DIVISIONES
FUNCIONALES DE
LA CORTEZA
CEREBRAL
LÓBULO PARIETAL
LÓBULO PARIETAL
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LÓBULO PARIETAL
LÓBULO PARIETAL
• El lóbulo parietal es uno
de los cuatro grandes
lóbulos que conforman
la corteza cerebral de
los seres humanos. Se
localiza en la zona
interior del encéfalo,
justo en la región donde
recae el hueso parietal.
LÓBULO PARIETAL
• Esta región de la corteza cerebral se divide en dos grandes
estructuras. Una referente al hemisferio izquierdo y otra
referente al hemisferio derecho. Los dos lóbulos parietales
resultan prácticamente simétricos y presentan un
funcionamiento similar.
LÓBULO PARIETAL
RELACIONES ANATÓMICAS DEL LÓBULO
FRONTAL
• El lóbulo parietal es una región de la corteza cerebral que
queda ubicada justo por detrás del lóbulo frontal. En la
parte inferior de este lóbulo se localiza el lóbulo temporal y
por detrás de este se halla el lóbulo occipital.
• Se distingue correctamente del lóbulo frontal ya que se
encuentra separado de este mediante la cisura central. No
obstante, funcionalmente, ambos lóbulos cerebrales se
encuentran estrechamente relacionados.
• Ocupa la región media y superior de cada uno de los
hemisferios cerebrales (el derecho y el izquierdo). Así
mismo, limita con el lóbulo temporal a través de la cisura
de Silvio.
• Por otro lado, se encuentra separado del último lóbulo de la
corteza, el lóbulo occipital, a través de la cisura
perpendicular externa.
ANATOMÍA TOPOGRÁFICA
ANATOMIA FUNCIONAL. ÁREAS
FUNCIONALES.
• El lóbulo parietal, o mejor dicho los lóbulos parietales (uno en el
hemisferio derecho del cerebro y otro en el hemisferio izquierdo), son
estructuras que proporcionan los mecanismos corticales que perciben
estímulos somatosensoriales.
• Esta estructura se caracteriza por estar conectada con muchas otras
regiones encefálicas que le envían estímulos de distinta índole. Cuando
los estímulos alcanzan el lóbulo parietal, este se encarga de integrarlos
con la memoria y las experiencias pasadas, así como con otras
percepciones sensoriales aferentes.
• Este funcionamiento del lóbulo parietal permite generar el
reconocimiento de los eventos somáticos y extra-corporales de la
persona. Así mismo, la actividad del lóbulo parietal contribuye en
funciones como la atención y el desarrollo de “mapas mentales”
• Anatómicamente se divide en tres grandes áreas: el área somatosensorial
primaria, el área somato sensorial secundaria y el área asociativa
sensorial.
AREA SOMATOSENSORIAL LOBULO
PARIETAL
LÓBULO PARIETAL
ÁREA SOMATOSENSORIAL PRIMARIA
• El área somatosensorial primaria (o área 3-1-2) es una región que se ubica
inmediatamente después de la cisura de Rolando, es decir, de la región del
lóbulo parietal que limita con el lóbulo frontal.
• Forma parte de la circunvolución parietal ascendente y se caracteriza por recibir
información desde los núcleos talámicos del lado opuesto del cuerpo. Presenta
un patrón somatotópico organizado que se denomina homúnculo sensitivo.
• El homúnculo sensitivo es un patrón de funcionamiento que resulta proporcional
a las sensaciones que codifica. Es decir, el área somatosensorial primaria
contiene múltiples regiones y cada una de ellas se encarga de desarrollar unas
sensaciones determinadas.
• En función de la intensidad sensitiva de cada una de las sensaciones, la región
específica del área somatosensorial será más grande o más pequeña. Por
ejemplo, la mano posee una gran región sensitiva dentro del área
somatosensorial primaria, ya que en esta región del organismo se encuentra un
gran número de receptores sensoriales.
• La información sensorial que proviene de los músculos y las articulaciones del
cuerpo, la cual resulta importante para la propiocepción de los miembros, se
proyecta en el área 3a del área somatosensorial primaria.
