0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 129 vistas18 páginasSergio Caggiano El Sentido Común Visual
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| SERGIO CAGGIANO |
El sentido comin visual
DISPUTAS EN TORNO A GENERO,
“RAZA’ Y CLASE EN IMAGENES
Imagen de portada: “Veterano del Gra, Laval. Sr, Juan Noriega’ DE CIRCULACION PUBLICA
Arce Genera ela Nacbn
Imagen de solape: Durante una asarbloa oscuchan ls palabra de a
Sta. Tomasa Cupayolo. La Boca, Buenos Ares. 1904
‘chi Ganeral Gola Nacién
Disefie: Gerardo Mino
CComposicién: Eduardo Rosende
Ealelén: Primera, Dielmibre do 2012
Tirada: 500 elemplares
ISBN; 978-04-15205-24.2
Lugar de eciién: Buenos Aire, Argentina
Cualauer forma de epraduceién, distibucén, comunicacion
‘ublca 0 tanelornacién de esta cba slo puads cor reakzada
‘on a autorzacién da su tulares, salvo excepcién prevsta
po |aloy. Difjase a CEDRO (Conito Exparal de Derechos
Reprogrios, [Link]) si neces felocoper a
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(© 2012, Mito y Davis er /©2012, Pedro Milo
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comin onic ee
4/00/4942, Con armas de rg leance a plcla iolalas
‘obreras que se plegaron al paro”. Archivo General de la Nacion
“asamblea de la Confederacién General de Empleados de
‘Comercio, 25/01/1952". Archivo General de la Nacién
CAPITULO 2
Definir las diferencias.
Las imagenes (con) que ensefian
Jos libros escolares
a modos de percepeién yvaloracién socialmente aprendidos
intervienen de manera temprana en nuestra relacién con los
demdsy le dan una primera estructuracién. En ese aprendizaje
social tienen vital importancia los mecanismos de percepcion y
valoracién “no lingiiisticos”, y entre ellos las imagenes visuales
se destacan por configurar cuerpos y sujetos apreciados o des-
preciados a los cuales atribuyen caracteristicas presuntamen-
te propias, vinculan a determinados espacios, circunstancias y
acciones, marcan y clasifican. Tales imagenes ensefian a ver y
reconocer y juegan un papel fundamental en la instauracién de
tun sentido comin (Gramsci, 1985) y, consecuentemente, en la
construccién de hegemonfa.
4Cémointervienen los mannales escolares en la configuracion
de una cultura visual atravesada por la “raza”, el género ya clase
social? Los manuales escolares forman parte del “vasto campo de
textos normativos” (Vale de Almeida, 1991: 247) que son centra-
Jes en la instauracién de imagenes que acaban constituyendo un
“saber olvidado” y que “sin que lo sepamos, gufan nuestros juicios
ynnestras acciones” (Romero, 2004: 18). Estos libros participan
activamente en la “invencién de tradiciones", en cualquiera de
Jas tres categorfas superpuestas en que Hobsbawm las clasifica:
*g) aquellas que establecen o simbolizan la cohesi6n social o las
condiciones de admision de un grupo o de comunidades reales o
artificiales, b) aquellas que establecen o legitiman instituciones,
‘status o relaciones de autoridad y c) aquellas cuyo propésito
principales la socializacion, la inculcacién de ideas, sistemas de
valores y patrones de comportamiento” (Hobsbawm, 1984: 27).
