TEMA 4: LOS REYES CATÓLICOS.
LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO MODERNO
INTRODUCCIÓN
El matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón en 1479 supuso la unión
dinástica de dichas Coronas. Esta unión supuso la base de una Monarquía de carácter
absolutista: en otras palabras, los Reyes Católicos fueron los responsables de la
construcción del Estado Moderno. Este nuevo tipo de Monarquía se caracterizó por la
uniformidad territorial y religiosa.
DESARROLLO
Características de la Monarquía de los Reyes Católicos
-Heterogeneidad dentro de la uniformidad. Los Reyes Católicos impusieron su poder
por encima de la nobleza y de la Iglesia. Para lograr la uniformidad territorial llevaron a
cabo la imposición de una tributación general, el establecimiento de una Corte principal
en Castilla o la uniformidad religiosa, expulsando y marginando al colectivo musulmán y
judío. Pero la Corona de Aragón continuó manteniendo sus órganos de gobierno y sus
lenguas autóctonas. En Castilla se consolidaron los señoríos a través del mayorazgo para
someter a la nobleza. Los reyes nunca se hicieron llamar “Reyes de España”.
-El Estado Moderno. Se trata de un nuevo concepto de monarquía que practica el poder
de forma absoluta. Este tipo de monarquía fue la causa del éxito del poder uniforme sobre
las minorías, gracias a la creación de un Ejército permanente, la institución de la
Inquisición, la jerarquización del poder judicial o su política exterior expansiva. Las
monarquías absolutas se fundamentaban en el Derecho divino.
1. El logro de la uniformidad territorial
1.1. La conquista de Granada
Fue el culmen de la llamada “Reconquista”, y alimentó tanto el espíritu cristiano que se
concibió como una lucha contra el infiel. Tanto a nivel militar como económico, las dos
Coronas se coordinaron para tal empresa. El 2 de enero de 1492 se produjo la rendición
del último emir nazarí, quien entregó las llaves de La Alhambra. Por medio de las
Capitulaciones de Granada, se estableció que en dicho territorio se respetarían las leyes,
costumbres y religión musulmanas.
1.2. Anexión del Rosellón y la Cerdeña
Fueron dos territorios que formaban parte de la Marca Hispánica, y que el padre de
Fernando II había entregado al rey de Francia. El rey católico consiguió recuperarlos
para la Corona de Aragón, controlando así una parte importante de la frontera pirenaica
1.3. La ocupación de las islas Canarias
Castilla rivalizaba con Portugal por el control de las Canarias, que quedaron
definitivamente bajo control hispánico tras la toma de Tenerife en 1496. Estas islas
fueron objeto de interés de muchos por las posibilidades comerciales que ofrecían.
1.4. La ocupación de Navarra
El reino de Navarra estaba vinculado al Condado de Champaña, que luego pasó a formar
parte de la Corona francesa, con lo cual Fernando lo recuperó de manos “extranjeras”.
Navarra mantuvo sus fueros, como el resto de territorios de la Corona de Aragón.
2. El fortalecimiento el Estado y la reorganización administrativa
2.1. El sometimiento de la nobleza y el clero.
Uno de los principales objetivos fue someter los poderes paralelos a ambas Coronas. El
mecanismo principal fue el otorgamiento de privilegios, como tierras o cargos públicos a
cambio del reconocimiento de la autoridad de la Monarquía. Otro de los mecanismos
fueron los señoríos jurisdiccionales: latifundios en los que estos tenían potestad jurídica.
Se consolidó así el principal sistema de herencia: el mayorazgo. Este sistema vinculaba la
tierra a las familias nobiliarias a través del hijo mayor, que era quien recibía la herencia.
Continuaba así el concepto patrimonial del Estado, que fue el responsable de la
acumulación de la tierra en “manos muertas”.
Es preciso destacar las Leyes de Toro, un corpus legislativo que estipuló normas en
materia de regulación de la herencia y la sucesión dinástica.
