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Tierras Ejidales

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UNIVERSIDAD DEL GOLFO DE

MÉXICO
CAMPUS SAN ANDRÉS TUXTLA

TIERRAS EJIDALES

RESUMEN
DERECHO AGRARIO
QUINTO SEMESTRE
GRUPO 501

PRESENTA
RAFAEL ÁNGEL CARMONA CARDOZA

CATEDRATICO
LIC. JOSÉ JAVIER SIXTEGA COBAXIN

SEPTIEMBRE 2025
Las Tierras Ejidales en el Derecho Agrario Mexicano: Relevancia y
Clasificación

Introducción: El Ejido como Pilar de la Revolución

El ejido, y las tierras que lo componen, representan la materialización de la promesa


de justicia social emanada de la Revolución Mexicana. Establecido en el
trascendental Artículo 27 de la Constitución Política de 1917, el régimen ejidal fue
concebido como una modalidad de propiedad social destinada a restituir las tierras
a los campesinos y comunidades despojadas durante el Porfiriato. Su estudio es
indispensable para el Derecho Agrario, ya que constituye una figura jurídica única
que se sitúa entre la propiedad pública y la privada, reflejando el compromiso
histórico del Estado mexicano con la distribución equitativa de la riqueza territorial.

Relevancia y Trascendencia en el Derecho Agrario

La relevancia del ejido en México es triple: histórica, social y económica.

Histórica y Social: El ejido puso fin al latifundismo y consolidó una estructura


agraria más plural. Más allá de ser un mero propietario de tierras, el ejido es una
persona moral de derecho social, cuya esencia radica en la colectividad y en el
vínculo inalienable que el campesino, conocido como ejidatario, guarda con la tierra.
Durante décadas, este régimen fue el motor de la política agraria, asegurando la
paz social mediante la satisfacción de la demanda de tierra.

Jurídica y Económica: El Derecho Agrario se configuró alrededor de la protección


y regulación de la propiedad social, creando instituciones especializadas (como la
Procuraduría Agraria y los Tribunales Agrarios). A pesar de la reforma de 1992, que
permitió al ejido elegir su destino y dotó de mayor seguridad jurídica a las parcelas,
las tierras ejidales siguen constituyendo cerca del 50% del territorio nacional. La
posibilidad de asociación, arrendamiento, o incluso la adopción del dominio pleno,
ha transformado al ejido en un actor económico flexible, trascendiendo su función
original de subsistencia para participar activamente en el mercado de tierras y la
economía agroindustrial.

Clasificación y Características de las Tierras Ejidales

La Ley Agraria vigente clasifica las tierras que conforman el ejido en tres tipos
fundamentales, cada uno con un régimen jurídico distinto en cuanto a su dominio,
uso y transmisión:

1. Tierras de Asentamiento Humano

Estas tierras son consideradas el área estrictamente necesaria para la vida


comunitaria. Incluyen el área donde se ubica la zona urbana del poblado (solares)
y la parcela escolar, la unidad deportiva, la parcela de la mujer y el área de servicios.
• Dominio: Pertenecen al ejido en su conjunto.
• Características: Son inalienables, imprescriptibles e inembargables. No
pueden ser objeto de apropiación individual ni de actos que impliquen su
transmisión fuera del núcleo ejidal. Los ejidatarios, no obstante, tienen
derecho a un solar (casa-habitación) que les es asignado.

2. Tierras de Uso Común

Son las extensiones que constituyen el sustento económico fundamental de la vida


del ejido. Se destinan al beneficio de todos los ejidatarios y, generalmente, a
actividades productivas colectivas como la ganadería, el aprovechamiento forestal
o el uso agropecuario no parcelado.

• Dominio: Pertenecen al ejido. La asamblea es la encargada de


administrarlas y reglamentar su uso.
• Características: Son inalienables, imprescriptibles e inembargables. Su
aprovechamiento puede ser individual o colectivo, siempre sujeto a lo que
determine la Asamblea Ejidal. La ley exige que exista un reglamento interno
para su adecuada explotación.

3. Tierras Parceladas

Estas son las superficies que han sido delimitadas por la Asamblea Ejidal y
adjudicadas individualmente a cada ejidatario. Son el principal espacio de
explotación agropecuaria individual.

• Dominio: El ejidatario posee un derecho de uso y usufructo sobre la parcela,


acreditado mediante el Certificado Parcelario.
• Características: A diferencia de las anteriores, son el tipo de tierra ejidal con
mayor flexibilidad jurídica. El ejidatario puede decidir su explotación,
arrendarla, o incluso enajenarla dentro del núcleo ejidal. Más relevante aún,
el ejidatario, mediante el procedimiento de adopción de dominio pleno
(trámite ante el Registro Agrario Nacional, conocido como PROCEDE o
FANAR), puede convertir su parcela en propiedad privada, permitiendo su
venta o hipoteca a terceros, lo que subraya la trascendencia de la reforma de
1992.

Conclusión

El régimen de propiedad ejidal es la columna vertebral del Derecho Agrario


mexicano y un testimonio vivo de la historia nacional. Su clasificación en Tierras de
Asentamiento Humano, Uso Común y Parceladas refleja la intención del legislador
de equilibrar la necesidad de la protección colectiva de la comunidad con la libertad
de explotación individual del ejidatario. La trascendencia del ejido radica en su
capacidad de adaptación: de ser una figura estática y socialmente restrictiva, se ha
transformado en un mecanismo dinámico que, respetando su origen social, permite
a los campesinos participar plenamente en las dinámicas económicas

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