113 | exsennioEn este capitulo analizo las imagenes visuales de tres manua-
les escolares de Ciencias Sociales del segundo ciclo de la EGB
(Educacién General Basica) de 2006, uno de la editorial Santi-
lana, uno de Tinta Fresca y uno de Puerto de Palos’. Los nifios y
nifias a quienes se dirigen estos libros tienen aproximadamente
nueve afios de edad. En el citado estudio de Romero que tiene
por objeto los textos escolares, el autor sefiala que “uno de los
principales propésitos de la escuela es «hacer argentinos»” (Ro-
mero, 2004: 24) y que, para ello, son prioritarias tres disciplinas,
la Historia, la Geografia y el Civismo que son, precisamente, las
tres disciplinas que cubren estos libros de Ciencias Sociales de la
EGB 2. Los tres han sido editados en la ciudad de Buenos Aires
y se proponen atender los asuntos en una dimensién 0 con un
enfoque nacional. Las tres editoriales eseogidas son de gran ti-
rada y, segiin se infiere del costo de cada libro y de la opinién de
maestros y libreros especializados, apuntan a pitblicos diferentes
de acuerdo con los niveles de ingreso.
En las paginas siguientes podra verse que las representaciones
vvisuales estudiadas configuran un mapa de diferencias, que dicho
mapa contiene diferencias diversas entre sf y que ademas presu-
pone y proyecta normas implicitas sobre las cuales las diferen-
cias se vuelven pensables como tales. Veremos, por otro lado, en
continuidad con el Capitulo 1, que la existencia de determinados
grupos sociales es circunscriptaa periodos pasados dela historia
nacional, dificulténdose la percepcién de su actualidad. Entre los
distintos actores que toman parte en esta representacion de la
historia y de a sociedad argentina contemporanea se postulan re-
laciones. Algunas de ellas hacen alusiéna la reproduccién social,
en el sentido de la reproduccién de una “comunidad nacional”,
yalos papeles diferenciales que se espera jueguen en ella hom-
bresy mujeres, blancos/as, indigenas 0 negros/as. Asimismo, las,
relaciones entre los personajes as{ como entre ellos y determi-
nadas actividades y Ambitos implican una ensefianza visual de
posiciones sociales, es decir, una ensefianza de las diferencias
desiguales que requiere dicha reproduccién social.
1. Loslibres son de autoria colectiva, tienen una cantidad promedio dealrededor
de 200 piginas yel porcentaje de material visual, entre fotografias, dibujos,
ccartografia y reprodueciones de pinturas y grabados oscila entre un 40% y
un 50%, segin el caso,
Normas tacitas para definir diferencias internas
y externas
En los tiltimos afios en la sociedad argentina, como en otras,
ha ganado relevancia institucional el discurso del respeto a las
diferencias. La lucha de determinados grupos y la promocin
hecha por algunos organismos internacionales ha colocado en
agendas politicas y académicas la critica de numerosas formas
de discriminacién y las demandas inter o multiculturales. Esto
ha tenido sus efectos en la elaboraci6n de planes educativos y
en el disefio de materiales pedagégicos. En este contexto pue-
den ser comprendidas varias imagenes y textos de los manuales
considerados aqui,
A propésito de la vida “en un pats democritico”, el libro de
Santillana presenta agrupadas en un mismo cuadro cuatro foto-
grafias que en conjunto mostrarian al lector, segtin apunta el texto
quelas acompaiia, que “todos tenemos derecho a ser diferentes”.
El parrafo que precede al conjunto de fotografias sefiala: “[s]i
mirés a tu alrededor, podés observar que las personas somos to-
das distintas, porque cada cara y cada cuerpo son tnicos, porque
cada uno piensa y siente de manera diferente, tenemos culturas,
religiones, necesidades y gustos propios”. Puede inferirse que
no son imagenes producidas especialmente para este libro sino
reunidas en él. Una delas fotografias es de dos mujeres japonesas
que llevan kimono y tocan el Koto, un instrumento tradicional
de cuerdas. En otra de las imégenes una mujer teje en un te-
Jar manual. En otra puede verse a dos mujeres con vestimenta
hind, La tiltima fotografia muestra un nifio sonriente frente a
la cdmara; vestido con ropas “occidentales” y sin ningtin otro
elemento que lo acompaiie, su tinica “particularidad” visible es
la de ser negro (f. 1).
