Cultura vicús: descubrimiento, ubicación, organización, cerámica
La cultura vicús fue una cultura precolombina que se desarrolló entre el Horizonte Temprano y
el Periodo Intermedio Temprano y alcanzó su momento más álgido entre el año 100 a. C. y el
400 d. C. En el contexto de las culturas peruanas, esto la ubica entre las culturas Chavín y
Moche o Mochica.
Anuncios
El nombre de esta cultura proviene del cerro Vicús, situado a unos 50 kilómetros de Piura. Su
descubrimiento oficial se realizó en 1963, aunque en esos momentos no recibió su
denominación actual. Fue entonces cuando se denunció que los huaqueros, excavadores
clandestinos, llevaban años expoliando restos arqueológicos y vendiéndolos al mejor postor.
Recipiente en forma de
felino – Fuente: Walters Art Museum / Public domain
Esa circunstancia ha provocado que la información sobre esta cultura no sea muy extensa. Los
restos que sí se han podido estudiar indican que la historia de los vicús se dividió en tres
etapas: una primera de clara influencia chavín; una segunda de desarrollo regional; y una
tercera en la que se vieron influidos por los mochicas.
Esta cultura destacó por su producción cerámica y metalúrgica, además de por las tumbas
subterráneas. Se estima que su sistema político fue una teocracia fuertemente militarizada y
que su sociedad estaba muy jerarquizada y que ofrecía privilegios a los hombres frente a las
mujeres.
Anuncios
[toc]
Descubrimiento
Se tienen noticias sobre la actuación de excavadores clandestinos, llamados huaqueros, en la
zona de Frías a finales de la década de 1950.
La actuación de estos ladrones de restos arqueológicos ha provocado que se haya perdido
mucha información sobre la cultura vicús, lo que ha hecho muy complicado reconstruir su
historia.
Huaqueros
Los huaqueros comenzaron excavando solo unos pocos metros, sobre 4 o cinco. Con el tiempo
se dieron cuenta de que podían encontrar restos más valiosos, como piezas de oro o piedras
preciosas.
La mayoría de las mejores piezas se encontraban en la hacienda Pabur, propiedad de Seminario
Urrutia. Fue precisamente el dueño de la hacienda quien denunció a la Casa de la Cultura de
Perú el expolio que estaba sucediendo.
Para entonces, en 1963, muchas de las piezas sustraídas habían sido vendidas a Europa.
Seminario García emprendió entonces una campaña para intentar comprar cada pieza que le
ofrecían para intentar mantenerlas en su lugar de origen.
El 1 de febrero de 1963, el diario La Prensa de Lima publicó un artículo denunciando la
actividad de los huaqueros. Por primera vez se hacía referencia a la cultura vicús, aunque aún
no se denominaba de esa manera.
El periódico informaba sobre el expolio que se estaba produciendo en un cementerio muy
antiguo, del que se habían sustraído muchas piezas de oro, cobre y cerámica. Según la
información publicada, se habían excavado entre 1 500 y 2 000 tumbas.
Primeras investigaciones
Tras la denuncia de Seminario Urrutia, el Ministerio de Educación Pública y el Patronato
Nacional de Arqueología de Perú enviaron el 4 de enero de 1964 a Ramiro Matos para que
investigara sobre la nueva cultura. El propio Seminario contrató al arqueólogo Carlos Guzmán
Ladrón de Guevara para que hiciera lo mismo.
Matos recorrió toda la zona durante 10 días hasta visitar 28 zonas arqueologías diferentes
entre Vicús, Yecala y Frías.
Origen e historia
C
ollar de orode la cultura Vicús. Periodo intermedio temprano (100-400 d.C.). Fuente: Dorieo /
CC BY-SA ([Link]
La cultura vicús se desarrolló en Perú entre los años 100 a. C. y 400 d. C., entre las culturas
chavín y moche.
Aunque los datos sobre su historia son escasos, se piensa que sus orígenes podrían estar
vinculados con otras culturas, como la chorrera, con la que comparte algunos rasgos de su
tradición alfarera.
Igualmente, se sabe que la cultura vicús recibió influencias de grupos como virú y moche. La
hipótesis más seguida señala que esa relación entre culturas fue establecida por las élites de
cada sociedad.
Etapas históricas
El arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras estableció una cronología de la cultura vicús
teniendo en cuenta los aspectos económicos y sociales. A pesar de ese trabajo, la historia de
este pueblo no es demasiado conocida, ya que mucho de sus vestigios se encuentran en
museos extranjeros y colecciones particulares por la acción de los huaqueros.
