PARTO HUMANIZADO
El parto humanizado o parto respetado es una modalidad de atención del parto caracterizada por el
respeto a los derechos de los padres y los niños en el momento del nacimiento. Considera los
valores de la mujer, sus creencias, y sentimientos respetando su dignidad y autonomía durante el
proceso de dar a luz. Este tipo de partos reduce los nacimientos sobremedicados, empoderando a las
mujeres y los usos de prácticas de maternidad basados en la evidencia como estrategia para
humanizar el parto.
Esta perspectiva tiene dos lados: el punto de vista de la madre o la pareja y el del
bebé. Desde el punto de vista del bebé, para mí, uno de los pioneros del parto humanizado
es el obstetra francés Frederick Leboyer. Leboyer se coloca en la perspectiva del bebé y
describe las posibles percepciones y sentimientos del feto antes, durante y después de
nacer.
Esto le lleva a proponer métodos más suaves y sensibles de atender partos, con el fin de
reducir el estrés del bebé al pasar de un mundo acuático, oscuro y tranquilo al mundo
aeróbico, luminoso y ruidoso, como por ejemplo: bajar las luces y las voces en la sala de
parto, poner el bebé piel a piel con su madre inmediatamente después de nacer, cortar el
cordón umbilical después de unos minutos para permitir una transición paulatina de la
respiración umbilical a la pulmonar, y ofrecer un masaje cariñoso o un baño caliente y
relajante al recién nacido.
Desde el punto de vista de la madre, un parto humanizado, sea por parto natural o incluso
por cesárea en caso de una indicación médica justificada significa, sobre todo, una
cosa: respeto hacia la mujer, su cuerpo, su intimidad, sus posibles miedos, su voluntad y
necesidad de ser informada de los riesgos y beneficios, y sus deseos y expectativas para
concluir el embarazo, es decir, hacerla protagonista de las decisiones acerca de su parto.
PRIMERA ETAPA
Desde el principio de los trabajos de parto hasta la dilatación completa del cuello uterino
(unos 10 cm).
Fase inicial (latente)
Las contracciones son irregulares al principio, pero se vuelven cada vez más fuertes
y rítmicas.
Las molestias son mínimas.
El cuello uterino (cérvix) empieza a hacerse más delgado y se dilata
aproximadamente 4 centímetros.
La fase inicial tiene una duración media de 8 horas (por regla general no más de 20
horas) en un primer embarazo y de 5 horas (por regla general no más de 12 horas) en los
embarazos posteriores.
Fase activa
El cuello del útero se dilata por completo, pasando de los 4 a los 10 cm. Se hace
más delgado y se va retirando (borrando) hasta que se une con el resto del útero.
La parte que presenta el bebé, por lo general la cabeza, comienza a descender por
la pelvis de la mujer.
La mujer comienza a sentir la necesidad de pujar mientras el bebé desciende, pero
se debe resistir. Empujar demasiado pronto puede desgarrar el cuello uterino y desperdiciar
energía.
Esta fase dura de 5 a 7 horas de media en un primer embarazo y de 2 a 4 horas en
los embarazos posteriores.
SEGUNDA ETAPA
Desde la dilatación completa del cuello uterino hasta el nacimiento del bebé: esta
etapa suele durar aproximadamente 2 horas en un primer embarazo y aproximadamente 1
hora en embarazos posteriores. Puede durar una hora o más si la mujer ha recibido una
inyección epidural o un medicamento para aliviar el dolor. Durante esta etapa, la mujer
empuja.
TERCERA ETAPA
Desde el nacimiento del bebé hasta la expulsión de la placenta: esta etapa suele durar
unos minutos aunque puede llegar a durar hasta 30 minutos.
TALLER 2
El trabajo de parto consiste en una serie de contracciones rítmicas, involuntarias y
progresivas del útero que producen el borramiento (afinamiento y acortamiento) y la
dilatación del cuello uterino. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el parto
normal de la siguiente manera:
El parto se inicia en forma espontánea, se considera de bajo riesgo al inicio del
trabajo de parto y sigue siéndolo durante el trabajo de parto y el parto.
El bebé nace espontáneamente en presentación de vértice entre las 37 y las 42
semanas de embarazo.
Después del nacimiento, la madre y el bebé están en buenas condiciones (1).
