Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
Buenos Aires, 18 de noviembre de 2025.
AUTOS:
Para resolver en el presente incidente CFP 5048/2016/TO1/39, respecto
de la ejecución de la pena de decomiso impuesta a las personas condenadas en
virtud de la sentencia dictada en los autos principales de esta causa.
Y VISTOS:
I. Con el consecuente agotamiento de las vías recursivas, el 10 de junio
del corriente año adquirió firmeza la sentencia dictada en esta causa –cuyo
veredicto fue pronunciado el 6 de diciembre de 2022 y sus fundamentos
conocidos el 9 de marzo de 2023– que en su punto resolutivo XI dispuso el
decomiso de los efectos del delito, consistentes en las sumas de dinero obtenidas
a partir de la administración fraudulenta cometida en perjuicio de la
administración pública, que hasta ese momento habían sido fijadas en
$84.835.227.378,04.
El 12 de junio subsiguiente se ordenó avanzar en la actualización de
aquella suma dineraria, actividad que había sido diferida para el momento en que
la sentencia adquiriera autoridad de cosa juzgada. De esta tarea participaron los
peritos propuestos por las partes, junto con el Cuerpo de Peritos Contadores de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación; a colación suyo, el tribunal resolvió
adoptar la metodología de actualización propuesta en el informe conjunto de los
peritos oficiales y fiscales, e intimó a los condenados para que procedieran al
pago del monto actualizado, finalmente establecido en la suma de
$684.990.350.139,86 (véase el auto de fecha 15 de julio de 2025, ratificado por
la resolución de la Sala IV de la CFCP de fecha 17 de septiembre de 2025,
dictada en el legajo de casación CFP 5048/2016/TO1/39/2/CFC18; registro nro.
1.028/25.4).
Vencido el plazo de diez días hábiles otorgado con motivo de la
intimación cursada –la cual fue incumplida por todos los condenados por igual–,
el 1° de septiembre pasado los suscriptos encomendamos a los representantes del
Ministerio Público Fiscal la tarea de precisar, con el debido rigor técnico, las
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
circunstancias fácticas y jurídicas relativas a las sumas dinerarias reputadas como
derivadas del ilícito objeto de las condenas, así como respecto de los bienes
muebles o inmuebles, registrables o no, en los cuales tales valores hubieren sido
ulteriormente incorporados, reconvertidos, transformados o disimulados. Al
mismo tiempo anticipamos que, una vez conocido el dictamen fiscal, se daría
intervención a las defensas para salvaguardar sus derechos con lo que en
definitiva se resolviera en el marco de la ejecución del decomiso. En esa ocasión,
fueron asimismo resueltos, con rechazo, los planteos de declinatoria de
competencia que dos de las defensas letradas habían formulado a raíz de la
intimación cursada. Todo ello fue objeto de revisión y confirmación por la
Alzada, resolución sobre la que se habrá de volver más adelante (vid. la
resolución de la Sala IV de la CFCP dictada en el legajo de casación CFP
5048/2016/TO1/39/2/CFC21, de fecha 24 de octubre de 2025; registro nro.
1.227/25.4).
II. En virtud de la delegación en los Sres. Fiscales intervinientes,
mediante la presentación del 12 de septiembre último los Dres. Luciani y Mola
procedieron a individualizar ciertos bienes que a su entender “resultan
cronológicamente alcanzados por las acciones de recupero y, en definitiva,
deberán ser decomisados”. Para ello, “a partir de la información patrimonial
disponible hasta el momento”, detallaron: i) los bienes inmuebles adquiridos por
cada uno de los condenados dentro del período temporal delimitado en la
resolución dictada el 1° de septiembre de 2025 (cfr. punto III de los
considerandos allí desarrollados); ii) aquellos otros inmuebles que, aun
cumpliendo con dicho requisito temporal, se encuentran bajo titularidad de la
Corte Suprema a raíz del decomiso dispuesto en la causa CFP 3.017/2013/TO2
del registro del Tribunal Oral en lo Criminal Federal nro. 4 (vid. punto III del
decreto de fecha 25 de agosto de 2025, dictado en el incidente CFP
3.017/2013/TO2/134 de esa causa); y iii) un último grupo de bienes respecto de
los cuales solicitaron que se recabe el folio real, a fin de identificar correctamente
sus matrículas y establecer, en cada caso, la fecha de adquisición.
Los Sres. Fiscales solicitaron que el decomiso de los bienes identificados
fuera ordenado sin previo traslado a los condenados. Dicha petición fue resuelta
mediante decreto de autos del 19 de septiembre del corriente año, en el que este
Tribunal, en razón de lo solicitado, dispuso su rechazo y concedió a los
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
condenados, así como también al Sr. Máximo Kirchner y a la Sra. Florencia
Kirchner, la posibilidad de expedirse dentro del término de ley respecto de sus
bienes individualizados por la acusación.
Ese plazo fue prorrogado con carácter excepcional y por única vez, por el
término de tres (3) días hábiles, contados a partir del jueves 25 de septiembre
último, a fin de garantizar el ejercicio pleno del derecho de defensa.
III. A su turno, las defensas letradas de los condenados Báez, Ganora,
Pavesi y Fernández de Kirchner, así como los hijos de esta última, representados
por el Dr. Luis Joel Goldin, se presentaron a contestar la vista conferida,
solicitando en todos los casos el rechazo de la pretensión fiscal relativa al
decomiso de los bienes individualizados en la presentación del Ministerio
Público.
Más allá de las particularidades de cada caso, a cuyo fin corresponde estar
a las presentaciones incorporadas en estos actuados, las defensas técnicas
coincidieron en cuestionar la insuficiencia argumental y probatoria del
requerimiento fiscal, señalando que éste omitió precisar los hechos y las razones
jurídicas que justificarían la extensión de la medida a los bienes incluidos en su
solicitud, limitándose a una formulación genérica basada exclusivamente en el
parámetro temporal que este tribunal, ciertamente, reputó decisivo.
Las defensas subrayaron la falta de acreditación del nexo causal entre las
maniobras de defraudación objeto de condena y los bienes identificados por la
Fiscalía, es decir, de qué modo las sumas dinerarias provenientes del delito
habrían sido aplicadas, transformadas o disimuladas en los activos alcanzados, y
en esa línea alegaron que la petición vulnera los artículos 23 del Código Penal y
123 del Código Procesal Penal, en tanto no acredita con el debido rigor técnico y
fáctico la relación causal entre los bienes perseguidos y los hechos ilícitos
comprobados, configurando –según afirmaron– una pretensión arbitraria e
incompatible con los estándares de motivación judicial exigidos por la
Constitución y la jurisprudencia de la Corte Suprema.
Otro eje argumental en común giró en torno a la desnaturalización del
instituto del decomiso, el cual –según las defensas– el Ministerio Público
pretendió convertir en una herramienta de carácter reparatorio, incluso
confiscatoria, contrariando su naturaleza jurídico penal. Alegaron las defensas
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
que el pedido fiscal excedió los límites propios del instituto, al pretender
extender su alcance más allá de lo previsto en el artículo 23 del Código Penal,
configurando una sanción autónoma, confiscatoria, o una suerte de resarcimiento
civil encubierto, vedado por el artículo 17 de la Constitución Nacional.
Como último punto sobresaliente de las presentaciones, los defensores
cuestionaron la pretensión fiscal de incluir bienes incorporados con anterioridad
al ejercicio de los cargos públicos que sirvieron de soporte a las conductas por las
cuales sus representados fueron condenados, señalando que tal extensión
resultaba jurídicamente improcedente y violatoria de los principios de legalidad y
de irretroactividad penal. En particular, la defensa de Fernández de Kirchner
esgrimió que muchos de esos bienes fueron objeto de investigaciones previas
sobre la evolución patrimonial de la sociedad conyugal con Néstor Kirchner, las
cuales concluyeron con sobreseimientos firmes, amparados por el principio de
cosa juzgada -al respecto, mencionó las causas nro. 9.318/2004, 1.338/2008 y
9.423/2009-. Esta misma objeción fue planteada por el representante letrado de
Máximo Kirchner y Florencia Kirchner, quien señaló además que un grupo de
bienes –2 a 11, según la enumeración de la presentación de los acusadores–
pertenecieron a Néstor Kirchner, que “no está alcanzado de ninguna manera por
el pronunciamiento condenatorio dictado en autos”.
En síntesis, las defensas reclamaron el rechazo de la pretensión fiscal por
ausencia de fundamentación, de nexo causal comprobado y por vulnerar los
límites sustantivos y procesales del instituto del decomiso.
IV. A través de una nueva presentación de fecha 15 de octubre de 2025, y
con motivo de la oposición de las contrapartes, los Dres. Luciani y Mola
enfatizaron la necesidad de garantizar la efectividad de la sentencia firme y de
reafirmar el principio de cosa juzgada, sosteniendo que el debate sobre la
procedencia y extensión del decomiso se encontraba definitivamente clausurado.
En consecuencia, afirmaron que la ejecución de la medida debía
realizarse incluso sin la cooperación de los condenados, mediante la venta o
transferencia de los bienes oportunamente embargados.
Argumentaron que, del mismo modo en que las penas privativas de
libertad ya habían comenzado a cumplirse, la ejecución patrimonial debía
concretarse sin dilaciones, a fin de lograr la recuperación de los activos
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
provenientes de la defraudación, neutralizar los beneficios económicos del ilícito,
promover la cultura de integridad pública y fortalecer la confianza ciudadana en
las instituciones del Estado.
En síntesis, y sin pretensiones de exhaustividad, mediante su dictamen los
representantes del Ministerio Público Fiscal rechazaron los planteos defensivos
vinculados con la competencia del tribunal, con la existencia de causas previas
por enriquecimiento ilícito sobreseídas, y sobre la licitud del origen de
determinados bienes, argumentando que tales cuestiones resultaban
improcedentes frente a la cosa juzgada penal. Reafirmaron que debían quedar
alcanzados por el decomiso todos los bienes cautelados que constituyen
incorporaciones patrimoniales concomitantes y coetáneas con la maniobra
delictiva, esto es, entre mayo de 2003 y diciembre de 2015, invocando a tal
efecto el precedente “Alsogaray” (causa nro. 648 del Tribunal Oral en lo
Criminal Federal nro. 4), validado tanto por la Cámara Federal de Casación Penal
como por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Seguidamente, la defensa de Fernández de Kirchner cuestionó la
admisibilidad formal del nuevo escrito fiscal, al que calificó como una réplica
improcedente a los traslados ya contestados, solicitando su desagregación. En
subsidio, desarrolló una respuesta integral al dictamen, reiterando que la solicitud
de ejecución del decomiso carecía de sustento fáctico y jurídico, y que
desconocía principios y garantías de raigambre constitucional.
Planteó que el Ministerio Público Fiscal no intentó siquiera demostrar con
pruebas, y no meras alegaciones, cuáles eran los bienes que debían reputarse
como producto o provecho del delito en los términos del art. 23 del Código
Penal; consideró que el dictamen fiscal desnaturalizó el instituto del decomiso al
pretender transformarlo en una pena de multa, incluso sobre bienes de origen
lícito y ajenos al hecho juzgado; rechazó la aplicación de los precedentes
“Bazoalto Rojas” y “Alsogaray” en los términos invocados, señalando que en
este último el decomiso recayó sobre bienes directamente vinculados con el
delito de enriquecimiento ilícito. En relación con dicha figura legal, el escrito de
la defensa destacó la existencia de sentencias firmes de sobreseimiento dictadas
en favor de su asistida en causas anteriores –causas nro. 9.318/2004 y
15.305/2016–.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Por otra parte, planteó que sería ilegítimo decomisar bienes adquiridos
por su representada con anterioridad al único hecho funcional por el cual fue
condenada –señalaron al dictado del decreto 54/2009–, lo que resultaría
violatorio del principio de culpabilidad y de intrascendencia de la pena; en
alusión a las relaciones comerciales entre los miembros de la familia Kirchner y
Lázaro Báez, recordó que en la sentencia dictada en autos se postuló que aquellas
relaciones demostrarían el elemento subjetivo del tipo penal enrostrado, pero que
el tribunal expresamente aclaró que no correspondía ingresar al análisis de la
legalidad de esas operaciones por constituir el objeto de otros expedientes
judiciales.
El 21 de octubre de 2025, el tribunal rechazó el pedido de desagregación
del escrito fiscal y, en resguardo del derecho de defensa, dispuso conferir un
último traslado a las partes. En los días siguientes, los defensores letrados de
Báez, Pavesi, Periotti y Collareda, así como el apoderado de Máximo Kirchner y
Florencia Kirchner, presentaron sus respectivos escritos en contestación.
La defensa de Báez retomó el agravio referido a la supuesta
incompetencia de este tribunal, en tanto que la asistencia letrada de Pavesi
sostuvo la improcedencia de la presentación de los acusadores por constituir una
réplica no prevista en la ley procesal, a la vez carente de fundamentos nuevos, y
reiteró que en ningún caso se acreditó la trazabilidad de fondos ilícitos utilizados
para la adquisición del bien inmueble de propiedad de su representado, ni
tampoco su vinculación con el delito juzgado. Agregó que el inmueble fue
adquirido con ingresos lícitos, con anterioridad al ejercicio del cargo público
relevante, y que la interpretación fiscal desnaturaliza el instituto del decomiso,
transformándolo en una confiscación encubierta.
La defensa de Periotti contestó la vista conferida solicitando el rechazo
del pedido fiscal por improcedente y oponiendo excepción de falta de
jurisdicción. En cuanto a lo primero, sostuvo que la Fiscalía no acreditó que los
dos inmuebles identificados como propiedad de su asistido constituyeran
instrumentos, productos o provechos del delito, destacando que uno de ellos fue
adquirido con anterioridad a los hechos investigados; y en cuanto al otro, advirtió
que en ningún momento del proceso se atribuyó a Periotti un beneficio
económico para sí. Agregó que la pretensión fiscal suponía una aplicación
analógica de la pena de multa, por un lado, y retroactiva de la ley penal por el
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
otro –concretamente, del inc. 8 del art. 23 del Código Penal–, ambas contrarias al
principio de legalidad. Sobre la falta de jurisdicción alegada, apuntó que la
pretensión estatal de reparación del daño causado por el delito ya fue
debidamente ejercida en el fuero civil y comercial federal.
La defensa de Collareda sostuvo que los cuatro bienes identificados por la
Fiscalía no podían ser objeto de decomiso por no constituir instrumentos,
productos ni provechos del delito, destacando que fueron adquiridos con
anterioridad al ejercicio de la función pública y que no se acreditó incremento
patrimonial ilícito. Cuestionó además errores en la individualización de los
bienes, la omisión de la intervención de la cónyuge como tercera interesada y la
confusión entre fechas de adquisición y escrituración. Consideró inaplicable el
inciso 8 del artículo 23 del Código Penal, por su carácter posterior a los hechos, y
rechazó la utilización del decomiso con fines resarcitorios ya perseguidos en el
fuero civil y comercial federal.
