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Romano Iii

Este documento resume los conceptos clave del derecho romano relacionados con los contratos verbales. Explica que había diferentes tipos de contratos verbales en el derecho romano, incluyendo el nexum, la sponsion, la dictio dotis y la stipulatio. Describe las características de cada uno de estos contratos verbales y también menciona algunos tipos de estipulaciones o promesas accesorias como la adstipulatio y la adpromissio. El documento proporciona una introducción general a los elementos fundamentales de los contratos verbales en el

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Romano Iii

Este documento resume los conceptos clave del derecho romano relacionados con los contratos verbales. Explica que había diferentes tipos de contratos verbales en el derecho romano, incluyendo el nexum, la sponsion, la dictio dotis y la stipulatio. Describe las características de cada uno de estos contratos verbales y también menciona algunos tipos de estipulaciones o promesas accesorias como la adstipulatio y la adpromissio. El documento proporciona una introducción general a los elementos fundamentales de los contratos verbales en el

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Abg. (Esp.) José A.

Requena Alvarez
Sep – 2018
Derecho Romano III
Tema 1

La Idea de Contrato en el Pensamiento Romano. Introducción. Roma logró, a través


de muchos siglos de ejercicio, un alto grado de perfección en la teoría de las
obligaciones, esto hizo que otros pueblos aplicaran estas mismas reglas en sus
relaciones comerciales entre dos personas o entre un individuo y un grupo de personas.
Estas ideas todavía están siendo utilizadas en las legislaciones modernas después de
más de veinte siglos de haber sido creadas.
Las institutas de Justiniano definían a la obligación, como: "un lazo de derecho que nos
sujeta a la necesidad de pagar alguna cosa conforme al derecho de nuestra ciudad".
Para que exista la obligación son necesarios tres elementos esenciales, son estos: el
sujeto activo o acreedor, un sujeto pasivo o deudor y un objeto de obligación
El objeto de la obligación consiste en un acto que el deudor debe efectuar
en provecho del acreedor, estos actos pueden ser: dare (dar), prestare
(prestar) y facere (hacer o también abstenerse de hacer algo)

Para que exista acuerdo entre las partes debe existir una convención.

Convención es cuando dos o más personas se ponen de acuerdo respecto a


un objeto determinado. El derecho natural reconocía que si el objeto de la
convención era lícito, entonces el que se comprometía libremente estaba
obligado a cumplir, sin embargo el derecho romano no admitió nunca este
concepto de manera absoluta y el simple acuerdo de voluntades entre las
personas no daba carácter de obligatoriedad a la convención.

De ahí, de las convenciones que crean derechos es que en Roma nacieron y


se desarrollaron los contratos, con sus diferentes divisiones y efectos.
Los juristas romanos no construyeron una teoría del contrato, como
tampoco lo hicieron del negocio jurídico, del cual el contrato no es más que
una especie, por lo cual no puede encontrarse en sus obras una exposición
sistemática sobre los elementos del contrato, pero la doctrina jurídica
contemporánea tomando como base las soluciones concretas que se
encuentran en el Corpus Iuris Civilis ha podido señalar tales elementos,
particularmente con referencia a la estipulación, clasificándolos en
Esenciales, Naturales y Accidentales.

Esenciales, son aquellos sin cuya concurrencia el contrato no puede


concebirse ni llegar a existir, motivo por el cual se les llama también,
requisitos del contrato. Si alguno de estos falta, el contrato no tendría
existencia legal, puesto que como su propio nombre lo indica, ellos son de la
esencia del acto.
Naturales son, en cambio, aquellos otros que, aunque acompañando
normalmente a un contrato y contribuyendo en consecuencia a
caracterizarlo, pueden ser excluidos por los contrayentes mediante una
cláusula expresa. Tal sería, en la compraventa, la responsabilidad del
vendedor por la evicción o por los vicios ocultos de la cosa vendida, que se
considera implícitamente comprendida en el contrato, mientras las partes
no dispongan lo contrario. Como se trata de un elemento que no es de
esencia sino de la naturaleza del contrato, puede ser excluido por una
manifestación de voluntad expresa de las partes.

