La Carta de Ottawa estableció un nuevo enfoque para la promoción de la salud. En la carta, 212 delegados de 38 países acordaron que la promoción de la salud implica capacitar a las personas para que tengan más control sobre su propia salud mediante el mejoramiento de las condiciones sociales y personales. La carta también reconoció que factores como la paz, la vivienda, la educación, los alimentos, los ingresos, el medio ambiente y la justicia social son requisitos fundamentales para lograr una buena salud.