En sintonía con lo sostenido por las restantes defensas, el apoderado de
Máximo Kirchner y Florencia Kirchner se agravió de la presentación fiscal por
considerarla una dúplica manifiestamente improcedente y prohibida por el
Código Procesal, configurativa de una maniobra dilatoria y contraria a los
principios de preclusión y celeridad procesal. Reafirmó que sus representados
debían ser considerados terceros ajenos al proceso penal y adquirentes de buena
fe de los bienes cuya cesión había sido realizada en escritura pública, acto que
goza de fe pública y cuya validez había sido confirmada judicialmente con
autoridad de cosa juzgada. Finalmente, alegó que la pretensión fiscal implicaba
una aplicación indebida del artículo 23, inciso 8, del Código Penal, y una
confiscación contraria a los derechos de propiedad, defensa y debido proceso.
Y CONSIDERANDO:
I. A partir del primer universo de bienes individualizados por los
representantes del Ministerio Público Fiscal (cfr. presentación del 12 de
septiembre de 2025) y, una vez agotado el contradictorio respecto de ellos (cfr.
decreto de autos del 28 de octubre de 2025), corresponde en esta instancia que el
tribunal se pronuncie a fin de determinar cuáles de los bienes incluidos en la
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
requisitoria fiscal resultan efectivamente ejecutables en el marco de la pena
de decomiso impuesta en autos, de conformidad con los fundamentos expuestos
en la sentencia firme, los parámetros fijados en nuestras resoluciones precedentes
sobre la materia y el marco normativo aplicable, tanto en el orden nacional como
internacional. Ello, por cuanto toda decisión que atañe a derechos patrimoniales
de los justiciables debe encontrarse debidamente fundada, conforme lo disponen
los artículos 123 y 404, inciso 2, del código de rito.
Como punto de partida, es oportuno dejar expresamente asentado
que la decisión que aquí se adopta contempla y atiende las diferencias
sustanciales entre los distintos supuestos que se presentan al momento de
llevarse a cabo la ejecución del decomiso dispuesto al concluir este proceso.
En tal sentido, corresponde delimitar con claridad los alcances de cada
escenario y establecer una gradación lógica en función de la naturaleza de
los bienes, la de sus titulares y, principalmente, la fuente y alcance de su
responsabilidad.
En primer término, respecto de los bienes pertenecientes a las personas
condenadas que resultaron beneficiarias de los efectos del delito –ya sea del
producto o del provecho–, el decomiso se inscribe en la tradición histórica del
sistema penal argentino, orientada primordialmente a impedir que el delito
comprobado rinda beneficios y a neutralizar los efectos patrimoniales de la
conducta ilícita.
En segundo lugar, corresponde considerar los bienes de los condenados
que resulten decomisables en virtud de la función reparadora del daño social
causado, así como en cumplimiento de la política pública de recuperación activos
de la corrupción, obligación internacionalmente asumida por el Estado Argentino
en el marco de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción y la
Convención Interamericana contra la Corrupción, entre otros instrumentos.
Finalmente, en lo que respecta a los bienes que fueron individualizados y
se encuentran en poder de sujetos no condenados, el decomiso únicamente
comprenderá los casos de personas jurídicas beneficiadas por el producto o el
provecho del delito, así como de terceros que los hubieren recibido a título
gratuito.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
1. Del decomiso de los bienes individualizados que pertenecen a las
personas condenadas que resultaron beneficiarias de los efectos del delito:
En la sentencia definitiva oportunamente dictada se desarrollaron las
exteriorizaciones de carácter económico que dejaron al descubierto el ánimo de
lucro perseguido –en beneficio directo de las empresas contratistas de obra
pública pertenecientes a Lázaro Antonio Báez y, por su intermedio, en favor de
Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner–, por parte de quienes
lesionaron los bienes e intereses pecuniarios de la administración pública,
respecto de los cuales tenían deberes de cuidado específicos en razón de sus
cargos (Considerando II.I). En aquel entonces, la acreditación probatoria de ese
ánimo de lucro –elemento subjetivo distinto del dolo– constituía una exigencia
derivada de la estructura típica de la figura dolosa en función del cual eran
juzgados los hoy condenados (Considerando II.I.VI).
En lo que aquí interesa, cabe recordar que la disposición anímica
que guió la conducta de los condenados quedó plenamente acreditada,
más allá de toda duda razonable, en la medida en que las pruebas
reunidas permitieron objetivarla. En efecto, aquel ánimo de lucro tuvo su
correlato en un resultado material concreto, un cambio objetivo en la
realidad, claramente verificable: el dinero ilícitamente obtenido
–proveniente de la competencia aparente y la cartelización de la obra
pública vial de la provincia de Santa Cruz (colusión), de los sobreprecios
en la adjudicación de las obras licitadas, de la permisividad con la que
eran analizadas las modificaciones de obra y ampliaciones de plazo, y de
los anticipos financieros y pagos anticipados otorgados en favor de
Austral Construcciones SA–, generó ganancias en claro e indebido
beneficio de esa sociedad, de su presidente, Lázaro Antonio Báez
–cuyo patrimonio experimentó un crecimiento exponencial entre los años
2002 y 2014–, así como de quienes establecieron con él y sus
empresas vínculos comerciales a sabiendas de esa circunstancia,
entre ellos, los ex Presidentes de la Nación Néstor Kirchner y Cristina
Fernández de Kirchner.
En concreto, sobre las múltiples operaciones que se inscriben en
el marco de la relación comercial de carácter privado que mantuvieron
entre sí Lázaro Baéz y el matrimonio Kirchner, la sentencia fue
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
contundente al establecer: “Sobre la base de los instrumentos
secuestrados de la escribanía de Ricardo Albornoz –actas de Directorio y
de Asamblea societarias, contratos y folios reales– pudimos verificar la
existencia de múltiples operaciones que incluyen compra venta de
propiedades, constitución de fideicomisos para la construcción, cesiones
de terrenos, permutas y préstamos dinerarios. Estos documentos
involucran a Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández de
Kirchner –dependiendo el caso, en forma directa o prestando el
asentimiento conyugal– con Austral Construcciones SA, Kank y Costilla
SA y Loscalzo y Del Curto SRL –representadas en la mayoría de las
oportunidades por Lázaro Antonio Báez, Martín Báez y Fernando Butti–”.
Más adelante, también se abordaron los negocios que vincularon, por un
lado, a las empresas constructoras ya nombradas y a Valle Mitre
SRL/SA, y por el otro, el matrimonio Kirchner –a través de sociedades
familiares como Los Sauces SA–.
Ante ello, al concluir el análisis de la evidencia que acreditó la
existencia de las operaciones comerciales en cuestión –prueba sobre
cuya base se cimentó nuestra convicción acerca de la real ocurrencia de
esos negocios–, los suscriptos expresamos lo siguiente: “...respecto de
las operaciones celebradas nos limitaremos a tomar por cierto lo que es
incontrovertible, es decir, la efectiva ocurrencia de esos negocios (...) En
el año 2003 Néstor Carlos Kirchner ganó las elecciones y Lázaro Antonio
Báez comenzó a formar su grupo empresario. Entre 2003 y 2015, Lázaro
Antonio Báez, sin experiencia previa en el rubro, quedó a cargo de la
mayor parte de las obras públicas viales realizadas en la provincia de
Santa Cruz y bajo adjudicaciones irregulares. En 2007, Cristina Elisabet
Fernández de Kirchner asumió la Presidencia de la Nación. En 2011 fue
reelecta hasta el año 2015. Durante ese período temporal, Cristina
Elisabet Fernández de Kirchner y Lázaro Antonio Báez celebraron
múltiples negocios privados (...) En ese sentido, la inconmensurable
conveniencia económica que representaba para la ex Presidenta
contratar con quien fuera el principal constructor de obra pública vial en
Santa Cruz durante su mandato terminó orientando el accionar de la
administración en favor de su persona y en detrimento del Estado, a
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
múltiples niveles más allá del exorbitante perjuicio económico.” (cfr. los
fundamentos publicados el 9 de marzo de 2023, p. 1145/1238).
En la sentencia que aquí se repasa, quedó expresamente
establecido que no era entonces –ni es ahora– función de este tribunal
efectuar un juicio destinado a deslindar eventuales responsabilidades
penales vinculadas con la actividad económica o los negocios
desarrollados entre las personas mencionadas, por cuanto tales
extremos refieren a sucesos que conforman el objeto procesal de otras
causas judiciales en trámite ante este mismo fuero de excepción (por
caso, causas nro. 11.352/2014 y nro. 3.732/2016). Un análisis de esa
naturaleza –que podría eventualmente habilitar una respuesta punitiva–
exigía una competencia que excede la que este tribunal detenta en
función del objeto procesal aquí juzgado. Esta distinción, tantas veces
reiterada, parece no ser advertida por las defensas, que insisten en
invocar tales agravios y alegaciones en un intento en vano por obturar la
valoración de los hechos y de los elementos probatorios provenientes de
otros expedientes –cuya ponderación sí resulta jurídicamente posible en
esta sede–, cuestión esta última que, por otra parte y llamativamente,
aún lejos está de resolverse en los expedientes en los que efectivamente
se debe dirimir.
Por esa razón, dentro de los límites habilitados a este tribunal, se
tuvo por acreditada, sin más y únicamente, la existencia de vínculos
comerciales entre Lázaro Báez y la familia Kirchner, con fundamento en
las pruebas producidas en esta y otras pesquisas –exentas de planteos
nulificantes al respecto–, sin que ello suponga atribuirles
responsabilidades penales a su respecto (Considerandos II.I.VI.1,
II.I.VI.2, II.I.VI.3 y II.I.VI.4). En otras palabras, la potestad para llevar a
cabo un análisis jurídico-penal de las conductas que emprendieron y
ejecutaron un determinado negocio –por ejemplo, a los fines de valorar
una imputación por lavado de activos–, no puede ni debe confundirse
con la innegable atribución legal de este tribunal, en el marco de sus
competencias, consistente en reconocer –como efectivamente se hizo–
la existencia real de los negocios celebrados entre Báez y la familia
Kirchner, debidamente acreditados a la luz de la prueba reunida y
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
concomitantes, en efecto, con los hechos que fueron objeto de
juzgamiento en este proceso penal. A tal punto, que las defensas de
ambas partes interesadas en aquellas relaciones comerciales nunca
negaron la efectiva existencia de los negocios que los vincularon.
Así las cosas, firme la sentencia dictada en autos, el decomiso de
los efectos del delito por el que fueron condenados Lázaro Antonio
Báez y Cristina Elisabet Fernández de Kirchner debe alcanzar sus
bienes, de cualquier índole, cuando sean “instrumentos, efectos o el
provecho obtenido, con independencia de que se encuentren en
poder del imputado o de terceros, salvo cuando éstos son de buena
fe y los adquirieron a título oneroso” (cfr. Jorge, Guillermo:
Recuperación de activos de la corrupción en Argentina.
Recomendaciones de política institucional y agenda legislativa,
Universidad de San Andrés y Asociación Civil por la Igualdad y la
Justicia, Buenos Aires, 2009, p. 42; asimismo, Guía de medidas
cautelares para el recupero de activos, publicada por la Dirección
General de Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes del Ministerio
Público Fiscal, 2018, p. 13).
Justamente, la Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene dicho
que “los jueces tienen el deber de resguardar dentro del marco
constitucional estricto la razón de justicia, que exige que el delito
comprobado no rinda beneficios” (Fallos: 254:320; 275:389; 279:54;
279:138; 283:66; 313:1305; 320:277; 321:2947 y 323:929, entre otros).
Ahora bien, ante el planteo de los defensores letrados que
impugnan el pedido fiscal por considerar que excede los límites propios
del instituto y lo proyecta más allá de lo previsto en el artículo 23 del
Código Penal, resulta necesario precisar lo siguiente.
El decomiso constituye un instituto previsto en la legislación
nacional, tradicionalmente considerado por la doctrina y la jurisprudencia
como una pena accesoria de aplicación imperativa. La perspectiva que
informaba el instituto en la redacción originaria del art. 23 del código
sustantivo, lo limitaba a los instrumentos del delito y a sus “efectos”,
“...término generalmente interpretado de modo restrictivo como referido al
objeto del delito. En consecuencia: ‘[E]l decomiso se revela[ba] como una
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
medida ‘in personam’, es decir, como una pena accesoria a una
sentencia de condena que, por ello, no puede ser aplicada en caso de
fallecimiento o rebeldía del acusado y que sólo puede alcanzar los bienes
de su propiedad que utilizó como instrumento del delito o que fueron su
producto -directo-‘ (CCCFed., Sala I, in re: ‘Vago, Gustavo (Skanska SA)
s/embargo preventivo‘, rta. 31/08/10).” (cfr. Guía de medidas cautelares
para el recupero de activos, ob. cit., p. 12).
Luego de sucesivas reformas –introducidas por las leyes 25.188
(B.O. 1/11/1999), 25.742 (B.O. 20/6/2003), 25.815 (B.O. 1/12/2003) y
26.683 (B.O. 21/6/2011)–, el decomiso, que históricamente había tenido
dentro del sistema penal argentino un carácter in personam –esto es,
como sanción penal dirigida al condenado–, pasó a tener características
in rem, atendiendo al origen de los bienes. De este modo, se estableció
la posibilidad de decomisar las cosas o ganancias que constituyen el
producto o el provecho del delito, aun cuando se encuentren en poder de
personas no condenadas. A partir de ello, se encuentra debidamente
establecido que el decomiso importa la pérdida –y el correlativo
reconocimiento de la titularidad a favor del Estado– de los bienes que
tengan la calidad de objeto, instrumento, efecto o ganancia de la
infracción punitiva.
Por “instrumentos del delito” (instrumenta sceleris), si bien la
interpretación del término no resulta del todo pacífica, se entiende
mayoritariamente que se encuentran comprendidos aquellos objetos que,
en relación de medio a fin con la infracción penal, sirvieron para su
ejecución; esto es, todos los bienes, objetos o medios empleados para
cometer el delito o, en su caso, para intentar cometerlo.
Por su parte, constituyen “efectos del delito” (producta sceleris)
los objetos producidos mediante la acción delictiva. Nótese que mientras
el artículo 23 del Código Penal mantuvo su texto original, Zaffaroni
indicaba que “nuestro código no dice que deba tratarse de los efectos
‘inmediatamente’ provenientes del delito, sino simplemente, de los
‘provenientes’ del delito, por lo que no vemos razón alguna para hacer
una distinción sobre los efectos que provienen en forma mediata” (cfr. .