ÁREA SOMATOSENSORIAL PRIMARIA
• El área 1 de esta región del lóbulo parietal tiene como función principal
procesar la información que proviene de la piel, mientras que el área dos se
encarga de combinar la información que proviene de las áreas 3 y 1.
• Por otro lado, el área 1 del lóbulo parietal se encarga de proyectar a otras
áreas del mismo lóbulo (la 5 y la 7). Estas resultan áreas secundarias que
permiten facilitar el aprendizaje, constituir la imagen corporal y planificar los
movimientos en el espacio extra-personal.
• El área somestésica primaria se denomina corteza somatomotora ya que la
mayoría de sus estimulos (el 80%) producen respuestas sensitivas, mientras
que la minoría (el 20%) generan respuestas motoras.
• Finalmente, cabe destacar que esta área del lóbulo parietal contiene las
propiedades críticas que permiten el desarrollo del reconocimiento de las
regiones del cuerpo en el espacio.
• Así mismo, las cualidades de esta área permiten identificar la posición de los
estímulos, discriminar las diferencias de peso de los objetos levantados,
discriminar los diferentes estímulos sensoriales y abstraer la naturaleza de
los objetos mediante sus cualidades táctiles.
LÓBULO PARIETAL
ÁREA SOMATOSENSORIAL PRIMARIA
HOMÚNCUO SENSITIVO
ÁREA SOMATOSENSORIAL SECUNDARIA
• El área secundaria (o área 40) es una región del lóbulo
parietal que se encarga principalmente de transmitir e
integrar aspectos detallados de la información sensitiva.
• De hecho, la lesión de esta área del lóbulo parietal suele
causar una pérdida bilateral de los aspectos sutiles y finos
de la sensibilidad. Por otro lado, el área secundaria se
encarga de desarrollar el esquema corporal.
AREA ASOCIATIVA SENSORIAL
• Por último, el área asociativa sensorial está formada por las
áreas 5 y 7 de lóbulo parietal. Esta región se ubica en la
circunvolución parietal superior del lóbulo.
• El área asociativa sensorial se encarga de programar las
actividades motrices del organismo. Concretamente, juega un
papel fundamental en el desarrollo de las actividades
relacionadas con la proyección del brazo hacia un blanco visual
y en las acciones de manipulación manual.
• El área asociativa sensorial elabora un sistema de referencia
espacial que se utiliza para conducir movimientos del cuerpo
en combinación con las sensaciones visuales y
somatosensitivas.
• Así mismo, estas regiones del lóbulo parietal se caracterizan
por participar activamente en la elaboración del esquema
corporal.
LÓBULO PARIETAL
• El lóbulo parietal del cerebro destaca por su función de
integración, ya que recibe estímulos referentes al tacto, el
calor, el frío, la presión, el dolor y el equilibrio que
provienen de múltiples regiones del encéfalo.
• Las lesiones en el lóbulo
parietal suelen provocar
anestesia en el brazo y la
pierna del lado opuesto. Es
decir, si se lesiona el lóbulo
parietal del hemisferio
derecho del cerebro, se
puede experimentar
anestesia en el brazo y la
pierna izquierda del
organismo.
FUNCIONES DEL LÓBULO PARIETAL
Esta estructura de la corteza destaca por la participación en
tres procesos principales:
La integración y el procesamiento de la información
sensorial que proviene de diferentes canales.
El procesamiento de la información numérica y, por lo
tanto, el desarrollo de actividades matemáticas.
El procesamiento de la información simbólica en la que se
incluyen los procesos relacionados con el lenguaje.
INTEGRACION Y PROCESAMIENTO DE LA
INFORMACION SENSORIAL
• El lóbulo parietal destaca principalmente por poseer una de las
mayores áreas de asociación de todo el cerebro. Es decir, esta
estructura se encarga de combinar e integrar la información que
proviene de todas las áreas del cuerpo.