2.2. Reorganización y creación de instituciones estatales
El siguiente objetivo fue construir los brazos del Estado: instituciones de la
administración destinadas a fortalecer el poder de la Corona. Estos brazos fueron:
-Creación de un ejército permanente. Al mando de un general que recibía órdenes
directas del rey.
-Representación del poder real: los corregidores. Eran figuras que representaban la
autoridad monárquica a nivel local y municipal.
-La Santa Hermandad. Cuerpo con atribuciones policiales, judiciales y de recaudación
de impuestos.
-El Consejo Real. Órgano consultivo de asesoramiento al poder real, aunque luego
adquirió funciones judiciales y administrativas. Estaba compuesto por letrados y
profesionales procedentes de la burguesía, alejando así a la nobleza.
-Las Cortes. Representaban a los grupos sociales más privilegiados y su atribución más
importante era tomar juramento al rey. Las Cortes fueron perdiendo protagonismo, ya
que los reyes prácticamente no las convocaban.
-Jerarquización del sistema judicial. El Consejo Real de Castilla actuaba como tribunal
supremo en todo el territorio. Contaba con dos subdivisiones principales: las audiencias
de Valladolid y Granada.
3. La unificación religiosa: implantación del Tribunal de la Santa Inquisición
La Suprema se estableció en España durante el reinado de los Reyes Católicos. Su misión
era la represión de los delitos de Fe (herejía), la superstición y la brujería. La
característica principal es que este tribunal estaba sometido a la voluntad de los reyes.
Una de las primeras decisiones reales en defensa de la unidad religiosa fue la expulsión
de los judíos que no aceptaron convertirse al catolicismo, acusados de herejía y usura.
Era un colectivo obligado a vivir en barrios separados (juderías). Afectó a muchas
personas, cuyas propiedades fueron confiscadas; otras aceptaron ser bautizadas
(judeoconversos o cristianos nuevos). El cardenal Cisneros impulsó los bautismos
obligatorios, lo que provocó una rebelión en las Alpujarras. A partir de ahí, se forzó a
todos los mudéjares de Castilla a elegir entre bautizarse (moriscos) o exiliarse; entonces
se les prohibió el uso de su lengua y de sus hábitos culturales.
Existió el cargo de Inquisidor general, que recaía en la misma persona para toda la
Península. Los delitos eran juzgados por igual, más allá de las particularidades
legislativas de cada territorio. Se trataba de una institución moral, de derecho divino, por
lo que superaba cualquier limitación territorial.
4. Política exterior: la política matrimonial. El aislamiento de Francia y la
expansión atlántica.
Durante el reinado de los Reyes Católicos se sentaron las bases del Imperio español. La
política exterior de los reyes tuvo tres objetivos prioritarios:
-El aislamiento de Francia, para lo cual los monarcas diseñaron una política
matrimonial que enlazaba a todas sus descendientes con las principales monarquías
europeas. Las alianzas fueron las siguientes:
● Austria: casaron a su hija Juana con Felipe “El hermoso” y al príncipe Juan con
Margarita, ambos de la dinastía Habsburgo. Esta dinastía será el origen de los
Austrias mayores.
● Inglaterra: casaron a su hija Catalina con el futuro monarca de Inglaterra,
Enrique VIII. La presencia hispana en Inglaterra se perpetuó con María Tudor,
que llegó a ser reina de Inglaterra con el sobrenombre de “La sanguinaria”.
● Portugal: el objetivo matrimonial en Portugal fue Manuel “El afortunado”, que
primero se casó con Isabel de Aragón, y después con María de Aragón. Tuvieron
diez hijos. Con este matrimonio se inició una línea de legitimación dinástica
sobre Portugal que culminó cuando Felipe II fue nombrado rey de dicho país.
