Alisadora de Concreto
¿Qué es la alisadora de concreto?
La alisadora de concreto, también conocida como fratasadora mecánica, es una
máquina utilizada en la construcción para mejorar y perfeccionar el acabado superficial
del concreto recién vaciado, especialmente en pisos, losas y superficies amplias.
Funciona mediante un sistema rotativo de aspas metálicas o discos que giran a alta
velocidad para compactar, alisar y cerrar los poros del concreto, logrando un acabado
liso, uniforme o texturizado, según se requiera. Existen modelos manuales (de empuje)
y modelos montables (con asiento), que se eligen dependiendo del tamaño del área a
trabajar.
Tipos de Alisadoras de Concreto
Alisadora Manual (de Empuje)
Es un tipo de alisadora que se opera manualmente. El trabajador camina detrás
de la máquina y la guía con ambas manos mediante un manubrio. Está compuesta por
un motor (generalmente a gasolina), un sistema de rotación y aspas o discos que giran
sobre la superficie del concreto fresco.
Características:
Tiene un tamaño compacto, con diámetros que van desde 24 hasta 46
pulgadas.
Es liviana y fácil de maniobrar.
Permite cambiar entre disco flotador y paletas para distintas etapas del
acabado.
Uso detallado:
Se utiliza principalmente en áreas pequeñas o medianas, como pisos de
viviendas, veredas, patios, cocheras y zonas interiores.
Es ideal para trabajos de precisión, especialmente en esquinas, bordes o
zonas con obstáculos, donde una máquina grande no puede ingresar.
Se recomienda su uso cuando el concreto ha comenzado a fraguar,
permitiendo un alisado efectivo sin dañar la superficie.
Alisadora Doble (Tipo ride-on o Montable)
Es una máquina de mayor tamaño y capacidad. Cuenta con un asiento para el
operador, quien controla la alisadora mediante palancas o controles hidráulicos. Tiene
dos rotores giratorios que cubren más área en menos tiempo.
Características:
Diseñada para trabajo intensivo y continuo.
Se puede usar con discos o paletas, dependiendo del acabado deseado.
Proporciona un acabado uniforme y de alta calidad.
Mayor potencia y velocidad de trabajo.
Uso detallado:
Se emplea en superficies grandes, como pisos industriales, almacenes,
centros comerciales, estacionamientos, hangares, etc.
Es la más adecuada para proyectos de gran escala, donde se requiere
eficiencia, rapidez y un acabado pulido.
Su doble sistema de aspas permite una mayor cobertura en cada pasada,
lo que reduce el tiempo de trabajo y mejora la productividad.
Es recomendable utilizarla cuando el concreto tiene suficiente firmeza
para soportar el peso de la máquina sin deformarse.
Tiempo de uso de la alisadora de concreto
El uso de la alisadora de concreto está estrechamente relacionado con el proceso
de fraguado del concreto. No se puede usar en cualquier momento, ya que hacerlo antes
o después del tiempo adecuado puede dañar la superficie o impedir un buen acabado.
¿En qué momento se debe usar?
La alisadora se debe utilizar cuando el concreto ha comenzado a fraguar, es
decir, después del vaciado y extendido inicial, una vez que ha perdido gran parte de su
humedad superficial pero aún conserva plasticidad.
El momento adecuado suele ser entre las 2 y 6 horas posteriores al vaciado del
concreto, dependiendo de factores como:
La temperatura ambiente (el calor acelera el fraguado).
La humedad del ambiente.
La proporción de la mezcla de concreto.
El espesor de la losa.
Una forma práctica de saber si el concreto está listo para ser alisado es presionar
suavemente con el dedo. Si el concreto ofrece una ligera resistencia sin dejar una huella
profunda, es momento de comenzar a usar la alisadora.
¿Cuánto tiempo se usa la alisadora en una superficie?
El tiempo de trabajo de la alisadora varía según el tipo de máquina y el tamaño
de la superficie a trabajar. Además, influye el acabado deseado, ya que algunas
superficies requieren más pasadas para lograr un pulido fino.
Alisadora manual (de empuje)
Este tipo de alisadora es ideal para superficies pequeñas o medianas, como
patios, pisos de viviendas, almacenes pequeños o pasillos.