Puede servirte: Ciudad medieval
La primera etapa de la historia de la cultura fue el llamado Periodo inicial, de clara influencia
chavín. Después se desarrolló el Periodo independiente, una fase de desarrollo regional
puramente vicús. La última etapa, el Periodo final, vino marcada por la influencia mochica.
Fin de los vicús
Al igual que su origen y otros muchos aspectos de su historia, el final de la cultura vicús está
lleno de interrogantes. Una de las teorías sostiene que su desaparición pudo estar provocada
por las consecuencias del fenómeno del Niño. Así, la sucesión de varias temporadas de lluvia
excepcionalmente fuertes pudo obligar a este pueblo a dispersarse.
Ubicación geográfica
Ubicación de la cultura vicús. Fuente: Marco
Carrasco / CC BY-SA ([Link]
El nombre de esta cultura proviene del lugar en el que encontró su cementerio más
importante: Cerro Vicús, a 50 kilómetros al este de Piura y a poco más de 1000 kilómetros al
norte de Lima.
El área de influencia de este pueblo abarcó desde la parte alta del río Piura, desde Tambo
Grande y Salitral, hasta el norte de Morropón, Ayabaca y Huancabamba. Es igualmente
probable que llegara hasta la sierra sur ecuatoriana.
Toda esa zona se caracteriza por ser desértica, aunque cuenta con algunos ríos y lagunas que
permitían obtener el agua necesaria para los asentamientos y la agricultura. Alrededor de esas
fuentes hídricas se extendían terrenos fértiles para el cultivo y abundantes pastos para el
ganado.
Organización política y social
Botella que representa a
persona de alto rango. Fuente: Raccolte Extraeuropee del Castello Sforzesco / CC BY-SA
([Link]
Hasta el momento no se han encontrado centros ceremoniales ni fortalezas, por lo que los
investigadores tienen que elaborar sus hipótesis del estudio de la cerámica y de los pocos
asentamientos humanos, prácticamente aldeas, que han aparecido.
Teocracia militarista
La cultura vicús se organizó bajo un sistema político teocrático y militarista. En su esquema de
poder, los sacerdotes ejercían sus funciones religiosas bajo el amparo de una poderosa clase
militar.
Los guerreros nobles solían recorrer los dominios de este pueblo para hacer que todos
obedecieran al soberano. El principal objetivo era mantener al pueblo bajo control como fuerza
de trabajo.
Sociedad jerarquizada y dominio del hombre
La estructura social de los vicús era muy jerarquizada. Existían en su interior cinco clases
sociales, claramente diferenciadas: los monarcas y los nobles; los soldados; los comerciantes;
los agricultores; y los esclavos.
Por otra parte, se trataba de una sociedad en la que el hombre gozaba de un estatus superior
frente a las mujeres. Solo ellos podían usar cierta vestimenta, como las lujosas túnicas cortas,
maquillaje, joyas y grandes pendientes en las orejas. Las mujeres, aunque pertenecieran a la
nobleza, tan solo podían vestir prendas sencillas.
Cerámica
Jarra doble vicús. Fuente: Raccolte
Extraeuropee del Castello Sforzesco / CC BY-SA
([Link]
La cerámica de la cultura vicús no solo es valiosa por sus propias características, sino que
también ha sido la principal fuente de información sobre su historia y sociedad.
En líneas generales, se trata de una cerámica de aspecto rústico y macizo y muestra una clara
tendencia escultórica.
Influencias y características
Vasi
ja de cerámica de la cultura vicús. Fuente: Einsamer Schütze / CC BY-SA
([Link]
En una primera etapa, la cerámica vicús mostraba una influencia muy clara de la cultura chavín,
mientras que en sus últimos años fueron los moches los que más influyeron en sus creaciones.
Entre ambas fases existió un estilo puramente vicús, con características propias de esa cultura.
Además del mencionado aspecto macizo de las piezas, la cerámica de este pueblo se
caracteriza por su tendencia a la escultura realista, ya que representaban muchas figuras
humanas, animales y vegetales, así como espirituales.
Una de sus elaboraciones más típicas era el recipiente de doble cuerpo y cantaron, que se
completaba con un asa de gollete-estribo. Los colores más habituales eran el amarillo, el
naranja, el rojo y el marrón.
Obra de cerámica vicús
Cuando se optaba por dejar el color natural del material, anaranjado, los vicús usaban para
pintar las piezas la técnica del negativo. Esta consiste en pintar las zonas alrededor de las líneas
de los motivos decorativos, pero no estos. Así, esos motivos quedar resaltados en negativo.