• Este hecho permite organizar los elementos captados y desarrollados
por distintas estructuras cerebrales y constituir información nueva a
raíz de la integración de todos los datos disponibles.
• Por este motivo, la creación de conceptos abstractos se da en parte
gracias al lóbulo parietal, ya que esta estructura permite a las personas
generar distintas ideas a partir de los elementos informativos captados
por distintos sentidos y elaborados por diversas estructuras cerebrales.
• Por ejemplo, el lóbulo parietal participa en el desarrollo de la idea de lo
que es una planta gracias a la integración de la información recibida por
el tacto, el olor, la apariencia o el movimiento, así como la participación
de pensamientos y creencias previas almacenadas en la memoria.
INTEGRACION Y PROCESAMIENTO DE LA
INFORMACION SENSORIAL
• El lóbulo parietal no solo participa en procesos de integración de datos
acerca del mundo o elementos externos, sino que también lleva a cabo
actividades importantes sobra la información de cómo uno mismo se
relaciona con el mundo en tiempo real.
• Es decir, el lóbulo parietal también se encarga de integrar información
más abstracta y compleja que abarca tanto elementos sensitivos
externos como elementos sensitivos internos.
• Por ejemplo, el lóbulo parietal se encarga de unificar los datos que
provienen de los músculos del cuerpo, gracias a los cuales la persona
es capaz de generar una idea acerca de la posición física y la postura
en la que se encuentra.
• En definitiva, la función de integración sensorial del lóbulo parietal hace
referencia al desarrollo de un procesamiento somestésico. Es decir,
permite el desarrollo de la capacidad sensorial de reconocer las
sensaciones del organismo.
PROCESAMIENTO DE LA INFORMACION
ANALITICA
• La otra gran función del lóbulo parietal consiste en trabajar
con los símbolos y la aritmética.
• Esta actividad se lleva a cabo de forma conjunta con la
función anterior. Es decir, la función matemática surge a
partir del análisis de lo que se percibe sensorialmente.
• En este sentido, el lóbulo parietal se encarga de integrar
todos los elementos informativos y desarrollar la
imaginación de una secuencia de unidades con las que,
posteriormente, trabajar matemáticamente.
PROCESAMIENTO DE LA INFORMACION
SIMBÓLICA
• Finalmente, a través del mismo mecanismo que el que
permite el procesamiento de la información analítica, el
lóbulo parietal permite de desarrollo de la información
simbólica.
• En este caso también juega un papel primordial la
integración y elaboración de la información sensorial. A
partir de la conjunción de múltiples tipos de datos
informativos, el cerebro es capaz de iniciar el pensamiento
simbólico.
LESIONES DEL LÓBULO PARIETAL
LESIONES EN EL LÓBULO PARIETAL
• Los síntomas originados difieren notablemente en
función de si se daña el lóbulo parietal del
hemisferio derecho del cerebro o si se daña el
lóbulo parietal del hemisferio izquierdo.
LESIONES EN EL HEMISFERIO IZQUIERDO
• Las lesiones en la circunvolución angular del hemisferio
izquierdo puede causar una patología conocida como
síndrome de Gerstmann.
• Este síndrome suele estar causada por lesiones en la
corteza parietal posterior y sus síntomas principales son la
incapacidad para nombrar y localizar partes del cuerpo.
SÍNDROME DE GERSTMANN.
LESIONES EN EL HEMISFERIO DERECHO
• Las lesiones en el lóbulo parietal derecho generan
negligencia contralateral, suelen asociarse a la anosognosia
(falta de conciencia de enfermedad), la anosodiaforia
(indiferencia frente a la enfermedad) y la
hemiasomatognosia (sensación de no pertenencia al propio
cuerpo).
• Así mismo, las lesiones en esta región del lóbulo parietal
suelen producir apraxias ideomotoras (imposibilidad de
llevar a cabo un acto motor bajo el comando verbal),
apraxias ideatorias (incapacidad de manejar objetos),
dispraxia somatoespacial o asimbolia del dolor.
