ALTERACIONES
METABÓLICAS EN
ODONTOLOGÍA
DR. SAÚL GALLARDO AGUILAR
SEPTIEMBRE 2025
INTRODUCCIÓN
Las alteraciones
metabólicas impactan la
salud bucodental al
aumentar el riesgo de
enfermedades
periodontales, caries y
afectar la salud ósea
maxilar, especialmente
en condiciones como la
diabetes y el síndrome
metabólico.
A su vez, problemas bucales
crónicos como la periodontitis
pueden empeorar las
enfermedades sistémicas al
generar inflamación y estrés
oxidativo, creando un ciclo
bidireccional perjudicial.
Es crucial la planificación
dental integral, considerando
los factores metabólicos para
tratamientos exitosos, como
los implantes dentales, y la
promoción de la higiene oral
adecuada.
Estrés Oxidativo
Es un desequilibrio entre las moléculas inestables llamadas radicales
libres o especies reactivas de oxígeno (ERO) y las defensas
antioxidantes del cuerpo.
Cuando hay demasiados radicales libres y pocos antioxidantes, estos
radicales dañan células, tejidos y ADN, lo cual puede contribuir a
enfermedades como el cáncer, enfermedades neurodegenerativas y
cardiovasculares, así como al envejecimiento.
Para prevenirlo, se debe llevar una dieta rica en antioxidantes (frutas,
verduras, frutos secos), evitar el tabaco y el exceso de alcohol, y
controlar la exposición al sol y la contaminación.
Impacto de
enfermedades
metabólicas en la
salud bucodental
Mayor riesgo de
periodontitis y caries:
El síndrome metabólico,
que incluye obesidad,
hipertensión y niveles
elevados de glucosa e
insulina, está asociado
con un aumento de la
inflamación sistémica y
un mayor riesgo de
periodontitis y caries.
Afectación de tejidos dentales:
La diabetes mellitus, una enfermedad metabólica,
puede dañar el esmalte, la dentina y el cemento,
además de los tejidos periodontales.
Problemas óseos:
Las enfermedades
metabólicas óseas, que
alteran el proceso de
formación y
reabsorción del hueso,
pueden afectar la salud
del hueso maxilar,
aumentando el riesgo
de complicaciones en
procedimientos como
los implantes dentales.
Reducción del
flujo salival:
En pacientes con
diabetes, puede
disminuir el flujo
salival, lo cual es
importante porque
la saliva actúa
como protector de
los dientes contra
las caries.
Impacto de la salud bucodental en el
metabolismo
Círculo vicioso:
La periodontitis es un proceso inflamatorio crónico que
libera mediadores proinflamatorios y citoquinas en el
torrente sanguíneo, contribuyendo al estrés oxidativo y
aumentando la resistencia a la insulina y la posibilidad de
desarrollar síndrome metabólico.
Inflamación sistémica:
Las bacterias y toxinas
de las encías pueden
entrar en la circulación,
desencadenando
inflamación sistémica y
afectando otros
órganos, lo que puede
exacerbar condiciones
metabólicas.
Debido al aumento creciente de su aparición, el Síndrome
Metabólico gana día más interés en la comunidad científica
resultando en un aumento de investigación y por lo tanto de
información sobre esta enfermedad.
Además de la gran cantidad de otras enfermedades
relacionadas con este síndrome se observa una correlación
también con la salud oral, encontrando un alta evidencia,
incidencia e importancia en esta relación, entre estas
enfermedades tan importante.
Cuando se habla de Síndrome
Metabólico nos estamos
refiriendo a un grupo de
trastornos y no simplemente a
una única enfermedad.
Hay por lo tanto una multitud
de factores relacionados con
este síndrome incluyendo
factores de riesgo
cardiovascular, resistencia a la
insulina, obesidad,
dislipidemia aterogénico e
hipertensión.
CONCEPTO
Definición del 2005,válida hasta estos
días.
El Síndrome Metabólico está
presente si se cumplen tres o más de los
siguientes cinco criterios clínicos:
Circunferencia de la cintura superior a
102 cm (hombres) o 88 cm (mujeres).
Presión arterial superior a 130/85
mmHg.
