EL COMENTARIO DE TEXTO
CONSEJOS PARA REALIZAR UN COMENTARIO DE TEXTO
Leer el texto. Releer el texto para subrayar, apuntar y redactar las ideas, con el fin
de diferenciar las partes que encierran el contenido del texto.
Antes de escribir, se debe pensar qué vamos a responder y cómo lo vamos a
organizar, es decir, cómo empezamos, cómo seguimos y cómo concluimos.
Cuanto más amplio es el texto, más dificultades de escritura y de comprensión hay.
Así que nos habituaremos a escribir con oraciones breves y claras, con muchas
pausas: cada 2 oraciones y media se debe poner un punto para una buena
redacción.
En cuanto al vocabulario, usa el léxico que te brote espontáneamente. A su tiempo
llegarán la precisión y los tecnicismos (palabras que se ajusten a la situación).
Acostúmbrate a utilizar nexos y conectores para enlazar ideas de lo que vas
escribiendo: Porque, Pero, Aunque, En primer lugar, Por otra parte, También, En
relación con, No obstante…pero no abuses de ellos con uno por oración es
suficiente.
Si es amplio el apartado que redactas, recuerda que cada idea diferente deberá ir en
un párrafo distinto. Coloca, a su vez, algún conector (ver ejemplos anteriores) para
que se aprecie cómo vas avanzando en tu respuesta.
Como todo aprendiz, tendrás que leer y releer lo que TÜ has escrito con el fin de que
encuentres faltas de ortografía, expresiones incomprensibles y olvidos
inexplicables. Con la práctica, TU redacción brotará con rapidez y casi siempre
transcurrirá en perfecto estado. Disfrutarás viendo TU mejoría en la expresión sin
faltas ortográficas.
Lee TU texto y date cuenta de si resulta fluido; si no es así, modifica la redacción o
coloca más nexos y conectores que relacionen bien las ideas y se entienda todo sin
dificultad.
Una vez que redactes TU escrito en sucio, pásalo a limpio, preferiblemente a mano,
para que seas consciente de la formalidad: la letra, los márgenes, los párrafos, sus
distintas ideas separadas…
Deberás evitar que se repitan palabras: corrígelo con sinónimos o giros adecuados.
Recuerda: la EXPERIENCIA hará que automatices el proceso, ganando confianza
contigo mismo y cada vez cometerás menos errores y redactarás mejor.
YA SABES, DEPENDE DE TI.
Índice
1. TEMA
- Punto de vista del emisor.
- 12 palabras encabezados por un sustantivo Abstracto.
- Si se usan palabras del texto deben ir entre comillas.
2. RESUMEN
- Ideas principales del texto (secundarias de refuerzo).
- Orden estructural interno, basado en la cronología de los sucesos.
- NO participaciones, valoraciones ni experiencias personales.
3. ESTRUCTURAS
- Ext. Título, subtítulo, número de párrafos y sangría.
- Int. Tres ejes que pueden ser moldeables e, incluso, omitidos.
- Conectores que unifican los párrafos e ideas.
4. CARACTERÍSTICAS DEL TEXTO
- Recursos narrativos (elementos narrativos y agujeros de gusano).
- Recursos descriptivos (detalles sobre personas, animales, objetos, épocas…).
- Recursos expositivos (definiciones, explicaciones, comparaciones,
ejemplificaciones, clasificaciones, enumeraciones…).
- Recursos argumentativos (argumentos lógicos, arg. de experiencia, falacias…).
5. TIPO DE TEXTO
- Canal comunicativo.
- Registro comunicativo.
- Funciones del lenguaje.
- Intencionalidad del emisor.
- Variedad discursiva.
- Ámbito temático.
6. ARGUMENTACIÓN
- Busca convencer al receptor sobre una opinión mediante argumentos.
- Su intencionalidad puede ser más Académica (más objetividad) o más Publicitaria
(más subjetiva – evitar-).
1. TEMA
Significado: se encarga de recoger la postura del emisor sobre la idea principal.