THE END
DIVISIONES
FUNCIONALES DE
LA CORTEZA
CEREBRAL
LÓBULO FRONTAL
LÓBULO FRONTAL
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LÓBULO FRONTAL
TRES CARAS DEL LÓBULO FRONTAL
LÓBULO FRONTAL
• El lóbulo frontal es el mayor lóbulo de los cuatro
que existen en el cerebro de los mamíferos.
• Está localizado en la parte frontal de cada
hemisferio cerebral y controla importantes
funciones cognitivas, como la expresión
emocional memoria, solución de problemas,
lenguaje, control de impulsos, comportamiento
social y sexual, espontaneidad o control muscular.
• El lóbulo frontal izquierdo controla a los músculos
de la parte derecha del cuerpo, y los del lóbulo
frontal derecho controlan los músculos de la parte
izquierda del cuerpo.
ANATOMÍA EXTERNA
ANATOMÍA EXTERNA
LOCALIZACIÓN ANATÓMICA
• El lóbulo frontal llega desde la parte más anterior del
cerebro hasta la cisura de Rolando (o cisura central) donde
comienza el lóbulo parietal y, por los lados, hasta la cisura
de Silvio (o cisura lateral) que lo separa el lóbulo temporal.
CORTEZA PRE-FRONTAL
CORTEZA ÓRBITO FRONTAL
ÁREAS DE LA CORTEZA DEL LÓBULO
FRONTAL
ANATOMÍA FUNCIONAL
En cuanto a la anatomía del lóbulo frontal humano,
cabe decir que es muy voluminoso y tiene forma de
pirámide. Puede ser dividido:
• Corteza precentral:
Está compuesta por la corteza motora primaria (área 4
de Brodmann), la corteza premotora, la motora
suplementaria (área 6 de Brodmann), el Campo ocular
frontal (árae 8 de Brodmann y el área de Broca, (áreas
44 y 45 de Brodmann). Esta zona es básicamente
motora y controla los movimientos del cuerpo
(programación e iniciación del movimiento), así como
los movimientos necesarios para producir el lenguaje y
la postura y la orientación corporal.
• Corteza prefrontal
Es la zona de asociación, se compone de corteza
dorsolateral, ventrolateral y orbitofrontal, y sus
funciones están relacionadas con el sistema ejecutivo,
como el control y manejo de las funciones ejecutivas.
CORTEZA PREFRONTAL
• La corteza prefrontal es la última zona en desarrollarse del
lóbulo frontal y del cerebro en general. Este área es
especialmente importante porque cumple funciones sin las
cuales no seríamos eficaces en nuestro día a día, como
planificar y organizar las conductas futuras.
• Tiene forma de pirámide, al igual que el lóbulo frontal, y
tiene una cara interna, otra externa y otra interior. En
cuanto a las conexiones que establece con el resto de
estructuras, hay tres circuitos principales:
CORTEZA PREFRONTAL
CIRCUITOS: CORTEZA PREFRONTAL
1.Circuito prefrontal dorsolateral
• Va hasta la zona dorso-lateral del núcleo caudado. Desde
aquí se conecta con el globo pálido dorso-medial y con la
sustancia negra. Estos proyectan a los núcleos talámicos
dorso-medial y ventral-anterior, y de ahí vuelven a la
corteza prefrontal.
2.Circuito orbitofrontal
• Proyecta al núcleo caudado ventromedial, después al globo
pálido y a la sustancia negra ventro-medial, de ahí pasa a
los núcleos talámicos ventral-anterior y dorso-medial y
finalmente vuelve a la corteza prefrontal.
CIRCUITOS: CORTEZA PREFRONTAL
3. Circuito cingulado anterior
• Proyecta al cuerpo estriado ventral, este tiene conexiones
con el globo pálido, el área tegmental ventral, la habénula, el
hipotálamo y la amígdala. Finalmente vuelve a la corteza
prefrontal.
• A esta zona se le atribuye las funciones de estructurar,
organizar y planificar la conducta. El paciente sufre los
siguientes fallos si se lesiona esta área:
• Fallos en la capacidad selectiva.