El tiempo promedio de uso puede ser de 30 minutos a 2 horas por cada
100 m², considerando varias pasadas.
Si se necesita un acabado más liso o brillante, se pueden realizar hasta 3
o 4 pasadas, lo que aumentará el tiempo total.
Entre pasada y pasada se debe esperar unos minutos a que el concreto
siga endureciendo progresivamente, sin dejar que se endurezca del todo.
Alisadora doble (ride-on o montable)
Este modelo es utilizado para superficies grandes, como pisos industriales,
centros comerciales, hangares, estacionamientos, etc.
Es más rápida y eficiente. Puede cubrir varios cientos de metros
cuadrados en pocas horas.
Su tiempo de uso depende de la extensión del área, pero se puede trabajar
durante 4 a 6 horas continuas o más, si la losa es muy grande.
Gracias a su doble sistema de aspas, realiza un trabajo más uniforme y en
menos tiempo, permitiendo mayor productividad.
Se recomienda hacer múltiples pasadas para lograr un acabado
profesional, combinando discos y paletas según el avance del fraguado.
Partes de la alisadora de concreto
Motor
Función: Es el corazón de la máquina, proporciona la energía para hacer
girar las aspas.
Tipo: Generalmente es un motor a gasolina o diésel, aunque también
existen versiones eléctricas.
Importancia: Un motor potente permite trabajar con más fuerza y en
superficies más grandes.
Embrague o sistema de transmisión
Función: Transfiere la potencia del motor al sistema de rotación.
Importancia: Permite controlar cuándo las aspas comienzan a girar. Actúa
como un interruptor de conexión entre el motor y las aspas.
Caja de engranajes (reductora)
Función: Reduce la velocidad del motor y aumenta el torque para que las
aspas giren con fuerza pero a una velocidad adecuada.
Ubicación: Está entre el motor y el plato de aspas.
Plato de soporte (spider plate o plato giratorio)
Función: Es la base metálica sobre la que se montan las paletas o el
disco.
Importancia: Gira gracias al motor y distribuye el movimiento a las
paletas, permitiendo el alisado uniforme del concreto.
Aspas o paletas (blades)
Función: Son las piezas metálicas que hacen contacto directo con el concreto
para alisarlo.
Tipos:
o Paletas de flotado: Se usan en las primeras pasadas, cuando el concreto
aún está blando.
o Paletas de acabado: Se usan en las pasadas finales para obtener una
superficie más lisa.
Cantidad: Generalmente entre 4 y 5 paletas, dependiendo del modelo.
Disco de flotado (opcional)
Función: Es un disco metálico plano que se coloca bajo las aspas para
las primeras pasadas.
Uso: Ayuda a nivelar la superficie cuando el concreto está aún fresco,
distribuyendo mejor el peso de la máquina.
Anillo de protección o jaula de seguridad
Función: Rodea las aspas para evitar accidentes y protegerlas de golpes
contra paredes u objetos.
Importancia: Mejora la seguridad del operador y la durabilidad de la
máquina.
Manubrio de control (en alisadoras manuales)
Función: Permite al operador dirigir y controlar la máquina.
Controles: Incluye acelerador, botón de encendido, manijas de dirección
y, a veces, ajuste de ángulo de paletas.
Asiento y controles (en alisadoras dobles o ride-on)
Función: En modelos montables, el operador se sienta y maneja la
máquina mediante palancas o joystick.
Comodidad: Ideal para largas jornadas de trabajo en superficies amplias.
Sistema de ajuste de paletas
Función: Permite cambiar el ángulo de inclinación de las paletas para
modificar la presión sobre el concreto.
Uso: Una mayor inclinación ayuda a alisar mejor en etapas más
avanzadas del fraguado.
Tiempo de Uso
¿Cuándo se empieza a usar una alisadora de concreto?
No se debe usar la alisadora inmediatamente después de vaciar el concreto. Es
necesario esperar a que el concreto comience a fraguar. El momento adecuado para usar
la alisadora es cuando una persona puede pisar el concreto y dejar solo una ligera huella
sin que el pie se hunda. Este momento suele ocurrir entre una hora y media y cuatro
horas después del vaciado, dependiendo de factores como el clima y el tipo de mezcla.
