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El Principio Del Placer

El principio del placer, es un libro de cuentos y novelas del escritor mexicano José Emilio Pacheco publicado en 1997. Correspondiente a las edades humanas desde la infancia hasta la vejez, el descubrimiento del amor, la amistad, la sexualidad y la corrupción, obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia en 1973 en el campo de la narrativa.
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El Principio Del Placer

El principio del placer, es un libro de cuentos y novelas del escritor mexicano José Emilio Pacheco publicado en 1997. Correspondiente a las edades humanas desde la infancia hasta la vejez, el descubrimiento del amor, la amistad, la sexualidad y la corrupción, obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia en 1973 en el campo de la narrativa.
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JOSE EMILIO PACHECO El principio del placer 9 EDICIONES ERA Para Arturo Ripstein No lo van a creer, diran que soy un tonto, pero de chico mis ilusiones eran volar, hacerme invisible y ver pelicu- las en mi casa. Me decian: espérate a que venga la tele- vision, sera como un cine en tu cuarto, Ahora ya estoy grande y me rio de todo eso. Claro, hay televisores por todas partes y sé que nadie puede volar a menos que se suba aun aeroplano, La formula de la invisibilidad ain no se descubre. Me acuerdo de la primera vez, Pusieron un aparato en Regalos Nieto y en la esquina de avenida Juarez y San Juan de Letran habia tumultos para ver las figuri- tas, Pasaban nada mas documentales: perros de caza, esquiadores, playas de Hawai, osos polares, aviones su- personicos. Pero za quién me estoy dirigiendo? Se supone que nadie va a leer este diario. En Navidad me regalaron la libreta y no habia querido poner nada en sus paginas Llevar un diario me parece asunto de mujeres. Me he burlado de mi hermana porque en el suyo apunta muchas cursilerias: “Querido diario, hoy fue un dia tristisimo, esperé en vano la llamada de Gabriel”; cosas asi. De esto a los sobres perfumados sélo hay un paso. Qué risa les daria a mis compaieros de escuela ente rarse de que yo también ando con estas mariconada El profesor Castafieda nos recomends escribir dia- rios. Segiin él ensejian a pensar. Al redactarlos ordena- ‘mos las cosas. Gon el tiempo se vuelve interesante ver c6émo cra uno, qué hacia, qué opinaba, cuanto ha cam- 13 biado. Por cierto, Castafieda me puso diez en mi com- posicién sobre el arbol y publicé en la revista de la se- cundaria los versos que escribf para el dia de la madre. En dictados y composiciones nadie me gana; cometo errores pero tengo mejor ortografia y puntuacién que los demas, También soy bueno para historia, inglés y civismo. En cambio, resulto una bestia en fisica, quimi- ca, matemiticas y dibujo. No hay otro en mi salon que haya leido casi completo EU tesoro de la juventud, asi como todo Emilio Salgari y muchas novelas de Alejan- dro Dumas y Julio Verne. Me encantan los libros pero €l profesor de gimnasia nos dijo que leer mucho debi- lita la voluntad. Nadie entiende a los maestros, uno di- ce algo y el otro lo contrario, Escribir tiene su encanto: me asombra ver cémo las letras al unirse forman palabras y salen cosas que no pensibamos decir, Ademas lo que no se escribe se olvi- da: reto a cualquiera a decirme dia por dia qué hizo el aio anterior. Ahora si me propongo contar lo que me pase. Voy a esconder este cuaderno. Si alguien lo leyera me darfa mucha vergiienza. © Dejé varios meses en blanco. De hoy en adelante tra- taré de hacer unas lineas todos los dias o cuando me- nos una vez. por semana. El silencio se debid a que nos ‘cambiamos a Veracruz. Mi padre fue nombrado jefe de la zona militar. No me acostumbro a este clima, duer- mo mal y se me ha hecho muy pesada la escuela. ‘Todavia no tengo amigos entre mis compafieros de aqui. Los de México no me han escrito. Me dolié mucho des- pedirme de Marta. Ojalé cumpla su promesa y conven- 4 va a su familia para que la traiga en las vacaciones. La casa que alquilamos no es muy grande. Sin embargo esti frente al mar y tiene jardin. Leo y estudio en él cuando no hace mucho sol. Veracruz me encanta. Lo tinico malo, aparte del calor, es que s6lo hay tres cines y todavia no llega la television. ado mucho mejor y ya aprendf a manejar. Me ensefié Duran, el nuevo ordenanza de mi padre, Oua cosa: cada semana va a haber lucha libre en el cine Diaz Mirdn. Si mejoran mis calificaciones me dariin permiso de it © Hoy conoci a Ana Luisa, una amiga de mis hermanas, hija de Ia sefiora que les cose la ropa. Vive mas 0 menos cerca de nosotros, aunque en una zona més pobre, y trabaja en EI Paraiso de las Telas. Estuve timidisi Luego traté de aparecer desenvuelto y dije no s€ cu: tas estupideces. © Al terminar las clases me quedé en el centro con la esperanza de ver a Ana Luisa cuando saliera de la tien- da, Me subj al mismo tranvia Villa del Mar por Bravo que toma para regresar a su casa, Hice mal porque Ana Luisa estaba con sus amigas. No me atrevé a acercarme pero la saludé y ella me contesté muy amable. Qué pasar? Misterio. ° Examenes trimestrales. Me volaron en quimica y en trigonometria, Por suerte mi mam acepté firmar la boleta y no decirle nada a mi padre. 