La “diferencia” que presenta el conjunto de fotos no parece ser
una “diferencia interna”. No son diferentes en la Argentina sino
diferentes de la Argentina. Las mujeres japonesas y las mujeres
hindies sugieren esa direccién interpretativa. Por otra parte, es
claro que las diferencias de instrumentos, de vestimentas y, en
los términos del texto, de “earas y cuerpos” no funcionan de la
misma manera en cada caso. En tres de las fotos las prdcticas e
indumentarias buscan dar cuenta de una “diferencia cultural”, En
la del nino, en cambio, la tnica y al parecer suficiente diferencia
1S | exsexribo comun vSUAL | Sein Cagion116 | castro >
Figura. “Todos tenemos derecho a ser diferentes"
Santillana, 9.25
esel color de piel, es su negritud lo que lo vuelve un ejemplo de
“diferencia”.
En tres casos lo diferente son mujeres adultas cargando su
cultura, en el otro caso el diferente es un nifionegro. Eleonjunto
de fotografias dispara numerosas preguntas, la primera de las
cuales es Zen relacién con qué o con quiénes estas diferencias
son precisamente tales?, Zdiferente cémo y diferente de qué “no
diferente", o de qué diferente que no es indicado como tal? éRes-
pecto de qué norma es que la diferencia se constituye? éPor qué
Ja diferencia puede marcarse con/en mujeres o con/en un nifio
negro? En otras palabras, ée6mo seria posible marcar una “dife-
rencia” mostrando hombres adultos blancos? éSeria posible?
En el libro de Tinta Fresca se puede apreciar de modo seme-
Jante uno de los rasgos de esta norma sobrentendida de visuali
zacion y demareaci6n de las diferencias. Bl capitulo catorce, “La
diseriminacién en la sociedad’, trata sobre prejnicios y“formas de
{a discriminacién” por “género”, “color de piel”, *nacionalidad’,
“Sreencias religiosas”, “capacidades diferenciales", ete. Ali se pre.
senta una fotografia en la que se veen primer plano un niio negro
due comparte elatla de clases con nifios blancos. La inscripeién
ebajo de ella aclara que se trata de una escuela en SudAfrica y
tefiere caracteristicas de la discriminacion “en ese pats”,
Santillana también inicia con una imagen de gran tamaiio
cl capftulo “Los que vivimos en Argentina”, Sobre un mapa de
Argentina como fondo y un segundo plano con fragmentos vi-
suales urbanos y un paisaje natural, cuatro fotografias ofrecen
variantes relacionadas con el titulo. Son cuatro individuos que
se encuentran en Argentina. Un pequeiio texto en primera per-
sona al lado de cada tno especifica su condicién. El primero es
un hombre joven de eabello claro, vestido con se eat un
Iso en el hombro y el periédieo en una mano; in ib
Fe Bariloche pero trabaja en la ciudad de Cordoba. La ates
imagen es de una mujer blanca que lleva una blusa y una falda,
carpetas y libros en un bravo y una eaters sefila que naciéy
vive ena ciudad de Buenos Aires, La tereera fotografia es de
una nifia que aclara que es espaiola y que estéen el sur de Ar
gentina de vacaciones. Finalmente, el texto al lado de la Bras
persona apunta que se trata de un peruano que vive y trabaja
en Mendoza. Es un hombre de tez morena y cabello oscuro, un
“cholo”, en términos peruanos, que se encuentra cortando eés-
[Link] una miquina (f. 2). Aunque la deseripcién valga per a
cabe subrayar la atribucién en exclusividad del trabajo a
al inmigrante peruano, al Jado de los trabajos intelectual o de
ofieina de los otros personajes adultos. 2Qué articulacién de eo
de piel, clase ynaciin puede advertise en est representaion?,
qué reparto de tareas es posible aprender en esta ilustracién?,
Figura.
“Las que vivimos
‘en Argentina”,
Santillana p- 68
117 | ersexmo0 COMNVISIAL | SeyhsCostéquién es quién ya quién le corresponde hacer qué entre “los que
vvivimos en Argentina"?