El contrato de compraventa no deja de ser tal por el hecho de que el


vendedor no quede obligado a garantizar al comprador contra la evicción o
los vicios redhibitorios de la cosa vendida.
Elementos accidentales, por último, son aquellos que dependen única y
exclusivamente de la voluntad de los otorgantes, quienes pueden incluirlos
para modificar los efectos naturales del contrato. Se les llama también
modalidades y, aunque pueden ser muy variados, los más frecuentes son la
condición, el plazo o término y el cargo o modus.

Entre los elementos esenciales pueden distinguirse, a su vez, los que lo son
a todos los contratos, como la Capacidad y el Consentimiento de las
partes, el Objeto y la Causa, de aquellos otros que solo se exigen para
determinados contratos, como serían las palabras sacramentales en la
Sponsio, las inscripciones en el contrato Litteris, la Datio en el mutuo, la
gratuidad en el mandato, y otros
CONTRATOS A FAVOR DE TERCEROS: el Derecho romano sancionó la
nulidad de la stipulatio alteri , que comprendía tanto el contrato a favor de
tercero como la representación, y sólo de forma tardía admitió algunas
excepciones a esta regla general.

Principio de Relatividad Contractual. la doctrina la que, respaldada por una


jurisprudencia constante, se encargó, primero, de generalizar la validez de la
figura y, después, de construir el régimen jurídico de una institución que será
presentada como una excepción al principio de relatividad contractual.

Contrato de Seguros: Los vestigios del Seguro de Vida se encuentran en


antiguas civilizaciones, tal como Roma, donde era acostumbrado por las
asociaciones religiosas,
religiosas colectar y distribuir fondos entre sus miembros en
caso de muerte de uno de ellos.

Con el crecimiento del comercio durante la Edad Media tanto en Europa como


en el Cercano Oriente, se hizo necesario garantizar la solvencia financiera en
caso que ocurriese un desastre de navegación.
navegación “PACTOS”
TEMA 2. CONTRATOS VERBALES
CONTRATO VERBIS Y LITTERIS. La obligación consta de una relación entre
dos personas, de las cuales una, el acreedor, puede exigir de la otra, el
deudor, una prestación determinada apreciable en dinero. Un contrato es una
clase de convención, que no busca modificar o extinguir un derecho, sino
crearlo.
Los Verbis o verbales, los cuales estaban acompañados de palabras solemnes,
Los contratos Litteris, o literales, que exigían menciones escritas,
Los contratos En Re, que son imperfectos, solo lo son cuando se le ha
entregado una cosa u objeto al deudor. Este puede ser: el Mutuum o préstamo
de consumo, el Comodato o préstamo de uso, el Depósito y la Prenda.
Los contratos formados Solo Consensus, donde solo existe el acuerdo entre
las partes. Estos son: la venta, la sociedad, el mandato y el arrendamiento.
Toda convención que no figure en esta enumeración, no es un contrato, pues
no produce la obligatoriedad civil de las partes.
TIPOS DE CONTRATOS VERBALES:
EL NEXUM se realzaba mediante el cobre y la balanza (per cu libram), pues los
romanos de ese tiempo no conocían del acuñamiento de las monedas.
Este sistema funcionaba pesando la cantidad del metal en una balanza sostenida por un
"Libripens" (se llamaba así el funcionario que tenia a su cargo el empleo de la balanza
que servía para pesar el metal que en determinados actos jurídicos, como la mancipatio
y el nexum, entregaba una de la partes a la otra en concepto de pago). quien quizás era
alguna autoridad religiosa, en presencia de cinco testigos, ciudadanos púberes romanos.

Luego de la aparición de la moneda de plata, se hizo innecesario este sistema, pues la


moneda llevaba intrínsecamente su valor impreso.
El sistema del cobre y la balanza solo fue usado luego en forma simbólica, unida a esta
solemnidad iba unida una declaración del deudor, o nuncupatio, que fijaba la naturaleza
del acto y contenía una damnatio, que era el equivalente a una verdadera condena y que
utilizaba al manus infectio (Era la facultad que tenía el acreedor de aprehender a su
deudor, confeso o juzgado.)
SPONSIO: consistía en una pregunta del acreedor seguida por una respuesta del
deudor por medio de verbo, " Spondere","Spondeme", "Spondro". Aunque es difícil
saber en que consistía y cual fue el origen del Sponsio antiguo, parece que tuvo un
carácter religioso sobre el altar de Hércules.

