Carl Gustav Jung 1875-
1961.Suiza.
Carl Gustav Jung. Antecedentes
El padre de Jung,familiares
Johann Paul Jung, fue pastor de la
Iglesia reformada suiza y su madre, Emilie Preiswerk
Jung, era hija de un teólogo.
Ocho de los tíos maternos de Jung y dos de sus tíos
paternos eran pastores, de modo que tanto la religión
como la medicina predominaban en su linaje.
En la familia de la madre de Jung había una tradición
de espiritismo y misticismo y su abuelo materno,
Samuel Preiswerk, creía en el ocultismo y hablaba
con frecuencia con los muertos.
Jung: gustos e intereses
Entre sus aficiones estaban el tallado de madera y
piedra y la navegación a vela en el Lago de
Constanza.
También le interesaba mucho la alquimia, la
arqueología, el gnosticismo, las filosofías orientales,
la historia, la religión, la mitología y la etnología
Antecedentes profesionales y practica
medica
Después de acabar la carrera de medicina en la
Universidad de Basilea en 1900, Jung empezó a trabajar
como asistente psiquiátrico de Eugene Bleuler en el
hospital de salud mental Burghöltzli de Zúrich,
posiblemente el hospital clínico con más prestigio del
mundo en aquella época.
En el periodo de 1902-1903, Jung estudió seis meses en
París con Pierre Janet, sucesor de Charcot.
Cuando volvió a Suiza en 1903, se casó con Emma
Rauschenbach, una sofisticada joven suiza de familia
rica. Dos años más tarde, junto con sus tareas en el
hospital, empezó a ejercer como profesor en la
Jung y su relación con Freud
Jung había leído La interpretación de los sueños de
Freud poco después de su publicación, pero no lo
impresionó mucho.
Cuando volvió a leer el libro pocos años después,
conocía mejor las ideas de Freud y deseaba interpretar
sus propios sueños.
En 1906, Jung y Freud iniciaron una correspondencia
periódica. Al año siguiente, Freud invitó a Carl y Emma
Jung a Viena. Al conocerse, ambos hombres sintieron un
profundo respeto y afecto mutuos.
Jung: su autoanálisis e interpretación de
los sueños
Durante los años que siguieron a la ruptura con Freud, Jung
vivió un periodo de soledad y autoanálisis.
Desde diciembre de 1913 hasta 1917, sufrió la experiencia
más profunda y peligrosa de su vida, un viaje a las
profundidades de su propia psique inconsciente.
Empezó su búsqueda de sí mismo como consecuencia de la
ruptura con su padre espiritual, Freud.
Aunque la introspección de Jung fue peligrosa y dolorosa,
también fue necesaria y fructífera. Al utilizar la interpretación
de los sueños y la imaginación activa para conducirse a su
profunda aventura, Jung pudo desarrollar su excepcional teoría
Método de Jung para la interpretación de los sueño
Durante este periodo anotaba el contenido de sus
sueños, los ilustraba, se contaba historias a sí mismo y
luego las seguía hasta donde lo llevaran. Todos estos
procesos le permitieron conocer su inconsciente
personal.
Al profundizar en su método llegó a encontrar los
contenidos del inconsciente colectivo : los arquetipos.
Oía a su ánima que le hablaba con una voz clara
femenina; descubrió su sombra , la parte maligna de su
personalidad, habló con los arquetipos del anciano sabio
y la gran madre y, por último, cuando se acercaba el
final de su viaje, llegó a una especie de renacimiento
Inconsciente colectivo.
Jung, igual que Freud, basó su teoría de la
personalidad en el supuesto de que la mente o psique
tiene un nivel consciente y un nivel inconsciente.
A diferencia de Freud, sin embargo, Jung afirmó
enérgicamente que la parte más importante del
inconsciente no nace de las experiencias personales
de cada individuo sino del pasado remoto de la
existencia humana, un concepto que Jung denominó el
inconsciente colectivo .
Los contenidos del inconsciente colectivo
Los contenidos físicos del inconsciente colectivo se heredan y
pasan de generación en generación en forma de potencial
psíquico.
Las experiencias de los antepasados remotos con conceptos
universales como Dios, la madre, el agua, la tierra, etc., se han
transmitido a lo largo de generaciones, de modo que los
individuos de todas las latitudes y épocas están influidos por las
experiencias de sus antepasados primitivos.
Por tanto, los contenidos del inconsciente colectivo son más o
menos los mismos para los individuos de todas las culturas.
El inconsciente colectivo es también el origen de diversos
mitos, leyendas y creencias religiosas de la humanidad.