El estímulo para el inicio del trabajo de parto es desconocido, pero la manipulación digital o
el estiramiento mecánico del cuello durante el examen aumenta la actividad contráctil
uterina, muy probablemente por estimular la liberación de oxitocina en la glándula hipófisis
posterior.
El trabajo de parto normal comienza dentro de las 2 semanas anteriores (antes o después)
de la fecha estimada de parto. En el primer embarazo, el trabajo de parto en general dura 12
a 18 horas en promedio; los trabajos de parto posteriores se acortan, y promedian las 6 a 8
horas.
¿Qué es el trabajo de parto?
El trabajo de parto es una serie de contracciones progresivas y continuas del útero que ayudan a que se
abra (dilate) y afine (vuelva más delgado) el cuello del útero para permitirle al feto pasar por el canal de
parto. El trabajo de parto generalmente comienza dos semanas antes o después de la fecha estimada de
parto. Sin embargo, nadie sabe exactamente qué da inicio al trabajo de parto.
¿Cuáles son las señales del trabajo de parto?
Las señales del trabajo de parto son diferentes en cada mujer, ya que cada una experimenta el trabajo de
parto de una manera distinta. Entre algunas de las señales de trabajo de parto se incluyen las siguientes:
Pérdida del tapón mucoso. Es posible que de la vagina se expulse una pequeña cantidad de
mucosidad, mezclada con sangre. Esto indica que la mujer está en trabajo de parto.
Contracciones. Las contracciones (espasmos musculares uterinos) que se presentan en
intervalos inferiores a diez minutos son una indicación de que comenzó el trabajo de parto. Las
contracciones pueden volverse más frecuentes e intensas a medida que progresa el trabajo de parto.
Ruptura del saco amniótico (bolsa de aguas). El trabajo de parto comienza generalmente
cuando sale el fluido amniótico de la vagina. Las mujeres que experimentan una ruptura del saco
amniótico deben ir de inmediato al hospital y comunicarse con el médico o partera. La mayoría de las
mujeres comienzan el trabajo de parto dentro de varias horas después de romper el saco amniótico. Si el
trabajo de parto no comienza después de 24 horas, se debe hospitalizar a la mujer para inducirle el
trabajo de parto. Esto se realiza para evitar infecciones y complicaciones en el parto.
Si una mujer se siente insegura sobre si comenzó el trabajo de parto o no, siempre debe llamar a su
médico o partera.
¿Qué es el parto falso? incluyen señales de parto
falso:
Los signos de parto falso son:
contracciones irregulares e imprevisibles (por ejemplo, intervalos entre las
contracciones de diez minutos, seis minutos, dos minutos, ocho minutos, etc.)
No hay progresión del trabajo
Las contracciones se sienten como un abdominal generalizado apretando
Cambio en actividad o posición del cuerpo provoca contracciones para ralentizar o
detener
No hay evidencia de sangriento espectáculo
Las membranas no se han roto
Falso laborales contra lo real
¿Con qué frecuencia son las contracciones? Graba tus contracciones
utilizando un reloj o un reloj, anotando el tiempo comienza cada contracción.
Verdadera obra se desarrolla en un patrón regular, con contracciones cada vez
mayor más cerca. Con falso trabajo de parto, las contracciones siguen siendo
irregulares.
¿Cuánto tiempo dura cada una última?
Registra de cuánto tiempo dura cada contracción para controlarlo cuando empieza
y cuando se detenga. Contracciones de parto verdaderos duran más de 30
segundos en el inicio y conseguir progresivamente más largas, por 60 segundos,
mientras que las contracciones falsas de trabajo varían en duración e intensidad.
¿Las contracciones continúan con el cambio en la actividad?
Las contracciones de parto verdadero continuar independientemente de la
actividad de la madre y puede crecer aún más fuertes con una mayor actividad
como caminar. Las contracciones falsas de trabajo dejan a menudo
independientemente de la actividad de la madre.
¿Dónde te sientes las contracciones? Con el verdadero parto, el dolor tiende a
comenzar alto en el abdomen, se irradia a lo largo de su abdomen entero y la
espalda baja, o visa versa. En el caso de falso parto las contracciones se
concentran a menudo en la parte inferior del abdomen y la ingle.
Pero incluso después de experimentar estas señales de parto, no puede estar
seguro de si usted está realmente en trabajo de parto. Algunas mujeres tienen
contracciones dolorosas durante días sin cambios cervicales mientras que otras
mujeres podrían sentirse sólo un poco de presión y dolor de espalda.