IUS IURANDUM LIBERTI: Juramento (tipo de contrato verbis) que solía prestar el
liberto antes de la manumisión y que renovaba después, al engendrar el primero
solamente una obligación de tipo religioso y no civil. En tiempos de Justiniano cayó en
desuso. Juramento de los libertos​: se empleó únicamente para hacer cumplir al liberto
manumitido su promesa de prestar servicios a su amo, el amo podía obligar al esclavo
que iba a manumitir a que le prometiera prestarle sus servicios una vez libre. Esta
promesa no tenía ninguna fuerza jurídica. Fue así como el amo podía obligar a ese
esclavo a renovar su juramento una vez manumitido.
DICTIO DOTIS: Promesa de dote hecha por una stipulatio, es decir, hecha por medio
de palabras solemnes sin petición previa a través del cual el pater familias aseguraba al
futuro marido que constituiría una dote; esta declaración podía hacerla una mujer sui
iuris si tenía la autorización de su tutor. 
Características:
•Unilateral
•Oral
•Presencia de las partes
•Unidad de acto.

STIPULATIO: En derecho romano, (la estipulación) consiste en una pregunta que es


formulada por el estipulante a otra persona, la cual contesta congruentemente
quedando obligada por su promesa, es decir, el estipulante se hace acreedor mientras
que el promitente se vuelve deudor.
ESTIPULACIONES O PROMESAS ACCESORIAS
ADSTIPULATIO: es un acreedor accesorio que, en calidad de acreedor (secundario)
ha estipulado del deudor la misma obligación que éste contrajo de estipulante principal.
Se puede formar inmediatamente después del principal o transcurrido ya un tiempo
considerablemente largo.

ADPROMISSIO: es aquel en calidad de contratista accesorio se encarga de garantizar


al acreedor el cumplimiento de la deuda de un sponsor en caso tal que este no tenga la
solvencia suficiente para llevar a término el contrato.

La “adprimissio” se dividió en tres formas a lo largo de su evolución en el derecho


romano, en los comienzos se constituía por medio de la “sponsio” en donde la forma
accesoria de este tipo de contrato se denominaba “sponsor accesorio” (6)

Dado que este tipo de “adpromissio” era solamente accesible para los ciudadanos, fue
creada entonces otra forma accesoria denominada “ fidepromissio” en la cual podían
participar también los extranjeros.

Tanto la “sponsor accesoria” como la “fidepromissio” eran verdaderos deudores


personales pero accesorios y se consideraban como mandatarios del deudor principal.
(caución o fianza)
TEMA 3 CONTRATOS LITERALES
El contrato litteris se basaba en menciones especiales, escritas por un acreedor en un
registro doméstico, el cual era llamado Codex y se denominaban nomina transcriptia, estos
contratos únicamente podrían ser realizados por medio de la escritura.
Este tipo de contratos se exigían como prueba ad provationem y también como
solemnidad, ad solmnitatem la cual era esencial para la existencia y validez de este tipo
de contrato.

Esta categoría fue retomada por Justiniano ya que esta había desaparecido en la práctica
jurídica del siglo IV, Justiniano afirmaba que “en otro tiempo se contraía por escrito una
obligación, que se decía era hecha por asientos de cuentas, las que no están hoy en uso”

Justiniano la utilizo para “designar eventos en los cuales una persona manifestaba
mediante escrito, que había recibido una suma de dinero, y no había querellado la no
entrega del dinero, pues dispuso que no pudiendo hacerlo luego de vencido el término la
persona quedaba obligada por lo escrito”
La obligatio litteris se funda en, las anotaciones que hace el paterfamilias en su
libro de cuentas, tal como lo hacen los comerciantes actualmente, éste, llevaba
un libro contable (codex accepti et expensi) donde anotaba los ingresos y
salidas derivados de negocios contraídos con otras personas. Ingresos y salidas
figuran, respectivamente, bajo las rúbricas del accepta (entradas o ingresos) y
expensa (salidas).