Nivel de triglicéridos en ayunas (TG) superior a 150
mg/dl.
Niveles de colesterol menores de 40mg/dl en hombres y
de 50mg/dl en mujeres, lipoproteína de alta densidad
(HDL) en ayunas.
Glucosa en sangre en ayunas superior a 100 mg/dl.
Factores de Riesgo
Como se ha visto
anteriormente, resulta
imprescindible evaluar
la relación entre el
síndrome metabólico y
los factores de riesgo,
de tal forma que nos
permita comprender
todas las diferentes
relaciones entre el
síndrome metabólico y
salud oral.
Hipertensión
Se habla de hipertensión
cuando la presión de la
sangre en nuestros vasos
sanguíneos es demasiado
alta (de 140/90 mmHg o
más).
Es un problema
frecuente que puede ser
grave si no se trata.
A veces no causa
síntomas y la única forma
de detectarla es tomarse
la tensión arterial.
El riesgo de hipertensión puede aumentar en estos casos:
Edad avanzada
Causas genéticas
Sobrepeso u obesidad
Falta de actividad física
Comer con mucha sal
Beber demasiado alcohol
Hay cambios de hábitos, como tomar alimentos más
saludables, dejar de fumar y practicar más actividad
física, que pueden ayudar a reducir la tensión,
aunque algunas personas pueden necesitar
medicamentos.
De la tensión arterial
se dan dos valores: el
primero es la tensión
sistólica y corresponde
al momento en que el
corazón se contrae o
late, mientras que el
segundo, la tensión
diastólica, representa
la presión ejercida
sobre los vasos
cuando el corazón se
relaja entre un latido y
otro.
Para establecer el
diagnóstico de
hipertensión se han de
tomar mediciones, como
dicta la definición de la
OMS y la AHA.
En ambas lecturas, la
tensión sistólica ha de ser
superior o igual a 140
mmHg y la diastólica,
superior o igual a 90
mmHg.
Obesidad
Es una enfermedad compleja que
consiste en tener demasiada grasa
corporal.
La obesidad no es solo un
problema estético.
Es un problema médico que
aumenta el riesgo para muchas
otras enfermedades y problemas
de salud.
Estos pueden incluir enfermedades
cardíacas, diabetes, presión arterial
alta, colesterol alto, enfermedad
hepática, apnea del sueño y
determinados tipos de cáncer.
Hay muchas razones por
las que algunas
personas tienen
dificultad para perder
peso.
A menudo, la obesidad
es el resultado de
factores hereditarios,
fisiológicos y
ambientales,
combinados con la
alimentación, la
actividad física y las
opciones de ejercicio.
El índice de masa
corporal, o IMC, se
suele utilizar para
diagnosticar la
obesidad.
El índice de masa
corporal (IMC) es la
relación entre la masa
corporal de una
persona y su estatura.
Según los valores
propuestos por la
Organización Mundial
de la Salud (OMS), el
IMC es uno de los
principales recursos
para evaluar el estado
Para saber tu IMC (Índice de
Masa Corporal), divide tu
peso en kilogramos (kg)
entre el cuadrado de tu
altura en metros (m²).
La fórmula es: IMC = Peso
(kg) / [Estatura (m)]².
Por ejemplo, si pesas 70 kg
y mides 1.70 m, tu IMC
sería 24.2 (70 / 1.70² = 70 /
2.89).
Dislipidemia
Es una alteración de los lípidos
(grasas) en la sangre, como el
colesterol y los triglicéridos, que
pueden estar elevados o, en el
caso del colesterol "bueno" (HDL),
bajos.
Esta condición aumenta el riesgo
de desarrollar aterosclerosis, que
es la acumulación de grasa en las
arterias, y puede llevar a
enfermedades cardiovasculares
graves como infartos o accidentes
Este factor de riesgo con valor clínico y epidemiológico de
relación con el síndrome metabólico es la presencia de
dislipidemia.
Los niveles altos de triglicéridos y colesterol HDL bajo
resultan componentes centrales del síndrome metabólico.