Incluye: punto de vista del emisor, concreción del asunto, y posible hincapié sobre
algún aspecto relevante del texto.
Para sacarlo, se responde a esta pregunta: ¿Cuál es la postura del autor sobre el
asunto?
Se expresa, con un sintagma nominal que no supere las 12 palabras claves, con inicio
de sustantivos abstractos.
No se deben repetir palabras que aparezcan en el texto -utilizar sinónimos-, de tener
que incluir por fuerza mayor alguna palabra del texto deberá aparecer entre
comillas.
Para expresarlo:
Crítica, reflexión, valoración, análisis, evaluación, aclaración, explicación,
ilustración, representación, dictamen… sobre X.
2. RESUMEN
Se basa en resumir el TEMA (postura del emisor frente a un asunto). Aborda las ideas
principales del texto de manera cronológica, es decir, según van apareciendo
estructuralmente en el texto (estructura interna). También puede abordar, a modo de
ejemplificación, alguna idea secundaria del texto, siempre y cuando sirva para
demostrar, explicar o reforzar la principal.
Se realiza brevemente mediante el desarrollo de nuestras propias palabras, nunca
copiando párrafos enteros. Se busca sintetizar el fragmento, no copiarlo literalmente.
Además, NO debe abordar valoraciones subjetivas ni superfluas, es decir,
pensamientos o juicios propios ni ideas que no aparezcan en el propio texto.
Se basa en una práctica en donde se demuestre la neutralidad, la concisión, la claridad
y la destreza del vocabulario. NO se busca un narrador partícipe, experimental ni
colectivo (yo creo, yo pienso, me pasó lo mismo, nuestra experiencia, nuestra sociedad
es…) pues tiende a una subjetividad no comprobable para el receptor.
Para expresarlo:
El fragmento propuesto comienza/inicia (describiendo, definiendo, introduciendo) X…
Prosigue/Continua en el segundo párrafo [o el correspondiente] (ejemplificando,
comparando, desgranando…) X.
Finaliza/Concluye/Termina en el tercer párrafo [o el correspondiente] alabando las
virtudes/defectos de X.
Si existiera un párrafo en donde se reincide/reanuda/alarga/retoma X, habrá que
indicarlo.
1
3. ESTRUCTURAS
EXTERNA: abarca la el número de párrafos, el título del texto, su subtítulo y el
sangrado (siendo este un aspecto estético).
Para expresarlo:
En cuanto a la estructura externa, se compone de X párrafos, encabezado el
primero (o el que fuese) por una sangría estilística. Además, el
fragmento/relato/texto está dominado por un título: XXX; y un subtítulo: XXX
que evocan sobre qué tratará el tema.
INTERNA: abarca el cómo están organizadas las ideas y los CONECTORES DISCURSIVOS
que las unen. A continuación, se presenta el modelo prototípico analizante/deductiva:
PERIODÍSTICO1
NARRATIVO DESCRIPTIVO EXPOSITIVO ARGUMENTATIVO Noticia Entrevista
Planteamiento Introducción Introducción Tesis Titular Presentación
Nudo Desarrollo Desarrollo Desarrollo Entrada Desarrollo
Desenlace Conclusión Conclusión Conclusión Cuerpo Cierre
informativo
Dicho modelo analizante puede cambiar a sintentizante/inductiva (la idea principal/tema se
encuentra al final) o encuadrada / enmarcada (la idea principal/tema se encuentra al inicio y se
refuerza al final). En casos muy raros, también se puede dar la estructura concéntrica/quiástica
(la idea principal/tema se encuentra en el medio, generando un quiasmo).
Por último, algunas de sus partes pueden omitirse (por ejemplo, un relato sin planteamiento)
comenzando el texto en el clímax discursivo (In media res) o en el final (In extrema res).