Además genera los “grandes sueños”, sueños con un
significado que va más allá del individuo que sueña y que
tienen relevancia para las personas de cualquier época y
lugar.
El inconsciente colectivo: una tendencia innata a
reaccionar de acuerdo a su herencia biológica
El inconsciente colectivo la tendencia innata de los
humanos a reaccionar de una manera determinada cada
vez que sus experiencias estimulan una reacción que
forma parte de la herencia biológica
Por ejemplo, una joven madre podría tener
inesperadamente una reacción de amor y ternura hacia su
hijo recién nacido, aunque anteriormente tuviera
sentimientos negativos o neutrales hacia el feto.
La tendencia a esta reacción es parte del potencial innato
o heredado de la mujer pero requiere una experiencia
Predisposiciones de origen biológico.
Los humanos, como otros animales, vienen al mundo con
una predisposición genética a actuar o reaccionar de
cierta manera si sus experiencias reales se aproximan a
estas predisposiciones de origen biológico.
Por ejemplo, un hombre que se enamora a primera vista
podría quedar enormemente sorprendido y perplejo por
sus propias reacciones. La persona amada puede no
parecerse a su ideal consciente de mujer y, pese a ello,
algo dentro de él le haría sentirse atraído por ella.
Jung sugeriría que el inconsciente colectivo del hombre
contenía impresiones de origen biológico sobre la mujer y
que estas impresiones se activaron cuando vio por
¿Cuántas predisposiciones de origen biológico tienen
los humanos? Según Jung, existen tantas tendencias
heredadas como situaciones en la vida.
Las incontables repeticiones de estas situaciones han
hecho que lleguen a formar parte de la constitución
biológica humana.
Al principio son “formas sin contenido, que representan
solo la posibilidad de que se produzca un cierto tipo de
percepción y acto”.
Conforme se repiten, estas formas empiezan a generar
Los arquetipos
Los arquetipos son imágenes arcaicas que tienen su
origen en el inconsciente colectivo.
Los arquetipos son universales
Los arquetipos también deben diferenciarse de los
instintos.
Al comparar los arquetipos con los instintos, Jung (1975)
escribió:
Igual que los animales de la misma especie muestran los
mismos fenómenos instintivos en todo el mundo, el
hombre también muestra las mismas formas arquetípicas
independientemente de dónde viva.
Igual que los animales no necesitan aprender las
actividades instintivas, el hombre también posee unos
patrones psíquicos básicos y los repite de manera
El arquetipo se expresa de diversas maneras
El arquetipo en sí mismo no se puede representar
directamente, pero una vez activado, se expresa de
diversas maneras, sobre todo en sueños, fantasías e
ilusiones.
En resumen, tanto los arquetipos como los instintos son
inconscientes y ambos pueden contribuir a determinar la
personalidad.
Los arquetipos tienen una base biológica pero surgen de la
repetición de experiencias de los primeros antepasados de
los humanos. Dentro de cada persona existe, en potencia,
un número incontable de arquetipos y cada vez que una
experiencia personal corresponde a la imagen primitiva
latente, el arquetipo correspondiente se activa.
La persona, la sombra, el ánima, el animus…
Aunque existe un gran número de arquetipos solo unos
pocos han evolucionado lo suficiente como para poder
conceptualizarse.
Los más importantes son la persona, la sombra, el
ánima, el animus, la gran madre, el anciano sabio, el
héroe y el sí mismo.
La sombra
La sombra, el arquetipo de la oscuridad y la represión ,
representa las características que no queremos reconocer
e intentamos ocultar a nosotros mismos y a los demás.
La sombra está compuesta por tendencias moralmente
inaceptables y una serie de cualidades constructivas y
creativas que a nosotros mismos, sin embargo, nos cuesta
reconocer.
Conocer nuestra sombra: equilibrio psicológico
Jung sostenía que, para alcanzar el equilibrio
psicológico, debemos esforzarnos continuamente en
conocer nuestra sombra y que esta búsqueda es nuestra
primera prueba de valor.
Es más fácil proyectar la cara oscura de nuestra
personalidad sobre los demás para ver en ellos la
fealdad y maldad que nos negamos a ver en nosotros
mismos.
Aceptar la oscuridad dentro de nosotros es conseguir
“ser conscientes de la sombra ”, pero lamentablemente,
la mayoría de las personas nunca llegan a ser
conscientes de su sombra y se identifican solo con la
Consecuencias del NO reconocimiento de la
sombra
Estas personas no conscientes de la existencia de su
sombra podrían, sin embargo, estar bajo su influjo y
llevar una vida trágica, tropezándose continuamente con
la “mala suerte” y cosechando frustración y desánimo.