Los casos anteriores permiten hacer unas primeras suge-
rencias a propésito del modo en que la cultura visual argentina
supone desigualdades y fricciones asi como mecanismos més
‘0 menos consolidados de estabilizar esas fricciones y norma-
lizar esas desigualdades. Imaginar la/s diferencia/s, aun en el
intento de enfocar el respeto por las mismas, reactualiza sobre
‘qué bases y de qué maneras esas diferencias son concebibles y
recuerda que las mismas pueden ser internas 0 externas. Cierta
intersecei6n de género y “raza” en el primer conjunto de imége-
nes oftece indicios acerea de la norma y los criterios a partir de
Jos cuales se definen pertenencias y exclusiones, y jerarquias en
dichas pertenencias. Simultaneamente tiene lugar una suerte de
apartamiento 0 separacién de la negritud més allé del horizonte
propio de la hacién. La negritud resulta suficiente en si misma
para dejar sentada la ajenidad o bien es representada lejos en el
espacio, en otro territorio nacional. A st ver, la ilustracion de la
figura 2 exhibe que “los que vivimos en Argentina” somos diferen-
tes y desiguales y evidencia que muchas veces estas condiciones
se articulan, La asociacién de determinadas tareas con unas u
otras personas 0 tipos de personas recrea y, al mismo tiempo,
confirma una distribueién en la cual se intersectan clase social
y color de piel.
El problema es el del establecimiento y la convalidacién de
ciertos criterios normalizados de visibilizacion de jerarquias,
pertenencias y exclusiones sociales, asf como de formas admitidas
ydenegadas de reconocimiento identitario, Este proceso supone
‘operaciones de distincién no sélo sobre un “mapa” actual de per-
sonas, “caras y cuerpos"” El establecimiento y la convalidacién
de esos criterios puede implicar, y de hecho implica en este caso,
Ja proyeccion de operaciones complementarias sobre la historia
de dicho mapa, es decir, una construccién de la historia que vi-
sualmente ayude a sostener aquella visibilizacién de jerarquias,
pertenencias, exclusiones y reconocimientos identitarios.
Indios: el establecimiento de una frontera
temporal
Estos libros de Ciencias Sociales cubren en su tratamiento
de la historia un perfodo que, con pocas diferencias entre ellos,
incluye los siguientes temas sucesivos: primeros pobladores de
los territorios actuales de América y de Argentina, los “pueblos
originarios” ~0 “aborigenes” o“primeros habitantes”, segiin cada
libro-, la llegada de los espafioles o la conquista de América,
la época colonial, la revolucién independentista, los gobiernos
patrios y la primera época independiente, egando hasta las pri-
meras o hasta las iltimas décadas del siglo XIX, segiin los casos.
Por otra parte, los tres cuentan con algunos capitulos finales
dedicados a diferentes temas en la actualidad como “Identidad
y diversidad cultural”, “discriminacion”, “formacién ética y ciu-
dadana”, formas de “vivir en sociedad” y derechos, proteccion
del medio ambiente, entre otros similares.
Los primeros temas, hasta la “época colonial”, tratan acerca
de los indigenas y de la relaci6n con Ios espafioles a su legada.