• Fallos en la actividad sostenida.
• Déficits en la capacidad asociativa o en la formación de
conceptos.
• Déficits en la capacidad de planificación.
FUNCIONES
FUNCIONES DEL LÓBULO FRONTAL
• Coordinación de todos los sistemas necesarios para realizar
las acciones necesarias, como el sensorial, el cognitivo y el
conductual.
• Análisis de los resultados obtenidos y, si es necesario,
modificación de los patrones de conducta en base a estos
resultados.
Funciones sociales
• Inferencia de las intenciones y pensamiento de los demás.
Esta capacidad se denomina teoría de la mente.
• Reflexión acerca de nuestros conocimientos e intereses y
capacidad para comunicarlos.
FUNCIONES DEL LÓBULO FRONTAL
Funciones emocionales
• Control de los estímulos reforzadores para motivarnos a
realizar las conductas y procesos cognitivos que debamos
realizar.
• Regulación de los impulsos.
• Consciencia de las emociones.
Funciones motoras
• Secuenciación, coordinación y ejecución de las conductas
motoras.
Funciones lingüísticas
• Habilidad para entender el lenguaje de los demás y
producir el nuestro propio.
FUNCIONES EJECUTIVAS
• Las funciones ejecutivas podrían definirse como el
último paso en el control, regulación y dirección de
la conducta humana. Este concepto surge por
primera vez de la mano de A.R. Luria en 1966 en
su libro Higher Cortical Function in Man.
• Las funciones ejecutivas están formadas por
cuatro componentes:
. Formulación de metas
. Planificación
. Implementación de planes
. Ejecución efectiva
FUNCIONES EJECUTIVAS
1. Formulación de metas
• Es el proceso por el cual se determinan las necesidades, que es lo que se quiere
y de que es capaz para conseguir lo que se quiere. Si una persona tiene alterada
esta función no puede pensar lo que debe hacer y presenta dificultades en el
inicio de actividades.
• Puede presentarse estas alteraciones sin necesidad de daño cerebral,
simplemente con una mala organización en el lóbulo prefrontal.
2. Planificación
• Se encarga de determinar y organizar los pasos necesarios para llevar a cabo
una intención.
• Este proceso requiere capacidades determinadas como: conceptualizar los
cambios en las circunstancias presentes, verse desarrollada a sí misma en el
entorno, ver el entorno objetivamente, capaz de concebir alternativas, llevar a
cabo elecciones y desarrollar una estructura para llevar a cabo el plan.
3. Implementación de planes
• Se interpreta como la acción de iniciar, mantener, cambiar y para secuencias de
conductas complejas de una manera integral y ordenada.
FUNCIONES EJECUTIVAS
4. Ejecución efectiva
• Es la valoración en función de los objetivos y los recursos utilizados
para conseguir esos objetivos.
• El sistema de enseñanza es muy importante para la correcta
configuración de las funciones ejecutivas, puesto que estas funciones
empiezan a desarrollarse en la infancia, desde el primer año de vida, y
no maduran hasta la pubertad o incluso más adelante.
• Las funciones ejecutivas están relacionadas principalmente con el
córtex prefrontal, pero algunos estudios realizados con PET (tomografía
por emisión de positrones) indican que, cuando la actividad se vuelve
rutinaria, otra parte del cerebro toma el relevo en la actividad para
dejar “libre” al córtex prefrontal y que este pueda ocuparse de realizar
otras funciones.
DISFUNCIÓNES DEL LÓBULO FRONTAL
• El lóbulo frontal puede dañarse como consecuencia de
traumatismos, infartos, tumores, infecciones o por el
desarrollo de algunos trastornos como los
neurodegenerativos o los trastornos del desarrollo.
• Las consecuencias del daño del lóbulo frontal van a
depender de la zona dañada y de la magnitud de la lesión.
El síndrome, debido a daños en el lóbulo frontal, más
conocido es el síndrome prefrontal que se describirá a
continuación.