Para expresarlo:
En relación a la estructura interna, el texto presenta una estructura analizante,
equivalente a: planteamiento, nudo y desenlace / introducción, desarrollo,
conclusión / tesis, desarrollo, conclusión. Cuyos ejes se encuentran cohesionados
mediante conectores: pero, sin embargo, en conclusión…
En relación a la estructura interna, el texto presenta una estructura sintetizante,
comenzando in media res, donde la idea principal se ubica en el último párrafo,
siendo los previos el desarrollo. Cuyos ejes se encuentran cohesionados mediante
conectores: …
En relación a la estructura interna, el texto presenta una estructura circular, donde
la idea principal se ubica en el primer párrafo y se refuerza en el último, siendo los
intermedios el desarrollo. Cuyos ejes se encuentran cohesionados mediante
conectores: …
En relación a la estructura interna, el texto presenta una estructura concéntrica,
donde la idea principal se ubica en el párrafo intermedio, siendo los colindantes
quiasmos que favorecen el desarrollo.
1
Periodísticos: no es un tipo de variedad discursiva, sino un ámbito temático. No obstante, dicho ámbito
abarca muchas variantes (reportaje, noticia, entrevista…) presentando su propia estructura interna. Así
pues, el periodístico puede abarcar elementos narrativos (relato de una novela), descriptivos (descripción
de un suceso), expositivos (clasificaciones y orden numerado) y argumentativos (diálogos, citas, falacias).
2
3
4. CARACTERÍSTICAS DEL TEXTO
Según el TIPO DE TEXTO, este apartado debe recoger:
Recursos de cohesión: indicar conectores
Recursos Narrativos:
Tipo de Narrador.
Personajes.
Lugar (si no hay mención se debe indicar: indefinido).
Tiempo (si no hay mención se debe indicar: indefinido).
Acción (esta puede mencionarse en el apartado de la Est. Interna).
Anacronías (agujeros de gusano):
Analepsis: retroceso breve y repentino al pasado para explicar algo.
Racconto: relato extenso y detallado de un evento del pasado.
Prolepsis: avance breve hacia el futuro para anticipar eventos.
Premonición: relato extenso y detallado de un evento futuro.
Elipsis: salto temporal y espacial deliberado, en donde prima la
omisión de eventos con el objetivo de que el lector los imagine.
Digresión: pausa narrativa en donde el personaje reflexiona sobre
algún evento relacionado con la trama o la subtrama.
Recursos Descriptivos:
Prosopografía: descripción de los rasgos físicos de una persona.
Etopeya: descripción de los rasgos psicológicos de una persona.
Retrato: descripción de los rasgos físicos y psicológicos de una persona.
Zoografía: descripción de animales.
Pragmatografía: descripción de objetos.
Prosopopeya: descripción de personificaciones.
Topografía: descripción de lugares.
Cronografía: descripción de tiempos/épocas.
Caricatura: descripción satírica y exagerada mediante hipérboles, ironía y
comparaciones absurdas.
Recursos Expositivos:
Definir/Explicar una realidad o sus elementos constitutivos
Clasificar una realidad o sus elementos constitutivos
Enumerar una realidad o sus elementos constitutivos
Comparar una realidad o sus elementos constitutivos
Ejemplificar una realidad o sus elementos constitutivos
Sintetizar/Resumir/Reformular una realidad o sus elementos.
4
Recursos Argumentativos:
Argumentos lógicos o racionales (objetivos): aportación de datos,
hechos, leyes… siempre contrastables. [Tienden a Arg. Académicas].
Argumentos de experiencia (subjetivos): aportación de pensamientos y
emociones no contrastables. [Tienden a Arg. Persuasivas/Periodísticas].
Argumento de generalización: la tesis se sostiene en base a una creencia
de masas, pudiendo ser objetiva o subjetiva si es considerada una falacia.
Argumentos de autoridad: opiniones y citas de personas de renombre
conocedores de la materia e idea principal, pudiendo ser objetiva o
subjetiva si es considerada una falacia o un equívoco relacionante.
Argumentos de semejanzas: buscan ejemplificar y comparar eventos,
independientemente de su intencionalidad objetiva/subjetiva. Están muy
ligados a los Recurso Expositivos, pero tienden a presentar mayor
desarrollo.