-Las aspiraciones en el Mediterráneo y el Atlántico: para consolidar el poder de
Aragón en el Mediterráneo, Fernando pactó con el rey de Francia su neutralidad en
posibles guerras a cambio de la devolución del Rosellón y la Cerdaña. Castilla, por su
parte, abrió dos nuevas líneas de expansión: una hacia el norte de África y otra hacia el
Atlántico. La llegada a las Indias se materializó a través de las Capitulaciones de Santa Fe
(1491), que consentía la expedición de Cristóbal Colón.
5. Final del periodo: el problema sucesorio.
Al morir Isabel I, la Corona de Castilla quedó “vacante”. La única candidata viva era
Juana de Castilla, supuestamente incapacitada para gobernar. Fernando el Católico
adquirió las funciones de rey de Castilla y Aragón, siendo esto un hito en la historia de
las dos Coronas, ya que nadie había ostentado el título conjuntamente. Pronto cedió el
cargo a su yerno, Felipe “el hermoso”. Después de su muerte, el cardenal Cisneros
asumió la presidencia de Castilla, hasta que Carlos de Habsburgo fue coronado como
Carlos I de España.
CONCLUSIÓN
La monarquía de los Reyes Católicos supuso un enorme cambio respecto al papel de los
reyes. Lograron imponerse sobre los poderes feudales que durante siglos habían
amenazado la institución monárquica. Crearon una burocracia estatal que permitía la
consolidación de una monarquía absoluta, apoyada en la Inquisición. Con esto sentaron
la base del Imperio español.
TEMA 5: EL REINADO DE LOS AUSTRIAS MAYORES: EL SIGLO XVI
INTRODUCCIÓN
El estudio de la política interior y exterior de Carlos V y Felipe II constituye la base
para comprender la dimensión del llamado Imperio español del siglo XVI. Ambos
emperadores recogieron el esquema territorial ingeniado por los Reyes Católicos.
DESARROLLO
La universitas christiana y el sentimiento de cruzada: debate historiográfico.
Universitas christiana: la unificación de todos los territorios cristianos del Planeta.
Carlos V y Felipe II centraron todos sus esfuerzos por vencer a dos grandes
enemigos: el islam y el protestantismo. La prioridad cristiana de los Austrias fue la
causante de la mayoría de los conflictos a los que hubieron de enfrentarse.
2.1. CARLOS V DE ALEMANIA, I DE ESPAÑA
a) Política exterior
Carlos V de Habsburgo era hijo de Juana “La loca” y Felipe “El hermoso”. Fue
coronado rey de España, siendo emperador del Sacro Imperio Romano Germánico
unos años más tarde. Por esto, Carlos recibió una gran herencia territorial:
-En cuanto a la herencia materna, recibió los territorios de Aragón y los de Castilla,
algunas bases norteafricanas y había iniciado la colonización de las Indias. Por parte
paterna, recibió las posesiones austríacas de Maximiliano, además del Franco
Condado y los Países Bajos.
En esta herencia se halla el inicio de sus conflictos internacionales: en primer lugar,
se trataba de un territorio de enormes dimensiones y gran heterogeneidad cultural,
legal y religiosa, por lo que tuvo que hacer frente al azote del protestantismo y a la
presión otomana. Además, Francia tenía sendos intereses en la región del
Milanesado.
Relaciones con Francia
El enemigo acérrimo de Carlos I fue Francisco I, quien había querido postular al
trono imperial tras la muerte de Maximiliano. Además, el rey francés también estaba
interesado en Flandes y Borgoña. La campaña militar del Saco de Roma logró que el
Papa reconociera la autoridad imperial de Carlos por encima del rey francés.
Relaciones con el Imperio otomano
El Imperio turco inició su expansión por el Mediterráneo Oriental bajo el dogma de
la religión islámica. Además, los turcos avanzaron hasta Túnez y Argel, y fue en esta
última base que derrotaron a las tropas carolinas. No obstante, no llegaron a penetrar
en el centro de Europa.