En algunos de los manuales es posible reconocer trazos caracte-
risticos del discurso critico de la conquista que tom6 progresiva
fuerza en los tiltimos veinte afios en toda América. Si bien en el
aso de Santillana no hay ninguna referencia en esta direceién,
tanto Tinta Fresca como Puerto de Palos ofrecen imagenes que
configuran un encuentro desigual y cargado de fricciones. Tinta
Fresca comienza el capitulo “Cuando los espafioles llegaron a
América” con un fragmento de un mural de Diego Rivera que
‘ocupa ind de media pagina. Diversas imagenes y diversos planos
se superponen en la pintura. Los personajes son militares, co-
merciantes, notarios y religiosos espafioles, siempre con armas 0
‘con dinero en las manos, muchas veces cubiertos con armaduras
y montados a caballo, e indfgenas a pie cargando u ofreciendo
iquezas o, en la mayorfa de los casos, trabajando en una mina,
una plantacién o una tala de érboles bajo la conduccién de un
espaiiol con ltigo en la mano. Las caras de los europeos estén
visibles en todos los casos, de frente o de periil; los rostros de
los indfgenas se encuentran ocultos o semiocultos por las otras
figuras 0, mas comiinmente, por raz6n de llevar su cabeza gacha
al trabajar o al arrodillarse para depositar bienes a los pies de
un sefior. En el centro de la escena dos espafioles comercian,
uno da dinero al otro y detras de st se ve indigenas con sus per-
tenencias. Al lado de este foco, en primer plano sobre el margen
izquierdo dos soldados inmovilizan, piséndolo y tomandolo con
Jas manos por los hombros y el cuello, a un indigena, engrillado
yatado, y estén a punto de grabar a fuego en su cara una marca
de propiedad.
119 | eLsevripo coMNWSEUAL Sep Cane120 j carrruvos
Mas adelante varias imagenes contintian esta linea eritica. En
la pagina 109 se reproducen, por ejemplo, dos famosos dibujos
de Guaman Poma, En él mismo reciadro en que se exponen los
dibujos, una breve presentacién del tema destaca que el autor
“{hJacia el affo 1600 escribié una extensa carta al rey de Espafia
en Ia que denunciaba los abusos de los espafioles contra los in-
digenas americanos” *. De aeuerdo con las palabras con las que
el manual acompafia ambos dibujos, “[e]l primero muestra un
encomendero y los indigenas que debian trabajar para él, Elotro,
los eastigos a los que eran sometidos los aborigenes” (f 3). Cada
dibujo corresponde, respectivamente, al “Capitulo de Comende-
ros" al “Capitulo de los mineros”, que son justamente pasajes
dela obra que refinen gran cantidad de escenas que muestran
castigos y abusos contra los indigenas y son, segtin creo, de los
que més han circulado entre las reproducciones dela Nueva Co-
6nica..., en particular en Tas interpretaciones que subrayan las
denuncias que la carta contiene. De hecho, el manual de Puerto
de Palos también recurre al dibujo del capitulo de los mineros,
De las dos imagenes con las que ilustra su apartado “Conquis-
tadores y conquistados", una es precisamente ésta que, en sus
palabras, expone los “severos castigos” que recibian los indfgenas
“obligados a trabajar en las minas” por los espaiioles.
Los dos libros eoineiden también en la clase de imégenes que
contorman el contexto visual delos dibujos de Guaman Poma. En
Japagina siguiente las reproducciones dela Nueva Corénica...,
con ottos fragmentos de grabados y pinturas Tinta Fresca insiste
en presentar; en térmiinos de los correspondientes epigrafes, la
“gran superioridad militar [de los espafioles] sobre los indigenas”
¥, asociado a ello, “cémo los aborigenes eran sometidas por los
espatioles”. Posteriormente, un dibujo presenta tna fila de indige-
has en semiefreulo, a quienes algunos espaftoles obligan a realizar
trabajos pesados blandiendo palos, espadas y hachas. No obstante
detenerse menos en el tema, Puerto de Palos sigue la
isma
2. La vida y la obra de Felipe Guaman Poma de Ayala han sido rasteeadas y
‘studiadas abundantemente desde 1908, momento en que fuera hallado e!
‘manuserito de su Nueva Coréniea (sie) y Buen Gobierno, de 1615, Noves de
‘miinterésaqut la posicién del autor ni elimpacto de esta obra, dirigida como
«carta al ey de Espa, en fa sociedad de su epoca, Lo que resulta relevante
sel consenso actual, al menos en productos de gran eteulacién y en mate
ales pedagépicos como los anaizados en este capitulo, para ler en ela una
Aeseripeion eritica de la situacion indigena en las colonias,
direceién y acompafia el
dibujo de los eastigos en
Jas minas con Ia pintura
de una batalla en la que
los espafioles avanzan
sobre los indigenas, des-
taca en el texto explicativo
ladesigualdad y enumera
lasventajas teenolégicasa
favor de los primeros.