Zaffaroni, Eugenio R.: Tratado de Derecho Penal - Parte General, Tomo
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
V, Ediar, Buenos Aires, 1988, p. 264). Más adelante, el mismo autor
agregó que “[e]fectos del delito son cualquier mercancía (legal o ilegal en
cuanto a su tenencia y circulación) obtenida mediante el injusto, sea que
se encuentre en el mismo estado o en otro diferente (como valor de uso
o de cambio), o sea, que la mercancía se convierta en dinero u otro valor,
o que con el dinero se adquiera mercancía u otro valor. Por ende, se
trata de los efectos provenientes de un delito sin distinguir si son los
efectos inmediatos o mediatos del ilícito” (cfr. Zaffaroni, Eugenio R. et. al.
: Derecho Penal, Parte General, 2° edición, Ediar, Buenos Aires, 2002, p.
988).
Pues bien, tal como se anticipó, la postura reseñada quedó
definitivamente ratificada en virtud de las modificaciones introducidas por
la ley 25.188. La reforma en cuestión “vino a establecer una nueva
concepción, inscripta en la tendencia global iniciada en los años ’80,
orientada a decomisar el producto y el provecho del delito para reducir
los mercados ilícitos vinculados con la criminalidad organizada, como el
narcotráfico, la corrupción, el lavado de activos, etc.” (cfr. Guía de
medidas cautelares para el recupero de activos, ob. cit., p. 12).
Desde entonces, el Código Penal incorporó en su regulación sobre
el decomiso la referencia a las “cosas o ganancias que son el producto o
el provecho del delito”, esto es, aquellos bienes, cosas o derechos –en
general, cualquier provecho o beneficio de naturaleza patrimonial o
económica– que el autor hubiera obtenido como consecuencia de la
comisión del delito, aun cuando su origen o generación no se hallen
directamente ni de modo inmediato vinculados con la acción delictiva,
sino sólo de manera mediata.
Por consiguiente, según el cuerpo de normas sustantivas que
establecen las reglas para el decomiso, corresponde considerar
“efectos del delito” al producto directo –como el dinero, las cosas o
los bienes obtenidos directamente de su comisión–, así como también
al producto indirecto o derivado –aquellas ganancias o beneficios
económicos que son fruto de los efectos directos y, por ende, se derivan
del producto directo o inmediato del delito–. En esa línea, al concepto de
bien “debe dársele un sentido amplio, como lo hacen las normas
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
internacionales y extranjeras, comprendiendo tanto a los bienes
materiales como a los inmateriales, a los muebles como a los inmuebles”
(cfr. Freedman, Diego: Regulación del decomiso en el derecho
comparado , p. 5; consultado en línea el 17/11/2025 en:
http://www.anticorrupcion.gov.ar/documentos/Reg.%20del%20Dec.Derecho%20Comp
).
En lo que a la normativa internacional respecta, la Convención
Interamericana contra la Corrupción, aprobada por la ley 24.759 (B.O.
17/07/1997), dispone “el decomiso de bienes obtenidos o derivados de la
comisión de los delitos tipificados de conformidad con la presente
Convención, de los bienes utilizados en dicha comisión o del producto de
dichos bienes” (art. 15).
Por su parte, la Convención de las Naciones Unidas contra la
Corrupción, aprobada por la ley 26.097 (B.O. 9/6/2006), establece que
“por producto del delito se entenderá los bienes de cualquier índole
derivados u obtenidos directa o indirectamente de la comisión de un
delito” (art. 2, inc. e). La Convención, cuando define el alcance del
decomiso, establece que los Estados Parte deberán adoptar las medidas
necesarias en su ordenamiento interno para asegurar el decomiso “del
producto de delitos tipificados con arreglo a la presente Convención o de
bienes cuyo valor corresponda al de dicho producto” y de los “bienes,
equipo u otros instrumentos utilizados o destinados a utilizarse en la
comisión de los delitos tipificados con arreglo a la presente Convención”.
A su vez, la antedicha Convención amplía expresamente el
alcance del decomiso sobre el “producto del delito” abarcando, no sólo
los bienes que constituyen el producto inmediato o directo de la conducta
delictiva, sino también aquellos que, aun mediando operaciones de
transformación, sustitución o reinversión, mantienen una vinculación
material o económica con el provecho ilícito originario. En este sentido,
en su artículo 31, impone a los Estados Parte la obligación de disponer el
decomiso de los bienes en los que se hubieren transformado o
convertido los productos del delito (art. 31, inc. 4), así como de los
ingresos, beneficios o rendimientos económicos que estos generen (art.
31, inc. 6). Asimismo, cuando el producto del delito se haya mezclado
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
con bienes de origen lícito, dichos bienes deberán ser objeto de
decomiso hasta el valor estimado del producto ilícito incorporado (art. 31,
inc. 5).
Cada una de estas previsiones responde a la finalidad esencial del
decomiso como instrumento de política criminal orientado a neutralizar el
lucro ilícito y restablecer el equilibrio patrimonial alterado por el delito,
evitando que el autor conserve, de modo directo o indirecto, cualquier
ventaja económica derivada del hecho delictivo del que formó parte.
Desde esta perspectiva, no resulta exigible la demostración de una
traza lineal o una correspondencia exacta entre el bien objeto del
decomiso y el hecho delictivo, bastando con acreditar la existencia
de una relación razonablemente comprobada entre el incremento
patrimonial y el delito fuente.
Es lo que ocurre en el sub lite, ya que las pruebas reunidas en el
proceso acreditaron que el dinero proveniente de la maniobra de
administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública,
instrumentada a través de la adjudicación y ejecución irregular de
contratos de obra pública en la provincia de Santa Cruz, tuvo como
principal beneficiaria a la empresa Austral Construcciones SA, así como
a otras pocas personas jurídicas bajo control y dirección de Lázaro
Antonio Báez. La adjudicación sistemática y direccionada de tales
contratos permitió la generación de un flujo sostenido de fondos públicos
que, lejos de responder a las reglas de la competencia y la transparencia,
se orientó a asegurar un lucro indebido en favor del mencionado
empresario. Ese caudal económico, ilícitamente obtenido, se tradujo en
beneficios económicos directos para Báez, lo que se evidenció en el
crecimiento vertiginoso y descomunal de su patrimonio entre los años
2003 y 2015 –mismo período en el que se desarrolló la maniobra
delictiva–. El aumento de su capacidad económica, reflejado en la
adquisición de bienes registrables, activos financieros y empresas,
constituye la manifestación material de las ganancias provecho del delito
(cfr. los fundamentos de la sentencia, en los Considerandos II.D.I y
II.D.II).
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
A su vez, el desarrollo de esa maniobra defraudatoria redundó en
beneficios económicos indirectos para la familia Kirchner, quienes
durante el mismo lapso mantuvieron con Báez múltiples relaciones
comerciales, tanto de manera directa como a través de sociedades de su
propiedad. Como se probó, esta interconexión económica –de innegable
existencia entre ambas partes– se tradujo en diversos negocios
–concretos, documentados y comprobados– que trascendieron el marco
de una simple relación comercial y que, en lo que aquí resulta relevante,
tuvieron como fuente originaria los fondos dinerarios provenientes de las
contrataciones públicas convenidas de manera fraudulenta en favor de
las empresas controladas por Lázaro Báez, con una especial
coordinación entre ambos.
En ese contexto, el tribunal tuvo por acreditado que el dinero
ilícitamente obtenido mediante las maniobras de administración
fraudulenta, no sólo generó ganancias para Báez, sino también
beneficios indirectos para la familia Kirchner, quienes participaron de
negocios compartidos con aquél exáctamente durante los años en que se
ejecutó la maniobra criminal. Conforme se expuso en el Considerando
II.I. de la sentencia, entre los años 2005 y 2015 se registraron múltiples
operaciones comerciales entre Cristina Fernández de Kirchner y las
empresas de Lázaro Báez, las cuales constituyen una manifestación
económica más de los beneficios derivados de la defraudación por la que
ambos resultaron condenados.
Entre ellas, cabe mencionar la constitución de un fideicomiso
celebrado entre Néstor Kirchner –como fiduciante– y Austral
Construcciones SA –en carácter de inversor fideicomitente–, con el
objeto de construir diez unidades funcionales –departamentos– en la
ciudad de Río Gallegos. En el año 2007, dicho fideicomiso se extinguió y
las unidades fueron transferidas: cinco quedaron en poder del matrimonio
Kirchner, bajo titularidad del nombrado, y las restantes cinco en poder de
la sociedad mencionada, que posteriormente las vendió al ex Presidente.
También surge de la evidencia entonces analizada una cesión de
derechos de Cristina Fernández de Kirchner en favor de Austral
Construcciones SA, sobre el lote 2 de la manzana 801 de Río Gallegos
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
(matrícula 5289) –un terreno fiscal adjudicado a Fernández de Kirchner
en 2005–, por $1.644.570, en concepto de pago por obras en el Hotel
Los Sauces; una permuta de inmuebles entre Austral Construcciones SA
y los cónyuges Néstor Kirchner y Cristina Fernández, en virtud de la cual
la primera transfirió la “Quinta Diez.A” ubicada en El Calafate, Santa
Cruz, a Fernández, cambio del 50% indiviso del inmueble Fracción
CCXXXIII de la misma localidad; la venta por parte de la ex Presidenta
–con el asentimiento conyugal de Néstor Kirchner–, a Austral
Construcciones SA, de al menos nueve inmuebles ubicados en la
provincia de Santa Cruz; un préstamo de Austral Construcciones SA a
Néstor Kirchner, por $8.329.596 cancelado en diciembre de 2009
mediante un certificado de depósito en plazo fijo nominativo transferible
en dólares por USD 3.155.642, equivalente en ese entonces a
$12.302.440,12; y, de particular relevancia, las operaciones vinculadas
con la locación, explotación turística y emprendimientos constructivos
relacionados con los hoteles de propiedad de Néstor Carlos Kirchner y
Cristina Elisabet Fernández de Kirchner –a título personal o a través de
sociedades de las que eran accionistas, como Los Sauces SA y Hotesur
SA–, realizadas por firmas pertenecientes a Lázaro Antonio Báez,
principalmente Austral Construcciones SA, todo ello en forma
concomitante con la maniobra por la cual resultaron condenados la ex
Presidenta y el mencionado empresario.
La existencia de aquellos negocios, y otros más, fue
corroborada a partir de la prueba reunida, confirmando que ambas
partes se beneficiaron, de manera directa e indirecta, de los
beneficios económicos del delito por el que ya emitimos juicio de
responsabilidad penal -pasado en autoridad de cosa juzgada-. Ante
dicho escenario, exigir en cambio un nexo causal directo
equivaldría a frustrar la finalidad de la medida y a favorecer el
mantenimiento del beneficio ilícito mediante maniobras de
confusión o disimulación patrimonial.
Tanto más irrazonable y anacrónica resulta esa exigencia cuando
el bien objeto del decomiso reviste la condición de dinero, el bien fungible
por excelencia, cuya circulación, intercambiabilidad, reconversión e
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
integración en el tráfico económico se produce con una velocidad y
volatilidad tales que hacen materialmente imposible exigir una
trazabilidad científica o una línea de causalidad “pura” entre el delito
fuente y cada operación posterior.
La defensa pretende exigir una reconstrucción contable lineal y
exhaustiva de cada flujo dinerario ilícito desde su origen hasta su estado
actual. Tal pretensión, además de carecer de sustento normativo,
desconoce la naturaleza de la criminalidad económica organizada, en la
que las ganancias ilícitas se mezclan, transforman, reinvierten y
disimulan por largos períodos de tiempo. En delitos cometidos durante
más de una década –como el aquí juzgado– la exigencia de un rastreo
científico perfecto no sólo es materialmente imposible, sino que vaciaría
de contenido el mandato legal e internacional de asegurar un decomiso
efectivo. Basta con acreditar la coincidencia temporal, la razonabilidad
económica y la vinculación funcional entre el incremento patrimonial y la
maniobra delictiva.
Esta conclusión no sólo encuentra sustento en la doctrina penal
argentina clásica, que desde hace décadas reconoce la fungibilidad del
dinero como obstáculo para identificar su individualidad física, sino
también en las recomendaciones internacionales más recientes en
materia de lavado de activos y recuperación de bienes de origen ilícito.
Ya se ha citado una multiplicidad de autores y documentos
internacionales que abordan expresamente esta cuestión. A ellos cabe
agregar a Fernando Córdoba, quien en “Lavado de Dinero” (Dirs. Pastor
y Alonso, Ad Hoc, 2018) explica que la evolución de la figura del
decomiso exige un enfoque funcional basado en la equivalencia
patrimonial y no en la identidad física del bien, justamente porque los
bienes producto del delito –en especial el dinero– suelen transformarse o
mezclarse con activos de origen lícito sin que ello altere su ilicitud
originaria.
Por su parte, Baltasar Blanco Cordero, en “El decomiso de las
ganancias de la corrupción” (Revista Española de Derecho Penal, nro.
39, 2013), sostiene que el carácter fungible del dinero y la estructura
global de los mercados financieros imponen abandonar el criterio de
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
correspondencia material exacta entre el bien decomisado y el hecho
ilícito, sustituyéndolo por un estándar de vinculación económica
razonable.
Esta interpretación armoniza con las normas internacionales
vigentes, ya citadas, relativas al deber de los Estados de asegurar que el
decomiso recaiga tanto sobre el producto del delito como sobre los
bienes en que éste se haya transformado o mezclado, e incluso de
permitir el decomiso por valor equivalente.
Somos conscientes de que esta última figura -en tanto modalidad
autónoma y con regulación específica- no ha sido receptada de manera
integral por nuestro ordenamiento jurídico, lo que, de haber ocurrido,
hubiese habilitado avanzar también sobre el patrimonio preexistente a la
maniobra delictiva comprobada. Sin embargo, su mención en este punto
no tiene por objeto extender indebidamente el alcance del decomiso ni
introducir institutos no previstos por la legislación nacional, sino
únicamente evidenciar la tendencia actual del derecho internacional en la
materia y demostrar que la interpretación que aquí se adopta se limita a
cumplir, de manera estricta y razonable, con las obligaciones
convencionales asumidas por la República Argentina.