8 Ayer, en Independencia (o Principal, como la Haman Jos de aqui), Pablo me presenté a un muchacho de len- es, mayor que nosotros. Cuando nos alejamos Pablo me dijo: -Ese anduvo con la que te gusta~. No dio mayores detalles ni me atrevi a hacer preguntas. = Manejé desde Villa del Mar hasta Mocambo. Duran dice que lo hago bastante bien. Me parece buena per- sona aunque ya tiene como veintiocho aiios. Un mor del6n nos detuvo porque me vio muy chico para andar al yolante. Duran lo dej6 hablar mientras el tipo me pedia la licencia o el permiso de aprendizaje. Luego le dijo quién era mi padre y todo se arreglé sin necesidad de dinero. © Ni sombra de Ana Luisa en muchos dias. Parece que se tuvo que ir a Jalapa con su familia. Doy vueltas por su casa y siempre esta cerrada y a oscuras. © Fui al cine con Duran. A la entrada nos esperaba su novia. Me cay6 bien. Es simpatica. Esta bonita pero un Poco gorda y tiene un diente de oro. Se llama Cande- laria, trabaja en la farmacia de los portales. La fuimos a dejar a su casa. De vuelta le confesé a Duran que esta- ba fascinado con Ana Luisa. Respondi6: -Me lo hubie- 16 ras dicho antes. Te voy a ayudar, Podemos salir juntos los cuatro, © No he escrito porque no pasa nada importante. Ana Luisa no vuelve todavia. ¢Cémo puedo haberme ena- morado de ella si no la conozco? © Candelaria y Durén me invitaron a tomar helados en el Yucatan, Candelaria me pregunté mucho acerca de Ana Luisa, Duran le conté la historia, aumentndola. ahora? © Al regresar de la escuela me pas6 algo muy impresio- nante: vi por primera vez un muerto. Claro, conocia las fotos que salen en La Tarde, pero no es lo mismo, qué va. Habia mucha gente y atin no legaba la ambulancia. Alguien lo cubrié con una sabana. Unos nifios la levan- taron y me horroriz6 ver el agujero en el pecho, la boca y los ojos abiertos. Lo peor era la sangre que corria por la acera y me daba asco y terror. Lo mataron con uno de esos abridores para cocos que en realidad son cuchillos dobles y tienen en medio un canalito. El muerto era un estibador o un pescador, no me enteré bien. Deja ocho huérfanos y lo mat6 por celos el zapatero, amante de la sefiora que vende tama- les en el callején. El asesino huy6. Ojala lo agarren Dicen que estaba muy borracho. Me extrafa que alguien pueda asesinar por una mujer tan vieja y tan fea como la tamalera. Yo crefa que s6lo la gente joven se enamoraba... Por mas que hago "7 no dejo de pensar en el cadaver, la herida espantosa, la sangre hasta en las paredes. No sé cémo le habra hecho mi padre en la revolucién, aunque dice que al poco tiempo de andar en eso uno se acostumbra a ver muertos. © Volvié Ana Luisa. Vino a la casa, La saludé pero no supe como ni de qué hablarle. Después salié con mis hermanas. En qué forma podré acerearme a ella? © El domingo Ana Luisa, la Nena y Maricarmen yan a ir al cine y después a la retreta en el z6calo. Maricarmen me pregunté si me gustaba Ana Luisa. Como buen cobarde, respondi: -No, cémo crees: hay muchachas mil veces mis bonitas. © Llegué al z6calo a las seis y media. Me encontré a Pablo y a otros de la escuela y me puse a dar vueltas con ellos. Al rato aparecié Ana Luisa con Maricarmen y la Nena, Las invité a tomar helados en el Yucatin, Habla- mos de peliculas y de Veracruz. Ana Luisa quiere irse a México. Durén vino a buscarnos en el coche grande y fuimos a dejar Ana Luisa, En cuanto ella se bajé, mis hermanas empezaron a burlarse de mi. Hay yeces en que las odio de verdad. Lo peor fue lo que dijo Mari- carmen: -Ni te hagas ilusiones, chiquito: Ana Luisa tiene novio, solo que no esti aq © Después de mucho dudarlo, por la tarde esperé a Ana Luisa en la parada del tranvia. Cuando se bajé con sus amigas la saludé y le puse en la mano un papelito: ‘Ana Luisa: Estoy enamorado de ti, Me urge hablar contigo a solas. Maftana te saludaré como ahora. Déjame tu res- pruesta en la misma forma. Dime cudndo y dénde podemos ‘vernos, 0 si prefieres que ya no te moleste Luego me parecié una metida de pata la tiltima frase pero ya ni remedio, No me imagino qué vaa contestar- me. Mas bien creo que me mandaré al demonio. © Todo el dia estuve muy inquieto. Contra lo que espe- raba, Ana Luisa respondié: Jorge no'lo creo, como bas a estar enamorado de mi, asepto ‘que hablemos, nos vemos el domingo amediodia en las siyas de Villa del Mar. © Duran: ~:¥a ves? Te dije que era pan comido. Ahora sigue mis consejos y no vayas a pendejearla el domingo, Maricarmen: -Oye gqué te pasa? zPor qué andas tan contento? Lo malo es que no estudié nada. © Quince minuitos antes de la cita, alquilé una silla de Jona en la terraza frente a la playa y me pusea leer Com- pendio de filosofia, um libro de Ia Nena, para que Ana Luisa me viera con él, No entendi una sola palabra 19 Estaba inquieto y no podfa concentrarme. Dieron las doce y nada. Las doce y media y tampoco. Pensé que no iba a venir. Ya me habia hecho el animo de irme cuan- do aparecié Ana Luisa -Perdona la tardanza: no podia escaparme. ~gDe quién? —De mi mama. No me deja sal

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