PRINCIPIO DE
BUENA FE
PAHOLA CHAPARRO TUNJANO
HEIDY CAROLINA CUECA PARRA
ANDREA GARCÍA DEREIX
EDSON JOAO MESA BARRIOS
BUENA FE
Es un principio expresamente establecido por la Carta Política en su artículo 83:
(i) las actuaciones de los particulares y de las autoridades públicas deben estar
gobernadas por el principio de buena fe y;
(ii) ella se presume en las actuaciones que los particulares adelanten ante las
autoridades públicas, es decir en las relaciones jurídico administrativas y
adicionalmente es un principio que irradia a todo el ordenamiento jurídico
EN SENTIDO GENERAL
Corte Constitucional en la sentencia C-131 de 2004
Honestidad
Confianza
Credibilidad
Autoridades
públicas y
particulares
Rectitud
Decoro
BUENA FE
Que el principio de la buena fe tenga un claro fundamento constitucional, es de gran
trascendencia en el área del derecho público.
De un lado, por cuanto permite su aplicación directa y no subsidiaria en el espectro de las
actuaciones administrativas y
Por cuanto contribuye a establecer límites claros al poder del Estado, buscando impedir el
ejercicio arbitrario de las competencias públicas, y a humanizar las relaciones que surgen
entre la Administración y los administrados.
obrar con lealtad, rectitud
Simple
y honestidad
Buena fe
Error o equivocación que
Cualificada o exenta de cualquier persona
toda culpa prudente y diligente lo
hubiese cometido
Buena fe cualificada o exenta de
culpa
exige dos elementos:
Objetivo: que exige tener la seguridad en el
Subjetivo: que consiste en obrar actuar, la cual solo puede ser resultado de la
con lealtad y honestidad realización actuaciones positivas
encaminadas a consolidar dicha certeza
DOCTRINA DE LA JURISDICCIÓN
ADMINISTRATIVA
El principio de buena fe en el Derecho Administrativo, significa que los poderes públicos no
pueden defraudar la legítima confianza que los ciudadanos aprecian objetivamente en su
actuación; de manera que el ciudadano puede confiar en la Administración y a su vez ésta
puede confiar en el ciudadano; confianza que en todo caso, debe desprenderse de signos
externos, objetivos, inequívocos, que induzcan racionalmente al administrado a confiar en la
apariencia de legalidad de una actuación administrativa concreta. COLOMBIA. CONSEJO
DE ESTADO. Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, 02 de marzo de
2000. CP. Nicolás Pájaro Peñaranda
Conclusiones
#1 #2 #3
El principio de la buena fe encuentra su En el campo de las relaciones administrado- El principio de buena fe procesal también se le
sustento en la Constitución Política de administración, el principio de la buena fe denomina principio de moralidad del derecho
procesal.
Colombia, en su artículo 83, que establece juega un papel señalado no solo en el
que las actuaciones de los particulares y de ámbito del ejercicio de los derechos y La buena fe procesal consta de no actuar
las autoridades públicas deben ceñirse al potestades, sino en el de la constitución de contradictoriamente con la finalidad esencial del
principio de la buena fe, el cual, según la proceso, esta busca la verdad en aras de aplicar el
las relaciones y en el cumplimiento de los
derecho, dar solución a una situación problemática y
jurisprudencia constitucional, se entiende deberes; comporta la necesidad de una asegurar la paz social.
como un imperativo de honestidad, conducta leal, honesta; aquella conducta
confianza, rectitud, decoro y credibilidad que que, según la estimación de la gente, puede De manera que el principio de la buena fe
acompaña la palabra comprometida, se contractual es de carácter objetivo e impone,
esperarse de una persona. fundamentalmente, a las partes respetar en su
presume en todas las actuaciones y se erige
esencia lo pactado, cumplir las obligaciones
en pilar fundamental del sistema jurídico. Y El principio constitucional de la buena fe
derivadas del acuerdo, perseverar la ejecución de lo
que se constituye en un límite a la actuación aparece como un límite a la actuación no convenido, observar cabalmente el deber de
estatal y de los particulares. solo estatal sino también de los particulares informar a la otra parte