En el ámbito específico de los delitos de corrupción, el decomiso
adquiere una entidad reforzada como herramienta de política criminal. No
sólo tiene por objeto neutralizar el lucro indebido y garantizar que el delito
no rinda beneficios, sino que además cumple una función estructural en
términos de recomposición del orden jurídico y del tejido institucional
dañado. La experiencia comparada demuestra que los sistemas que
renuncian a un modelo de decomiso amplio –particularmente en aquellos
supuestos en los que el producto del delito se encuentra transformado,
mezclado o disimulado– consolidan, en los hechos, espacios de
impunidad patrimonial para los autores de criminalidad económica
compleja. Ese fenómeno, que afecta de modo directo la confianza
ciudadana en la administración pública y en las instituciones estatales,
constituye precisamente aquello que la normativa internacional busca
evitar. Por ello, la interpretación moderna del decomiso exige adoptar un
enfoque preventivo, patrimonialmente realista y orientado a la eficiencia,
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
evitando exigencias probatorias o temporales que tornen ilusorio el
cumplimiento efectivo de la condena.
En lo que aquí interesa, no puede omitirse que el Grupo de Acción
Financiera Internacional (FATF/GAFI), en su informe Professional Money
Laundering (2018), advirtió que la proliferación de activos virtuales y
mecanismos de anonimización –como los servicios de mezcla o mixers–
incrementa la opacidad de los flujos financieros, dificultando la
identificación de los productos ilícitos mediante técnicas tradicionales de
rastreo y por eso las Recomendaciones 4 y 38 del GAFI fomentan
expresamente el uso del decomiso por equivalencia de valor.
En este contexto actual, la vetusta interpretación legal de exigir
una trazabilidad exacta de cada peso o dólar que conformó el beneficio
ilícito equivaldría a vaciar de contenido práctico el instituto, pues la
fungibilidad del dinero y la mutación constante de los activos –ya sea por
su naturaleza o por las redes societarias y personales, jurídicas y físicas,
interpuestas– hacen materialmente imposible una reconstrucción lineal
de su circulación. Por el contrario, la doctrina y los estándares
internacionales coinciden en que basta la acreditación de una vinculación
razonable y temporalmente concomitante entre el incremento patrimonial
y el delito fuente para legitimar el decomiso.
Por eso es razonable que la jurisprudencia local vaya en ese
sentido, y así se sostuvo que “el decomiso abarca al producto convertido
o transformado, al mezclado con otros bienes y al ingreso del producto o
su transformación. Así lo entiende la Convención de las Naciones Unidas
contra la Delincuencia Organizada Transnacional en su Anexo I al
entender como ‘producto del delito’ a los bienes de cualquier índole
derivados directa o indirectamente de la comisión de un delito” (cfr.
TCPBA, Sala III, in re: “Vitette Sellanes, Luis Mario s/recurso de
casación, rta. 29/08/2013; en igual sentido: CFCP, Sala III, in re:
“Sánchez, Pedro Norberto y otros s/recurso de casación”, rta.
11/11/2014).
Por consiguiente, el argumento de la defensa –basado en la
ausencia de un nexo directo entre los bienes identificados y el dinero
obtenido de la defraudación– luce por completo improcedente.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Específicamente, desconoce que respecto de los instrumentos como del
producto del delito, el decomiso –en su acepción moderna, conforme a
los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina–
puede recaer sobre elementos por los cuales éstos hayan sido
reemplazados, sustituidos o transformados total o parcialmente, así como
también puede abarcar los ingresos u otros beneficios razonablemente
vinculados a dicho producto o de su transformación.
Nuestras consideraciones en esta dirección encuentran aún mayor
respaldo cuando se tiene en cuenta que la Convención de las Naciones
Unidas contra la Corrupción, luego de establecer la obligación de que el
decomiso del producto cubra su transformación en otros bienes, así
como los beneficios o rendimientos económicos obtenidos con su
explotación. Es más, como explica la doctrina especializada, “la
referencia al ‘presunto producto del delito o de otros bienes expuestos a
decomiso’, ha permitido que muchos países extendieran la prueba de su
origen a bienes que, aunque no estén directamente relacionados con el
hecho juzgado, pudieran haber sido adquiridos a través de la comisión
de ilícitos del mismo tipo.” (cfr. Jorge, Guillermo, ob. cit., p. 45).
Aquella directriz, al ser proyectada sobre nuestro derecho interno,
permite comprender por qué "[e]l art. 23 se refiere a todo proceso en ‘el
que recayera condena’, lo que sugiere que el decomiso podría ser sujeto
a reglas diferentes de aquellas que rigen para la determinación de la
culpabilidad. Por ello, un procedimiento que llamara al condenado a
rebatir las evidencias que señalen que determinados bienes tiene origen
en su delito no debería levantar objeciones constitucionales serias." (cfr.
Jorge, Guillermo, ob. cit., p. 47).
Es que, en definitiva, el derecho a ser presumido inocente no
alcanza a la etapa de determinación y ejecución de la pena, instancia
en la que necesariamente la acusación ya ha debido demostrar, más allá
de toda duda razonable, tanto la existencia del delito y sus efectos, como
la participación del condenado en su comisión; ergo, su culpabilidad.
Sin lugar a duda, el estándar probatorio para que el decomiso del
producto del delito sea determinado luego de la condena es otro,
esencialmente porque se trata de un momento posterior, una vez
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
declarada la culpabilidad del autor por el hecho y destruida la presunción
de inocencia. Por esa misma razón, la duración o permanencia en el
cargo –que imponía, según cada caso, deberes específicos de cuidado
y/o administración sobre los bienes e intereses pecuniarios ajenos que
resultaron perjudicados– carece de incidencia en esta instancia,
circunscripta exclusivamente al análisis del decomiso del producto del
delito, con mayor razón tratándose de un hecho defraudatorio único en
sentido jurídico como el de marras (en este sentido, corresponde estar a
lo desarrollado en el considerando II.J.I).
No puede soslayarse que el principio de cosa juzgada opera en
este tramo del proceso con toda su intensidad. La sentencia firme definió
no sólo la responsabilidad penal, sino también el carácter ilícito del
enriquecimiento generado por la maniobra delictiva. En consecuencia, la
etapa de ejecución no constituye una instancia para reabrir controversias
relativas a la tipicidad, participación criminal o caracterización de los
efectos del delito, sino que se limita a la determinación operativa y
material de los bienes sobre los que debe recaer el decomiso ya
ordenado. Admitir una reinterpretación integral de la sentencia, bajo el
pretexto de cuestionar la extensión del decomiso, implicaría librar de
contenido el instituto y desconocer la autoridad formal y material de la
decisión judicial que puso fin al proceso principal.
En consecuencia, debe recordarse el marco temporal referencial
fijado en la delegación dispuesta en el decisorio del 1° de septiembre de
2025, recientemente ratificado por la Cámara Federal de Casación Penal;
en esa oportunidad, este tribunal estableció que “la actividad de recupero
de la suma dineraria objeto de decomiso, y/o de aquellos bienes que, por
sustitución, se erijan como equivalentes patrimoniales de aquélla” debía
quedar circunscripta a “la fecha de adquisición, incorporación o ingreso
de los bienes al patrimonio de los condenados”, y agregó que “sólo
resulta jurídicamente legítimo vincular al decomiso aquellas
incorporaciones patrimoniales que se revelen concomitantes y coetáneas
con la maniobra criminal cuya ocurrencia ha sido objeto de juzgamiento
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
en estas actuaciones, esto es, en el período comprendido entre mayo de
2003 y el 10 de diciembre de 2015, y así preservar la racionalidad y
proporcionalidad del instituto” .
Resulta claro que, bajo estas premisas, los planteos de las
defensas que, en lo sustancial, refieren a una “alusión genérica a las
fechas de adquisición” de los bienes y a la supuesta falta de “una
investigación patrimonial respecto de la trazabilidad de los activos”
carecen de sustento jurídico, pues parten de una interpretación
restrictiva del concepto de “producto del delito”, que no se condice
con la normativa internacional vigente ni con la evolución
legislativa, jurisprudencial y doctrinaria en la materia, tal y como se
explicó hasta aquí. Por lo demás, la alegada “ausencia de contradicción
por parte de la Fiscalía en torno a [este] argumento central”, que por
“directa derivación del principio acusatorio (...) el Tribunal no puede
corregir”, desconoce que en el precedente “Riquelme”, la Corte Suprema
de Justicia de la Nación sostuvo que para la aplicación de este instituto
no regía el principio acusatorio (Fallos: 343:168).
Empero, no todos los cuestionamientos resultan desdeñables. Si
bien este Tribunal, ante la pretensión fiscal de encuadrar la ejecución del
decomiso bajo la figura de una “novación” y proyectarla sobre la totalidad
del patrimonio de los condenados -con independencia de la fecha de
incorporación de los bienes-, se vio obligado en la resolución anterior a
fijar un marco temporal de referencia vinculado al lapso en que ocurrieron
los hechos (2003-2015), algunas de las alocuciones defensivas
introducidas en esta instancia han cuestionado que dicho marco
comprenda períodos respecto de los cuales no existieron erogaciones
estatales ni beneficios económicos acreditados.
Es cierto que la delimitación adoptada en aquella oportunidad
respondió a la necesidad de establecer un parámetro razonable frente a
la amplitud de la pretensión fiscal, y no a la intención de fijar un límite
rígido o absoluto respecto de los bienes susceptibles de ejecución. Esta
resolución, que constituye el espacio procesal apropiado para analizar
con precisión técnica la naturaleza, origen y fecha de ingreso de cada
bien individualizado, y/o cuándo la sociedad se incorporó al patrimonio de
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
los condenados –para aquellos bienes cuya titularidad se encuentra en
cabeza de las personas jurídicas–, permite profundizar y depurar aquel
marco contextual, sin que ello importe una retractación ni un
apartamiento del criterio convalidado por el Superior.
Por eso, es ahora el momento de ajustar y precisar, con mayor
rigor y de acuerdo al objeto específico de esta etapa, el momento a partir
del cual pueden considerarse configurados –y, por ende, recuperables–
los efectos económicos del delito. Al fin de cuentas, no se trata de
cuestiones libradas a un criterio voluntarista ni de apreciaciones
discrecionales, sino de un requisito estructural del tipo penal aplicado
(fraude en perjuicio de una administración pública) y, a la vez, de un
aspecto fundante del proceso de recupero de activos que enfrentamos en
esta instancia bajo el ropaje jurídico del instituto del decomiso. En efecto,
para determinar el momento desde el cual es posible recuperar lo
sustraído, cabe establecer preliminarmente la existencia de un
desapoderamiento patrimonial en perjuicio del Estado y, como
contrapartida necesaria, la generación de un beneficio económico
indebido por parte de los condenados.
Las defensas, al pretender hacer valer su postura al respecto,
incurrieron en un error de apreciación probatoria al argumentar. El primer
pago no tuvo lugar en la fecha indicada, sino que, tal como surge del
sistema de gestión de obras de la Dirección Nacional de Vialidad (SIGO),
en el marco de los expedientes DNV 4268/04 y AGVP 452236/03
–relativo a la obra “Reconstrucción y repavimentación de la intersección
de la Ruta Nacional nro. 3 con la Ruta Provincial nro. 5”–, se efectuaron
pagos a favor de la empresa contratista desde el mes de mayo de 2003.
Tal extremo se encuentra corroborado en la impresión de pantalla que
obra agregada, en la cual constan pagos sucesivos efectuados en esas fechas en
favor de la contratista.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Ahora bien, no podemos perder de vista lo ya resuelto en torno a este
punto. Tanto el control efectivo de la firma Gotti SA por parte de Lázaro Antonio
Báez como el dictado del Decreto de Necesidad y Urgencia 508/2004
–acontecimientos prácticamente simultáneos– redefinieron de manera decisiva el
flujo financiero y económico de la maniobra criminal. Ello habilita a considerar
dicha fecha –esto es, el dictado del decreto– como un hito objetivo y razonable
para fijar el punto inicial de la obtención de ganancias ilícitas.
Ahora bien, no podemos perder de vista lo ya resuelto en torno a
este punto. Tanto el control efectivo de la firma Gotti SA por parte de
Lázaro Antonio Báez como el dictado del Decreto de Necesidad y
Urgencia 508/2004 –acontecimientos prácticamente simultáneos–
redefinieron de manera decisiva el flujo financiero y económico de la
maniobra criminal. Ello habilita a considerar dicha fecha –esto es, el
dictado del decreto– como un hito objetivo y razonable para fijar el punto
inicial de la obtención de ganancias ilícitas.
Fue precisamente en ese período en el que, no sólo se redefinió el
marco normativo vigente, sino que también se consolidó el control
absoluto de Lázaro Antonio Báez sobre la firma, luego del fallecimiento
de su fundador, y se materializó la primera modificación de obra por un
monto significativamente incrementado; aprobada y pagada con notoria
facilidad y sin los controles administrativos intermedios. Esa modificación
que autorizó la AGVP fue resuelta el mismo día que se dictaba aquel
decreto y, por eso, en palabras ya utilizadas en la sentencia definitiva,
marca un mojón que evidencia, con claridad suficiente, el inicio del ciclo
de beneficios indebidos que constituye el producto de la maniobra
delictiva juzgada en autos.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
En esos términos es que el pago correspondiente al certificado
nro. 11, efectuado el 30 de abril de 2004, por un monto nominal de $
2.285.638,25, abonado a la empresa contratista de obra pública que para
ese entonces ya se encontraba bajo el control efectivo de Lázaro Antonio
Báez, puede ser identificado como el primer acto de disposición
patrimonial y desapoderamiento y, por lo tanto, habilitante para esta
instancia de ejecución de la pena de decomiso fijada. Ello, recordemos,
conforme las explicaciones y apreciaciones volcadas en la sentencia
definitiva pasada en autoridad de cosa juzgada.
Este mismo criterio será aplicado, respecto de los efectos
económicos del delito, en relación al margen final que oportunamente
señalamos en aquel marco de referencia, pues resulta claro que no
existen motivos razonables para no considerar provecho del delito a
bienes adquiridos con posterioridad al cese de la maniobra fraudulenta
(2015).
Sentado cuanto antecede, por otra parte, ya adelantamos que el
argumento defensista que pretende excluir del decomiso los bienes de
Cristina Fernández de Kirchner, con fundamento en los sobreseimientos
dictados en causas por presunto enriquecimiento ilícito, tampoco puede
prosperar.
Para comenzar, la medida de decomiso ordenada en esta causa
tiene naturaleza y finalidad propias, independientes de los procesos
penales en el marco de los cuales se juzgó la evolución patrimonial de la
nombrada. En efecto, el decomiso aquí dispuesto no se funda en una
nueva valoración sobre la licitud o ilicitud del crecimiento de su
patrimonio, sino en la identificación de bienes razonablemente vinculados
con el producto o provecho de la maniobra ilícita por la que fue
condenada. Satisfecho el requisito del juicio previo y de la condena penal
(art. 18, CN), este incidente tiene por objeto acreditar debidamente los
supuestos en que procede el decomiso, garantizando el pleno ejercicio
del contradictorio.