El trabajo de parto tiene 3 períodos o estadios.
El estadio 1 (desde el inicio hasta la completa dilatación del cuello, unos 10 cm) tiene 2
fases: latente y activa.
Durante la fase latente, las contracciones irregulares se vuelven progresivamente más
coordinadas, las molestias son mínimas y el cuello se borra y se dilata unos 4 cm. El tiempo
de la fase latente es difícil de precisar y su duración varía, en promedio, 8 h en las nulíparas
y 5 horas en las multíparas; la duración se considera anormal si persiste > 20 horas en las
nulíparas o > 12 horas en las multíparas.
Durante la fase activa, el cuello se dilata completamente y la presentación desciende hacia
la pelvis media. En promedio, la fase activa dura 5 a 7 horas en las nulíparas y 2 a 4 horas
en las multíparas. En el abordaje tradicional, se esperaba que el cuello uterino se dilatara
alrededor de 1,2 cm/hora en las nulíparas y 1,5 cm/hora en las multíparas. Sin embargo,
datos recientes sugieren que la progresión más lenta de la dilatación cervical de 4 a 6 cm
puede ser normal (1 ). Los exámenes pelvianos se realizan cada 2 a 3 horas para evaluar la
progresión del trabajo de parto. La falta de progresión en la dilatación y el descenso de la
presentación pueden indicar una distocia (desproporción fetopelviana).
Estar de pie y caminar acorta la primera etapa del parto en > 1 hora y reduce la tasa de
parto por cesárea (1 ).
Si las membranas no se han roto espontáneamente, algunos médicos usan la amniotomía
(rotura artificial de las membranas) en forma rutinaria durante la fase activa. Como
resultado, el trabajo de parto puede progresar deprisa, y el líquido amniótico puede teñirse
rápidamente de meconio. La amniotomía durante este estadio puede ser necesaria en
indicaciones específicas, como facilitar la monitorización fetal interna para confirmar el
bienestar fetal. La amniotomía debe evitarse en mujeres HIV positivas o con hepatitis B o C
para no exponer al feto a estos microorganismos.
Durante el primer estadio del trabajo de parto, la frecuencia cardíaca y la tensión arterial
maternas y la frecuencia cardíaca fetal deben controlarse continuamente mediante
monitorización electrónica o de manera intermitente mediante auscultación, en general con
un dispositivo de ecografía Doppler portátil (véase monitorización fetal ). Las mujeres
pueden comenzar a sentir deseos de pujar a medida que la presentación desciende a la
pelvis. Sin embargo, debe impedirse que pujen hasta que el cuello esté completamente
dilatado para que no se desgarre el cérvix y se gaste energía.
El estadio 2 es el momento desde la dilatación cervical completa hasta el parto. En
promedio, dura unas 2 horas en las nulíparas (mediana 50 minutos) y 1 hora en las
multíparas (mediana 20 minutos). Puede durar otra hora o más si se usa analgesia de
conducción (epidural) o una anestesia intensa con opiáceos. En el parto espontáneo, las
mujeres deben suplementar las contracciones uterinas exclusivamente con los pujos. En el
estadio 2, la mujer debe estar constantemente atendida, y se deben controlar en forma
continua o después de cada contracción los sonidos cardíacos fetales. Las contracciones
pueden controlarse mediante palpación o por medios electrónicos.
Durante la segunda etapa del parto, el masaje perineal con lubricantes y compresas tibias
puede reblandecer y estirar el periné y, por lo tanto, reducir la tasa de desgarros perineales
de tercero y cuarto grado (2 ). Estas técnicas son ampliamente utilizadas por parteras y
otros profesionales que atienden el parto. Se deben tomar precauciones para reducir el
riesgo de infección con masaje perineal.
Durante la segunda etapa (en contraste con la primera etapa), la posición de la madre no
afecta la duración o el modo de parto o el resultado materno o neonatal en partos sin
anestesia epidural (3 ). Además, la técnica de pujo (espontánea versus dirigida y retardada
versus inmediata) no afecta el modo de parto o el resultado materno o neonatal. El uso de
anestesia epidural retrasa el pujo y puede alargar la segunda etapa en una hora (4 ).
El estadio 3 del trabajo de parto comienza después del parto, cuando el bebé ha salido y se
espera el alumbramiento o salida de la placenta. Esta etapa suele durar solo unos minutos,
pero puede durar hasta 30 minutos.