PROCESO GLOBAL DE PRODUCCIÓN DEL ACERO
Este proceso consta de las tres fases siguientes:
1. Reducción del mineral de hierro a arrabio.
2. Refinado del arrabio para producir acero.
3. Conformación del acero para construir los productos.
Los materiales usados para producir arrabio son carbón, piedra
caliza y mineral de hierro. El carbón, después de su transformación
en coque, suministra el carbono utilizado para reducir los óxidos de
hierro contenidos en el mineral. La piedra caliza se emplea para
eliminar las impurezas. Antes de la reducción, la concentración de
hierro en el mineral se incrementa por triturado y lavado del
mineral. El hierro se extrae magnéticamente de los escombros y el
material extraído se conforma en una serie de pellas y se incinera. El
mineral procesado contiene aproximadamente un 6 5 % de hierro.
La reducción del mineral a arrabio se lleva a cabo en un alto horno. El
mineral se calienta en presencia de carbono. El oxígeno del mineral
reacciona con el carbono para formar gases, utilizándose un
fundente para ayudar a eliminar las impurezas. El hierro fundido,
con un exceso de carbono en solución, se acumula en la parte
inferior del horno. Las impurezas, la escoria, flotan por encima del
arrabio fundido.
El carbono en exceso, junto con otras impurezas, debe eliminarse para
obtener acero de alta calidad. Utilizando el mismo proceso de refinado,
pueden reciclarse virutas de acero. Para refinar el arrabio en acero se
emplean tres tipos de horno:
1. Horno de reverbero.
2. Horno básico de oxígeno.
3. Horno eléctrico.
Los hornos de reverbero y básico de oxígeno eliminan el exceso de
carbono haciendo reaccionar el carbono con el oxígeno para formar
gases. Una serie de lanzas hacen circular el oxígeno a través del
material fundido. El proceso continúa hasta que se eliminan todas
las impurezas y se consigue el contenido de carbono deseado. Los
hornos de reverbero se han estado utilizando desde principios del
siglo xx. A hora, debido a la mayor eficiencia y productividad, el
estándar en las acererías de alto volumen son los hornos básicos de
oxígeno. Uno de estos hornos puede retinar 280.000kg (300
toneladas) de acero en 25 minutos, comparado con las ocho horas
que se tarda en refinar la misma cantidad de acero en un horno de
reverbero.
Los hornos eléctricos utilizan un arco eléctrico entre electrodos de
grafito para fundir y refinar el acero. Estas plantas requieren una
enorme cantidad de energía y se emplean principalmente para
reciclar chatarra de acero. Los hornos eléctricos se utilizan
frecuentemente en minifundiciones, que producen un rango
limitado de productos. En este proceso, el acero fundido se
transfiere a la cuchara de colada. Los elementos de aleación y los
agentes adicionales pueden añadirse en el horno o en la cuchara de
colada.
Durante el proceso de producción del acero, puede que se disuelva
oxígeno en el metal líquido. A medida que el acero se solidifica, el oxígeno
puede combinarse con el carbono para formar burbujas de monóxido de
carbono que quedan atrapadas en el acero y pueden actuar como punto
de partida de un fallo. Los agentes desoxidantes, como el aluminio, el
ferrosilicio y el manganeso, pueden eliminar la formación de las burbujas
de monóxido de carbono. Los aceros completamente desoxidados se
denominan aceros calmados. Entre los aceros que suelen calmarse están:
Aquellos que tienen un contenido de carbono superior al
0,25%.
Todos los aceros maleables.
Los aceros estructurales con un contenido de carbono
comprendido entre el 0 ,1 5 y el 0,25 por ciento.
Algunos aceros especiales con bajo contenido en carbono.
Independientemente del proceso de refino, el acero fundido, con la
composición química deseada, se moldea en lingotes (grandes
bloques de acero) o se utiliza una colada continua para moldearlo
con la forma deseada. La colada continua se está convirtiendo en el
método de producción estándar, ya que es más eficiente en
términos energéticos que el moldeado de lingotes, y a que los
lingotes deben recalentarse antes de dar al acero la forma del
producto final.
TRATAMIENTOS TÉRMICOS DEL ACERO
Son procesos térmicos que permiten modificar las propiedades mecánicas del
acero, entre los más importantes están el recocido, el normalizado, el templado
y el endurecimiento. el proceso básico consiste en calentar el acero hasta una
temperatura específica, mantener esa temperatura constante durante un cierto
periodo de tiempo y luego enfriarlo a una velocidad especifica. La temperatura
utilizada depende de cada proceso.
Recocido
El recocido tiene como objetivo refinar el grano, ablandar el acero, eliminar
tensiones internas, incrementar la ductilidad y la tenacidad.
Dependiendo del resultado que se quiera tener existen cuatro tipos de recocido:
recocido intermedio, recocido de distensión, recocido de esferoidizacion y
recocido completo.
Recocido intermedio
Se utiliza en para tratar componentes endurecidos mecánicamente y
realizados con acero de bajo carbono (menos de 0, 25%).el material se
calienta hasta 700 ºC y se mantiene hasta que se produzca una
recristalización de la fase ferrita. Por tanto, solamente se produce un
refinamiento del tamaño, forma y disposición de la estructura granular.
Recocido de distensión
Se emplea para reducir las tensiones residuales en los elementos
fundidos, soldados y trabajados en frio. El material se calienta entre 600
y 650 ºC se mantiene esa temperatura aproximadamente una hora y
luego se enfría lentamente en aire en reposo
La esferoidizacion
Es utilizado para mejorar la capacidad de mecanizar o tratar en frio el
acero con alto carbono (mayor a 0.6 %) también mejora la resistencia a la
abrasión.
Recocido completo
Se calienta el acero aproximadamente 700ºC y se mantiene hasta que el
acero se transforme en austenita o en austenita cementita, a
continuación, se enfría hasta la temperatura ambiente a una velocidad de
20 ºC /h. Se obtiene un acero dúctil y blando.
Normalización
Consiste en calentar el acero hasta 780 ºC y luego se enfría al aire libre.
La normalización produce una estructura uniforme de grano fino, dando como
resultado una gran resistencia a la fractura del material
Endurecimiento
Consiste en calentar el acero hasta una temperatura aproximadamente de 722
ºC y mantener constante esta temperatura hasta que se forme austenita, luego
se enfría rápidamente en un líquido (agua, aceite o salmuera). Esto produce que
la superficie del material sea más dura y quebradiza que el interior del elemento
lo que da lugar a características y propiedades no homogéneas. Este proceso
debe ir seguido de un proceso de templado.
Templado
Se realiza para mejorar la ductilidad y tenacidad del acero. En aceros rápidos
con menor conductividad, es necesario precalentar en dos etapas, primero de
300 a 500° C y luego a 850° C. La temperatura de calentamiento depende del
material y el medio de temple; generalmente se utiliza 20 a 30° C más elevada
cuando se templa en aceite que en agua.
Revenido
El revenido al igual que normalizado, recocido y el temple, es un tratamiento
térmico a un material con el fin de variar su dureza y cambiar su resistencia
mecánica. El propósito fundamental es disminuir la gran fragilidad que tienen
los aceros tras el temple.