En segundo lugar, el decomiso dispuesto en esta sede constituye
una consecuencia accesoria de la condena penal ya firme, orientada a
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
neutralizar los efectos económicos del delito comprobado. La sentencia
firme tuvo por demostrado, más allá de toda duda razonable, el flujo de
fondos públicos ilícitamente obtenidos por las empresas de Lázaro Báez
–Austral Construcciones SA principalmente– y, por su intermedio, los
beneficios económicos derivados en favor de los condenados. Por lo
tanto, no se trata de una nueva persecución penal ni de una revisión de
pronunciamientos firmes, sino de la ejecución de una pena accesoria que
recae sobre los efectos patrimoniales de la infracción penal juzgada.
Conforme la interpretación moderna del art. 23 del Código Penal
–en consonancia con la reforma introducida por la ley 25.188 y los
compromisos internacionales asumidos por la República Argentina–, el
decomiso alcanza tanto el producto directo del delito como sus
ganancias derivadas o bienes transformados, sustituidos o
entremezclados con aquéllos, con independencia de su titularidad
formal. Bajo este marco normativo, la acreditación de sobreseimientos en
procesos por enriquecimiento ilícito (art. 268 2, CP), no resulta óbice para
disponer el decomiso de bienes cuya incorporación al patrimonio haya
sido razonablemente comprobada como concomitante o coetánea con la
maniobra delictiva, ni excluye su eventual carácter de “efectos del delito”
en sentido amplio.
Por ende, los incrementos patrimoniales que reúnan tales
condiciones deben quedar comprendidos en el decomiso del producto del
delito, ya se trate de cosas, objetos o bienes obtenidos directamente, de
sus ganancias derivadas, o de bienes transformados, sustituidos o
entremezclados con aquellos, con independencia de su titularidad formal.
Ello es así porque, en tales supuestos, se verifica la ausencia de una
causa jurídica legítima que justifique la adquisición del bien, ya sea por
inexistencia de causa lícita –como ocurre con la cosa hurtada–, o porque,
como sucede aquí, el propio titular ha infringido las normas legalmente
establecidas por el Estado para conservar la protección jurídica del
derecho de propiedad.
Vale destacar que, a diferencia de los Sres. Fiscales, los
suscriptos no vemos la necesidad y pertinencia de evaluar y calificar las
circunstancias (tan particulares, por cierto) que rodearon dichos
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
pronunciamientos liberatorios, como así tampoco de cotejar cuáles
fueron los períodos objeto de algún tipo de pesquisa en aquellos legajos,
puesto que los fundamentos aquí expuestos se imponen con total
autonomía.
En definitiva, los sobreseimientos invocados carecen de efecto
impeditivo respecto del presente decomiso, que se ejecuta en aras de
impedir que el delito comprobado rinda beneficios, en línea con la
doctrina reiterada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (Fallos:
254:320; 321:2947; 323:929, entre otros).
Por todo ello, habremos de acoger favorablemente, en los
términos y de conformidad con las aclaraciones que se harán constar en
el Considerando II, la petición fiscal que atañe a los condenados Lázaro
Antonio Báez y Cristina Elisabet Fernández de Kirchner.
2. Del decomiso de los bienes individualizados pertenecientes
a las personas condenadas, en virtud de la función reparadora del
daño social causado:
“[M]ás de 140 países han ratificado la Convención de las Naciones
Unidas contra la Corrupción (en adelante “la Convención”), un tratado
cuyo alcance y aplicación no tiene precedentes. La Convención
establece un sinnúmero de acciones para reducir la corrupción. Sin
embargo, entre todas las obligaciones previstas, únicamente la
‘recuperación de activos’ ha sido escogida como un ‘principio
fundamental’ del tratado (art. 51)” (cfr. Jorge, Guillermo, ob. cit., p. 13).
El reconocimiento internacional de la recuperación de activos
como principio fundamental revela un cambio de paradigma en el
tratamiento de los efectos patrimoniales nocivos de la corrupción. La
comunidad internacional ha abandonado el enfoque tradicional que
concebía al decomiso como una mera consecuencia accesoria de la
condena penal, exclusivamente destinada a privar al delincuente de los
beneficios del ilícito, para situarlo como un instrumento central de
política criminal también llamado a servir a la reparación del daño
material y social causado por hechos de corrupción.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
En este sentido, la Convención de las Naciones Unidas contra la
Corrupción prevé el decomiso sin condena penal, permitiendo el
decomiso de bienes de origen ilícito incluso sin una condena delictiva, y
la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional
contempla mecanismos relacionados, como el decomiso basado en el
valor.
En ese contexto, la evolución normativa y jurisprudencial
–conforme lo desarrollado en el Considerando I.1– demuestra que en la
actualidad el decomiso cumple una función adicional, de naturaleza
reparatoria, conforme a los compromisos internacionales asumidos por la
República Argentina (arts. 3, 31, 53, 54 y 55, Convención de Naciones
Unidas contra la Corrupción, y art. 15, Convención Interamericana contra
la Corrupción).
Más allá de constituir, en su origen, un instituto jurídico de
naturaleza penal tradicionalmente orientado a la recuperación de los
activos ilícitamente obtenidos o derivados del delito, ya sea que se hallen
en poder de los responsables penales o incluso de sujetos no
condenados beneficiados con su producto sin justa causa, el decomiso
constituye también un instrumento orientado a la reparación del daño
patrimonial y social causado por la infracción penal, como medio de
cumplimiento de la obligación reparatoria derivada de la violación del
principio jurídico fundamental que impone el deber de no dañar a nadie (
neminem laedere).
En resoluciones precedentes, hemos señalado que el axioma
alterum non laedere se desprende directamente del artículo 19 de la
Constitución Nacional (Fallos: 308:1160; 308:1118; 308:1109), y que
nuestra Corte Suprema ha indicado que dicho principio se halla
estrechamente vinculado con la idea de reparación (lato sensu), que se
fundamenta en la obligación de reparar el daño por parte de quien lo
causa.
En esa misma línea, advertimos que a través de su jurisprudencia
la Corte Suprema sostuvo que aunque las normas civiles sobre
reparación de daños establecen el principio general que impide a las
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
personas afectar los derechos de otros, esto no implica que dicha
regulación, en lo que respecta a las personas y las responsabilidades
derivadas, sea única o excluyente, ya que se trata de un principio general
aplicable a cualquier rama del derecho (Fallos: 325:11; 327:3753;
328:61, entre otros).
En efecto, del tenor inequívoco del artículo 31 del Código Penal
surge que la obligación de reparación, que encuentra en el decomiso
su principal vía de cumplimiento, debe ser satisfecha solidariamente
por todos los responsables del delito. Restringir el alcance del
decomiso en este sentido frustraría su función restauradora, capaz
de reparar el daño social causado por el delito juzgado y condenado.
Pues bien, desde esta perspectiva y frente a delitos que importan
actos de corrupción, el decomiso trasciende la mera función punitiva,
pues no se agota en impedir que el delito rinda beneficios para sus
responsables, ni en reforzar la prevención general o especial, sino que
sirve a la restauración de la justicia y al restablecimiento del equilibrio
perdido. La recuperación de activos cumple también esa función
simbólica indispensable para la legitimidad del sistema republicano. La
restitución al Estado de los bienes indebidamente sustraídos constituye
una manifestación concreta del principio de responsabilidad de los
funcionarios públicos y una condición para la recomposición de la
confianza ciudadana en las instituciones democráticas
Esta concepción del instituto ha sido expresamente receptada por
la jurisprudencia de la Cámara Federal de Casación Penal (CFCP, Sala
IV, in re: “Alsogaray, María Julia”, reg. 6674.4, rta. 09/06/2005, en
especial, voto del Dr. Hornos; CFCP, Sala IV, in re: “Vázquez, Manuel y
otros s/recurso de casación”, reg. 516/16, rta. 29/04/2016).
En este sentido, el decomiso de los bienes incorporados al
patrimonio de los condenados, durante el período de ejecución de la
maniobra delictiva en la que participaron en calidad de autores, se
inscribe en la política pública de recupero de activos que persigue
reparar los efectos materiales y simbólicos de hechos de corrupción.
Por consiguiente, la medida debe alcanzar, no sólo los bienes que
constituyen el producto del delito –consecuencia accesoria e imperativa–,
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
sino también aquellos bienes pertenecientes a los condenados que
sirvan a la reparación del daño causado, dentro de los parámetros ya
fijados.
Debe aclararse que la procedencia del decomiso de los bienes
individualizados respecto de este grupo de personas condenadas
–conforme al criterio asentado– no obsta a que, a futuro y a la luz de la
prueba que eventualmente pueda aportar la parte acusadora, dichos
bienes resulten igualmente decomisables por constituir producto o
provecho del delito, con fines estrictamente punitivos. Ello, en tanto el
instituto persigue impedir que el autor del ilícito conserve directa o
indirectamente los beneficios económicos derivados de su accionar. Sin
embargo, a la fecha, la responsabilidad por la pena pecuniaria de este
grupo de personas no debe justificarse allí, sino en la finalidad
reparatoria del instituto, conforme se viene explicando.
La amplitud del decomiso aquí dispuesto no vulnera el principio de
proporcionalidad. Por el contrario, se adecua estrictamente al daño
causado y al beneficio económico ilícito obtenido durante los años de
ejecución de la maniobra criminal. El decomiso no excede ni sustituye a
la pena principal, sino que se limita a restablecer el equilibrio patrimonial
quebrantado, neutralizando los efectos económicos del delito de acuerdo
con la doctrina de la Corte Suprema y con los estándares internacionales
que orientan la política de recuperación de activos.
Pero además, existe un precedente que despeja cualquier duda y
cierra definitivamente esta discusión. Nos referimos a la decisión
adoptada por la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal en este
mismo incidente, el 24 de octubre último. Allí –en particular en el voto
que encabezó el acuerdo– se sostuvo: “La utilización de la expresión
‘solidario’ por el tribunal ‘a quo’ no supuso confundir el decomiso con una
obligación civil prevista en el art. 31 CP, sino subrayar que la sanción
patrimonial recae de manera indivisible sobre un caudal ilícito común, de
modo que ninguno de los partícipes pueda conservar un beneficio
derivado del delito. Se trata de una consecuencia natural de la condena
penal conjunta y no de un régimen de coobligados propio del derecho
privado”.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
Asimismo, la aplicación efectiva del decomiso nos recuerda que la
lucha contra la corrupción exige una aproximación sistémica orientada,
no sólo a sancionar a los responsables, sino también a desmantelar los
incentivos económicos que permiten la reiteración de prácticas ilícitas. La
neutralización del beneficio patrimonial obtenido mediante el delito
constituye, en este sentido, la herramienta más eficaz para reducir la
rentabilidad de la corrupción y desalentar su reproducción futura, incluso
respecto de aquellos que, aun sin haberse probado un lucro directo o
indirecto derivado de las ganancias ilícitas, pusieron sin ambages a
disposición de la maniobra los deberes y funciones propios del cargo
público que detentaban -deberes cuya contraprestación legítima se
encontraba remunerada, de mínima, mediante salarios provenientes de
las arcas públicas- y cuya intervención resultó indispensable para la
concreción de la maniobra defraudatoria.
Por último, en lo atinente a este universo de casos, entre los
cuales se hallan personas condenadas que son titulares de bienes
gananciales, cabe aclarar que el carácter ganancial de un bien no tiene
ninguna influencia respecto a una eventual limitación de la agresión
patrimonial en miras al derecho en expectativa del otro cónyuge (cfr. en
este sentido TSJ Córdoba, in re: “Bustos, Narciso Rubén s/ robo
calificado, etc. - recurso de casación”, rta. 12/07/2007), de modo que mal
puede invocarse como obstáculo a esos efectos.
Por todo ello, y sobre la base de la función reparadora que
reconoce el derecho penal, así como de los principios que guían la
actuación judicial frente a delitos de esta magnitud y trascendencia
institucional, corresponde hacer lugar a la pretensión acusatoria respecto
de los bienes identificados y pertenecientes a Nelson Guillermo Periotti,
José Francisco López, Mauricio Collareda, Raúl Gilberto Pavesi y Rául
Osvaldo Daruich, en virtud de los deberes de solidaridad patrimonial que
han quedado demostrados.
No obstante ello, y atendiendo a la causa fuente de dicha
obligación, el decomiso se hará efectivo de acuerdo con las precisiones y
bajo el orden de prelación que se establecerán en el Considerando II.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
3. Del decomiso de los bienes individualizados pertenecientes
a sujetos no condenados:
La requisitoria de decomiso presentada por los Sres. Fiscales de
Juicio con fecha 12 de septiembre de 2025 incluyó la individualización de
bienes pertenecientes a Máximo y Florencia Kirchner, Austral
Construcciones SA, Kank y Costilla SA, Gotti Hnos. SA y Loscalzo y Del
Curto Construcciones SA, esto es, personas humanas y jurídicas que
no han sido condenadas en este proceso. La inclusión de este
universo patrimonial requiere un análisis específico, atento a las
particularidades normativas y jurisprudenciales que regulan la extensión
del decomiso a terceros no sometidos a juicio penal.
Precisamente, a partir de la reforma introducida por la ley 25.188
(B.O. 1/11/1999), el artículo 23 del Código Penal amplió el alcance del
decomiso de bienes, habilitando su procedencia respecto de: a) las
personas jurídicas que se hubieren beneficiado del producto o
provecho del delito cometido por sus órganos, miembros o
administradores; y b) respecto de terceros ajenos al hecho que
hubieren recibido a título gratuito los bienes provenientes del delito.
Se trata de uno de los cambios estructurales más significativos en
la historia reciente del derecho penal argentino. En efecto, el decomiso
dejó de concebirse exclusivamente como una pena accesoria de carácter
in personam y pasó a configurarse –al menos en estas hipótesis– como
una medida de naturaleza in rem, orientada a recaer sobre el bien o el
valor ilícito en sí mismo, independientemente de quién sea su tenedor
momentáneo. Salvo, claro está, que éste sea adquirente de buena fe y a
título oneroso, en cuyo caso debe aplicarse la excepción a la regla que
prevé el propio artículo, a fin de no afectar el derecho a la propiedad de
otros sujetos y respetar el principio de intrascendencia de la pena.
Esta evolución normativa se articula con los estándares
internacionales consagrados en la Convención de las Naciones Unidas
contra la Corrupción y la Convención de Palermo, las cuales exigen a los
Estados mecanismos eficaces para impedir que los delitos complejos
–especialmente los vinculados a corrupción, criminalidad organizada y
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
lavado de activos– se tornen rentables. La primera de ellas, en particular,
impone a los Estados la adopción de mecanismos que permitan el
decomiso del producto o provecho del delito aun cuando éstos se
encuentren en poder de terceros, o cuando su forma original haya sido
sustituida, reinvertida o mezclada con bienes de origen lícito (arts. 31.4,
31.5 y 31.6).