• El síndrome prefrontal:
• Las personas con el córtex prefrontal lesionado presentan
cambios en la personalidad, en la motricidad, en la
atención, en el lenguaje, en la memoria y en las funciones
ejecutivas.
EL CASO DEL SEÑOR LEBORGNE “TAN TAN”
• Año 1840. Hospital de Bicêtre. París, Francia. Louis Victor Leborgne, que pasaría
a la historia de la medicina como monsieur Leborgne, ingresa en el hospital con
un curioso cuadro clínico. No puede articular palabra alguna. Monsieur
Leborgne ha tenido epilepsia desde que tiene uso de razón, desde la más
tierna infancia. Pero no es por eso por lo que va al hospital. Hace dos meses
tuvo un fuerte ataque. Y desde entonces es incapaz de articular palabra
alguna.
• En el año 1861, Broca publicó un informe que supondría un acontecimiento de
gran importancia en cuanto al conocimiento del cerebro. Un señor llamado
Leborgne, de 51 años, fue derivado al servicio quirúrgico de Broca del Hospital
Bicêtre en París. Monsieur Leborgne mostraba irregularidades en el habla,
destacando los problemas en la producción. Parecía comprender todo lo que se
le decía pero sólo era capaz de articular la palabra «tan».
• Debido a que sólo era capaz de decir «tan», se le empezó a conocer como
«Monsieur Tan». Pero el estado de salud del señor Leborgne era tan precario,
que falleció una semana después de ser ingresado. Ante esto, Broca realizó una
autopsia. Lo que observó consistiría en uno de los primeros hallazgos sólidos
sobre las lesiones cerebrales. El señor Leborgne, tenía dañado una parte del
lóbulo frontal del hemisferio izquierdo, concretamente el área 44 de Brodmann.
SINDROME PREFRONTAL-CASO DE PHINEAS
GAGE
• La primera descripción bien documentada de un caso de este síndrome
fue la realizada por Harlow (1868) sobre el caso de Phineas Gage, a lo
largo del tiempo se ha seguido estudiando este caso y hoy en día es uno
de los más conocidos en el campo de la psicología (citado en León-Carrión
& Barroso, 1997).
• Phineas estaba trabajando en las vías de un tren
cuando tuvo un accidente mientras compactaba
pólvora con una barra de hierro. Parece ser que
una chispa llegó a la pólvora y esta exploto
lanzando la barra de hierro directamente a su
cabeza. Phineas sufrió una lesión en el lóbulo
frontal izquierdo (concretamente en la región
orbital medial) pero siguió vivo, aunque le
quedaron secuelas.
CASO DE PHINEAS GAGE
• Los cambios más significativos
debidos a la lesión que sufrió
fueron aumento de los
impulsos, incapacidad para
controlarse y dificultades para
planear y organizarse.
• La realidad: Gage ya no era Gage
• Podemos entresacar lo que ocurrió a partir del relato que el doctor
Harlow preparó veinte años después. Como ya hemos dicho, la
recuperación física de Gage fue completa. Sin embargo, en palabras del
propio Harlow «el equilibrio entre su facultad intelectual y sus
propensiones animales se había destruido». Tras pasar la fase aguda,
Gage se volvió irregular, irreverente, blasfemo e impaciente. A veces
era obstinado cuando le llevaban la contraria, pero pese a que
continuamente estaba pensando en planes futuros «los abandonaba
mucho antes de prepararlos», y era muy bueno a la hora de «encontrar
siempre algo que no le convenía» Esto contrastaba con el hecho de que
previamente al accidente era un hombre responsable.
CAMBIOS DE PERSONALIDAD
• Cambios en la activación para la acción. Los pacientes
suelen sentir apatía y desinterés, por lo tanto, todo lo
realizan con desgana y son poco proactivos.
• Cambios en el tipo de respuesta. La respuesta que da el
paciente no es adaptativa, no se corresponde con el
estímulo que se le presenta.
Por ejemplo, pueden tener un examen y ponerse a elegir la
ropa que se van a poner durante demasiado tiempo en vez
de estudiar.