Conflictos en Alemania
En 1517, Martín Lutero publicó sus noventa y cinco tesis contra las prácticas
corruptas de la Iglesia católica. Este hecho inauguró la llamada Reforma protestante,
por la cual una rama del cristianismo se escindió de los preceptos oficiales del
papado romano. Así, el cristianismo atravesaba una gran crisis, quedando amenazada
la autoridad moral de Carlos I. Esta tensión atravesó dos fases:
-Intentos de homogeneización forzosa: la batalla de Mühlberg.
-Vía diplomática: la Paz de Augsburgo. El emperador reconocía la coexistencia de
las dos religiones en el Imperio.
b) Política interior
Los conflictos de un rey “extranjero”: Comunidades y Germanías
Cuando Carlos adquirió el trono de España, llegó a Castilla con un grupo de
consejeros enteramente flamencos, que pasaron a ocupar importantes puestos en la
Corte y en la Iglesia. Esto supuso una amenaza para la aristocracia castellana, que se
levantó en armas contra las costumbres de un rey que no conocía ni el idioma. Así es
como surgió el movimiento rebelde de los comuneros en Castilla, que exigió la
retirada de ciertos impuestos y la marcha de los consejeros flamencos. Se
consolidaba así un poder absoluto en Castilla.
La rebeldía en Aragón fue protagonizada por los argemanats. La autoridad absoluta
de Carlos I tampoco fue bien recibida en la Corona de Aragón.
Las abdicaciones de Bruselas
El final de la etapa carolina sucede por medio de la abdicación del emperador. Los
motivos fueron la incapacidad de lograr la paz en las luchas contra los enemigos
religiosos y el cansancio personal. Carlos dividió su herencia territorial entre su
hermano, Fernando I y su hijo, Felipe II
2.2. FELIPE II
a) Política exterior
Ha pasado a formar parte de la tradición el dicho que sostiene que en el Imperio
español de Felipe II “nunca se ponía el sol”. El mantenimiento de los dominios de
Felipe II fue posible gracias a tres factores principales:
-Financiación procedente de América: cabe destacar las minas del Perú y el
sistema de trabajo de la Mita,, por el cual el Imperio se abastecía de mano de obra
joven para poder llevar a cabo la explotación minera. El oro y la plata constituyeron
la aportación principal a la economía española procedente de las colonias,
obteniendo así una cuantiosa fuente de financiación para sustentar las guerras en
Europa.
-La eficacia de los Tercios españoles en las guerras: los Tercios españoles fueron
un ejército voluntario con gran sentido del honor. Se configuraron como una unidad
militar de élite.
-Formación de una burocracia instruida y competente: Felipe II fue llamado “el
rey burócrata”. Durante su reinado se produjo una documentación muy abundante,
pero fue criticado por esta excesiva preocupación administrativa.
Principales líneas de su política exterior
Sublevación de los Países Bajos
Fue el talón de Aquiles de su política exterior. El conflicto se inició por motivos
religiosos: el protestantismo había calado en los Países Bajos, y las medidas
españolas contra este generaron el descontento de la población. Se inició así un
conflicto por la independencia flamenca. El Norte logró independizarse, mientras
que el sur se mantuvo católico.
Guerra con Francia
Francia apoyó a los rebeldes flamencos, por lo que la enemistad con España se
acrecentó todavía más. El fin de las hostilidades entre ambos países llegó con la paz
de Cateau-Cambrésis, una serie de tratados que ponían fin a las pugnas por los
territorios italianos y por los límites territoriales franco-alemanes que Carlos V había
heredado. En definitiva, se logró la amistad con la hegemonía española en Europa.
Conflicto con Inglaterra
Comienza cuando muere la segunda esposa de Felipe II. Los conflictos entre
anglicanismo y catolicismo hicieron que este país se convirtiese en hostil. La
hegemonía de Inglaterra quedó patente con la estrepitosa derrota que sufrió la Gran
Armada española.