Los ceramistas vicús hicieron dos tipos de cerámica según su uso: el doméstico y el ornamental.
Dentro de los primeros elaboraban cantarillas, vasijas, cuencos y ollas, todos con poca
decoración.
Puede servirte: Plan de Agua Prieta
Las piezas ornamentales, por su parte, estaban inspiradas en el mundo físico y en la sociedad
que rodeaba a los vicús.
Unas de las características propias de esta cerámica es la tendencia a representar las figuras
humanas y animales de manera desproporcionadas, casi grotescas. En el caso de los rostros,
era común que la nariz fuera ganchuda y prominente, rasgo este que también aparecía en las
orejas. En casi todos los casos, los representados eran varones.
Etapas según morfología
La cerámica vicús ha sido dividida en tres tipos diferentes según su morfología:
– Vicús negativo: incluye los círculos simples, las volutas o los triángulos que aparecen en los
recipientes de forma animal. En las piezas de este tipo se pueden apreciar guerreros, músicos o
escenas eróticas.
– Vicús blanco sobre rojo: es bastante parecido al anterior, con recipientes con formas
humanas, de animales o de plantas. La decoración combina líneas, incisiones y pigmentos
blancos.
– Vicús engobados monocromos: la apariencia es tosca y presenta algunas manchas oscuras
producto de fallos en la cocción. Son típicos los recipientes con base acampanada, pedestales o
trípodes.
Los huacos silbadores
Una de las creaciones más destacadas entre los vicús eran los llamados huacos silbadores. Se
trataban de recipientes que emitían sonidos de varias tonalidades causados por la presión del
aire que ejercía el líquido en el interior de la vasija.
Dentro de esta categoría se encontraban las vasijas cantarinas, que emitían tonos melodiosos
conforme se servía el agua o licor de su interior. Otras piezas, adornadas con figuras de
serpientes, lanzaban pitidos que recordaban a los sonidos emitidos por esos animales. Había
también recipientes semejante a los pájaros y que silbaban como ellos.
Todas estas creaciones eran producidas en el periodo de más esplendor de la cerámica vicús,
durante la etapa intermedia denominada vicús-vicús.
Por otra parte, la mayoría de los huacos tenían la función de recipientes para líquidos, con un
pico tubular. Además, también se elaboraban platos y cuencos.
Era muy habituales los llamados huacos dobles. En ellos, una parte representaba a un animal o
a una persona y la otra era la botella en la que estaba el pico. Ambas partes se unían con una
doble conexión.
Por último, los vicús fabricaron una gran cantidad de huacos eróticos. Estos permiten conocer
la vida sexual de los hombres de este pueblo de manera detallada.
Arquitectura
La falta de restos arqueológicos no permite conocer en profundidad el tipo de arquitectura que
practicaba esta cultura. Se sabe, por ejemplo, que las estructuras se organizaban en dirección a
los cuerpos celestes y que los materiales más utilizados eran el barro y el adobe. Los techos
eran inclinados e incluían tragaluces.
Tumbas
Sobre lo que sí existen evidencias de sobra es sobre la arquitectura funeraria de los vicús. Hasta
el momento se han encontrado casi dos mil fosas comunes, con una profundidad que va de los
4 hasta los 11 metros.
Las tumbas de esta cultura tenían forma de pozo, algunos de los cuales tienen 15 metros de
longitud y 2 de ancho.
Los investigadores afirman que las tumbas más profundas eran las destinadas a la élite social.
Estos eran enterrados con sus pertenencias guardadas en lujosas piezas de cerámica.
No existen datos, sin embargo, sobre cómo se excavaban las tumbas, ya que algunos de los
conductos solo miden 75 centímetros de diámetro y representaban un claro peligro de asfixia
para los trabajadores.
Religión
Botella que representa al héroe mochica Aia Paec. Fuente:
Rowanwindwhistler / CC BY-SA ([Link]
Los vicús adoraban al dios Aia Paec, originario de la cultura mochica. Esta divinidad era
representada como un ser antropomorfo dotado de colmillos de felino.
Aia Paec, llamado también “el degollador”, recibía sacrificios en algunas ceremonias. Se
consideraba que favorecía las cosechas y que podía transformar a los seres humanos en
demonios.
Por otra parte, la cultura vicús mantenía un profundo respeto por el mar. Este pueblo pensaba
que era donde residían los dioses. Igualmente, creían que la tierra flotaba sobre el mar y que
el Sol se retiraba a descansar tras el anochecer.