Se han demostrado que las alteraciones de estos
componentes se relacionan con niveles elevados de
lipoproteínas pequeñas y densas LDL en el plasma en
individuos que son más susceptibles de aumentar el peso.
Asociación entre Salud Oral y Síndrome
Metabólico
Después de haber visto qué es el
síndrome metabólico y sus diversos
factores de riesgo, tienen una clara
relación con la salud oral, se ha
investigado de forma creciente
durante la última década y el
motivo del aumento del interés
sobre esta asociación, se encuentra
en la alta evidencia, incidencia e
importancia de las varias de las
enfermedades involucradas.
Una de las preguntas que nos
permiten entender la relación
entre síndrome metabólico y
salud oral es la evidencia de la
gran importancia que existe
entre ambos.
La respuesta se encuentra en el
hecho que el síndrome
metabólico no solo reúne una
gran variedad de afecciones,
sino que, además, existen
aspectos sociales y también
conductuales comunes de este
síndrome que se añaden en un
cuadro de afectación a nivel
oral.
Entre estos aspectos se pueden encontrar la mala salud
bucal, los hábitos alimentarios inadecuados, el
tabaquismo, el consumo exagerado de alcohol, el
sedentarismo, el bajo nivel socioeconómico y el
autocuidado cada vez más negligente.
En los pacientes adultos
hay varios factores de
riesgo del síndrome
metabólico que se asocian
con una gran mayoría de
patologías dentales entre
las que destacan las caries,
la patología periodontal y
las ausencias dentales
(parciales o totales).
En los estudios realizados
en adolescentes, se
encuentran varias
asociaciones.
Se evidencia por
ejemplo como las bolsas
periodontales patológicas
se asocian con la presión
arterial diastólica en
adolescentes obesos,
y como los adolescentes
con caries tenían más
factores de riesgo
cardiovascular que aquellos
sin caries mientras que la
gingivitis, muy presente en
los pacientes en etapa de
desarrollo se relacionó con
el número de componentes
del síndrome metabólico.
Periodontitis y
Síndrome Metabólico
La periodontitis se puede incluir
en el grupo de enfermedades
transmisibles y los diferentes
factores de riesgo asociados
con esta pueden ser
compartidos con el síndrome
metabólico, como el
alcoholismo, la alimentación
poco saludable, el control
glucémico, la herencia y los
determinantes
El Síndrome Metabólico aumenta el riesgo de periodontitis
y viceversa.
Ambos comparten la inflamación sistémica, la cual puede
exacerbar la resistencia a la insulina.
Cómo parte de las enfermedades metabólicas comunes y
sus efectos en la boca.
Nuestros dientes se mantienen estables y en su sitio
gracias al periodonto, un conjunto de estructuras y tejidos
que les "anclan" al hueso y les mantienen firmes.
El periodonto está formado por la encía, el ligamento
periodontal, el hueso alveolar y el cemento radicular.
De todas sus
partes, solo
alcanzamos a ver
la encía, ese tejido
de revestimiento
que recubre la raíz
de los dientes y
contribuye a su
estabilidad.
La encía rodea cada
pieza dental a la altura
de su cuello, generando
una "barrera" anatómica
que aísla y protege la
raíz de los dientes, el
hueso y las demás
estructuras del medio
"interior", del ataque de
los millones de bacterias
que conviven en nuestra
boca ("exterior").
El tejido de la encía es muy
delicado y suele ser el
primero en afectarse en la
enfermedad periodontal.
"Cuando se acumulan
bacterias sobre el diente y
forman lo que conocemos
como placa bacteriana o
sarro, la encía va a
responder con un
enrojecimiento y sangrado
que llamamos gingivitis",
Si la gingivitis no se
corrige a tiempo, la
función protectora de
la encía puede
comprometerse,
favorecer el paso de
microorganismos
hacia la raíz de los
dientes y generar una
periodontitis.
"La periodontitis o
piorrea es una infección
que se produce en las
encías y que da lugar a la
destrucción progresiva
de la encía y el hueso
que sujeta los dientes,
pudiendo acabar en la
pérdida dental.