¿Cuánto tiempo se usa la alisadora de concreto?
Una vez que el concreto está en el punto adecuado de fraguado, el proceso de
alisado puede durar entre treinta minutos y dos horas. El tiempo exacto dependerá de
varios factores, como el tamaño del área, el tipo de acabado que se desea (si es solo
alisado o un acabado pulido), y las condiciones específicas del concreto.
El alisado puede requerir varias pasadas. Primero se hace una pasada inicial con
paletas abiertas o un disco para nivelar la superficie. Luego se hacen una o más pasadas
con paletas cerradas para obtener un acabado más fino y liso.
Factores que afectan el tiempo de uso:
1. Clima cálido y seco: el concreto fragua más rápido, por lo que se debe
comenzar antes, pero se dispone de menos tiempo para alisar.
2. Clima frío o húmedo: el fraguado es más lento, lo que permite empezar
más tarde y da más margen para trabajar.
3. Tipo de mezcla: algunas mezclas tienen aditivos que aceleran o retrasan
el fraguado, lo cual influye directamente en el tiempo de espera y en el
tiempo disponible para el alisado.
TÉCNICAS DE ALISADO DEL CONCRETO CON ALISADORA
El proceso de alisado del concreto busca obtener una superficie plana, uniforme
y con la textura adecuada según el uso previsto. Las técnicas utilizadas con una
alisadora de concreto se aplican en distintas fases del fraguado, y cada una cumple un
propósito específico dentro del proceso constructivo.
Alisado con disco (fase de flotado inicial):
Esta técnica se aplica cuando el concreto ha comenzado a fraguar, es decir,
cuando ha ganado la suficiente resistencia para soportar el peso de la alisadora sin que
esta se hunda. En esta etapa se coloca un disco metálico, conocido como disco de
flotado, en la parte inferior de la alisadora, cubriendo las paletas.
El propósito principal de esta etapa es eliminar irregularidades superficiales,
cerrar los poros del concreto, homogeneizar la textura y corregir pequeñas
imperfecciones que pueden haberse producido durante el vertido y el nivelado inicial.
Esta técnica también ayuda a compactar la capa superficial, mejorando su durabilidad.
Alisado con paletas abiertas (flotado intermedio):
Una vez completado el flotado inicial con disco y conforme avanza el fraguado,
se retira el disco de flotado y se trabaja directamente con las paletas de la alisadora. En
esta fase, las paletas se mantienen en posición horizontal o con una leve inclinación, lo
que permite realizar un flotado intermedio más preciso.
El objetivo de esta etapa es continuar afinando la superficie, eliminar pequeñas
marcas que pudieran haber quedado del disco y empezar a compactar de forma más
controlada. Esta técnica es crucial para preparar el concreto para el acabado final,
especialmente si se busca un acabado liso o pulido.
Alisado con paletas cerradas (fase de pulido):
Esta técnica se aplica cuando el concreto ha alcanzado un mayor grado de
fraguado, es decir, cuando su consistencia es firme pero todavía permite trabajar la
superficie. Las paletas se inclinan en un ángulo mayor, lo que permite generar presión
sobre el concreto y realizar un pulido intenso.
Esta fase permite cerrar completamente los poros superficiales, eliminar marcas
residuales y lograr un acabado con brillo o textura lisa, dependiendo de las pasadas que
se realicen y de la velocidad de rotación de la alisadora. Es la etapa final en la mayoría
de los acabados profesionales y determina la estética y calidad del piso.
ACABADOS OBTENIDOS MEDIANTE EL ALISADO DEL CONCRETO
Según las técnicas aplicadas y el número de pasadas con la alisadora, se pueden
obtener distintos tipos de acabado. Cada acabado cumple funciones específicas según el
tipo de uso o proyecto:
Acabado liso o pulido (acabado fino):
Se obtiene después de varias pasadas con paletas cerradas, ejerciendo una
presión considerable sobre la superficie. El resultado es una superficie completamente
lisa, brillante y con poros cerrados. Este acabado es muy común en pisos industriales,
centros comerciales, hospitales, almacenes y otras estructuras donde se busca una
superficie fácil de limpiar, estéticamente agradable y lista para recibir recubrimientos
como pinturas epóxicas, cerámicos o selladores.
