Las misiones religiosas en América, establecidas por los jesuitas, buscaban crear poblados indígenas autosuficientes siguiendo el modelo de sociedad cristiana europea. Los jesuitas aprendieron las lenguas locales y pronto fundaron reducciones que albergaban miles de personas, donde los nativos eran educados en la fe cristiana y en artes europeas. A pesar de problemas iniciales, el sistema misionero floreció y se extendió en América, aunque enfrentó oposición y finalmente se derrumbó con