CAMBIOS EN LA MOTRICIDAD
• Entre los cambios de la motricidad podemos encontrarnos con:
• Reflejos neonatales. Parece como si los pacientes involucionaran
y volvieran a tener los reflejos que tienen los bebés y se van
perdiendo con el desarrollo. Los más usuales son:
• Reflejo de Babinski. Extensión tónico dorsal del dedo gordo del
pie.
• Reflejo de prensión. Cerrar la palma de la mano cuando algo la
toca.
• Reflejo de succión.
• Reflejo palmomentoniano. Tocar la palma de la mano
desencadena movimientos en el mentón.
• Repetir las acciones del examinador.
• Reaccionan de forma exagerada ante los estímulos.
• Desorganización de la conducta.
• Repetir el mismo movimiento una y otra vez.
CAMBIOS EN LA ATENCIÓN
• Los principales cambios se dan en la
respuesta de orientación, los pacientes tienen
déficits para orientarse ante los estímulos que
deberían en cada momento y al seguir las
instrucciones del examinador.
CAMBIOS DEL LENGUAJE
• Los más característicos son:
• Afasia motora transcortical. El lenguaje está muy limitado y se reduce a
frases cortas.
• Lenguaje subvocal. Cambios en el aparato fonador, probablemente
debido a la afasia, de manera que la persona pronuncia de forma
extraña.
• Comisión de errores de denominación, como perseverar y responder
antes fragmentos del estímulo y no el estímulo en global.
• Responden mejor ante estímulos visuales que verbales debido a que
tienen un pobre control de la conducta mediante el lenguaje.
• No pueden mantener un tema central de conversación.
• Falta de elementos de conexión para dar formas y hacer el lenguaje
lógico.
• Concretismo. Dan información concreta sin ponerla en contexto, lo cual
puede dificultar el entendimiento de su interlocutor.
CAMBIOS EN LA MEMORIA
• Los lóbulos frontales juegan un importante papel en la
memoria, sobre todo en la memoria a corto plazo.
• Los pacientes con lesiones en el lóbulo frontal presentan
problemas en el almacenamiento y la retención de la
memoria. Las alteraciones más frecuentes son:
• Organización temporal de la memoria. Los pacientes
presentan problemas para ordenar los acontecimientos en
el tiempo.
• Amnesias, especialmente por lesiones producidas en la
zona orbital.
CAMBIOS EN LAS FUNCIONES EJECUTIVAS
• Las funciones ejecutivas son las más perjudicadas en los
pacientes con lesiones frontales dado que para su correcta
realización es necesario una elaboración compleja y la
integración y coordinación de varios componentes.
• Las personas con un síndrome frontal son incapaces de
formarse una meta, planear, llevar a cabo las acciones de
manera ordenada y analizar los resultados obtenidos. Estos
déficits les impiden llevar a cabo una vida normal ya que
interfieren con sus tareas laborales/escolares, familiares,
sociales…
• Aunque los síntomas descritos son los más comunes sus
características no son universales y van a depender tanto
de variables del paciente (edad, ejecución premórbida…),
como de la lesión (localización concreta, magnitud…) y del
curso del síndrome.
SÍNDROMES FRONTALES
• Síndromes típicos
• La categoría de síndromes frontales es muy amplia y
engloba otra serie de síndromes que se diferencian según
la zona lesionada. Cummings (1985), describe tres
síndromes (citado en León-Carrión & Barroso, 1997):
SÍNDROMES FRONTALES
• Síndrome orbitofrontal (o de desinhibición). Se caracteriza
por desinhibición, impulsividad, labilidad emocional, juicio
pobre y distraibilidad.
• Síndrome de la convexidad frontal (o apático). Se
caracteriza por apatía, indiferencia, retardo psicomotor,
pérdida de impulso, abstracción y categorización pobre.
• Síndrome medio frontal (o akinético del lóbulo frontal). Se
caracteriza por escasez de gestos espontáneos y
movimientos, debilidad y pérdida de sensibilidad en las
extremidades.