Un acabado pulido también mejora la resistencia superficial al desgaste y reduce
la absorción de líquidos, lo que lo hace ideal en ambientes con tránsito intenso.
Acabado semiliso (acabado intermedio):
Este tipo de acabado se logra con menos pasadas o con un ángulo de inclinación
menor en las paletas. Se obtiene una superficie relativamente lisa pero sin llegar al brillo
del acabado pulido. Es común en superficies exteriores, como patios, pasadizos o áreas
que no requieren acabados decorativos pero sí una textura firme y regular.
También se emplea como base para aplicar otros recubrimientos o tratamientos
superficiales posteriores, como endurecedores químicos, resinas o revestimientos con
textura.
Acabado rugoso o flotado simple:
Cuando solo se utiliza el disco de flotado y no se realiza el proceso de pulido
con paletas cerradas, la superficie resultante es más rugosa y porosa. Este acabado se
utiliza generalmente en exteriores o en superficies donde se requiere un mayor grado de
fricción, como rampas, andenes, zonas de circulación vehicular o pisos que estarán
cubiertos con otro material adherente.
Este tipo de superficie ofrece buena tracción, por lo que también es común en
estructuras donde la seguridad antideslizante es prioritaria. Además, al ser una
superficie más abierta, permite una mejor adherencia para capas adicionales de
concreto, mortero o recubrimientos.
RECOMENDACIONES DE USO DE LA ALISADORA DE CONCRETO
La alisadora de concreto, también conocida como allanadora o "helicóptero", es
una máquina diseñada para dar un acabado uniforme, liso o semiliso a superficies de
concreto fresco. Su uso eficiente y seguro requiere no solo una correcta operación
técnica, sino también una adecuada preparación del entorno, una atención cuidadosa a
las condiciones del concreto, y un mantenimiento constante del equipo. A continuación,
se desarrollan recomendaciones organizadas en cuatro grandes fases: antes, durante,
después del uso y recomendaciones adicionales.
1. Recomendaciones antes del uso
Antes de iniciar cualquier operación con una alisadora, es esencial realizar una
revisión completa tanto del equipo como de las condiciones del concreto y del entorno
de trabajo. Esta etapa de preparación asegura que el proceso de alisado sea eficiente,
seguro y que se logre el acabado deseado.
a) Verificación del estado del equipo
Todo trabajo con maquinaria debe comenzar con una inspección preventiva. En
el caso de la alisadora de concreto, se deben revisar todos los componentes mecánicos y
eléctricos o de combustión:
Verificar que el motor funcione correctamente, que tenga suficiente
combustible si es de gasolina o diésel, o que esté conectado de forma
adecuada si es eléctrica.
Revisar el sistema de arranque, el acelerador, el manillar y los sistemas
de control. Cualquier anormalidad debe corregirse antes de iniciar la
operación.
Confirmar que las paletas giratorias (o el disco, en caso de usarlo) estén
bien sujetas, sin deformaciones, grietas, ni desgaste excesivo. Unas
paletas en mal estado pueden causar vibraciones, daños en el concreto o
incluso accidentes.
Asegurarse de que las protecciones o carcasas de seguridad estén en su
lugar. Nunca se debe operar una alisadora con piezas de protección
ausentes.
b) Evaluación de las condiciones del concreto
El momento en que se utiliza la alisadora es crucial. Esta máquina no puede
usarse en concreto recién vaciado, ya que su peso provocaría hundimientos o
deformaciones en la superficie. Tampoco debe usarse cuando el concreto ya ha fraguado
completamente, ya que las paletas no podrán alisar la superficie ni modificar su textura.
Se recomienda iniciar el alisado cuando el concreto ha perdido su fluidez
pero aún conserva humedad superficial. Como prueba empírica, se puede
pisar el concreto con cuidado: si se deja una huella superficial de unos
pocos milímetros sin que el concreto se hunda, es el momento adecuado.
Este tiempo puede variar entre 1.5 a 4 horas después del vaciado,
dependiendo del clima, la mezcla, la exposición al sol y el espesor de la
losa.
c) Condiciones del entorno de trabajo
El área donde se va a trabajar debe estar despejada de herramientas,
cables, restos de concreto o materiales que puedan obstruir el paso de la
alisadora.