La procedencia del decomiso respecto de terceros no
condenados, siempre que los bienes perseguidos guarden una
vinculación razonable con el producto o provecho del delito, resulta
constitucionalmente admisible. En tales supuestos, el decomiso no
reviste naturaleza punitiva sino restaurativa o reparadora; por ello,
corresponde abandonar su concepción tradicional como sanción penal
impuesta al condenado -y, por ende, sujeta al sistema de garantías
propio del juicio penal-. De allí que a esta medida no resultan aplicables
los principios constitucionales del derecho penal sensu stricto, como el
de inocencia (art. 18, CN) o el de intrascendencia de la pena (art. 5, inc.
3, CADH). En rigor, este último carece aquí de pertinencia, pues el
decomiso no tiene por objeto castigar a los responsables del delito, sino
neutralizar los efectos patrimoniales que de él se derivan y restablecer el
equilibrio jurídico y económico vulnerado. Extremos éstos que, por cierto,
resultan suficientes para desechar de plano argumentos introducidos por
la defensa de Máximo y Florencia Kirchner, relativos a la titularidad
registral inicial de los bienes en cuestión por haberse demostrado su
vinculación con el beneficio del delito
Sentado cuanto antecede, veamos en detalle los supuestos
expresamente previstos en nuestra ley sustantiva.
El decomiso procede cuando con el producto o el provecho del
delito se hubiese beneficiado un tercero ajeno al juicio a título gratuito.
Esta solución persecutoria encuentra fundamento en el principio civilista
nemo plus iuris ad alium transferre potest quam ipse habet, en virtud del
cual nadie puede transmitir un derecho más extenso o mejor que el que
posee; por ende, quien recibe un bien carente de causa legítima no
adquiere un derecho válido frente al Estado. Es más, la prescripción
contenida en el ordenamiento sustantivo no distingue si la transmisión
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
fue por acto entre vivos o mortis causae, bastando con que la causa
jurídica del bien resulte ilegítima o simplemente falte.
Ante un decomiso de esta naturaleza, dirigido directamente contra
el bien relacionado con actividades ilícitas –decomiso in rem–, la objeción
de los actuales titulares, a título gratuito, que ponen de resalto la
ajenidad al proceso de la persona que los antecedió en dicha titularidad
carece de relevancia. Sobre todo en el caso de marras, en el cual si bien
es cierto que no ha existido una sentencia condenatoria sobre Néstor
Kirchner –quien falleció incluso antes de que esta causa se iniciara–, ello
no quita que la reconstrucción histórica de los hechos lo halló en el
marco de la maniobra, celebrando múltiples negocios con Lázaro Báez,
directamente o a través de sus sociedades, y que los bienes heredados
por sus hijos supieron formar parte de la masa común de bienes de la
sociedad conyugal que conformó con Cristina Fernández de Kirchner.
Como se observa, “Vélez estructuró un sistema construido íntegramente
sobre la base de la sociedad conyugal, la cual, a su vez, se estructura
sobre la base del régimen de comunidad de ganancias. De alguna
manera estas normas vendrían a asimilar a los cónyuges con los
socios, siendo ellos los representantes de la sociedad conyugal, que
ha nacido desde la celebración del contrato de matrimonio ni se inscribe
como tal en caso de ser registrable” (cfr. Falbo, Santiago, “El régimen
patrimonial del matrimonio en el derecho argentino”, Revista Notarial
COLESCBA 969, 2011, p. 792).
Del mismo modo, el decomiso puede alcanzar a las personas
jurídicas beneficiadas por el delito cuando se acredita que sus
órganos, miembros o administradores actuaron en ejercicio de tales
funciones. En el marco de esas situaciones, basta demostrar la relación
jurídica o real entre el autor y la entidad, así como las circunstancias que
den cuenta del carácter provechoso de los bienes para el hecho delictivo.
Pues bien, en el sub lite, la demostración de sendos extremos fue
contundentemente establecida a partir de la prueba reunida y ventilada
en juicio, conforme se explicó en los fundamentos vertidos en la
sentencia (Considerandos II.D.III, II.D.IV, II.D.V, II.D.VI y II.D.VII,
referidos a Austral Construcciones SA, Gotti SA, Kank y Costilla SA,
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
Loscalzo y Del Curto Construcciones SRL, Sucesión Adelmbo Biancalani,
respectivamente). Se verificó asimismo que estas sociedades formaban
parte del entramado mediante el cual se canalizó el provecho económico
obtenido a través de la adjudicación irregular de obras públicas y la
asignación indebida de fondos estatales.
En resumen, la finalidad de la medida en los supuestos
traídos a consideración respecto de terceros ajenos y sociedades
beneficiadas por el delito, consiste en restituir los bienes
ilícitamente obtenidos –y sus derivados– al Estado como legítimo
propietario, y al mismo tiempo en reparar a la sociedad por los
daños materiales y simbólicos derivados de la conducta delictiva.
En esa línea, tanto la doctrina especializada como los organismos
internacionales coinciden en que la localización de los bienes no debe
ser un obstáculo para la eficacia del instituto, pues la naturaleza fungible
del dinero y la complejidad de los entramados societarios modernos
exigen una interpretación funcional y no formalista del decomiso (cfr.
Córdoba, Blanco Cordero y Jorge, citas efectuadas).
De allí que la consecuencia sea inequívoca, por mandato
normativo, en cuanto a que aquellos actos jurídicos, por su naturaleza,
resultan inoponibles a los fines aquí buscados. Por ese motivo, en este
punto también se hará lugar a lo requerido por los Sres. Fiscales de
Juicio intervinientes y procederemos conforme lo requerido, en los
términos y con el alcance a detallar en el considerando subsiguiente.
II. Precisado lo anterior, y expuestas las razones por las cuales
corresponde admitir la pretensión acusatoria en las tres categorías ya
establecidas -según se trate: (1) de personas condenadas beneficiarias
directas o indirectas de los efectos del delito; (2) de personas
condenadas alcanzadas por la obligación de reparar el daño causado; o
(3) de sujetos no condenados que detenten bienes que, conforme lo
analizado, deben reputarse producto o provecho del ilícito–, corresponde
avanzar, de conformidad con el criterio temporal oportunamente fijado,
en la identificación de los bienes que en esta instancia resultan
jurídicamente decomisables.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
A todo evento, y conforme fuera explicado en el Considerando I de
este decisorio, se tomará como fecha de partida para evaluar la
incorporación de bienes pasibles de decomiso el día 23 de abril de 2004,
hito a partir del cual se ha logrado comprobar la efectiva obtención de
ganancias ilegítimas por parte de los condenados, así como la
producción de erogaciones perjudiciales para los intereses estatales y
correlativos beneficios económicos indebidos para quienes integraron la
maniobra delictiva.
En consecuencia, todo bien que hubiere ingresado al patrimonio
de los sujetos involucrados con posterioridad a esa fecha será
potencialmente susceptible de contribuir al cumplimiento de la pena
patrimonial que aquí se analiza, siempre dentro de los parámetros que
surgen de las tres categorías previamente delimitadas.
Tal como se ha explicado, principios elementales de justicia –que
vedan admitir la permanencia de ganancias ilícitas en el patrimonio de
los responsables y rechazan que el delito pueda generar rentabilidad–
justifican y explican sin mayor dificultad el decomiso respecto de los
bienes comprendidos en los grupos 1 y 3, y su posterior realización para
afrontar su pago. En tales supuestos, la vinculación con el delito, sea
directa o mediata, resulta suficiente para activar el decomiso en su
función retributivo-preventiva, sin necesidad de mayores matices.
Algo distinto ocurre con el grupo 2, respecto del cual se imponen
aclaraciones adicionales. En estos casos, la fuente jurídica de la
obligación que habilita el decomiso reviste naturaleza solidaria, en tanto
encuentra sustento en el deber de reparación del daño social y
patrimonial causado. Ello implica que no podría aplicarse a su respecto
un marco temporal mayor que la aplicable a los beneficiarios directos de
la maniobra, pues su responsabilidad no surge de haber obtenido el
provecho del delito sino del efecto reparador que el ordenamiento impone
para restablecer el equilibrio infringido.
Por esas razones -y por aplicación de principios generales de
igualdad, proporcionalidad y razonabilidad- corresponde mantener para
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
este grupo el mismo marco temporal referencial fijado para los restantes,
esto es, considerar únicamente aquellos bienes incorporados al
patrimonio con posterioridad al 23 de abril de 2004.
Estas mismas razones, a nuestro modo de ver, imponen por su
propia naturaleza un orden de prelación conforme al cual serán
afectados los bienes decomisables, en concordancia con la función
constitucional y convencional del instituto y con el principio cardinal
según el cual el delito no puede rendir frutos.
En consecuencia, en primer lugar, se procederá sobre los bienes
comprendidos en los grupos 1 y 3. Luego, y únicamente en caso de que
los bienes comprendidos en esos grupos resulten insuficientes para
cubrir el monto actualizado del decomiso, se afectarán los bienes
comprendidos en el grupo 2, pertenecientes a personas condenadas que,
sin haber obtenido el producto del delito, se encuentran alcanzadas por
el deber de reparación solidaria. Ello, conforme detalle que será volcado
en el decisorio de la presente.
Pero además -y aun cuando pudiera resultar sobreabundante la
aclaración- lo cierto es que la representación del Ministerio Público Fiscal
conserva íntegramente la facultad de identificar, en el curso de la
ejecución, nuevos bienes susceptibles de realización, siempre que los
mismos satisfagan las condiciones y parámetros fijados por este Tribunal
en las sucesivas resoluciones dictadas en la materia.
Por eso mismo, lo que aquí se dispone debe entenderse como un
paso inicial dentro de un proceso dinámico y progresivo, cuya proyección
y eventual ampliación quedará sujeta a la actividad de los señores
Fiscales actuantes, a quienes compete precisar la determinación final de
los bienes que pudieran ser alcanzados por la medida.
III. Lo aquí decidido no alcanzará a ciertos bienes que, tras la
compulsa de la documentación citada por el Ministerio Público Fiscal en
su requisitoria, prima facie no satisfacen las condiciones establecidas
para ser alcanzados en el marco de la ejecución del decomiso o exhiben
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
un déficit informativo que de momento nos impide expedirnos a su
respecto. Se trata de los siguientes bienes inmuebles, por las razones
que en cada caso se explican:
En relación a Lázaro Antonio Báez, los siguientes son bienes
inmuebles a cuyo respecto el Ministerio Público Fiscal requirió la remisión
de folios reales y, según informó el Registro de la Propiedad Inmueble de
la provincia de Santa Cruz (cfr. las actuaciones incorporadas al presente
incidente el 13 de octubre pasado), aquellos no constan inscriptos,
desconociéndose por consiguiente toda información sobre su titularidad:
1) Lote 20F, Sec. G3. Frac. A sito en Ruta Prov. 21 a 52 km de
Alto Río Senguer, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007.
2) Lote 14, Mza. 830 sito en Hermano Iglesias 360 de El Calafate,
provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2008.
En lo que respecta a las matrículas que a continuación se
consignan, identificadas por la Secretaría para la Investigación y
Recupero de Activos Ilícitos (SIFRAI) y la Dirección General de
Recuperación de Activos y Decomiso de Bienes de la Procuración
General de la Nación (DGRADB), según informaron los Sres. Fiscales,
hasta tanto se acompañe la documentación de la que surgen los datos
informados -en particular las circunstancias de la adquisición e
incorporación al patrimonio del nombrado-, por el momento habrá de
tenerse presente:
3) Matrícula 29.938, Chacra 39, Sector IV (antecedentes
dominiales: Matrícula 2839-I). Se asienta la unificación total de las
matrículas 29.938 y 2840 y Matrícula 29.939 I Parcela 29 “a”. Calle Giglio
n°1445, Río Gallegos, pcia de Santa Cruz. Adquirido en 2004.
4) Matrícula 13.320, Mza. 643 K, Circ. II, Secc. A, Parcela 17 sito
en Juan Echeverría 45, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido
en 2006.
5) Matrícula 14.584, subdividido en matrículas
32.156/157/158/159/160/161. Depto I., Lote 108-114. Fracc. V
(redistribución predial) sito en Colectora Ruta 3 y Luna Felipe, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
6) Matrícula 1599, Dpto. I, Mza. 232-B, Lote 11 sito en Villarino
126, Río Gallegos, Santa Cruz. Adquirido en 2008.
7) Matrícula 29.146 Dpto. I, Circ. III, Sec. B. Parc. 5-4, sito
Laureano García 2532, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido
en 2005.
8) Matrícula 28.311 Parcela 18 A, Manz. 708, Secc. A. Circ. II sito
en Lago del Desierto 267, El Chaltén, provincia de Santa Cruz. Adquirido
en 2011.
9) Matrícula 32.398 Parcela 34, Chacra 23, Secc. D, Circ. VI sito
en calle sin nombre, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en
2011.
Con igual criterio, hasta tanto se acompañe la documentación
respaldatoria, por el momento habrá de tenerse presente la requisitoria
fiscal sobre el siguiente bien inmueble:
10) Matrícula 17-4546/3, O’Higgins 1725/1727 entre La Pampa y
José Hernández, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Superficie 115,790
m2 y UC 1. Adquirido el 7 de julio de 2003.
En la misma línea, a partir del folio real obrante en las páginas
90/91 de la versión digitalizada del presente incidente, se advierte que
Lázaro Antonio Báez adquirió el dominio de uno de los bienes listados
por la fiscalía en el marco de los autos “Livoni, Yolanda Mercedes
s/sucesorio”, expte. nro. 23460 del Juzgado de Primera Instancia Civil y
Comercial nro. 5 de Paraná, provincia de Entre Ríos; a saber:
11) Matrícula 10.248 (Departamento I Güer Aike) Asturias 527, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 480m2. Adquirido en 2010.
Pues bien, ante la falta de información sobre las particularidades
de ese expediente sucesorio, de momento también habrá de tenerse
presente el requerimiento realizado por la acusación respecto de este
inmueble.
En relación a Kank y Costilla SA, siguiendo el criterio
anteriormente delineado, hasta tanto se acompañe la documentación
obtenida por la SIFRAI y la DGRADB, que acredite las circunstancias de
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
la adquisición e incorporación al patrimonio del siguiente inmueble, por
el momento tiénese presente:
1) Matrícula (03-6)83.713, Partida 19.217, Cale Vueguen, Barrio
Humberto Beghin 251, provincia de Chubut. Adquirido en 2005.