Se trata de una
enfermedad indolora y
puede pasar
desapercibida para
muchos pacientes en sus
"A través de las
úlceras que se forman
en las encías de los
pacientes con
periodontitis, las
bacterias de la boca y
los mediadores de la
inflamación pueden
pasar a la sangre y, de
esta manera, causar
daños en tejidos y
órganos que están
alejados de la cavidad
De hecho, cada vez hay
más evidencia científica
que indica que, los
pacientes con
periodontitis tienen
mayores niveles de
inflamación sistémica y
bacterias en sangre que
podrían aumentar el
riesgo a padecer
enfermedades
cardiovasculares,
diabetes mellitus o
enfermedades
En 2020, la Federación
Europea de Periodoncia y la
Federación Internacional del
Corazón publicaron un
informe de consenso que
resume los resultados, "hay
pruebas sólidas de
estudios epidemiológicos
de una asociación
positiva entre la
periodontitis y la
enfermedad coronaria".
Otro informe consenso,
publicado en 2017 por la
Federación Internacional de
Diabetes y la Federación
Europea de Periodoncia,
concluye que existe una
fuerte evidencia: "Los
pacientes con periodontitis
también tienen mayor
riesgo de desarrollar
diabetes mellitus tipo 2,
debido a que un aumento
de la inflamación sistémica
se asocia con mayor
resistencia a la insulina…..
De hecho, los pacientes con
periodontitis suelen tener un
peor control metabólico de la
diabetes y un mayor riesgo de
desarrollar complicaciones por
la diabetes como son la
retinopatía, enfermedades
cardiovasculares y problemas
renales.
Además, cada vez
hay más evidencia
de que, si se trata la
periodontitis, puede
mejorar
significativamente el
control metabólico
de la enfermedad".
Ausencias dentales
El otro gran factor que asocia el síndrome
metabólico con la pérdida de la salud bucal es la
alta presencia de ausencias dentales.
A nivel fisiológico se observa que el
estrés oxidativo presente en pacientes
con síndrome metabólico conlleva un
proceso inflamatorio que puede afectar
a la flora oral bacteriana, lo que
aumenta el riesgo de bacteriemia oral
o agrava esta enfermedad oral
aumentando la posibilidad de perdidas
dentales.
El estrés oxidativo
además puede causar
inflamación glandular,
lo que lleva a una
hiposalivación y esto
aumenta el riesgo de
desarrollar caries y
como consecuencia
aumenta la
posibilidad de perder
dientes.
Es evidente, en todos
los estudios cómo las
personas con
síndrome metabólico
tienen, en promedio,
menos dientes que las
personas sin síndrome
metabólicos
careciendo de una
dentición funcional.
Este hallazgo es preocupante no
solo a nivel estético si no que el
gran problema de las ausencias
dentales radica en el hecho de
que la falta de dentición
funcional puede ocasionar
problemas para masticar y
puede tener un efecto en los
patrones de alimentación, como
una menor ingesta de frutas y
verduras y mayores niveles de
colesterol y grasas saturadas,
creando un círculo vicioso entre
la patología oral y el síndrome
metabólico.
Justificación
El síndrome metabólico es el
resultado de varios factores como
la obesidad abdominal, la
resistencia a la insulina, la
dislipidemia y la presión arterial
elevada, y está asociado con
otras comorbilidades, incluido el
estado protrombótico, el estado
proinflamatorio, la enfermedad
del hígado graso no alcohólico y
los trastornos reproductivos.
Tienen especial importancia
la nutrición, el estilo de vida,
el sedentarismo y el exceso
de adiposidad.
Debido al hecho de que el
síndrome metabólico es un
grupo de diferentes
condiciones, y no simplemente
una sola enfermedad, el
interés científico es en
creciente aumento.
Además, a
prevalencia del
síndrome
metabólico está
aumentando en
proporciones
epidémicas en todo
el mundo y es
fundamental
conocer sus
consecuencias no
solo en todo el
cuerpo, sino que
también a nivel oral.
BIBLIOGRAFÍA:
SÍNDROME METABÓLICO Y SALUD ORAL: REVISIÓN
SISTEMÁTICA
Curso Académico: 2022-2023
Campus de Valencia Paseo de la Alameda, 7 46010 Valencia
universidadeuropea.com