Hay un segundo as-
peeto del tratamiento del
tema indfgena en el cual
los libros de Cieneias So-
ciales analizados coinci-
den. En todoslos casos los
indfgenas del territorio de
la actual Argentina perte-
necen aun tiempo pasado
ae la historia. Tanto San-
tillana como Puerto de Palos ilustran los respectivos capftulos
sobre los “aborigenes” o los “primeros habitantes” con dibujos
elaborados por sus equipos de flustracién. Con las especificidades
de estilo de cada caso, se trata en ambos de dibujos coloreados,
‘en general con un estilo actual que remite al de eiertas peliculas
de animacién infantiles o comies contempordneos. Los dibujos
ppresentan prcticas y actividades en desuso en el presente, Puede
‘verse querandies arrojando lanzas 0 boleadoras grupos de ani-
‘males que intentan cazar, familias tehuelches reunidas en toldos,
guaranies o diaguitas eultivando el suelo con antiguos métodos
y escenas semejantes. Tinta Fresea, por su parte, recurre a re-
producciones de grabados y dibujos de diferentes épocas (desde
3646 hasta 1830) realizados por viajeros, como también a varias
fotografias de finales del siglo XIX. Los otros dos libros también
alternan alguna fotografia de este perfodo consus dibujos.
‘Aunque indudablemente los dibujos “infantiles” no seriin
vistos por los nifios, que son sus principales destinatarios, de la
misma manera que por un adulto, cabe advertir que este tipo de
ilustraciones no parece transmitir la idea de la existencia actual
de grupos poblacionales como estos. Ademés, seguramenteanin~
giin lector escapard el menor “efecto de verdad” que este tipo de
Figura 3. "Los castigos..”.Guamén Poma,
‘Nueva Coréniea
121 | mumbo conte ve | ep Cogdibujos tiene, por ejemplo, en relacion con la fotografia (Barthes,
‘2005; Schaeffer, 1990), Por otra parte, como sefialé, todas las
‘otogralias son antiguas a exeepcidn de dos de llas, sobre las que
vyolveré en un instante, una mostrando un “Native guarantactual”
‘yotta una indigena que trabaja con fibras [Link],
los indigenas que actualmente habitan el territorio argentino no
seven, ninguna imagen los hace presentes en estos libros.
‘La utilizacién de dibujos elaborados ad hoc es una condicién
{mpuesta por la casi absoluta imposibilidad material de conse~
guir otro tipo de imagenes de la etapa anterior ala legada de
Jos europeos. Pero esta razén no es suficiente para que no haya
representaciones de indigenas actuales. En primer lugar, como
‘seBal6, las imigenes no se circunscriben a ese pasado previo al
atribo espaol. Los dibujos de viajeros som del siglo XVII 0 del
XIX y las fotografias (de una “familia selk'nam” en Santillana y
deun nativo yamana’, un“anciano tehuelche”, una “familia te-
hhuelche” y una “familia selk'nam” en Tinta Fresca) corresponden
‘fines del siglo XIX. Ror oto lado, el conjunto de asilustraciones
zo se limita a miembros de grupos indigenas que hoy puedan
considerarse desaparecidos sino que hay también dibujos de
‘grupos actualmente existentes.
‘ET confinamiento visual de los ind{genas al pasado se vuelve
aun mas evidente si tenemos en cuenta que algunos textos eseri
tos sihacen referencia alos indigenas actuales. Tinta Fresca, por
ejemplo, dedicat texto a "eComo viven ls indfgenas hoy?” ya
suis derechos, hasta presenta un mapa dela Argentina en que se
aprecian coloreadas las ubicaciones actuales de algunos grupos.