Las condiciones climáticas también deben ser consideradas. Por ejemplo,
en días muy calurosos, el fraguado será más rápido, por lo que el tiempo
disponible para alisar se reduce considerablemente. En climas fríos o
húmedos, el proceso será más lento.
Es recomendable tener materiales auxiliares listos, como agua para
limpieza o herramientas manuales por si se requiere hacer ajustes.
2. Recomendaciones durante el uso
Una vez que se ha iniciado el proceso de alisado, es necesario prestar atención a
la técnica de operación y a la seguridad del operador.
a) Técnica de operación adecuada
El movimiento de la alisadora debe ser uniforme y controlado. Se
recomienda trabajar en pasadas rectas o en forma de espiral, dependiendo
del espacio, y asegurarse de que no queden áreas sin alisar.
La velocidad de rotación y el ángulo de las paletas deben ajustarse según
la etapa del fraguado y el tipo de acabado deseado. Al principio, se
utilizan paletas abiertas (inclinación mínima) o el disco de flotado. A
medida que el concreto fragua más, se aumenta el ángulo de las paletas
para pulir.
No se deben hacer movimientos bruscos, giros cerrados o pasar
repetidamente por el mismo punto sin necesidad, ya que eso puede dejar
marcas o dañar el concreto.
El operador debe tener buen control del manillar y estar atento a
cualquier cambio en la textura del concreto, lo que puede indicar la
necesidad de cambiar la técnica o ajustar el ángulo de trabajo.
b) Seguridad del operador
El uso de equipo de protección personal es obligatorio. El operador debe
llevar botas de seguridad (preferentemente con suela antideslizante),
guantes, gafas protectoras y, en caso de alisadoras ruidosas, protección
auditiva.
El operador debe estar entrenado en el uso del equipo. Una persona sin
experiencia puede causar daños en la superficie o exponerse a riesgos
innecesarios.
Está prohibido dejar la máquina encendida y sin vigilancia. Aunque
algunas alisadoras tienen sistemas de seguridad, siempre se debe
mantener el control de la máquina mientras esté en funcionamiento.
No se debe operar en presencia de otras personas cerca del radio de
acción de las paletas, ya que pueden producirse accidentes si alguien
tropieza o se acerca demasiado.
3. Recomendaciones después del uso
Una vez terminado el trabajo de alisado, no se debe descuidar el equipo. El
mantenimiento y limpieza posterior son fundamentales para prolongar la vida útil de la
alisadora y garantizar su correcto funcionamiento en futuras obras.
a) Limpieza inmediata del equipo
Después de apagar la alisadora y asegurarse de que las paletas han dejado
de girar completamente, se debe proceder a la limpieza.
Se recomienda retirar el concreto fresco adherido con una espátula de
madera o metálica, sin dañar las superficies metálicas.
También es conveniente lavar el disco o paletas si el fabricante lo
permite, para evitar la acumulación de residuos que, una vez
endurecidos, pueden desbalancear la máquina.
b) Mantenimiento preventivo
Verificar y rellenar si es necesario el nivel de aceite del motor.
Revisar filtros, bujías y conexiones.
Lubricar las partes móviles según las instrucciones del fabricante.
Almacenar la máquina en un espacio seco, protegido del polvo, la lluvia
y los cambios bruscos de temperatura.
4. Recomendaciones adicionales y buenas prácticas
Siempre se debe contar con el manual del fabricante y seguir las
recomendaciones específicas para el modelo de alisadora en uso.
Es aconsejable realizar un mantenimiento general cada cierto número de
horas de uso, según indique el fabricante.
Antes de iniciar el alisado en una gran superficie, se puede hacer una
prueba en una sección pequeña para evaluar si el concreto está en el
punto adecuado.
En obras donde se va a trabajar por turnos o en distintas etapas del día, es
fundamental coordinar los tiempos de fraguado y disponibilidad de
operadores para evitar retrasos o errores en el alisado.
En superficies con muchos bordes o esquinas, se debe complementar el
trabajo con herramientas manuales o alisadoras de menor tamaño, ya que
las máquinas grandes no pueden llegar a esos puntos.