo?
The Mystery of Israel's Salvation
Rom 11:25 Por tanto, no quiero, hermanos, que
ignoréis este misterio (a fin de que no tengáis
sentimientos presuntuosos de vosotros mismos) y
es, que una parte de Israel ha caído en la
obcecación, hasta tanto que la plenitud de las
naciones haya entrado en la Iglesia,
Rom 11:26 entonces se salvará todo Israel, según
está escrito: Saldrá de Sión el Libertador o
Salvador , que desterrará de Jacob la impiedad;

22
Rom 11:27 y entonces tendrá efecto la alianza
que he hecho con ellos, habiendo yo borrado sus
pecados.
Rom 11:28 Es verdad que en orden a la buena
nueva, son enemigos de Dios por ocasión de
vosotros; mas con respecto a la elección de Dios,
son muy amados por causa de sus padres los
patriarcas.
Rom 11:29 Pues los dones y vocación de Dios son
inmutables.
Rom 11:30 Pues así como en otro tiempo vosotros
no creíais en Dios, y al presente habéis alcanzado
misericordia por ocasión de la incredulidad de los
judíos;
Rom 11:31 así también los judíos están ahora
sumergidos en la incredulidad para dar lugar a la
misericordia que vosotros habéis alcanzado, a fin
de que a su tiempo consigan también ellos
misericordia.
Rom 11:32 El hecho es que Dios permitió que
todas las gentes quedasen envueltas en la
incredulidad, para ejercitar su misericordia con
todos.
Rom 11:33 ¡Oh profundidad de los tesoros de la
sabiduría y de la ciencia de Dios, cuán

23
incomprensibles son sus juicios, cuán inapelables
sus caminos!

24

También podría gustarte