Dentro de las ceremonias funerarias, los vicús daban una gran importancia a la música, que se
tocaba antes de la incineración. Algunos de los instrumentos que se han encontrado son
tambores de cerámica, silbatos y flautas.
Puede servirte: Cultura valdivia: características, ubicación, costumbres, arte
La tierra de muerto
Las tumbas de los cementerios vicús no contienen ningún cadáver. En su lugar se han
encontrado formas alargadas reducidas a polvo, de unos 6 centímetros de largo y unos 10 de
espesor. Se trata de una tierra de color marrón en la que solo se han podido encontrar algunas
piezas dentales. Los huaqueros de la región la denominaban “tierra de muerto”.
La hipótesis más seguida es que los cuerpos eran incinerados y las cenizas envueltas en telas.
Estas eran las que se depositaban en las tumbas.
Los investigadores piensan que las cremaciones se realizaban fuera de las tumbas, aunque no
se han encontrado los crematorios utilizados.
Economía
Botella que representa
a un baterista. Cultura vicús-moche. Fuente: Raccolte Extraeuropee del Castello Sforzesco / CC
BY-SA ([Link]
A pesar de la importante producción cerámica y metalúrgica de los vicús, la actividad más
importante de su economía era la agricultura y la ganadería. En el primer caso, esta cultura
desarrolló un sistema de riego para mejorar sus cosechas.
Se sabe, por otra parte, que los vicús domesticaron animales como el pato, la llama, el cuy o el
conejo. Todos ellos eran productos importantes en su alimentación.
Otras actividades económicas que tuvieron cierto peso fueron la pesca y, sobre todo, el
comercio. Se han encontrado restos de cerámica que prueban la existencia de intercambios de
productos con culturas como la moche e, incluso, con algunas ubicadas en Ecuador, como la
jambelí o la de Cerro Narrío.
Agricultura
Como se ha indicado, la agricultura fue la actividad económica más importante de la cultura
vicús. Este pueblo debió enfrentarse a la aridez de la zona que habitaban, ya que solo las tierras
cercanas a los ríos y lagunas eran propicias para los cultivos.
Por ese motivo, tuvieron que construir canales y estanques para poder contar con el agua
necesaria para regar las plantaciones. Los canales, que fueron descritos con asombro por
algunos cronistas españoles, fueron construidos en lo alto de las sierras y median entra ocho y
diez pies de ancho.
Buena parte de la población de sus asentamientos se dedicaba a la agricultura, incluidas las
mujeres. Los vicús usaban el guano que conseguían en la isla de Lobos como abono para
producir maíz, calabaza y varias clases de fruta.
Escultura
Escultura vicús que representa dos
personas probablemente en un ritual. Fuente: Raccolte Extraeuropee del Castello Sforzesco /
CC BY-SA ([Link]
Los vicús elaboraron algunas esculturas de piedra, aunque no fue el tipo de arte al que
prestaron más atención fuera de su uso en la cerámica.
Sus esculturas solo eran simples esbozos de figuras humanas en las superficies de las piedras.
Estaban acompañadas de incrustaciones.
Metalurgia
Máscara de cobre de la cultura vicús . Fuente: Metropolitan Museum of Art / CC0
Uno de los campos en los que la cultura vicús destacó sobremanera fue en la metalurgia. Para
sus elaboraciones usaron cobra, plata y oro, muchas veces en forma de aleación entre ellos.
Así, sus artesanos usaban la champi o tumbaga, una mezcla de cobre y oro.
Variedad de productos
Figura de cobre vicús. 200-300 a.C.
Fuente: Metropolitan Museum of Art / CC0
La metalurgia vicús llama la atención por la gran variedad de productos elaborados, desde
orejeras y narigueras hasta utensilios de labranza, pasando por bastones, ornamentos o barras.
Su dominio de las técnicas metalúrgicas era notable. Los vicús trabajaban el oro o el oro
bañado en una sola pieza sin articulaciones, como las culturas del norte de los Andes, y el
plateado y el amalgamado con mercurio, como los pueblos del centro de los Andes.
Cuchillo ceremonial vicús.
Fuente: Metropolitan Museum of Art / CC0
Destacan por su acabado las piezas de cobre dorado y las elaboradas con plata pura. Además,
utilizaban con frecuencia la técnica del dorado.
El adorno personal era uno de los destinos de las piezas de metal que fabricaban. A las
mencionadas orejeras y narigueras, se unían máscaras, collares, coronas y tocados con
lentejuelas y plumas que producían sonidos al moverse. Muchos de estos artículos se
decoraban con motivos geométricos o con figuras humanas o animales.