LA TRANSCRIPTIO:
a)    A re in personam: Implica la trasformación en obligación literal de una
obligatio proveniente de causa distinta: Esto ocurría cuando ya existía otro
negocio; ejemplo una compraventa, por la cual debes dinero. En este caso, yo
hago figurar en la accepti página, de manera ficticia, que tú me has pagado esa
suma; pero al mismo tiempo la anoto en la expensi pagina, como dinero entregado
a ti. En virtud de dicha expensilatio (obligación literal ejecutable), se produce
una novación objetiva, por cuanto se ha transformado la primera obligación, de
naturaleza consensual, en una obligación, que a partir de ahora es literal.
b)    A persona in personam: Se verifica para sustituir un deudor por otro
nuevo. Así, si Ticio me debe 100, pero Sempronio, a su vez, le debe 100 a
Ticio, hago la anotación de tal modo que, dejo de ser acreedor de Ticio,
anotando en la accepti página “he recibido de Ticio” (acceptilatio ficticia).
Pero al mismo tiempo, habiendo delegado Ticio su deuda en Sempronio, lo
hago figurar ahora como deudor mío, anotando en la expensi página:
“Entregado a Sempronio por 100”. De este modo, las antiguas obligaciones
quedan novadas (en esta ocasión por novación subjetiva), de tal modo que la
doble operación se ha simplificado: sólo queda la obligación de Sempronio
hacia mí, por 100.
EXPENSILATIO: la primera figura propia del ius civile es la expensilatio o
nomen transcripticium, que solo se comprende teniendo en cuenta la vida
económica de finales de la Republica en que el paterfamilias mantenía un
circulo de relaciones económicas, con un número restringido de personas,
para una correcta administración de las relaciones económicas. llevar una
rigurosa contabilidad
CHYROGRAPHA: Es un documento solemne que está al poder del acreedor,
que consiste en atestiguar el negocio celebrado por las partes, en donde el
deudor se compromete a pagar una cantidad determinada.

Solo suscrito por el deudor pero el documento queda en poder del acreedor.
Versa sobre sumas determinadas de dinero sujetas a plazo no a condición, es
lo que equivale hoy en día a los títulos valores (cheque, pagaré, letra de
cambio, etc).

Los quirógrafos sirvieron como medios documentales del contrato mutuo, la


deuda testimoniada tenía un plazo de pago de cinco años.

La chynographa podía ser extinta por medio del deudor si solicitaba nulidad
del contrato por ausencia de causa.
SYNAGRAPHA: era un documento redactado por duplicado firmado por
testigos y por ambas partes, en el cual el deudor reconocía la deuda a favor
del acreedor, quedando un ejemplar en manos del deudor y otro en manos del
acreedor, que servía de medio de prueba. Él síngrafo es “dispositivo”, puesto
que el propio documento se erige en causa de la obligación, importando poco
que exista o no la deuda.

Requiere la presencia de dos partes por cuanto supone trascripción o


redacción escrita hecha conjuntamente, esto es, con la participación activa de
ambos contratantes.
La syngrapha pronto comenzó a disponer de un valor jurídico propio, más allá
del simple valor probatorio, cuando su presentación ante los tribunales, era
obligada para la eficaz tutela procesal del negocio jurídico, registrado por
escrito en aquélla.
Tema 4
CONTRATOS REALES
Los contratos reales son aquéllos que para su perfección necesitan dos
elementos: la entrega de la cosa (datio rei) y el acuerdo de las partes
(conventio), que versa sobre la finalidad de la entrega y va dirigido,
fundamentalmente, a crear una obligación de restitución a cargo del
que la recibe. Si alguno de estos dos elementos falla, el vínculo
obligatorio no surge: si no había acuerdo no había contrato, y si faltaba
entrega el acuerdo era nulo.
El Derecho romano conoció cuatro contratos reales, mentados en las
Instituciones de Justiniano (3, 14): Mutuo (mutuum), comodato
(commodatum), depósito (depositum) y prenda (pignus)
El Mutuum.
Mutuum Se formo en Re,
Re por la tradición. Era trasladar una propiedad
o cierta suma de dinero al prestatario (entrega de algo al deudor)