Felipe II: rey de Portugal
Tras la muerte del rey de Portugal, Felipe II postuló al trono de este país debido a su
legitimación familiar. Las Cortes portuguesas nombraron a Felipe II rey de Portugal,
de tal manera que se consolidó el mayor imperio territorial y marítimo que había
existido hasta entonces.
b) Política interior
El problema morisco: la rebelión de las Alpujarras
Felipe II prohibió todos los particularismos étnico-religiosos de los moriscos para
lograr el ideal de universitas christianas. Se prohibió a los moriscos el uso de su
lengua. Los moriscos se rebelaron, siendo dispersados por diferentes territorios de
Castilla.
Revuelta de Aragón
Antonio Pérez del Hierro, Secretario de Estado de Felipe II, fue acusado de traición y
buscó apoyo en el Justicia de Aragón. Este último lo protegió con los derechos
forales aragoneses: no entregó al acusado al rey, ya que Antonio Pérez debía ser
juzgado en las cortes aragonesas. Ante esta situación, Felipe II mandó ajusticiar al
Justicia Mayor de Aragón y restringió los fueros aragoneses. En otras palabras:
rompía el equilibrio castellano-aragonés, iniciando un conflicto entre la legalidad
foral y la voluntad centralizadora del monarca.
Centralización de la administración
Felipe II apenas salió de España, por lo que no visitó los dominios imperiales.
Además, fue decisión de este monarca que la capital del reino se estableciera en
Madrid. Desarrolló servicios secretos de mensajería, bastante instantáneos para la
época. Cabe destacar que Felipe II se afligió considerablemente por los conflictos con
su hijo, Carlos de Austria, quien conspiró contra su padre y acabó siendo encerrado y
muriendo en condiciones tormentosas.
Final de reinado de Felipe II
Felipe II murió dejando un Imperio azotado por la inestabilidad: un control eficaz de
sus dominios era imposible a largo plazo. El único hijo que pudo heredar el trono de
Felipe II fue Felipe de Austria, quien reinó como Felipe III, iniciando una etapa en la
historia de España en la que la delegación del poder a sus validos por parte del rey
fue una constante. Es por ello que esta etapa será conocida como la de los Austrias
menores.
CONCLUSIÓN
El fin de los Austrias mayores se justifica por varias razones: en primer lugar, el
Imperio católico español no había dejado de tener un gran enemigo europeo: el
protestantismo. Los esfuerzos de Carlos V y Felipe II por mantener un Imperio
cristiano unificado iban a contracorriente. La centralización castellana practicada por
ambos emperadores rompió el equilibrio bajomedieval entre las Coronas de Castilla y
Aragón. Así empezó a dificultarse la convivencia en el interior del país.
TEMA 6: EL REFORMISMO BORBÓNICO EN EL SIGLO XVIII
INTRODUCCIÓN
En España, tras la Guerra de Sucesión, se implantó la dinastía borbónica,
vigente hasta nuestros días. Esta guerra tuvo una doble lectura: en política
interior, la implantación del modelo administrativo centralista de los Borbones, y
en política exterior, supuso una reorganización de fuerzas entre España, Francia
e Inglaterra, en la que venció la alianza franco-española. Carlos III llevó a cabo
una serie de reformas que supusieron el punto de partida de la modernización de
nuestro país, según los principios del Despotismo ilustrado.
DESARROLLO
[Link]. La Guerra de sucesión española: el modelo centralista
castellano frente al modelo foralista aragonés.
El problema sucesorio a la muerte de Carlos II supuso un conflicto de intereses a
nivel internacional. La posible alianza España-Francia suscitó temores entre
Inglaterra y Países Bajos, que decidieron apoyar conjuntamente al candidato
austriaco. La victoria borbónica confirmó la hegemonía de monarquías católicas
en Europa. La Guerra de Sucesión concluyó con el Tratado de Utrecht de 1713,
por el que se establecieron unas condiciones político-territoriales que perduran
hasta la actualidad:
-Las potencias europeas reconocían a Felipe V como rey de España, siempre
que este renunciara a los derechos de la Corona francesa.