Asimismo, hasta tanto se acompañe evidencia en sentido en
contrario, en atención a las modificaciones que surgen del folio
correspondiente, referidas a su afectación al régimen de copropiedad, y
en cuanto a la titularidad de las distintas unidades funcionales y
complementarias, de momento no quedará alcanzado el siguiente
inmueble, sindicado por los acusadores como de titularidad de Kank y
Costilla SA:
2) Matrícula (03-6)19.900, Partida 45.550, San Martín 1165,
provincia de Chubut. Adquirido por la sociedad el 23 de julio de 1981.
Por último, dada la particular forma de intervención de la sociedad Gotti
Hnos. SA en la maniobra juzgada en esta causa -conforme se desarrollara en el
Considerando II.D. de los fundamentos de la sentencia-, de momento tampoco
habrán de incluirse los inmuebles que de seguido se consignan, hasta tanto se
cuente con información acerca de la integración del paquete accionario de dicha
sociedad por las eventuales implicancias que ello pudiese tener. A saber:
1) Matrícula 509 (Departamento I Güer Aike) Chacra 20 lote 21, Río
Gallegos. Adquirido en 1978.
2) Matrícula 510 (Departamento I Güer Aike) Chacra 20 lote 22, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 1980.
IV. Corresponde recordar que, en virtud de la naturaleza de las
cuestiones que aquí se deciden, resultan plenamente operativas las
disposiciones establecidas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación
en su Acordada nro. 22/2025.
Dicho instrumento -que aprobó el “Reglamento de efectos
secuestrados y bienes decomisados en causas penales”- tiene una
incidencia directa en esta etapa, particularmente en dos aspectos.
Por un lado, impone el deber obligatorio e inexcusable de inscribir
la totalidad de los bienes decomisados en la Base General de Datos de
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
Bienes Secuestrados y/o Comisados en Causas Penales de competencia
de la Justicia Nacional y Federal. Este mandato será encomendado al
señor Secretario del Tribunal, quien deberá dejar debida constancia de
su cumplimiento.
Por otro lado, el reglamento en cuestión reafirma la potestad
institucional de la Corte Suprema -y, por su intermedio, del Consejo de la
Magistratura- para afectar y asignar, por razones de mejor servicio de
justicia, aquellos bienes inmuebles que han sido individualizados en el
considerando precedente. En virtud de ello, se comunicará lo resuelto a
la Corte Suprema de Justicia de la Nación, más específicamente a la
Dirección de Gestión Interna e Infraestructura, a fin de que informe si
alguno de los inmuebles decomisados resulta de interés para la
afectación bajo su órbita administrativa, conforme las facultades que le
otorga el citado reglamento.
Mientras tanto, e independientemente del destino definitivo que
pudiera conferirse a tales bienes -siempre dentro del marco normativo
vigente- corresponde requerir al Cuerpo de Peritos Tasadores que, con la
premura del caso, informe el valor de mercado actualizado de cada uno
de ellos, a los fines de su inmediata vinculación y aplicación al monto
total del decomiso ordenado en autos.
V. Establecido el marco y objeto sobre el cual habremos de
expedirnos en esta primera instancia, corresponde señalar que existe
una clara unanimidad normativa, doctrinaria y jurisprudencial en cuanto a
que el destino de los bienes decomisados debe contemplar
prioritariamente la obligación de reparación respecto de las personas
físicas o jurídicas –directas e indirectas– perjudicadas por los delitos de
corrupción, y no convertirse en una herramienta meramente orientada a
maximizar la recaudación estatal.
En efecto, cuando los fondos derivados del decomiso son
reutilizados por el Estado y por organizaciones sociales para beneficiar a
las personas y comunidades más afectadas, se inicia un genuino proceso
de reparación del daño y reconstrucción del tejido social lesionado por
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
estas maniobras. Por el contrario, cuando los damnificados directos o
indirectos no son considerados, el instituto pierde su sentido y se
desnaturaliza por completo.
Sobre la base de ese espíritu la Corte Suprema, en su Acordada
nro. 2/2018 –que aprobó el “Reglamento de Efectos Secuestrados y
Bienes Decomisados en Causas Penales”–, actualmente reemplazada
por la Acordada nro. 22/2025, proclamó que “el abordaje del delito con
medidas eficaces de este tipo reduce el impacto negativo que éste
provoca en la sociedad, especialmente en los casos de delincuencia
organizada y de corrupción que degrada las instituciones del país, en
particular la administración pública. En este sentido, con medidas como
las que se adoptan relacionadas a la recuperación de activos que se
obtienen de actividades de carácter delictivo, se beneficia directamente a
la población. De ahí, la trascendencia que el ordenamiento jurídico le da
al fin social de los bienes que han sido utilizados para cometer el hecho o
el producto de ellos”.
Más recienteme, por Acordada nro. 22/2025 ya mencionada, la
Corte aprobó el “Reglamento de efectos secuestrados que no puedan
entregarse a sus dueños y objetos decomisados en causas penales”, que
tiene por objetivo reglar el proceso para que otros organismos puedan
ser beneficiarios de los mismos y transparentar el registro de los bienes
con su publicación en la página oficial del Máximo Tribunal. En sus
considerandos, se expresa que “la experiencia y las necesidades
actuales justifican que otros órganos vinculados con la administración del
servicio de justicia, como el Ministerio Público Fiscal y el Consejo de la
Magistratura del Poder Judicial de la Nación, así como otras reparticiones
nacionales o locales, que acrediten fehacientemente una finalidad de
interés público, puedan ser beneficiarias de asignaciones provisorias de
bienes muebles secuestrados que por su valor económico y cultural
puedan cumplir una utilidad social. Ello permitiría una asignación más
eficiente y directa de recursos a entidades que contribuyen
significativamente en la lucha contra el delito y fortalecería aún más el
impacto positivo de la recuperación de activos de origen ilícito, a la vez
que optimizaría su utilización en beneficio de la sociedad”.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
En ese sentido, la Cámara Federal de Casación Penal ha
destacado que “en los delitos de corrupción, tal como ya he tenido
oportunidad de señalar, puede considerarse que el decomiso cumple una
función reparatoria del daño social causado, por lo que resulta importante
otorgarle un sentido de restauración de la justicia y restablecimiento del
equilibrio perdido, destinado a recuperar para la comunidad los activos
obtenidos o utilizados en la comisión de delitos socialmente dañosos”.
(cfr. CFCP, Sala IV, in re: “Vázquez, Manuel s/recurso de casación”, reg.
516/16, rta. 29/04/2016, del voto Dr. Hornos).
En este contexto, conviene recordar que, si bien la maniobra
fraudulenta acreditada afectó directamente los intereses pecuniarios de
la administración pública nacional, también produjo un detrimento
extraordinario en la red vial de la provincia de Santa Cruz, circunstancia
expresamente desarrollada en la sentencia condenatoria.
En efecto, el fallo estableció que el perjuicio económico se generó,
en gran medida, por obras públicas viales inconclusas en territorio
provincial, con consecuencias indirectas en la infraestructura y en la
economía local. En particular, se remarcó el abandono de las obras por
parte del condenado Lázaro Báez a partir del 10 de diciembre de 2015,
pese a los compromisos contractuales que imponían la obligación de
mantener la transitabilidad de las rutas hasta su entrega definitiva. Tal
incumplimiento motivó reclamos de las autoridades viales nacionales y
provinciales, que culminaron con la rescisión de los contratos por parte
de la AGVP de Santa Cruz, decisión posteriormente refrendada por la
Gobernadora Alicia Kirchner.
A este respecto, la sentencia señaló –con énfasis expresado en el
original– que, “de haberse cumplido con la observancia de las normas
vinculadas con la actividad…, el ambicioso plan de obra vial previsto para
la jurisdicción hubiera podido ejecutarse (…) evitando el descomunal
detrimento padecido tanto para los fondos del tesoro nacional como para
la red vial de la provincia de Santa Cruz y de la nación entera”.
Como venimos sosteniendo, la reutilización social de bienes o
fondos derivados del producido de la venta de bienes decomisados es
una política estratégica para fortalecer la legitimidad institucional y la vida
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
democrática a través de la disposición directa de aquéllos a las
instituciones y los territorios más afectados. En definitiva, ofrece una
excelente oportunidad para demostrar a la sociedad que el sistema de
justicia funciona de manera integral.
La ley 20.785 reafirma esta orientación al establecer que son
sujetos con derechos sobre los bienes secuestrados, o su producido, las
víctimas del delito, titulares del derecho a la restitución de las cosas
sustraídas o a la reparación del daño. Asimismo, en función del art. 23
del Código Penal, en los casos en que se disponga el decomiso, pueden
ser incluidos el Estado Nacional, las provincias y los municipios.
Por supuesto, no desconocemos que mediante el art. 3, inc. b) de
la Ley 23.853, que establece los recursos que integran el presupuesto de
gastos y recursos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se ha
determinado que “son recursos específicos, propios del Poder Judicial de
la Nación, afectados al presupuesto de gastos e inversiones, entre otros,
los efectos secuestrados en causas penales, los objetos comisados y
todo otro ingreso que no teniendo un destino determinado se origine en
causas judiciales”.
En este contexto, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como
cabeza del Poder Judicial de la Nación y titular de los fondos o bienes
recuperados, es entonces la que, en cada caso concreto, podría
satisfacer esa finalidad reparadora y destinar esos bienes a los
damnificados directos o indirectos de los hechos de corrupción.
En este caso puntual, por los motivos expuestos, las finalidades
descritas y estrictas razones de justicia, la Corte podrá contemplar la
asignación –incluso parcial– de los recursos decomisados en favor de la
ciudadanía santacruceña, particularmente respecto de aquellos bienes
localizados en dicha provincia y directamente vinculados con los efectos
nocivos de la maniobra delictiva acreditada en autos.
En definitiva, en orden a las razones de hecho y derecho que
hemos volcado en este decisorio, el Tribunal;
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
RESUELVE:
I. DISPONER EL DECOMISO de los bienes que a continuación se
detallan que, previa tasación, serán realizados y ejecutados a los fines
de satisfacer la pena de decomiso de los efectos del delito que fuera
impuesta en la presente causa, consistente en la suma dineraria que al
día de hoy asciende a la suma de $684.990.350.139,86.
En particular:
A) De titularidad de Lázaro Antonio Báez:
1) Matrícula (05-02)94619, Lote 20 “f” Sección G-3 Fracción A,
Alto Río Senguer, provincia de Chubut. Superficie 5633 Has. 92 As. 98
Cas. Adquirido en 2007.
2) Matrícula 10.246 (Departamento I Güer Aike) Provincia de
Santa Cruz. Superficie: 600 m2. Adquirido en 2008.
3) Matrícula 10.245 (Departamento I Güer Aike) Provincia de
Santa Cruz. Superficie: 600 m2. Adquirido en 2008.
4) Matrícula 14.794 (Departamento I Güer Aike) Brasil 1435, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 468,75 m2. Adquirido en
2005.
5) Matrícula 32.114 (Departamento I Güer Aike) 28 de noviembre,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 75 hs. 10 ha, 83 cas. Adquirido en
2008.
6) Matrícula 25.018 (Departamento I Güer Aike) Paraje Julia
Dufour, Río Turbio, provincia de Santa Cruz. Superficie: 55 has, 63 as 96
cas. Adquirido en 2006.
7) Matrícula 2373 (Departamento I Güer Aike) Richieri 934, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 468,75 m2. Adquirido en
2011.
8) Matrícula 29.939 (Departamento I Güer Aike) Provincia de
Santa Cruz. Superficie: 14.250 m2. Adquirido el 22 de septiembre de
2004.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
9) Matrícula 7875 (Departamento I Güer Aike) Urquiza 238, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 277,50 m2. Adquirido en
2011.
10) Matrícula 433 (Departamento I Güer Aike) Lote 10, frac. A,
maz. 245, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 218 m2.
Adquirido en 2007.
11) Matrícula 9614 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 1.000,03 m2. Adquirido en 2007.
12) Matrícula 31.660 (Departamento I Güer Aike) Provincia de
Santa Cruz. Superficie: 65 has, 86 as, 45 cas. Adquirido en 2006.
13) Matrícula 31.390 (Departamento I Güer Aike) Provincia de
Santa Cruz. Superficie: 4 has. Adquirido en 2007.
14) Matrícula 31.300 (Departamento I Güer Aike) Juana Dufour,
Río Turbio, provincia de Santa Cruz. Superficie: 54 has 3 as, 29 cas.
Adquirido en 2006.
15) Matrícula 9192 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 466,94 m2. Adquirido en 2006.
16) Matrícula 2844 (Departamento I Güer Aike). Chacra 39, lote
33, sector IV, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie 9.500
m2. Adquirido en 2006.
17) Matrícula 31.934 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 1.607,60 m2. Adquirido en 2005.
18) Matrícula 5959 (Departamento I Güer Aike) Esquina de las
calles Río Negro e Hipólito Yrigoyen, 28 de Noviembre, provincia de
Santa Cruz. Superficie: 1617,54 m2. Adquirido en 2007.
19) Matrícula 2832 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 9.500 m2. Adquirido el 22 de
septiembre de 2004.
20) Matrícula 2831 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 9.500 m2. Adquirido el 22 de
septiembre de 2004.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
21) Matrícula 5350 (Departamento I Güer Aike) Río Turbio,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 350 has, 38 as, 47 cas. Adquirido el
7 de junio de 2004.
22) Matrícula 7335 (Departamento I Güer Aike) F. Ramírez 500
esq. Cristo Redentor, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie:
31.339,59 m2. Adquirido en 2009.
23) Matrícula 32.156 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 10.753,70 m2. Adquirido en 2010.
24) Matrícula 32.157 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 10.753,09 m2. Adquirido en 2010.
25) Matrícula 32.158 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 10.752,34 m2. Adquirido en 2010.
26) Matrícula 5214 (Departamento III Lago Argentino) Calle 211,
El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 9399,12 m2. Adquirido
en 2007.
27) Matrícula 4483 (Departamento III Lago Argentino) Cte. Tola
118, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 600,92 m2.
Adquirido en 2006.
28) Matrícula 4484 (Departamento III Lago Argentino) Cte. Tola
118, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 603,72 m2.
Adquirido en 2006.
29) Matrícula 4486 (Departamento III Lago Argentino) Cte. Tola
118, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie 706,01 m2.
Adquirido en 2006.
30) Matrícula 3457 (Departamento III Lago Argentino) Av. Kirchner
2871, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie de 600 m2.
Adquirido en 2006.
31) Matrícula 4500 (Departamento III Lago Argentino) Puerto
Deseado 281, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 2277,86
m2. Adquirido en 2006.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
32) Matrícula 3404 (Departamento III Lago Argentino) Av. Kirchner
650 El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 44.170,24 m2.
Adquirido en 2008.
33) Matrícula 6447 (Departamento III Lago Argentino) Alfonsín s/n,
El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 7.529,04 m2. Adquirido
en 2008.