‘Asimismo, las pocas imagenes de indigenas contemporineos no
sélo no rebaten o'suspenden esa suerte de encierro en el pasado
sino que, por el contrario, parecen confitmarlo. De las dos fo-
tos del presente, la del “nativo guaran‘” (f 4) recuerda por sus
trazos, su composicién formal y el pie de foto que la acompatia
‘ algunas fotografias antropol6gicas de fines del siglo XIX. Mas
| Algunospasajesparecen desostrar que los proplos manwales asume expt
‘Stamente ana eorrespondencia temporal particular para unasy otras ecno~
{ogtas de representalon visual En otra parte del ibro, por ejemplo, Puerto
{de alospreanta un breve sparta llamado “Lectura de imagenes” (p.164)
(Gur conienradeiendeque"(ulna dela fuentesmisimportantes que utliran
iachistoradores son las imagen, Sept la época que estén ivestigando,
‘Stas pueden set fotografias 0 dibujos. Pr ejemplo, antes de que exists
Ta foxografia le Gniea manera de lustrar passes, batallas, coctumbres 0
personajes del historia era.a través de as pints"
‘retepatnenn
tivo quaranactua
‘igurag “Native guaranl actual’,
‘Tinta Fresca, p. 95
Figura 5 "Natlvo yamana’, Tinta
Fresca, p. 92
ees
que, entre otras cosas, absorbia los sistemas antropométricos en
allade tratarse de una imagen en color, esta fotografia del ma-
nual de Tinta Fresca enfoca en primer plano y de frente, como
hacian aquellas, el torso desnudo del “Nativo guaran actual”
srostro que mira ala cdmara ae aprecian ste rugosfisioos
pocos elementos mas, como una vincha que atraviesa su frente,
Us ceria que crzan der us bombton yl gn
ee ee
de la primera, Bstas y aquélla coinciden también, como puede
apreciarse, en el estilo de la leyenda o pie de foto, cuya importan-
~ cia ha sido relevada por Edwards, al decir que “es por medio de
prepara emepemetieatet
ae ee
consigue tornarse una generalidad. Leyendas generalizadoras:
como «Un nativo tipico», «Una beldad nativa» [...] funcionan
daeaacetitircianssenimnedoirnioman
dela imagen ‘yelestilo del rétulo emparentan al “nativo guarani
Teh cou oatie dnanatyelaacatchee eines
123 | susemn0 cota UA | kp124 | cartrucoz
del siglo XIX y remiten al retratado al pasado lejano de estas
fotos cercanas’,
Como anticipé, ademas de ésta hay s6lo una foto actual de
indfgenas en Argentina. Es una imagen en colores expuesta en
el libro de Santillana que tiene como protagonista a una mujer
joven, vestida con una polleray una blusa, ambas de fabricacion
dustrial, sentada en una silla de madera, trabajando unas fi-
bras vegetales con las manos, sobre una de sus piernas. Es en la
inseripeién que acompaiia a la fotografia que el pasado insiste
como tiempo propio de esta imagen. “Hasta la actualidad ~dice
eltexto—se mantiene la técnica del trabajo del chaguar, una plan-
ta de hojas espinosas de donde sacaban fibras resistentes para
tejer redes, camisas y carteras” (cursivas mias). Incluso cuando
aparentemente se busca sefialar la actualidad de una préctica,
Ja conjugacién del verbo reenvia nuevamente al pretérito. Como
Ja anterior, esta foto “actual” no sélo no alcanza a impugnar el
encierro de la presencia indigena en el pasado sino que acaba
confirmandolo,
Fuera de estos apartados especificos sobre los “primeros ha-
bitantes”, tnicamente Tinta Fresca, en el capitulo “Identidad y
diversidad cultural”, presenta algunas imagenes ligadas a “Io
indigena” en Argentina, En una fotografia un grupo avanza por
una calle de Tileara. Algunas personas portan banderas, otras
evan guimnaldas colgadas en el cuerpo. Detris de ellos se ve una
construccién de estilo colonial y cerros como fondo, La leyenda
apunta que “{e]]l desfile de comparsas del carnaval de Tileara,
provincia de Jujuy, es una fiesta popular que mantiene antiguas