El Comodato.
Comodato El prestar una cosa a un amigo. El comodato o préstamo de
uso. Es un contrato sin alagmatico imperfecto en virtud en el cual una
persona (comodante) entrega a otra persona que en este caso sería el
comodatario. Una cosa para que la use en forma gratuita. Se trata de un
préstamo de uso, pueden ser objeto de este contrato las cosas muebles o
inmuebles

El Depósito.
Depósito Es depositar una cosa de valor en la casa del acreedor.

El Pignus.
Pignus Es el contrato de prenda.
DEPÓSITO: es un contrato real, nominado, sinalagmático imperfecto y
de buena fe, por el cual una persona llamada depositante, entrega una
cosa mueble a otra, llamada depositario, quien se obliga a conservarla
gratuitamente sin usarla y a devolverla al primer requerimiento.

Depósito necesario El depósito regular toma el nombre de necesario


cuando lo hace una persona forzada por una catástrofe como un
naufragio, incendio u otra calamidad.

El depositante no tiene la ocasión de elegir al depositario, se ve forzado


a entregar sus cosas a cualquier persona. Debido a la forma y
oportunidad especiales en que se celebra, el depositario responde hasta
la culpa leve; pero su culpa se aprecia en concreto, debiendo cuidar la
cosa en depósito como cuida sus propias cosas.
PIGNUS o Prenda es un contrato real, nominado, sinalagmático imperfecto,
accesorio y de buena fe, en virtud del cual una persona entrega a un
acreedor una cosa mueble para garantizar el cumplimiento de una obligación
principal. La persona que entrega la cosa en prenda se llama constituyente
y quien la recibe, acreedor prendario.

Su origen estuvo en la enajenación con fiducia, que luego derivo en el


pignus. Al crearse la hipoteca, esta se distingue de la prenda en el
desplazamiento de la cosa: en la prenda el constituyente entrega la cosa al
acreedor, en cambio en la hipoteca no.

Sin embargo, también se permite la prenda sin desplazamiento, en que la


cosa mueble permanece en manos del deudor.
TEMA 5
LOS CONTRATOS CONSENSUALES.

La más antigua de las cuatro operaciones conocidas, La Venta es


seguramente la primera.
Mientras no fue conocida la moneda, el cambio era practicado al contado.
Luego del descubrimiento del acuñamiento de las monedas, la venta
sustituye al cambio.
La estipulación les facilito a las partes el medio de hacer la venta de un
modo distinto que al contado.
Las obligaciones de las partes se resumían en que existía entre ellos una
doble transacción, donde uno se comprometía a entregar una cosa a
cambio de que la otra parte pagara un precio en dinero.
La COMPRAVENTA romana es un contrato mediante el cual una persona,
denominada vendedor, hace entrega de una cosa a otra persona,
denominada comprador a cambio de un precio.

El contrato de compraventa se configura como un contrato consensual,


pues requiere del consentimiento de ambas partes; así como un contrato
perfectamente sinalagmático, dado que genera obligaciones recíprocas
para ambos contratantes, asumiendo el vendedor la obligación de entregar
la cosa y el comprador de pagar su precio.

Originalmente, la compraventa se configuraba como un trueque o permuta,


esto es, el intercambio de cosa por cosa.
Arrendamiento: En Derecho romano, la locación-conducción (locatio
conductio) o arrendamiento es un contrato consensual oneroso en virtud
del cual una persona denominada arrendador (locator) entrega
temporalmente a otra persona llamada arrendatario (conductor) una cosa
para su uso o una obra a cambio de una cantidad (merces).

