Michio Kaku, físico teórico y futurólogo, explora la intersección entre la física y la previsión del futuro, anticipando avances como la manipulación mental y el alargamiento de la vida para 2100. Además, reflexiona sobre la importancia de la curiosidad y la creatividad en la ciencia, así como la necesidad de dejar un legado positivo en el mundo. Kaku destaca que las teorías complejas pueden ser explicadas a través de principios simples, enfatizando que lo 'imposible' es un concepto relativo.