-España entregaba los Países Bajos españoles, Nápoles y Sicilia a la corona austriaca.
-España entregaba Gibraltar a Inglaterra.
La victoria borbónica supuso la aplicación del modelo centralista francés en territorio
español.
[Link] ilustradas en España: la administración de los Borbones.
Decretos de Nueva Planta
Hacen referencia a la normativa legal por la cual se abolían todos los derechos y
privilegios forales en los tres reinos de la Corona de Aragón, incluyendo la supresión de
las Cortes. Es la primera medida oficial para implantar un centralismo
jurídico-administrativo en todo el territorio. La implantación de los Decretos de Nueva
Planta se materializó en las siguientes medidas:
-Introducción de figuras de control castellanas, como los corregidores o los
comandantes generales.
-Unificación de los regímenes jurídicos en todo el país bajo el Derecho castellano. La
castellanización jurídica, que tenía como objetivo construir un modelo nacional unitario.
-Supresión de todas las instituciones de la Corona de Aragón.
En Valencia Felipe V actuó con mayor determinación, ya que este reino había apoyado al
bando contrario en la Guerra de Sucesión.
Reforma de la Hacienda
Se trató de un primer trabajo estadístico orientado a elaborar un censo que recogiese el
número de habitantes, la cantidad y tipología de las tierras, con objetivo de aplicar un
gravamen (impuesto) sobre las mismas. Su intención era sanear la Hacienda, pero la
reforma no fue bien recibida entre la nobleza de Castilla ni tampoco por los territorios
aragoneses.
Centralismo administrativo
Por primera vez se dividió el territorio español en provincias. Los gobernadores de las
provincias pasaron a ser los Capitanes generales. Se creó la figura de los Intendentes,
responsables de cuestiones económicas, y se suprimieron todos los Consejos,
exceptuando el Consejo Real de Castilla, que pasó a ser el órgano asesor del rey.
También se crearon las Secretarías de Despacho, antecedentes de los actuales
ministerios.
El despotismo ilustrado: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”.
En la primera mitad del siglo XVIII sucedió la expansión de las ideas de la Ilustración.
Los ilustrados defendían principios como la libertad individual, el derecho a la
propiedad, la soberanía nacional, el sufragio o la división de poderes. Además, eran
defensores de la teoría del progreso, basada en los logros que permite la razón por
encima de la Fe. El despotismo ilustrado consistió adoptar las ideas de la Ilustración,
para implantarlas aún sin renunciar al poder absoluto.
[Link] reformismo de Carlos III
Carlos III es reconocido como ilustre entre los monarcas españoles. Esto se explica por
varios motivos: en primer lugar, Carlos III era un rey experimentado cuando accedió al
trono de España, ya que había sido primero rey de Nápoles. Además, partía de una
voluntad reformista. Un ejemplo de ello es que contó en su administración con ministros
procedentes de la baja nobleza, como Campomanes y Floridablanca. Practicó una
política regalista respecto a la Iglesia y la Inquisición.
3. Reformas en la agricultura
Intentos de modificación de la estructura de la propiedad
La mayor parte de las propiedades en España derivaban de los señoríos jurisdiccionales,
pero a finales del siglo XVIII se consideró que estas tierras estaban en “manos muertas”.
No estaban puestas al servicio de la productividad agraria ni del comercio, lo que
comenzó a ser un problema, por varias razones:
-El aumento de la población: tras la superación de la Peste Negra y las constantes
guerras civiles medievales, la población se estabilizó e incluso llegó a crecer. A más
población, más necesidad de tierras productivas.
-La consolidación de la burguesía: con unas tierras en manos de familias nobiliarias, la
burguesía no podía comerciar, invertir ni dinamizar la economía. Los mayorazgos eran
un freno para el desarrollo económico.
Pese al conocimiento de esta situación, no se logró una reestructuración de la propiedad.