Falacias: son argumentos ilógicos de apariencia verídica e, incluso,
aceptados en ocasiones de forma generalizada. Algunos de los ejemplos
más conocidos son:
Ad ignorantiam: la veracidad de una idea se sustenta porque no
puede demostrarse lo contrario. Ejemplo: “Nadie ha demostrado que
los extraterrestres no existen, por lo tanto existen”.
Ad populum: la veracidad de una idea se sustenta por la cantidad de
seguidores que la promulgan. Ejemplo: “Si casi todos fallan, entonces
el examen es difícil”. [Aportación extra de Falacia Tu quoque: se basa
en enmascarar la verdad mediante la similitud con otros: “Suspendí,
pero tú también, así que no soy mal estudiante”.
Ad verecundiam: la fuerza de la veracidad de una idea se asume por
quien la promulga. Por ejemplo, podríamos decir “La tierra es plana”
y darle peso indicando que Einstein así lo manifestó; primando más
el personaje que la propia idea en sí.
Ad hominen: se busca negar la veracidad de una idea en base de
quién la promulga, atacando a la imagen de la persona y no a la idea
en sí. Por ejemplo: “Julián tiene 20 años, es muy crío para saber de
política”.
Ad baculum: se intenta imponer la veracidad mediante la fuerza, la
coacción, la amenaza o el miedo. Por ejemplo: “Si no votas por mi
candidato, vendrá más delincuencia a las calles”.
Ad logicam: la fuerza de la veracidad se basa en la verdad o negación
de otras. Por ejemplo: “Todos los gatos tienen pelo, por lo tanto, yo
soy un gato (y no un humano)” o “Nadie puede hacerlo, por lo tanto,
yo tampoco podré”.
Figuras Retóricas: buscan enriquecer y estilizar el texto mediante los distintos
niveles/planos gramaticales:
Nivel fonológico.
Nivel morfosintáctico.
Nivel léxico-semántico.
5
5. TIPO DE TEXTO
Abarca el canal comunicativo: verbal o no verbal.
Abarca el registro comunicativo: formal o informal.
Abarca la intención del emisor: informar, explicar, persuadir, instruir, relatar/estilizar.
Abarca la función predominante del lenguaje [FUNCIONES DEL LENGUAJE]
Abarca la variedad discursiva: narrativo, descriptivo, expositivo, argumentativo.
Pudiendo mezclar elementos, por ejemplo: Narrativo con recursos descriptivos.
Abarca el ámbito temático: humanístico, científico, periodístico, jurídico y literario.
Pudiendo mezclar elementos, por ejemplo: ámbito periodístico con recursos
científicos (noticia sobre ciencia).
Si el texto es de ámbito literario se debe indicar el título de la obra, su autoría y el
siglo o movimiento literario al que pertenece.
Para expresarlo:
Para finalizar, el texto presenta un canal comunicativo verbal, donde predomina el
registro formal y la función metalingüística del lenguaje. Según la intencionalidad
del emisor, es un texto explicativo. Según su variedad discursiva, se trata de un
texto expositivo. Según su temática, se le puede subestimar científico-periodístico.
Para finalizar, el texto presenta un canal comunicativo verbal, donde predomina el
registro formal y la función referencial y poética del lenguaje. Según la
intencionalidad del emisor, es un texto estético (relatar). Según su variedad
discursiva, se trata de un texto narrativo. Según su temática, se le puede
subestimar literario, perteneciente a la obra Platero y yo, de [Link]ón Jiménez, [Link].
FUNCIONES DEL LENGUAJE
a) Función emotiva: El mensaje que emite el emisor hace referencia a lo que siente, su yo
íntimo, predominando él. Emisor > Mensaje > Emisor.
¡Ay! ¡Qué dolor de cabeza!
b) Función Conativa: El receptor predomina sobre los otros factores de la comunicación, pues
la comunicación está centrada en la persona del tú, de quien se espera la realización de un
acto o una respuesta. Emisor > Mensaje > Receptor.