34) Matrícula 7217 (Departamento III Lago Argentino) Beamonde
170, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 500,15 m2.
Adquirido en 2009.
35) Matrícula 6749 (Departamento III Lago Argentino) Bigua y
Perón, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 522,19 m2.
Adquirido en 2009.
36) Matrícula 4763 (Departamento III Lago Argentino) Altamirano
334, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 880,68 m2.
Adquirido en 2007.
37) Matrícula 4690 (Departamento III Lago Argentino) Calle 507
1751, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 1242 m2.
Adquirido en 2006.
38) Matrícula 6354 (Departamento III Lago Argentino) Calle 82 e/
Isla Solitaria y Juan Pablo II, El Calafate, provincia de Santa Cruz.
Superficie: 699,24 m2. Adquirido en 2008.
39) Matrícula 4344 (Departamento III Lago Argentino) Av. Del
Libertador 2146, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 1.187
,56 m2. Adquirido en 2006.
40) Matrícula 4487 (Departamento III Lago Argentino) Cte. Tola
118, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 609,54 m2.
Adquirido en 2006.
41) Matrícula 4404 (Departamento III Lago Argentino) Villalba
1816, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 731,95 m2.
Adquirido en 2006.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
42) Matrícula 4405 (Departamento III Lago Argentino) Villalba y
Miñones, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 712,24 m2.
Adquirido en 2006.
43) Matrícula 3860 (Departamento III Lago Argentino) Villalba
1850, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 730,95 m2.
Adquirido en 2006.
44) Matrícula 2679 (Departamento III Lago Argentino) Dpto III
Lago Argentino, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 600 m2.
Adquirido en 2007.
45) Matrícula 4403 (Departamento III Lago Argentino) Altamirano
s/n, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 640,52 m2.
Adquirido en 2006.
46) Matrícula 5215 (Departamento III Lago Argentino) Río Santa
Cruz 2242, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 7.031,89
m2. Adquirido en 2007.
47) Matrícula 2492 (Departamento III Lago Argentino) De los
Fresnos 2997, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 592 m2.
Adquirido en 2007.
48) Matrícula 4485 (Departamento III Lago Argentino) Cte. Tola
118, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 596,67 m2.
Adquirido en 2006.
49) Matrícula 1374 (Departamento III Lago Argentino) Provincia de
Santa Cruz. Fracción rural. Superficie: 5 has. Adquirido en 2005.
50) Matrícula 3836 (Departamento III Lago Argentino) Río Santa
Cruz, provincia de Santa Cruz. Superficie: 10 has. Adquirido en 2006.
51) Matrícula 14.176 (Departamento I Güer Aike) Alvear al 300 entre
Chile y Tucumán, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 400 m2.
Adquirido en 2012. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la
causa nro. 3017/2013/TO1.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
52) Matrícula 2372 (Departamento I Güer Aike) Richieri 934, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 468,65 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
53) Matrícula 9199-00-01-01 (Departamento I Güer Aike) Alcorta 727,
UF1, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 35,19 m2. Adquirido en
2014. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
54) Matrícula 10.738 (Departamento I Güer Aike) Urquiza 228, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 996.60 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
55) Matrícula 10.739 (Departamento I Güer Aike) Urquiza 228, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 850 metros. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
56) Matrícula 4798-10 (Departamento I Güer Aike) UF 10 piso 3, Zapiola
entre Fagnano y San Martín, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie:
65,34 m2. Adquirido en 2011. Actualmente titular la CSJN en el marco del
decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
57) Matrícula 4798-21 (Departamento I Güer Aike) UF 21 piso 5, Zapiola
entre Fagnano y San Martín, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie:
43,81 m2. Adquirido en 2011. Actualmente titular la CSJN en el marco del
decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
58) Matrícula 4798-06 (Departamento I Güer Aike) UF 6 piso 2, Zapiola
entre Fagnano y San Martín, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie:
65,34 m2. Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del
decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
59) Matrícula 4798-03 (Departamento I Güer Aike) UF 3, piso 1, Zapiola
entre Fagnano y San Martín, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie:
38,78 m2. Adquirido en 2011. Actualmente titular la CSJN en el marco del
decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
60) Matrícula 956 (Departamento I Güer Aike) Alcorta 619, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 265 m2 50 m2. Adquirido en
2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
61) Matrícula 5877 (Departamento I Güer Aike) Monte Aymond 207, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 223,0375 m2. Adquirido en 2012.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
62) Matrícula 33.014 (Departamento I Güer Aike) Alte. Brown y Ciudad
del nombre de Jesús, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 510,40
m2. Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso
de la causa nro. 3017/2013/TO1.
63) Parte indivisa de la Matrícula 7806 (Departamento I Güer Aike)
Manzana 149 Solar de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 375
m2. Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso
de la causa nro. 3017/2013/TO1.
64) Parte indivisa de la Matrícula 4798-01 (Departamento I Güer Aike)
UF 1 piso subsuelo y planta baja, Zapiola entre Monseñor Fagnano y Av. San
Martín, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2011. Actualmente
titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
65) Parte indivisa de la Matrícula 5893 (Departamento I Güer Aike) Av.
Asturias al 600 y calle M. Manolo Lara, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.
Superficie: 28.438,7265 m2. Adquirido en 2011. Actualmente titular la CSJN en
el marco del decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
66) Matrícula 7876 (Departamento I Güer Aike) Urquiza 238, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 1.185,90 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
67) Matrícula 5200 (Departamento I Güer Aike) H. Yrigoyen 173, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 625 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
68) Matrícula 5136 (Departamento I Güer Aike) Alvear 330, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 312,50 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
69) Matrícula 9789 (Departamento I Güer Aike) Vélez Sársfield 530, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 625 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
70) Matrícula 29.830 (Departamento I Güer Aike) P. Moreno 116, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie: 592 m2. Adquirido en 2011.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
71) Matrícula 4798-16 (Departamento I Güer Aike) UF 16 piso 4, Zapiola
entre Fagnano y San Martín, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Superficie:
46,99 m2. Adquirido en 2011. Actualmente titular la CSJN en el marco del
decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
72) Matrícula 4090 (Departamento III Lago Argentino) Los Abedules
2834, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 600 m2. Adquirido en
2013. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
73) Parte indivisa (50%) de la Matrícula 7355 (Departamento III Lago
Argentino) Samuel Muñoz 322 -ex 368-, El Calafate, provincia de Santa Cruz.
Superficie: 499,80 m2. Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el
marco del decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
74) Matrícula 4707 (Departamento III Lago Argentino) Almirante Brown
1294, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 1.147,45 m2. Adquirido
en 2011. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
75) Parte indivisa (50%) de la Matrícula 7531 (Departamento III Lago
Argentino) Sorrosua 427 -ex 354-, El Calafate, provincia de Santa Cruz.
Superficie: 749,87 m2. Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el
marco del decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
76) Matrícula 7537 (Departamento III Lago Argentino) Río Santa Cruz
2189, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 1.484,01 m2. Adquirido
en 2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
77) Matrícula 9833 (Departamento III Lago Argentino) El Calafate,
provincia de Santa Cruz. Superficie: 630,93 m2. Adquirido en 2013.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
78) Matrícula 9119 (Departamento III Lago Argentino) Calle Rotondo y
340, El Calafate, provincia de Santa Cruz. Superficie: 18.709,39m2. Adquirido
en 2013. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
79) Matrícula 8337 (Departamento I Güer Aike) Córdoba 45, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Actualmente titular la CSJN en el marco del
decomiso de la causa nro. 3017/2013/TO1.
80) Matrícula 115, Presidente Carlos Pellegrini, Estancia Los Gurises,
Noroeste, Zona Bajo Caracoles, provincia de Santa Cruz. Superficie: 10,000has.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
81) Matrícula 56984/CÑ, Av. Del Libertador 3040, 3042, 3060, Olivos,
Vicente López, provincia de Buenos Aires. UC: 11,06m2. Adquirido en 2010.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
82) Matrícula 56984/CB, Av. Del Libertador 3040, 3042, 3060, Olivos,
Vicente López, provincia de Buenos Aires. UC: 12,00 m2. Adquirido en 2010.
Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la causa nro.
3017/2013/TO1.
83) Matrícula 56984/28, Av. Del Libertador 3040, 3042, 3060, Olivos,
Vicente López, provincia de Buenos Aires. UF 28. Superficie: 106,72 m2.
Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la
causa nro. 3017/2013/TO1.
84) Matrícula 56984/68, Av. Del Libertador 3040, 3042, 3060, Olivos,
Vicente López, provincia de Buenos Aires. UF 68. Superficie: 62,16 m2.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Adquirido en 2010. Actualmente titular la CSJN en el marco del decomiso de la
causa nro. 3017/2013/TO1.
B) De titularidad de Cristina Fernández de Kirchner:
1) Matrícula 5289 (Departamento III Lago Argentino) Av. 17 de
octubre 822, provincia de Santa Cruz. Superficie: 6001, 64 m2. Adquirido
en 2007 (cfr. el informe de titularidad sobre el dominio, obrante en la
página 169 de la versión digitalizada del cuerpo 19 de este incidente).
C) De titularidad de Austral Construcciones SA:
1) Matrícula 34.015 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2009.
2) Matrícula 34.016 (Departamento I Güer Aike) Río Gallegos,
provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2009.
D) De titularidad de Kank y Costilla SA:
1) Matrícula (03-6)33.169, Partida 10.404, Menéndez Belarmino,
Barrio Humberto Beghin 4383, provincia de Chubut. Adquirido en 1970.
2) Matrícula 13.153 (Departamento VI Deseado) Manzana 137,
Las Heras, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2005.
3) Matrícula 29.741 (Depto I Güer Aike) Manzana 633 A, parcela 1
-v, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido el 04 de marzo de
2004.
E) De titularidad de Loscalzo y Del Curto SRL:
1) Matrícula 9585 (Departamento I Güer Aike) Manzana 116 solar
A parcela 10, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 1996.
2) Matrícula 28.475 (Departamento I Güer Aike) Manzana 86
parcela 14-e, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2001.
F) De titularidad de Máximo Kirchner y Florencia Kirchner:
1) Matrícula 3817-01 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
2) Matrícula 3817-02 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
3) Matrícula 3817-03 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
4) Matrícula 3817-04 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
5) Matrícula 3817-05 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
6) Matrícula 3817-06 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
7) Matrícula 3817-07 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
8) Matrícula 3817-08 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
9) Matrícula 3817-09 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
10) Matrícula 3817-10 (Departamento I, Güer Aike) Mitre 535, Río
Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo
y Florencia Kirchner.
11) Matrícula 4220 (Departamento I, Güer Aike) 25 de Mayo 255,
Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en 2010. Cedido a
Máximo y Florencia Kirchner.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
12) Matrícula 14261 (Departamento I, Güer Aike) Presidente
Néstor Kirchner 490, Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Adquirido en
2006. Cedido a Máximo y Florencia Kirchner.
13) Matrícula 3627 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Adquirido en 2008. Cedido a Máximo y Florencia
Kirchner.
14) Matrícula 5282 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Cedido a Máximo y Florencia
Kirchner.
15) Matrícula 3044 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Adquirido en 2002, donde se emplaza el Complejo Hotel
Los Sauces. Cedido a Máximo y Florencia Kirchner. Se aclara que si bien
fue incorporado por Cristina E. Fernández en el año 2002, lo que adquirió
fue un terreno fiscal donde a partir de 2007 se construyó el Complejo
Hotel Los Sauces.
16) Matrícula 4391 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Adquirido en 2007, donde se emplaza el Complejo Hotel
Los Sauces. Cedido a Máximo y Florencia Kirchner.
17) Matrícula 5288 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Adquirido en 2007, donde se emplaza el Complejo Hotel
Los Sauces. Cedido a Máximo y Florencia Kirchner.
18) Matrícula 5076 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Adquirido en 2007. Superficie: 44.106 m2. Cedido a
Máximo y Florencia Kirchner.
19) Matrícula 5285 (Departamento III, Lago Argentino) Provincia
de Santa Cruz. Superficie: 87.046 m2. Adquirido en 2007. Cedido a
Máximo y Florencia Kirchner.
II. Concluida la tasación y afectación ordenada en el punto
anterior, para el eventual supuesto de que aquello no fuera suficiente
para afrontar el monto de decomiso fijado en esta causa, PROCÉDASE
A LA REALIZACIÓN DE LOS BIENES propiedad de Nelson Guillermo
Periotti, José Francisco López, Mauricio Collareda, Raúl Gilberto Pavesi
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL 2
CFP 5048/2016/TO1/39
y Raúl Osvaldo Daruich, en los términos volcados en el considerando II
de la presente resolución.
III. HACER SABER a la representación del Ministerio Público
Fiscal que conserva íntegramente la facultad de identificar, en el curso de
la ejecución, nuevos bienes susceptibles de realización, siempre que los
mismos satisfagan las condiciones y parámetros fijados por este Tribunal
en las sucesivas resoluciones dictadas en la materia.
IV. De conformidad con lo establecido en la Acordada nro.
22/2025 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, encomiéndese al
Sr. Secretario del Tribunal el registro de la nómina de bienes incluida el
punto dispositivo I en la “Base General de Datos de Bienes Secuestrados
y/o Decomisados en causas Penales de competencia de la Justicia
Nacional y Federal”.
V. A través del Sr. Director General a cargo de la Dirección de
Gestión Interna e Infraestructura de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, y en los términos establecidos en el “Reglamento de efectos
secuestrados y bienes decomisados en causas penales”, infórmese
acerca de lo aquí resuelto a los fines de que se determine si alguno de
ellos será afectado y asignado, por razones de un mejor servicio de
justicia, para el uso del Máximo Tribunal o del Consejo de la Magistratura
del Poder Judicial de la Nación (Acordada nro. 22/2025), dejándose
constancia de la postura de los aquí suscriptos que fuera volcada en
extenso en el considerando V de este decisorio como así también que los
numerados entre 51 y 84 del punto resolutivo I.A ya conforman el listado
de bienes oportunamente informado por el Tribunal Oral en lo Criminal
Federal nro. 4 en el marco de la causa nro. 3017/2013.
VI. Notifíquese a las partes de lo aquí dispuesto, y cúmplase con
lo dispuesto en los diversos puntos resolutivos como así también de
aquellas diligencias de previo pronunciamiento que fueron identificadas
en el considerando III.
Fecha de firma: 18/11/2025
Firmado por: RODRIGO GIMENEZ URIBURU, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JORGE LUCIANO GORINI, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: ANDRES FABIAN BASSO, JUEZ FEDERAL
Firmado por: TOMAS SANTIAGO CISNEROS, SECRETARIO DE CAMARA
#35582392#481211130#20251118184923348