Sociedad: La sociedad romana. La población de Roma se estructuraba


según la riqueza y los derechos legales. Había hombres libres
(ciudadanos, libertos y clientes) y esclavos. ... Los patricios eran los
descendientes de los fundadores de Roma y se agrupaban en gentes,
familias con un antepasado común
Dentro de esta sociedad existían los hombres libres (de diferentes tipos),
los esclavos, los libertos y los clientes. Los patricios y los plebeyos
pertenecían a grupos sociales distintos con derechos diferentes. Los
patricios eran los descendientes de los fundadores de Roma.
Mandato: El término mandato (mandatum) deriva de mandare, de manum
dare, que significa literalmente confiar una cosa a otro, y más ampliamente
dar un encargo o una orden a otro.

Manum dare alude a la fidelidad amistosa que entraña el "dar la mano", en


el sentido figurado de transmitir el propio poder como prolongación de su
personalidad jurídica; manum dare, de donde deriva el nombre de nuestro
mandato, no significa otra cosa que entregar nuestra confianza a otro, ya
que según la leyenda, la diosa Fides habitaba en el cuenco de la mano.

Características del mandato:


+ Es un contrato consensual, (expreso o tácito).
+ La buena fe: ("confianza" existente entre mandante y mandatario).
+ Es bilateral imperfecto. (mandatario, eventualmente podían también surgir
para el mandante).
+ Es esencialmente gratuito
TEMA 6
CONTRATOS INNOMINADOS Y CUASICONTRATOS

CONTRATOS INNOMINADOS.
Aquellos contratos que no son objeto de ninguna reglamentación legal
bajo especial denominación. Se regirán por las reglas generales de los
contratos, por las estipulaciones de las partes y en los casos en que fueren
omisas, por las disposiciones del contrato con el que tengan más analogía
de los reconocidos por la Ley.

Es la convención que se hace obligatoria y se transforma en contrato


cuando una de las partes cumple con su prestación, a partir de este
momento queda obligado a cumplir con la suya.
Las cuatro figuras genéricas de los contratos innominados:
Do ut des: El caso típico de este contrato era la permuta.
FACIO UT DES
En este grupo de contratos encontramos que una persona se declaraba
dispuesta a prestar ciertos servicios, a cambio de que otra le prometiera
algún objeto, que no era dinero
DO UT FACIAS
Este grupo de contratos es, en realidad igual que el caso anterior,
únicamente que la situación jurídica se observaba ahora desde el puntos
de vista de la parte que prometía algún objeto.
FACIO UT FACIAS
El convenio respectivo de intercambio de servicios no producía acción por
simple acuerdo de voluntades, sino únicamente cuando una de las partes
cumplía con lo pactado
LOS CUASICONTRATOS
En el derecho romano existían otros hechos generadores de obligaciones
aparte de los contratos y de los delitos, a este tipo de obligaciones como
tenían por fuente un hecho lícito se les aplicaba reglas contractuales, como
si fueran contratos («cuasi ex contrato»), con la vulgarización del latín se
suprimió la ex, quedando como cuasicontrato.

Los cuasicontratos son llamados también contratos presuntos.


Entre los principales cuasicontratos reconocidos en el Derecho Romano
tenemos:
Gestión de negocios. En virtud del cual una persona oficiosamente
administra los negocios ajenos, sin haber sido encargada para ello.
Pago de lo indebido. Se considera un cuasicontrato, por cuanto existe el
hecho lícito, voluntario, del que paga y que genera la obligación de restituir lo
indebidamente percibido, por parte del que recibe dicho pago.
Enriquecimiento sin causa. Existe cuando una persona aumenta su patrimonio
sin causa legítima que lo justifique.
Tutela y Cúratela. Toda vez que el tutor o curador aceptan el ejercicio de
estos cargos existe un hecho lícito puramente voluntario que crea
obligaciones para si mismos, y pueden resultar también obligaciones para
terceros y aun para los tutelados y curatelados, sin que exista un contrato
que los haya creado.

Indivisión. El hecho de que existan varios herederos de un solo patrimonio


que han aceptado la herencia, provoca una situación de indivisión, esto la
considera un caso de cuasicontrato y trae las siguientes obligaciones:
Partir la herencia.
Pagar las deudas del de cujus.

Adquisición de la herencia. Por cuanto el que adquiere la herencia por el


solo hecho de adquirirla crea obligaciones para si mismo.

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