No obstante, se liberalizó el comercio de cereales, lo cual provocó una subida excesiva
de su precio, ante lo cual la población se levantó en quejas (motines).
Limitaciones al Consejo de la Mesta
Algo parecido sucedía con la producción ganadera: tanto la propiedad del ganado como
de los pastos estaba limitada a grandes terratenientes de Castilla, así como el control
total de los arrendamientos. Al liberalizarse el cereal, el monopolio de la Mesta se
tambaleó, pero no fue posible abrir las propiedades ganaderas a un sistema de mercado.
Colonización de tierras despobladas en Sierra Morena
En el siglo XVIII todavía quedaban importantes áreas despobladas, como era el caso de
Sierra Morena, lugar de cobijo para grupos de bandoleros. En 1767 se puso en marcha la
repoblación de dicha zona, la cual resultó satisfactoria porque se crearon nuevas
poblaciones y se asentó a un gran número de campesinos en ellas.
4. Reformas en la industria y el comercio: manufacturas, reales fábricas y
asociaciones.
Impulso a las manufacturas y medidas proteccionistas
En el siglo XVIII, las manufacturas pasaron de ser trabajos de artesanía local a
producciones medianamente grandes destinadas al comercio. Esto fue posible por
diversos factores: el surgimiento de las manufacturas de indianas, telas procedentes de
las Indias que se estampaban, hilaban y tejían; se incorporó a la producción la hiladora
mecánica: la Spinning Jenny. Surgieron manufacturas reales de tapices, cristal, porcelana
o armas. Un ejemplo fue la creación de la Real Fábrica de Tapices y la Real Fábrica de
Cristales de la Granja de San Ildefonso. Estas reales fábricas eran una muestra de la
política intervencionista de la Monarquía en el contexto de una economía liberal.
Comercio exterior
El comercio mejoró gracias al impulso que se dio a los puertos y a las naves mercantes.
Se permitió el comercio libre y directo y se incrementó la producción de barcos en los
reales astilleros de Cádiz, Ferrol y Cartagena. Lo cierto es que la industrialización en
España fue bastante lenta y pobre, por lo que la mayoría del país era deficitario tanto en
producción como en comercialización de manufacturas industriales. No obstante, se
crearon organizaciones de estimulación económica, como las Reales Sociedades
Económicas de Amigos del País, orientadas a la introducción de los avances técnicos y
científicos.
5. El regalismo político: la expulsión de los Jesuitas (1767).
En materia religiosa, Carlos III llevó a cabo una política regalista: la aplicación de un
control civil sobre las instituciones religiosas. El control de la Monarquía recayó no solo
sobre la Inquisición, sino también sobre otras agrupaciones como la Compañía de Jesús,
conocida popularmente como los Jesuitas, que fueron expulsados del país. Se les acusó
de instigar motines populares contra la monarquía, pero lo cierto es que esta compañía
tenía una gran influencia en la educación, ante lo cual la Monarquía observó una clara
amenaza. El Decreto de expulsión no especificaba claramente las causas de la misma,
pero se acusaba a los jesuitas de alterar el orden público. Lo que sí especificaba es que
todos los bienes de dicha Compañía pasarían a manos del Estado. Tras su expulsión se
hizo precisa una reforma universitaria para reestructurar estos ámbitos del saber.
CONCLUSIÓN
Aún con las reformas ilustradas, España seguía siendo una Monarquía absoluta. La
monarquía logró sobreponerse a los movimientos de cambio, ya que fue la propia
institución quien los condujo. En materia económica, la liberalización del país no podía
ser efectiva mientras existieran los mayorazgos. Sin embargo, es preciso reconocer el
impulso económico y social que Carlos III aportó al país, aunque continuó con la
tradición centralista de la administración francesa, un hecho que perjudicó la
idiosincrasia de los territorios de la Corona de Aragón y que perpetuó, las dificultades
para la convivencia política en el interior de nuestro país.