tradiciones aborigenes. Es una expresi6n del multiculturalismo
en esa region de nuestro pais”. Poco después, a propésito de “la
importancia de las minorfas” se muestra una imagen de los fes-
tejos del Afio Nuevo chino en un barrio de la ciudad de Buenos
‘Aires y, en la misma pagina, formando una franja horizontal que
lacruza, se retinen tres fotos actuales de ind{genas que muestran,
respectivamente, un pequefio grupo de nifios que camina por
4. Me interesa destacar aqui el juego de reenvios temporales de esta imagen,
pero vale subrayar también otro aspecto fundamental de estas fotografias
“de tipo” y de sus eventuales remozamientos. En la época de su apogeo, st
encuadre, que parecfa materializarfisicamente la nocion de “tipo”, y su eti-
queta, que fijaba y generalizaba la referencia, jugaron un papel decisivo en
la construccién del eoncepto mismo de “raza” (Poole, 2000; Smith, 1999 y
2004). Volveré luego sobre este aspecto crucial de la fotografia “de tipo”
un rfo con redes de pesca en la mano, una mujer joven que teje
sentada en el sueloy un hombre mayor de perfil, los ojos cerra~
dos y la boca abierta, probablemente cantando o hablando, con
una bandera mapuche en segundo plano. La leyenda indica que
“{e}n la actualidad, los descendientes de los pueblos originarios
del actual territorio argentino conforman minorias que, en ge~
neral, conservan tradiciones, costumbres y expresiones artisti
muy antiguas”, Finalmente, un grupo de nifios de Jujuy aparece
tocando miisiea. En primer plano, una nifia y un nifio ejecutan
sikus. Llevan amplios ponchos nortefios debajo de los cuales
asoman los pantalones y las zapatillas. Se puede ver en el fondo,
ala derecha, una olla de barroy un cardén asi como un micréfono
delante de la nifia sikuri. Fl texto acompaiiado de esta fotografia,
“Los chicos al rescate de su historia”, explica que se trata de una
celebracion del Tantanakuy (*Eneuentro”, en quechta) Infantil
que se realiza periédicamente en Humahuaca.
Con excepeion de la iltima fotografia, estas manifestaciones
actuales de “lo indigena” en Argentina pueden entenderse tam-
bién a partir del marco propuesto. Enel primer caso encontramos
“una fiesta popular que mantiene antiguas tradiciones aborige-
nes” pero nada es dicho acerca de quienes sean los que hacen
aquella fiesta popular. Al parecer, lo seguro es que las tradiciones
son aborigenes, no que lo sean quienes las “mantienen”. En el
segundo caso tenemos “descendientes de los pueblos originarios”
‘que “conservan tradiciones, costumbres y expresiones artisticas
muy antiguas”. Una vez mas se ponen de manifiestolas dificulta-
des para el reconocimiento de la actualidad de ciertas pricticas y,
sobre todo, de sus practicantes. La reclusi6n de losindigenas en el
pasado es una forma de quitarlos dela historia y de quitarlos de
lanacién, o ea, de quitarlos de la historia nacional. Como afirma
Podgorny en su investigacién sobre libros escolares bonaerenses,
entre fines del siglo XIXy fines de 1980, més allé de cierta diver-
sidad de visiones que puede rastrearse alo largo del periodo, “los
pueblos aborigenes en la escuela primaria mas que sociedades
estudiadas en clave histérica son entidades comprendidas en
clavenatural”. Como corolario, ena etapa actual, “mientras que
Jos documentos ylos manuales definen ala Repiiblica Argentina
como un pais pluricultural y plurilingiie, los contenidos ylalogica
de la organizacion de los contenidos tienden a una presentacion
que entraiia la exclusién de los pueblos aborigenes de la historia
de la Nacién Argentina” (Podgorny, 1999: 170).
“OMEN VISUAL | Seg Cagis
125 | exsen
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