Pedro, haga el favor de traer más café.
c) Función referencial: El acto de comunicación está centrado en el contexto, o sea, en el tema
o asunto del que se está haciendo referencia. Se utilizan oraciones declarativas o
enunciativas, pudiendo ser afirmativas o negativas. Emisor > Mensaje > Contexto.
El hombre es animal racional.
d) Función metalingüística: Se centra en el código mismo de la lengua. Es el código el factor
predominante. Emisor > Menaje > Código.
Ana se encuentra con una amiga y le dice: Sara, ¿A qué operación quirúrgica te refieres?
e) Función fática: Consiste en iniciar, interrumpir, continuar o finalizar la comunicación. Para
este fin existen Fórmulas de saludo. Emisor > Mensaje > Canal.
Entonces vino y me besó. ¿Sabes cómo te digo?
f) Función poética: El acto de comunicación está centrado en el mensaje mismo, en su
disposición, en la forma como éste se trasmite. Emisor > Mensaje > Mensaje. [predomina en
el ámbito literario].
6
6. ARGUMENTACIÓN
Se denomina argumentativo al texto en el que se defiende una idea aportando un conjunto de
razones que la justifiquen, se pretende con ello modificar la opinión de los destinatarios.
Dichos argumentos deberán ser un hecho actual, un hecho histórico, literario o artístico y
compararlos, finalizando con una conclusión o, a gusto del escritor, una interrogación
suspendida que logre que el lector se interese por conocer más sobre el asunto (dejadle con la
intriga, con el suspense de querer saber más).
Todo ello, ubicado en sus párrafos correspondientes (de 3 a 5 párrafos), con un marcador
identificativo al inicio y bien conectados entre sí, deberá constituir una tesis, cuerpo
argumentativo/desarrollo y conclusión.
A la par, debemos cuidar la intencionalidad de nuestra argumentación, no cayendo en el
terreno de la persuasión debido a que el ámbito al que queremos convencer es el académico
y no otro. Así pues, podremos distinguir los siguientes ámbitos sociales:
El ámbito académico basa su razonamiento en la demostración, objetividad y en la
argumentación lógica y racional. No recurre a existencialismos no comprobables, a la
subjetividad, a las falacias argumentativas, sentimentalismos persuasivos, formas
partícipes exclusivas ni atemporalidades. Alterna vocabulario para dar sensación de
conocimiento, control sobre el tema, amplitud contextual y ritmo. Si debe mencionar al
lector, siempre lo hará de forma respetuosa marcando bien la distancia comunicativa.
El ámbito propagandístico/publicitario emplea argumentos de persuasión y razonamiento
emocional incluyendo, en ocasiones, atemporalidades, existencialismos y vivencias
personales no comprobables, subjetivas o ficticias. El uso de coloquialismos, jergas,
mención al lector de forma cercana y el empleo de formas partícipes genéricas (inclusivas
y exclusivas) toman un papel importante para hacer que el receptor confíe en nosotros y
logre cambiar su opinión o, en definitiva, ver nuestra opinión como la única válida. No
alterna vocabulario pues su objetivo es repetir una misma idea o palabra clave para que al
final se recuerde.
Formas partícipes inclusivas: el emisor se incluye dentro de un TODO comprobable y
objetivo para el receptor. Ejemplos: Nosotros somos seres humanos. Nuestros
antepasados descubrieron Pompeya.
Formas partícipes exclusivas: el emisor se incluye dentro de un TODO no comprobable y
subjetivo para el receptor. Ejemplos: Todos somos felices. Yo y mis amigos fuimos al
parque. A su vez, aquí se engloban frases de exclusividad personal subjetivas: Yo
creo/opino/pienso/siento. Desde mi punto de vista. Son considerados subjetivos pues el
receptor no te conoce y no sabe si lo que realmente crees, sientes o expresas es verídico.
Formas atemporales: denotan una temporalidad lejana entre el emisor y el receptor.
La realidad del momento en el que el emisor escribe no es la misma en la que el receptor
leerá el mensaje. Se declaran, por tanto, subjetivas. Siendo el empleo de fechas históricas
o de registro lo único válido por su valor objetivo en el ámbito académico.